Este fanfic no tiene fines de lucro y sus personajes-excepto la protagonista del día de hoy-no me pertenecen

¡El sentimiento que habita en nuestro interior!

Omake 1. Lo que se perdieron.

Muy lejos de Japón-como de seguro ella hubiera querido vivir-al otro lado del mundo, y no, no era Estados Unidos, y mucho menos uno de esos increíblemente costosos apartamentos duplex que por alguna razón los gringos creían que eso era un "apartamento común y corriente" y mucho menos una linda pero enorme casa que casi todos los programas de estados unidos usaban. No, este lugar estaba un poco mas al Sur, un lugar donde una forma de ahorrar gas es sacar la sarten a la ventana, ponerle aceite y cocinar un huevo con el caloron que hace normalmente, donde a las 5 de la tarde había que correr como si llevaras ardillas en los pantalones por temor a que te asaltaran.

Entre los varios edificios y establecimientos de aquel lugar, se encontraba un edificio "disque blanco" que ahora era gris. Y en donde aun siendo ya las 2 de la tarde, una muchacha donde lo único que se distinguía entre la sabana azul y la chica que dormía en una posición tan rara que no entendía como demonios podía dormir, solo se veía el color de piel oliva un poco oscura, y un cabello castaño tan enmarañado que parecía que hubieran vivido aves ahí.

— Hmm—se oyó entre la mezcla de sabanas, y en unos segundos después, la rara chica se sentó restregándose un ojo mientras bostezaba sonoramente, mientras volteaba a ver su reloj, se sobresalto— ¡Waaa demonios, se me hizo tarde para presentar las escenas no hechas del Sentimiento que habita en nuestro interior!—tan pronto como termino la absurdamente larga frase, se paro de la cama y en un santiamén estaba vestida una camisa blanca semitransparente y unas leggins negras con zapatillas del mismo color-y no me pregunten como se vistió tan rápido, porque no lo se-.

— Ok, me presento, soy Lira, y no, no es un error al escribir. Para los que estén leyendo esto en el foro donde se escribió originalmente-que por alguna razón Lila cree que nadie aparte de mi lee-yo soy la que pone los capítulos en esta pagina, conocida como angeldelaesperanzalira, que aunque me encanta el rimahiko, me encanto esta historia y decidí ponerla en fanfiction . net . Lila quiere que sea yo quien presente las escenas-la muy cobarde prefiere que yo lo haga— decía rodando sus ojos con un ligero tono amarillo y haciendo un gesto con la mano sin importancia—Pero bueno, eso no tiene importancia ahora. Esta omake se trata de escenas que originalmente iban a ir en la historia, pero por respectivas razones que pondremos antes de presentar la escena, no se pudieron hacer. Y la primera escena es...—redoble de tambor que se tiene que oír en la mente porque nuestro presupuesto no puede pagar sonido real—¡Pelea absurda de Ooc entre Nagihiko y Nadeshiko!

— Esta escena originalmente iba a ir en el capitulo 9, no se hizo porque por mas Ooc que hubiera-cofcofcofSakuraTomoyoShaoran cofcofcof-a ella le parecía demasiado, pero decidio incluirlo porque se moría de risa al imaginarlo, ¡comencemos!— decía mientras en un par de aplausos, la escena iniciaba.

Escena 1: Pelea absurda de Ooc entre Nagihiko y Nadeshiko

NadeshikoPOV
—Pienso que deberías dejarme tratar de que ella sea mi novia—dijo mi hermano con tal seriedad que ahora me costaba creer que el era ese niño tonto que se enredaba los pies con lo largo del kimono al punto que casi nadie entiende como es que ahora es el mejor bailarín de la familia. Yo, como se hubiera esperado de mi, lo mire como si hubiera dicho que era Cristina Aguilera e iba a dar un concierto en el polo Sur.

