La joven pareja felizmente casada salió del Ministerio de Magia para ir rumbo al aeropuerto muggle para ir rumbo a su Luna de Miel. Rose Weasley ahora Malfoy esta muy nerviosa, era su primera vez, su primer acto sexual, y los nervios la comían viva, era obvio o al menos pensaba Rose que Scorpius ya tenía experiencia siendo hombre y siendo un Malfoy era más que obvio que tuvo más de una aventura y quizás a lo mejor la tuvo cuando estuvieron separados, o a lo mejor cuando ella se negaba a tener relaciones porque no se sentía completamente lista, pero el se comportaba muy caballerosamente y la esperó hasta este momento, la grandiosa Luna de Miel

Todos le habían hablado de esto a ambos, Victoire le había dado consejos de como actuar antes, durante y después de la Luna de Miel, también Hermione y la señora Weasley le aconsejaron que mantuviera la calma, que era normal sentirse nerviosa y más en algo tan importante y serio como es la primera relación sexual..

Pero ahora Rose Weasley ya no era más una niña, ya era una mujer hecha y derecha, recién hace unas horas se había casado con un hombre maravilloso a quien ama con locura y esta completamente segura de entregarse a él.

La pareja estaba ya en el avión rumbo a las Bahamas, Rose miraba por la ventana y sonrió, Scorpius suspiró nervioso no estaba acostumbrado a volar en aviones, pero por su novia, ahora esposa hacía lo que fuese.
-Nerviosa?-dijo Scorpius viendo a Rose pensativa-
-Emocionada-dijo Rose sonriendo-
-¿Segura que es eso?-dijo Scorpius- ¿O es algo más?
-Estoy feliz, amor.. Feliz porque ya estamos juntos..-dijo Rose-
-Y para siempre.. Te lo prometo.. -dijo Scorpius y besó a su esposa en los labios- Aunque te noto preocupada.. ¿Qué ocurre?
-Nada, cariño.. Estoy bien-dijo Rose mirando a su esposo-
-Rose, puedes confiar en mí.. ¿Qué ocurre? ¿No quieres ir a las Bahamas?
-No. Es un lugar hermoso, me encantará ir a la playa contigo..-sonrió Rose-
-Pero algo que te inquieta.. ¿Es sobre esta noche?
-No-dijo Rose bajando su mirada azul-
-Hey-dijo Scorpius levantando el mentón para ver a su esposa a los ojos- Tranquila, sé que estas nerviosa.. pero todo estará bien, prometo que así será

Rose asintió, ambos llegaron al hotel y se registraron. Era un bonito atardecer, Rose salió a la terraza de la habitación y observó el paisaje, Scorpius salió y comenzó a besar el cuello de Rose, y la abrazó por atrás..
-Scorpius, estoy muy nerviosa-dijo Rose por fin- ¿Qué tal si.. ya sabes.. no te gusto

Scorpius soltó una carcajada y Rose arrugó el entrecejo, la pareja estaba frente a frente.
-Hablo enserio, Malfoy-dijo Rose-
-Ay Weasley, se nota que sigues siendo tú-dijo Scorpius- Amor, mi Rosie.. Para mí eres hermosa.. siempre serás así..
-No.. No.. Que tal si hago algo mal
-No temas, solo relájate.. Yo también estoy nervioso
-¿Nervioso?-dijo Rose extrañada-
-Si.. Temo hacerte daño..
-Confío en ti..
-Y yo confío en ti-dijo Scorpius tomando la mano de su esposa y besándola- Ya estamos a mano-

Rose y Scorpius comenzaron a besarse, y tal y como Scorpius se lo dijo, la pelirroja se dejo llevar por la pasión, por el amor. Rose se dejo caer en la cama, y el rubio comenzó a besar el cuello de su esposa, ella gimió de placer, ambos ya estaban completamente desnudos, se entregaron uno al otro, la llama del placer se había encendido dentro de esa habitación.

Poco después Rose tenía su cabeza en el pecho desnudo de su esposo, ambos estaban agitados pero felices.
-Wow-dijo Rose feliz-
-Si.. Wow!-dijo Scorpius y ambos se carcajearon por lo que había pasado momentos antes- Estuviste Wow..
-¿Enserio? ¿Enserio te gustó?
-Fue grandioso.. Una de mis noches favoritas..

