El Lirio Lila:

Este fanfic no tiene fines de lucro y sus personajes no me pertenecen.

Uff que mal, y yo que queria entregar el capitulo ayer y apenas lo estoy empezando hoy T-T joo

Pero bueno, la verdad es que no era por flojera bueno, aparte de eso, lo que pasa es que tengo dudas sobre como hacer este capitulo-entre mas avanzo menos tengo planeado hacer, estoy en un lió- pero que demonios, ya veré como me las arreglo.

Pero como sea, ya mucha charla, ¡a darle!

¡El sentimiento que habita en nuestro interior!

Capitulo 6. ¿Fiebre? ¿El renacer de nuestra amistad?

RimaPOV
Tamborileaba mi lápiz en mi cuaderno, miraba el reloj, luego mi cuaderno, después al maestro y luego nuevamente al reloj, estaba muy preocupada, y aunque tratara de disimularlo-lo que funciono la mayoría del día-entre mas se acercaba la hora de la salida, menos podía aparentar.

Vale, ayer fue un total desastre, estuve demasiado cerca con Nadeshiko-justo lo que he tratado de evitar por años-¿y de que me llego a enterar? o si, estoy enamorada de ella, aparentemente soy bisexual y la pobre que no sabe de eso, si se llega a enterar ahora si me tirare de cabeza por un puente.

¿Como es que termino así? todos estos años yo la seguía valorando como mi mejor amiga, siempre trato de acercarse y yo la repelía por querer saber esos sentimientos que sentí cuando nos besamos-4 años para averiguarlo, que record-sin embargo, siempre aprecie que tratara de que siguiéramos juntas, jamas me sentí bien apartándome, pero era lo mejor para las dos, y ahora se perfectamente que tengo que hacer: cortar toda relación con ella.

En mi corazón se estrujo de solo pensar en no volver a verla y hasta quise llorar, ¿pero que mas quedaba? yo no podía seguir tan campante como su amiga, en algún momento iba a meter la pata, como besarla, decir que me parece hermosa, que se termine dando cuenta que la amo-es muy buena observando-o algo así, y el pensar que ella me llegue a odiar por eso...no puedo, no puedo aguantar mas decepciones, ya tengo que aguantar las de mis padres, se que no me va a corresponderme, pero no quiero que me rechace y luego me odie, prefiero apartarme de ella y que al final si me odia, yo ya la haya olvidado.

En estos momentos, solo había un problema con mi plan, ella no ha venido el día de hoy a clases y yo estoy muriéndome de preocupación, me he pasado casi todo el día tratando de pensar en otra cosa, pero ahora que estoy en clase de biología con un profesor que aburrido al que no le prestarías atención ni aunque te costara la vida y en la ultima hora cerca de sonar el timbre, yo ya no había podido aparentar mas.

El timbre sonó y casi todos agarraron sus portafolios a toda maquina y salieron pitando de aquí, yo normalmente me tomaba mi tiempo e insultaba a los imbéciles que parecían urgidos por irse, pero hoy yo estaba igual, quería irme corriendo de aquí. Y así lo hice, obviamente no correría-estaba en la escuela y el correr no se me da, tengo una pésima resistencia corriendo-así que solo caminaba rápidamente, al menos de esa manera podía aparentar que todo estaba como siempre, tenia una buena reputación armada como para dejarla por el caño.

Mientras me iba a ese ritmo a la casa, no tarde en llegar, sin embargo me quede parada en la entrada, respirando afanosamente por haber ido de esa forma de la escuela a mi casa sin parar, o eso podría parecer, no se porque, mi cuerpo hizo que me quedara viendo hacia el lado donde seguían las casas, la de Nadeshiko no quedaba muy lejos, por eso podíamos llegar tan fácilmente a la casa de la otra, como el día que vino a verme por lo de mis primos. En un loco impulso donde mi cuerpo fue el que tomo la decisión, corrí hacia la casa de Nadeshiko, sin detenerme ni un solo momento, y antes de que me diera cuenta, había tocado el timbre, quise retirarme al instante, pero abrieron la puerta, joder ya no podría irme.

— ¡No puede ser! ¡Es la jovencita Mashiro!—dijo sorprendida la que creo que era su tía, hace mucho tiempo que no venia, ella se tranquilizo—lo lamento, hace tiempo que no la veía, supongo que estará aquí por Nadeshiko—como respiraba trabajosamente, asentí—bien, no la culpo por estar preocupada, tiene una fiebre terrible—¡¿Fiebre? ¿Por eso no fue a clases? Tenia la esperanza que fuera solo una presentación, no quería creer que se hubiera enfermado...—no hay ningún problema si pasa a verla, estoy segura que se pondrá muy feliz.

Me sonroje un poco por eso, pero la señora no pareció notarlo y se fue a hacer sus deberes, yo conocía muy bien la casa-si me vendaban y me dejaban inconsciente en alguna parte de la mansión, no tendría ningún problema en llegar a la entrada una vez que despertara-así que no habría problema si me iba hasta su cuarto. Vale, se supone que debía cortar toda relación con ella, pero estaba preocupada, ya había llegado a la casa, y no actuaria diferente a como he aparentado estos últimos años.