— ¡Estas loco!—dije al punto que me levantaba de golpe y ponía las manos en la mesa, esperando que por la rapidez no se me haya levantado la falda y Nagihiko viera cosas que solo eran para mi Rima. Ahora el que me miraba como si yo fuera la Nana Mizuki con un traje de carne-que le había robado a Lady Gaga, naturalmente-era mi gemelo.

— ¿Que tiene de loco que Rima pueda ser mi novia?—me reto al tiempo en que se ponía en la misma posición que yo y me miraba cara a cara.

— Primero que nada, no sabes absolutamente nada de ella excepto que es una belleza a la que quieres verle la ropa interior—sabia diciendo que probablemente era un pervertido-bueno, era un hombre, algo de pervertido tendría-y hasta ahora no me lo a contradicho—y segundo que Rima va a ser mi novia.

— ¡Ja! tu novia, como no, ¿como Rima va a querer ser novia de una yandere que solo se ve medio decente con un millar de flores de sakura encima?—me insulto al tiempo en que de no ser por nuestro combate visual-el cual creo que ya iba a hacer un incendio por las chispas que salia-traería una nagitana para hacerlo sashimi.

— ¡Y mira quien lo dice, pervertido con gusto por vestirse de mujer y adoración por las lolis!—le devolví el insulto mientras el hacia un gesto de ofensa que era parecido al de una vieja quisquillosa millonaria-dios, no solo se le pego lo femenino, sino que también femenino y desagradable, asco-.

— ¡Solo estas celosa que yo si sea hombre, yurista!

— ¡Que hombre ni que nada, pervertido remedo de mujer!

— ¡Lesviana!

— ¡Trasvesti!

Al punto en que nos insultábamos, esperamos a buscarnos cosas para arrojarnos, yo comencé tirandole unos dangos que le empezaron a pegar en el cabello-ahora si que se debe de arrepentir de haberme suplantado-y el me tiraba un puñado de tierra que había agarrado cuando yo me reía diabolicamente por dejarle el cabello como primera clase de repostería.

Seguimos tirandonos cosas hasta que terminamos hechos un desastre. El olía a agua estancada-cuando le eche al laguito de la casa donde aun no le cambiaban el agua- y yo parecía un accidente de jardín con la tierra encima y las hojas secas-que paso cuando tropecé con una rama de árbol, me pegue contra este y me cayo medio kilo de hojas encima-

— Me voy a bañar, no quiero que mi pobre cabello se quede así de feo para siempre—decía al tiempo en que agarraba un mechon de su cabello y lo acariciaba haciendo pucheros-al estilo mas gay y narcisista que existe-y me daba la espalda. Bueno, oficialmente mi hermano y yo eramos rivales de am...

— ¡Auch!—chille cuando sentí la dura porcelana de una de las tazitas de té que traje en mi cabeza, me la sobe mirando hacia mi espalda y viendo la taza rota agarrando unos trozos—¡ya veras como te ahorca la tía cuando se entere que le rompiste la tazi-auch!— volví a chillar al sentir que apretaba demasiado fuerte y me cortaba la manita con los trozos.

FIN de la primera escena.

—Pff JAJAJAJAAJAJAJAJAJAJAJAJAJA— decía tirándome al suelo de la risa que esto me provocaba, sin importarme lo cochino que estaba el suelo, yo seguía riendo como loca, hasta que me levante con mi risa bajando de volumen, y quitándome una pequeña lagrima— ¿Qué? esa parodia me dio mucho risa, demandenme—hice un puchero, pero luego saque otra tarjeta de la nada, empezando a leer—Esta escena originalmente iba a ir en el capitulo 2, no se hizo la escena porque no era necesario y no quería que tomaran demasiado protagonismo

Escena 2: La declaración de Sakura.

ADVERTENCIA: Esta escena contiene levemente ecchi relacionado con shojo-ai.

