El Lirio Lila:

Este fanfic no tiene fines de lucro y sus personajes no me pertenecen.

Vale, meti la pata, se que deberia haber actualizado "lo que reside en nuestras almas" justamente ayer pero...¡ajj estuve ocupada! me puse a escribir ahora porque "¡la llamada del rimashiko me llamaba!" Ok la excusa es boba pero bueno, que demonios,

¡A darle!

¡El sentimiento que habita en nuestro interior!

Capitulo 7. Nuestra amistad volviendo a correr

NadeshikoPOV
Aunque quizás fue demasiado desesperado el ponerme a llorar, simplemente no lo había aguantado mas, ayer había estado al borde de hacerlo, ahora que estaba débil, y que ella se alejara de mi después de su débil caricia...no quería, mi corazón se negaba a seguir separada de ella, se que debería tratar de olvidarle, pero realmente, me parecía imposible, era un sentimiento tan fuerte que hasta yo misma aun en mi capacidad mental me negaba a soltarlo, quería a Rima, quería estar con ella y poder besarla cada vez que quisiera y siempre poder tenerla en mis brazos, pero sabia que eso jamas pasaría, por eso deseaba, por lo menos, que volviéramos a pasar tiempo juntas.

Sin embargo, el dolor se hizo mucho mas débil cuando de repente, los frágiles brazos de Rima me envolvieron, mientras mi cabeza volvía a estar recostada en su hombro como en otros tiempos, la felicidad me invadió instantáneamente, y era obvio por que, ¿Como no sentirse feliz si la persona de la que estas enamorada te abraza como cuando eramos amigas?

Me quede un poco sorprendida cuando me dijo que volveríamos a ser amigas, justamente la clase de amigas que eramos antes de que entrara a Seiyo. En un parpadear de ojos, estaba abrazando a Rima con una gran sonrisa en el rostro. Podría volver a estar junto a ella, volver a verla sonreír para mi, estar en su casa o en la mía largo rato las dos solas, ir a pasear las dos para divertirnos. Todo lo que perdimos en ese tiempo ahora volveríamos a tenerlo, no podía esperar sinceramente.

— Mañana paso por tu casa y vamos juntas a la escuela ¿de acuerdo?—pregunte de lo mas feliz separando mi cabeza del hueco de su hombro para mirarle, ella algo reacia acepto. Algo sonó en su portafolios, Rima al revisar vio que era un mensaje.

— Sera mejor que me vaya—se levanto de la cama guardando su teléfono en su portafolios nuevamente.

— Te acompaño—me levante de la cama para acompañarla hasta la entrada, sin embargo, al pararme, el mareo se apodero de mi como antes y me tambalee, Rima me agarro.

— No digas eso, quédate aquí—me dijo seria, mientras me acompañaba hasta la cama y me acostaba—mira si mañana te sientes mal...

— No lo digas—le demande yo mientras aun acostaba, tenia una mirada decidida—no puedo estar perdiendo clase, ademas—se dibuja una sonrisa en mi rostro—ni loca pierdo el primer día con mi mejor amiga, ya lo perdí una vez y no lo perderé de nuevo.

Ella solo suspiro y se despidió con la mano, quizás no se mostrara tan emocionada como yo, pero no me importaba, volvería a estar con ella, no me importaba si mañana caía una tormenta o empeoraba, nada en el mundo iba a evitar que pasase el día con ella ahora que no me trataría tan fríamente. No podía esperar hasta mañana.

Al día siguiente

Una vez que pude oír la alarma de mi despertador sonar, no tarde en levantarse. Me senté en la cama y me estire, me sentía esplendida, ya no me dolía el cuerpo y no tenia frió, aun así por si acaso me tomaron la temperatura, pero no, estaba normal. Sonriente, me fui hacia mi armario y saque mi uniforme escolar, me quite mi pijama con rapidez y no tarde en ponerme el uniforme. No comí mucho en el desayuno, ya que básicamente estaban teniendo un banquete, "tiene que comer bien" me dicen, y justo me lo dicen a mi porque la que acaba de salir de la fiebre soy, por suerte no tuve que comérmelo todo. Tome mi almuerzo y me fui hacia la casa de Rima.

