Este fanfic no tiene fines de lucro y sus personajes no me pertenecen.

Bueno chicas-o chicos, aunque lo dudo-, por fin me he puesto a escribir-complicaciones, como se me enrolla la vida-y no van a creer quien va a ser el protagonista de este capitulo...¡Nagihiko!

¡El sentimiento que habita en nuestro interior!

Capitulo 13. El verdadero significado de ser un hombre.

NagihikoPOV

Suspire mientras terminaba de dar mi paseo por el parque y volvía a la casa; entre mas lo pensaba mas absurdo era el tema, ¿como es que evadía mi propio hogar al que no estuve por años porque mi hermana estaba en estado depresiva-agresiva? bueno, me suponía que el saber que Rima era mi novia no le iba a gustar en nada, pero esto ya era el colmo; llevamos discutiendo como locos cada vez que nos encontramos en la casa, eso o simplemente nos mandamos miradas y frases cortantes estando casi todo el tiempo en silencio.

Incluso madre se estaba preocupando-como la muerte de papá, no suele hablar mucho de como se siente pero se notan sus miradas al vernos pelear como si fuéramos Estados Unidos y Alemania en la segunda guerra mundial-; no me gustaba el saber que ella estaba así por nuestra culpa, no quería que estuviera triste, sin embargo no creo que pueda hacer algo; es decir, ¿como explicarle que justamente la niña que nos presento para que no estuviéramos tristes en la infancia, había provocado un triangulo amoroso?-y ni entrar en el tema que la familia sepa que Nadeshiko es lesbiana, esto seria una catástrofe-

No solamente eso, incluso yo me estaba empezando a sentir mal por Nadeshiko. Demonios, ¡lleva 4 días sin ir al colegio y 5 apenas saliendo de su habitación!, si, mi hermana y yo no tuvimos nunca una buena relación-y el estar discutiendo por el amor de Rima no ayudo en nada precisamente- mas no por eso quiero que este deprimida en su cuarto sin salir o ir a la escuela. —Decidido, una vez que llegue a casa a hablar con ella para que pare ya, al menos así mi conciencia estará tranquila—me determine mientras me apresuraba a ir a casa.

Ademas, Rima-chan esta muy preocupada por ella—pensé en el camino. La verdad eso me preocupaba bastante, siendo franco no me podría esperar otra cosa; hasta yo he visto esa química mágica de amistad que han tenido ambas desde el momento en que se vieron, no seria la Rima-chan que tanto amo sino estuviera preocupada. Me duele el tener que callarme la boca, ¿no obstante, como le cuentas a tu novia que tu hermana gemela esta enamorada de ella? ¿y que ahora esta mas que deprimida que ni de la casa quiere salir? parece el inicio de un mal chiste; y como no me gusta mentirle a ella, pues me he quedado callado sin decir nada.

Entre estos pensamientos no tarde en llegar a la casa. Tome aire mientras iba sin lentitud hasta el cuarto de mi hermana, entre mas rápido vaya mas pronto arreglare este lió sin mas heridos. Una vez que llegue al frente toque con suavidad pero lo suficientemente fuerte para oírlo, pero no salio ni un ruido; gruñí, seguía en el plan "sino existo, no duele"; sin mas remedio, entre de una vez sin importar que me dejara pasar o no. Al ver a simple vista pareciera no haber nadie, a pesar de ello yo estaba seguro que no estaba en el baño o comiendo por fin-desde todo esto apenas a comido, una de las razones por las que me siento aun mas culpable-, conocía a mi hermana lo suficientemente bien para saber que estaba bajo las sábanas.

Al quitarlas me encontré con el cuerpo de Nadeshiko, sus ojos miraban a la nada y estaba algo pálida, ni siquiera llevaba su coleta y traía el pelo suelto y desparramado; del susto me estremecí viendo fijamente, ¿podría ser que... sus ojos con apariencia de muerte se mueven hacia mi, se levanta un poco y me mira con enojo. Debe ser la primera vez que suspiro de tranquilidad cuando me manda una de esas miradas, ¡por un momento pensé que estaba muerta!

— No me des esos sustos, pensé que estabas muerta—dije llevándome una mano al pecho y tomando una bocanada de aire. Ella solo me miro con desdén, lo curioso es que con el kimono suelto que traía y su pelo así, casi parecía una versión algo mas pequeña de mi-por ser el chico yo era algo mas alto y con hombros mas anchos por naturaleza-.