SakuraPOV
Entrabamos en la recepción de un lujoso hotel-que no tengo ni idea de cuando dinero le costo al estudio pagar la noche en este lugar, la banda de música, los bocadillos y el servicio-y todo por éxito de la premiere de "La princesa del Reino enjaulado" que se estimaba estaría entre los numero uno en ventas las próximas semanas. Pero debo admitir que cuantas entradas vendiera no me importaba-después de todo, actuaba por el gusto de hacerlo y no por las ganancias-y sin contar que hoy, otra cosa mantenía ocupada mi mente, y esa era mi dulce y delicada Tommy.

Se lo que muchos dirían, que era una locura el que estuviera enamorada de ella-y no de Syao como muchas fangirls desearían-pero es que no puedo mandarle a mi corazón de quien enamorarme, y lamentablemente, desde hace mucho tiempo que mi amor esta dirijo solo para mi amada de ojos amatatista. Se que ella no me corresponderá, peor que eso, en toda la producción me estuvo evitando-excepto en las escenas a la hora de actuar donde no le quedaba de otra-y yo lo único que podía pensar era lo feliz que estaba por ver a la chica que tanto amaba, pero al parecer ella no sentía lo mismo.

Pero eso no me detuvo, solo me hizo ser mas perseverante, y aunque falle, hoy estoy decidida, no seguiré siendo solo su amiga, me canse de tener que ocultar lo que siento. Ya no quiero que me vea solo como su amiga o compañera de trabajo, quiero que sepa que estoy loca por ella sin importar nuestros géneros.

La veo cerca de la pista de baile, llevaba un fino vestido lila con volados y sin mangas y algo de escote, yo trataba de no perderme en mis imaginaciones pervertidas pensando en la tersura de esa suave piel nunca tocados por nadie aparte de ella, cosa que obviamente quería cambiar. Su sombra de ojos era igualmente lila para combinar con ojos y atuendo, con un delicado brillo de leve rosa brillante a los que deseaba devorar. El cabello andaba suelto pero bien peinado enmarcando el resto de su cuerpo.

Era obvio que Tommy buscaba una imagen inocente pero elegante y sofisticada, cosa que me traía con las ansias de acariciarla hasta el limite. Es curioso como eramos tan diferente en esos aspectos, mientras ella buscaba una imagen dulce, yo era mas provocativa. Llevaba un vestido rojo vivo ceñido a mi cuerpo con dos tiras que se amarraban a mi espalda en una abertura un poco reveladora, con la falda abriéndose al inicio de una pierna mostrando bastante piel comparada con mi amor, y por ultimo de maquillaje, solo llevaba rimel en los ojos y un fuerte rojo cereza en los labios deseando mezclarse con el claro rosado de los de Tomoyo.

No negare que sabia perfectamente lo atractiva que lucia ahora, muchos hombres tenían la mirada encima de mi. Pero yo no les hacia caso, quizás sea una pervertida-cosa que no podía negar ni aunque estuviera en pleno juicio donde decirlo me condenaría-pero yo no quería atraer la mirada de ningún hombre, solo me había puesto así de sensual para mi amada, lo demás no me importaba. Yo se que ella siendo hetero no le atraería para nada esto, pero quería que si había una mínima posibilidad de que se pensara salir conmigo-lo ultimo que muere es la esperanza-debía hacerlo con la verdadera yo, no me disfrazaría de hombre ni nada, yo soy mujer y me enorgullezco de ello, nadie me negara lo contrario.

Y aunque estaba usando casi todas las armas femeninas a mi alcance, ¡ella ni me había mirado en toda la noche! por el contrario, estaba evitando verme mas de lo normal-cosa que me deprimía un poco-. Pero no me rendía, si bien esto no funcionaba, tendré que intentar el acercamiento directo.

Fui hacia el frente de la pista de baile acercándome casi sin que me notara, estaba absorta en el baile o creo que en sus pensamientos mas bien, que ni se dio cuenta de mi presencia hasta que toque su hombro. No volteo totalmente, apenas me miro un poco.

— ¿Quieres bailar?—pregunte con la voz algo baja pero grave, queriendo que solo ella me escuche, no me rendiría en usar todo lo que este a mi alcance. Un escalofrió recorrió su cuerpo, sentí una leve punzada, ¿seria eso acaso un escalofrió de repulsión y asco?

