Capitulo 18: un descanso por favor.
Se sentía atrapado. No había forma de salirindemne de esto. Lo único que le quedaba por hacer era luchar hasta que ya nopudiera más.
Uno de los hombres se acerco a él, y Kazemaruse apoyo en sus manos estampando su pie en la cara del hombre, el cual callo degolpe al suelo.
Un segundo hombre aprovecho su descuido paratomarlo por la espalda deteniéndolo de los brazos.
Estaba perdido. Se descuido demasiado porculpa de ese hombre. El resto del grupo estaba a punto de atacarlo, cuando unode ellos cae repentinamente.
Todos voltean a ver lo que ocurría, incluidoKazemaru. Detrás de ellos estaba un chico pelirosa sonriendo. Kazemaru no lopodía creer.
- Disculpa la demora- dijo un chico pelicafedetrás de él- pero no esperábamos que fueses tan rápido.
- Además- dice Tsunami- no te mueves tan mal,solo necesitas aprender a ser más rápido.
Kazemaru no podía creer que estaba siendosalvado por unos chicos que apenas y saludo esa noche.
- ¿Qué hacen aquí?- dijo Kazemaru algoconfundido.
- Goenji nos mando a vigilar que no te metierasen problemas esta noche- dice Tachimukai- así que hemos venido a buscarte.
- Pero parece que llegamos algo tarde para eso-se burlaba Tsunami.
- ¿Qué les pasa mocosos?- gritaba uno de loshombres- será mejor que no se metan en lo que no les interesa.
- Lamentablemente para ustedes- dice Tsunami.
- Estamos más involucrados que ustedes- terminaTachimukai.
Tachimukai saco dos armas de su chaqueta y ledisparo a todos los hombres antes de que se dieran cuenta. En cambio Tsunamisolo se dedico a mantener a Kazemaru al margen de lo que ocurría.
Uno a uno los cuerpos fueron cayendo sobre elfrio pavimento.
- O por dios- dijo Kazemaru- ¿Cómo pudistematarlos en plena calle?
- Tranquilo- le dice Tsunami- no están muertos,solo noqueados. Tachimukai es muy bueno con las armas, así que no les dio enninguna zona vital.
- Kazemaru- dijo Tachimukai- será mejor que tevayas a tu casa antes de que esto se ponga peor.
Kazemaru no espero que le dijeran algo má al máximo su velocidad y se dirigió a casa lo más rápido que pudo.
Mientras, Tachimukai y Tsunami discutían aunen el lugar el incidente.
- ¿No crees que Goenji exagero un poco conesto?- decía Tachimukai.
- No- le responde Tsunami- mientras más rápidose acostumbre mejor. Además, mando a estos tipos sin experiencia en lugar dealguien más ¿o no? No estaba realmente en peligro.
- Aun así, creo que si se paso un poco.
- Pero no podemos hacer nada más, más queobedecerlo.
Una limosina se estacionaba frente a la residenciade la universidad. De ella bajo un peliplata con aspecto cansado. Desde queinicio la semana no había tenido ni un momento de descanso, y apenas estaban amartes. Sentía que todo el cansancio acumulado durante el fin de semana pasadoestaba haciendo efecto en el.
Aun así, puso su mejor actitud y se decidió aentrar al lugar, pero antes de hacerlo, vio como Tachimukai y Tsunami salíandel lugar con una cara seria. "¿en que estas pensando ahora Goenji?" sepregunto Fubuki.
Decidió no prestarle mucha atención y entrarpor fin. Mientras más rápido terminase con eso, más rápido podría descansar.
Entro a la residencia directo al ascensor. Notenía la más mínima intención de usar las escaleras y menos si tenía que subirhasta el 5° piso. Salió del ascensor y el pasillo se mantenía con el mismobullicio de hace unos minutos. Por suerte, nadie reparo en su presencia estavez. Avanzo hasta la habitación del fondo y entro rápidamente, cerrando conllave una vez adentro.
Fubuki suspiro. En serio se sentía demasiadocansado.
- ¿Qué te hace creer que no estás en peligro site quedas a solas conmigo?- ice Goenji saliendo de la habitación.
- Porque aun tienes cosas que hacer en la cocina-responde Fubuki distraído.
Pasa a un lado de Goenji ignorándolo porcompleto. Entra en la habitación y se acuesta en la cama. Se sentía tancansado, que no se molesto en cambiarse de ropa.
