Un Regalo muy especial

"El fruto de Nuestro Amor"


Mi amor – lo abrace y le susurre al oído, no me des las gracias yo estoy para quererte, para aconsejarte, para apoyarte y para amarte.

Shaoran me toma con sus brazos rodeándome completa y me da un gran y hermoso beso, así paso un poco los minutos y nos acostamos ya que era muy tarde.

Al paso de las horas me desperté ya que sentí muchas nauseas, me movi sacando el brazo de Shaoran que en ese momento tenia sobre mi, al hacerlo el se mueve dándose vuelta para el otro lado, me pare en dirección al baño y después de unos minutos de vomitar en el escusado, me lave las manos y mi cara, camine secándome el rostro con la toalla de manos hacia la puerta, al hacerlo sentí un pequeño movimiento en mi vientre, coloque mis manos sobre el y otra vez lo sentí, solo que ahora lo sentí mas fuerte… que emoción sentir a mi bebe por primera vez, derrame unas lagrimas caminando hacia mi cama y me fije en mi Querido Shaoran, me acerque a el y comencé acariciar su cabello, pensando para mi misma dije: "Amor muy pronto sabrás la gran noticia y podremos llorar juntos de felicidad, como yo lo estoy haciendo ahora por los dos… Se que serás un excelente Padre".

Saque mi mano de su cabello y camine hacia la ventana, mirando el cielo… que raro una noche sin luna, ¿Eso es extraño si estamos en verano? Pero por que estoy pensando en esto, moví mi cabeza mirando hacia el jardín y sentí que estaba siendo observada así que mire a los alrededores, pero no hubo caso ya que no vi a nadie así que cerré las cortinas y camine hacia la cama me senté en ella, al hacerlo creo que desperté a Shaoran por que se sentó detrás de mi diciendo:

¿Princesa que sucede?

Mi amor – me di vuelta para mirarlo, lamento haberte despertado.

No te preocupes (sonrió) ¿Pero sucede algo?

No (moví mi cabeza) para nada – dije acostándome a su lado.

Ella se recostó nuevamente a mi lado, estaba muy helada y creo que hasta temblando así que le iba a preguntar otra vez cuando se me adelanto diciendo:

Estoy bien Shaoran (sonríe abrazándome) de verdad, no te preocupes por mi.

La vi tan inocente, tan indefensa a mi lado que se me vino a la mente todo lo que estaba sucediendo así que le dije: "Tu sabes Sakura – acariciándole el cabello, que yo sin ti me muero"

No me digas esas palabras – dije yo levantando mi cabeza hacia su rostro, me asustas.

Princesa no te asustes por favor… yo solo lo dije sin pensar por que no quiero que te suceda nada.

Y nada va suceder mi amor (sonreí) estamos juntos eso es lo único que importa.

Yo solo la mire y ella coloca sus manos y su cabeza en mi pecho, llego la mañana del martes 12 de julio, era un día oscuro, habían nubes negras en todo el cielo y eso era anormal en verano – pensé cerrando la puerta de mi vehículo.

Joven señor (mirándome) por favor tenga cuidado.

¿Cuidado? – dije bajando el vidrio del vehículo, Wei no me digas que crees en esas cosas todavia.

Joven Shaoran debería tomar en cuenta mis palabras.

Son solo supersticiones (moviendo mi cabeza) Wei.

Un día oscuro en verano no es un buen augurio, (mirándome) pareciera que los Dioses no están muy contentos y en cualquier momento los Ángeles lloran, dando paso a la lluvia.

Esta bien (sonreí) no te preocupes tendré cuidado – dije yo dando la partida a mi automóvil, por favor no se te olvide lo que te pedí anoche.

No se preocupe joven, esta todo listo y arreglado.

Bueno entonces (sonreí) nos vemos después.

Salí por el portón de la casa y al hacerlo me di cuenta que en la calle de al frente (de mi casa) había un vehículo de color negro entero que me siguió al pasar por ahí viniendo detrás de mi, mire por el espejo retrovisor y me di cuenta que eran los guardaespaldas que contrato Wei.

Llegue al edificio bajándome de mí vehículo y a los segundos después se me acercan dos hombres con ternos negros y gafas oscuras hacen una reverencia de saludo y uno me dice:

Buenos días señor Li – dice sacándose las gafas, soy Yamazaki (sonriendo) no se si se acuerda de mi.

Yamazaki claro – dije sonriendo y dándole la mano, que me acuerdo de ti.

El es mi compañero Tadashi – mostrándolo.

Buenos días señor – dice Tadashi.

Yo solo asiento mi cabeza saludando y luego mire a Yamazaki y le pregunte: ¿No sabia que estabas en Japón?

... S.K.T.