El Lirio Lila:
Este fanfic no tiene fines de lucro y sus personajes no me pertenecen.
De nuevo yo, lamento el retraso, he estado divagando respecto a que hacer de ahora en adelante, sin embargo creo que por fin tengo la respuesta, y espero poder hacer un capitulo decente, porque con el otro pude, pero en este no se.
Como algunos quizás sepan, ahora tengo otra historia, que es "Lo que reside en nuestras almas" que digo, aparte de Sakura Card Captor y Tsubasa Reservoir chronicles, me gusta también Soul Eater, así que inicie esa historia.
No se que tan seguido pueda publicar, tengo exámenes últimamente, y eso me tiene con los nervios de punta, lo único que agradezco es que este miércoles lo tengo libre y podre escribir, espero que de verdad pueda.
Bien, a dejar de preocuparme por eso antes de que me desmaye, ¡al capitulo!
¡El sentimiento que habita en nuestro interior!
Capitulo 5. El álbum de recuerdos.
NadeshikoPOV
Acabábamos de dejar a Rima en su casa, yo no había parado de mirarla en todo el viaje, solo que lo disimulaba un poco, antes de que Tomoyo tuviera sospechas y Sakura sacara conclusiones de las cuales me pudiera arrepentir-aunque quizás el saber una de sus conclusiones me ayude a saber la verdadera-. Sin embargo, cuando se fue bajando del carro, no lo evite y vi como se iba, al momento en que sus rizos bailando a su caminar y con el viento fue lo único que pude ver de ella, reprimí un suspiro, por mas que la viera, nunca dejaría de pensar lo que pensé la primera vez que la vi.
Deje de ver cuando desapareció tras la puerta, mire hacia la ventana donde antes ella miro, nadie se extraño pues de ese lado iba a bajarme, yo la verdad, con un deseo casi tan ferviente como antes, solo deseaba mantener su figura en mi mente. Ciertamente, sabia que la había extrañado todos estos años, pero no sabia que ese deseo era tan fuerte, podía sentir el fuego en mi corazón, por haber tenido a Rima tan cerca el día de hoy, por haberla tenido en mis brazos, por tener mi cara a centímetros de la suya, por haberla tenido sentada en mis piernas, por haber besado sus dulces labios. Aparte esos pensamientos de mi mente, dándome cuenta del calor de mis mejillas y el palpitar en mi pecho por todo lo que pensé, no me había dado cuenta de esto hasta y ahora, y no fue hasta un segundo después, que me di cuenta que llegamos a mi casa.
Al principio, mi madre salio preocupada, de hecho, había permanecido en la entrada junto con mi tía, traía una linterna antigua que la familia conservaba y que ahora eran de los mas útiles por no usar electricidad sino fuego y alumbraba todo el alrededor, en vez de solo un cachito como haría una linterna. Cuando me vio bajar del carro, me abrazo y me dio una gran reprimenda, se veía que había llorado un poco, no la culpaba, mi papa lo habían matado cuando lo secuestraron y el se rehusó a dar un solo yen, mama me había dejado ser mas libre desde hace unos pocos años, pero sabia que ese terror que vivió antes jamas lo olvidaría.
— Lo lamento señora Fujisaki, ha sido nuestra culpa—se disculpo Sakura aun en el auto, aunque sacaba un poco la cabeza para que mi mama le viera.
— ¿Nuestra?—susurro Syaoran, el no nos había invitado a la fiesta, y no creo que fuera su idea el venir al cine, vale, era mi amigo y sabia que me estimaba, pero el no era del estilo de "irrumpir".
— Shhh—le cayo Tomoyo en nombre de su novia, a sin de cuentas Sakura estaba ocupada atrayendo la atención de mi madre y no podía callar a Syaoran, pero Tomoyo la conocía lo suficientemente bien como para saber que eso quería hacer.
— Oh Sakura, hace mucho que no te había visto—dijo sorprendida viéndola manejar, mientras se fijaba que Tomoyo estaba en el asiento de copiloto y Syaoran en el de atrás—veo que saliste con tus amigos, aunque pensé que irías al cine con tus amigas del colegio.
