Francia entreabre los ojos y se le vuelven a cerrar. Hace frío en el cuarto (lo siente en la cara). Tarda tres segundos en caer en la cuenta de dónde está y cuando lo hace abre los ojos de golpe moviéndose un poquito.
El inglés está cara a él, muy muy cerca, con la cara en su cuello y la boca abierta, abrazándole hecho bolita por que también tiene mucho frío.
Lo primero que Francia siente es la respiración del británico en su cuello, que le causa un escalofrío inmediato seguido de una señal directa a sus ya bastante irrigadas regiones vitales. El corazón se le acelera tanto que, en el silencio de la habitación, teme que el sonido despierte los ojos verdes. Se queda todo lo inmóvil que puede.
Inglaterra protesta un poco por que le da la luz y hunde más la cara tapándose, se mueve de manera que su pequeño inglés que está mucho más despierto que su dueño, toca al pequeño francés de Francia mientras susurra algunas palabras incomprensibles.
"Me esta abrazando... Meestaabrazandomeestaabrazandomeestaabrazandomeest aabrazandomeestaabrazando" es lo único que puede pensar en los siguientes dos minutos, hasta que Inglaterra se mueve y Francia siente algo caliente y... Firme, rozar su zona en cuestión. Da un saltito sin poder evitarlo con otro escalofrío y luego mira al inglés de reojo preguntándose si se ha despertado. No se atreve a respirar aunque un instante más tarde descubre que tiene la respiración agitada.
En su sueño, el británico siente ese contacto agradable, así que busca hacer un poco más de fricción y mueve la cabeza otra vez.
—Mmmmm —suelta Francia suavecito, sin poder evitarlo, abrazándole (porque le está abrazando, acaba de darse cuenta) un poco más y moviendo levemente las caderas en respuesta. Cierra los ojos y sonríe pensando algo en la línea de "aaaaaaaahbrazoooooeeeeespeciaaaaaaal"
—Nnn... —protesta Inglaterra entrabriendo los ojos por que es muy muy sensible a lo que está pasando ahí abajo ahora mismo y hay algo raro.
Francia se paraliza en cuanto le oye, rezando para que le bese y le diga que le quiere pero el británico solo suspira fuerte en su cuello y paladea un poco, moviéndose otra vez.
Así que el francesito aprieta los ojos con el suspiro que le eriza la piel y le acaricia suavemente la espalda al inglés, haciendo un esfuerzo por no mover las caderas otra vez y fallando miserablemente. Suelta otro gemidillo
Inglaterra bosteza y le suelta un poco llevándose una mano a un ojo mientras Francia vuelve a mover la cadera instintivamente, con los ojos cerrados y cuándo lo nota, el de ojos verdes parpadea paralizándose de golpe, completamente despierto de repente.
Ya querrás de más mayor que te despierten así, cariño...
