Capitulo 12: conociendo a Yuki.
- Fubuki ¿A dónde vas?
- A esperar a Goenji ¿Por quéKazemaru? ¿Ocupabas algo?
- De hecho si, quería saber¿Por qué…?
- Fubuki, debo hablarcontigo, ven a la oficina.
- A, Goenji, ya voy- diceFubuki viendo llegar a Goenji- perdón Kazemaru, será en otro momento.
- Descuida- le dice Kazemaru-no era tan importante después de todo.
- De acuerdo- contestaFubuki.
Fubuki se aleja de Kazemaruy se dirige a la oficina.
El sol estaba casi alcentro del cielo, por lo tanto el clima era cálido, algo raro para esas é una nube se podía ver. Quizás era una buena señal.
Una joven bajaba de unavión procedente de Alemania con un pequeño en los brazos.
- Al fin llegamos pequeño-dijo la joven- pronto conocerás a tu padre.
Miro hacia el horizonte conuna expresión de satisfacción y superioridad en la cara. Sus planes estaríancompletos. El se haría cargo del pequeño y ella viviría cómodamente por elresto de su vida.
En la oficina, Goenjimiraba preocupado la hora. Debía deshacerse de los alumnos rápido y llegar a suhabitación. Era importante. No podía esperar más.
Su teléfono comienza asonar. Mira el nuero y se le queda viendo.
Era raro, según el teléfono,le hablaban de su casa, pero su padre jamás le marcaria, así que solo podríaser Yuka.
Toma rápidamente el celulary contesta.
- ¿Hola, Yuka?
- Ha, ni-san ¿Qué crees? Mellamo Tania, tu ex novia ¿la recuerdas?
- Si, yuka, la recuerdo- diceGoenji con dudas en la cabeza- ¿Qué es lo que quería?
- De hecho, dijo que tequería visitar, pero le dije que te habías ido a la universidad. Me pidió ladirección de tu departamento y se lo di ¿no te molesta verdad?- preguntaangelicalmente.
- Descuida- dice Goenjicalmando su tono de voz- no hay problema ¿te dijo cuando llegaba?
- Dijo que hoy en la tarde,así que creo que ya debe haber llegado.
- Ya veo, gracias poravisarme.
- De nada. Me tengo que ir. Papá llegara pronto y no heterminado mi tarea.
- De acuerdo, el sábado te llamarepara que estés más tranquila.
- Ok, ni-san. Esperare tullamada.
Goenji colgó y lanzo elcelular con todas sus fuerzas a la pared, dejando solo pedazos de plásticoinservibles.
- Sea lo que sea que pasara,no creo que el celular tuviera la culpa.
Goenji entra a la oficina yve a Goenji hablando por teléfono. No parecía muy contento.
- Descuida- dice Goenjicalmando su tono de voz- no hay problema ¿te dijo cuando llegaba?
La expresión de Goenji erade molestia total. Una mala noticia sin duda.
- Ya veo, gracias poravisarme.
Estaba frustrado. Goenjitenía un problema y el no podía ayudarle de nuevo.
- De acuerdo, el sábado tellamare para que estés más tranquila.
Vio como todo el enojo deGoenji salía a flote con solo colgar el teléfono. Iba a decir algo, cuando elcelular de Goenji es lanzado a la pared y solo ve pedazos de plástico salirvolando en su dirección.
- Sea lo que sea que pasara,no creo que el celular tuviera la culpa- dice Fubuki en broma, para tratar dedistraer a Goenji.
Al parecer funciono, o esopensó Fubuki, por que Goenji sonrió por lo bajo, antes de sentarse en la sillay dar un gran suspiro.
- ¿Cuál es el problema?- diceFubuki esperando una evasiva como siempre- ¿un negocio que va mal?
- No- le responde Goenji- miex novia llego hoy y yo o estaba enterado.
Esto sorprendió a esperaba que Goenji le respondiese realmente y mucho menos que le contase loque sucedía.
- ¿Y cuál es el problema?- ledice Fubuki sonriendo- ¿es una acosadora?
- No, de hecho rara vez nosveíamos.