— Quizás lo este, solo que no se demuestra en mi apariencia precisamente—hablo mientras se volvía a tumbar a la cama acostándose de lado, acariciando levemente la la colcha. Eso solo hizo que mi alivio se transformara en enojo; y no era hacia Nadeshiko, sino conmigo mismo porque es por mi culpa que esta así-muchos no se dan cuenta, al menos yo soy lo suficientemente observador para notar la diferencia-lamentablemente, creo que es mi hermana la que pagara los platos rotos por la ira.

— Joder Nadeshiko, no puedes quedarte ahí solo porque Rima me ama a mí—le reclame molesto cruzándome de brazos. Ella se sentó molesta en la cama, lo que hizo incluso bajar un poco mi propia furia; parecía que estaba apunto de atacarme.

— ¿Tienes una maldita idea de lo que estoy pasando?— exigió mi respuesta quitando la sábana de un manotazo y poniéndose de pie— ¿acaso has tenido que soportar su frialdad? ¿o has estado ahí para consolarla al menos una vez?— empezó a protestar. Ante todos esas declaraciones solo provocaron en mi confusión.

— ¿Se puede saber de que estas hablando? eso no suena para nada a Rima-chan—pregunte confundido y sin entender; ella ante mi respuesta se puso a reír a tal punto que parecía casi cinismo. Eso solo me confundió más, Nadeshiko no era de las que se pasaban riendo como una descarada, aunque tampoco era de las que se derrumbaba fácilmente ante la tristeza-yo supe desde pequeño como la lastimo lo de nuestro padre y como aguanto todo fuertemente aun siendo tan joven-significa que esto debe ser demasiado fuerte incluso para ella misma.

— Se nota que no has estado aquí en años, y mucho menos has tratado de hablar sobre el pasado, ¿o me equivoco?— empezó a hablar con la cabeza abajo cubriéndole el flequillo la mirada, el que ya no sonreía-aunque fuera como antes-solo me hizo tener un escalofrió en la espalda— No tienes una maldita idea de como fue Rima después de Seiyo, era fría y distante, sobretodo conmigo; sino me crees, preguntale a Amu-cha, Kukai-kun, Tadase-kun o a cualquiera—fue apretando mas los puños, incluso creo que también la mandíbula jurando oír el crujir de sus dientes; eso o el verla tan molesta me esta volviendo paranoico— yo tuve que estar ahí cuando los padre de Rima empezaron a pelear, ¿o tu de que demonios creías que fue ese ataque de pánico?; ¿tienes una maldita idea de ver como la chica que amas llora sin parar, sabiendo que no puedes hacer nada para que lo que la vuelve triste pare?

Conforme hablaba, yo no me podía creer lo que decía; ¿Rima insensible? no he pasado demasiado tiempo con ella, pero jamas se mostró glacial; por el contrario, nos hemos reído y ella a reaccionado como siempre, pareciera que fuéramos niños nuevamente distrayéndose con una simple conversación. Solo se a portado distante en estos días, pero a sido su culpa. Ese pensamientos me hizo volver a enfurecerme apretando los dientes, ella no era la única con derecho a molestarse.

— Mira quien lo dice, por tu culpa, ¿Tienes idea de lo triste que ha estado Rima? ¿De lo preocupada que esta por que su mejor amiga no da señales de vida?—estaba tan molesto que por poco gritaba, de no ser porque este no era el lugar para hacerlo. Ella al oír eso se sorprendió, pero volvió a bajar la mirada con depresión; me sentía que estaba corriendo en círculos, primero triste luego enojada, después triste y de nuevo enojada, ¡¿donde esta la salida?!

— No creo que importe, yo solo soy su reemplazo; probablemente solo se ponía fría conmigo porque yo le recordaba a ti y la ponía triste, y probablemente la razón por la que no me empujo de un manotazo cuando la besaba es que somos muy parecidos, desgraciadamente—menciono triste mientras se volvía a tumbar a la cama, suspire tranquilo, al menos así no me apuñalaría con su nagit-un segundo; ¡¿Cómo que se beso con Rima!? ¡¿Y mas de una vez?!—Tranquilo Nagihiko, un problema a la vez luego trataremos de averiguar cuanto se ha besado con tu novia, primero a que deje de ser una emo—razone tratando de calmarme, no podíamos entrar en el tema de los besos si aun no arreglábamos el que ella estuviera mas deprimida que Julieta cuando murió Romeo.

