Llegó el gran día en que Rose Weasley y Scorpius Malfoy unirían sus vidas para formar una familia juntos, compartir momentos buenos y malos, el amor que se tiene es mutuo y decidieron dar el siguiente paso. Rose estaba en su habitación arreglándose para el gran momento, sus ojos azules brillaban y su sonrisa mostraba emoción y felicidad.

Hermione no podía dejar de llorar su hija se casaba estaba muy emocionada, ver a su hija feliz era lo único que quería en la vida, Ron entró con un gran ramo de rosas rojas, Rose vio a su papá y lágrimas comenzaron a deslizarse por sus rosadas mejillas..

-No llores princesa.. No llores, o arruinarás tu maquillaje..

-Papi.. Te quiero mucho-abrazó Rose a su padre-

-Y yo a ti, mi princesa hermosa.. No llores.. -dijo Ron abrazando a su hija- Debes estar feliz, es el mejor día de tu vida.. Te vas a casar con.. bueno. en fin, debes estar feliz porque por fin vas a empezar una nueva etapa en tu vida..

-Y junto al hombre que amas, vas a ver que no te vas a arrepentir-dijo Hermione sonriendo- Cuando te casas por amor, todo lo demás no importa.

Rose asintió, Ron le dio las rosas a su hija..

-Te mereces ser feliz, mi amor.. Y si.. Scorpius te hace feliz, esta bien para mí

Rose sonrió para luego caminar hacia el espejo, pronto sería la señora Malfoy. Ya no sería más la pequeña Rose Weasley, si no se convertiría en una mujer hecha y derecha, dispuesta a formar una familia con el hombre que ama y dar su vida por ellos, su familia es primordial, lo sabe desde que tiene memoria.

-Te ves preciosa-dijo Ron a Rose-

-Estoy muy nerviosa, papá.. La verdad no sé si lograré ser buena esposa..

-No dudes, Rose.. Claro que lo serás.. Es normal sentir miedo a lo desconocido.. -dijo Ron- Pero yo sé que tú harás un gran trabajo cariño.. Siempre has sido una mujer muy fuerte y siempre haces lo correcto, en eso te pareces a tu madre, aunque la verdad aún me sigo preguntando que fue lo que vio en mí..

-Ronald, por Merlin-dijo Hermione- Ya te lo he dicho miles de veces.. Te quiero por ser tú, solamente por eso.. Porque siempre pones a la familia primero, y me haces sentir muchas emociones a la vez, quiero besarte, golpearte y abrazarte al mismo tiempo..

-Oh bueno.. Si siguen hablando de esas cosas vomitaré.. Se supone que es mi día-dijo Rose sonriendo-

-Oh cariño, te olvidas que tu le prometiste a tu papá que nunca tendrías novio?-dijo Hermione-

-Mamá, eso se lo dije a los cinco años

-Y no la cumpliste-dijo Ron haciendose el enojado-

-Tenía que crecer, papá..

-Aún me cuesta aceptarlo, mi Rosie..-dijo Ron-

-Rose, cariño.. Ya te quedan unos toques finales y listo.-dijo Hermione-

-Estoy muy nerviosa, mamá-dijo Rose-

-Tranquila, pequeña.. Todo estará bien.. Ya lo verás..

Hermione se dispuso a terminar de arreglar a su hija, Ron salió para ir a ver los toques que le faltaban a la boda. Poco después Rose ya estaba lista, Ron entró y la hizo que diera una vuelta y le besó la frente.

-Te ves hermosa, tal y como tu madre lucía el día de nuestra boda-dijo Ron-

-No Ronald, Rose se ve aún más hermosa.. -dijo Hermione-

La boda sería en el Ministerio, Kingsley se ofreció a dirgir tal ceremonia con orgullo, ya que todos los niños Weasley y Potter eran muy importantes para él eso incluía al no tan pequeño Teddy Lupin que trabajaba para este.

Scorpius estaba en su casa, hecho una pila de nervioso el joven estaba frente al espejo, acomodándose el moño, en eso llego su madre.

-Madre.. me espantas..

-Lo siento, cielo.. No quise asustarte-dijo Astoria- ¿Listo?

-Eso creo

-No me digas que te arrepentiste.

-No para nada.. Es que... ¿Tu crees que sea un buen esposo? Digo que sea el mejor partido para Rose.

-Claro que sí, Scorpius.. No te había visto tan feliz en toda tu vida.. Rose te hace feliz, y tu la haces feliz a ella.. Se complementan y eso es lo importante-dijo Astoria-

-A veces me pregunto si realmente que habría pasado si la profecía no hubiera existido.. Ya sabes, creo que todo esto empezó gracias a la profecía.. Tengo miedo de que todos piensen que yo estoy con ella por eso, y no porque realmente la amo, hasta temo que la misma Rose lo dude.