Goenji entro detrás de él, pero no se acerco,se quedo solo observándolo desde la puerta.
- Si estas tan cansado ¿Por qué no te toma unosdías libres?- le pregunta Goenji.
- En primera- dice Fubuki apenas pudiendohablar- es ilógico que un director se tome días libres el segundo día detrabajo, en segunda, no estaría tan cansado de no ser por ti y en tercera,¿Dónde está Yuki?
Goenji solo se ríe ante su lógica.
- En ese caso, te contestare de igual manera-dice Goenji- en primera, no me refería a ese tipo de días libres, en segunda,no recuerdo haberte pedido que vinieras a mi habitación esta tarde y tercero, estádormido junto a ti, que por cierto, casi lo aplastas.
Fubuki voltea lentamente a su derecha y si,efectivamente, allí estaba Yuki durmiendo junto a él. Como pudo se acerco a ély lo abrazo con un brazo, quedando casi completamente dormido.
Goenji seguía observándolo. Le parecía unaescena de lo más tierna. Al final salió de la habitación dejando a Fubukidormir con Yuki.
Fubuki agradeció esto y solo se dejo llevarpor el cansancio. No supo cuanto tiempo estuvo inconsciente, pero cuando menoslo pensó, sentía que alguien le hablaba.
- Ki…
- Ub… Ki…
Sentía su cuerpo pesado. Le dolían los podía abrirlos.
- Vamos Fubuki- escucho que le decían- no erestan liviano como aparentas.
Con mucho esfuerzo logra abrir un poco losojos y frente a él estaba…
- Goenji- dice en un susurro.
- ¿Puedes ayudarme a quitarte la ropa?- diceGoenji.
Fubuki lo ve un poco desconcertado, hasta quese ve y nota que no trae puesta su camisa y el pantalón está a medio quitar.
- ¿Qué crees que haces mientras duermo?- legrita Fubuki.
- Sh, sh, sh, sh- le calla Goenji- lo vas adespertar.
- Pervertido, incluso aun que estoy durmiendome haces esto.
- ¿Podrías calmarte? o en serio hare lo queestas pensando. Para que sepas niño genio, solo te estaba cambiando de ropapara que no durmieras con ropa incomoda.
Fubuki se queda callado. Quizás si noestuviera a la defensiva todo el tiempo con Goenji, se habría dado cuenta de laropa que estaba a un lado de él. Pero Goenji tenía la culpa ¿o no? Si él no lohubiera atacado a cada oportunidad desde que llego el no actuaria de esa forma¿o sí?
- Lo siento- dice Fubuki- estaba aun dormido.
- Pero, ya que lo mencionas- die Goenji por lobajo- quizás aproveche la oportunidad.
- Ni lo piense Goenji- le advierte Fubuki.
- No lo pienso- dice Goenji- lo hago.
Le da un dulce beso, que poco a poco se fuevolviendo salvaje, pero por primera vez Fubuki trataba a toda costa de negarse.
- ¿Qué ocurre Fubuki?- le pregunta Goenji- ¿no quieres estar conmigo?
- Basta Goenji- se quejaba Fubuki- estoy muycansado. Solo quiero dormir.
- Bien, duerme entonces.
Goenji siguió besando a Fubuki, pero esta vezsiguió por su cuello y pecho.
Fubuki iba a protestar nuevamente, perosiente como algo se desliza por su cabeza. Voltea instintivamente y se dacuenta de que Goenji le estaba colocando una camisa.
Se siente más tranquilo y se recuestanuevamente.
- Gracias- susurra Fubuki antes de volver acaer dormido.
- De nada- le dice Goenji, aun que sabe que yase ha dormido- jamás te forzaría realmente, porque eres lo más importante para mí.
Lo que él no sabe es que Fubuki realmente loescucho.
Goenji se acuesta junto a él y lo abraza,quedando Fubuki dormido sobre su pecho. Así quedaron los dos totalmentedormidos.
Un pelo castaño llegaba a su departamentoalgo cansado. Tratar con Fudou y Kidou al mismo tiempo no era nada Kidou cuando quería podía ser una persona de temer.
Si no fuera porque estaba acompañado porNagumo, jamás se abría atrevido a estar más de 5 minutos en su compañía.
Frustrado entro a su hogar. Todas las lucesestaban apagadas. Pensó que tal vez su novio ya estaba dormido, así que se fuedirecto a su habitación, pero para su sorpresa estaba vacío. Algo preocupado sedirigió a la sala a esperarlo.