- Entonces no veo elproblema.
Goenji lo ve con cara deafligido. No quedaba otra salida. Debía contarle a Fubuki lo que sucedía, o másbien, sucedió cuando se fue a Alemania.
- Fubuki- empieza Goenji-tengo un hijo.
Fubuki queda en estado deshock. "era una broma ¿no es así?" pensaba Fubuki "Goenji no puede tener unhijo"
- Jajaja, por poco caigoGoenji- dice Fubuki nervioso- buena broma.
- No es broma Fubuki-responde Goenji serio- en Alemania conocí a Tania, la mamá del niño. Debe tener3 o 4 meses el niño.
- ¿ llama élni…niño?- pregunto Fubuki entrecortadamente.
- Yuki- dijo Goenji.
- ¿Por qué no me lo habíasdicho?- le dijo Fubuki llorando.
- Porque no era mi intenciónque lo conocieras aun.
- ¿Y me lo ibas a ocultartodo el tiempo?- le grito Fubuki.
- No- se defendió Goenji-solo por unos meses más, hasta que todo se resolviera para que pudieras jugarcon él.
- Entonces tenias pensadoabandonarme de nuevo- dice Fubuki en un susurro- solo regresaste para terminarcon todo y largarte nuevamente- esta vez lo grito.
- Este equivocado Fubuki,regrese para estar contigo. Regrese para arreglar todo y pudiéramos vivir lostres tranquilos.
Fubuki no sabía que le molestaba el hecho de que Goenji estuviera con alguien más, estabaacostumbrado a eso. Lo que realmente le molestaba era que tuviera un hijo conella, que no le dijera nada y por sobre todo, que lo haya llamado Yuki. Ese nombreera sagrado para ellos ¿Cómo se había atrevido Goenji a llamar así a un hijoque tuvo con una cualquiera?
Goenji ya no insistió conel tema. Dejo a Fubuki que se tranquilizara por unos momentos.
- Solo dime una cosa Goenji-le dice Fubuki mirándolo, pero realmente no viéndolo- ¿Por qué le pusiste Yuki?
Goenji sonríe y se pone depie. Avanza hasta donde se encontraba Fubuki y lo abraza.
- Muy sencillo- le susurra enel oído-se parece a él y quería que lotuviera, para que así estemos de nuevo los tres juntos, aun que sea de manera simbólica.
Fubuki empieza a llorar amares. Por más que tratara, no podía realmente estar enojado con Goenji. Sin importarlo que haga el siempre lo perdonaba.
- Tranquilo- lo calma Goenji-no tienes que llorar. Mañana te lo presentare.
- ¿Por qué no ahora?- le preguntaFubuki.
- Porque primero debo saberen donde se hospeda Tania.
- Ya veo ¿puedo ir contigo abuscarla?
Goenji lo piensa unmomento, hasta que al final acepta.
- De acuerdo, puedes venirconmigo. Después de que termine con los chicos que enviaron para acá, iremos abuscarla.
- Está bien.
Fubuki sonríe por no quedaría así. Goenji pagaría por lo que hizo. El mismo se aseguraría deello.
Fubuki se suelta de los brazosde Goenji y se dirige a la salida.
- Te esperare en tuhabitación- le dice Fubuki.
- Bien, nos vemos al rato.
Fubuki sale del lugar y se dirigea las habitaciones de los estudiantes.
La tarde estaba llegando asu fin. Solo unos pocos rayos de sol se observaban a lo lejos. El climacomenzaba a refrescar.
- Este lugar es más frio delo que esperaba- dijo una mujer que se encontraba caminando por la ciudad- sino me equivoco, yuka me dijo que era en esta dirección.
A lo lejos ve a un chicopeli plata caminando en la misma dirección que ella, así que decide seguirlo.
"así que realmente estasaquí" piensa la mujer "no te dejare escapar"
Ve como hace una llamada,que en realidad fue muy corta y sigue caminando sin notar su presencia.
