Buenas tardes, lectores amados.
He vuelto, con un nuevo capítulo. Espero les guste. Me reí mucho con ustedes en ésta ocasión, muchas querían entrar a la rifa del inflable (la verdad, si tuviera uno, me quedaría con él jiji). Me encanta que sus comentarios sean tan variados, que si desde unas que odian a Kou por nerd, hasta otras que incluso se están enamorando de mi Kou, y considerando el Koumi (eso fue una sorpresa); que si hay unas que no saben cómo Mimi podría perdonar a Yama porque la infidelidad es 'imperdonable' (estoy intentando que sea lo más realista posible) hasta otras que son #TeamYama hasta la muerte. Me encanta tener una paleta tan variada de opiniones, es lo que hace que publicar sea tan divertido, sino fuera por eso nadie publicaría y sólo nos concentraríamos en leer nuestro propio trabajo (lo cual siempre termina volviéndose aburrido, después de un tiempo).
Gracias a todos los que me enviaron RR: anafichan, LaSraDarcy, IzzieBlake, DarkyStar, Alshi, Marily123, Natsuki Aiko, LilyP, KibiNoNata, Noheli, anahiihana, ali0516, Lucy, Luna Lightburst, Ana, KaoruxKenshin, Krissie, Ana Julia, Mimichibi-Diethel, Zuritah, digilec y Touko.
Tengo una paleta muy variada de lectores por lo visto, por toda Latinoamérica. Raro que aún no se quien me lee en Japón, Dominican Revar, USA y UK. Pero, en fin, asumiré que son agentes secretos, chicas y chicos. Saludos al 007.
No voy a comentar sobre lo que están a punto de leer porque… bueno, ya verán porqué. La canción se llama: Fix You es de Coldplay, y tenía que usarla en algún momento jaja.
El lado más oscuro de la Luna
Mimi Tachikawa se sostuvo del muro, intentando controlar el ritmo de su respiración, cuya velocidad le estaba causando una severa sensación de nauseas. Sentía que el oxigeno no alcanzaba a llegar a su cerebro, y que podía desmayarse en cualquier momento.
Se sentía más débil y vulnerable de lo que recordaba haberse sentido antes en su vida, ciertamente, no poseía la fortaleza de continuar en presencia de Yamato Ishida, ni de encontrarse con Koushiro Izumi. Lo único que creía de ayuda en aquel momento era la protección de su mejor amiga: Necesitaba a Miyako Inoe, y la necesitaba ahora.
Los ojos castaños de la muchacha vislumbraron a su amiga pelimorada, conversando con su novio, y la hicieron dirigirse hacia ella inmediatamente. Sin embargo, la inesperada visión de Koushiro Izumi en su campo periférico le hizo entrar en pánico, el muchacho estaba hablando con Takeru a unos diez pasos de su amiga. Mimi tomó del brazo a uno de los mesoneros y lo utilizó de escudo.
'Necesito llegar a aquella muchacha del vestido amarillo, no dejes de cubrirme hasta que lleguemos a ella' susurró al confundido mesonero.
El muchacho se dejó llevar por la castaña quien se escondió detrás de Ken Ichijouji una vez alcanzado su objetivo.
'Ahm… ¿Puedo ayudarte, Mimi?' preguntó el muchacho, confundido.
'Sí. No te muevas, Ken' dijo Mimi en tono de urgencia mientras giraba hacia su amiga 'Miya-chan, necesito que me saques de aquí. Ahora'
Miyako alzó las cejas confundida.
'No lo entiendo, ¿Por qué quieres irte? No me digas que te encontraste con Ishida' dijo la pelimorada.
'No. Bueno, sí. Pero no es sólo él. Tengo que irme, ahora' dijo Mimi con voz apresurada.
Miyako la observó confundida, la castaña suspiró sintiendo que no tenía demasiado tiempo para explicar.
'Tú te llevaste el suéter de Yamato de mi cuarto. Desapareció y sé que fuiste tú' dijo.
'¿Qué?... Ah, diablos, sabía que ese maldito suéter volvería a patearme en el trasero eventual…' Miyako se detuvo, abriendo los ojos como platos '¿Cómo sabes que me lleve ese suéter?'