— Y así fue, solo que me... encontré con ellos—vale, esa no seria la palabra, ellos de colados se metieron con mis amigas y nos invitaron a la fiesta, pero se los agradecía, para empezar, sino hubieran querido meterse en la fila, no hubiera podido tener a Rima tan cerca de mi en el cine, y mucho menos lo que le siguió.
— Me hubieras llamado, tu tía y yo nos preocupamos bastante—dijo en un tono exasperado pero aliviado, ¿que podía decir? así eran las madres, mucho mas cuando tenían una grieta en el corazón por la muerte de su amor.
— Lo siento, se nos paso la hora—me disculpe, mientras me despedí de mis amigos con la mano y Sakura se iba conduciendo, probablemente llevara a Syaoran a su casa y a Tomoyo a la suya, o quizás se vayan las dos juntas a la misma casa y luego no quiero saber que van a hacer.
— No sabia que Sakura ya conducía— pareció un comentario al azar para decir "estoy sorprendida de que vinieras con ella" a mama no le gustaba ser clara siempre, aunque tampoco creo que sepa que Tomoyo y ella son pareja, pero no se si ellas de verdad quieran hacerlo publicado, así que no dije nada.
No tardamos en entrar a casa, la mayoría estaba dormidos por la hora, ya que se supone estábamos cerca la madrugada, yo sencillamente no tenia sueño, no se si serian todas las emociones que hoy hubo u otra cosa, pero no quería dormir. Aun así, estaba como mareada dando tumbos, estaba sola así que no me importaba caminar así, y como por suerte mi casa por mas grande que fuera era de una sola planta, así que no había problema.
Al llegar a mi habitación, me tumbe a punto de desplomarme en mi estante, de donde donde cayo un álbum de fotos, este no era cualquiera, sino el de Rima y mio, exclusivamente de ambas, con nostalgia mezclada con melancolía, lo agarre, mientras me termino de tirar a mi cama aprovechando que estaba cerca, viendo el libro de color purpura de gamuza falsa y kanjis en marcador ellas por nosotras que agarramos un álbum nuevo y los agarramos como nuestro, mi mama y sus padres nos dieron una fuerte reprimenda, pero al final nos lo dejaron conservar-total, ya lo rayamos-
Al abrir el álbum, lo primero que encontré fue la foto del primer día que nos conocimos, yo llevaba un kimono color melocotón con pintados de pétalos de sakura y por supuesto, una peineta de sakuras a juego, en cambio ella llevaba un vestido de encajes blanco con un lazo del mismo color en el cabello, se veía muy tierna con el.
FLASH BACK
Yo tendría cinco años cuando mi madre anuncio que vendría una visita de unos viejos amigos, todos estaban en la casa muy apurados, la muerte de papa había sido hace un año pero las sombras de eso aun afectaban a todos, vinculándome a mi, no recordaba mucho de el, y eso en parte me hacia sentir culpable, por no poder acordarme de mi propio padre, y a mama le afectaba mucho peor, cada vez que preguntaba algo por el ella se ponía a tartamudear como sino lo recordara, ¿es que haríamos de cuenta que no existió?.
Anunciaron que llego la familia Mashiro, mama hizo que todos nos fuéramos a la entrada. Al ver, estaban parados al frente, unos señores que parecían de la edad de mama, ambos de cabello castaño y ojos oscuros, se veía como personas regulares y normales, pero me di cuenta que un poco mas al frente de ellos y mas bajita que yo, se encontraba una chica. Tenia unos caireles que le enmarcaban casi todo su cuerpo, sonreía con dulzura y tenia unos grandes y bellos ojos donde parecía que fueran de oro derretido, y llevaba un vestido de encajes blancos que le quedaba como una nube. Yo pensé inmediatamente que era un ángel con apariencia de muñeca, a fin de cuentas, ojos cálidos como el sol, vestimenta blanca, lo único que no le había visto habían sido las alas, y no me hubiera sorprendido de verlas.