-Scorpius, Rose te ama con defectos y virtudes.. Si no hubiera existido la profecía, aún así se hubieran enamorado, porque se enamoraron aún sin saber de esta.

-Madre.. ¿Y mi padre dónde se metió?

-Esta en su despacho..

-¿No irá, cierto?

-No digas eso, amor.. No se perdería una fecha tan importante como la boda de su primogénito.

-Pero él esta en contra de la boda

-Está en contra, pero esta de acuerdo en que si ella es tu felicidad.. Tienes derecho a casarte y ser feliz con quien quieras..

-Para ser él no lo creo

-Es que me tiene a mí como esposa-dijo Astoria sonriendo-

Scorpius tomo las dos manos de su madre y se las besó..

-Nada de esto habría pasado sin ti, madre.. No sabes cuanto te lo agradezco

-Basta, cariño.. Me harás llorar..

-¿Que sería de una boda sin madres llorando?

-Oh mi pequeño-dijo Astoria- Espero y no tarden en darme nietos.

Scorpius se puso pálido..

-¿Qué dices, madre? Mamá, apenas me voy a casar y ya me pides nietos..?

-Oh cariño... Es que me encantaría verte con hijos.. Ya sabes quiero morir rodeada de nietos.

-Nieto, madre.. Dudo de que mi padre permita que Rose y yo tengamos más de uno, además dudo que ella quiera tener más de uno, no depende solamente de mí esa decisión, es de los dos-dijo Scorpius- Pero admito que si me gustaría tener hijos con Rose.

-Y así va a ser, ya lo verás..

-Lo dudo.. Ella tiene problemas de salud.. Es probable que jamás llegase a pasar eso, pero eso no me impedirá casarme con ella o estar junto a ella..

-Ese es mi niño..-dijo Astoria, Scorpius abrazó a su madre-

-Scorpius.. Astoria.. Es hora de irnos-dijo Draco- Llegaremos tarde..

-Se supone que la novia es la que debe llegar tarde-bromeó Astoria-

-Yo no soy la novia-dijo Scorpius riendo-

-Pues parecerás si llegamos tarde-dijo Astoria- Vamos..

Los Malfoy llegaron al Ministerio, ahí se encontraron con los Potter, Albus sería el padrino de bodas ya que era el mejor amigo de la pareja (N/a: Tal como seguramente lo fue Harry en la boda de Ron y Hermione XD ).

-¿Dónde esta Rose?-dijo Scorpius apunto de perder los estribos-

-No ha de tardar en llegar, Scor.. Trata de calmarte-dijo Albus, su amigo le estaba haciendo perder la paciencia- No ha pasado media hora..

-Pero van cinco minutos-dijo Scorpius-

-Ya llegó la novia-dijo Lily emocionada-

Rápidamente todos se alistaron para recibir a la novia, Scorpius se puso hasta el frente y de pronto las puertas del salón se abrieron, Rose entró del brazo de su padre con una sonrisa en el rostro, la música comenzó a sonar y todos se levantaron, admiraban a la joven que caminaba sin tratar de tropezar, pero al parecer era tanto ella como Ron que trataban de no caerse por los nervios, pero Ron le daba seguridad a su hija, esta miró al frente y vio a su futuro marido, ella no pudo evitar sonreír sonrojada al ver que se veía tan apuesto como lo soñó..

El rubio le sonrió a su futura esposa pero al ver a su futuro suegro, solo pudo ponerse pálido y tragar saliva nervioso. Ron puso las manos de su hija sobre las de Scorpius, Rose vio a su padre con los mismos ojos azules de él, Ron sonrió y besó la frente de su hija para luego mirar a Scorpius.

-Cuídala con tu vida

-Ella es mi vida, señor.. Como no la voy a cuidar-dijo Scorpius haciendo que Rose suspira enternecida-

Ron se fue a sentar junto a Hermione y le tomo la mano, la joven Hermione que muchos conocían ahora era toda una señora, ya se le comenzaban a notar rasgos de edad avanzada, como las canas pero para Ron seguía siendo la misma niña de pelo enmarañado que le robó el corazón y no había un día en que este no se lo dijera.

-Estamos aquí reunidos para unir en sagrado matrimonio a Rose Jean Weasley y a Scorpius Hyperion Malfoy, el que se oponga a esta boda que calle ahora o que calle para siempre-dijo Kingsley al ver que nadie hablaba proseguió- Comencemos..

La ceremonia comenzó hasta que llegó el momento de los votos.

-Rose.. Quisieras decir tus votos..

Rose tomo las manos de su novio, lo miró sonriendo y con nervios en su voz comenzó a dar sus votos matrimoniales.