— No podemos Sakura, somos chicas— respondió con voz dura y fría, casi parecía que decía las palabras forzadas para no tener que mirarme como si estuviera loca y responderme como tal.

— ¿Y?—hice como si el ser chicas no importara. Es cierto que en Japón no estamos totalmente adaptados a la homosexualidad-como otros países en Occidente-pero en eso estábamos, y sin importar lo que pensara la mayoría, yo no me detendría por nada.

— Yo, pues, emm debo irme— decía al tiempo en que tartamudeaba y dejaba que mi mano la soltase, yendo hacia el área Sur de la sala-que como estábamos cerca mucho no tardo-saliendo hacia el jardín. Por supuesto, la seguí.

El jardín era básicamente como el de los castillos de antaño, era de cemento en losas y barandal moldeado a mano hecho de cemento también, una enorme fuente se encontraba en medio con arboles y enredaderas montadas sobre una gran estructura de metal como si fuera una casa. Solo tenia la luz de la luna y el de algunas luciérnagas para guiarme, pero con rapidez y silencio, vi como Tomoyo recuperaba el aliento sosteniéndose del barandal.

— ¿Por que huyes de mi?—pregunte curiosa y levemente melancólica, haciendo uso de toda mi fuerza de voluntad para no verme o parecer triste, no podía derrumbarme frente a ella, si he de decirle mis sentimientos, prefiero llorar cuando no me vea. Al oírme, Tommy se sobresalto un poco.

— Yo tengo que irme—trato de escapar al tiempo en que volteaba al lado opuesto en el que yo estaba y miraba hacia el piso, no podía dejar que lo hiciera.

— No—negué mientras agarraba su muñeca y la volvía hacia mi agarraba la otra muñeca, acorralándola contra la pared sin lastimarla pero lo suficiente para dejarla inmovilizada. Mi flequillo cubría mi mirada haciendo que no la viera a los ojos.

— Sakura—la oí suspirar sorprendida viendo que se sonrojada un poco por la cercanía, pero yo ni caso le hice a este hecho, levante la mirada dolida.

— ¿Por qué me tratas así Tomoyo? ¿no tienes idea de lo mucho que me duele?— admitía triste aguantando como podía las lagrimas para que el rimel no se corriera, me estaba costando mantenerlo adentro, pero es que tantos meses de ignoro estaban por fin explotando. Ella me miro sorprendida— ¿No entiendes lo mucho que te amo?—le revele con la voz algo mas suave y triste, la sorpresa de mi amatista creció, solo pude esperar un segundo mas, hasta que por fin junte sus labios con los míos. Sus labios sabían a dulce de almendra como las flores de la misma que recordaban a ella. Mantuve el beso unos instantes hasta que me separe con tristeza.

Su mirada estaba perdida y sus labios lucían levemente mas oscuros-probablemente los míos estén mas claros porque su labial se mezclo con el mio-y aunque la imagen de nuestro beso me animaba un poco, la tristeza en mis ojos seguía presente. Solté sus muñecas a tiempo en que suspiraba cansada, murmurando un "perdóname" y yéndome hacia el salón con los ojos algo aguados, llamaría un taxi y me iría a mi casa inmediatamente.

Aunque mi paso era lento y afligido, ya estaba a dos metros de la entrada cuando hoy unos rápidos pasos detrás, y una angelical voz me llamo.

— ¡Sakura!—me sorprendió oír a mi Tommy llamándome tan dulcemente, cuando me voltee, fui recibida con los deliciosos labios de mi amada, al tiempo en que abrazaba mi cuello. Estaba inmóvil casi sin poder creérmelo, pero no resistí y no tarde en corresponder el beso. Ni aunque me hicieran beber agua del manantial del cielo sabrían tan dulces comos los labios de mi flor de almendro. Nuestro adorable beso no podía ser eterno, así que nos separamos, los ojos de ella brillaban con amor.