— Hija, te quiero presentar a la familia Mashiro—dijo con suavidad, mientras me acercaba hacia el ángel, parecía menor que yo—ella es Rima Mashiro, tiene 6 años y es una niña muy linda—me la presento, yo solo me quede anonadada, ¿ella no era un ángel? ¿ella era la hija de esos dos señores? ¿incluso era mayor que yo?. La verdad, me sentí decepcionada cuando me di cuenta que no era un ángel que vendría a decirme cosas sobre papá.
— Hola, soy Rima Mashiro, seamos amigas ¿vale?—dijo con tanta dulzura y con una sonrisa a juego que hizo que la decepción desapareciera, con esa sonrisa cálida que no podía evitar dejar que me envolviera, aun sonriente me agarro las manos, como si fuera a pactar la promesa.
— Yo soy Nadeshiko Fujisaki—me presente, algo sorprendida porque me haya agarrado las manos, sin embargo, yo le devolví la sonrisa y se las apreté—por supuesto que seremos amigas.
FIN DEL FLASH BACK
Desde ese momento fuimos las mejores amigas, empezamos a hacer todo juntas, siempre íbamos a la casa de la una o de la otra, nos contábamos todo, yo le enseñaba pasos de danza y ella sobre comedia-incluso para su cumpleaños aprendí a hacer el bala balance perfectamente solo para ella-, fuimos juntas-aunque con nuestros padres supervisando-a la playa, parques, festivales, incluso a las vacaciones a veces pedíamos ir con la familia de la otra y no había problema-yo había llegado a conocer varios personajes de la familia de Rima y ella había ido a lugares muy interesantes a donde fue mi familia-.
Pasaba las imágenes del álbum recordando todo eso, hasta que llegue a una imagen que tenia un gran valor sentimental, Rima y yo estábamos vestidas con unos kimonos de luto, ese día habíamos ido a ver el altar a mi padre que estaba escondido en la mansión, yo tenia 7 años y ella aun no cumplía los 8, ella ya sabia que mi padre murió, pero no sabia porque y como, y mucho menos sabia como me había sentido yo con su muerte, y ese día yo decidí decírselo...
FLASH BACK
Rima estaba extrañada de que lleváramos estos curiosos kimonos, ya en esta época no se usaban para visitar a los parientes muertos, excepto en mi familia que era muy tradicionalista. Nos dirigimos en silencio por la casa, Rima quiso preguntar un par de veces, pero notaba que no era el momento para hacerlo, yo se lo agradecí, porque si apenas podía aguantar las lagrimas que me provocaba la muerte de papá, hablar de ello solo ocasionaría lo mismo y no quería que pasara antes de tiempo. Quizás no fuera necesario contarle, pero ella era mi mejor amiga, yo sabia todo ella y quería que ella supiera todo de mi, se lo merecía.
Al final, llegamos. La tumba de papa estaba en centro recóndito de la mansión, al frente de su altar se alzaba un bello cerezo, donde se dice que mama conoció a papa, el altar estaba impecable excepto por unos pétalos encima que solo le daban un toque mas bonito, Rima se acerco y vio el curioso parecido que teníamos, hasta que se fijo en la placa y con sorpresa, se fijo del nombre a quien se le dedicaba.
— Este es el altar de mi padre, aquí están su cenizas— decía pasando levemente los dedos por el jarrón de jade carisimo que mamá solo había comprado exclusivamente para las cenizas de papá, procedí del modo en que tenia planeado: decirle como murió—Secuestraron a mi padre cuando yo tenia apenas cumplidos los 4 años, mi papa se negó a darles el dinero y bueno...encontramos su cuerpo asesinado al frente de la casa—no le quise contar de todos los detalles como los llantos de mama o cosas así, porque sabría que no eran necesarios.
Rima se quedo quiera en tu lugar, yo solo temia que ella lo considerara raro el tener un padre muerto, o pensara que habia pasado tanto tiempo que ya no debia dolerme-como si eso hubiera pasado-. Sin embargo, volteo a ver la tumba de mi padre, donde aparecía una foto de el sonriendo, entonces tomo mi mano y me llevo al lado opuesto del cerezo, luego me abrazo, situando mi cabeza en su hombro, aunque era un poco incomodo gracias a la altura yo no le hice caso ha esto.
