Este fanfic no tiene fines de lucro y sus personajes no me pertenecen.

Bien, ahora no tengo mucha idea de que puedo hacer, asi que improvisare, pondre la idea que tengo, y empezare a escribir a ver que se me ocurre en el trayecto.

No se porque, pero realmente tengo buen presentimiento sobre este fic, aunque quizás no lo llegue a publicar en un lugar donde alguien lo lea, simplemente me siento libre, como si me liberara de todo y pudiera dejar mi imaginación a mi paso, pintando un mundo de color y esplendor sin presión-ya se que es la 4 vez que estoy hablando de esto, pero realmente no me he sentido tan cómoda con la escritura desde hace tiempo, quizás esa sea la primera vez que realmente soy así-

También he estado pensando en poner todos mis fanfics en los que no quiero presión aquí, seria como un lugar propio antes de que este terminado, puede que la gente lea o no, pero no tengo comentarios de que preocuparme, y quizás luego publique en un lugar donde lean con la historia ya terminada, sin necesidad de comentarios para seguirla o exigencias que me limiten.

Si alguien lee esto-o lo vaya a leer, a saber cuanto tiempo pasaría-se lo recomiendo a cualquiera. Publicar en un lugar pensando que nadie lo leerá-eh, aquí no, que ya es como mio-un foro fantasma donde poder hacerlo libremente sin presiones con la esperanza de que de verdad alguien lea, y luego ver si lo publicas o lo dejas ahí.

Bien, ya me he excedido esta bien, ¡al fic!

¡El sentimiento que habita en nuestro interior!

Capitulo 4. La respuesta que tuve siempre ante mis ojos.

RimaPOV
Bailaba con Nadeshiko, al principio me pareció estúpido bailar con una chica, mucho mas con una chica que apenas podía decirle amiga en estos momentos, no como Sakura y Tomoyo que eran novias lesbianas y lo admitían sin problemas, aunque Syaoran estaba igual, no me llevo mucho rato averiguar que le gustaba Eriol, ¿acaso todos los famosos eran homosexuales o que?

La música lenta empezó a sonar, así que hice ademan para irme, mi sorpresa fue cuando Nadeshiko me pidió que me quedara, con ese hilito de voz que delataba que de verdad lo quería, no fue su volumen de voz o el que me lo pidiera aun siendo chicas lo que mostró eso, sino el tono en el que uso, parecía como si de verdad lo quisiera. Mi corazón latió con rapidez nuevamente, el día de hoy me sorprende que no me diera un infarto, sin embargo, antes que respondiera o me fuera, ella tomo mi cintura con suavidad y agarro mi mano levantándola con orgullo. Yo, decidí no retirarme, mientras puse mi mano en su hombro y apreté su mano mostrando que no había inconveniente, dejándome guiar por su ritmo.

No tenia idea de cuanto tiempo estuvimos bailando, ni siquiera sabia si de verdad Syaoran bailo con Eriol, mi mente estaba en blanco, mientras que mis ojos miraban los delicados rasgos de Nadeshiko, sus ojos color caramelo como los caramelos de leche que solía comer, su sonrisa de estrella dada gracias a su perfecta herencia japonesa diplomática y los cuidados que recibía, su blanquecina y tersa que al entrar en contacto con mi piel sentía que un manto de nubes me cubría, sus cabellos violetas como las luces del ocaso al estar entre las luces del sol y la noche, cayendo elegantemente en su espalda e hipnotizandome con su bailar que se producía con sus movimientos.

