Buenas noches, amados lectores. Espero todos se encuentren bien en esta noche. Aquí vengo con un nuevo capítulo para ustedes… Espero les guste. Las canciones son de Daughtry, se llaman Call your Name y Life After you.

Gracias especiales a:

LaSraDarcy: Rossie-chan lamento que no hayas podido ver en paz Inuyasha por mi culpa, pero diste en el clavo con el contraste de las personalidades al enfrentar la depresión, felicidades.

Taishou: lamento casi haberte hecho llorar, espero que esto ayude un poquito con lo de saber si existe oportunidad.

NibiruStar: bienvenida, sabes siempre veía que uno de mis primeros lectores cuando actualizo era de Panama y andaba loca por saber quién era. Sobre lo que dijiste, sería muy liberador olvidar, pero también todo eso nos hace quienes somos… no? ;

Eri-sshi: pensé que ya no me leías jajaja… te recuerdo, me habías dicho que imprimirías mis conclusiones para ponerlas en un librito! Sobre que tanto puedo hacer que Yama sufra, pues se lo merece, pero tratare de que no sea tanto!

Ashee Amirah: Bienvenida, no creo que me hubieras escrito antes, recuerdo a todos mis lectores, los que me escriben claro, pero muchas gracias y espero sigas leyendo.

PrincessLunaMadelaineJulia. Wow, Danny-chan ese es un halago muy grande el que me lanzas, no lo digas mucho que me lo termino creyendo. Me encanta que te identifiques con mis personajes, lamento que te haya hecho llorar, pero eso de correr ayuda mucho. Yo también lo hago, o lloro, o corro, o como helado, o hago fit combat xD Me encanta leerte por acá. Actualiza 7 dias de junio, no se me ha olvidado eh.

Darkystar: Volviste. Que bueno. Lamento haberte hecho llorar. Gracias por llenar mi bandeja de entrada, me hiciste muy feliz.

Noheli, Lili P, Alshi, KibiNoNata y MimatoRulez mil gracias por sus bellos mensajes, espero no haberlos hecho esperar mucho.

GRACIAS A TODOS POR LEERME Y DEJARME SU OPINION, EN TIEMPOS DIFICILES ESO ES LO QUE AYUDA A VOLVER A ESCRIBIR. MIL GRACIAS!

En fin, espero les guste mi nuevo capítulo.


El Arte del Dolor

Eran exactamente las 02:41 AM cuando Yamato Ishida despertó de golpe, incorporándose en la cama y respirando entrecortadamente, su mano, estirada hacia una figura invisible y sus ojos bañados en un terror incontrolable, la palabra ´Mimi´ había escapado involuntariamente de sus labios al tiempo que la figura de sus sueños desaparecía al fijarse sus ojos en la reinante oscuridad de su habitación.

Yamato Ishida contuvo el temblor involuntario que intentaba controlar su cuerpo, mientras bajaba el brazo de nuevo a la cama, de manera pesada y lenta. El muchacho volvió a acostarse en la cama, dejando ambas manos en su rostro, frotando sus ojos con rabia, para luego subir hacia su cabello haciéndose presión en los lados de su cabeza, como intentando exprimir aquella pesadilla del interior.

´Perderé la razón, sin duda alguna…´ susurró.

Sus ojos fueron de manera involuntaria al reloj en la mesa de noche, para comprobar lo que ya sabía. La hora era la misma 2:41 AM. Igual a la noche anterior, y la noche antes de esa, y la noche antes de esa… básicamente cada noche después de que el accidente ocurriese. No tenía idea de porque su subconsciente había decido ser tan puntual en aquella forma de tortura Maquiavélica, pero quizás habría algún significado en aquella hora que, por ahora, escapase a sus pensamientos y recolección de eventos.

La mente es algo asombroso en verdad, y los sueños a veces tratan de decirnos algo que conscientemente desconocemos, pero, si su mente intentaba enviarle un mensaje oculto con aquello, había pasado completamente desapercibido. Todo lo que Yamato podía pensar al despertar cada noche a las 02:41 AM era que el destino era macabro a la hora de castigar a quienes perdían su camino.

El muchacho se dio vuelta en la cama, abrazando la almohada que solía usar Mimi, tanto tiempo atrás, y hundió su rostro en ella, esperando sentir el olor a lavanda que la muchacha había regado por todo su apartamento y que, contrario a toda lógica, había permanecido impregnado en todos los rincones del lugar. Sin embargo, aquel olor había desaparecido también. Por mucho que Yamato se esforzase en buscar el olor dulce de la joven Tachikawa, no era capaz de localizarlo en ningún lugar más que en su memoria. Seriamente, se pregunto, si el olor realmente había permanecido aquellos meses o si él lo había mantenido vivo en su mismo proceso de negación.

