Este fanfic no tiene fines de lucro y sus personajes no me pertenecen.

Bien, se que ha pasado dos semanas y dado mi costumbre de ir publicando en meses-no es mi culpa, mi escuela nos ha tenido que llevar apurados todo el estúpido semestre por iniciar tarde-he decidido iniciar hoy, técnicamente debería seguir con el segundo capitulo de "Mi vida es cotidiana, ¿y la tuya que?" pero dado he tenido seriamente un bloqueo con esa historia y estado oyendo lo que yo llamo "la llamada del rimashiko" he decidido ponerme a escribir.

El capitulo no esta totalmente planeado y con lo cansada que estoy-maldita temporada de exámenes- me temo que quizás quede corto.

Ok, me canse de hablar pendejeras, ¡que inicie todo!

¡El sentimiento que habita en nuestro interior!

Capitulo 11. ¿A quien prefieres?

RimaPOV

Aghh necesito una pastilla, tengo un dolor de cabeza que me estaba matando; me acurruque mas en las tibias sabanas tratando de distraerme del dolor con la suavidad de la cama, mientras aspiraba fuertemente un olor que no lograba recordar en estos momentos pero que me tranquilizaba y confortaba. En parte trataba de sucumbir al sueño para poder descansar, pero lamentablemente parecía que algo me estaba empujando a volver cada vez mas cerca de la conciencia.

De repente, como si por fin mis oídos despertaran, oí un sollozo. Era femenino aunque no muy infantil, y no era un berreo ni tampoco demasiado fuerte, sonaba preocupada y angustiada; al empezar a escucharlo solo desee que parara, y me impulsa a despertar y liberarme del sueño.

Poco a poco empiezo a parpadear, tratando de que mis ojos se vayan acostumbrando a la luz; por suerte esta no era mucha ya que parecía haber algo que estaba tapando la mayoría. Una vez que mis ojos fueron acostumbrando mejor pude distinguir la formal, al ver era claramente...Nadeshiko, ella estaba llorando. Aunque mi mente aun no estaba del todo clara, el ya familiar dolor de sus lagrimas fragmentaba mi corazón. Levante mi mano hacia su mejilla, acariciándola un poco retirando unas leves lagrimas, ella al instante abrió los ojos.

— Nadeshiko...por favor no llores—le pedí en un leve susurro que probablemente ella no pudo escuchar. Sin embargo, ella al verme me dio una gran sonrisa, parando de inmediato con las lagrimas.

— ¡Rima despertaste!—exclamo Nadeshiko sonriendo ampliamente, al tiempo en que me levantaba y me abrazaba con fuerza. Tarde un poco en devolverle el abrazo viendo a Nagihiko-que parecía tan entusiasmado como su hermana-y no tardo en unirse al abrazo grupal—por fin despertaste...no sabes lo preocupada que estaba.

Me encontraba un tanto incomoda siendo abrazada por los dos, mas que nada porque ambos lucían muy felices por algo que ni estaba enterada-aunque por lo visto tenia que ver con que algo me paso-. Me separe de ellos mirándoles interrogante, devolviendome la mirada con aspecto confundido.

— ¿Que sucedió?—pregunte a ambos de una vez, intentando aclarar esa incógnita. Los dos me miraron con pesar; oh mierda era grave, a ninguno de los dos les gustaba-o eso era lo que he entendido, realmente no esto del todo segura-y que de paso fueran miradas tristes solo me daba un peor presentimiento. — Bueno...Nagihiko y yo nos habíamos adelantado, ni siquiera notamos que no ibas con nosotros—me voltee a ver a mi amiga, que miraba a un lado hacia abajo y en sus ojos al apreciarlos solo pude ver un inmenso pesar a juego por como continuaba—cuando nos dimos cuenta ya estábamos fuera del laberinto y en ese momento se fue la luz—entre más hablaba, más dificultoso parecía el hacerlo—fuimos a buscarte con una linterna de papel que Nagihiko pude conseguir, mucha gente gritaba para ser solo un simple apagón pero de todos uno fue el que más me aterro...no tarde en reconocer de quien pero al ver—se detuvo en esa frase, note como sus nudillos se tornaban blancos apretando con fuerza los puños. Y yo naturalmente, seguía sin entender que paso.

