Capitulo 19: la verdad del juramento.
La mañana estaba llegando. El día habíaamanecido nublado y se podía sentir el frio incluso dentro de las casas. Elinvierno estaba próximo y el clima te lo recordaba.
Era temprano y un peliplata era despertadopor el insoportable sonido de una alarma. Se levanto perezosamente a apagar laalarma, dándose cuenta de que no era suya la alarma. Busco entre la ropa que seencontraba tirada y encontró el origen de dichoso sonido.
Era el celular de Fubuki. Lo apago y se metióa la ducha sin hacer mucho ruido, para evitar despertar a ciertas personitas,que no parecían querer despertar pronto.
Se ducho algo rápido y se seco rápidamente,saliendo con solo una toalla enrollada a su cintura y una pequeña toalla queusaba para secar su cabello.
Frente a él estaba Yuki, ya despierto jugandocon su ropa. Se acerco a él y lo cargo con cuidado.
- Sera mejor que te lleve conmigo- dijo Goenji-si te dejo aquí, despertaras a Fubuki y no ha dormido muy bien últimamente. Lodejare descansar por el día de hoy.
Cambio al niño y lo coloco en un portabebésjunto a la cama y se lo llevo de la habitación.
Se preparo algo ligero para comer, unasquesadillas y un vaso de jugo de naranja. Le dio avena a Yuki y salió dellugar.
La residencia estaba bacía. Ya era muy tarde,así que se dio prisa a la universidad. Las clases estaban a punto de llegar a las oficinas, Aki se impresiono de ver a Yuki.
- ¡Qué monada!- exclamo la joven- es la cosamás mona que he visto ¿Cuál es su nombre?- le cuestiono a Goenji.
- Se llama Yuki- dijo este- es mi hijo.
- Es adorable ¿puedo jugar con él un rato?- sonrióla chica.
- Claro- dijo este- estoy un poco ocupado, asíque te agradecería que lo cuidaras por mí.
Dejo al pequeño con la secretaria Aki y entroa su oficina. Alguien lo esperaba dentro.
- Así que decidiste aparecer antes de que teencontraran- dijo Goenji dirigiéndose al sujeto- ¿no es así, Tobitaka?
- Puedes decir lo que quieras, pero tú no eresla persona que estoy buscando.
- Lamentablemente la persona que buscas nollegara a un. Tendrás que esperarla por otra horas.
- ¿Quién eres tú para decir en qué momentovendrá?
- Ya lo sabes- dice Goenji-no necesitoresponder preguntas cuya respuesta se sabe de antemano. Puedes dejar de fingircon migo. Mejor aún, envíale un mensaje de mi parte. Dile "te espero aquí en dossemanas"
Tobitaka sonríe de medio lado.
- ¿Crees que solo porque tú me lo pides le darétu mensaje?
- No- dice Goenji distraído- de una forma uotra le darás el mensaje ¿Cómo quieres dárselo?
Goenji se pone a buscar algunos documentos ensu escritorio ignorando a Tobitaka.
- Las opciones son estas. Se lo dices por lasbuenas, o se lo dices a mi modo.
- ¿Y si me niego?
- Sera a mi modo entonces.
- Ja, eso lo quiero ver.
Tobitaka se levanta de su silla y se dirige ala salida.
- Despídete de todos hoy- dice Goenji con unasonrisa.
Tobitaka lo ignora y sale del lugar.
- Porque no volverás a verlo nunca más- susurraGoenji.
Todos se encontraban en completo silencio. Alparecer se estaban tomando más en serio las clases. Sea lo que sea que los hizocambiar de actitud, los maestros estaban agradecidos. Y ese algo tenía nombre yuno que causaba escalofríos "Goenji".
A mitad de las filas estaban dos chicostotalmente aburridos.
- Dime Hiroto ¿Dónde crees que este Kazemaru?-preguntaba Midorikawa distraído-no lo veo desde anoche ¿crees que Goenji lehizo algo?
- No lo creo-dice Hiroto- Kazemaru estádemasiado cerca de Fubuki y Goenji entiende eso. No le hará nada mientrascomprenda cual es su lugar.
- Ya veo. Pero ¿Dónde está?
