No es justan Goenji, te dije que no les dijeras que pasaría en el próximo capitulo.
Goenji: soy inocente 8X
Si, tan inocente como en este capítulo.
Goenji: más o menos, es culpa de Fubuki me hace enojar y luego resulta que el culpable es uno.
Te enojas muy fácilmente.
Goenji: no es verdad. Solo me desespero rápidamente.
Es lo mismo.
Bueno, no los entretengo mas con ustedes el 4 capitulo.
Capitulo 4: representante del director.
Goenji suelta a Fubuki, quien estaba sonrojado por el repentino abrazo.
Goenji ¿Qué haces aquí?- le pregunto Fubuki.
Aquí estudiare.
Ya veo.
He tu- se escucho una voz a sus espaldas, era Someoka- tu eres Goenji ¿no es así? Todos en clase hablan sobre ti y como pusiste en su lugar al idiota de Aphrodi. Dicen que incluso el profesor Hibiki y la profesora Hitomiko te respetan.
¿eso es de tu incumbencia?- le pregunto Goenji- lo que haga o deje de hacer no es de la incumbencia de nadie.
Tranquilo- le dice Someoka- no es necesario que estés a la ofensiva. Solo queremos hablar con ese chico que tienes.
Lastima- dijo Goenji- el ya tiene dueño.
Someoka lo mira con molestia.
Tu no decides por el- dijo Someoka- además, yo lo vi primero.
Fubuki se molestaba más. El no era de nadie, y mucho menos de un tipo que acababa de conocer en los peores momentos.
Les diré algo- dice Fubuki refiriéndose a Goenji y Someoka- yo no le pertenezco a ninguno de los dos, así que dejen de discutir.
Tranquilo- dice Someoka- te tratare bien.
Solo piérdete- dice Fubuki.
En serio, jamás creí escuchar esas palabras salir de tu boquita- dice Goenji.
Ese es mi problema, no tuyo- dice Fubuki- no te debo explicación alguna a ti tampoco.
Eso es lo que crees- dice Goenji y jala a Fubuki del brazo, para llevárselo con él.
¿A dónde me llevas?- le pregunta el ojo plata.
Tengo hambre- le respondió Goenji- así que vamos a comer.
Estás loco. Tengo que ir a clases.
No lo creo-le interrumpe- es la hora del almuerzo, además ya faltaste a la mitad de las clases, que faltes a la otra mitad no importara.
¿y tú qué?- le pregunto Fubuki- tienes clases.
En realidad, yo entro a clases hasta la próxima semana, el profesor Hibiki me dijo que no entrara a los cursos, pero no tenía nada que hacer, hasta ahora.
Fubuki intentaba por todos los medios alejarse de Goenji.
Suéltame Goenji- se jalaba- me estas lastimando.
No tendría que hacerlo si me siguieras- le dice Goenji- además, solo quiero ir a almorzar, no es algo muy difícil.
Bien- dice Fubuki ya molesto- Te acompaño a almorzar, pero ya suéltame.
Goenji lo suelta y le sonríe.
Bien, eso está mucho mejor ¿Qué se te antoja comer?
Lo que sea está bien, no tengo mucho apetito.
Como quieras, entonces vallamos a ese lugar- dijo Goenji señalando un restaurant que se encontraba frente a ellos.
Bien.
Ambos se dirigieron al restaurant.
¿Cómo está tu familia?- dijo Goenji.
Fubuki se quedo parado en medio de la calle. Su rostro se estaba desfigurando por el recuerdo de su familia.
No sabes nada ¿no es así?- le dijo Fubuki en un susurro.
¿Sobre qué?- le pregunta Goenji intrigado por el comportamiento de Fubuki.
Ellos murieron hace 4 años en un accidente automovilístico. Yo me estoy haciendo cargo de todo.
Yo, lo siento- dice Goenji- no lo sabía.
Lo supuse. No te he visto desde que te fuiste a Alemania. No podías saber qué es lo que pasaba aquí.