— Bueno, a mi tampoco me agrada el que seamos gemelos, o hermanos, hay que ser franco—empece a hablar, sin embargo con esto ella no reacciono, lógico, debe ser de las pocas cosas en las que estamos de acuerdo— pero el que estuviera enamorada de mi o no, no hay porque ponernos así, es decir, ¿realmente no pensaste que te iba a corresponder o si?— decía en tono de broma; pero ella no dijo nada, no se movió, permanece como con el comentario anterior, eso me sorprendió—¿de verdad lo pensaste?

— No, no lo hice—respondió por fin sacando un poco la cabeza de su almohada, mas no hizo nada mas, no se volteo a verme o por lo menos algo para ponerse mas cómoda—es solo que no pensé que te escogería a ti; en todos estos años ella nunca menciono que estuviera enamorada de ti; pensé que eso solo le aclararía la perspectiva, pero que seria solo un escalón en nuestra competencia—yo volví a suspirar, esto me estaba quitando la paciencia, y eso que normalmente es mucha, pero el aguantarme este numerito por alguien que no agrada solo la hacia acabarse mas rápido que mantequilla derritiéndose al sol.

— Pero no podemos hacer nada Nadeshiko, es solo que uno no elige de quien se enamora, nosotros dos los sabemos mas que nadie—admití siendo por fin algo sincero en frente de ella; aunque me alegro que ella quiera estar conmigo, no significa que yo me alegrara por estar enamorado, sobretodo el darme cuenta al momento de mi partida. Ella no dijo nada, quedándose ahí quitecita; eso solo me hizo reventar el ultimo gramo de paciencia que me quedaba— ¡Muy bien, hasta aquí!—reclame poniendo los brazos en jarras, ya casi gritando y por fin consiguiendo su atención, y que bueno que así pasaba, porque como me ignorara solo me pondría mas furico—¡Deja de ser tan malditamente egoísta por dios! ¡Rima la esta pasando muy mal por tu culpa! ¡Yo estoy aquí haciendo el tonto en un intento de que te animes! ¡Y estas armando una escenita solo por tu ridículo capricho!

— ¿Qué...dijiste?— empezó a decir mientras con algo de lentitud se paraba de la cama, nuevamente dejando que su flequillo le cubriera la mirada; aunque desde donde veía pude ver por el resto de su rostro que estaba seria. Yo no me inmute por eso, sino que sencillamente le seguí viendo permaneciendo firme.

— Dije que lo tuyo es solo un capri—no pude terminar la frase, mi enojo y mi furia fueron congelados momentáneamente por la sorpresa, paso mientras perdía el equilibrio y me tambaleaba hasta caer en el suelo por la fuerza de su golpe; Nadeshiko me había dado una cachetada; al pasar mi mano por la seguramente roja marca en mi rostro, nuevamente estaba furibundo y la mire directamente levantándome; y todo se desvaneció de nuevo al verla. No era su rostro furioso como me esperaba ver, Nadeshiko estaba llorando. ¿A este punto has llegado? ¿De hacer a tu hermana pequeña llorar? oí de repente en mi cabeza, recordando las muchas veces que antes madre nos decía lo unidos que eramos antes de la tragedia, que nunca nos separábamos y que yo siempre trataba de protegerla. ¿Cuando se acabo todo eso? ¿desde que momento dejo de ser mi hermana pequeña, para ser solo una compañera de casa, una extraña, una enemiga? desde lo de papá, cuando decidió aguantarse su tristeza en vez de cumplir los deseo de papá; pude responderme yo solo esta vez, sin embargo, algo completamente nuevo me llego a la mente ¿Y de verdad crees que tu padre querría que estuvieran en esta guerra? ¿de saber que el gran hermano mayor se convirtió en el chico que lastimo a su propia hermana, por culpa de su muerte? empezó a hablar mi conciencia volviendo a ver a Nadeshiko, que seguía llorando en la misma posición; viéndome furiosa, y a la vez melancólica y frágil, como mi pequeña hermana menor de tres años que se raspaba la rodilla y yo iba ahí para tranquilizarla, o cuando perdía un juguete y yo la ayudaba a buscarlo.

Apreté los puños, siendo mi turno de bajar la cabeza. Debo admitir que eso me daba una nueva perspectiva de lo que hacia; dándome cuenta que al querer cumplir los deseos de mi padre, a la vez rompí sus deseo de que fuéramos una familia feliz—Ya nada se puede hacer, lo hecho hecho esta—razone con frialdad por fin mirándola a los ojos, donde ella no se alteraba o se movía.