'Lo dejé ahí apropósito. Fue el suéter que Yamato tenía puesto el día que descubrí su aventura con Hoshi, lo mantengo como un recordatorio de no caer en eso otra vez. Imagino que pensaste que era todo lo contrario y por eso te lo llevaste pensando que el olor podría devolverme la memoria ¿Por qué sé eso? Porque te conozco, y harías cualquier cosa para protegerme de quien sea, hasta de mí misma. Por eso confío en ti sobre cualquier otra persona. Y ahora, Miya-chan, necesito que me protejas de nuevo y me saques de aquí antes de que todos sepan lo que tú ya sabes'
Miyako abrió la boca siendo momentáneamente paralizada por el shock, antes de tomar el brazo de su novio y empujarlo en dirección a Koushiro.
'Distráelo mientras sacó a Mimi de acá' le pidió al confundido muchacho, mientras tomaba su lugar como escondite de Mimi.
Ken se alejó, obedeciendo con aire confundido a su requerimiento, apenas alcanzó al pelirojo le señalo la terraza preguntando sobre astronomía mientras lo alejaba del camino de las muchachas.
Miyako tomó a Mimi del brazo y ambas muchachas se alejaron corriendo hasta el ascensor.
'¿Qué tanto recuerdas?'
'Todo, Miya-chan. Absolutamente todo. Desde mí pasado hasta estos meses. Todo. Es como tener dos personas dentro de mi cabeza que increíblemente ambas soy yo'
Miyako suspiró al tiempo que entraban en el aparato y la puerta cerraba. La última imagen en la que se fijaron los ojos de la muchacha pelimorada fue la de Yamato Ishida tanteando el salón en busca de algo. O alguien.
'Él lo sabe… ¿No es así?' preguntó Miyako entornando los ojos.
Mimi aguantó la respiración y las lágrimas mientras asintió, tomando del brazo a su amiga.
'Lo sabe'
Miyako cerró los ojos con pesadez, suspirando.
'No podemos ir a casa. Será el primer lugar donde ambos irán a buscarte. Pero, tengo una idea' dijo tomando a su amiga del brazo, mientras salían del ascensor.
Yamato Ishida giró sobre sus talones, en busca desesperada de la muchacha sin lograr vislumbrarla. Frustrado el muchacho resopló con molestia, odiándose en silencio por haber estado demasiado borracho para detenerla cuando tuvo la oportunidad.
'¿Dónde estás, Princesa?' preguntó el muchacho en voz alta.
'¿Me buscabas?' preguntó Taichi, apareciendo en su campo periférico con una sonrisa de suficiencia.
Yamato giró los ojos con molestia, ignorándolo y continuando con su búsqueda.
'No deberías buscar a Mimi. Si causas una escena Sora va a matarte, y a mí por hacerte mi padrino' dijo Taichi.
Yamato giró hacia él halándolo por la chaqueta del traje y zarandeándolo.
'¡ME RECUERDA!' gritó el rubio. Su amigo abrió los ojos como platos y dejó escapar una carcajada.
'La besaste, ¿No es así? Lo sabía. Soy un genio mal entendido'
Yamato giró los ojos, soltando a su amigo y caminando frenéticamente.
'Tengo que encontrarla'
Taichi rascó la parte trasera de su nuca, pensando.
'Bueno, no corrió con Koushiro, porque él está allá' comentó el muchacho, señalando.
Yamato siguió el curso del dedo de su mejor amigo, para luego girarse rápidamente hacia él, zarandeándolo de nuevo.
'¿Sabes qué significa eso?'
'¿Qué voy a patearte el trasero si vuelves a hacerme eso?' preguntó Taichi frustrado, mientras se soltaba de él.
'No' contestó Yamato enviándole una mala mirada 'Que está con su dragón protector: Inoe'
Taichi asintió, ponderando el asunto con seriedad.
'Suena lo más lógico, sí. Pero Miyako no es tonta, obviamente no la llevará a su apartamento sabiendo que tú la buscarás allí. Así que te toca preguntarte, si tú fueras Miyako Inoe… ¿A dónde la llevarías?
Yamato suspiró, ponderando sus opciones e intentando decidir qué hacer.
Mimi Tachikawa se dejó caer sobre la cama blanca, hundiendo el rostro en una almohada y suprimiendo las ganas de gritar en ella hasta quedarse sin voz. La muchacha infló sus cachetes y soltó el aire con frustración, mientras pataleaba.
'Debo ser la única persona que, en la historia del universo, pierde la noción de todos sus problemas, sólo para despertar con problemas nuevos' dijo Mimi.