El chico entra a lasresidencias de estudiantes y llega a la habitación del fondo. Teclea la clavede acceso y entra dejando la puerta abierta. La chica aprovecha y se acerca ala puerta, pero antes de entrar es tomada por alguien y la mete a la fuerza.
Fubuki caminaba a lahabitación de Goenji, cuando siente que alguien lo está siguiendo. Era unamujer extranjera. No la conocía, así que no se quiere arriesgar. Saca sucelular y marca un número rápidamente.
- ¿Hola, Susuno?- preguntoFubuki.
- ¿Qué ocurre?- le contestandel otro la do la línea.
- ¿Qué tan lejos estas de mi?
- No mucho.
- Bien, entonces ayúdame conla mujer.
Colgó sin esperar unarespuesta. La mujer lo seguía siguiendo, cada vez estaba más cerca. Entro a laresidencia y entro a la habitación dejando la puerta abierta, seguido de un chicoalvino que llevaba arrastrando a unamujer completamente asustada.
- Dime ¿Por qué me seguías?-pregunta Fubuki.
El albino suelta a la chicaen el piso. Ella se incorpora lentamente, sorprendiéndose por ver quién era elchico que estaba siguiendo.
- Yo, lo siento- dice lamujer en silencio- te he confundido con alguien más.
- ¿Alguien más?- preguntaFubuki.
- Si, es mi ex novio. Vive enestas residencias también y tiene el mismo color de pelo que tu.
- Ya veo.
Fubuki sonríe de lado. Lascosas estaban mucho mejor de lo que él esperaba.
- Dime, de casualidad ¿Tú noeres Tania?
La chica se sorprende.
- Así es. Mi nombre es Tania.
- Hola Tania. Yo soy ShirouFubuki. Así que tú eres la tal Tania. Te diré algo. Goenji no está nada felizde que decidieras venir a Japón en estos momentos.
- ¿Qué? ¿Conoces a Goenji?
- Más de lo que crees. Contéstameuna cosa ¿Dónde dejaste a Yuki? Sería irresponsable dejarlo solo ¿verdad?
- Descuida- dice Tania- lodeje en el hotel donde me hospedo. Tienen servicio de niñera.
- ¿Servicio de niñera? Norecuerdo que en los hoteles exista eso.
- Es un nuevo hotel, así quetienen toda clase de servicios.
- ¿Nuevo hotel? ¡Ha! Terefieres al Sapporo Aspen Hotel
- Así es- sonríe Tania- dime ¿Cómo conoces aGoenji?
Fubuki no le contesta. Saca su celular ymarca un número.
- Hola, habla Shirou Fubuki para confirmar elcuidado de el niño Yuki Goenji.
- Ha, joven Fubuki. Nos alegra mucho saber deusted. Si, el niño está al cuidado de una de nuestras niñeras.
- Ya veo. En ese caso, me gustaría quearreglasen todo para que pasen a recogerlo hay mismo.
La cara de Tania se desfiguro.
- ¿Qué tienes pensado hacerle a mi hijo?- legrito- creí que eras amigo de Goenji.
- No soy su amigo- dice Fubuki- soy mucho máscercano que un simple amigo.
- Sin importar lo que quieras hacerle, jamás tedarán a un niño que no es tuyo.
Fubuki la mira con una sonrisa macabra.
- Te sorprendería lo que puedo hacer- pone elaltavoz al celular- dígame ¿puede arreglar todo para que lo recojan en 10minutos?
- Por supuesto, solo díganos ¿Quién lorecogerá?
- Uno de mis hombres lo hará. Su nombre esSusuno.
Tania estaba asustada ¿Quién era ese chicopara tener tal poder sobre las leyes? Antes de que pudiera pensar en algo más,Susuno la toma de los brazos.
- ¿Qué hago con ella?- le pregunta Susuno.
- Hm, tengo que ocultarla, Goenji no tardara enllegar. Métela en el cuarto secreto del closet. Pero déjale la cámaraencendida, no quiero que se pierda de cómo Goenji se alegra de ver a su hijo yno pregunte por ella.
Fubuki empieza a reírse fuertemente mientrasSusuno obedece las indicaciones. Mete a Tania al closet y la amarra.
