—¿Pues a ti qué te parece? ¡Por que yo se lo dije! Me pidió que le enseñara a decir "je vous hais" pero él iba a estar gritándomelo todo el tiempo, así que pensé que podía darle una pequeña reprimenda por ser tan necio... ¡Nunca esperé que lo gritara frente a todos! ¡Solo era una broma! ¡Le hice prometerme que no se lo diría a nadie!

—¡Oh, Dios mío de mi vida! —exclama el moreno llevándose las manos a la boca—. ¡Te va a matar!


Ha sido bonito mientras ha durado, mi querido Francia.