Miyako suspiró, sentándose en la cama junto a ella.
'No creo que seas la única. También, deberíamos analizar que tantos problemas nuevos tienes en verdad' contestó la muchacha alcanzándole un pedazo de chocolate.
Mimi lo tomó, metiendo el trozo entero en su boca y hablando con rapidez.
'Simplemente, no lo entiendo. Había estado hundida en un mar de dolor porque pensaba que no tenía opción al amar a Yamato Ishida, que era inevitable para mí ¡Inevitable, Miya-chan! Como el sol, o el oxígeno. He estado convencida de que no supero a Yama porque no es posible' soltó Mimi con una rapidez abrumadora 'pero ahora…' la muchacha se detuvo, tomando otro trozo de chocolate y comiéndolo 'ahora… me entero que Koushiro existe'
Miyako suspiró, asintiendo.
'No, bueno, yo sabía que Kou-chan existía, pero… Miya-chan, yo no tenía la menor idea de que él existía de esa manera para mí… ¿Sabes? Él nunca me dijo nada… y yo… yo soy muy estúpida y jamás me di cuenta' culminó la muchacha, tapándose la cara con la almohada 'nunca me di cuenta que él sentía algo por mí… debí saberlo ¡Debí saberlo, Miya-chan! Kou-chan ni si quiera es bueno mintiendo…'
'Lo sé, pero Koushiro no quería decirte nada precisamente para no complicar tu vida' contestó Miyako.
Mimi retiró la almohada de su rostro, al tiempo que sus ojos se cristalizaban.
'Lo sé, porque Kou-chan es así de bueno…'
'Realmente lo es, sí'
Mimi soltó un gimoteó leve, mientras cubría su rostro de nuevo con la almohada, ahogando un grito con ella.
'¿Qué se supone que haga ahora?' preguntó Mimi.
'Pisotea el corazón de Ishida en diez mil pedacitos' contestó la muchacha mientras comía un trozo de chocolate. Mimi soltó una risa leve y negó con la cabeza.
'Sé que no lo dices en serio' contestó Mimi 'Sé que Yama te agrada'
'No tanto como me agradas tú, tampoco tanto como me agrada Koushiro, así que no, eso no cuenta. Además, de entre los tres, él es el único que se ganó a pulso su propio Karma' dijo Miyako.
Mimi suspiró, abrazando la almohada y girando para acostarse en posición fetal.
'No quiero hacerle daño a Kou-chan, realmente no quiero hacerle daño…' dijo Mimi.
'Pero… sigues enamorada de Ishida' completó Miyako.
Mimi mordió el borde de la almohada asintiendo. Miyako suspiró, frotándose las sienes, asintiendo.
'Bueno, las cosas son como son. Supongo'
Mimi suspiró, sentándose, con la almohada apretada contra su pecho.
'Pero…'
'¿Pero?...'
'Kou-chan me hace feliz. Creo que a su lado podría ser feliz, lo que tengo con él es como lo que ustedes tienen con sus novios. Algo que fluye con naturalidad. Como lo que tienen mis padres'
Miyako guardó silencio, observando a su amiga.
'Pero no lo amas' completó, después de unos minutos de silencio.
Mimi negó con la cabeza, de manera lenta.
'Pero quizás podría amarlo, Miya-chan. No como a Yama, pero sí un tipo de amor más normal y… feliz'
Miyako guardó silencio, entregándole un pedazo más grande de chocolate. La castaña metió el pedazo en su boca y escondió la cabeza en la almohada con frustración.
'No quiero lastimar a Kou-chan, pero tampoco sé si podría amarlo como él lo merece' susurró Mimi 'Quizás si no hubiera recordado todo sería diferente con él, pero si recordé y está Yamato… Tan sólo… no lo sé…'
Unos leves golpes en la puerta las hicieron voltear con sorpresa.
'¿Quién sabe que estamos aquí?' preguntó Mimi.
'Nadie, ni si quiera Sora, me pidió que guardara su llave mucho antes de verme contigo, porque no tenía cartera' explicó Miyako, mostrando la tarjeta de llave electrónica.
Un segundo golpe en la puerta fue acompañado de un distintivo sonido electrónico, inmediatamente, dos muchachos cruzaron el umbral de la puerta.
'Oh, tenías razón, como son las cosas' dijo Taichi, dejando las manos en los bolsillos de su pantalón.