- ¿Debería amordazarla también?- preguntaSusuno.
- Si, es mejor si no hace ruido.
Susuno le tapa la boca con un trapo yenciende una pantalla que se encontraba en ese lugar.
- Con esto podrás ver todo lo que pasa en lasala- dice Susuno sin mucho ánimo- por tu propio bien te recomiendo no hacermucho ruido. Fubuki no es muy paciente que digamos y te puede hacer cualquiercosa si esta de malas.
Tania solo asiente y se queda quieta,mientras Susuno sale del closet (¬¬) y se dirige a Fubuki.
- Tráeme a Yuki.
Susuno asiente y sale de la habitacióndejando a Fubuki caminando pensativo de un extremo a otro de la sala.
Afuera, Susuno cierra la puerta y ve como elelevador se está abriendo en esos momentos dando paso a Goenji, el cual lo vecon expresión molesta, pero solo pasa a su lado para dirigirse a su habitación.
Dentro Fubuki seguía pensando completamenteajeno a lo que sucedía a su alrededor. Goenji lo observa unos momentos concierta duda antes de decidir acercarse a Fubuki.
Lo toma ligeramente de los hombros,provocando un sobresalto en Fubuki, quien reacciona golpeando a Goenji en elabdomen tirándolo al piso con el encima suyo. Goenji gira quedando ahora elsobre Fubuki un tanto adolorido.
Tania veía la escena asustada desde elcloset. Creía que esos dos se matarían.
- Tranquilízate Fubuki- dice Goenji- soy yo.
Goenji lo mira sorprendido.
- Lo siento Goenji. No me di cuenta de queentraste aquí- se disculpa Fubuki.
- Tranquilo, solo estabas distraído. Lo que yoquiero sabes es ¿Por qué?
- ¿Eh? A, pues yo, es que…
- Y también quien era ese chico que salió de micuarto.
- ¿Chico?- pregunta Fubuki- a, el es Susuno. Esmi guarda espaldas ¿no lo recuerdas? Siempre estaba con migo cuando tu teniasque ir a algún lugar después del incidente en la mansión.
- Dime ¿Por qué ya no supe nada de él?
- Es que nunca se había dejado ver.
- Eso no explica nada.
Goenji besa a Fubuki sin dejarlo sorpresa de Tania.
- Goenji, basta- decía Fubuki- déjame.
- No- dice Goenji divertido- ¿Por qué teresistes?
Fubuki no quería que Tania los viera en esasituación. No quería que alguien más lo viera con Fubuki en una situación tanintima.
- Por favor Goenji, aquí no- le rogaba Fubuki.
- Mientras más me dices eso, más ganas me dande hacerte mío en estos momentos.
Goenji trataba por todos los medios de quitara Goenji de encima de él pero le era imposible.
- No te esfuerces- le dice Goenji- no te dejareescapar.
Goenji se levanta y toma a Fubuki en susbrazos para depositarlo en el sillón y empezó a quitarle la camisa a Fubuki.
- Goenji, basta- dice Fubuki- Susuno volverá enun rato.
- Me parece bien. Más público ¿no te parece?
- No. No quiero que nos vean.
- En ese caso, quédate quieto y terminemosrápido.
Goenji le desabrocha la camisa y empieza a darlepequeños besos en el pecho, dejando marcas a su paso. Fubuki estabadesesperado. Tania los estaba viendo. Ahora se sentía arrepentido de haberdejado la pantalla encendida.
Goenji aprovecha la distracción de Fubuki yse quita su propia camisa. Toma las manos de Fubuki y las amarra con su camisa.
- ¿Qué haces Goenji?- pregunta Fubuki- suéltameya.
- Si lo hago, no me dejaras en paz.
Antes de que hubiera alguna otra queja,Goenji besa a Fubuki, quien no puede más que corresponder. Goenji dirige sumano al interior del pantalón de Fubuki, acariciando su miembro por sobre elbóxer.
Fubuki deja escapar un pequeño gemido yGoenji le quita el pantalón y lo observa detenidamente deleitándose por lamaravillosa vista que tenia.