— Yo también te amo Saku—las 5 palabras mas dulces que he oído en toda mi vida de la persona mas dulce que he conocido en toda mi vida, y espero que lo siga oyendo muchas mas veces—no quería ignorarte, pero tenia miedo de que te dieras cuenta de lo que sentía por ti y te alejaras, ademas de que no podía verte a la cara sin sonrojarme, mucho menos como estas hoy— admitió sonrojándose mirando un poco hacia abajo, donde para su desgracia se encontró con mi escote sonrojándose mucho mas y mirando a otro lado. Yo reí levemente agarrando su mentón para que me viera.

— No me importa que te sonrojes, me encanta el verte así— admití mordiendo levemente mi labio inferior y me acercaba a su oído—y la verdad me puse este vestido para que me vieras, y si quieres verme ahí también, con gusto puedes hacerlo—me separe para verla, parecía una cereza, reí levemente—no tienes idea el calvario que me hiciste pasar por no decirmerlo desde el principio— reí un poco mas mientras su sonrojo se mantenía, pero yo miraba sus labios, estaban mas oscuros que antes, pero no tanto como deberían estar los míos, mmm puedo cambiar eso—¿que te parece si hago que nuestros labios sean del mismo color?— sugerí ladinamente mientras ella se sonrojaba pero no ponía objeción, así que me acerque nuevamente conectado nuestros labios en un beso tan apasionado como inocente solo posible por un amor así de profundo.

FIN de la segunda escena.

— Jejejeje, creo que por fin saben que paso en su declaración, ¿que curiosamente apasionada y pervertida puede ser nuestra escritora no?—mencione con una cara de pervertida y una gota de sangre saliendome de la nariz, para luego voltearmela y quitármela como y mostrar una cosa como si nada hubiera sucedido—okey, nuestra siguiente y ultima escena es—empece a buscar en mi ropa, hasta que encontré la tarjeta en mi sostén—jejeje no se porque me la puse ahí, pero en fin la escena es: Cambio de ropa ecchi entre Nadeshiko y Rima—al mencionar la escena la cara de pervertida volvió— vaya vaya, para que a nuestra escritora aun le queda algo de ecchi por sonsacar—La razón para no hacer esta escena es porque se decidió que la otra vendría mas a la trama del capitulo, sin contar que algunos lectores solo lo leen por ''mi fama de escritora"—entre comillas porque no lo creo— así que decidió hacer un favor por esa vez, ¡pero este es un regalo para los/as verdaderos/as yuristas!

Escena 3: Cambio de ropa ecchi entre Nadeshiko y Rima

ADVERTENCIA: Esta escena esta enfocada en el ecchi y el shojo-ai, y sino les gustan estas escenas por favor no ver.

NadeshikoPOV
Luego de tomar el té y charlar un poco, decidimos ir a un festival del que Nagihiko había tomado un volante antes de que llegáramos, originalmente creo que planeaba que fueran solo Rima y el, pero yo mencione "entre mas mejor, ¿no?". Por supuesto, como esto solo seria una salida entre amigos, el no pudo rehusarse, aunque sabia perfectamente lo enojado que estaba porque yo me metiera en esto, pero al demonio con el. No dejare que el me saque ventaja.

Caminamos hablando, o mejor dicho, solo hablamos con Rima e intercambiamos frases entre nosotros solo si era necesario, ambos tratando de no evidenciar la molestia que nos producía estar con el otro, aunque lamentablemente de vez en cuando peleábamos con la mirada sobre la cabeza de Rima, suerte que ella era bajita y por eso no podía notarlo.

Una vez que llegamos pudimos confirmar que el cartel no mentía, sin embargo aun quedaba ver si nos podíamos cambiar en algún puesto. La razón por la que no nos cambiamos es porque no queríamos retrasarnos, sin contar que solo seria peor si Rima iba a su casa porque estaba segura que a ella no le quedaría algún kimono mio.