'¿Qué están haciendo ustedes aquí?' preguntó Miyako, colocándose de pie.
'Él supuso que estarían en el hotel, porque Ken está abajo y ninguna de ustedes dos maneja, y un Taxi sonaba poco probable considerando que tendrían que esperar que los llamaran abajo y él podría haberlas alcanzado' explicó Taichi con tono obvio 'luego yo recordé la habitación donde estaban arreglando a Sora y bum, buscar una llave extra, subir venir al 10 piso, y aquí están'
Miyako le envió una mala mirada al muchacho, mientras intercambiaban unas pocas palabras de agresión mutua, como era ya su costumbre.
Mimi Tachikawa por su lado, mantuvo la vista clavada en el piso, sabiendo que la del rubio estaba fija sobre ella.
'Tenemos que hablar' dijo Yamato observando a la castaña.
'Realmente no creo que tengamos nada de qué hablar, Yama' contestó Mimi, con voz monótona.
Miyako alzó las cejas sorprendida y giró hacia el muchacho.
'Ya la oíste'
Yamato ignoró a la muchacha, y caminó con dirección a Mimi mirándola a los ojos.
'Necesitamos hablar, por favor, así me odies de nuevo, necesitamos hablar' suplicó el muchacho 'Por favor…'
La castaña alzó la mirada, midiendo la sinceridad de sus palabras. Mimi suspiró, asintiendo y le envió una mirada significativa a Miyako.
'Miya-chan… tú sabes lo que tengo que hacer. Por favor, busca a Kou-chan, dile que me espere. Él y yo también tenemos que hablar' pidió la castaña.
Miyako suspiró, asintiendo con pesadez, y se apartó del camino de Yamato.
'Sólo ten cuidado' pidió la muchacha, echando una última vista a su mejor amiga, antes de salir de la habitación.
'Yo también me voy. Suerte, Yamato' dijo Taichi partiendo en seguida y murmurando algo de que por 'necesitar hablar' también debería recibir inyecciones de testosterona.
Yamato Ishida dejó las manos en el bolsillo de su pantalón, observando fijamente a la muchacha, quien seguía sentada con la espalda apoyada al espaldar de la cama sin moverse, y con la vista en la almohada. De pronto, el muchacho se sintió fuera de guardia, sorprendido de la falta de interés que parecía tener la muchacha en mantener contacto visual con él. A pesar de todas las conversaciones difíciles que había mantenido con ella en el pasado, algo en la actitud desalentada de ella le hacía pensar que aquella era diferente. Aquel pensamiento lo asustaba un poco, sin embargo, era demasiado tarde para retroceder ahora.
'Yo… me he estado volviendo loco estos meses. Creí que iba a terminar en un manicomio, o muerto bajo un puente' dijo Yamato observándola 'Hubo momentos donde morir sonaba un mero formalismo, como si ya estaba muerto porque no podía estar contigo… Las primeras semanas, ni si quiera podía levantarme de la cama… hasta que tú llegaste y respirar volvió a valer la pena'
Mimi respiró hondo, exhalando de manera sonora, pero sin contestar nada al respecto.
'Este tiempo que he pasado solo me ha enseñado mucho. Creo que por primera vez soy capaz de comprender todo por lo que te hice pasar… Siempre dije que lo comprendía, pero no, no era así, no fue hasta ahora que puedo darme una idea real del dolor tan inmenso que te causé, Mimi' dijo el muchacho, con voz grave.
Mimi suspiró, girando el rostro hacia él.
'Sé que las disculpas, suenan como un acto muy vacío después de que el mal ya está hecho, y de que yo me he disculpado ya muchas veces lo cual quizás le reste valor a mis disculpas pero… no puedo no disculparme, siento que nunca podré disculparme lo suficiente, que tendré que pedírtelo de rodillas por el resto de mi vida y si eso es lo que tengo que hacer, eso haré. Haré lo que sea que me pidas, pero…' el muchacho se dejó caer de rodillas al suelo y le envió una mirada sincera 'perdóname, Mimi, juró que pasaré el resto de mi vida siendo merecedor de ese perdón'
"When you try your best, but you don't succeed,
When you get what you want, but not what you need…
When you feel so tired, but you can't sleep, stuck in reverse…"
Mimi tomó aire y lo retuvo en sus pulmones por un tiempo bastante largo, intentando calmar su respiración antes de contestar.
