—¿Solo un beso? ¡Ja! qué cobarde —se burla España aprovechando que el inglés se ha ido.

—Eh, eh... Despacio, hay que tener paciencia —indica el francés pensando en otras cosas más avanzadas y sonriendo—. ¿Qué crees que van a hacer los reyes, eh?

—¡Seguro más que eso! ¿En qué están pensando? Por que son los reyes, ¡si pillan a cualquier otro lo mandan a la hoguera!

—Ya, nadie va a decirles nada... Y si lo hacen ellos podemos hacerlo nosotros —sonríe animado—. Tienes que espiarles y decirme que ha pasado.

—¡Oh! ¿Y perderme lo que hagas tuuú? —protesta el español.

Oui... Si yo no voy a hacer nada, Angleterre es pequeñito aún!

—Pequeñito... ¡Ja! siempre ha sido y será pequeñito. Yo estoy seguro que por las noches ya le da al asunto con gracia —risita idiota. Francia se ríe idiotamente con él.

—¡Quizás podamos hacer eso esta noche!

—¡¿Te imaginas que lo hace contigo ahí!? estás tú ahí intentando dormir y él... en silencio, por que seguro que le da vergüenza que le escuches, pero no puede resistirse y empieza... —se ríe España.

Nonononon... —se ríe emocionado y le brillan los ojos—. Ahora no voy a dormir pensando en eso, Espagne.

Se ríe más.

—Es que un beso ya se lo diste, ¡no tiene gracia!

—¿¡Pero en serio que se toque ahí conmigo?! —le mira y le sale un hilito de sangre de la nariz.

—¡Ah! ¡ya sé que haremos! —se le acerca al oído—. Vamos a robar toda la ropa de sus aposentos y a echarla en las tinas del lavadero, así toda estará mojada y tendrá que dormir en ropa interior —susurra (por que SIEMPRE le hacen lo mismo... y SIEMPRE funciona).

Ouiiiiii! Y así estará predispuesto. Espagne, te juro que si logramos que... —sonríe emocionado—, Nonononon, no me emociones

España abraza a Francia, le toma de la mano y le arrastra a ello que se ríe emocionado yendo tras él.


No sé quién me da más miedo... Parecen los gemelos diabólicos.