´No me queda nada tuyo… ´ susurró el muchacho observando la fotografía en su mesa de noche, el muchacho frotó su rostro en la almohada y le envió una sonrisa triste a la muchacha de la foto ´Buenas noches, Princesa…´

Takeru Takaishi se apoyó en una de las paredes del ascensor, mientras los números del terminal iban cambiando con los pisos. El muchacho pasó la vista por la bolsa de víveres que cargaba en las manos, preguntándose si su hermano hoy decidiría comer, o si quiera a levantarse de la cama. La puerta del ascensor se abrió y Takeru salió al pasillo. El muchacho caminó con aire distraído, buscando las llaves en su bolsillo, hasta alcanzar la puerta de su hermano.

´Supongo que tú tienes llave ¿No?´ dijo una voz al final del pasillo.

Takeru alzó la mirada sorprendido de escuchar la voz de su padre.

´Papá…´ murmuró el muchacho parpadeando para asegurarse de que sus ojos no lo engañaban.

Hiroaki Ishida observó fijamente a su hijo, esperando la respuesta a su pregunta. Sin embargo, Takeru metió nuevamente la llave en su bolsillo.

´¿Por qué has venido, Papá?´ inquirió el muchacho observándolo atentamente.

´Tu madre me dijo que no estabas quedándote en el dormitorio de la universidad por cuidar de Yamato, estoy aquí para ver a tu hermano, pues si necesitas cuidarlo, claramente algo no está bien. Yamato es sumamente independiente, ni si quiera cuando era niño requirió que alguien lo cuidara, ¿Por qué ahora sí?´ contesto Hiroaki.

Takeru asintió, sacando las llaves nuevamente de su bolsillo, aliviado de que su padre no venía por los problemas legales que habían estado manteniendo entre la banda de Yamato y la Disquera.

´No está nada bien, por eso necesita que lo cuiden´ dijo Takeru abriendo la puerta del apartamento.

´Sus doctores me dijeron que se recuperaría sin problemas, con algo de terapia´ dijo Hiroaki entrando al apartamento detrás de su hijo menor.

´Físicamente, sí. Me refiero a que no está bien emocionalmente´ dijo Takeru cerrando la puerta tras ellos.

´Tonterías, Yamato es un Ishida´

Takeru caminó hasta la cocina, dejando la bolsa en el gabinete.

´No puede ni levantarse de la cama, Papá´ explicó el muchacho, observando a su padre con seriedad.

El hombre soltó un suspiro sonoro, girando sobre sus talones y observando la puerta de la habitación de su hijo, manteniéndose en silencio.

´No está comiendo, no quiere hablar con nadie, no hace nada más que dormir. Al menos en el hospital le daban nutrientes con los sueros… estoy considerando llevarlo de vuelta, está demostrando todos los síntomas de depresión clínica, Papá´ explicó Takeru.

´Yo hablaré con él´ anunció Hiroaki, caminando a la habitación de su hijo mayor, sin esperar respuesta.

´No creo que eso sea una buena idea… ´ llamó Takeru corriendo tras su padre, sólo llegando a tiempo para que la puerta de la habitación se cerrase en sus narices ´Oh, esto no va a ser bueno…´

Hiroaki Ishida entró a la habitación de Yamato, cerrando la puerta a sus espaldas con suficiente fuerza para levantar al rubio dormido. El muchacho abrió los ojos, esperando ver a su hermano, y sorprendiéndose de lo que encontraron sus ojos.

´Papá…´ murmuró el muchacho, incorporándose para sentarse en la cama, inmediatamente.

Su padre caminó hasta quedar al pie de la cama, y observó fijamente a su hijo, con las manos dentro de sus bolsillos.

´Takeru te pidió que vinieras´ anunció Yamato entorando los ojos con rabia.

´No fue tu hermano el que me hizo venir´ anunció su padre.

´Entonces.. ¿Qué haces aquí? Fui muy claro la última vez que hablamos del tema de la disquera…´

´Tampoco vengo por eso´ dijo, cortando inmediatamente el discurso de su hijo ´Estoy aquí porque aparentemente te estás echando a morir, y supongo que soy parcialmente responsable´

Yamato suspiró, apoyando la espalda en el borde de la cama y cruzando ambos brazos sobre su pecho.