'Creo que te perdoné hace mucho tiempo atrás, Yama' confesó.
Yamato la observó, confundido.
'Soy yo la que no me puedo perdonar'
Yamato la observó fijamente, sin poder entender.
'No comprendo'
Mimi hundió el rostro en la almohada, perdiendo la mirada en un punto inexistente y suspiro, hablando en tono melancólico.
'Yo quería perder mi memoria, o al menos, eso pienso ahora en retrospectiva' explicó la muchacha 'creo que yo lo busqué, como un botón de emergencia en mi cerebro, ¿sabes? para olvidarlo todo, olvidarte a ti. Supongo que estaba desesperada por alcanzar algún nivel de paz mental… supongo, que ahora, tú entiendes eso… esa desesperación, que día con día se va robando la poca paz que queda después de que todo se viene abajo'
Yamato guardó silencio, sin saber qué contestar, o si quiera si debía contestar.
'Estaba desesperada, Yama. Totalmente convencida de que amarte no era una opción para mí. Creía que era inevitable, como el curso de un río que sin importar cuantas veces se desvié su cauce, siempre iba a buscar su ruta hacia el mar. Pensé que así era mi corazón contigo, no importaba cuantas veces le dijera que ese no era el camino, siempre volvería a ti… porque ese era su destino final, tú eras el mar para mí, Yamato'
Yamato le mantuvo la mirada, sin saber que contestar, y poniéndose nervioso con cada palabra en pasado que la muchacha pronunciaba.
'Esa fue la epifanía que tuve mientras estaba inconsciente: lo inevitable de amar a Yamato Ishida' dijo la muchacha, con una sonrisa triste 'concluí que tendría que no conocerte para ser capaz de no buscarte… ¿Puedes creer eso?'
Yamato aguantó la respiración, sintiéndose algo melodramático al entender perfectamente a qué se refería. Sentía exactamente lo mismo.
'Desde la primera vez que te vi, he sentido que algo más fuerte que yo me llama hacia ti. He estado convencida de que eras mi destino, y que realmente no importaba que hiciera ninguno de los dos, eventualmente esa gravedad nos iba a llevar de vuelta al otro' dijo la muchacha, él asintió, en silencio 'pero, esto pasó… y no volví a enamorarme de ti, Yama'
Los ojos azules del rubio se abrieron de sobremanera, por la sorpresa de aquella afirmación.
'Tuve que recuperar mi memoria, para que mi corazón volviese a latir por ti' concluyó ella, dejando una mano en su pecho 'Ahora… ¿Cómo cuadra eso en lo predestinado de nuestro amor, Yama?' preguntó.
"And the tears come streaming down your face, when you lose something you can't replace
When you love someone, but it goes to waste… Could it be worse? "
El muchacho abrió y cerró la boca varias veces, sin poder alcanzar una respuesta. Sus rodillas fallaron lo suficiente para que terminase sentado en el piso, con una mirada tangible de confusión.
'Tú estuviste intentando recuperarme… y no volví a enamorarme de ti' dijo la muchacha, suspirando.
'Eso es porque te dijeron todo el asunto de Hoshi, te llenaron la cabeza de…' el muchacho se detuvo, guardando silencio unos segundos antes de completar aquella oración. No le habían llenado la cabeza de nada que no fuese verdad 'Siempre voy a cargar ese error sobre mí, ¿verdad? Te dijeron que era infiel, que te partí el corazón y simplemente no pudiste confiar en mí, no importaba que hiciera al respecto o como intentara demostrarte que había cambiado. Tú no sabias quien era, pero sí lo que había hecho…'
'Y lo que hiciste cambio quien eras para mí' completó la muchacha, con voz triste.
Yamato Ishida suspiró, cubriéndose el rostro con las manos.
'Sé que el Yamato Ishida que me hizo enamorarme de él por primera vez, podría hacer que me enamorara de él en cualquier momento. Pero tú cambiaste… y supongo que por eso no volví a enamorarme de ti'
Yamato aguantó la respiración, y negó con la cabeza, mirándola a los ojos.
'Si me dieras la oportunidad de ver en qué me he convertido ahora, sabrías que ya no soy capaz de herirte como lo hice en el pasado… yo ya no soy esa persona, esos errores no definen quien soy'
Mimi Tachikawa, secó su rostro con el borde de la almohada, sintiendo que el temblor involuntario ganaba la batalla en su cuerpo.