Mis piernas ya imploraban descanso al punto que ya podía sentirla aun embelesada, sin embargo el resto de mi se negaba a que nos separáramos, así que quite mi mano de la suya mientras pasaba mi otros brazo a su cuello y terminaba abrazándola, mi cabeza, ya mareada por tanto movimiento y casi ni pensar, reposo al lado de su cuello, donde aspire su atractivo olor a flores de cerezo, que solo me relajo hasta lo mas fondo de mi ser y me provoco una sonrisa. Había recordado ese aroma desde que un día me puse uno de los kimonos de Nadeshiko y el olor era tan fuerte que olí a ella por dos días, su olor no era solamente relajante, albergaba recuerdos, en ella estaba la dulce infancia feliz que tuve a su lado, siempre jugando y divirtiéndonos, antes de que mis padres empezaran a pelear. Ella desde niña fue mi mejor amiga, la persona en la que mas confianza le tuve y la que me conocía mejor, con la que compartí travesuras, sonrisas, y cosas especiales que ninguna chica podría olvidar.

Descansaba en paz, sin pedirle nada mas al mundo, hasta que algo totalmente inesperado me saco de mi trance, al principio simplemente sentí algo apoderándose de mis labios, un par de finos labios femeninos. Al abrir los ojos, vi que ese alguien era Nadeshiko, que tenia los ojos cerrados besándome, todos mis sentidos estallaron en ese momento, mi sangre se volvió loca y puso mis mejillas como dos manzanas, mis piernas se volvieron de mantequilla haciendo que casi no me pudiera mover, y mi corazón estaba tan rebosante de sentimientos que no sabia cual era cual, todo al mismo tiempo.

No hice nada al respecto del beso, mi cuerpo permanecía inocuo y paralizado, ya que con tanto lió dentro de mi no podía ni moverme, estuvimos dos segundos mas así, cuando se separo y mis sentidos se tranquilizaron un poco, aunque en mi corazón no fue para nada placentero su acción. Sus ojos, que antes había contemplado con tanto ahincó, ahora apreciaban de la misma manera a los míos, con sus mejillas teñidas del mismo color que las mías y sus labios entre abiertos, como si tratara de decir algo pero las palabras no le salieran, sin embargo en su mirar transmitía tantas cosas que ni yo misma podía saber cuales eran sus palabras.

— Yo-Yo lo siento, trataba de despertarte con delicadeza y creo que he tropezado— sentí en caída libre todo mi ser cuando me lo dijo, obviamente estaba diciendo la verdad, después de todo el tiempo concordaba y claro, la mas obvia razón, ¿por que ella besaría a la chica que fue su mejor amiga pero que la ha tratado como bazofia estos últimos años? eso no tenia sentido lo vieras por donde lo vieras, aunque ella no supiera lo mucho que yo la am-apreciaba, si eso era.

— De acuerdo, no pensé que fuera otra cosa—dije con la voz fría de siempre, mientras que con la misma, me separe de ella alejándome como si nada hubiera pasado, todo mi cuerpo se empezó a calmar, ¿pero mi corazón? trataba de no darle ni la mas mínima atención, ese estúpido órgano me había hecho la vida imposible los últimos 4 años y especialmente el día de hoy.

Nadeshiko me siguió por detrás, hasta que llegamos con Tomoyo, Sakura y Syaoran, la penúltima molestando al ultimo como siempre, mientras la primera lo veía con una pequeña sonrisa sin decir nada. Me era aun difícil de creer que todos esos actores fueran tan diferentes, sobretodo que Syaoran no estuviera enamorado perdidamente de Sakura sino de Eriol, y que Sakura en realidad solo tuviera ojos para la princesa del reino de las aves, aunque lo de Tomoyo enamorada de Sakura ya lo había visto en Sakura Card Captor-se la pasaba haciéndole disfraces y tomándole vídeos de cada movimiento, era obvio que estaba coladita por ella-ok es cierto que estaba actuando, ya que en la vida real ni por asomo era así, ¿pero ese brillo en los ojos no lo lograba cualquiera cierto?

— Hola chicos, veo que también dejaron de bailar—dije al verlos, la verdad cuando me separe de Nadeshiko no pensé ni un segundo en ellos hasta que los vi.

