Pasaron los días y Rose se recuperó con facilidad, lo único que quería era ver a su hija, aunque la presión en el pecho ya no existía, eso indicaba que su hija estaba a salvo. Rose estaba en la sala de espera, Scorpius llegó con un ramo de rosas y una muñeca para Lyra.
-No son tan hermosas como tú, pero.. -dijo Scorpius dándole el ramo a su esposa y esta sonrío, y le besó los labios con ternura-
-Disculpe, Señores Malfoy-dijo la medimaga-
Rose y Scorpius se giraron de inmediato, se acercaron a la medimaga y la miraron preocupados.
-¿Le pasa algo a mi hija?-dijo Rose-
-No, al contrario. Su hija ya esta estable-dijo la medimaga-
-¿Eso quiere decir que ya despertó?-dijo Scorpius con esperanza en su voz-
-Aún no, pero no creo que tarde en despertar-dijo la medimaga-
-¿Puedo verla?-dijo Rose- Le juro que estoy bien..
-Tal vez debería revisarla-dijo la medimaga-
-No, me siento bien.. No tienen porque revisarme.. estoy bien..-dijo Rose y miró a su esposo- Estoy bien.
-De acuerdo, pasen solo unos minutos.. -dijo la medimaga-
Rose entró junto con su esposo a ver a su pequeña hija que tenía un cable para respirar, su piel estaba algo pálida y sus labios estaban algo rosados, la joven sonrío ya que eso era buena señal, miró a su esposo y este asintió, así que la joven caminó más de prisa y tomó la pequeña mano de su hija y al besarle la frente cerró sus ojos tratando de no llorar y ser fuerte.
-Mi amor, mi niña.. Mi Lyra, mi princesa-dijo Rose tratando de no llorar- Cariño.. ¿Me escuchas? Yo sé que es así, eres preciosa, hermosa, valiente y fuerte.. Papi y yo estamos muy orgullosos de ti, te amamos.. Y solo deseamos tu bienestar.. -continuo con un sollozo ahogado- Por favor, cielo.. Haz un esfuerzo por abrir tus ojos..
Scorpius se fue del otro lado de la cama donde estaba su hija y tomó su otra manita, se la acarició con ternura.
-Princesa, te extrañamos.. haces tanta falta.. perdóname si por mi culpa estas aquí, puse en riesgo tu vida.. perdóname cariño-dijo Scorpius y besó la frente de su hija-
De pronto la niña abrió sus ojos grises y los entecerró debido a la luz, pestañeó varias veces para acostumbrarse y observó dos figuras borrosas que no logró identificar con facilidad pero luego logró ver que se trataban de sus padres y sonrió.
-Mami, papi-dijo Lyra-
Rose con lágrimas en los ojos besó el rostro de su hija haciendo que la pequeña riera.
-Oh mi amor, mi pequeña bebé.. abriste tus ojitos..-dijo Rose- ¿Cómo te sientes? ¿Te duele algo?-dijo apresurada-
-Princesa-dijo Scorpius besando la frente de su hija y esta le regaló una sonrisa inocente y dulce- ¿Cómo te sientes? ¿Te duele algo?
-¿Dónde estoy, mami?-dijo Lyra-
-Estás en el hospital, es el lugar donde vamos a ver a tu pediatra-explicó Rose a su hija-
-¿Me van a picar?-dijo Lyra abriendo sus ojitos al recordar las inyecciones y vacunas-
-No, no-río Rosie- No te van a hacer más nada, lo prometo-dijo Rose acariciando la mejilla rosa de su hija- ¿Recuerdas algo?
-Gente mala me lastimaba-dijo Lyra y mostró como su abuelo la torturaba, al ver la varita de su papá comenzó a asustarse-
-No, no.. sh.. calma.. -dijo Rose abrazando a su hija y volteó a ver a su esposo sin entender lo que pasaba-
-Varita mala, mala-lloraba Lyra-
Scorpius entendió y mantuvo escondida la varita para no asustar a la niña, pronto entró la medimaga a revisar a Lyra y notó que estaba muy bien y que pronto regresaría a casa. Scorpius fue por una maleta con ropa para su hija, y así su esposa pudiera bañarla y cambiarla para llevarla por fin a casa.
Rose acomodó a su hija en su cama, la arropó y la miró a los ojos, aún en la mirada de Lyra se podía observar algo de miedo.
-Prometo que nadie te volverá a hacer daño.. -dijo Rose a su hija y la niña asintió, la pelirroja le besó la frente y apagó la luz de la mesita-
La joven salió de la habitación de la niña y se dirigió a la suya donde su esposo la esperaba.
-¿Crees que logren atrapar a mi padre?-dijo Scorpius a su esposa-
-Posiblemente.. -dijo Rose y miró a su esposo- ¿Qué es lo que piensas?
-En que.. me dan ganas de matarlo..-dijo Scorpius- Pero sinceramente, no tengo el corazón para hacerlo, sigue siendo mi padre haya hecho lo que haya hecho.. Además, no puedo hacerle eso a mi madre y a mi abuela.
Rose sonrió y besó la mejilla de su esposo..
-Lo que decidas te apoyaré-dijo Rose-
-Pero también depende de ti-dijo Scorpius-
-Es tu padre, píensalo bien-dijo Rose-
-Pero Rose.. ¿Crees que debería matarlo? ¿O dejarlo morir?