Casi parecía que iba corriendo, pero es que es no podía esperar otro momento mas, hace 4 años que lo había estado esperando. Vale, quizás el que estuviera enamorada de ella y que por fin me haga caso y no me mire con frialdad tenga algo que ver-por no decir todo-pero tampoco es que me pusiera a basar mi vida en torno a Rima de ahora en adelante.

Llegue a la entrada de su casa y me puse a esperar, miraba hacia el suelo aunque se vez en cuando la puerta, probablemente Rima se haya quedado dormida, ahora mismo podría estar durmiendo. De repente la imagen de Rima en pijama y con la cara totalmente inocente me apareció en la mente, me sonroje violentamente y sacudí la cabeza, mejor era no pensar en esas cosas.

Oí y que se abría la puerta y al ver estaba Rima, ella al verme se sorprendió un poco, luego reacciono y se acerco.

— Lo lamento Nadeshiko, me quede dormida y se me había olvidado que pasarías a caminar conmigo—me explico Rima un poco avergonzada.

— No pasa nada, igual yo suelo irme muy temprano, ¿vamos?—pregunte saliendo de la propiedad de la casa y ella me seguía.

No decíamos nada, Rima iba con la cabeza algo gacha y bueno, yo la verdad no sabia que aportar. Me pregunto si es porque tendría sueño o algo así, me hubiera gustado decirle que me agarrara el brazo y recostara su cabeza en el, pero probablemente se vería raro en una chica decir eso, sobretodo porque esa es una pose tan... romántica.

De repente, me la imagine y claro, sonrojo instantáneo, me pase una mano por la frente, a este paso iba a parecer un tomate maduro el resto el día, tengo que dejar de imaginarme tantas cosas raras.

Sentí que me jalaron el brazo, y no se como, termine con mi cara al frente de la Rima, con las frentes pegadas y ella con los ojos cerrados, con una mirada algo pensativa. Yo, muy sonrojada la veía, su carita de ángel aun siendo mayor seguía presente, sus pestañas eran largas lo que podía hacer parecer que sus ojos también, sus bellos ojos dorados que aun cerrado recordaba y adoraba con todo el corazón, mientras sus finos labios permanecían entre abierto como el domingo cuando bailamos...no Nadeshiko, ya una vez por ero casi la pierdes-aunque en parte también te ayudo-no vengas a tirar todo por el drenaje otra vez, ten algo de autocontrol...

La cara de Rima se separo de la mía, yo, dejando de estar tan pensativa me erguí. Rima me miro abriendo los ojos y volviéndose con la mirada pensativa que tenia antes, aunque al mismo tiempo un poco fría.

— Pensé que tendrías fiebre así que me asegure, por suerte parece que estas bien—dijo en un tono algo aliviado, luego se sonrojo levemente y siguió caminando.

Yo me quede ahí, aun taciturna. Por suerte se quito en ese momento, otro poco y a saber que hubiera pasado, justamente me di cuenta que poco autocontrol poseía en esos momentos, antes no había problema, en una familia como la mía era lo mejor mantener un buen perfil, me habían enseñado a controlarme, y había funcionado muy bien hasta ahora, donde casi todo al demonio.

— ¿Nadeshiko?—pregunto curiosa Rima mientras se volteaba a verme, yo desperté, le hice una seña que no pasaba nada y me fui a su lado, caminando hacia la escuela.

No tardamos en llegar al colegio, donde al vernos a Rima y a mi juntas, no tardo en armarse la conmoción. Bueno, cuando Rima llego ella actuaba muy fría y distante conmigo, y con todo lo de esos rumores del competir y que en los meses siguientes nunca se nos viera juntas, la gente empezó a creer que eramos rivales-cosa que estaba muy errada en comparación a lo que Rima y yo eramos antes de su entrada a Seiyo-a Rima no le importo que lo creyeran y yo como no me dejaba ser su amiga, no me importo los rumores que se inventaran. Claro, ahora que vamos a volver a ser las amigas que eramos a todo el mundo le dará un ataque cardíaco.