Llegue a su habitación y no tarde en entrar, Nadeshiko estaba en su cama recostada, un beneficio de la familia Fujisaki, es que sabia que la tratarían como una princesa, estaba con varias mantas y desde aquí podía ver lo sonrojada que estaba su cara, pero era normal ya que estaba con fiebre. Me acerque a ella con lentitud, tratando de no hacer mucho ruido e incomodarla y mucho menos que pareciera que estaba desesperada por su salud. Cuando me vio, no pudo evitar sorprenderse.

— ¿Rima? ¿Que haces aquí?—pregunto sorprendida en un susurro, se le notaba agotada, aunque si luchaba contra la fiebre no me sorprendía.

— Vine a ver porque no fuiste a clases—dije en mi tono frió que usaba en el colegio y con ella, sin embargo por como la estoy tratando ahora, necesitaba otra excusa—los maestros sabían que vivíamos cerca y me pidieron que fuera averiguar si mañana venias a clase o no.

— Ya veo...—oí en su voz algo de tristeza, pero supongo que fue mi imaginación, o eso prefiero pensar—si iré, creo que para mañana mi fiebre habrá mejorado.

La mire por el rabillo del ojo, llevaba el cabello suelto, la verdad es que no le quedaba mal, también llevaba un kimono parecido a un yukata, o eso intuía ya que no le podía ver totalmente. note que la toalla en su cabeza ya estaba en temperatura ambiente, la toque para asegurarme y tenia razón, se la quite.

— Sera mejor que te la reemplace si de verdad quieres bajar la fiebre—hubiera quedado mejor "porque yo no quiero que sigas mal" pero obviamente yo no saltaría a decir eso.

Salí de la habitación y me dirigí a la cocina, quite la compresa que ya estaba a temperatura ambiente y la reemplace por una que estuviera fría, aunque como estaba como cubito de hielo me acerque al lavabo y le pase el agua, lo que logro suavizarlo un poco, la envolví en la toalla y volví a la habitación de Nadeshiko.

Al llegar no tarde en ponerle la compresa, aunque se le notaba dormida, me di la libertad de suspirar, se veía tan inocente y tranquila, me arrodille al frente de su cama y la contemple, su piel estaba medio húmeda, debió darse un baño antes de que yo llegara, acaricie con mis dedos su mejilla hasta que la termine agarrándola, me acerque un poco mas. Demonios, la adoraba, realmente yo la amaba, no era algo que me gustara admitir, pero no podía estar ahí, contemplándola profundamente dormida, y no pensar que la amaba, al menos tenia suficiente autocontrol como para no decirlo en voz alta o besarla, dormida, me dio una pequeña sonrisa.

— Hace mucho que no lo hacías—lo dijo en un hilito de voz mientras abría los ojos, eso me saco de mi trance, ¡Pero que demonios hacia! debí haberme ido antes, dejarle la compresa y largarme de ahí. Me levante de ahí salí de la habitación dispuesta a irme, sin embargo al no estar muy lejos de la puerta, oí un quejido, al ver, una fina lagrima había surcado la mejilla de Nadeshiko.

— ¿Por que Rima? ¿Por que me estas tratando tan mal? ¿Que te hice?—su voz era tan melancólica que sentía mi corazón romperse y quererme echarme a llorar, el verla enferma me estrujaba el corazón, pero el verla llorar y saber que era por mi culpa, me destrozaba. Mas lagrimas no tardaron en llegar— Si fue por lo de ayer lo siento, lamento haberte besado, pero por lo que mas quieras Rima, no sigas. Si quieres que me disculpe lo haré, si quieres que lo haga mil veces de acuerdo, pero por favor, no te apartes de mi.

Ahí ya no pude mas, corrí hasta ella y la abrace, la cubrí en mis brazos como hice de niña al enterarme lo de su padre, dejando su cabeza en mi hombro, ella se quedo inmóvil sorprendida por mi efusiva respuesta repentina, hubiera querido no haber reaccionado de esa forma, pero no podía seguir viéndola llorar, iba a terminar muriéndome si seguía viéndola así.

— Lamento lo que paso, lamento lo que te hice, pero por favor, no sigas llorando—se lo pedí en voz baja tratando de controlarme y no hacer ninguna estupidez, aunque técnicamente, ya la estaba haciendo. El plan era alejarse de ella y no seguir siendo amigas, sin embargo con lo que estaba haciendo, daba a entender que quería volver a ser su mejor amiga. En realidad, yo de verdad quería poder seguir cerca de ella, poder quedarme a dormir en su casa, vernos los domingos, ir a festivales, todo...se que debería alejarme de ella, olvidarle antes de que solo me enamore mas, pero no podía, no valía la pena sus lagrimas solamente para complacerme, si ella deseaba que volviéramos a ser amigas, pues así lo haría.

— No te preocupes, volveremos a ser amigas—le dije, separando su cabeza de su hombro haciendo que me mirara, al oírlo, solamente sonrió ampliamente y me abrazo, yo se lo correspondí acariciando su cabeza, solo espero haber tomado la decisión correcta.

¡Joder! Otra vez volví a escribir en la madrugada T-T mejor iré acostumbrándome, a este paso haré esto todo el tiempo.

¿Para que creyeron que puse a Nadeshiko tan mareada en el capitulo anterior? ¿creyeron que lo puse solo para que encontrara el álbum? Nop, no soy de la que deja cabos sueltos, en la noche ella se estaba enfermando y por eso estaba asi.

Bien, eso es todo, tengo que prepararme para la escuela,

Soy el Lirio Lila y me despido.