Este fanfic no tiene fines de lucro y sus personajes no me pertenecen.
Para que quede claro, estoy escribiendo esto el martes, ahora, que lo publique en la madrugada o en la tarde-no quisiera que el capitulo fuera muy corto-pero ya vere eso.
Con respecto a mi crossover...va a quedar parado, no, no es que me faltan ideas, de hecho tengo varias, solamente que quiero poder concentrarme en esta plenamente, luego, cuando esta se termine, seguire con la otra, tranquilos, al paso que voy, no tardare en seguir el otro.
Ya mejor empiezo, ¡Que inicie todo!
¡El sentimiento que habita en nuestro interior!
Capitulo 8. No se puede parar la imparable
RimaPOV
¡¿Que-carajo-estaba-sucediendo? la cosa esta mal, muy muy muy-imagínense mil ya tendrán una idea-mal. La verdad, es que tenia la esperanza de que Nadeshiko no se acordara de lo que le dije y que siguiéramos como estábamos, no negare que el tenerla cerca me hacia feliz, ¡pero allí estaba el problema! entre mas tiempo pase con ella, la seguiré queriendo, incluso mas, ¿y que pasara el día que le guste un chico o la termine regando y le diga mis sentimientos? o yo se que pasara, voy a sufrir como la tremenda idiota que soy por enamorarme de mi mejor amiga, merezco un nobel por esto.
Primero, el acercamiento por la fiebre, si estaba preocupada por ella, le dije que no viniera si sentía mal, pero con lo emocionada que se veía me pareció que quizás viniera de todas formas, al final, mi cuerpo me traiciono-otra vez-y la agarre y en vez de revisar su temperatura poniendo mi mano en su frente-como una persona normal-puse mi frente contra la de ella, por lo menos pude tomar el control a tiempo y cerrar los ojos, lo que me dio oportunidad para concentrarme en evaluar su temperatura y no en tener su cara tan cerca como para besarla.
Despues de eso, el que agarrara mi mano, cada vez que tenia contacto con ella, me sonrojaba un poco, aunque también dependía de como era el contacto, claro antes no pasaba por la costumbre de tenerla cerca, ahora como hace tanto tiempo que no la he tenido cerca ya no me acostumbro y claro, sonrojo.
Luego el incidente con Yaya, de todas las pregunta que podía hacer, ¿por que tuvo que ser esa? no podía decirles "Deje de ser su amiga porque me sentí extrañamente feliz cuando me beso y luego descubrí que es porque la amo" ni muerta diría eso, gracias al cielo la campana me salvo y me fui a clases. Lastimosamente, no note que seguía agarrando su mano hasta llegar al salón, por lo cual me fui rápidamente a mi asiento y puse mi cabeza de tomate pegada al pupitre, quise golpearme la cabeza pero me contuve ya que hubiera atraído la atención de todos.
Al final el maestro llego y tuve que levantar la cabeza, al menos tratando de concentrarme en clase podría dejar de pensar en Nadeshiko. ¿Por que tenia que pasarme eso justamente a mi? la chica fría que había rechazado a docenas de chicos, ¿para luego tener la posibilidad de ser rechazada por una chis que alguna vez fue su mejor amiga? que irónico, quizás esa tontería del Karma sea realidad después de todo. Yo, una chica que no creía en el amor, que lo viera como algo por lo cual la gente sufriera inútilmente, ahora tenia que padecerlo sin mas opción, y de una persona que jamas le vería, como algo mas que su mejor amiga.
Una punzada en mi pecho apareció y decidí que era mejor dejar de pensar en eso antes de que deprimiendome o llorando, por lo cual trate de concentrarme en la clase, era aburrido, pero prefería eso que estar como una magdalena.
El timbre sonó y todos se levantaron de sus asientos, queriendo ir a comprar el almuerzo lo mas rápido posible, yo como traía el mio no hacia falta, así que con total serenidad y frialdad me pare de mi asiento, hay que mantener una imagen. Sentí una mano en mi hombro, al voltear era Nadeshiko, sonriéndome amistosamente.
— Rima, ¿vamos a almorzar?—me pregunto feliz y sonriente, yo pude controlarme para que nada pudiera atraer sospechas.
— De acuerdo, no tengo problema— decía de manera monótona e indiferente, mientras agarraba mi maletín.
— Perfecto, vamos yendo—con su sonrisa aun sin borrarse, me agarro la mano mientras con una sonrisa me guiaba afuera del edificio, yo me sonroje naturalmente sin poderlo evitar, ¿a donde se había ido la fría imagen que trataba de mantener?