Goenji vuelve a besarlo y el timbre suenaasustando a Fubuki.
- Ese chico debe ser muy rápido- dice Goenji.
- No- le responde Fubuki- no es el. Susuno ibaa un lugar lejos.
- Je, entonces creo que tendremos un invitadosorpresa.
Goenji ignora el timbre y sigue su mano al bóxer de Fubuki y la mete comenzando a acariciar su miembroprovocando más gemidos en Fubuki, que no podía acallarlos.
La puerta se abre dando paso a un Fudou algosorprendido, pero no les presto demasiada atención y se va a la cocina paramala suerte de Fubuki. Esperaba que con su llegada Goenji lo dejase en paz.
Goenji empieza a reírse al notar ladesilusión en el rostro de Fubuki.
- Fudou jamás nos interrumpiría- le dice Goenjien el oído- aprecia su vida lo suficiente como para arriesgarse a que tú o yonos enojemos con él.
Goenji se quita el pantalón y el bóxer y lequita el suyo a Fubuki mostrándole tres dedos. Fubuki los mira un momento yluego niega con la cabeza. Ante esto Goenji sonríe maléficamente y mete uno desus dedos al interior de Fubuki provocándole mucho dolor.
- ¿Ya quieres lamerlos?- le susurra Goenji.
- S-si- dice Fubuki apenas pudiendo hablar.
Goenji saca violentamente su dedo y losacerca a Fubuki, quien los lame cuidadosamente, pero con la satisfacción de unapequeña venganza asiéndolo lenta y sensual mente para provocar a Goenji. Perosus planes se vieron nuevamente en su contra, ya que Goenji se desespera y lopenetra con el primer dedo nuevamente apenas semi lubricado.
Fubuki deja escapar algunas quejas por lobajo, las cuales son ignoradas por Goenji. Mete un segundo dedo y luego eltercero. Comienza a meterlos y sacarlos para abrir el estrecho pasaje deFubuki.
Fubuki comienza a gemir y mover ligeramentesus caderas. Goenji al ver esto retira sus dedos recibiendo una queja por partede Fubuki.
Goenji comienza a reírse por lo bajo.
- Creí que no querías que hiciera esto- le diceGoenji.
- Solo hazlo rápido- le contesta Fubuki.
Se había rendido. Después de que Tania viesetodo eso, ya le daba igual que viese el rezo. Al fin y al cabo, se desharía deella por el bien de Goenji (o al menos eso se decía Fubuki).
Goenji lo penetra lentamente mientras Fubukino dejaba de gemir. Goenji lo suelta del amarre y lo voltea bocabajo. Continúapenetrándolo cada vez más fuerte. Ambos lo estaban disfrutando infinitamente ysus gemidos o paraban.
Goenji se detiene y le a la vuelta nuevamentea Fubuki, el cual aprovecha para besar a Goenji y sentarse sobre él paraempezar a auto penetrarse. Ninguno de los dos aguantaba más y se corrieron enpoco tiempo.
Estaban totalmente agotados. Fubuki selevanta antes de que Goenji reaccionara y se encierra en su cuarto paraducharse.
Goenji sonríe ante la reacción de lo conocía. Si no hubiera cerrado, lo hubiera seguido a la ducha. Selevanto del sillón y se vistió de nuevo.
- Fudou- le llamo Goenji.
Fudou salió de la cocina con un plato decomida.
Esto era lo más extraño y traumatizante quele hubiera pasado en la vida. Ella solo quería conseguir una buena vida, perolo único que había obtenido hasta ahora era ser secuestrada por un chico queparecía odiarla sin siquiera conocerla y que le quisiera arrebatar a su hijo.
La habían encerrado en esa habitación y elsecuestrador de nombre Fubuki si no mal recordaba solo había estado dandovueltas en la sala. Le habían dejado una pantalla donde podía ver lo quepasaba, pero no entendía muy bien de que se trataba todo eso.