´No he aceptado hablar con Takeru, ni con Taichi… ¿Qué te hace pensar que voy a aceptar hablar contigo? No pierdas tu tiempo ni el mío, vete, por favor´ dijo Yamato.

Hiroaki caminó por la habitación, hasta la ventana y haló la cortina tirando de ella hasta que cayese en el piso, dejando entrar toda la luz de sol que Yamato había estado evitando observar.

´Vas a hablar conmigo porque, a diferencia de tu hermano y tu amigo, yo sí sé porqué estas pasando, Yamato´ dijo el hombre, dejando la cortina de lado, y sentándose en la cama de su hijo.

El muchacho parpadeó varias veces, sorprendido, para luego soltar un bufido de incredulidad. Hiroaki llevó la mano al bolsillo de su pantalón, para sacar su billetera.

´He estado guardando esta fotografía por años, desde que me separe de tu madre´ dijo abriendo la billetera y sacando de ella una fotografía vieja y arrugada, donde podía observarse la familia Ishida en pleno.

Los ojos de Yamato brillaron al fijarse en la imagen. Para después subir a los ojos de su padre.

´No sabía que aún conservabas eso contigo… ´comentó el muchacho con voz queda.

´La conservaré por siempre. En esta fotografía está el logro más grande de mi vida. Mi familia´ dijo Hiroaki observando la imagen ´también, simboliza mi mayor fracaso. El haber permitido que se desintegrara´

Yamato alzó las cejas, observando a su padre con incredulidad. Nunca le había hablado así antes. En realidad, su padre nunca había hablado del tema con él. Jamás. En la casa Ishida los sentimientos no eran algo que se discutía, sino algo que se ocultaba. Escuchar a su padre hablar de esa manera era, sin duda, uno de los eventos más bizarros de su existencia. El hombre suspiró, guardando la fotografía nuevamente en su billetera, y llevando sus ojos marrones a los azules de su hijo, le envió una sonrisa melancólica.

´Siempre había creído que no eras compatible con la Srta. Tachikawa, estaba convencido de que era más un capricho superficial para ti que otra cosa´ dijo Hiroaki con sinceridad.

´Mimi no es como tus esposas trofeo, no te atrevas a compararla, no la conoces´ explotó inmediatamente Yamato alzando la voz. Su padre asintió, con pesadez.

´De eso me doy cuenta ahora, pero no sabía que lo que sentías por ella era tan definitivo como lo que yo sentí por tu madre…´ confesó.

Yamato giró el rostro a su lado izquierdo, aguantando la respiración, sin contestar, pero admitiéndolo en silencio.

´Hijo… si hubiera sabido que lo que tenías con esa muchacha era tan serio, jamás me habría interpuesto… espero, sepas eso´ dijo Hiroaki, sin recibir ninguna respuesta de parte de su hijo ´lo lamento, por todo mi papel en lo que los ha separado. Ahora entiendo cuán importante es ella para ti´

Yamato alzó la vista al techo, sin decir una palabra, y aguantando la respiración.

´Esto que sientes… lo comprendo. Yo pasé por eso con tu madre. Sientes el peso del mundo sobre ti en estos momentos, y no eres capaz de observar nada más que oscuridad, y está aplastándote. Lo entiendo, he estado ahí, pasé más tiempo ahí del que tengo el valor de admitirte, hijo´

Yamato mantuvo los ojos clavados en el techo, apretando los brazos que mantenía cruzados en su torso, y soltando lentamente el aire de sus pulmones.

´Pero saldrás de esto. Sé que parece que nunca tendrá fin, el dolor es así de definitivo, pero sí se sobrevive, saldrás de esto, lo sé… y si esa muchacha es tu otra mitad, algo va a devolvértela. Debes pensar en eso y, si de verdad lo crees… esperarla´

Yamato bajó la mirada para posarla, con sorpresa en los ojos de su padre, impactado de encontrar sinceridad en ellos.

Hiroaki Ishida se puso de pie, colocando las manos en sus bolsillos y enviándole una última sonrisa a su hijo.

´Despedí a Hoshi. Espero que algún día puedas perdonarme, Yamato´ dijo, tomando la guitarra del rincón de la habitación y lanzándola en dirección al muchacho. Yamato la recibió con una mano, mirándolo de manera confundida ´Debes encontrar una salida a eso que sientes, si quieres conservar tu cordura. Eres un artista, Yamato, crea con tu dolor´

Hiroaki Ishida abandonó la habitación, cerrando detrás de él. Takeru lo esperaba afuera, apoyado en el sofá de la sala.

