Capitulo 20: todo tiene una explicación.

Hay vecesen la vida en que uno se pregunto ¿abre hecho lo correcto?

Son momento de desesperación, de tristeza, deremordimiento, de desesperanza.

Pero jamásde alegría ¿por qué es esto?

Porque loshumanos somos egoístas.

Creemoshaber hecho algo mal, solo cuando el resultado no es el deseado.

Si loshumanos dejaran repensar en el que voy a hacer después, sino en el ¿Qué puedohacer ahora?

Quizás lavida sea mucho más sencilla.

Aun queesto depende de cómo piense cada quien.

El mundoestá lleno de personas diferentes entre sí.

Condiferentes formas de pensar y diferentes formas de actuar.

Para cadasituación, cada persona actuara de diferente manera.

Esimposible determinar si lo que hiciste fue correcto o no, ya que ¿Quién juzga loque es bueno y lo que es malo?

Es algo sinverdadero sentido, yo me pregunto ¿Cómo saben que algo está mal o está bien?¿Quién decide lo bueno y lo malo?

Si laspersonas dejaran de lado esto todo sería mejor.

Noexistirán los malos, tampoco los buenos, solo las personas.

Podríamosdecirle adiós al sufrimiento y a el remordimiento, entonces nadie sepreguntaría de nuevo ¿abre hecho lo correcto?

Porque yano existiría lo correcto ni lo incorrecto, podrán disfrutar plenamente de seacual sea su decisión.

Sin pensaren los motivos, sin pensar en nada más, solo en vivir y disfrutar, solo eso ynada más.

Lamentablemente esas ya noeran opciones que él, Fubuki Shirou, pudiera tomar. Ya era muy tarde paraponerse a pensar en lo bueno o lo malo, ahora solo había una cosa en su lo que más le convenga a él.

Decidido avanzo hasta lasala de conferencias de lo que parecía un edificio de comercio. Todos sesorprendían de su presencia, dejando rostros de incredulidad a su paso.

Abrió las puertas casi deforma violenta, sobresaltando a los presentes en el lugar. Todos voltearon averlo con cierta furia mal disimulada en los ojos.

- Caballeros- dijo con expresión fría- he venido a tomar mí puesto a cargode esta compañía.

- ¿Qué te hace creer que dejaremos que un mocoso como tú nos lidere?- dijoun hombre de edad avanzada.

- Es verdad, soy muy joven, pero no el único que desde pequeño trabajaaquí. Tengo entendido que desde hace algunos muchos años alguien que ahoraapenas tiene 15 años trabaja aquí.

- Es verdad- dice otro hombre más joven, pero no por eso ya mayor- pero esdiferente que trabaje aquí, a que sigamos sus órdenes.

- ¿En serio?- dice curioso- porque pensé que el solo obedecía a unapersona.

- ¿Quién eres mocoso?- dice el primer hombre algo nervioso.

- Como dije, soy quien se hará cargo desde ahora.

- ¿Y cómo lo harás?- le amenazaba el hombre.

- Muy sencillo-dice Fubuki de forma fría.

Un disparo se escucha yaquel hombre cae inerte sobre la mesa. Detrás de Fubuki aparece Susuno, con unarma en su mano.

- ¿Alguien más tiene una duda?- pregunto Fubuki.

Nadie dijo nada. Todos sehacían las mismas preguntas ¿Quién era ese chico? Y ¿Por qué lo habían dejadoentrar a ese lugar?

No tardo más de dosminutos, cuando unos guardias entran al lugar.

- ¿Qué ocurre?- dijo uno de los guardias- escuchamos un disparo.

- Descuiden- dijo Fubuki- he sido yo. Por favor, sáquenlo de aquí ydesháganse de el- dice señalando el cuerpo.

- En seguida señor- dicen los guardias llevándose el cadáver.

- Esperen- dice uno de los hombres allí presentes- ¿Quién es ese mocoso?

Los guardias lo fulminancon la mirada. Estaba a punto de darle un golpe, cuando son detenidos poralguien en la puerta.

- Descuiden- dice el hombre- yo me hare cargo de la situación desde ahora.

Los guardias solo hacen unareverencia al hombre y a Fubuki y se marchan con el cuerpo en los hombros.

- Es por eso que le pedí que me esperara Bo-chan- dice el hombre- era paraevitar esta situación.

- Perdón Hikaru- dice Fubuki no muy convencido- solo reclame lo que mepertenece.