— El grito fue tuyo, Nadeshiko fue la que estaba al frente y lo reconoció claramente, fue corriendo a buscarte pero cuando llego—su expresión que ya de por si se había vuelto rígida, se torno mas ruda y lamentable—estabas con la cara cubierta de lagrimas, te lanzaste hacia Nadeshiko susurrando ayuda. Te llevamos hasta la casa y no mostrabas signos de cambio, hasta que de un momento a otro te desmayaste, al llegar dijeron que tuviste un ataque de pánico y al final solo no pudiste aguantar mas—bajo la cabeza y sus mechones hicieron que no pudiera ver su mirada, aunque lucia igual de mal que su hermana.

— ¡Por favor, perdoname!—y nuevamente tuve que ver a otro lado; pero entre las actitudes que ambos han tenido desde que desperté, esta debió ser la peor. Nadeshiko se arrodillaba al frente de la cama, no podía verle la cara, pero por su voz se oía muy arrepentida e incluso algo rota—si hubiera estado mas pendiente de que estuviéramos juntos, no te habrías quedado atrás y no hubieras pasado nada de esto.

— ¡A mi igual, de verdad lo lamento!—por primera vez en mucho tiempo, su gemelo hizo por voluntad el repetir algo que su hermana hizo—yo soy el chico, se supone que debería a ver estado pendiente de las dos en vez de pensar en otras cosas, ¡perdón!

En ese momento, hubiera deseado que me fría cubierta que suelo usar con la mayoría estuviera presente; les diría que no sean un par de exagerados y que solo fue un susto, para luego irme de ahí con gracia; mas no podía, ¡joder aunque lo quería hacer, no puedo hacerlo!. Nagihiko fue un gran amigo de mi infancia, quizás el segundo mas importante que haya tenido; y por mas años de ausencia que hubieran pasado eso no se borraba de mis memorias. Nadeshiko estaba demás decir porque; aparte de ser mi mejor amiga de toda la vida y estar junto a ella en casi todas mis memorias, lo quisiera o no estaba perdidamente enamorada de ella y la sola idea de que estuviera al borde del llanto arrodillada frente solo me daban ganas de llorar también. Jamas podría el cubrir mi frialdad con ellos dos.

— Ya paren los dos, par de idiotas—les dije a ambos bajando un poco la mirada para evitar que me vieran dolida por verlos así; ambos se levantaron un poco, mirándome confundida. Baje de la cama y me puse al frente de ambos, acto seguido los abrace fuertemente poniendo mi cabeza entre ambos— ninguno de los dos tiene la culpa, ninguno de los dos tenia que vigilarme, y por amor al cielo, ¡paren de disculparse!—les pedí a ambos abrazándolos aun mas, mientras los dos no tardaron en corresponderme de la misma forma; no niego que todo esto solo sea mi culpa, pero el culparme por nada no arreglara nada, era mejor solo disfrutar de este momento.

Oí unos suspiros, todos fuimos a ver da la puerta donde en ella estaban la madre de los hermanos, tu tía y otros personas mas; nos miraban con una cara de dulzura que todas parecían estar viendo un montón de cachorritos o una película de amor en el climax. Tuve el leve impulso de golpear mi frente porque por cuantesima vez en el día estaba actuando blanda, pero para este punto estaba tan cansada que ni ganas de reprenderme tenia. La madre de ambos se acerco a nosotros y puso un hombro en Nagihiko.