-¿Dices que esta débil?-dijo Rose-
-No, pero me refiero a que los dementores se encarguen de eso.. ¿Crees que deba?
-Tal vez el mejor castigo sea la ignorancia en Azkaban, yo sé que al final tu padre acabará arrepintiéndose pero primero debe pagar por lo que hizo, y perdón, sé que es tu padre y para ti es muy duro y..-dijo Rose-
-No te disculpes, te entiendo perfectamente-dijo Scorpius-
Scorpius miró a su esposa y la besó tiernamente, la joven le respondió el beso, la tensión estaba en el aire y ambos se sumergieron nuevamente en esa burbuja donde solo estaban ellos dos, nadie más existía, se besaron y se dejaron acariciar el uno por el otro, Scorpius ayudó a desnudar a Rose y esta ayudó a desnudarlo, cuando ambos estaban completamente desnudos, llegó el momento en que el entró en ella, y ambos gimieron de placer, sintiéndose uno, hace tanto tiempo que no tenía un momento así, y aunque sabían que no era el momento ya que su hija acababa de sufrir un trauma, ambos también tuvieron la necesidad de sentirse sus cuerpos sobre el otro, estaban agitados, emocionados, sus corazón latían a toda velocidad, parecía que ambos habían corrido un maratón, por fin cuando ambos terminaron Rose recostó su cabeza en el pecho desnudo de su esposo, abrazándose a él y sintiendo la mano de su esposo sobre su espalda, sin dejarla de acariciar y besar su cabellera pelirroja.
-Grandioso-dijo Rose-
-Parece que no he perdido el toque
-Eres un idiota-río Rose-
-Gracias, ese es un lindo cumplido..
-Bueno, para mí fue grandioso y asombroso-dijo Scorpius-
-No tengo palabras-dijo Rose- Gracias-dijo levantando el rostro y besando a su esposo-
-¿Crees que debamos ser más discretos con esto? Un día de estos Lyra nos descubrirá..-dijo Scorpius-
-Ni lo digas, sería demasiado vergonzoso-dijo Rose-Y para ella sería demasiado traumante..
-Yo una vez casi, casi.. Descubro a mis padres haciéndolo-dijo Scorpius-
-¿Qué?-dijo Rose-
-Tenía cinco años, era una noche de tormenta, de niño les tenía mucho miedo.
-Eso explicaba tu antiguo boggart-dijo Rose-
-¿Los truenos y relámpagos?-dijo Scorpius- Si era por eso y otras cosas, en fin.. Esa noche de tormenta, me levanté porque siempre que tenía miedo, me iba con mis padres, mi padre lo desaprobaba pero mi madre lo aceptaba, pero nadie le puede ganar a mamá.
-Exacto-dijo Rose sonriendo-
-Bueno, llegue al cuarto y escuché unos ruidos extraños, me asusté por lo que me dio miedo entrar pero sin querer resbalé y logré tirar un viejo jarrón haciendo que el ruido desapareciera y mi madre "despeinada" y con su bata de dormir improvisada saliera a averiguar lo que había pasado, me cargó y me dijo una escusa que en ese tiempo me creí, que papá roncaba y que por eso había escuchado esos ruidos tan extraños.
Rose sonrió, y comenzó a reír, no podía creer que su esposo estuviera apunto de descubrir a sus padres teniendo relaciones, esperaba que eso no le ocurriera, no quería traumar a Lyra de por vida. Al día siguiente, una pequeña persona comenzó a brincar en la cama de sus padres..
-Despierten, arriba dormilones-gritaba Lyra despertando a sus padres-
Rose abrió sus ojos al ver a su hija sonrió pero luego se percató que estaba con poca ropa bajo las cobijas, así que hizo un movimiento de varita y se puso algo más apropiado.
-Mami, arriba.. Arriba-decía Lyra sin dejar de brincar en la cama-
-Lyra.. Princesa.. ¿Qué ocurre? -dijo Scorpius extrañado de ver a su hija con ellos-
-Tengo hambre-dijo Lyra- Y el estómago de papá ha hecho ruidos-dijo riendo-
-Creo que yo también tengo hambre-dijo Scorpius y cargó a su hija- Vamos pequeña demonia princesa..
-Scorpius!-dijo Rose molesta-
-Es su apodo bueno-dijo Scorpius-
-¿Su apodo bueno? ¿Ese es su "apodo bueno?"-dijo Rose cruzada de brazos- ¿Pues cuantos apodos tiene mi hija?
-Los sabrás en su momento, se me irán ocurriendo conforme pasa el tiempo-dijo Scorpius-
-Papi, tengo hambre-repetío Lyra una vez más-
-Claro, claro... Ya vamos-dijo Scorpius y bajó con Lyra en brazos a la cocina-
Rose sonrió, su pequeña parecía que no había sufrido nada de pronto tenía pesadillas y aún le tenía miedo a las varitas, pero del resto seguía siendo una niña muy lista, risueña y ocurrente.
Creo que este fue demasiado corto, pero ya es noche y muero de sueño. El próximo será más largo.. ¿Será que se aproxime el hermanito o hermanita de Lyra? Lo sabrán pronto *-*
Las quiere.
CaroGrintWeasley.