Lo siento. No estaba en mis planes ir a Alemania.
Está bien. He podido sobrevivir yo solo estos años.
Así que por eso tu cambio de actitud- dijo Goenji- perdón por no haber estado contigo en esos momentos.
Está bien. Ya te dije, he vivido solo perfectamente.
No es así- le dice Goenji- tu forma de actuar lo demuestra ¿Qué le paso a ese chico que siempre sonreía sin importar la situación?
¡Se fue!- grito Fubuki- ese chico del que todo el mundo se aprovechaba, el que creían que haría lo que quisieran solo porque estaba solo.
Fubuki comenzó a llorar. Goenji, al verlo así, se acerco a él y le dio un beso suave, pero tierno.
Ya no estás solo- le dice Goenji- no te dejare solo nunca más.
Fubuki deja de llorar y lo mira a los ojos con una triste sonrisa.
Quizás ya sea tarde para decir eso- le dice Fubuki- no hay mucho que puedas hacer por mí. Lo hecho, hecho esta.
Goenji no le dice nada, solo lo abraza y se lo lleva al interior del restaurant.
El lugar era el típico restaurant de platillos calientes. Las mesas eran cubiertas por forros de tela blanca y las mesas eran redondas con manteles de un café seco, para que combinaran con el decorado del lugar, el cual constataba de paredes crema con acabados de roble, recuadros de madera con pinturas de artistas famosos.
En la entrada un camarero los recibió.
Bienvenidos a "bon gota"- les dijo el mesero- ¿los esperan?
No- dijo Goenji- quiero una mesa para dos en una zona privada.
Sí, señor. En seguida.
El mesero los guio a una mesa que se encontraba al fondo del lugar, separado del resto del lugar por una pared de plástico.
¿desean algo d tomar?
Si- dijo Goenji- tráiganos dos refrescos.
En un momento señor.
El mesero se retiro del lugar, dejando a los dos chicos solos. Fubuki no prestaba demasiada atención a Goenji, y Goenji solo lo veía a él.
Dime la verdad- dijo Goenji- ¿Cuándo fue que dejaste de confiar en las personas?
No lo sé- dijo Fubuki con la vista perdida- cuando murieron mis padres no estabas allí para cuidarme, así que los adultos a mi alrededor se empezaron a pelear por quien se haría cargo de mi y del dinero. Cuando me di cuenta, me estaba haciendo cargo de todo yo solo y no deje que nadie me diese consejos sobre cómo actuar.
Entonces ¿Por qué decidiste ir a la universidad?
Fubuki por fin decidió verlo a los ojos. En ellos, no encontró burla como espero ver.
¿tu porque crees que lo hice?- le pregunta a Goenji.
No lo sé. Tal vez querías alejarte de todo. Querías volver a ser como antes. Vivir una vida normal aunque sea por unos años.
Jojana- Fubuki se empieza a reír.
¿tan equivocado estoy?- dice Goenji.
Todo lo contrario- le dice Fubuki con una sonrisa en los labios- has dado justo en el clavo. Quería ser un chico normal por los próximos tres años, pero creo que he comenzado con el pie izquierdo, además, soy el director de la universidad, ese es otro problema que tengo que arreglar.
Ya veo. Así que te has hecho cargo de todos los negocios.
Si.
¿y quién se hace cargo de ellos mientras estudias?
Hikaru, se hará cargo de todo por los próximos tres años.
¿Y tú que harás en estos tres años?
Estoy obligado a hacerme cargo de la dirección de la universidad mientras estudie en ella. Y tengo una junta con los maestros para presentarme por la tarde cuando las clases terminen.
Ya veo.
Aquí están sus bebidas joven- dijo el mesero dejando los refrescos frente a ellos- dígame ¿ya decidieron que van a ordenar?
Si- dijo Goenji- a mi tráigame Pato al Cava*
Y a mi langostas a la sartén**–dijo Fubuki.
En seguida señor.