Salimos del edificio para dirigirnos con nuestros amigos. Normalmente Yaya solía bromear con cualquier cosa y no tomarse nada en serio-era muy infantil-, lo que hacia reír a la mayoría, pero yo odiaba cuando hacia eso, al final siempre Nadeshiko le paraba, ella sabe cuanto odio las bromas no tomadas enserio. Tratábamos de pasar las cinco el mayor tiempo posible, Amu, Yaya, Utau, Nadeshiko y yo, Utau no solo estaba en un año mayor al de nosotros, sino también que ella era una gran cantante, por lo cual la mayoría del tiempo no podíamos estar con ella.
Llegamos al patio donde estaban todos sentados en la grama, y como quedaba solo un espacio libre-o quizás, fuera su preferencia-Nadeshiko se sentó al lado. Al llegar todos estaban reunidos, Amu y Utau-que no estaban presentes antes de las clases-se quedaron sorprendidas al ver que llegábamos juntas Nadeshiko y yo.
— ¿Desde Cuando ellas...—empezó a preguntar Utau viendo a nuestros amigos, bueno, si así se puso al enterarse que eramos amigas, no quiero saber que cara podría si se enteraba de lo que sentía por Nadeshiko.
— No estamos seguros—le contesto Tadase con rapidez mientras se metía un pedazo de yakitori a la boca.
— ¿Aun te acuerdas Rima?—oí la voz de Nadeshiko llamándome casi riendo, al voltearme, en su almuerzo tenia unas empanaditas de mariscos, yo me contuve para no reír.
— Si, estábamos en primavera en el parque por la fiesta de los cerezos, tu madre había querido que probáramos eso y mis padres también, pero nos negamos tanto que acabamos haciendo una guerra de comida en plena celebración, nos llevamos un buen regaño esa vez—casi reía mientras me acordaba de eso, había sido divertido hasta el momento del regaño.
— Me acuerdo, de hecho no son tan malas—decía mientras con los palillos agarraba una empanadita y me la ponía a mi altura— Pruebala.
Como estaba prácticamente frente de mi altura, yo me incline un poco mas hacia adelante y la comí. En realidad, estaba muy rica, Nadeshiko solo sonreía feliz, yo me sonroje levemente por eso, mientras me volteaba, al ver, nuestros amigos nos veían boquiabiertos.
— ¿Sucede algo?—pregunto Nadeshiko viendo la cara atónita de nuestros amigos.
— Cuando dijeron que eran mejores amigas, no me pensamos que tanto así— decía Tadase anonadado, mientras nuestros amigos le daban la razón.
— Conozco a Rima desde que tengo 5 años, hacíamos todo juntas, jugábamos juntas, ella me veía bailar y yo hacer sus imitaciones de comedia, dormíamos en la casa de la una o de la otra, íbamos juntas a los festivales, incluso yo llegue a conocer a casi toda su familia cada vez que ella y sus padres salían de vacaciones y yo les acompañaba, mientras Rima a salido mas de una vez del país en las vacaciones con mi familia—relataba felizmente mientras nuestros amigos se quedaban aun mas sorprendidos al ver como fue nuestra amistad, Nadeshiko pareció pensar algo y luego se giro a verme sonriente— de hecho, nos conocemos desde hace 10 años, ¿verdad Rima?
— Si—inmediatamente voltee, cada vez que la veía sonreír de esa manera para mi me terminaba sonrojando, pude ver por el rabillo del ojo que Nadeshiko se volteaba con tristeza, pero quizás me lo imagine.
— ¿Y como les fue en la película?—pregunto Utau obviamente ya incomoda con el tema, ella no pudo ir porque estaba en una grabación, aunque también era fan de Tsubasa Reservoir Chronicles.
— ¡Fue increíble Utau-chii! ¡la película estuvo fantástica, pero lo mejor fue que logramos conocer a Sakura, Syaoran y a Eriol!— exclamaba Yaya de lo mas emocionada.
— ¡¿En serio?— Tadase y Kukai se quedaron sorprendidos, ellos no fueron porque era una salida solo para chicas, ademas no eran fans de la serie, pero claro, uno no conoce a tres famosos todos los días.
— ¿Y como eran? ¿Sakura es tan distraída? ¿Sakura y Syaoran están totalmente enamorados no? ¿Tomoyo les hace de cupido? ¿Syaoran es mas guapo en vida real que en pantalla?—preguntaba Utau con rapidez de lo mas emocionada, aunque vi a Kukai lanzar un bufido molesto.
— Syaoran es muy guapo, pero es un total nerd—afirmo Amu de lo mas serena, ella ya se había acostumbrado a Syaoran sin dificultades—y de resto no tiene nada de que ver, de hecho, Syaoran aparentemente le gusta Eriol y nos enteramos que Tomoyo y Sakura eran pareja.
— ¡¿QUEEE?—Utau casi gritaba al decir eso, sin poder creer lo que el decía Amu, luego negó la cabeza—claro que no, te lo estas inventando.
— Si si es cierto, pregúntale a Nadeshiko que es amiga suya—Amu volteo a ver a la mencionada, mientras esta lucia fuera de este mundo con un aura de melancolía, sin embargo despertó al ser mencionada.