Rose sonrió y besó a su esposo..
-Te amo-dijo Rose-
-Y yo a ti, mi pecosa.. Estabas nerviosa y eres toda una leona.. -dijo Scorpius-
-Y tú.. también te luciste..-dijo Rose-
-Lo sé, no me lo recuerdes-dijo Scorpius sonriendo traviesamente-
-Tonto-dijo Rose sonriendo-
-Eres hermosa-dijo Scorpius acariciando la mejilla de su esposa haciendo que se sonrojara- Tan perfectamente hermosa.. Cuando quieras podemos repetirlo
-Cálmate.. No confundas.. No soy una adicta a esto
-Lo sé, lo sé.. Pero me la pase muy bien.
-Si pero tampoco creas que voy a estar de encimosa queriendolo hacer todos los días y todo el tiempo.. Eso sería rutina y la rutina es aburrida-dijo Rose-
-Lo sé, disculpáme.. No quería que lo mal interpretaras
-No te preocupes-dijo Rose, esta se levantó y se puso su camisón de encaje, Scorpius también se puso su pijama y ambos se quedaron dormidos abrazados-

De pronto Rose abrió sus ojos por los inesperados ronquidos de su marido, se cambió de posición una, y otra, y otra, y otra vez, se puso la almohada en la cara, ambas almohadas en los oídos, y nada, trató de ignorar el molesto ruido, pero no lograba conciliar el sueño, así que se dispuso a leer hasta que el sueño la vencio.

Scorpius se levantó y vio a su esposa con un libro sobre su pecho, extrañado negó con la cabeza sonriendo..
-Típico de ti, amor-pensó Scorpius y besó la frente de su esposa haciendo que se moviera entre sueños, Scorpius trataba de quitar el libro de las manos de su esposa, pero Rose se negaba a soltar el libro como si fuera un juguete, Scorpius bufó por bajo y sonrió.

Scorpius se metió a bañar, poco después Rose se levantó, vio a su marido ya listo, se levantó avergonzada, miró su reloj y se metió a la ducha inmediatamente, salió con el pelo esponjado y una toalla cubriendo su cuerpo, se cambió y ya estaba saliendo de la recámara cuando notó que su cabello no estaba "listo" gruño y se dispusó a peinarse y a maquillarse, Scorpius solo sonreía, tenía que acostumbrarse a eso.
-¿Lista?-dijo Scorpius-
-Amor, no voy a ir toda desarreglada
-Pero si te ves hermosa-dijo Scorpius y Rose lo volteó a ver con el ceño fruncido, ya que no se veía bien tenía pequeñas ojeras por no haber podido dormir- De acuerdo, te ves horrible- Rose bufó- ¿Quién te entiende? Mujeres!
-Agg.. Hombres-bufó Rose y entró al baño cerrando la puerta tras ella-

Minutos después Rose abrió la puerta y ya era "otra", Scorpius sonrió embobado..
-Ahora sí.. Ya estoy lista.. Vamo a desayunar
-Claro..
-Aunque creo que ya desayunaste-dijo Rose al ver que su marido no le quitaba la mirada de encima-
-Es que te ves hermosa-dijo Scorpius-
-Gracias, se le llama "manita de gato", amor.. Apréndelo amor
-Claro, claro.. Anotado-dijo Scorpius embobado-

Después de ir a desayunar, la pareja se la pasó de un lado a otro, en la playa, también fueron a centros comerciales y a muchos lugares turíticos de ahí. Muchas mujeres se le quedaban viendo a Scorpius y sonreían coquetamente pero Scorpius solo las saludaba incómodamente y Rose lo jalaba de la mano bufando celosamente.
-Tranquila amor..
-Esas mujerzuelas
-No son tan lindas como tú

Rose bufó..
-No estés celosa, cariño.. Ellas no son tú.. No podría ni si quiera tocarlas
-Scorpius-dijo Rose sonrojada-
-Es la verdad.. Eres hermosa, mi amor.. Te amo, debes confíar en mí así como yo confío en ti
-De acuerdo, lo siento amor-dijo Rose y besó la mejilla de su marido-

Estuvieron una semana entera, la pareja disfrutó de su compañía y ansiaba que esa semana no terminara pero ambos tenían que regresar a sus respectivos trabajos, ya eran marido y mujer, compartían sus vidas pero cada quien tenía sus responsabilidades personales y el trabajo era una de ellas.
-Regresando tengo mucho que hacer
-Amor, no pienses en eso-dijo Scorpius- Hay que disfrutar nuestros últimos días, ya sabes aquí solos porque regresando estaremos rodeados de nuestras familias y amigos-

Rose cerró los ojos.
-Tendremos a mi familia hostigándonos.
-Tranquila, tendré que acostumbrarme
-Es molesto, amor
-No cuando ya te acostumbras.. Amor, en tu familia eres la niña de papá.. y Hugo también es algo sobreprotector..
-Pff.. ¿Algo? ¿Hablas enserio? ¿Hablamos del mismo chico que te fue amenazar cuando éramos novios y cuando nos comprometimos?
-Bueno amor, eres sú única hermana.. Tranquila.. Tarde o temprano te deberá dejar en paz..
-Siendo como es, nadie lo tomará enserio-dijo Rose-
-Ya amor, tranquila-dijo Scorpius, besó a su esposa y la abrazó-

Notaron que esa noche había celebración dentro de la ciudad y había fuegos artificiales y una pequeña fiesta cerca del hotel se dispusieron a ir, bailaron, y disfrutaron de una hermosa fiesta.