— Aunque esto sin duda es muy emotivo, pero ya es algo tarde y Rima necesita descansar, lo mejor sera que se quede aqui esta noche; y ahora por favor salgan—les pidió con la misma gracia que siempre había estado presente en ella desde que la conocí y jamas se había desvanecido. Los dos se levantaron y antes de irse murmuraron un "Buenas noches" para luego cerrar la puerta.

Ahora volvía a encontrarme sola; suspire acercandome a la cama queriendo dormir un poco mas, queriendo apartar esos feos pensamientos que me provocaron ese ataque y embocar mis memorias de mi niñez. No importa que pase, siempre los tendré a ellos dos pensé recordando a mis mejores amigos de la infancia, con una sonrisa pintándose en mi rostro por la idea de que ambos estarían siempre conmigo.

NadeshikoPOV

— Rima tendrá que elegir a alguno de los dos—le mencione a mi hermano en lo que me sentaba en mi cama y el se enteraba el porque lo invite a mi cuarto. Luego de que mamá nos sacara del cuarto de invitados donde dejaron a Rima le dije a Nagihiko que quería hablar con él, y ya era obvio de que se trataba— ya vimos que el tratar de ganárnosla por nosotros mismos solo trajo problemas y personalmente no quiero volver a repetir lo que paso hoy.

— Por una vez estamos de acuerdo en algo—suspiro pesadamente al tiempo en que se recostaba de la pared, luego me mira— ¿y como lo haremos? no creo que la idea de decir abiertamente que estamos interesada en ella y gritarle "¡escoge a quien realmente te gusta!" sirva de algo.

— No se puede discutir con ello—me pase una mano por la frente para ver como demonios arreglábamos este lió; el tratar que se enamore de alguno de los dos solo acabo haciendo que sufriera una ataque, no podíamos ir ninguno de los dos a reclamarle que tenga que escoger entre ambos directamente...y ahí se me ocurrió una idea— ¡eso es!—exclame, a tiempo en que mi hermano me miraba un tanto sorprendido, probablemente el también estuviera pensando y yo lo interrumpí—sino podemos hacer que directamente escoja a alguno, que lo haga directamente, bien podemos pasar algo de tiempo con ella para que elija a algo de los dos indirectamente.

— Creo que capto la idea—me respondió pocos segundos después de que la propuse—pero antes de que alguno aparezca y arruine los planes del otro, mejor dictar algunas reglas—declaro el a tiempo en que yo asentía, seria lo mejor para no acabar como hoy—ninguno puede aparecer en los planes del otro para interrumpirlos o estar en medio, cada uno escogerá que hacer en el tiempo que pasemos con Rima, ninguno revelara los sentimientos del otro o algo embarazasoso, ¿hecho?—termino el mientras ponía una mano al frente para sellar el trato. Me pare de la cama y me acerque a él.

— Hecho— apreté su mano contra la mía para concluir con el acuerdo— que gane el mejor.

— Que gane el mejor— repitió el mis palabras a tiempo que soltábamos las manos y se iba a su cuarto, era momento de planear...

Al día siguiente...

El timbre de clases sonó haciendo que la gran mayoría de los alumnos soltara un suspiro de alivio; ya que este era el timbre de salida y casi todos salieron tan rápido como pudieron pareciendo que la silla tuviera carbón encendido. Mire con cierta gracia este hecho, siempre me daba risa ver como mis compañeros-que en su cabeza solo querían llegar a casa, acostarse en el sofá y ver televisión-iban tan rápido que seria estupendo si el maestro de gimnasia lo viera y subiera sus notas.

Yo nunca tenia demasiada prisa, unos minutos mas tarde al llegar a casa no me matarían y mi idea de llegar a casa no era hacerlo sudada. Rima al igual que yo tampoco se apuraba, se que no le gustaba correr y ni siquiera el sentarse a descansar podía hacerla cambiar de idea; suerte para mi porque planeaba hoy pasar el tiempo con ella que había acordado con Nadigihiko; el prefirió hacerlo el viernes en la noche.