— Si, estuvimos bailando a intervalos para descansar y disfrutar un poco del resto de la fiesta, a diferencia de ustedes cuatro que no pararon de bailar ni un momento—Sakura rió con malicia viéndonos con picarda a todos, empezaba a lamentar la diferencia de personalidad con la de Sakura Card Captor.

— Un momento, ¿los cuatro?—pregunto Nadeshiko sin entender, y ahora que lo mencionaba, tenia razón, Nadeshiko y yo no paramos, ¿y los otros?

— Pues Eriol y Syao no pararon al igual que las dos, era así hasta que no tuvo mas remedio que empezar otra vez como el anfitrión de la fiesta y dejo abandonado a Syao—hizo un falso gesto de tristeza y le revolvió el cabello a Syaoran como si eso sirviera de consuelo.

— Esta bien, no fue hasta hace solo unos minutos, estuvo conmigo bastante tiempo—dijo resignado, aunque la verdad se le veía sonreír, supongo que es así de lindo de cuando pasas un buen rato con la persona que amas.

— Nadeshiko, ¿desde cuando tienes el mismo brillo labial que Rima? antes no lo traías—observo Tomoyo, supongo que algunas cosas si se parecían a la vida real, me sonroje al recordar la razón por la que tenia mi brillo, mientras que a Nadeshiko le pasara lo mismo.

— Es que me sentí apenada por no estar muy bien arreglada para la fiesta y le pedí a Rima que me lo prestara—explico nuevamente, quien hubiera dicho que era buena mintiendo.

— ¡Nadeshikoooooooooooo!— oí una voz familiar, y era Amu, que abrazo a Nadeshiko de golpe haciendo que casi se cayeran las dos, parecía que no la hubiera visto un siglo en vez de hace solo unas horas— ¡es increíble Nadeshiko! conocí a todos los de vocaloid, incluyendo la recién iniciada Aoki Lapis, incluso me han propuesto unirme a ellos, ¿a que no es increíble?—se separo de con una gran sonrisa de ella, mientras el enfado me empezaba a carcomer, no sabia si era porque estaba molesta que Amu no fuera mi mejor amiga y si de Nadeshiko-cuando entramos ambas perfectamente al mismo tiempo-o si por Nadeshiko a la que aun valoraba como mi amiga aun después de mis tratos hacia ella.

— ¡Rima-tan!—al voltearme Yaya me miraba con gesto sonriente e infantil, no tan afanosamente cariñoso como el de Amu— ¡a sido increíble! en la mesa de bocadillos, hay toooooodos los dulces que puedas imaginarte, y una barra de helado con casi todos los sabores del mundo.

Vi el reloj sin hacerle mucho caso a Yaya, mucha mas con Nadeshiko y Amu, ya iba a ser media noche, nuestros padres nos matarían, y como no llegáramos pronto llegaría la policía.

— Tenemos que irnos, ya es muy tarde—inmediatamente Yaya protesto, a Amu se le vio algo fastidiada, aunque como parece que había pedido el numero a todos los que vio antes, no le importo del todo, Nadeshiko asintió y se separo de Amu, lo que me tranquilizo bastante.

Nos despedimos todos de Eriol-incluyendo Tomoyo, Sakura y Syaoran, el ultimo con tristeza-y nos fuimos hacia el carro, que no tardo en arrancar y en irnos hacia las demás casas. Yo me puse a ver por la ventana como antes, sintiendo de vez en cuando que el auto se paraba, sin fijarme quien era.

Luego reconocí me empezó a hacer familiar el paisaje y me di cuenta que había llegado a mi casa, me despedí de los que quedaban mientras sentía que una mirada me siguió hasta entrar, pero que al cerrar la puerta por suerte la sensación desapareció. Después de eso llegaron mis padres, apunto de matarme por la hora, luego de explicarles lo que paso y llamar a la casa de Nadeshiko para que comprobaran que efectivamente Nadeshiko conocía a Sakura, Tomoyo, Syaoran y a Eriol, me dejaron irme a mi habitación, donde una vez que me puse mi camisón de dormir entre a mi cama.

