En la Mansión Malfoy se podían oír los gritos de dolor y desesperación, una joven de cabello castaño y ojos verdes estaba dando a luz a su primogénito. La joven era Astoria Greengrass, la recién esposa de Draco Malfoy, después de un par de años de noviazgo, decidieron dar el gran paso del matrimonio y ahora estaban a punto de conocer a su primer y único heredero.
-Duele.. -se quejó la joven de ojos verdes- Ya.. no.. puedo.. duele..
-Tranquila, querida.. Ya falta poco.. -animaba la partera- Sigue.. lo estas haciendo bien..
-Oh por Merlin-dijo Astoria volviendo a esforzarse-

Draco estaba su lado tomando su mano, aunque estaba en shock no sabía como actuar ahí estaba Narcissa la madre de Draco, quien animaba a la joven a que siguiera esforzándose..
-Duele.. duele mucho..-se quejó nuevamente la joven-
-Querida.. el bebé esta tardando en nacer.. y puede traer consecuencias.. -dijo la partera-
-No puedo-dijo Astoria dándose por vencida-

Draco miró a su esposa preocupado, algo tenía ella que había logrado enamorarlo, y verla sufrir de esa manera lo hacía desesperarse..
-No hay otra forma en que nazca el bebé.. No me gusta verla sufrir..
-No, Draco.. No emplearemos métodos muggles.. Las mujeres nacimos para dar a luz, el cuerpo de la mujer esta preparado para esto..-dijo Narcissa- Astoria, sé que estas cansada, pero debes dar a luz a mi nieto..
-Duele-lloró Astoria-
-No seas cobarde.. vamos-dijo Narcissa-

Astoria miro a su esposo y este le tomo la mano en señal de apoyo, esta volvió a levantar su espalda con ayuda de Draco..
-Muy bien, querida.. excelente.. que gran trabajo-animaba la partera- Un poco más, ya casi..

Astoria cerró los ojos y se dejo caer agotada en la cama mientras soltaba un último grito de dolor..

De pronto se oyo un llanto proveniente de un recién nacido..
-Felicidades, son padres de un hermoso varón-dijo la partera con un bebé rubio en brazos-

Draco y Astoria se miraron emocionados y felices, se besaron. Draco se acercó a la partera y tomó al niño en sus brazos, se acercó a su esposa quien no perdió la oportunidad de ofrecer sus brazos a su pequeño.. Lo cargó y admiró cada detalle de él, era muy parecido a Draco.
-Es hermoso-dijo Astoria feliz- Te amo hijo-dijo besando la frente de su recién nacido-

Draco miró la escena y sonrió..
-Tory.. eres grandiosa.. Yo.. te admiro..
-Gracias..-dijo Astoria sonriendo- Mira Draco.. es nuestro bebé.. verdad que es el bebé mas guapo del mundo?

Draco sonrió..
-Lo es, Tory.. Espero y tenga tus ojos..
-No lo creo, estoy segura que tendrá tus ojos grises -sonrió la castaña-

Narcissa miró la escena y dejo entrar a los demás..
-Seguimos con la tradición, eso es excelente.-dijo Lucius- Y como se llamará?
-Debe tener el nombre de alguna constelación, por tradición-dijo Narcissa-
-Se llamará Scorpius-dijo Draco-
-Scorpius Hyperion Malfoy-dijo Astoria-

El pequeño dormía en brazos de su agotada madre. Draco se sentó junto a su esposa y admiro a su hijo.
-Que piensas, Draco?
-Yo no quiero que Scorpius sienta verguenza de mi pasado
-No creo que se sienta avergonzado, no te adelantes.
-Su padre era un mortífago..
-Pero no fue tu culpa.. Lo hiciste por tu familia
-Lo sé, pero aún así.. A mi hijo lo van a señalar y..
-No digas tonterías, a Scorpius lo van aceptar.. ya lo verás.. No te preocupes..
-Seguramente irá a Slytherin, sería una deshonra si no fuera así
-Oh Draco no empieces con esas cosas-dijo Astoria-
-Pues es la verdad, mis padres esperaron eso de mí.. Eso es lo que yo espero de mi hijo.. Pero creo que seré diferente..
-Diferente?
-Si.. no seré como mi padre.. Seré un padre mas comprensibo, atento.. ya sabes como debe de ser un padre, pero eso sí.. nada de que se haga amigo de algun sangre sucia o un mestizo

Astoria puso los ojos en blanco, ya sabía que su esposo tendría esa actitud.
-Te prometo ser un buen padre, Scorpius-susurro Draco a su hijo cuando su esposa dormía-