El mesero se retiro dejando solos nuevamente a los chicos.
Tengo una idea- dice Goenji.
¿Cuál es?- pregunto Fubuki curioso.
Te lo diré después.
Entonces ¿para qué me dices que tienes una idea en este momento?- le recrimina Fubuki-era mejor decírmelo cuando me dijeras tu idea.
No- dice Goenji con una sonrisa- la idea te la diré después, porque tengo un trato que hacer contigo.
¿Qué clase de trato?
Es muy sencillo, solo…
Su orden esta lista- dice el mesero interrumpiéndolos.
Gracias- dice Goenji.
El mesero sirve la comida y Fubuki comienza a comer olvidando por completo el trato de Goenji. El, al darse cuenta, solo lo observa comer y decide dejar el trato para después, dedicándose solo a comer, es entonces cuando se da cuenta que no había probado bocado desde que salió de su casa ayer por la mañana.
Goenji devoro su alimento en toda la extensión de la palabra. Fubuki solo se rio de la rapidez con la que Goenji termino su alimento.
¿tan rico estaba?- pregunta Fubuki.
Goenji se da cuenta de su forma de comer y solo se ríe por lo bajo.
No lo sé- dijo Goenji- no lo saboree. Solo me lo comí.
¿sabes? – le dice Fubuki con burla- No soy experto en comidas, pero creo que la comida se debe saborear y masticar antes de tragarse.
Goenji lo ve con una cara de pocos amigos, que hace que Fubuki se asuste.
¿has terminado?- le pregunta Goenji.
Si- dice Fubuki- no tenía mucho apetito.
Goenji le hace señas al mesero para que se acercara.
Tráigame la cuenta por favor.
Sí señor.
El mesero regresa con una libreta y la cuenta. Sin fijarse siquiera en el costo, Goenji le entrega una tarjeta de crédito. El mesero se marcha nuevamente y le entrega su tarjeta a Goenji y leda el ticket para que lo firmara.
no deberías pagar todo tú- dice Fubuki.
Está bien- dice Goenji- al fin y al cabo, yo te obligue a que me acompañaras.
Sin dar tiempo a Fubuki para que discutiera, Goenji lo jala del brazo y lo arrastra nuevamente.
Te dije que no me jalaras, iré contigo- le dice Fubuki nuevamente molesto.
Así es más rápido- dice Goenji.
¿A dónde vamos?
No lo sé- le responde viendo a todos lados.
Espera- dice Fubuki deteniéndose en la acera, haciendo que Goenji le di un tirón aun más fuerte- eso duele.
Es tu culpa por detenerte sin motivo.
Claro que tengo motivo- le dice molesto- me estas arrastrando por las calles sin rumbo alguno, ese es motivo suficiente.
Perdón, pero busco un lugar donde estemos solos para poder hablar tranquilamente.
En ese caso, vamos a mi apartamento- dice Fubuki- así no molestas a nadie más y me dejas de jalar.
Bien- dice Goenji- ¿Dónde vives?
A dos calles de aquí. Sígueme.
Fubuki dio media vuelta y camino rumbo a su apartamento seguido de Goenji. Llegaron rápido al lugar, y entraron al elevador. Fubuki presiono el botón de la planta alta y las puertas se cerraron.
Entonces ¿quieres escuchar mi trato?- le dice Goenji al oído. Fubuki se asusta por la cercanía de Goenji- Jojana, linda reacción- dice Goenji.
No me asustes así- dice Fubuki.
Solo te pregunte algo.
Fubuki suspira. Era verdad, estaba sobre reaccionando.
entonces ¿te interesa mi trato o no?- insiste Goenji.
¿y de que va tu trato?
Es muy sencillo, como tú quieres pasar por un estudiante normal, yo me haré cargo de la dirección, bajo tu nombre claro.
¿de qué hablas?
Seré como el asistente del director, así tú no tendrás que hacer nada. Podrás vivir estos tres años como un estudiante normal.