Cerré mis ojos y solo pude pensar en Nadeshiko, se había apoderado de mi mente hace mucho tiempo, pero hoy fue la primera vez de todos estos años que estuvimos tan juntas, sobretodo por aquel beso que me dio, ese no había sido mi primer beso, pero la si era la misma persona que me dio el primero y que había sido la única persona que he besado, Nadeshiko.

FLASH BACK

Estaba en mi casa, tenia 11 años y dentro de unos meses entraría en Seiyo junto con Nadeshiko, estaba entusiasmada por eso, aunque no era partidaria de la escuela, podría ver a Nadeshiko mas seguido, ademas que en la escuela y no aquí podría pasar menos tiempo oyendo las peleas de mis padres por el dinero y sus responsabilidades, que cada vez discutían por cuales responsabilidades no querían, casi todas relacionadas conmigo.

Veía por la ventana ansiosa, hoy vinieron unos fastidioso primos míos que eran mayores que yo y le implore a mis padres que la dejaran venir, rato mas tarde aceptaron, después de eso no me costo mucho convencer a Nadeshiko para que viniera. Vi su altiva figura darse a conocer por la cera de la calle acercándose a la casa, yo me aleje de la ventana y baje, cuando llegue a la puerta y la abrí Nadeshiko apenas estaba por tocar el timbre, se sorprendió de mi cronología y suspire aliviada.

— Gracias al cielo que has llegado, no se que iba a hacer sin ti—le susurre mientras agarraba su mano y la invitaba a pasar, ella solo sonrió y entro conmigo, donde llegamos al frente de mis primos.

— Hooola Rima quien es tu amiga—dijo uno de mis primos mirando con malicia a Nadeshiko, yo solo la abrace haciendo gesto de "no se toca", no iba a dejar que burlaran de ella o la fastidiaran.

— Oigan que les parece un partido afuera—decía otro primo mio rebotando un balón de basket, eso me preocupo, a solo una cuadra había una cancha de basketball.

Quise rehusarme, pero mis padres me obligaron a hacerlo, trataban de unir a la familia lo mas que podían, lo cual era irónico ya que ellos peleaban bastante rompiendo la nuestra. Salimos de la casa y no tardamos en llegar a la cancha, y sin mas remedio, empezamos a jugar un partido de dos contra tres, adivinen cual era el equipo con la ventaja.

Al principio estuvimos ganándoles, ya que ellos lo hacían de broma pero nosotras fuimos en serio, y por suerte, Nadeshiko era excelente en basquet, incluso ya me había dicho antes que sino estuviera estudiando danza, probablemente trataría de jugar en las ligas femeninas. Pero después estuvimos muy parejos, incluso mas de una vez se estuvieron burlando de mi o ambas, yo simplemente no les hacia caso, estaba acostumbrada a que me molestaran, sin embargo, en una de esas hicieron que me cayera, Nadeshiko al verlo, fui corriendo hacia y viendo que estuviera bien, una vez que comprobó que no era grave, miro con molestia a mis primos.

— ¡Ya dejen en paz a Rima! Ya nos han estado obligando a jugar como para que también le hagan esto, ¡dejen de ser tan cobardes!—les grito colérica a los tres, como si de verdad hubiera estado almacenando ese enfado hasta que exploto—les reto, 3 tiros yo y uno de ustedes, si gano nos largamos y dejan en paz a Rima.

Los tres se miraron sorprendidos por su actitud, mientras intercambiaban con la mirada lo que pedirían, sonrieron maliciosos.

— De acuerdo, yo seré tu oponente—dijo mi primo mayor, como siempre, sin importarles la igualdad— cuando ganemos se los pediré, para que no puedan rehusarse.