— Si, Syaoran siempre a sido un chico de lo mas moe, aunque no se cuando se enamoro de Eriol, sin embargo se notaba a leguas que Tomoyo y Sakura estaban coladitas la una por la otra—contaba Nadeshiko aun con cierta tristeza, a mi me preocupo eso, pero no lo demostré en publico.
— Y no solo eso, después fuimos a la casa de Eriol a una fiesta, ¡y adivina quien consiguió el teléfono de todos los vocaloids!—anuncio Amu de lo mas alegre mientras sacaba una libreta con los números, Utau solo se la quito viendo todos los números de teléfono— Y no solo eso, ¡me prepusieron ser una de ellos!
— ¡No es justo Amu! tienes que presentármelos—le demandaba Utau mientras le arrojaba la libreta, y no me sorprende que le molestara, ella era una cantante y a la que le propusieron ser una vocaloid fue a Amu.
El timbre sonó y nos fuimos a nuestras clases, esta vez Nadeshiko no tomo mi mano, incluso parecía algo pensativa. Después de algunas horas mas de clase, el timbre volvió a sonar y nos fuimos a clases, sentí que me jalaron la manga, al voltear, era Nadeshiko con la mirada algo baja.
— Rima, ¿te importa si vamos juntas?—pregunto en un tono un poco bajo, esto me sorprendió, pensé que ella tenia planeado que nos fuéramos juntas. Yo asentí, algo confundida, luego de eso cada una con su maletín nos fuimos del colegio.
Caminamos en silencio, yo esperaba a que Nadeshiko dijera algo, no se porque pero me esperaba que lo hiciera, quizás solo quería una explicación de porque actuaba así, aun en este momento, se le veía pensativa y con algo de melancolía, me preocupaba bastante eso, normalmente si estaba triste yo la abrazaba y la dejaba llorar, pero no estaba segura si hacerlo esta vez, ya que no sabia con exactitud que le pasaba.
— Rima—me llamo Nadeshiko mientras paraba de caminar, yo al darme cuenta de eso pare al instante mirándola, esperando a ver que me diría— ¿Dime Rima, te sientes...obligada?—pregunto mientras su voz sonaba algo rota, yo solo me quede confundida, ¿a que se refería con eso?— me refiero al ser mi amiga, por lo de ayer que estaba, llorando, ¿acaso...tu me odias?—tenia la mirada tapada cuando dijo esto, con la voz ahogada.
— ¡Por supuesto que no!— negué de inmediato, mientras agarraba sus brazos, Nadeshiko sorprendida levanto la mirada y me miro— ¿Como podía odiarte? ¡eso no puede ser posible! eres amable, una gran bailarina, dulce, bella, divertida, considerada, ¡y eres mi mejor amiga!—antes de que me diera cuenta, le había tirado tamaño de discurso, al menos pude detenerme antes de que saliera algo demasiado comprometedor. Nadeshiko se quedo sorprendida unos momentos, para luego sonreírme como siempre lo hacia para mi.
— Si, somos mejores amigas— decía tomando mi mano con cierto afecto, yo me sonroje levemente, pero le devolví la sonrisa— vamos a mi casa, ¿vale?
Yo asentí, mientras íbamos a su casa. Esto me recordaba a cuando eramos niñas, cada vez que terminábamos la escuela, escogíamos a que casa íbamos y pasábamos toda la tarde juntas, y aunque no todo fuera a terminar como en esos días, me alegraba saber, que al menos ya estábamos recuperando el tiempo perdido.
Llegamos a su casa sin mayor retardo, aun íbamos agarradas de la mano, pero no me importaba sinceramente, de cualquier forma dudo que alguien no vea. Sin embargo, a pocos metros de llegar a la casa, una figura en un abrigo café se alzaba al frente de nosotras, tanto Nadeshiko como yo nos quedamos totalmente sorprendidas y petrificadas.
— Bienvenida a casa, Onee-chan—le dijo Nagihiko, su hermano gemelo, hace años que no le había visto, pero no estaba segura de porque se fue, de hecho, ni me había enterado que regreso, y a juzgar por el rostro de su hermana, ella tampoco. Al verme lucio algo sorprendido, pero me dio una sonrisa mas radiante de la que le dio a Nadeshiko— bienvenida también, Rima-chan—me sorprendí cuando dijo mi nombre, no siempre lo decía, solo esperaba que la llegada inesperada de Nagihiko fuera solo un buen presagio.
Nuevamente, en la madrugada, no es de sorprender -.- sin embargo perdi parte del capitulo y me retrase mas, por suerte creo que lo pude restaurar bien, aunque no me quedo tan bien como el de antes.
Bueno, tengo que prepararme, ¡nos vemos!
Soy el Lirio Lila y me despido.