El elevador se detuvo y ambos bajaron. Fubuki abrió la puerta del departamento y dejo pasar a Goenji, quien no se hizo del rogar y entro.
Dime ¿Qué ganarías tu con eso?- le pregunta Fubuki.
Algo mucho mejor- dice Goenji viéndolo a los ojos.
¿de qué hablas…?
Fubuki no pudo terminar de protestar, ya que Goenji lo estaba besando. Trato de quitarlo, pero Goenji tomo sus manos y las coloco sobre su cabeza. Dejo de besarlo por la falta de oxigeno, pero no lo dejo, continuo besándolo en el cuello.
Déjame Goenji- decía Fubuki en un susurro.
No- le contesto este- Desde que te vi hace rato, he querido hacer esto.
No, suéltame- rogaba el ojo plata.
Este es el Fubuki que recuerdo, dice Goenji- indefenso y dulce.
Fubuki no pudo contestarle. Goenji tomo ambas manos con una sola y dirigió la otra al pantalón del chico.
¡no lo hagas!- grito Fubuki.
¿Por qué?- le pregunta Goenji inocentemente- ¿te trae recuerdos? O ¿no puedes aguantarte?
Y le da una mordida en el cuello. Fubuki no puede evitarlo e hiñe. Goenji, al oírlo, sonríe con lujuria.
Te hare recordar el pasado- dice Goenji- aunque no creo que necesite mucho para hacer que recuerdes.
Desabrocha el cinturón del pequeño y amarra sus manos.
No, suéltame- gritaba Fubuki- ya basta, no lo agás.
Shhhh- le taba la boca con un dedo- tranquilo, sabes que lo disfrutaras.
Ya no soy el Fubuki que conocías- le grita- he cambiado, no quiero hacer esto, suéltame. Detente.
No has cambiado en nada- le dice Goenji y rosa su pene por encima del pantalón. El pequeño solo hime- ¿vez? Sigues reaccionando igual.
Sin dejar que Fubuki discutiera más, le quita el pantalón y le desabotona lentamente la camisa, dejando un rastro de besos.
Fubuki no puede más que gemir. Aunque dijese que había cambiado, no se podía negar que le encantaba hacerlo con Goenji, aunque no lo veía desde hace mucho, lo había extrañado.
Goenji metió su mano debajo del bóxer de Fubuki y comenzó a masajear su miembro.
Fubuki se desasía en gemidos.
Goenji, basta- suplicaba Fubuki- ya no resisto más- y antes de darse cuenta, ya se había corrido en la mano de Goenji.
je, eso fue rápido- le dijo Goenji en el oído- dime ¿lo has hecho con alguien mientras estaba en Alemania?
Fubuki solo negó con la cabeza, se sentía impotente. No podía hacer nada contra Goenji con las manos atadas y aunque no lo estuviera, nunca pudo hacer nada contra él, jamás le pudo llevar la contraria cuando él le pedía algo.
Goenji desabrocho su propio pantalón y dejo su miembro erecto a la vista.
chúpamelo- le dijo a Fubuki.
El solo se quedo quieto. No se espero que Goenji le hiciera hacerle sexo oral. Goenji se desespero y jalo a Fubuki hasta dejarlo de rodillas.
no te lo pregunte- le dijo Goenji- te dije que lo hicieras.
Fubuki estaba realmente asustado. Pocas veces había visto a Goenji con esa actitud, y siempre que pasaba, lo hacía sufrir mucho, hasta que se sentía satisfecho. Decidió no hacerlo enojar más y obedecerlo en silencio, con la esperanza de que lo dejase después de eso.
Fubuki metió el miembro de Goenji en su boca y comenzó a chuparlo.
ha, ha- gemía Goenji- ha, Fubuki, siempre lo he dicho, un, ha, eres muy bueno en esto. Si te dejase, harías que me corriera, pero eso arruinaría la diversión ¿no crees?
Jalo a Fubuki del pelo para que dejara su pene y lo levanta.