´No fue tan mal, no escuche gritos´ comentó Takeru, aún con semblante preocupado.

´Sobrevivirá´ dijo Hiroaki, dirigiéndose a la salida ´Volveré a verlo pronto, no descuides tus estudios a causa suya, Takeru.´

´Sí, señor…´ contestó Takeru confundido, observándolo hasta que salió de la habitación, para luego girar volteándose en dirección a la habitación de su hermano, sorprendiéndose de escuchar notas de guitarra saliendo de la habitación.

Yamato Ishida tomó la guitarra entre sus manos, observándola con aire ido, y concediendo que quizás su padre tenía razón en al menos una de las cosas que había dicho, la música quizás lo ayudaría a conservar algún retaso de su cordura. El muchacho, acomodó la guitarra en su torso y deslizó los dedos por las cuerdas comenzando a sonar la tonada y las letras que habían estado apareciendo todas aquellas noches a las 02:41 AM.

Yamato Ishida, apoyó la cabeza en la pared, tomando aire y comenzando a cantar en tono bajo, acompañado del acústico de su guitarra, soltando las palabras que lo habían perseguido todas las noches, en el que consideraba el idioma de su amada:

´You never said, you never said, you never said… That it would be this hard´ murmuró el muchacho, refiriéndose a su nueva realización de que Mimi Tachikawa lo había estado protegiendo todos aquellos meses al hablar de cómo se sentía realmente el perder al amor de tu vida, si bien es cierto que consideraba que Mimi había sido bastante sincera al respecto, ahora, que podía vivirlo en carne propia, concluía también que la muchacha había endulzado aquel horrible sentimiento, para no hacerle sentir peor.

´Love is meant to be forever, now or never seems to discard´ continuó cantando el muchacho, pensando en cómo esperaba que realmente aquella historia estuviese destinada a vivir por siempre, que no fuese una mera estrella fugaz que habría iluminado su cielo oscuro por un momento temporal que jamás se repetiría.

´There's gotta be a better way for me to say, what's on my heart without leaving scars… So… Can you hear me when I call your name?´ cantó el muchacho, soltando por fin la pregunta más persistente que se apoderaba de su cabeza cada noche, preguntándose si la muchacha realmente podría sentir sus llamados, así fuese con una minúscula parte de su ser, si habría algo dentro de ella que la estuviera llamando de regreso a él, sabiendo que no podría saberlo sin ir a buscarla y devolverle todo el dolor y las cicatrices que en el pasado le había causado.

´And when you fall apart, Am I the reason for your endless sorrow?´ la voz del muchacho se alzó por sí sola, mientras cantaba aquella frase, donde vocalizaba su propia culpa por haber roto a Mimi Tachikawa, combinada con su propia negativa a creer que había sido precisamente él quien habría forzado a la muchacha a vivir un dolor tan fatalista como el que él vivía ahora.

´There's so much to be said and with a broken heart… Your walls can only go down but so low… Can you hear me when I call your name?´ está había sido una nueva realización para él, entender como tener un corazón roto acababa con cualquier defensa personal que una persona poseyera, dejando sólo un estela de vulnerabilidad y debilidad a su paso, él mismo no podía entender a donde había ido su personalidad fría y tranquila en aquellos momentos, dónde era un esclavo total de sus emociones.

´Complicated situations are the makings of all that's wrong´ Yamato suspiró al decir aquella frase, recordando como todo aquello había comenzado por una serie de malentendidos y mala comunicación, que habían resonado en los acontecimientos referentes a Akemi Hoshi, atribuía parte de aquellos errores a su propia inmadurez emocional que lo había hecho sentir como que correr era más valido que enfrentar los problemas de rutina que comenzaban a presentarse con la castaña y de cómo, de haberlo hecho, las cosas no estarían como estaban ahora ´ And I've been standing in the river of deliverance way too long…´ dijo, refiriéndose a la serie de malas decisiones tomadas por su parte desde aquella noche donde Hoshi aprecio en su vida, y cuya cruzada de egoísmo había terminado en su decisión de sacrificarse por el bienestar de Mimi

´There's gotta be a better way for me to say what's on my heart without leaving scars? So, Can you hear me when I call your name? So, can you hear me when I call your name?´ continuó cantando el muchacho, cerrando los ojos para evocar la imagen de Mimi en su memoria, de un modo tan vivido que el olor a lavanda volvió a inundar su habitación como una ventisca de primavera.