No paso mucho tiempo para que llegara. Estabaexaltado por alguna razón. El se acerco a su novio, para tratar detranquilizarlo, pero al parecer no era necesario. El chico le sonrió para darlea entender que no era nada grave.
- ¿Qué ocurrió Kazemaru?- le pregunto.
- Nada importante- le dijo este aun con lasonrisa- solo un pequeño inconveniente en mi regreso. Nada para preocuparse.
- ¿Estás seguro?
- Por supuesto.
- Está bien- le sonrió este- entonces vayamos adormir. Ya es muy tarde.
- Tienes razón.
Los dos se dirigieron a la habitación, peroKazemaru no estaba bien. Quizás si como decía Endo descansaba, se sentiríamejor. No es que estuviera enfermo, pero sentía que no podría estar una sensación extraña para él.
Se cambio de ropa y se acostó en la cama,pero no tenia sueño. Endo se acostó a su lao, observándolo.
- ¿Realmente estas bien?- le pregunta Endopreocupado.
- No lo sé.
- ¿Hablaste con Goenji?
- Si, y de alguna forma ahora creo que me dijomás de lo que quería saber.
- ¿A qué te refieres?
- Es que, como decirlo, me conto muchas cosasde él y Fubuki, cosas que estoy seguro ni siquiera Fubuki sabe.
- ¿Y no era so lo que querías Kazemaru?- ledice Endo serio- querías saber sobre Goenji y el te lo dijo.
- Tenias razón- le dice Kazemaru dándole laespalda- tú, Hiroto y Midorikawa tenían razón. Era mejor no saber nada.
- Te equivocas- le dice Endo.
Esto sorprendió a Kazemaru. Se dio la vueltay Endo estaba sentado en la cama, viendo la nada.
- Te equivocas Kazemaru. Antes estaba bien queno supieras nada, pero ahora es diferente. Has sido testigo de muchas cosas. Noes la primera vez que ocurren cosas así. Es la primera vez para mí también,pero al menos yo estaba enterado de lo que ocurría. Para protegerte ya no essuficiente mantenerte l margen de lo que ocurre, eso no funcionara nunca más.
- ¿De qué hablas?
- ¿Recuerdas todas las desaparicionesmisteriosas en la preparatoria?
- Sí, todos eran de nuestro grupo o cerca denosotros.
- ¿Eso no te da una pista? Todo eso ocurrió por6 personas. Y tú las conoces. Has pasado mucho tiempo cerca de algunos, por lotanto te consideran parte de ellos.
- No quiero saber más- le susurra Kazemaru.
- Tienes que saberlo- le grita Endo- es por tubien.
- ¡YA LO SE!- grita Kazemaru- ya sé que es pormi bien. Pero ya no quiero saber nada más- empezó a llorar- solo quiero olvidarlo más posible y tratar de seguir como si nada hubiera pasado.
- Pero es imposible- le dice Endo- una vezadentro, solo hay una forma de salir.
Kazemaru lo ignora. Estaba consciente de todoeso. Goenji se lo dejo claro esa noche. El solo quería saber más de su amigo,no ser parte de todo eso. Siguió llorando en silencio.
Endo se acerco a el y le da un dulce beso. Kazemaruse sorprende y lo mira con duda.
- Tranquilo- le dice Endo-yo no dejare quenadie te haga naa nunca más.
- ¿lo prometes?- le dice Kazemaru.
- Te lo prometo.
Endo vuelve a besarlo, Kazemaru no fue capaz de quejarse, ya que no se esperaba eso. Encambio Endo no se conformo con un simple beso y le mordió el labio inferior,para que Kazemaru abriera su boca. No des aprovecho la oportunidad y metió sulengua para recorrer toda su cavidad.
Kazemaru,ante esta situación solo fue capaz de poner sus manos en el pecho de Endo paraempujarlo sin mucha fuerza, pero él lo malinterpreto y comenzó a recostarlo enla cama. Cuando se separaron por un poco de aire, Kazemaru aprovecho paranegarse.
- BastaEndo- le dijo- mañana hay clases.
- ¿y?¿Cuál es el problema? Solo faltamos y ya.
- Nopodemos hay examen de física
- Esala ultima hora ¿no es cierto?- le seguía diciendo, mientras le besaba elcuello- podemos ir a esa hora y es todo.
- No,Endo- seguía forcejeando.