'Pero la cosa, Yama, es que esos errores sí terminaron definiendo quien soy yo' completó ella sollozando 'Te perdoné por haberte equivocado, pero, no soy capaz de perdonarme el haber permitido que tú me cambiaras'
Yamato se mantuvo inmóvil, enviándole una mirada de culpabilidad.
"Lights will guide you home, and ignite your bones, and I will try to fix you…"
'He analizado mi comportamiento estas semanas… Y es como verme desde proyección astral, ¿sabes? Pude darme cuenta de que la esencia de quien soy no cambió porque maduré o porque crecí, o porque sencillamente todos deben dejar de creer en tonterías como las hadas en algún momento, no, Yama… yo cambie porque mi mundo rosa y feliz colapso cuando Akemi Hoshi entró a tu vida… Perdí algo en eso que llamas "lapsus de locura" y la amnesia me lo devolvió' dijo Mimi.
'¿Qué perdiste?' pregunto él.
'A mí. Me perdí yo' contestó Mimi, suspirando 'Me perdí, tan lentamente que no me di cuenta. Supongo, que estaba ocupada intentando que mi corazón no se quedara sin ninguno de sus pedazos'
Yamato alzó la mirada al techo, sintiendo un nudo en su garganta, y un hoyo en su pecho. Ambos muchachos guardaron silencio por unos segundos. Yamato se puso de pie y caminó hasta ella observándola, enviándole una sonrisa triste, le desordenó el cabello en un gesto fraternal.
'Lo sé. Sé que mis acciones te quitaron algo que no sé como devolverte, princesa'
Mimi suspiró y se hizo a un lado, dejándole espacio para que se sentara junto a ella.
'No creo que tú puedas devolvérmelo, Yama. Creo que tengo que encontrarlo yo. Simplemente, no lo había entendido así'
El muchacho asintió, sentándose a su lado y tomándole la mano. Ambos intercambiaron una mirada, y una media sonrisa.
'Te amo' susurró él, apoyando la frente en la de ella y cerrando los ojos para perderse en el aroma de su perfume 'entiendo lo que dices, entiendo lo que decides… pero debo decirlo: te amo'
Mimi asintió, enviándole una sonrisa melancólica.
'Lo sé. Sé que permitiste que Miyako no me dijera que existías. Sé que me amas de verdad' contestó ella 'te creo'
El muchacho asintió, con lentitud, sin separar su frente de la de ella.
'Yo también te amo' confesó ella en un susurro suave.
Los ojos de Yamato se abrieron inmediatamente, buscando la mirada de Mimi y encontrándola puesta sobre él. Era la misma mirada que había enviado en su dirección años atrás, transparente, única y llena de luz.
"And high up above or down below… When you're too in love to let it go, but if you never try you'll never know just what you're worth"
'¿Cómo puedes amarme? Así, con la misma sinceridad con la que me amaste desde el primer día, a pesar de todo eso que has dicho, a pesar de todo lo que sientes, a pesar de todo lo que yo he hecho… ¿Cómo?' preguntó Yamato.
'No puedo no amarte. No sé cómo' contestó ella.
'Me dijiste que ya no es inevitable' continuo él.
'Ya no creo que lo sea' asintió ella 'Me di cuenta de que no tengo que amarte como lo hago, escojo hacerlo'
'No comprendo'
'No tenía que perder la cabeza por ti, Yama. Pude amarte de un modo más relajado… pude ser como mis amigas… como Koushiro… pude ser un tipo diferente de enamorada, de la que mi madre me dijo que fuera' dijo Mimi 'pero no quise hacerlo'
Yamato la miro en silencio.
'Yo soñaba con un amor arrebatador, intenso al punto de ser doloroso, absoluto y capaz de matarme' dijo ella soltando un pequeño suspiro 'quería uno de esos amores que marcan la vida. Supongo, que nunca me puse a pensar que ese tipo de amor venía con una cuota de sangre incluida'
Yamato giró hacia ella, sosteniendo su rostro entre las manos.
'Yo pagaría cualquier cuota de sangre para que siguieras amándome de la misma manera'
"Lights will guide you home and ignite your bones, and I will try to fix you…"
'Yo siempre voy a amarte de la misma manera, aún si no terminamos juntos en un asilo rodeados de nietos, siempre. Siempre. Siempre voy a amarte así, Yamato Ishida' susurró la muchacha.