Por suerte ya con entrar nos dimos cuenta de una tiendecita al lado de la entrada, donde en el letrero se leía que sin duda eran un lugar donde se rentaban kimonos y yukatas. Al entrar en el centro se encontraban tanto kimonos y yukatas femeninos como masculinos, en el lado izquierdo había diferentes accesorios como distintos obis, flores, ganchos y sombrillas para este evento, al lado derecho se encontraba un escritorio con una chica de sonrisa afable detrás de el, con unos estantes divididos en cuadros señalados en números con distintas ropas que lo uno que tenían en común es que no eran tradicionales como en el resto de la tienda.

— Bienvenidos—dijo la joven que salia del escritorio y se acercaba a nosotros—como podrán ver tenemos una gran variedad para que escojan, al fondo habrá dos pasillos, el de la derecha es para las chicos y el de la izquierda para los chicos—indico amablemente mientras volvía atrás del escritorio—una vez que ya estén cambiados pueden poner su ropa aquí y les daremos un numero para que cuando vuelvan nos lo entreguen y les demos su ropa nuevamente.

Asentimos comprendiendo las sencillas reglas, luego nos dispersamos entre la ropa buscando algo que nos convenciera. Yo no tarde en hallar un modelo que me pareció indicado para mi, al inicio era color vinotinto que al caer hasta el obi pasaba de vinotinto a magenta, el obi era de color purpura muy oscuro, mientras abajo de el seguía el magenta que iba cambiando de magenta a morado y de morado a violeta hasta quedar muy oscuro. El obi ofrecía por un detrás tres lazos, el tercero en parte estaba adentro del segundo, el segundo en parte estaba adentro del primero y así, a pesar de eso parecía una flor que solo se habría por los lados.

Me acerque a Rima que aun parecía algo indecisa sobre que kimono llevarse—iré a cambiarme—le comunique mientras me iba a los vestidores, eran puertas corredizas de papel como las que había en casa, y dudo que dejen que un hombre se meta aquí como para que pueda fisgonear. Pero eso no se aplica a ti, puedes abrir un poco la puerta y ver lo de lindo como se cambia Rima al pensar en eso me sonroje mentalmente, mientras trataba de bloquear la idea de ver a Rima en ropa interior para que no me sangrara la nariz, no tarde en terminar de ponerme el kimono. Al mirarme en el espejo estaba perfecta y lista.

Sin embargo cuando pasaba por el pasillo, me di cuenta que en los vestidores solo estaba uno ocupado, y estaba segura que esa era Rima. Me pregunto si tendrá algún problema para ponerse el kimono o su yukata, se que yo entre primero pero me tarde mas de la cuenta arreglándome para estar perfecta-hey, estoy en medio de una guerra por amor, tengo que cuidar mi apariencia-y suponiendo que la puerta corrediza no haría ningún ruido si tocaba, decidí entrar.

— Rima necesitas ayu—ese "ayuda" se fui degradando de volumen hasta que ya ni sea oía como terminaba. No, no me había encontrado a una Rima enredada en un kimono, ni una que luchaba por quitarse las medias, Rima estaba desnuda. Bueno, semi-desnuda, porque aun llevaba la ropa interior. Mis ojos viajaron desde sus perfectamente torneadas piernas-porque aunque no le gustara el ejercicio, estaban bien definidas-su cadera que se hacia ligeramente mas ancha y que estaba cubierta por la tela de encaje blanco que era semi-transparentes, subiendo desde ahí estaba su vientre plano y blanquecino como el resto de su piel, con unas perfectas curvas que ahora me daba cuenta que su suéter ocultaba y empezaba a odiarlo por eso, tuve que contener la respiración mientras seguía, quedándome detenida en ellos. Sus pechos, al igual que abajo estos estaban recubiertos por un sostén de encaje blanco algo transparente, denotándose en que aun podía ver algo de la piel de estos tras el trozo de tela; no eran muy grandes pero tampoco era plana, todo lo contrario, sus senos estaban bien definidos, con un tamaño y forma que no pude describir de otra forma mas que "Perfectos".