Mientras Endo seguía besándole el cuello y elpecho. Hasta llegar a sus pezones, dondese entretuvo jugando con ellos.
- Ha,um- comenzó gemir Kazemaru-ya basta - y lo empezó a empujar más fuerte.
Endo, artode sus negativas, agarro sus muñecas con una mano sobre su cabeza.
- Dejade quejarte tanto, que lo estas disfrutando.
Kazemaru sequedo callado, no podía negar ese hecho. Disfrutaba de esos momentos, pero nopodían, tenían clases al día siguiente y conociendo a Endo, no sería amablesolo por ese hecho. Más aun, por el hecho de haberse negado, lo aria sufrirtoda la noche. Esa era su forma de vengarse.
Dejo sus pezonesy volvió a besarlo, mientras su mano libre, bajaba por su abdomen y se metía ensus pans y agarraba su miembro.
Esto sobresalto a Kazemaru, que no se lo esperaba aun. Pero Endo no se conformo con estoy comenzó a masturbarlo.
- Ha,ha, Endo, ha, um- gemía entre besos.
Endo sequito la camisa que llevaba puesta, para estar en igualdad de condiciones y sepego más a Kazemaru.
le quito elpans junto con la ropa interior. Kazemaru se puso rojo. Siempre era así deimpulsivo, asía todo lo que quería sin importarle lo que quieran los demás.
- Note dejare en paz en toda la noche- le susurro en el oído
- Quienrayos te dijo que yo era tuyo- le dijo Kazemaru indignado.
- Tu-respondió Endo y se empezó a reír.
Antes deque pudiese objetar otra cosa, comenzó a masturbarlo nuevamente. Cada vez másrápido.
- Yano puedo, ha, Endo, um, ha, detente.
Endo no loescuchaba, estaba muy concentrado en dejar marcas de sus labios en aquelpálido cuello que tenia Kazemaru.
Cuando yano lo soporto más, se separo de él y se quito el resto de la ropa, que yacomenzaba a molestarle.
Le dio susdedos a lamer a Kazemaru, que en el estado en que se encontraba, solo queríaque ya acabara. Sentía que estaba a punto de correrse, pero Endo jamás lodejaría terminar aun. Tenía que apresurarse.
Comenzó alamer los dedos lentamente, torturando a Endo con su lengua. Si el sufría, Endotambién debía sufrir. No dejaría que se quedara inmune después de todo lo quele hizo. Era una buena venganza.
Endocomenzaba a desesperarse, Kazemaru era demasiado lento para su gusto, y sulengua jugaba con el de forma muy erótica, ya no aguantaba.
Bien, siesa era la forma de jugar de Kazemaru, iba a ser peor para él. Retiro sus dedostal como estaban, apenas u poco húmedos y penetro a Kazemaru con uno.
Kazemaru setenso por la intromisión tan violenta de Endo, pero rápidamente se recupero, yase había acostumbrado a esa forma de hacerlo, siempre era doloroso y aunque noquisiera admitirlo, se había vuelto un poco masoquista, por eso torturaba a Endo,por que así sería igual o peor para él.
Comenzó ameter y sacar su dedo del interior de Kazemaru, cada vez más rápido, seguido deotro dedo y luego otro. Rápidamente, Kazemaru se acostumbro a los dedos de , a punto de explotar, saco los dedos tan rápido, que provoco un ligerodolor en Kazemaru.
- Ha-se quejo Kazemaru- eso duele.
- Nome importa- le contesto Endo.
Y sinninguna señal o aviso, lo penetro por completo. Kazemaru no se pudo mover dldolor. Endo al darse cuenta pensó que quizás si se había pasado un poco y besotiernamente a Kazemaru. Como si con eso, fuese capaz de disminuir el dolor.
Una vez Kazemaruse calmo, comenzó a moverse lentamente, penetrándolo hasta el fondo. Poco apoco el dolor fue desapareciendo, dejando paso solo al placer. Sus gemidos seoían en toda la habitación.
Endo cadavez lo penetraba más fuerte y más profundo, hasta que no lo soportaron más y sevinieron al mismo tiempo, el dentro de Kazemaru y Kazemaru en los abdómenes deambos.
Estaban jadeando. Se sentíantotalmente exhaustos. Kazemaru sentía que no podía mover su cuerpo. Endo se acercoa él y se acurruco en su pecho. Ahora solo quería dormir.
Para su suerte no tardo mucho en quedarse dormido.