— Rima—la llame acercándome a ella, no tardo en voltearse viéndome en vez de a sus útiles—para compensar lo que paso ayer, ¿puedo ir a tu casa para que pasemos algo de tiempo juntas?—espero que acepte, el colmo seria que por ello luego salga con Nagihiko me tenga rechazada tan abiertamente. Ella termino de guardar sus utiles y se fue hacia la puerta, o mierda, ¿acaso ella...?

— Claro, vamos—dijo sin mirarme saliendo del aula. Sin que lo notara suspire aliviada, al menos mi oportunidad se había desvanecido.

Llegue a casa junto con Nadeshiko, como siempre a esta hora estaba sola ya que mis padres llegaban tarde en la noche. La verdad es que me había puesto algo nerviosa cuando pregunto, ella no a estado en mi casa desde hace años, y el que estuviéramos a solas nosotras dos en la casa no ayudaba en lo mas mínimo, pero no podía rehusarme después de todo "¿Que tiene de malo que tu mejor amiga quiera ir a tu casa? ¡sino están los padres habrá mucha mas libertad!" si si, pero yo ayuda al maldito órgano que me ha metido en este aprieto, no existía forma de explicar esto sin que hubieran sospechas y ni loca dejo que pase.

— No a cambiado nada—con nostalgia Nadeshiko empezó a ver con detalle la casa, era curioso como parecía ver todo con cariño cuando a mis ojos no eran mas que simples paredes que aunque resguardaran lindos recuerdos, también poseen gritos y quejas de horror— ¿que quieres hacer?—pregunto de repente volteándose.

— No tengo nada en mente, fue una sorpresa que vinieras—la verdad ni tenia idea, normalmente veíamos televisión-muy absurdo-veíamos en mi armario y combinábamos distintos tipo de ropa-nos cambiábamos en la misma habitación y por obvias razones me opondría a la idea- no bañábamos juntas-aun peor.

— ¿Que te parece hacer unos pastelitos? al menos así podría recompensarte mejor por lo de ayer—propuso acercándose a la cocina. Era una buena idea, seria lindo probar algo casero y no incluía algo que me pudiera sonrojar.

A continuación me senté en la mesa mientras veía a Nadeshiko sacar los ingredientes y empezar a cocinar. Como buena anfitriona debería ir yo a cocinar o ayudarla por lo menos; sin embargo fue ella la que se propuso el ayudar y claro, también esta el hecho de que soy un desastre cocinando y no quería hecha a perder todo. Así que me satisfacía con verla cocinar y cantar levemente, no era tan descortés como para dejarla sola y el verla cocinar era mas entretenido de que lo que parece; sin contar que aunque no era tan buena cantando como Utau tenia una voz bonita y el perderme en la melodía me hacia disfrutar mucho.

— Mi corazón no parara de gritar...todos los sentimientos que estaban en mi hoy quieren salir—cantaba alegremente una melodía que creo era el opening de Sword Artistica o algo así; ¿que? me gustaban algunos programas como Tsubasa Reservoir Chronicles o Accel World, pero no significa que sea fan de todo lo que pasan en la televisión. Sin embargo de un momento a otro paro de cantar y me miro, luego me dio una sonrisa— debe ser aburrido verme cocinar, ¿por que no me ayudas?—planteo agarrando mi mando y acercándome a una batidora con la mezcla—se que no te gusta mucho cocinar, pero esto no puede ser peor que estar sin hacer nada y no es muy difícil.

Suspire, ella se fue a buscar otras cosas para la crema del postre; me encogí de hombros y empece a batir. Era una batidora eléctrica así que no era tan difícil como con una manual, pero todos los ingredientes se ponían alrededor del pote y al final todo terminaba sin mezclarse bien. ¡Grandioso! solo yo soy tan mala para la cocina que aun con batidora eléctrica no lo hago bien, denme un aplauso.