Takeru Takaishi, permaneció inmóvil, del otro lado de la puerta, mientras escuchaba a su hermano cantar. El rubio dejó escapar una sonrisa, mientras buscaba en sus bolsillos el celular. Tomó el aparato, buscando las ultimas llamadas y marcando el numero de su amigo Taichi Yagami, en apenas unos segundos, el muchacho le contestó.

´¿No se ha vuelto suicida aún, o si?´ preguntó Taichi. Takeru sonrió, negando con la cabeza

´No, mi padre vino y hablo con él. No sé qué le dijo, pero está tocando, y cantando en su cuarto, oye´ el muchacho alargó el teléfono hacia la puerta.

´And when you fall apart, am I the reason for your endless sorrow?... There's so much to be said…´

´Eso es, Yamato. Te lo dije, Takeru, nuestro muchacho no se ha rendido´ dijo Taichi.

´Eso parece, sí´ contestó Takeru, animado.

´Pues ahora que Yamato empieza a mejorar, es hora de poner el plan en marcha´ dijo Taichi, con voz maliciosa.

´¿De qué plan estás hablando, Taichi? Por mucho que esté cantando por ella, no creo que eso cambie su decisión de mantenerse lejos´ dijo Takeru.

´Lo sé, pero fue él quien acepto ese trato. Nosotros no´ dijo Taichi. Takeru alzó las cejas, sorprendido.

´No estarás pensando en buscar a Mimi y decirle la verdad de golpe´ dijo Takeru.

´No, claro que no. Pero… nadie dijo nada sobre ayudar un poquito a su memoria´ dijo Taichi.

´¿Qué clase de ayuda?´ preguntó.

´Nada grande, Miyako nos descubriría en 20 minutos. Pero, si hay cosas sutiles que podrían casualmente llegar a Mimi… Te explico´ dijo Taichi, mientras Takeru escuchaba atentamente.

´And with a broken heart… You walls can only go down but so low… Can you hear me when I call your name? ´

Mimi Tachikawa abrió su closet pasando la mano de manera distraída por las telas de su ropa, preguntándose por qué tendría tanta ropa en casa de sus padres si no vivía allí, pero sin realmente importarle la respuesta. El rostro de la muchacha se iluminó observando los hermosos vestidos, cortos, largos, de fiesta, de noche, de día, coctel. Nómbralos, ella los tenía. Sintiéndose como una niña que juega a disfrazarse de princesa, Mimi procedió a sacar casi todas las prendas del closet para probárselas sistemáticamente en el enorme vestidor que sus padres habían construido justo al lado de la habitación, el cual contaba con 3 cubículos para cambiarse, como una boutique personal. La muchacha se colocó el primer vestido, uno corto blanco con vuelos de tul, haciendo su propio desfile de modas personal y posando frente al espejo.

´¿Qué estás haciendo?´ preguntó una voz a su espalda, Mimi se dio vuelta enviándole una enorme sonrisa a Miyako Inoue.

´Tengo muchos vestidos bonitos ´ dijo Mimi.

´Lo sé, solías usar más vestidos cuando vivías aquí, tus padres siempre fueron muy atentos a tus deseos´ comentó Miyako pasando la vista por los vestidos sobre la cama.

´Juega conmigo, Miya-chan´ dijo Mimi, sin esperar respuesta, y halando a Miyako al vestidor mientras cargaba cinco vestidos diferentes.

Ambas muchachas entraron al vestidor, colocándose unos vestidos de fiesta largos, Mimi colocó las manos en su cadera y movió sus pestanas, parpadeando de manera coqueta.

´La señorita Tachikawa modela hoy un hermoso vestido de satén platinado, de color fucsia explosivo, diseñado por… ah… por…´ Mimi perdió su pose, colocando una mano en su cabeza ´Miyako, no recuerdo el nombre del diseñador que está en la etiqueta´ anunció Mimi soltando una carcajada, y ocasionando que su amiga pelimorada riese también, la castaña volvió a colocar las manos en su cadera ´pero no importa, Mimi Tachikawa puede manejarlo´ anunció mientras caminaba hasta el espejo de su cuarto, giraba y vivía de vuelta, practicando su caminata de pasarela.

Miyako se rió, negando con la cabeza.

´Realmente extrañaba esto´ comentó la muchacha.

Mimi soltó una carcajada, mientras halaba a su amiga por el brazo, y la empujaba al cuarto.

´Pasarela, Miya-can, es tu turno´ dijo Mimi.

Miyako obedeció, caminando con rapidez hasta el final del pasillo, parando frente al espejo y haciendo una pose mientras le guiñaba el ojo al reflejo, para volver al puesto inicial junto a su amiga. La castaña soltó una risa mientras halaba nuevamente a su amiga para cambiar de vestuario.