- Si quieres culpar a alguien de sudesaparición- dice Hiroto recogiendo sus cosas-culpa a Endo.
Midorikawa recoge sus cosas también y salendel aula.
- ¿Por qué a Endo?- insiste Midorikawa
- Hm, es una buena pregunta.
- Jo, no me dejes con la duda.
- Entonces porque no se lo preguntas a él.
- ¿a el?
Midorikawa voltea a donde Hiroto estabaviendo y se encuentra con Endo caminando distraídamente hacia ellos.
- ¡Endo!- grita Midorikawa llamando la atenciónde todos menos el mencionado.- ¡Endo!- vuelve a gritar, esta vez sí voltea.
- Ha, hola chicos- dice Endo.
- Nada de hola, dime donde sesta Kazemaru- leexige Midorikawa.
- ¿Kazemaru? A esta en casa- dice de formadistraída- ¿de casualidad o saben que fue lo que Goenji le dijo?- les preguntaalgo preocupado.
- No ¿Por qué?- le contesta Hiroto.
- Es que desde que llego ha estado actuando muyraro.
- ¿Raro?- dice Midorikawa- ¿de qué forma?
- Sin importar lo que le pregunto dice que noquiere saber nada, esta creo que en estado de negación, pero no sé por qué.
- ¿Intentaste hablar con el de otra cosa?
- Sí, pero se niega a hacerlo, dijo que queríadescansar, así que por eso no vino a la escuela.
- Por lo pronto lo mejor sería dejarlo solo-dice Hiroto- quizás se le pase con el tiempo.
- Quizás- susurra Endo antes de irse con lamirada gacha.
- ¿Realmente crees que se le pase?- le preguntaMidorikawa a Hiroto.
- No lo sé- dice este- pero era lo único que seme ocurrió para animar a Endo.
Los chicos continuaron su camino en silencio,hacia su siguiente clase.
El cielo estaba nublado. El clima era se podía ver por la neblina que había. En definitiva el cielo y el día sesentían igual que el. No podía haber un día que más se asemejara a sussentimientos actuales.
Se sentía horrible. Lo había perdido todo, yano le quedaba nada. El se fue y lo abandono. Su familia murió. Ya no lequedaban motivos para vivir. Y justo cuando cree que no puede haber nada ero,es que se da cuenta de algo que jamás espero. Su familia le había mantenidooculto un gran secreto.
Pero ahora que no estaban, no solo se enterode él, se había visto obligado a llevar la carga que ello significaba ycontinuar con el legado.
Era una de las cosas más ruines que se podía hacer,pero era aun peor enterarse que antes que él, quien se hacía cargo de ellos,era nada más y nada menos que Goenji, si, el había sacrificado su niñez sinocencia por que el jamás la perdiera.
Ahora entendía muchas cosas. El por qué de laactitud tan fría de Goenji ante los demás. El por qué no confiaba en nadie. El porqué lograba todo lo que quería. Era ese el motivo. Y el sin darse cuenta denada, lo dejo sufrir a solas.
No era solo una pequeña carga. Era una carga inmensa.Y ahora no tenía a quien preguntarle ¿Por qué permitieron que un niño de 5 añosconociera esas cosas? Desde pequeños Goenji sufrió por su culpa y el no pudohacer nada para evitarlo.
Todos esos momentos en que Goenji le decía quetenía que salir con s familia, que llegaría tarde por un trabajo en equipo, enrealidad era por esto. Lagrimas de dolor y desesperación cubrieron su rostro.
Sentía que además de perderlo todo, había traicionadoa la persona que más amaba. Aun que no supiera nada, para la Hera comotraicionarlo el haberlo dejado a su suerte todos esos años. Era ese emotivo deque decidieran ponerles guarda espadas. Era por eso que Goenji no se quejo deque extraños los siguieran a todos lados.
Pero no dejaría que pasara de nuevo. Esta vezsería él quien protegiera a Goenji. Se haría fuerte. Más que eso, no se dejaríaengañar por nadie nunca más. No dejaría que Goenji sufriera el solo nunca más.