De pronto en la pantalla apareció el padre desu hijo, que se acerco al secuestrador, pero fue atacado por él y derribado,pero después el derribo al secuestrador. Su primera reacción fue que Goenji sehabía enterado de que estaba allí y venia a rescatarla del secuestrador, perode pronto Goenji estaba tranquilizando al chico y lo beso. Esto le pareció delo más extraño. No conforme con eso lo había recostado en el sillón y a juzgarpor las reacciones del chico y su charla, Fubuki no estaba de acuerdo en eso.
Esa escena le estaba dando asco. Dos hombresjuntos. Era de lo más repugnante. No podía creer que Goenji fuese ese tipo depersona. Para su suerte o eso creía ella, tocaron el timbre. Pero para su malasuerte no se detuvieron, ni aun cuando un chico entro al lugar.
Lo que no comprendía era por que el chiconuevo no les dijo nada y solo se metió a la cocina, hasta que escucho a Goenjidecirle al chico algo sobe una amenaza.
Ahora entendía un poco las cosas. Esos dosestaban acostumbrados a hacer todo con amenazas. Pero a ella no podríanamenazarla, ella los amenazaría. Goenji le tendría que pagar una pensión paramantenerla a ella y a su hijo y si quería verlo tendría que pagar aun más. Ygracias a que la secuestraron, tenía aun más ventaja sobre ellos.
Ya no quería ver más, ni tampoco queríaseguirlos escuchando era lo peor que pudo haber visto en su vida. Tanconcentrada estaba en ignorarlos, que no noto la desaparición de Fubuki y lacharla que sostenían Goenji y Fudou, hasta que los gritos de Goenji laalertaron.
- ¿Qué quieres decir con espías?- preguntabaGoenji alterado.
- Eso mismo. Que hay espías enviados paravigilarte. El no era el único. Nos dijo que había otros 4 más. No me dijonombres o aspecto, ya que no los conocía.
- ¿Cómo averiguaste tanto?
- Fue de lo más sencillo. Realmente aunque seveía muy valiente, no tuve que esforzarme mucho en la tortura.
- ¿Por qué no me llamaron para revisar susheridas?
- Como dije, no tuve que torturarlo mucho, asíque no tenía heridas graves y Kidou dijo que era mejor informarte pronto, asíque el se encuentra ahora en el hospital y no podrá salir de allí en un par desemana.
Esto cada vez se ponía peor. Se estaba inmiscuyendoen cosas que no debería. Sin darse cuenta, golpeo una caja que se encontrabajunto a ella provocando que las cosas dentro cayeran al piso llamando laatención de Goenji y Fudou.
Por la pantalla pudo ver como ambos se acercabanal punto principal del sonido, pero al abrirlo o había nada.
- ¿De quién era el cuarto?- pregunto Fudou.
- De Fubuki- dijo Goenji inspeccionando ellugar.
- Entonces es aquí- dijo Fudou buscando algo enla pared.
- ¿Qué es lo que buscas?- le pregunto Goenji.
- Esto- le responde Fudou abriendo el cuartosecreto.
Goenji abre por completo sorprendiéndose dever a Tania amarrada en ese lugar y más al ver la pantalla frente a ella. Ahoraentendía la actitud negativa de Fubuki.
Fudou se sorprende de ver a una chica, perono dice nada, hay momentos en que es mejor no saber nada.
- Llévala a la recamara- dijo Goenji dando lavuelta y dirigiéndose a la habitación.
Fubukitenía demasiadas cosas que explicar. Pero la principal era ¿Por qué Taniaestaba en su closet amarrada?
Fudou lo sigue con una asustada Tania en susbrazos. Entran a la habitación y Goenji solo le hace señas a Fudou para que ladeje en la cama.
Sin que Goenji le dijese algo más, Fudou saledel cuarto y del lugar en general.
Goenji estaba de pie frente a Tania.
- ¿Qué estabas haciendo en ese lugar?- preguntaGoenji fríamente- no puedo creer que después de todo, tu sola hayas entrado ala boca del lobo. De todos los lugares o situaciones en las que te pudistehaber metido, tenía que ser con Fubuki y una decisión suya.
Tania no entendía de lo que estaba hablandoGoenji. Ella solo quería que la soltasen.