Koushiro Izzumi fijó la vista en el reloj de la sala de los Tachikawa, mientras permanecía sentado en el sofá de la esquina, acompañado por Ken Ichijouji.

´Miyako subió a buscarla hace casi una hora… ´comentó el pelirrojo.

´Aja…´ contestó Ken, sin inmutarse.

´No deberíamos ir… ¿para saber porque tardan tanto?´ preguntó Koushiro.

´Bueno… ´ Ken llevó la vista al reloj, comprobando la hora y negó con la cabeza ´No, una hora, hasta dos es normal, si tardan más de eso podremos considerarlo´

´Una hora es normal… ¿En serio?´ inquirió Koushiro, alzando las cejas.

´Sí… bastante normal, es cosa de mujeres´ comentó el joven Ichijouji enviándole una sonrisa a su amigo.

´Uhm… ´ Koushiro acomodó la espalda en el sofá ´ya veo´

Taichi Yagami acomodó sus lentes de sol frente a sus ojos, mientras pasaba la vista de manera aparentemente distraída por el boulevard de Odaiba

´¿Por qué no dejas de mirar a los lados?´ preguntó Sora, tomando el brazo de su novio.

´No miro a los lados, sólo me pregunto si de verdad es aquí donde vamos a reunirnos con los chicos o si nos equivocamos de lugar´ contestó el muchacho, restándole importancia.

´Sí, Miyako me dijo que vendrían acá después del museo, que los esperáramos frente a la heladería porque Mimi quería probar todos los sabores´ explicó Sora.

´Claro…´ contestó Taichi, mientras su mirada vagaba, nuevamente, los ojos de Sora se entornaron. La muchacha se colocó frente a él ladeando el rostro para mirarlo fijamente.

´Actúas un poco extraño… ´ dijo Sora intentando mirar bajo sus lentes ´¿Por qué estas usando lentes de sol?´

Taichi le envió una sonrisa nerviosa, mientras soltaba una pequeña risa.

´Porque hay sol, amor, por nada más. Uy, como me preocupa el sol, eso es todo. Mira ahí vienen los chicos. ¡HEY, KOUSHIRO!´ llamó Taichi, eludiendo a su novia, y corriendo hasta donde venían sus amigos

Koushiro Izzumi era, literalmente, arrastrado por Mimi Tachikawa, quien halaba de su brazo para llegar más rápido hasta la heladería. La muchacha se detuvo al mirar a Taichi, saludándolo con la mano, para luego continuar su camino hasta la heladería, seguida de un confundido Koushiro.

´Esta más amistosa que antes con Koushiro… ´comentó Taichi, mientras era alcanzado por los demás.

´Siempre he pensado que si Yamato Ishida no hubiese aparecido en su camino, eventualmente habría terminado con Koushiro´ comentó Miyako, sonriendo.

´Sí, yo también había pensado eso´ aprobó Sora, sonriendo también.

´Creo que hasta Yamato sabía eso, la verdad´ comentó Taichi, dejando las manos dentro de los bolsillos de su jean, mientras llevaban la mirada hasta sus amigos.

Mimi ya hablaba animadamente con el vendedor de la tienda, quien inmediatamente les había ofrecido muestras gratis. La castaña tomaba pequeños bocados para luego compartir la muestra con Koushiro.

Taichi, dejó escapar un suspiro, preguntándose cuánto tiempo tomaría para que aquello pasase de una amistad a otra cosa, si bien Koushiro era tímido, tampoco era insensible, y un hombre así de enamorado tampoco sería respetuoso de una memoria por siempre. La mayor pregunta en la cabeza del joven del Coraje, era saber si Mimi Tachikawa podría corresponder en alguna medida aquellos sentimientos. En ese momento, observándolos compartir el helado entre risas, algo le dijo a Taichi Yagami su respuesta.

Por un segundo, el muchacho cuestionó sus planes de volver a cierto rubio problemático a la mente de su amiga. Quizás, si habría alguna posibilidad de que Mimi fuese feliz con alguien más, con Koushiro, para ser más especifico.

Sí, existía esa posibilidad. Pero, aún si Mimi recordase su pasado, esa posibilidad aún podría existir. Él solamente estaba ayudando a que las cosas tomasen su rumbo natural. Sí, eso era todo. O eso era lo que tendría que seguirse repitiendo.