- Lo entiendo Bo.-chan, pero lamentablemente hay algunas personas que noconocen su existencia.

- Lo supuse- dice Fubuki- dado que mi lugar ha sido dado a Goenji.

- Exacto- dice Hikaru- señores presentes- dice esta vez para todos engeneral- el chico que tienen aquí presente es Fubuki Shirou, el heredero deesta y muchas otras compañías. Desde hoy el manejara todos los negocios, asíque espero que lo obedezcan o pasara lo mismo que hace rato.

Todos se quedan ensilencio. Nadie sabe que más decir. Eso era peor que haber aceptado a un niñode 6 años para que hiciera el trabajo sucio y tuviera más beneficios en eselugar que ellos mismos. Ahora eran mandados por u chico de 15 años.

- Bien, ya todo aclarado- dijo Fubuki- empecemos con lo primero. El grupoNishima se empezó a apropiar de algunos terrenos bajo nuestro mandoaprovechando la muerte del anterior cabeza, mi padre, así que lomas certero esque les recordemos quienes mandan en este lugar ¿tienen alguna idea de cómohacerlo?

Bien, si era cierto que erahumillante, tenían que reconocer que el chico sabia sobre el negocio y comoactuar ante situaciones de amenaza. Si supieran que no hace más de 2 días seentero de eso, jamás lo creerían.

La reunión pasorápidamente. Al final, todos lo aceptaron como el nuevo jefe y con la ayuda deHikaru se presento en el resto de compañías de las cuales se haría cargo, claroevitando la violencia en las que no tenían nada que ver con ese tema.

Fue un día agotador, perono se rindió, prometió hacer todo eso para evitarle más problemas a él, y lopensaba cumplir. Sin importar cuanto más se tardara, el lo esperaría.

Un peli café Salía de las instalaciones universitarias con destinono muy en claro. Quería despejar su mente por unos instantes. Había sido un diasumamente agotador y aun así, apenas era medio dia.

No tenía muy en claro loque quería hacer, lo único que sabía era que no quería llegar a casa y soportara su molesto novio y sus insinuaciones.

Para su mala suerte, al salir delrecinto dicha persona lo esperaba en un Camaro 2ss ls3 color negro, conlos cristales cromados.

Dejo salir un largo suspiro. Sin duda alguna, el jamás lodejaría en paz. Era mejor aceptarlo de una vez. Aun que una cosa era decirlo yotra diferente aceptarlo.

Se acerco al vehículo con paso resignado. Quizás si lo hacíapor las buenas, podía evitarse alguna mala situación. Si, como si el fuese esetipo de chico.

Sonrió para sí dejando un poco intrigado al chico en elauto, para segundos después salir corriendo en dirección contraria a él. Se estabaarriesgando mucho al hacer eso, pero sin duda alguna, eso valía la pena.

½ segundo fue lo único que necesito su perseguidor paracomprender sus intenciones y salir en su captura.

Kidou corría lo más rápido que podía. Si sedescuidaba aun que sea por un instante, su captor lo alcanzaría.

Giro en la siguiente esquina, pero no se diocuenta de que alguien venia en su dirección, logrando así caer encima de él. Elchirrido de unos neumáticos se escucho junto a ellos y Fudou bajo del auto conuna sonrisa burlona, hasta que vio la escena.

Por alguna razón, ni Kidou ni el chico se levantaban,quedando aun en el `piso, uno encima del otro. En una posición bastantecomprometida.

- ¿Planeas quedarte así toda la vida?- le gritaFudou.

Ante tal comentario, Kidou reacciona y se levantarápidamente, pero aun no terminaba de incorporarse, cuando Fudou lo agarra y loavienta dentro del auto.

- ¿Qué demonios te pasa?- le exige Kidou.

- Eso debería decirlo yo ¿Qué demonios te pasa?¿Cómo te atreves a tratar de engañarme en mi presencia y en plena calle?

- ¿De qué demonios hablas? Solo chocamos.

- Si claro y por eso no te levantabas.

- Solo cállate y conduce. Estoy arto.

Fudou sube al auto y lo enciende dando marchaa su hogar, mientras tanto el chico seguía allí, en la banqueta sin poder creerlo que le paso.

Alguien se acerca a él tendiéndole su mano.

- ¿Estás bien?- le dice

- Sí, eso creo.

- ¿Qué te paso Sakuma?

- Genda, creo que me he enamorado.