— Ahora si, no estamos frente a tu padre, ya puedes llorar—me dijo con suavidad acariciando mi cabeza y mis cabellos consigo, yo solo me quede sorprendida—no se que tan difícil fue para ti, no puedo decir que te comprendo pero...—levante la cabeza, solo para mirar la sonrisa conciliadora en su rostro—siempre estaré ahí para apoyarte.
Yo, inmediatamente después, me abrace a ella con fuerza mientras lloraba, todo lo que me había aguantado esos años. La muerte de papa siempre me había dolido, sobretodo por no haber hecho muchos recuerdos con el, pero claro, mama siempre estuvo muy dolida para ir con ella, y todo los demás estaban casi como yo como para sumarles mas carga, pero Rima estaba ahí, solo para mi y para consolarme, eso simplemente me tranquilizo mientras lloraba.
FIN DEL FLASH BACK
Yo mas tarde, había insistido en tomar una foto, solo para recordar el primer momento, en que alguien estuvo ahí para mi. Desde entonces mi amistad con Rima fue mucho mas estrecha, no hacíamos nada diferente de antes ya que hacíamos todo lo que hacían las mejores amigas, sin embargo, yo me llegue a sentir mucho mas cercana a ella, se hizo una persona irreemplazable en mi vida aun el día de hoy.
Seguí pasando las imágenes, hasta que llegue a un apartado que solo me causo una espina en el corazón, era un apartado donde decía "Juntas en Seiyo" yo lo había creado para las fotos que haríamos cuando ella se fuera a la misma primaria, el problema había sido que no habíamos hecho ni una misera foto juntas.
La espina clavada en mi corazón solo se hizo mas grande, mientras me dolía mucho mas al recordar, como ese primer día ella me trato con tanta frialdad...me causaba tanto dolor que ni fuerzas tenia para recordarlo, como no volvimos a ir a la casa de la otra, ni a ningún lado juntas, y como podía apenas verla en las reuniones de guardianes o rodeada de chicos, y en ningún instante, sin hacerme el mas mínimo caso.
El dolor era intenso que me escocia desde el corazón, incluso creo que mas fuerte que el dolor de mi padre, pero eso era porque con mi padre Rima me consoló, en cambio el perder a mi mejor amiga y a la única persona que era mi apoyo...era un dolor que simplemente me destrozaba hasta el alma.
La quería devuelta, quería devuelta a la Rima que sonreía, a la que estaba con esos lindos vestidos de encajes, a la que parecía un ángel con tanta calidez, quería poder abrazarla de nuevo, oír su cálida voz reconfortandome, sus dedos acariciando mi cabeza y enredándose con mi cabello...pero no, yo quería aun mas, quería poder estrecharla tanto que no se supiera donde estaba ella y donde estaba ya, sentir el calor de su piel, oír dulces palabras dirigidas exclusivamente para mi, poder apoderarme de sus dulces labios y juntas nuestros alientes hasta el momento en que tengamos que respirar, poder dormir a su lado y decirle al día siguiente...
— "Te amo"...—musite apenas incrédula, dándome cuentas de la infinidad de deseos que tenían mi corazón, eran mucho mas allá de la amistad que teníamos antes, un sentimiento que se había empezado a formar desde que me consoló aquella vez, una ambición y un deseo, que estaba totalmente segura que jamas se harían realidad...
YAHOOOOOOO 5 capítulos ya, esta algo corto creo-desde aquí no lo noto, porque escribo dentro del mensaje y no en Word- quizás vamos algo apresurados, pero hey! yo planeo hacer que este fic dure mas, o espero poder hacerlo-eso si, lo voy a terminar a como de lugar-
Y otro capitulo que publico en la madrugada-esto ya se esta haciendo rutina-ha este paso solo voy a publicar a esta hora, pero que demonios.
En fin, lamento mucho el retraso, espero poder escribir el proximo pronto, aunque ya me toca escribir el de mi otro fic "Lo que reside en nuestras almas"
Soy el Lirio Lila y me despido.