Cuando nos acercamos a Kukai, Yaya y Tadase-probablemente a Amu se le hizo tarde-estos nos vieron con la boca abierta al ver que veníamos juntos, yo solo suspire, el colmo es que ellos también se creyeran esa tontería.

— No me digan que ustedes también pensaron que Rima y yo eramos rivales—dije en un suspiro cansado mientras me ponía una mano ne la cabeza.

— Bueno, yo jamas creí que fuera rivales— empezó a decir Tadase aun sorprendido.

— Pero jamas parecieron muy...unidas—Kukai buscaba las palabras para no enfadar a alguna de las dos, a Rima le salia un aura de fuego-bueno, era difícil no imaginarlo así cuando se enojaba-y en mi caso, bueno, se me pasaba la mano y terminaba corretiandole por todo lugar con el que persiguiera jurando que lo iba a matar.

— De hecho, antes de entrar Rima a Seiyo, ella y yo eramos las mejores amigas—decía agarrando su mano y le sonreía amistosa, ella bajo un poco la mirada.

Todos nos miraron sorprendidos, como si hubiéramos dicho algún secreto universal o algo así, aunque fuera de nuestras familias, nadie sabia que Rima y yo fuimos amigas.

— Entonces Nade, ¿por que dejaron de ser amigas?—pregunto Yaya curiosa. Yo me sorprendí con su pregunta, no solo porque no me la esperaba, sino también porque yo tampoco lo sabia. Vi hacia Rima, sin embargo, ella tenia la cabeza totalmente abajo, con el cabello cubriéndole, aunque pude ver un poco de su cara, estaba...¿roja?

El timbre de clases sonó, y en ese momento Rima mascullo algo de "hora de ir a clase" y se fue hacia el salón, solo que al parecer no noto que no le había soltado la mano, en un momento fue raro el ser arrastrada por ella, pero luego sonreí y camine con ella sin soltarle la mano, ¿que? como si fuera a tener otro momento como este.

Entramos al salón y nos sentamos en nuestros respectivos asientos, mientras mi amiga Temari se sentaba a mi lado-aparte que ese era su puesto-yo la salude con la mano y ella hizo lo mismo, mientras mi mirada se iba a ver a Rima, que tenia la cabeza en el pupitre, aparentemente, tratando de ocultar su sonrojo.

— Oye Nadeshiko, ¿pasa algo?—me pregunto Temari curiosa, mientras veía hacia Rima que era donde yo había volteado, yo fui a verla.

— No, no sucede nada Temari, no te preocupes— decía sonriendo y haciendo uso de mi actuación, lo cual me preocupaba un poco, ya que Temari también era bailarina de kabuki y sabia cuando mentía.

— Es que como te viniste con Rima esta mañana, y vinieron juntas al salón y por como le mirabas—empezaba a decir con sospecha, mierda, tengo que pensar en algo.

— ¿Y? Tu vienes igual con tu hermano Rhythm todos los días y siempre le miras en las clases—vale, ese fue un truco muy bajo, ¡pero era lo ultimo que me quedaba! Temari, gracias a mi afirmación, se sonrojo levemente y miro hacia adelante, por lo menos así quizás me deje por un rato.

El profesor llego y hasta ahí quedo la conversación, mire hacia adelante oyendo la explicación del profesor y de vez en cuando miraba hacia Rima, esperando ansiosa a que sonara el timbre y poder seguir todo el día a su lado, aunque sea como amigas y no como algo mas.

Bien, otro capitulo en la madrugada, es oficial -.- ya vere si escribo el crossover en la tarde, por ahora, tengo que irme a la escuela.

Soy el Lirio Lila y me despido.