Inglaterra corre por los pasillos del castillo donde se está realizando el convite hasta llegar a un cuarto cualquiera que le parece lo bastante alejado para que nadie nunca más vuelva a encontrarle.

Se cubre con una manta y se mete dentro del armario absolutamente avergonzado dispuesto a pasar ahí dentro una buena temporada comprendida entre 50 y 100 años aproximadamente, o al menos el periodo de tiempo suficiente para que todos los presentes hayan muerto o sean tan viejos que no puedan recordar este incidente. No recordaba haber pasado tanta vergüenza desde la vez en que Richard I le obligo a... eso en 1187.


Creíais que había terminado pero... NO! Aquí acaba la parte de Agua ella sola y empieza la colaboración conjunta de siempre. ¡FELIZ VIERNES!