— Tienes que pasar los batidores alrededor para sacar lo que se disperso por los lados, deja que te ayude—Nadeshiko me rodeo situándose detrás mío, pasando sus manos junto los mio y entrelazando nuestras manos; me sonroje un poco por este acto pero al estar ella detrás creo que no lo noto. Manipulo la batidora haciendo lo que me dijo y las dos juntas fuimos mezclando; era una pena que me estuviera dando un consejo de cocina cuando yo ni le prestaba atención, me limitaba a disfrutar de su calor que se juntaba con el mío, como me rodeaba casi en un abrazo y posaba su cabeza en mi hombro y sentía sus movimientos en los brazos.

Al no hacerle el mas mínimo caso a la batidora, no note como aflojaba mi mano y accidentalmente movía el interruptor de velocidad llevándolo al máximo. La batidora se volvió loca con la velocidad haciendo que empezara a disparar la mezcla; y al hacerlo salí de mi mundo perfecto de lo mas sorprendida, del susto me fue para atrás produciendo que Nadeshiko se cayera y conmigo en el proceso. Me moví boca abajo tratando de detener la caída con las manos, aunque solo acabe siendo un saco por no hacerlo a tiempo; me queje levemente levantándome un poco, me detuve en seco. Al abrir los ojos la cara de mi mejor amiga estaba a pocos milímetros de la mía, me sonroje al instante al darme cuenta de que casi podía rozar sus labios con los míos.

Unos segundos que me parecieron eternos en la perdición de no poder besarla ni de por fin ser yo quien se apoderada de sus labios por primera vez. Deteniendo mis ideas y sacándome de ese limbo, me cayo un parte de la mezcla en la mejilla, cuando vi la batidora aun seguía girando a toda velocidad, solo que ahora tenia los batidores al aire y lanzaba el revoltijo a todas partes. Deje de concentrarme al sentir que tomaban la mixtura de mi mejilla, cuando me fije, Nadeshiko no solo fue quien me lo quito, sino me lamió la mejilla para hacerlo.

— Delicioso— sonrió saboreando como si nada. Tan pronto como mi mente proceso la idea de que Nadeshiko lamió mi mejilla; me pare a velocidad de relámpago corriendo fuera de la cocina.

— V-voy a buscar algo para limpiar—balbuce en el corto lapso en el que yo aun seguía presente en la cocina hasta que pude salir de ahí. Una vez en el pasillo me puse de espalda contra la pared respirando sonoramente, estaba totalmente segura que me encontraba roja como una cereza solo por ese acto; pase las yemas de mis dedos por mi mejilla, donde ella había relamido, con mi imaginación volando en otras ideas de donde me hubiera gustado que cayera esa mezcla...creo que me salio humo de las orejas por esas ideas, ¡Deja de ser pervertida Rima!

Luego de calmarme-y de dejarme una nota mental de tratar de no volver a ver programas yuri-pude encontrar algo con que limpiar el desastre que causo la batidora. Cuando termine de limpiar Nadeshiko ya había terminado la receta, y aunque parte de la crema termino en muchos lados de la cocina, quedo suficiente para los pastelillos. Al final decidimos ir a ver televisión mientras los comíamos. Curiosamente terminamos viendo una maratón de Stawberry Panic! ya se lo que me prometí pero al ver la cara de emoción de Nadeshiko no pude decir nada.

El capitulo 14 estaba empezando cuando sentí la cabeza de mi amiga sobre la mía, y extrañamente paso sus brazos por mi cintura y pegándome a ella, me sonroje mucho al tener que sentarme en sus piernas por como me agarraba—Na-Nadeshiko que estas...—no termine la frase porque cuando vi tuve la respuesta: se había quedado dormida; oh claro, ella cuando se quedaba dormida solía abrazar lo que tuviera mas cerca, normalmente se llevaba un peluche o una almohada para abrazarla y dormir cuando me quedaba en su casa; supongo que yo era lo mas cerca que tenia. No quise despertarla, seria una pena y aunque tengo que intentar olvidarla, no es mi culpa que el propio destino me ponga en estas situaciones. Puse mi cabeza en el hueco de su cuello, y pase mis brazos por su torso abrazándolo yo también, dejándome lleva calor que irradiaba y su olor natural que siempre me recordaba hermosos recuerdos.