— Yo solo deseo la felicidad de Rima, si eres tan egoísta para derrumbarte en vez de eso, es tu problema—casi le escupí las palabras a la vez que ella me veía sorprendida y anonadada. Yo me voltee para irme yendo hacia la puerta sin planear seguir este debate sin sentido.

— Si yo no la deseara, ¿no crees que estaría tramando un plan para separarlos en vez de estar aquí llorando?—hablo asombrándome y haciendo que volteara a verla; ella observaba el suelo con mirada de derrota, para luego contemplarme nuevamente—solo porque haya decidido que su felicidad es primero, no significa que no me duela el perder a la única persona que me entendía y que amaba de verdad—refuto volviéndose hacia su camina y tirándose nuevamente a su depresión.

No me detuve a seguir con esto, sinceramente ya había sido demasiada charla y estrés por un día. Decidí a la vez no solo salir de su habitación sino nuevamente de la casa, el caminar un poco me despejaría la mente y me relajaría. Vi mi reloj y me di cuenta: Rima-chan ya debería de haber salido del colegio, el visitarla seria la manera perfecta para animarme; y al menos me cercioraría de animarla para que no estuviera tan mal por no poder decirle de Nadeshiko.

Por suerte como vivimos cerca no tarde mucho en llegar a su casa, toque el timbre y espere pacientemente en la puerta...como por 10 minutos, ¿habrá pasado algo?; no pensé que tocar fuera mas útil así que intente abrir la puerta-vale la pena probar ¿no?-curiosamente, eso si funciono. Me pregunto que paso que dejo la puerta abierta, ella no suele ser así de descuidada con ese tipo de cosas, sin contar que es peligroso.

Al entrar la busque por las sala, la verdad no estaba seguro donde estaría porque nunca vine a su casa-¿que? yo solo era el hermano de su mejor amiga, eso no hace que vayas a su casa-. En la sala no se encontraba, así que pase por la cocina pero tampoco, al final decidí que seria mejor seguir en el piso de arriba que en planta baja. Al subir note que solo una de las puertas se encontraba abierta, me acerque a ver y efectivamente, era el cuarto de Rima.

Avance con normalidad dispuesto a saludarla, hasta que note que no estaba acostada en su cama leyendo, estaba durmiendo. Me aproxime silenciosamente sentándome con suavidad en el borde su cama. Al principio pensé que se veía muy tierna, hasta que note algo que hizo que parara de pensar así: estaba llorando, o mejor dicho, Rima había llorado mientras estaba despierta. Sin embargo mas me importaba el porque había estado llorando; se que estaba preocupada por Nadeshiko pero no creo que por eso llore...un minuto, si esta preocupada por Nadeshiko, ¿por que no ha tratado de buscarla?

— Nadeshiko— empezó a hablar entre sueños-cosa que se me olvido que hacia-le preste atención; pero mi sospecha ya estaba clara, de seguro si le había hecho mas daño el no saber de su amiga, ya se iba a enterar cuando la vi—... te amo Nadeshiko— decía abrazando mas la almohada dejando que un par de lagrimas se escaparan. Al oír esa frase sentí al mundo caerseme encima, con mis ojos como platos y mi boca abriéndose en par en par. Me levante de la cama negando levemente con la cabeza, y casi corriendo salí de su habitación para estar en el pasillo.

— No, esto no esta pasando, es solo mi estúpida conciencia queriendo hacerme sentir culpable por lo de mi hermana—decía agarrando mi cabeza en un intento por recuperar la cordura. No, esta vez no fui yo, yo solo comento en tu cabeza, no pongo voces de otras personas y mucho menos hago que muevan los labios oí dentro de mi cabeza— ¿sabes? de todas las cosas que tiene un ser humano, tu debes ser la mas inútil—le insulte mirando al techo, o mejor dicho, a la nada; no era mi culpa, cuando estaba nervioso hacia tonterías, y creo que estaba cerca de un ataque de nervios—Tranquilo Nagihiko, no es nada, de seguro fue tu imaginación, ¿por qué a Rima le gustaría tu hermana?

Mas interesante seria preguntar porque estaría enamorada de ti tuve ganas de saber como golpear una conciencia en ese momento, pero me di cuenta que la verdad nunca me lo había planteado pero tenia razón. Si pase tiempo con Rima en la niñez-lo suficiente para que yo me enamorara de ella-nunca mostró señales de que le gustara, ni un sonrojo, un tartamudeo, nada. Pero si mal no recuerdo, con Nadeshiko era otra historia, en el festival mas de una vez se sonrojo con su cercanía, y la mirada que tenia al verla a ella...me preguntaba porque parecía que los ojos de Rima brillaban tanto, ¿de verdad podría ser...?