´Taichi… ´ llamó Sora, mientras pasaba una mano frente a su rostro. El muchacho reaccionó, volviendo la vista hacia su novia ´vamos a sentarnos con los demás, estás muy distraído hoy´

El muchacho asintió, disculpándose, y siguió a su novia hasta la mesa donde estaban ya sentados los demás.

´Sora tuve mi primer desfile de modas esta mañana´ comenzó a contar Mimi mientras halaba a Sora para que tomase asiento a su lado.

´¿En serio? ¿Cómo fue?´ preguntó Sora sonriendo.

´Genial, mira las fotos´ contestó Miyako, mientras Mimi y ella sacaban sus celulares para compartir las fotografías con Sora, haciendo comentarios sobre la ropa y riendo.

´Oh que lindo es ese dobladillo, saben, en mi clase de la semana pasada estudiamos sobre eso, déjenme mostrarles la nueva tendencia asimétrica… ´explicó Sora mientras sacaba su teléfono también.

´Ropa. Rayos´ comentó Taichi, en aire aburrido.

´Ha sido una larga mañana´ comentó Ken, con una sonrisa condescendiente.

´A mí me parece lindo que se interesen tan fervientemente en algo´ comentó Koushiro.

´Aja… espera que pases 20 horas al día escuchando lo mismo, y luego me dices si es ´lindo´ o no´ comentó Taichi, quitándose los lentes y dejándolos sobre la mesa.

Koushiro sonrió, volviendo su vista hacia Mimi. El mesonero llegó a la mesa, cargando con un banana Split enorme, el cual colocó frente a Mimi, y dejo la carta de sabores para los demás, mientras esperaba sus órdenes.

´Eso es mucho helado´ comentó Sora, sorprendida.

´Kou-chan me dijo que mi helado favorito era chocolate y menta, y quiero asegurarme de que es así´ contestó Mimi, mientras apretaba la cuchara en su mano, deliberando seriamente qué sabor probar primero.

Luego de terminar con los helados, los muchachos salieron de la tienda, mientras Mimi hablaba sobre cómo era hora de ir a la playa a observar el atardecer. Todos estuvieron de acuerdo, y comenzaron a caminar por el boulevard, Taichi haló la mano de su novia, para que siguieran el mismo paso de Mimi y Koushiro. Al cruzar en la tienda de equipos electrónicos, Taichi Yagami tiró sus lentes dentro de entrada del recinto, el muchacho soltó la mano de su novia, recogió los lentes, haciendo una seña al muchacho tras el mostrador, mientras giraba sobre sus talones para alcanzar a Sora que lo esperaba a 5 pasos de distancia. A penas el muchacho se reunió con su novia, un sonido familiar inundó el ambiente.

Miyako, Sora, Koushiro, Ken y Taichi voltearon inmediatamente hacia la dirección de la tienda al reconocer las tonadas de la canción. Intercambiando miradas entre ellos, para luego llevar sus ojos hacia la figura de su amiga, que seguía caminando tomada al brazo de Koushiro, sin ser afectada.

Pero entonces, su voz inundó todo el boulevard.

Mimi Tachikawa se detuvo a penas el sonido de aquella voz llegó a sus oídos, la muchacha giró su rostro hacia su izquierda localizando de donde provenía el sonido

´Ten miles from town and I just broke down, spitting out smoke on the side of the road

I'm out here alone just trying to get home, to tell you I was wrong but you already know

Believe me I won't stop at nothing to see you so I've started running´

Mimi Tachikawa, soltó la mano de Koushiro Izzumi, observando el speaker del que provenía la música con aire hipnotizado. La muchacha terminó de girar su cuerpo hacia la dirección de la tienda.

Miyako se llevó la mano a los labios, alarmada, mientras hacía señas a Sora que se encontraba unos pasos atrás, la pelirroja se encogió los hombros sin saber que decir. Todos conocían aquella canción, al igual que conocían perfectamente a la voz que la cantaba.

´Esto no puede estar pasando… ´susurró Miyako, mientras soltaba la mano de Ken, para caminar hasta donde estaba su amiga.

´All that I'm after is a life full of laughter, as long as I'm laughing with you

I'm thinking that all that still matters is love ever after, after the life we've been through. 'cause I know there's no life after you…´

´Mimi vámonos, tenemos que llegar a la playa antes del atardecer´ dijo Miyako, tomando a su amiga del brazo, y halándola a la dirección contraria.

Mimi la ignoró, soltándose con facilidad, y caminando en dirección a la tienda, como una mariposa atraída a la luz, los pasos de la muchacha eran lentos, pero firmes. Sus ojos castaños poseían una mirada algo ida, como alguien que se encuentra dentro de su propio mundo interior.