Me di cuenta que se volteo ligeramente, lo que me hizo separarme de estos y viendo la cara de Rima, parecía que había estado en una ensoñación casi tan profunda como la mía; y de no ser por su linda mirada tenuemente desconcertada, con su sonrojo y sus labios levemente abiertos, no hubiera despertado para darme cuenta que estaba apunto de tener un derrame nasal mas que bestial; rápidamente me tape la nariz mientras veía a otro lado.

— L-l-lo siento, me avisas cuando estés lista te esperare a fuera—en medio de mis ganas de no tener un derrame frente a ella, me había sonrojado brutalmente y no pude evitar tartamudear para luego hablar muy rápido. Cerré la puerta sin tardar mas mientras me caía en la puerta hasta quedar sentada recostada de esta, mientras mi nariz se volvía una fuente. Dios, ¡que cambiada estaba Rima! es decir, es cierto que antes tomábamos baños juntas en las aguas termales y n-no nos bañábamos con traje de baño, pero de eso hacia ya 5 años, muchas cosas habían cambiado-entre esas, su cuerpo-y casi lo estaba olvidando hasta que la vi casi en traje de Eva y de no ser porque su mente estaba en no-se-donde probablemente me hubiera reclamado— Solo se una cosa, que Rima ya no es una loli—susurre para mi misma mientras trataba de una vez no sangrar mas por la nariz.

RimaPOV
Luego de que Nadeshiko se fuera a vestir, yo había seguido buscando un kimono, y al darme cuenta porque, quise golpearme la cabeza contra el perchero hasta sangrar. Inconscientemente, estaba tardando tanto en elegir no por impresionar a Nagihiko, sino a Nadeshiko; ''No importa que tan fría sea la chica, ¡todas quieren estar hermosas para la persona que aman!" nunca mejor dicho, ya ni me acordaba donde lo había oído y sin embargo ahora si que creo que tiene razón.

Negué con la cabeza repetidas veces y tome cualquier kimono, tengo que tratar de luchar contra este sentimiento, aunque ahora volvamos a ser amigas y me esforzare para que así sea, no puedo permitir que mis sentimientos se interpongan en esto, no importa que tan candente sea la llama de mi amor con ella, ¡con la frialdad que habita en mi sofocare esa llama!

Ya había caminado por el pasillo hasta que fui a uno de los vestidores, y ahi fue cuando pude ver el kimono que tome, que por suerte, estaba casi hecho para mi, tenia franjas verticales de anaranjado y melocotón, al lado del inicio de los brazos había unos lazos rojos con el obi siendo del mismo color, solo que en medio de este tenia una cinta color vino que se hacia un lazo con borlas al final y una flor de camelia en el medio. Una vez que termine de verlo, decidí empezar a desvestirme, y en medio de eso me puse a pensar nuevamente en lo de antes.

No quería matar este sentimiento, era como si tuviera vida e imploraba por esta, oyendo esas suplicas a través de las punzadas de dolor que me provocaba el pensar no volver a amar a Nadeshiko. ¡Pero no me quedaba de otra! ¿que podía hacer? ¿seguir con este sentimiento y tener la lenta agonía de solo ser su amiga? ¿de poder abrazarla pero no besar sus labios? ¿de pasar las noches a su lado, pero limitándome a dormir a su lado en vez de estar abrazada a ella? ¿de ver como un chico, la enamora y se la lleva de mi lado? No podía, no podía permitirme el que siguiera, porque aunque sea doloroso el tratar de matar este sentimiento, es mejor que dejarlo crecer y que me haga sufrir porque para ella sea solo su mejor amiga.

Sentí mis ojos aguarse y lo cerré con fuerza, queriendo negar que esas lagrimas salgan y consiguiendo que levemente, dos lo haga, me las retiro rápidamente tratando de que no siguieran. En un desesperado intento por no seguir llorando, paro de despojarme de mi ropa-lo hago tan ensimismada en mi misión que ni siquiera se hasta que punto estoy desnuda-y me pongo a pensar, aunque solo pueda soñarlo, un mundo en donde ella me corresponda.