Eso se había jurado, pero había uninconveniente en todo eso. No, más de uno, había 6 inconvenientes. Primero estabanHiroto y Midorikawa, ellos estaban para cuidarlo. Después Fudou y Kidou, jamás lodejarían estar solo y si alguien se acercaba al ellos seguro lo matarían. Despuésestaba Nagumo, era el fiel sirviente de Goenji. Si hiciera algo imprudente, selo diría enseguida a Goenji y por último, Kazemaru, su mejor amigo. Si se metíaen todo eso, lo metería en problemas.
Pero tenía que hacer algo. Claro ¿Cómo no habíapensado en eso? Susuno, el lo cubriría. No, más que eso, el le ayudaría. Así nopodrían quejarse los demás. Estaría acompañado y protegido por alguien de confianzay por sobre todo, jamás me delataría si se lo ordenaba.
Si, esa es mi decisión. Eso es lo que escogí.Pero aun esta ese inconveniente. Kazemaru.
- Fubuki- dijo alguien detrae de él.
Y ahí estaba. La persona en quien pensaba. Elchico que no quería lastimar. Kazemaru Ichirouta, su mejor amigo.
- Fubuki, se que estas triste- le dice Kazemaru-pero no estás solo. Mojamas te dejare solo. Te juro que jamás me iré de tulado. Sabes que puedes confiar en mí. Hare todo lo que queras, jamás tetraicionare.
Lagrimas de verdadero dolor fueron derramadas¿te das cuenta de lo que dices? ¿Comprendes la situación en la que me pones aldecir eso frente a ellos aquí? Pesaba Fubuki. Y así era. Kazemaru no pudo escogerpeor momento para jurarle lealtad. Todos los que lo protegían estaban allí. No estabana la vista, pero jamás lo están.
La mañana seguía avanzando y un peli azulapenas despertaba de su sueño. La cabeza le dolía, sentía que le iba aestallar. Sin mencionar el dolor en cierta área por culpa del imprudente de sunovio.
Lentamente se incorpora de la cama se dirigea la sala, donde se sienta en el sofá. No tenía ganas de Ada, se sentía, decierto modo, un poco frustrado.
Comenzaba a comprender mejor la actitud quetodos tenían cuando llego Goenji, más aun, comprendía el por qué desde siempreFubuki era protegido por todos. Lo que no comprendía aun era lo que Goenji lepidió. Se supone que él conoce mejor que nadie a Fubuki, en ese caso ¿Por quéle pidió que vigile a Fubuki de ahora en adelante?
El no era como los amigos de Goenji, el nopodía manejar un arma, no podía matar a una persona. En ese caso ¿Cómo esperabaGoenji que cumpliera con sus órdenes?
Sí, todo eso le causaba frustración. Seestaba volviendo loco. Se sentía como en una película, esas en las que un chiconormal se mete en lo que no debería y desde entonces toda su vida cambia, la diferenciaera que el no parecía el personaje principal. Y además, no veía venir un finalfeliz.
Esos eran sus pensamientos, cuando el timbresuena. Esto lo desconcierta por un segundo, antes de captar lo que era. Se levantaperezosamente del sofá y se dispone a abrir la puerta. Aun así, algo le decíaque desde hoy, el timbre sele aria muy familiar.
Abrió lentamente la puerta y en ella seencontraba nada más y nada menos que Tsunami. Desconcertando por completo alpeli azul.
- ¿Tsunami?- le pregunta Kazemaru- ¿Qué es loque te trae por aquí?
- Me entere de que no asististe a clases hoy yTachimukai me envió para saber si te encontrabas bien. Dijo que era mi culpa sialgo te paso.
- ¿Tu culpa?- dice desconcertado-¿Por qué seriatu culpa si algo me pasara?
- Bueno, eso también yo me lo ¿estás bien?
- Descuida, estoy bien. Endo dijo que mequedara en casa por hoy, así que aquí estoy.
- Ya veo, entonces no había de que preocuparse-dice alegremente con una enorme sonrisa en el rostro- entonces que te parece sisalimos a dar un paseo mientras los demás salen de la universidad.
- De acuerdo dice Kazemaru no muy convenció-solo deja me cambio y nos vamos.
- Está bien.
- ¿Quieres pasar?- le pregunta Kazemaru.
- ¿Seguro?- dice Tsunami- ¿no se enojara Endo?