´Haz algo´ soltó Miyako, golpeando a Koushiro en el brazo, el muchacho pelirrojo se encogió los hombros.

´No sé qué esperas que haga… ´ contestó él, suspirando.

´Last time we talked, the night that I walked, burns like an iron in the back of my mind

I must've been high to say you and I, weren't meant to be and just wasting my time

Oh, why did I ever doubt you? You know I would die here without you ´

Miyako Inoue, llevó las manos en sus sienes frotándolas con sus dedos. Mientras observaba a su amiga, caminar hacia la tienda de música y audiovisuales, como si algo la llamase específicamente a ella desde allí dentro. Miyako tuvo que reconocer que de alguna manera así era.

Conocía aquella canción tan bien que incluso podría haberla cantado sin ser fluida en el inglés. Aquella no era otra más que la canción con la que Yamato Ishida había logrado que Mimi Tachikawa lo perdonase por encontrarlo besándose con Akemi Hoshi.

´All that I'm after is a life full of laughter, as long as I'm laughing with you

I'm thinking that all that still matters is love ever after, after the life we've been through. 'cause I know there's no life after you…´

Mimi Tachikawa caminó hasta alcanzar la entrada de la tienda, observando el auricular fijamente, los labios rosa de la muchacha se abrieron y cerraron varias veces, como intentando formular palabras que jamás fueron dichas. La mano de la muchacha se extendió hasta el cristal de la vidriera, posándolo sobre él, y con la vista fija en el interior de la tienda.

´You and I, right or wrong, there's no other one

After this time I spent alone, it's hard to believe that a man with sight could be so blind

Thinking 'bout the better times, must've been out of my mind, so I'm running back to tell you… All that I'm after is a life full of laughter, without you God knows what I'd do´

´Miyako… ´ llamó Mimi, con la vista fija en el vidrio de la tienda.

´¿Si?´ preguntó la muchacha, acercándose con cautela.

´¿Quién es Yamato Ishida?´ preguntó Mimi, girando el rostro hacia sus amigos.

´All that I'm after is a life full of laughter, as long as I'm laughing with you

I'm thinking that all that still matters is love ever after, after the life we've been through. 'cause I know there's no life after you…´

El Arte del Dolor

Toda forma de arte proviene de la necesidad indiscutible del artista para transmitir su mundo interior.

Toda obra artística es un desesperado intento por conectar por medio de ella aquello que no sabemos comunicar de ninguna otra manera.

El arte vive de la inestabilidad emocional del artista. De sus errores, de sus tormentos y más importante: de su dolor interior.

Los artistas valoran sus dotes para crear como su mayor virtud, más sin embargo en su mayoría, su mayores obras provienen de sus defectos, miedos y miseria.

La historia está llena de artistas que murieron por su arte, que enloquecieron por su arte, a quienes ese mismo don les arrebató su amor, su vida, y hasta su rumbo.

Aún así, hoy en día al fijar nuestros ojos en una pintura de Jackson Pollock o Vincent Van Gogh, nosotros, quienes amamos el arte, no pensamos en lo miserables que debieron ser sus vidas, o en el profundo dolor interno que los llevó a crear algunas de las obras maestras más espectaculares de todos los tiempos.

Al observarlas incluso podemos ver la rabia en sus pinceladas, y el desgarre de conectar emociones que años más tarde son psicoanalizadas por expertos alrededor del mundo en busca de significado.

Crear es un proceso doloroso. La creación se nutre de la vulnerabilidad y fragilidad del artista, y los canaliza en un modo de convertir todo lo malo en arte.

Para los artistas, de cualquier tipo, que son perseguidos por los fantasmas de sus errores y por miedos que son incapaces de vocalizar, el arte es su terapia.

Crear es sacar de adentro los demonios que atormentan y plasmarlos en un sitio donde sean visibles al mundo, aún cuando el mundo no entienda cómo verlos.

Crear es la única salvación de un artista. La única manera de alejar a las voces de la inspiración, y el único modo de sacar el dolor de la mente.

Crear toma partes de nosotros, como si pagáramos peaje por usar sus servicios, pero nos libera del constante miedo de caer en la locura.

Crear es la única manera de mantener el don vivo, pero es también explotar el dolor interno que nos acongoja, la terapia de un artista está en su obra, sólo debemos saber dónde mirar.


Eso es todo por hora. Espero sus comentarios. Besos y abrazos, amados lectores.