Y el viernes en la noche...

Estaba llegando al centro comercial, ojala Nagihiko no lleve mucho tiempo esperándome. No sabia exactamente porque Nagihiko me había invitado a venir aquí, según él solo quería pasar un rato divertido, no sabia porque decidió que fuera yo en vez de Kukai-que fue su mejor amigo en primaria-o por lo menos todos los demás. Sin embargo pensé que era mejor no buscarle la quinta para al gato y simplemente presentarme.

Cuando llegue a la entrada como acordamos, si se encontraba esperandome, al verme no se disgusto sino que me regalo una sonrisa, suspire de alivio, no creo que llevara mucho aqui.

— ¿Lista?—me pregunto con una sonrisa amable, era curioso como se parecía tanto a Nadeshiko físicamente pero a mi siempre me pareció que sus gestos-sobretodo sus sonrisas-eran diferentes. Asentí un poco animada, seria agradable el pasar algo de tiempo con uno de los gemelos Fujisaki sin sonrojarme o estar con mi corazón como loco.

— Por cierto, en lo que me fui, ¿como han ido las cosas?—interrogo algo curioso. Con todo lo del traslado y el querer relajarse un poco en casa, aun no a vuelto a clases y no creo que haya podido hablar con nadie de sus viejos amigos aparte de mi.

— No ha pasado mucho, luego de tu parte me uní a los guardianes con un nuevo puesto—me miro algo escéptico de que el colegio hiciera una excepción por mi—no preguntes. Ikuto Tsukiyomi que esta un grado mayor que nosotros se intereso en Amu y él y Tadase han entrado en una discusión por ella, y no se sabe como no decide cual quiere de verdad. Kukai esta enamorado de Utau, ella le corresponde, ninguno de los dos se ha dado cuenta y todos acordamos dejar que ellos lo arreglen, aunque hemos tenido que sobornar a Yaya un par de veces— torcí los ojos recordando como la sugetabamos y comprábamos dulces para que se calmara; con eso ultimo Nagihiko empezó a reír.

— ¿"Solo" eso? Me sorprende que un calamar no atacara la ciudad en lo que no estuve—ambos reímos con ese chiste. Ya me di por vencida con eso de ser "Fría y glacial" con Nagihiko, no había manera de quitarme la costumbre y no quería estresarme por actuar como antes con él.

— Y ahora el señor Fujisaki tiene sentido del humor, ¿tanto milagro paso?—bromee con el mientras le daba un leve empujón, nunca le gusto ser muy bromista aunque yo siempre ame la comedia.

— No eres la única a la que le han pasado varias cosas, ademas si mal no recuerdo deberías agradecer, te encantaba la comedia—me devolvió la broma, se nota que no se acuerda, de no ser porque aprendí a controlarme, le hubiera dicho que sus bromas eran de novato y me hubiera puesto furica— por cierto, y ¿tu estas interesada en alguien?

Y como era de esperarse, en la mente solo me apareció Nadeshiko abrazándome como paso la ultima vez que vino a mi casa. Me sonroje al recordarlo y mire hacia otro lado, era un buen amigo mio y todo, pero la idea de contarle que estaba enamorada de su hermana no me agradaba nada— n-no me gusta nadie—por alguna razón creo que le agrado esa respuesta, luego agarro mi mano e hizo que lo viera.