- ¿Enojarse?- dice Kazemaru curioso- ¿´por quéhabría de enojarse porque pases?
- No, por nada. Como es tu obvio, no sabía sise pondría celoso o como reaccionaria.
- Descuida, no es celoso. A veces creo que nisiquiera se da cuenta de lo que pasa frente a él.
- Ja jajaja- se empieza a eirá tsunami-Tachimukai siempre me dice lo mismo.
Una gotitas recorre la nuca de Kazemaru, endefinitiva era como Endo.
Ambos pasan a la sala y tsunami se ciento enel sofá, mientras Kazemaru entra a su habitación a no entendía actitudde Tsunami, pero esta era una buena oportunidad para entenderlo.
Sale de la habitación ya cambiado y encuentraa Tsunami acostado en el sofá con un brazo sobre sus ojos.
- ¿Te encuentras bien?- le pregunta Kazemaru.
Tsunami no le contesta, solo se levanta delsofá y se dirige a la puerta. Era definitivo, no entendía a ese chico.
- Si ya estás listo, entonces vamos- diceTsunami algo serio- ¿te importaría acompañarme a un lugar antes?
- Descuida, no tengo nada que hacer hoy.
- Perfecto- Tsunami vuelve a sonreír- entonceste enseñare algo increíble.
Ambos salen del lugar y Tsunami se sube a unauto frente a la casa de Kazemaru. Kicamarú lo imita y el auto se pone enmarcha.
Durante el trayecto, ninguno de los dos dijouna sola palabra. El auto se detuvo antes de que Kazemaru se diera cuenta.
Bajaron del auto frente a una escuelapoliciaca. Esto confundió a Kazemaru ¿Qué estaban haciendo en ese lugar?
Tsunami se adentro al lugar y a Kazemaru nole quedo de otra más que seguirlo al interior. Por dentro parecía una recepciónde algún hotel lijoso. Era totalmente distinto a lo que Kazemaru se esperaba.
- Joven Tsunami- dijo una chica detrás delmostrador- su padre lo está esperando en su oficina. Pidió que lo visitaraantes de hacer cualquier otra cosa.
- Gracias – fue lo único que respondió Tsunamiantes de dirigirse al asesor.
- ¿Qué hacemos en este lugar?- le preguntoKazemaru.
- Te enseñare a usar un arma- dijo Tsunami con simpleza.
- ¿Un arma?- cuestiono Kazemaru- creo que esdemasiado pronto para mí- se excusaba Kazemaru- quizás en algunos años más.
- No- dice Tsunami- las cosas no son tansencillas. Parece ser que todo se adelanto aun más.
- ¿Aun más?- dice Kazemaru sin comprender.
- Si, ahora solo quedan 2 semanas. Después deeso, podrás decidir qué hacer. Pero antes, te tengo que enseñar a disparar. Lohabría hecho Tachimukai, pero como dije, tiene escuela.
Kazemaru se quedo callado. Ya que ¿Qué máspodía hacer? Solo esperar ¿Dos se mamanas he? Entonces en ese corto tiempoGoenji tenía pensado convertirlo en uno de ellos. Era de risa. Una persona nopodía volverse así en tan solo dos semanas.
Es entonces que se da cuenta de algo. Algorealmente importante ¿Por qué jamás paso por su cabeza negarse ante Goenji? ¿Acasoya había decidido hacer esto? Porque tampoco se negó realmente ante Tsunami. Nolo estaban obligando a nada. El solo tómalas decisiones. Acaso ¿ya no habíavuelta atrás? ¿Eso era todo? ¿No lucharía por seguir siendo el mismo?
La respuesta era muy simple. No lo haría. Selo propuso desde hace muchos años. Estaría con Fubuki sin importar que lo juro a él. Lo hizo poco después de la muerte de os padres de Fubuki,cuando él no sabía qué hacer.
Es ahora cuando se da cuenta de lo que ahora que comprende ss. palabras. Es por eso de la mirada triste de Fubukicuando lo juro. Eso era lo que Fubuki no fue capaz de decirle. Eso es lo quetodo el tiempo trataron de evitarle. Ese era el motivo por el cual jamás fue unblanco para Fudou y Kidou, porque desde hace años juro serle fiel a Fubuki.