'No puedo concebir ningún futuro sin ti, Mimi. No puedo' susurró él.
Mimi suspiró, separándose de él con lentitud.
'Necesito recuperar quien soy, Yama. No puedo contar con que la amnesia me lo devuelva. Necesito saber que este, absoluto tipo de amor, puede cambiarme la vida… pero no a mí. Necesito saber que puedo ser yo, indiferentemente de si tú estás, o de si soy feliz contigo, o de si tú me lastimas. No puedo volver a perderme en mi amor por ti, sin reencontrar el amor propio, Yama'
Yamato suspiró, asintiendo.
'Tienes que alejarte, lo entiendo… pero, al menos dime que puedo esperarte' susurró él.
Mimi lo observó, en silencio. La muchacha se acercó, uniendo sus labios con los de él en un beso dulce y corto.
'Algunas historias de amor están destinadas a durar toda la eternidad. Otras son como estrellas que se consumen en su propia intensidad. No sé qué tipo de historia es la nuestra, sólo el tiempo lo dirá'
"Tears stream down your face, when you lose something you cannot replace. Tears stream down your face, and I... "
Yamato la observó en silencio, ponderando sus palabras, pero más que nada observando los labios de la muchacha. Suspirando, el rubio se acercó a ella dándole un beso mucho más largo e intenso.
'No me des besos que se sientan como un adiós' pidió.
Mimi dejó escapar una sonrisa, sin contestar.
'Esto no es un adiós. No importa cuánto tiempo te tienes que tomar para encontrar lo que sea que te falta. Nuestra historia sí es eterna, Mimi, y no me vas a convencer de lo contrario porque, honestamente, te conozco lo suficientemente bien como para saber que tú tampoco crees que así sea'
La muchacha alzó la mirada hacia él, perdiéndose en el azul de sus ojos por un momento.
'Necesito saber si puedo ser yo, aún cargando con el equipaje de mi pasado' dijo ella 'pero, eso no quiere decir que te amé, ni un mili kilogramo, menos'
'Esperaré por ti' dijo él.
'No te lo estoy pidiendo. Tú aprendiste tu propia lección, yo debo aprender la mía' contestó ella.
'Aún así, esperaré'
"Tears stream down your face, I promise you I will learn from my mistakes,
Tears stream down your face and I..."
Mimi Tachikawa se puso de pie, sin quitarle la vista de encima y dejando escapar un pequeño suspiro. Aquel muchacho frente a ella, era la versión más cercana al Yamato Ishida del que se había enamorado con el que recordaba haber estado desde que toda aquella pesadilla comenzó. Algo, muy dentro de ella, le decía que el arrepentimiento del joven era genuino, que su deseo por compensarla era real, y que su incapacidad de volver a efectuar un acto semejante era auténtica.
Aquel era un muchacho en el que ella podría volver a confiar.
Mimi podía recordar la consulta con el psicólogo a la que su madre la había hecho asistir, donde el doctor procedió a explicarle que la infidelidad, más que el problema en sí, no era más que un síntoma de un problema peor. En aquel momento, la muchacha creyó seriamente que a su madre la estaba timando un charlatán, pues, claramente, en su caso la infidelidad ERA el problema. Sin embargo, ahora podía entender a lo que el hombre se refería. Su relación con Yamato Ishida se había fraccionado antes de la llegada de Akemi Hoshi, aquello simplemente había sacado todos los problemas a relucir al mismo tiempo.
'Se requiere del esfuerzo de dos personas para romper una relación sólida' había dicho el doctor, 'sí, Hoshi y él' había pensado Mimi. Ahora, si bien no restaba en absoluto la responsabilidad de Yamato en todo aquello, Mimi podía comprender que él había sido infeliz desde mucho antes de aquello. Podía ver que Yamato Ishida siempre había sido perseguido por demonios de su infancia que no compartía con ella, y por cuya liberación ella debió pelear. Quizás si ella hubiese resuelto los traumas del muchacho, su relación no se habría fragmentado del modo en el que lo hizo, sin embargo, ella era una muchacha demasiado feliz como para poder comprender como alguien podía ser atormentado de manera tan tangible por fantasmas de un pasado que ya no estaba presente. Pero así era, Yamato era y aun es un alma torturada, que nunca lograba sentir que su lugar era aquel donde estaba, y cuya tendencia al auto-sabotaje los llevaría a un abismo eventualmente, a menos, de que el muchacho entendiese por si mismo lo que significaba realmente confiar y apoyarse en otra persona. Cosa que él entendía ahora.