Recárgate en esa pared- le dice Goenji- te hare mío aquí mismo.
Fubuki obedece sin quejarse y recarga su cabeza en la pared.
Así está mejor- dice Goenji- ahora quédate quieto.
Con una profunda estocada penetro a Fubuki sin prepararlo primero. Fubuki grito con todas sus fuerzas, no se esperaba que lo fuesen a penetrar de una.
tan estrecho como siempre- le dice Goenji y comienza a envestirlo rápida y profundamente. Cada estocada más profunda que la anterior. Fubuki sentía que moriría. Le dolía demasiado. Goenji se corrió en el después de dos largas estocadas.
Fubuki se relajo "eso sería todo" se dijo, pero se equivoco. Goenji lo cargo hasta el sillón, donde lo sentó sobre sus piernas.
Fubuki tenía la respiración agitada. Sentía que le faltaba el aire.
¿Por qué no nos divertimos un poco más?- le dice al oído.
Ring. Ring. Ring.
parece que alguien te vino a hacer una visita- le dice Goenji- sea quien sea te ha salvado. Pero no te preocupes, terminaremos esto después.
Cargo a Fubuki hasta su habitación y lo acomodo en la cama.
el trato es este. Yo me hago cargo de todo el papeleo y los problemas de director, para que tú puedas disfrutar de la vida de un típico adolecente- le informo Goenji-y tu solo tendrás que dejarme hacerte mío cuando yo quiera.
Fubuki lo vio confundido.
te advierto que no te estoy dando a elegir, ya que quieras o no quieras lo hare, así que es mejor cooperar.
Fubuki solo movió un poco la cabeza de forma afirmativa, y se quedo profundamente dormido.
Goenji se quedo unos minutos viendo a Fubuki dormir. Por más que intentara ocultarlo, seguía siendo ese chico indefenso que Goenji recordaba, pero él se encargaría de que nadie lo tocara. Fubuki era de él y de nadie más.
Se acerco al pequeño y le dio un tierno beso en la frente.
buenas noches, mi pequeño.
Goenji salió de la habitación, encontrándose a una muchacha que entraba por la puerta principal.
¿Quién eres tú?- pregunto Goenji.
eso debería preguntarlo yo-le dijo la chica- este lugar le pertenece a mi amo, así que le pido que se identifique o llamo a la policía.
Goenji sonrió arrogantemente.
pues yo te sugiero que te calles, si no quieres despertar a tu amo. Fubuki está durmiendo, así que no almorzara, ya que acabamos de comer. Tu trabajo hoy no es necesario, así que te puedes ir i yendo.
mi trabajo no se limita a la comida señor- le dice la muchacha indignada- me encargo de la limpieza del lugar también.
como quieras-le dice el pelo gris- al fin y al cabo, ya me tengo que ir, así que te lo dejo encargado mientras atiendo una junta. Si despierta dile que fui a la reunión, el sabe cuál y que volveré en unas horas.
La chica lo miro intrigada. En un momento le gritaba y la trataba mal y al siguiente le pedía que cuidara al amo.
La chica se asomo a la habitación de Fubuki cuando se fue Goenji, para cerciorarse de que estaba bien. Se enterneció al ver la dulce sonrisa que Fubuki tenía mientras dormía "Si estaba sonriendo, era señal de que nada malo paso con el joven que acababa de irse" pensó la chica.
Que equivocada estaba ¿pero ella como iba a saberlo?
*Un delicioso plato de pato rebozado frito acompañado con un guiso de cebollitas francesas, cebollas, ajo, pimienta molida y sal.
**Una forma distinta de realizar langostas con cebollita, ajito y limón. Un platillo para prepararse en comidas o cenas acompañado de un buen vino blanco.
Bueno, espero que les agrade y no tengan una mala impresión de Goenji, el solo actúa por instinto sin pensar en las consecuencias, el es inocente, es solo una víctima más de mis locuras de fic.
Jajaja... creo que estoy dramatizando, bueno en serio espero que les guste la historia.