No, es imposible, si fuera así, ¿por qué aceptaría ser mi novia en vez de ir con Nadeshiko que le corresponde? piensatelo un poco, ¿cuando tu hermana te dio la idea de que ella se le confeso? ahora que lo oía...se que cuando regreso de casa andaba con una sonrisa tonta y creo que ni me oyó cuando le pregunte que sucedió ese día; en ese momento pensé que quizás tuvo éxito con Rima; luego de que al día siguiente no me lo restregara en la cara-o lo haya mencionado por lo minino- y sin ninguna sonrisa demasiado grande como para ser "el primer momento de novia con Rima" supuse que solamente pasaron un bonito momento.

Bueno, eso era un excelente punto; pero eso no explicaba porque fue muy fría con ella justamente luego de mi partida. Pero ahora que lo pienso, ella no solo empezó a ser fría con ella, con todos; y yo me fui antes de las peleas de sus padres, ¿habría tenido eso que ver? posiblemente. Ademas, ella dijo que yo era la razón por la que no la apartaba de un manotazo, pero Rima y yo solo nos habíamos besado una vez; estaba tan contento que cuando la vi feliz pensé que estábamos igual, y ahora que lo razono con mas tranquilidad, no lucia como ella misma, parecía mas bien que estuviera...¿actuando?

Oh mierda...Rima no solo estaba llorando por no ver a Nadeshiko, estaba llorando porque ella pensaba que no le correspondía. Primero Utau y Kukai, luego Rima y Nadeshiko, ¿es que nadie aquí tiene ojos para saber cuando alguien que amas le gustas o qué?. La verdad es que me sentía terrible, al final no solo mi hermana tenia la razón, la única chica que me ha gustado alguna vez esta enamorada de mi hermana gemela-cruel ironía-. Sin embargo, yo podía seguir como si nada; es decir, si, sabia que Rima estaba enamorada de mi hermana, ¿pero también fue por alguna razón que acepto aun sabiendo sus sentimientos no?—De acuerdo, ahora planteate que es mas importante, ¿hacer feliz a la chica que amas, o que la persona que ama esa chica lo haga?—hice como si lo pensara por unos segundos, suspirando luego de un par. Ni siquiera había sido necesario pensarlo, de inmediato sabia la respuesta: Amo a Rima y no quería dejarla, pero prefería que fuera feliz con ella que estando infeliz conmigo— No solo por ella, sino también por mi hermana; ya es tiempo de arreglar este lazo roto que tenemos entre ambos; y así cumplir el deseo incluso de papá.

Estaba decidido, era tiempo de hacer las cosas bien; no solo pensar por mi mismo; sino por la chica que amo, por el sueño que no se pude cumplir; y por la hermana pequeña a la que decepcione traicionándola por la espalda. Sin mas retraso regrese a la habitación de Rima empezando a moverla; no quería ser muy brusco pero necesitaba que despertara, ahí algo que tiene que oír. Ella se empezó a mover abriendo los ojos.

— ¿Qué dia-? ¿Nagihiko? ¿Qué haces aquí?—tartamudeo levemente restregándose los ojos. Yo decidí no darle importancia a eso; la agarre de la mano y la jale fuera de la cama, suerte que no se cayo y pudo pararse antes que se cayera— ¿A donde demonios me llevas?

— ¡Ya lo sabrás! créeme, me lo agradecerás luego— decía apresurándome a irnos, entre mas rápido vayamos mas pronto este lió se aclarara; y sinceramente ahora que sabia que ella le correspondía mi conciencia ahora era mucho peor. Ninguno de los dos dijo nada mas en lo que íbamos a mi casa; una vez ahí trato de preguntar nuevamente, pero yo no la deje. Quedamos al frente del cuarto de Nadeshiko, me voltee a verla— quédate aquí y no digas nada, dejare abierta un poco la puerta—entre a la habitación de mi gemela y tal como prometí, deje la puerta corrediza un poco abierta; lo suficiente para que viera su ojo pero no tanto para que Nadeshiko lo note. Y hablando de ella, una vez que entre a la habitación, se levanto mirándome con desdén.