-Scorpius, hemos pasado por muchas cosas.. Entre ellos de pasar de ser solo amigos, hasta convertirnos en novios. Tuvimos momentos duros, momentos tristes, momentos felices y hasta porque no, discutimos más de una vez..

-Más de una?-se escuchó decir a Fred II.

-Pero aquí estamos, nadie creyó que llegaremos a llegar a este punto.. Pero lo logramos.. Quiero decirte que siempre contarás conmigo, no solo como tu esposa.. Si no como tu amiga, como tu compañera.. Siempre estaré para ti, siempre te voy amar..-dijo Rose-

-Ahora tus votos, Scorpius-

-Rose.. Rosie, pecas, pelirroja.. Y te diría todos los apodos pero la boda tardaría horas.. No sabes lo feliz que estoy de que apartir de unos cuantos minutos estaré compartiendo mi vida a tu lado.. Como tu has dicho hemos pasado por muchas cosas, pero lo hemos superado juntos.. Te quiero, te amo y te amaré sobre todas las cosas.. Puedes también confíar en mí, confíar en que jamás este tonto dejaré de quererte ni por todo el oro del mundo, Rose Weasley.

-Los anillos-dijo Kingsley-

Lily y Lorcan se acercaron con los anillos, Rose tomó el anillo lista para lo que iba a pasar.
-Bien, Rose.. Tú primero.. repite después de mí: Yo Rose Weasley te aceptó a ti Scorpius Malfoy para amarte, respetarte..
-Yo Rose Weasley te aceptó a ti Scorpius Malfoy para amarte, respetarte..-dijo Rose-
-Todos los días de mi vida, en la salud y en la enfermedad.. En lo próspero y en lo adverso hasta que la muerte los separe..-dijo Kingsley-
-Todos los días de mi vida, en la salud y en la enfermedad.. En lo próspero y en lo adverso hasta que la muerte los separe..-repitió Rose y le puso el anillo a Scorpius-
-Tu turno, Scorpis..
-Yo Scorpius Malfoy, te acepto a ti Rose Weasley para amarte, repetarte, todos los días de mi vida, en la salud y en la enfermedad, en lo próspero y en lo adverso hasta que la muerte nos separe..-dijo Scorpius y le puso el anillo a Rose-
-Bueno.. Por el poder que me otorga el Ministerio y Merlín yo los declaro marido y mujer.. Puede besar a la novia-dijo Kingsley-

Scorpius levantó el velo de su novia y la besó tiernamente, la pelirroja le correspondió el beso, ambos se olvidaron que todos sus amigos y familiares los observaban, Rose rodeó el cuello de su ahora esposo con sus brazos, y este le puso sus manos en su cintura..

Todos se levantaron a aplaudirles, todos los primos de Rose chiflaron y las niñas gritaron emocionadas, la señora Weasley lloraba al igual que Astoria, Ginny y Hermione. Ron y Draco solo se limitaban a darse unas miradas frías, eran consuegros pero solo se "llevaban" por sus hijos.

Ron y Hermione se acercaron a su hija, Hermione abrazó a Rose..

-Oh pequeña. Felicidades-dijo Hermione-

-Gracias mamá..

-Felicidades princesa-dijo Ron abrazando a su hija-

-Gracias, papá-dijo Rose-

-Felicidades querido-dijo Hermione abrazando a su yerno- Bienvenido a la familia

-Gracias Señora Weasley.

-Felicidades-dijo Ron y estrecho la mano con su yerno- Como dijo mi esposa.. Bienvenido

-Gracias Señor Weasley, señor..-dijo Scorpius nervioso-

Los padres de Scorpius igualmente fueron a felicitar a los novios y el salón dejo de estara arreglado para la ceremonia y ahora estaba arreglado para la recepción. Había cientos de mesas alrededor y una pista de baile en el centro, velas aromáticas, y un camino de rosas en el suelo.

Todos se sentaron en una mesa a disfrutar de la fiesta de la boda de Rose y Scorpius Malfoy, todos los familiares y amigos se les acercaban para darles regalos y buenos deseos al matrimonio. Poco después llegó el momento del vals de marido y mujer, Rose estaba nerviosa al igual que su esposo, el no era bueno para bailar es más no quería bailar el vals pero ella lo obligó.

Rose y Scorpius cuando pasaron al centro todos aplaudieron emocionados, la canción comenzó a sonar, era una hermosa melodía llamada "A thousand years" de Christina Perri, Rose puso sus manos en el cuello de su marido y este puso las suyas en la cintura de ella, se dejaron llevar por el baile, es más todo desapareció y solo estaban ellos dos en la misma burbuja, se besaban y reían, era un momento único que recordarían el resto de sus vidas.