Francia se mordió el labio, impaciente, mientras abría con las manos temblorosas el fardo contenedor del escrito de Inglaterra.

¿Habría escrito de verdad lo que le había pedido? ¡Las cosas que le gustaban de él! Sería por fin su tan ansiada carta de amor en la que el inglés abriría su corazón para decirle cuanto le amaba.

Seguro hablaría de sus cabellos rubios, le había visto quedársele mirando embobado cada vez que los mecía a propósito.

Mencionaría sus ojos azules y su cuerpo esbelto, siempre le veía espiarle a escondidas cuando se bañaba en el río.

Hablaría también de sus delicadas manos que le hacían estremecerse al tacto.

Admitiría por fin que devoraba cualquier cosa que cocinase en cuanto creía que no le estaba viendo.

Y confesaría haberle amado desde la primera vez que le vio ese atardecer de primavera en el prado verde.

Francia se sonrojó un poco en su cuarto ante la espectativa, mordiendo la punta de un pañuelo y moviendo la cabeza de lado a lado con una sonrisita idiota de anticipación.

No podía esperar a abrir el fardo para leer las dulces palabras e ir corriendo a abrazar al inglés.

Así que empezó a leer.

"IHS

Choses I like sur le France, by England.

I like quand je le tombe dans the mud et il cry comme une fille .

I like quand he tangled hair et ont de se baigner dans la rivière à la force or cut it et il cry comme une fille.

I like quand je fais pipi dans leurs honey pots et il cry comme une fille.

I like quand je dis que je vous charmera et c'est un lie, mais il croit et il cry comme une fille.

I like quand je win un combat à l'épée, mais il dit toujours que je joue sale et je triche, mais alors il cry comme une fille.

I like quand je cloue sur les flèches à tête dans l'image que j'ai de lui dans ma chambre

I like quand il n'est pas, because ma vie est tranquille et personne ne me dérange.

12th January MCCCVIII"

Releyó el basto texto mitad en inglés mitad en francés con el labio inferior temblándole. Se sorbió los mocos y sollozó un poco en silencio.

¿Pero qué se había creído ese imbecile? Él era bueno con ese pequeño desagradecido aceptando enseñarle su idioma y lo único que recibía a cambio eran burlas.

Una lágrima resbaló por su mejilla, se limpió los mocos. ¡Y él no lloraba como una nena!

Tomó la carta, se puso de pie con determinación y salió del cuarto.


"Cosas que me gustan de Francia, por Inglaterra.
Me gusta cuando le tumbo en el barro y llora como una nena.
Me gusta cuando se le enreda el pelo y tiene que bañarse en el río a la fuerza o cortárselo y llora como una nena.
Me gusta cuando me meo en sus botes de miel y llora como una nena.
Me gusta cuando le digo que le voy a hechizar, pero es mentira y se lo cree igual y llora como una nena.
Me gusta cuando le gano en un combate de espadas pero siempre dice que juego sucio y hago trampas, y aun así siempre llora como una nena.
Me gusta cuando le clavo flechas en la cabeza del dibujo de él que tengo en mi cuarto.
Me gusta cuando no está por que mi vida es tranquila y nadie me molesta."


Este es uno de mis capítulos favoritos de toda esta historia... por que Francia llora como una nena. XD ¡No se lo digas a Aceite!