— ¿Se puede saber que quieres?—desdeño mirando con la misma aspereza que su voz; me pregunto que pensaría Rima al vernos así, nunca fuimos tan huraños el uno con el otro frente a ella. Yo no me inmute, quería darle una disculpa, pero no era parte del plan; así que tendré que aguantarme.

— Pensé que el dejarte un rato sola te aclararía la mente—hable con la misma rudeza cruzándome de brazos. Tenia que actuar como normalmente para que me creyera; aunque eso implicara que Rima viera lo mal que trato a mi hermana— ¿al fin recapacitaste?

— ¿Es que no lo entiendes o qué?—menciono sentándose en su cama con las piernas cruzadas, bajando la cabeza, sin embargo mantuvo su cabello en la espalda haciendo que su cara aun sea visible— amo a Rima, y eso jamas cambiara—hablaba algo melancólica con un par de lagrimas cayendo. Me voltee ligeramente, oyendo las pisadas que deprisa se hacían menos sonoras; sonreí un poco, el plan había funcionado a la perfección.

— De acuerdo, no quiero volver a tener que discutir como antes—exclame con la misma neutralidad que se mostraba en mi cara; ella solo hizo un gesto con la mano para que me largara y se volvió a acostar. Salí de su cuarto y cerré la puerta completamente esta vez, ya dejando que una pequeña sonrisa apareciera. Mire la dirección donde se suponía que fue mi ex-novia; yo tome la contraria.

Estoy seguro que ella se fue de aquí, probablemente necesitara pensar, mas yo tenia que ir a otra parte que en lugar de la salida de la casa, el lugar estaba casi escondido en el centro de la mansión. Y contra lo que espere al principio, si pude llegar a la tumba de mi padre, o por lo menos el lugar donde se encontraban sus cenizas; después de tantos años no pensé que lo hallaría, no solo porque en todo mis momentos de viaje no pude venir aquí, sino porque desde el funeral evitaba venir acá. Tome aire y me puse al frente de su foto y sus cenizas.

— Lamento no haberte visitado antes, creo que quería que cuando nos volviéramos a ver, yo ya fuera el bailarín que siempre querías que hubiera en nuestra familia—me encontraba un poco apenado mirando nuevamente le suelo, se que sonaría raro que le hablara a un muerto; pero para mi, era como si me escuchara—supongo que tarde demasiado en darte cuenta que lo importante no era eso, sino que deseabas que la familia estuviera unida, y mas aun, cuidara de mi hermana— decía entre dientes, no por estar molesto; sino que estaba decepcionado de mí mismo, apreté mis puños y mi mandíbula con fuerza; ya no era momento de lamentarse, sino de actuar—Pero ya hice todo lo que estaba en mis manos, ahora dependerá de ellas—pensé en voz alta aun sin estar seguro de mis palabras. Me pare con firmeza y orgullo, ya no era tiempo de dudar— Te lo prometo padre, arreglare las cosas, no solo el que mi hermana sea feliz con Rima o que la chica que amo sea feliz; protegeré a mi hermana cueste lo que cueste y ayudare a unir a esta familia de nuevo; no solo para ser el hombre que esperaste que fuera, sino por ser el hombre que por mis propios deseos, aspiro ser—dije de frente y sin una pizca indecisión; sintiéndome aliviado finalmente, liberándome de la carga de la que me comprometí con su muerte; y llorando un par de pequeñas lagrimas que no me permití llorar en su fallecimiento; una brisa repentina llego al tiempo en que unos pétalos de flor de cerezo pasaban a mi lado, casi percibiendo el orgullo de mi padre por mi decisión. Al fin, no me sentía como el chico que era el orgullo de la familia por su talento; sino que me sentía el hombre que mi padre siempre deseo ver.

TTwTT *con una caja de pañuelos soplándome la nariz* ¡por fin Nagihiko pudo ser el hombre que deseaba ser! No solo por la chica que ama, sino por la hermana que debía proteger.

Bueno, estoy segura que no se esperaban que Nagihiko fuera el héroe de hoy, ¿verdad? pero mi punto con esto es demostrar que los antagonistas no son psicóticos sin razón queriendo destruir los sueños del protagonista porque si-al menos, en mi opinión así deberían ser todos-sino que hasta los villanos tienen sentimientos, y que un antagonista puede ser también un héroe.

Bien, con esto creo que no solo rectifique a Nagihiko, sino que salve mi pellejo * decía suspirando de alivio* al menos en parte, por lo menos Rima ya sabe como se siente Nadeshiko.

Soy el Lirio Lila y me despido.