- Dime- dice Goenji- ¿le dijiste a Fubuki dondeestá Yuki?
La chica solo asiente. Goenji se sujeta lacabeza con fuerza y suspira.
- ¿Qué tienes pensado hacer Fubuki?- piensaGoenji.
Antes de que pudiera seguir quejándose, lapuerta del año se abre dando paso a un recién bañado Fubuki. Goenji lo toma delos hombros y lo acorrala contra la pared.
- ¿Qué crees que haces Goenji?- le preguntaFubuki molesto.
- Eso debería preguntarlo yo ¿Qué teniaspensado hacer teniéndola encerrada?- le pregunta Goenji señalando a Tania.
Fubuki la mira con odio.
- Ella seo busco. No me gusta que me sigan asíque Susuno el secuestro. No sabía quién era hasta que me conto su vida y memolesto la forma en que trata a Yuki ¿sabías que lo dejo con completos extrañosen un hotel que acaba de abrir?
Esto sorprendió a Goenji.
- Bien, entiendo que por seguirte la hayassecuestrado, pero no entiendo porque después de eso la tenías que encerrar.
- Eso era en venganza contra ti- dice Fubuki-estaba molesto contigo, y secuestrarla realmente era lo único que se meocurrió.
- ¿Sigues molesto por eso?- le pregunta Goenji.
- Si. Aun no puedo creer que me engañarasteniendo un hijo con ella. No me importaría si solo fuese un juego como losotros. Me molesta que estuvieras mucho tiempo con ella y tuvieras un hijo.
- No estuve con ella por gusto ¿está bien?-dice Goenji.
- ¿Qué?- dice Fubuki incrédulo.
- Que no estuve con ella por gusto. Ese díahabía estado discutiendo con mi padre. Estaba molesto, así que le dije quehabía embarazado a una chica. Estaba hecho una fiera, así que para hacerloenojar aun más, hice lo posible por qué no supiera la verdad. Como era deesperarse, o descubrió enseguida, ya que no estaba con ninguna chica. Así que decidífingir que estaba con alguien. Tania era una compañera de curso, así que seríasencillo. No esperaba que realmente se embarazara. Estuve a punto de amenazarlapara que abortara, pero entonces recordé que tú siempre dijiste que queríastener n hijo. Pero es imposible estando conmigo y jamás dejaría que estuvierascon alguien más, así que decidí que ese niño seria nuestro hijo. Ese es elverdadero motivo por el cual no te dije nada. Porque jamás me creerías. Te ibaa presentar al niño, pero te diría que lo adopte.
- ¿Qué tenias pensado hacer con ella?- repreguntaFubuki aun sin creerle realmente.
- Lo que hago con todo lo que estorba. Y lo queestoy seguro tenias pensado hacer tú.
- Me conoces demasiado bien- dice Fubukisonriendo.
- ¿Entonces me crees?- pregunta Goenji.
- Si- dice Fubuki abrazándolo.
En esos momentos el celular empieza a contesta de inmediato.
- Habla Fubuki- contesto- a Susuno.
Goenji al escucharlo le quita el celular y lopuso en altavoz.
- La misión fue completada- se escucho la vozde Susuno- entrare ahora.
La comunicación fue cortada.
- ¿Qué misión?- pregunto Goenji.
Pero Fubuki ya se encontraba a mitad de lahabitación para salir de ella. Goenji vuelve a acorralarlo contra la pared.
- ¿Qué misión?- vuelve a preguntar.
- Un regalo para ti- dice Fubuki- quédate aquíy te lo traeré.
Goenji lo suelta dándose por vencido y viendocomo Fubuki sale de la habitación. Voltea a ver nuevamente a Tania, la cual teníalágrimas en los ojos.
- ¿Qué?- dice Goenji- realmente te sorprendesaber que jamás te quise- se burlaba Goenji- era algo más que obvio. Jamásestaba contigo, siempre ponía escusas a todo y por sobre todo no me preocupe enestar cuando Yuki nació. Solo me presente a registrarlo con mi apellido y paratu sorpresa Yuki no tiene tu apellido. Según los documentos tú moriste el díade su nacimiento. Ya no existes para el mundo.
