—Lapin! —sonríe Francia desde la cama, saludándole con la mano—, ¡Ven acá!
—¿Qué haces...? ¿ya estás...? por... esto... I-I... —vacila Inglaterra buscando la puerta a su espalda y apoyándose en ella para tener algún tipo de soporte aunque sea moral, sonrojado.
—Veeeen! —se escurre un poquito más adentro—. Ya estoy listo, ¿tú no?
—I... Yo creo que... —mira alrededor buscando un poco de ayuda—. Estaesunamalaideayvoyadormirenelsuelo.
—Noooo... —se ríe y abre la cama—, vas a congelarte, no seas tonto.
Inglaterra se echa al suelo y se hace bolita.
—Angleterre, ¡no seas tonto! Te acusaré con tu rey si no duermes aquí.
—What? —se arrodilla sacando la cabeza por los pies de la cama.
—¡Te acusaré y te reñirán todos y te obligarán a dormir aquí!
—¡No harías eso! —anda de rodillas hasta el borde de la cama apoyándose en ella.
—¡Sí que lo haría! ¡Y lo voy a hacer, gritaré de una vez!
—Eres una rana tonta, fea y traicionera si haces eso —le señala con un dedo.
—Ven y duerme aquí conmigo y no lo haré —sonríe dando unas palmaditas en el colchón.
Inglaterra se sonroja y se echa un poco para atrás, frunciendo el ceño.
—Voy a gritar si no lo haces... ¡Y vendrán y te obligarán!
El británico abre la boca creyéndoselo y luego la cierra apretando los labios y poniéndose de pie con el ceño fruncido.
—No tengo sueño. No pueden obligarme a dormir si no tengo sueño —se cruza de brazos orgulloso.
—¡Ven aquí! —se acerca a él y le agarra de un brazo, jalándole un poquito—. No tenemos que dormir.
Esa declaración le sonroja aun más, por que de hecho Francia y España siempre están hablando de cosas de esas que se hacen en las camas con besos y... cosas puaj de ese tipo, da un paso atrás soltándose del brazo.
Ah, ¿quién es el chantagista maligno ahora? eh? eh? pero clarooo nooo con el señorito Francia no nos metemos, el señorito Francia es perfecto. ¡JUM!