- ¿Qué?- le dice comprender- ¿de quién?

- Del chico más hermoso que he visto.

En una habitación no muy amplia, un chicodescansaba cómodamente en una cama. Sus piernas ligeramente flexionadas y unasonrisa de ángel. Un poco alejado del chico, alguien lo observaba dormir.

- ¿Por qué no puedes ser así cuandodespiertas?- le dijo a la nada.

Se acerco al durmiente para morderle la oreja,provocando así que el chico despertara.

- Fudou- le grito- ¿no me puedes dejartranquilo por 5 minutos?

- He insisto- dice Fudou ignorándolo ¿Por qué nopuede ser así cuando despierta?

- ¿Ser cómo?- le cuestiona Kidou.

- Hm, más amable como cuando duermes.

- Ja, podría decir lo mismo de ti.

- Yo puedo ser amable cuando quiero- le dice Fudou.

- Sí, claro. Tan amable como un tornado.

- Jee ¿es un reto?

- Por que no.

- Bien, si demuestro que puedo ser amable loharemos como quiera, cuando quiera y donde quiera.

- Bien- dice Kidou- pero si no lo logras,entonces me dejaras tranquilo durante una semana entera.

- Trato hecho- le dice Fudou tomando su mano.

Kidou sonríe "Esto será pan comido" pensaba. Seacerca a Fudou y le da un ligero beso, no más que un rose. Se separa lentamentede él.

- Golpe bajo- susurra Fudou.

- Quizás- le dice Kidou- pero no aguantarasmucho.

- Ya lo veremos.

Sujeta a Fudou y lo avienta sobre la cama subiéndoseencima de él. Lo besa nuevamente, pero esta vez en el cuello, dejando marcasmuy visibles.

- ¿Tantas ganas tienes de que te deje en paz?-le dice Fudou- es una lástima, no caeré.

Quita a Kidou de encima de él y lo recuesta aél en la cama. Baja su mano metiéndola a la playera de Kidou, acariciando supecho, jugando con sus pezones. Kidou deja salir pequeños gemidos. Quizás estono sería tan fácil como pensó.

Lentamente le quito la camisa, comenzando abesar su pecho. Desabrocho el pantalón con una lentitud casi mortal para quita el pantalón y mete su mano bajo el bóxer acariciando su miembro, presionandoligeramente.

- Ha, Fudou- gemía Kidou.

- Shhhh- le calla Fudou- tranquilo, aun noacabo.

Bajo hasta su cadera besándolas, continuandosu camino por los muslos acariciándolos. Subió hasta llegar al elástico del bóxer,para después bajarlos por completo metiendo el pene de Kidou en su boca.

Continúo metiéndolo y sacándolo cada vez más rápido,sacando mas gemidos de Kidou. Se corrió rápidamente y Fudou se trago todosubiendo para besas a Kidou. Lo observo un momento, para quitarle esos molestosgoogles que usaba.

Se alejo para verlo mejor. Realmente era muytierno cuando estaba quieto. Allí, acostado en la cama, desnudo, con esos hipnotizantesojos rojos observándolo, la respiración agitada y sus labios entreabiertos, erala vista más hermosa que podría desear.

Se acerco nuevamente a él, dándolo un besomas apasionado. Le dio tres dedos a Kidou, pero este se negó. Fudou sonrió y Kidoupensó que esta vez sí ganaría, pero para su sorpresa, Fudou lamio sus propiosdedos frente a él.

Llevo el primer dedo a su entrada penetrá , el primero no le dolió, el segundo solo le molesto un poco, pero eltercero si le había dolido. Fudou se dio cuenta y lo beso, empezando a moverlos dedos en su interior.

Kidou empezó a gemir dentro del beso. Fudou pocoa poco retiro sus dedos, intercambiándolos por su miembro. Entro lentamente enel. Espero a que Kidou se acostumbrara para empezar a moverse.

Cuando Kidou empezó a mover sus caderas, comenzóa moverse el también. Primero lentamente, saliendo por completo de él, paravolver a entrar. Cada vez más rápido, con movimientos cuidadosos. En ningún momentofue brusco.

Al poco ambos se corrieron. Fudou se levanta conuna sonrisa de superioridad.

- Creo que he ganado- le dice a Kidou.

Este voltea su rostro maldiciendo por lobajo. Esta sería la última vez que apostaba algo con él. Era capaz de todo contal de conseguir lo que quería. Quizás por algo estaba con Goenji.