Goenji se acerca a Tania y está a punto dequitarle la venda de la boca, cuando entra Fubuki seguido de Susuno. Voltea avelos y se sorprende de ver a Fubuki sosteniendo a un bebe en sus brazos.
- Fubuki- dice Goenji- el no es…
- Es Yuki- sonríe Fubuki- aun que odie a sumadre, el no tiene la culpa de nada y no podía dejarlo solo y abandonado.
Goenji se acerca a él y es cuando nota que Susunotraía consigo una maleta pequeña y un pañalera.
Susuno dejo las cosas a un lado de la cama yobserva a la chica.
- Por eso te dije que era mejor no hacer ruido-dice Susuno- ahora no te aseguro que las cosas salgan bien.
Sin más, se fue del lugar.
- ¿Qué haremos con ella?- dice Fubuki.
- -seguir tu plan- dice Goenji- no creo que Fudoudeje a Kidou hacer otro plan en estos momentos y no la quiero aquí por más que me recuerda ¿Por qué la dejaste viendo todo hace rato?
Fubuki voltea hacia un lado rojo de la vergüenza.
- Lo había olvidado- dice Fubuki- además es tuculpa por hacer las cosas aun quelas demás no quieran- y hace un puchero- si devez en cuando me escucharas, no pasarían estas cosas.
- Fubuki- dice Goenji.
Era el colmo. Le cumplía cada capricho yahora resultaba que no lo escuchaba. Pero bueno, así era Fubuki. Y cada vez se parecíamás al verdadero Fubuki.
Goenji sonríe y lo besa de sorpresa.
- Ya no importa, solo ignórala por hoy ycenemos.
- Ok.
Un castaño de rastas intentaba por todos losmedios liberarse de las esposas que tenia. Se encontraba totalmente desnudo yesposado sobre la cama en una habitación basa. Le olía su miembro de lo excitadoque estaba y no podía hacer nada para pararlo.
- Maldito Fudou- se quejaba- esta me la pagarasmuy caro.
- ¿Enserio?- dijo una voz entrando a la habitación- ¿y de qué forma?
- Ya libérame-grito Kidou.
- No quiero. Me divertiré un rato contigo.
- Fudou, suéltame ya.
Fudou lo ignora se acuesta encima suyo.
- Dime Kidou ¿ya no aguantas?- le pregunta Fudourosando su mimbro.
- Hm, ha- Kidou deja escapar un gemido muyaudible.
- Tomare eso como un sí.
Fudou empieza a morder su cuello fuertemente.
- Haaaa- grito Kidou- basta, me estaslastimando.
- ¿Y?- le pregunta Fudou.
Se acerca a él y le da un beso, pero Kidou lemuerde el labio hasta hacerlo sangrar. Fudou solo se lame el labio y mira a Kidoucon una sonrisa de psicópata.
- Te vas a arrepentir- le dice Fudou.
Toma la cintura de Kidou y lo penetrasalvajemente, pero Kidou no deja salir ninguna queja, mantenía los dientesapretados y los parpados cerrados.
- Je, así que no te quejaras- le dice Fudou- ¿entoncesque tal si hago esto?
Fudou le muerde la oreja ligeramente, provocandoun gemido en Kidou.
- Creí que no harías ningún ruido- se burlaba Fudou.
- Eso es jugar sucio- se queja Kidou.
- No, esto es jugar sucio.
Empieza a penetrarlo primero lento, después rá que quisiera ocultarlo, le encantaba que Kidou lo retase al hacerlo. Y a Kidoule encantaba molestar a Fudou. Era todo un masoquista, pero así le gustaba a Fudou.
Poco a poco Kidou empezó a gemir más audiblemente,excitando aun más a Fudou. En poco tiempo ambos se corrieron y Fudou lo soltó.
- Deberías vestirte rápido- dice Fudou- tenemosque ir a con Goenji.
Kidou se levanta y se viste, aun adolorido. Salede la habitación seguido de cerca por Fudou.