— Bueno, no nos hemos visto en 5 años, asi que te debo unos 5 de tus cumpleaños, ¿vamos a buscarlos? —propuso él con una sonrisa, para luego llevarme hacia donde estaban las tiendas.

De esa forma recorrimos todo el centro comercial; claro que aunque era una broma de Nagihiko el si parecía dispuesto a comprarme cosas, pero me pareció exagerado, a fin de cuentas yo solo fue una amiga, no tenia que tener tantos regalos. El tiempo paso rápidamente en lo que pasábamos en las tiendas, aunque si me lo preguntan no todos los chicos se aburren con las compras, Nagihiko lucia muy satisfecho. Luego de recorrer todo el centro comercial me invito a la plaza que había cerca. Ahora que la noche cayó y que solo estaban encendidas las luces de los postes de luz de aspecto antiguo que le daba cierto toque especial. Sin embargo mi acompañante no lucia muy centrado en lo mismo que yo.

— Rima—me llamo a tiempo en que lo veía, lucia algo nervioso y sonrojado; cosa que me confundió, ¿pasaba algo?—esto sonara algo precipitado, pero aunque no nos hemos visto en años, todo este tiempo e estado pensando en ti y en tu sonrisa—comenzó mientras agarraba mis manos con las suyas, oh oh, ya se a donde va esto—lo que trato de decir es que...estoy enamorado de ti desde niño. Se que quizás no me correspondas, más se que puedo cambiar eso; Rima, ¿ querrías ser mi novia?

Note cuando empezó la declaración, esto me pasaba decenas de veces en la semana, y todos eran igual de rechazados porque ninguno me interesaba. Pero ahora no era igual. Casi me quede en shock al darme cuenta totalmente que de todos los chicos que me habían conocido, al igual que mucho se enamoro de mí. Para mi siempre fue un chico amable, divertido y que era muy dedicado a la tradición de su familia-sea la que fuera porque yo no estaba enterada-nunca pensé que el me viera como algo más...lamentablemente, en lo que si coincidía con los otros chicos era que yo no estaba enamorado de él, fue mi mi amigo pero nunca un amor.

Pero la persona que si amas no te ama a ti, ¿cierto? al darme cuenta de la verdad en esas palabras, fue que lo note: esto no era mas que pura ironía; a él siempre le guste yo, y yo me enamore de su hermana gemela. Y por mas amor que le tuviera a ella, jamas me correspondería, así como yo no lo hacia con mi mejor amigo. Pero eso puede cambiar; ahora cambiaría de estrategia, en vez de hacerme olvidar a Nadeshiko, me esforzaría para Nagihiko estuviera en su lugar.

— Si Nagihiko, quiero ser tu novia—afirme lo más alegre posible que me fue en ese momento; una gran sonrisa se dibujo en su rostro mientras me abrazaba fuertemente, por no traer sospechas le correspondí de la misma manera. Algo raro se movió entre los arbustos que estaban cerca de nosotros, y creo que vi...¿una coleta de caballo color violeta? debo estar imaginando cosas, creo que tanto estrés últimamente me puso paranoica.

Unos labios se empujaron contra los míos en lo que fue un tímido beso. No tarde en razonar que Nagihiko en su ataque de euforia me beso, empece a corresponderle tranformandole en un humilde y tierno beso. Pero aquí no existía felicidad para mí, no estaba el sonrojo extremo o el latir frenético de mi corazón, porque no era Nadeshiko, no era la dueña de mi corazón, y se que ella jamas me besaría por voluntad, solo me quedaba el amor de su hermano; ojala eso ayude a mi corazón roto por darle fin de una vez por todas al amor que le tuve todos estos años a mi Nadeshiko.

Joo pobrecita Rima, tiene que dejar su amor atrás T-T

Bueno, como quizás noten, empece este capitulo hace tiempo, pero hoy decidí terminarlo de una vez.

Lamento el bajón de calidad, e tenido algo de presión últimamente.

Soy el Lirio Lila y me despido.