El doctor le había asegurado que tanto ella como Yamato tendrían que sanar antes de que si quiera pudiesen considerar volver el uno al otro. Mimi entendía también a qué se refería ahora, y sabía que Yamato Ishida ya había sanado lo que lo había hecho caer en infidelidad. Mimi Tachikawa, por su lado, sentía que ella había sanado la apatía que le había permitido dejar que aquello sucediese, pero, no había sanado las secuelas que ello habían dejado sobre ella. Y hasta que no sanara eso, tal y como le había dicho el doctor, ningún nivel de amor sería suficiente para aguantar los cimientos de una relación.
Si aquel muchacho realmente era su alma gemela, entonces su camino se intrincaría al de él de una manera o de otra. Y aquello, era algo en lo que ella necesitaba contar.
"Lights will guide you home and ignite your bones, and I will try to fix you…"
Mimi Tachikawa, ya no se sentía una víctima de las circunstancias.
Ella había escogido enamorarse del modo en el que lo hizo.
Ella había escogido enamorarse del muchacho que tenía frente a ella.
Era tiempo de justificar aquellas decisiones, sin perder la cabeza durante el camino.
El lado más oscuro de la Luna
El perdón es un asunto psicosomático. Proviene de una decisión psíquica y se manifiesta en acciones físicas. Cuando el perdón no se manifiesta, cuando no lo vemos en acciones, no es real.
Decir que hemos 'perdonado' sin sentirlo, es como disculparse o jurar en vano, como orquestar un engaño donde los más afectados seremos nosotros. Decir que hemos perdonado a alguien, nunca es suficiente garantía de que en verdad lo hayamos hecho. Incluso, podemos pensar que hemos perdonado a alguien, y descubrir, a la mala, que seguimos cargando con rencores por las mismas acciones que considerábamos olvidadas.
Perdonar requiere de acción.
Perdonar requiere de sacrificio.
Perdonar requiere entender tangiblemente el arrepentimiento de la otra persona.
Es comprender el por qué pasaron las cosas, y saber cómo evitar que se den de nuevo bajo el mismo esquema.
Perdonar, requiere un entendimiento amplio sobre nosotros mismos y sobre la persona a quien le brindamos el don de una 'segunda oportunidad'.
Perdonar no es algo que simplemente se dice, es algo que se siente en más niveles de los que somos capaces de comprender.
Perdonar a alguien requiere tiempo. Mucho tiempo. E intentar acelerar ese tiempo sólo significaría en una caída igual, o más estrepitosa, al abismo. Pues, ese tiempo es lo único que nos permitirá reconstruir la confianza perdida por el acto de traición.
Perdonar es un acto tan complejo que, ni si quiera, perdonar a la otra persona es lo más difícil. Sino que, nuestra propia ignorancia, nuestra propia debilidad, nuestra propia ceguera y nuestra propia tolerancia se convierten en los elementos más difíciles de perdonar. Incluso, si somos capaces de perdonar a la otra persona, el mayor reto se convierte en darnos un pase libre a nosotros mismos sin sentir que traicionamos a nuestra intuición en el proceso.
Perdonar requiere compromiso, un compromiso que muchos de nosotros simplemente no estamos dispuestos a realizar.
Sin embargo, perdonar cuando ese perdón ha sido ganado a pulso, cuando ese error ha buscado el camino de la redención… el perdón se convierte en una recompensa, más que para la persona a quien es brindado, para nosotros mismos.
Mientras peor fuese el sufrimiento que pasamos, mayor será la recompensa espiritual de perdonarlo, de dejar todo ese dolor ir, y de sentir que finalmente somos libres de las secuelas que pudo dejar sobre nosotros.
Perdonar es un acto que trae la luz de vuelta, después de soltar la oscuridad, cual luna llena que ilumina después de ocultar su belleza a los ojos.
Para muchos de nosotros, perdonar puede considerarse un acto de debilidad, cuando en verdad, es la valentía y la fortaleza quienes nos permiten hacerlo de corazón. Y es mediante ello, que finalmente, somos capaces de recuperar nuestra luz.
Espero sus comentarios sobre el capítulo, babies.