Me lo empiezo a imaginar: en el festival, Nagihiko desaparece por cualquier contratiempo al que no le presto atención y Nadeshiko y yo nos quedamos solas el resto de la salida; bailamos tan y como en la fiesta, unidas por una burbuja de la que nada de afuera nos podría sacar; y en medio de los fuegos artificiales, ella me besa con arrebato pero con tanto cariño que yo le correspondo con el mismo ahincó, luego ella se separa y me lo dice, dice que me ama como yo a ella.

Sonrió levemente por la idea del beso, sonrojandome junto con ello, dando pie a mas imaginaciones. Yendo juntas al parque, donde agarradas de la mano lo único que notamos que no somos nosotras son el bailar de los pétalos de durazno. Creo oír un sonido, sin embargo no dejo que esto me inquiete, porque tanto como mi mente y mi corazón, quieren seguir soñando. Nos imagino en el cine, como cuando fuimos la ultima vez, en la misma posición, pero con unos besos fugaces y unas sonrisas cómplices detrás de ello. El que un día mi club de fanboys me este rodeando, y sin embargo ella se hace paso entre ellos, llega a mi lado y me besa con delirio, declarando frente a ellos que mi amor y mis besos son solo para ella.

Aunque quiero seguir, una parte de mi mente me dice que debo voltear a ver que fui este ruido. Con la mayor parte de la cabeza aun en las nubes, me volteo. Era Nadeshiko, traía un kimono hermoso de distintos tonos de morado, magenta y purpura, que sinceramente le quedaban de maravilla por su cabello. Sin embargo ella luce sonrojada y desconcertada, casi como yo, ¿pero por que?

— L-l-lo siento, me avisas cuando estés lista te esperare a fuera—dijo al momento en que tapaba su boca y miraba a otro lado, poniendo una mano al frente con un gesto de que no importaba para que había venido, y se iba en un parpadeo. Aunque eso me hizo despertar un poco mas, mi desconcierto siguió. ¿Por que Nadeshiko se había ido sonrojada y casi corriendo? para empezar, ¿a que entro?. Tsk, quizás me estaba tardando demasiado y eso la preocupo, pero eso no respondía porque parecía tan sorprendida; un segundo, ¿hasta que punto yo estaba des...?

—¡Oh mierda!—susurro para mi misma con los ojos como platos, ya sabia porque se había ido así, ¡estaba en ropa interior!. Claro, pare de desvestirme y ni cuenta me había dado de que estaba casi desnuda, por supuesto hasta que Nadeshiko vino y...

Me sonrojo hasta la raíz del pelo, ¡Nadeshiko me vio en ropa interior! si, nos había bañado juntas y todo, pero eso era antes, en todo el tiempo en que mis sentimientos por ella aun no pasaban de la amistad jamas nos habíamos vuelto a bañar en las termas ni ir a la piscina o algo así, obvio, mucho menos me había visto ya crecida y-y bueno, desarrollada. No quiero ni imaginarme lo que debió haber pensado al verme casi desnuda y con mi mente en quien sabe donde.

FIN de la tercera escena.

— Oh Rima, si solo supieras lo que pensaba, si que te hubiera gustado saberlo—decia divertida de imaginarme la cara de Rima al saber que clase de pensamientos tenia Nadeshiko por verla asi, mientras trataba que no se me notara los tapones para la nariz que llevaba puesto— ¡Bueno, eso a sido todo por ahora! ojala les gustara la omake, y al que no le gusto, ¡que se pudra sino tiene razones para ello!. No se pierdan el próximo capitulo—me acerco levemente con una mano a lado, queriendo contar un secreto—El próximo capitulo es: ¿A quien prefieres?: Nagihiko y Nadeshiko se dan cuenta que si siguen con esa pelea Rima saldrá lastimada, así que ahora por medio de ella se decidirá quien sera su pareja, ¿quien ganara? ¡No se lo pierdan!