— Hecho—acepto Nadeshiko muy segura de si misma. Comenzaron a tirar, los primeros dos tiros de ambos fueron sin problemas, y por desgracia, el tercero de mi primo fue certero, aunque no había problema, empataban. Sin embargo, en el ultimo instante, el balón que lanzo Nadeshiko giro en el aro y no cayo en la canasta, haciendo que perdiéramos automáticamente. Tan pronto cuando estuve al lado de ella, esperando nuestro castigo, me susurro "lo siento" pidiéndome perdón con la mirada, yo se lo concedí, total si yo no le hubiera pedido de que viniera esto no hubiera pasado.

— Bien, esto es lo que tienen que hacer, se tienen que dar un beso y debe durar un minuto— pidió mi primo del medio. Nadeshiko y yo nos quedados muy sorprendidas por la petición.

—¡Pe-pero somos ambas chicas!—protesto Nadeshiko mientras yo asentía dándole la razón. Mis primos se encogieron de hombros.

— ¿Y eso que? Como sino hubiera lesbianas desde hace tiempo, y agradezcan que no pidamos que usen la lengua, ahora ya háganlo— exiguo mi primo.

Ambas nos paramos al frente de la otra a escasos centímetros, Nadeshiko agarro mis dos brazos y bajo ligeramente la cabeza, al mismo tiempo que yo me ponía de puntillas y nos besábamos, yo cerré los ojos mientras sentí una gran sacudida dentro de mi, mientras a mi corazón le daba un gran vuelco, sonrojandome. Permanecimos así no se cuanto tiempo, hasta que termino el minuto indicado por mi primo, a lo que ambas procedimos a separarnos. Nadeshiko también estaba sonrojada y con un extraño brillo en los ojos.

Nos fuimos hacia la casa en silencio, bueno nosotras en silencio y mis primos celebrando. Yo tocaba con las yemas de mis dedos la punta de mis labios, sin mirar a la portadora de uno de los mas preciados tesoros de una chica, que en este caso era mi primer beso que ahora era de sus labios, y que curiosamente, no me molesto que así fuera.

FIN DEL FLASH BACK

Ese había sido mi primer beso y el ultimo hasta esta noche, quien de nuevo su portadora era Nadeshiko reclamando nuevamente sus labios como míos aunque sin intensión. Eso solo clavo una espina en mi corazón, al que le dolía el hecho que solamente me había besado por accidente. Pero eso no tenia sentido, ¿no debería estar alegre de que fuera un accidente en vez de que Nadeshiko me hubiera querido besar y nos separáramos porque yo no le correspondía? De alguna forma, mi corazón me estaba indicando que me estaba equivocando terriblemente en una frase de esa oración, como si hubiera algo mas detrás de esa amistad que sentí hacia ella que aun obligándome a separarnos recordaba.

Me force a recordar todo el día de hoy, cuando su cara quedo a escasos centímetros de la suya y me sonroje, como la música de nuestros corazones me invadió al estar abrazadas en el cine, como me quede admirándola durante nuestro baile, y sobretodo, el conjunto de sentimientos que había tenido cuando me beso y cuando lo hizo por primera vez.

Sentí como la respuesta, que había estado como un cartel frente a mi todo el tiempo, me pegaba en la cabeza para que notara su existencia, y me diera por fin cuenta de que la contestación a mi pregunta siempre estuvo al frente de mis ojos, porque durante todos estos años, yo no había estado otra cosa mas que enamorada de Nadeshiko.

Mmm ¿soy la única que siente que esto va demasiado rápido? lo dudo, supongo que es porque estoy poniendo los capítulos muy pronto, pero igualmente tratare de que esta serie sea larga, no se como, pero lo haré.

Bien, aquí ya es de madrugada-de nuevo, me levante temprano para escribir-y ya debo prepararme para la escuela, y ya que antes del capitulo fue largo ahora es corto.

Soy el Lirio Lila y me despido.