El link de la canción que Mikan canta esta en mi perfil.


.

SORPRESAS

Mikan empezó a despertar, tenia el cuerpo agarrotado y sentía algo tibio a su lado. Poco a poco abrió los ojos y se dio cuenta de que Natsume estaba a su lado.

Ne, al fin despiertas, no me has dejado levantar.

Mikan aun somnolienta pestañeo, miro el reloj, que marcaban las once de la mañana y después a Natsume, que estaba sin camisa y con unos shorts, luego el reloj y de vuelta a Natsume.

¡¿QUE?! – del susto cayo al piso y se golpeo la cabeza.

Que buen despertar, cerezas- carcajada burlona.

¿Cómo es que termine aquí en MI habitación y con un pijama puesto y sobretodo CONTIGO?!- dijo alterada Mikan al no recordar que paso ayer después de que perdió la conciencia.

¿En verdad quieres saber? o ¿prefieres que te lo demuestre?- le dijo acercándosele lentamente.

MALDITO PERVERTIDO! ¿POR QUÉ NO TIENES ROPA? ERES UN BASTARDO, ¿QUE ME HICISTE?!

Nada que tú no quisieras, cerezas y además hacía mucho calor como para quedarme con la ropa que tenía.

Deja de llamarme así- y Natsume rio al darse cuenta que ella no captaba la idea, pero al igual pensó que ella no fue la que se cambio ayer.

Por nada- y siguió riéndose de ella.

¿Qué demonios hice ayer?- Mikan estaba en shock y empezó a llorar rememorando todo lo que vivió ayer.

Natsume al verla dejo de reír y se apresuró al ir a su lado pero Mikan no reaccionaba.

Oye reacciona- Natsume le gritara y la zarandeaba pero ella seguía igual. Él le levanto la cabeza pero su mirada tenia la vista perdida y sus ojos no tenían brillo. Decidió hacerla dormir con su piedra Alice de somnífero.

Natsume decidió preparar comida porque eran pasadas las once y no había comido nada desde ayer después de la comida que Mikan había preparado, lo cual al recordar le hizo sonreír y eso lo desconcertó un poco, por lo que sacudió su cabeza de un lado a otro y trato de centrarse en lo que hacia.

.


.

Mikan empezó a reaccionar y sintió un rico olor a comida, por lo que se estiro en su cama, se cambio de ropa y apareció en una de las sillas del comedor.

Al fin reaccionas.

¿Qué paso ayer?

Pues te desmayaste al llegar después de toser un poco de sangre, así que te traje a tu habitación. Llamé a una mucama para que te cambiara porque no iba a dejar que durmieras incomoda- eso lo dijo sin pensar, por lo que se sonrojo, dio media vuelta para ocultar su sonrojo mientras seguía cocinando.

Demonios últimamente mi cara arde por cualquier cosa, ¿qué me esta pasando?- se preguntaba en su mente.

Y entonces, ¿por qué estabas dormido conmigo?

Eso tomo fuera de base a Natsume y solo se limito a decir.

Tenia sueño así que preferí dormir, me dio pereza llegar a mi habitación.

ERES UN PERVERTIDO. TAN SOLO TENIAS QUE TELE TRANSPORTARTE.

Pues tú me dijiste que no gastara la piedra de tele transportación.

Contigo no se puede- dijo para finalizar la discusión.

Bueno ya el desayuno, mas bien almuerzo esta listo- Natsume coloco los platos sobre la mesa.

Se ve muy bueno. Buen provecho.

Ambos comieron en un agradable silencio.

Oye, tengo una pregunta que hacerte.

Dime.

Es que quería saber tu ¿desde cuando estas aquí? No me malinterpretes pero es que yo te he contado muchas cosas y solo por curiosidad quiero saber.

Eh?- la miro un poco sorprendido por esa pregunta- bueno yo estoy aquí desde que tengo 6 años, y tengo el Alice de fuego como debes saber- ella asintió- pero es del tipo que acorta la vida del que lo posee, por eso no lo uso mucho, solo en casos necesarios y tengo muchas piedras de otros Alices a mi disposición. Aunque sabes, hay una franja en mi memoria que no me cuadra, es como si en ese transcurso de tiempo faltara alguien y solo quedara nada.

Mikan quedo sorprendida por esa revelación, a ella también le pasaba lo mismo, sentía que a veces le faltaba alguien y quedaba un tiempo vacío pero no dijeron nada mas.

Al terminar de comer, Natsume fue a llevar los platos al lavaplatos y luego empezó a lavarlos y Mikan iba a llevar los vasos pero para sorpresa de ella, no pudo mover sus piernas.

Oye ¿por qué demoras tanto en traer los vasos? Te va a tocar lavarlos a ti.

Mi… mis pier… mis piernas, no reaccionan.

¿Pero que demo…? ¿Por qué no puedes moverlas?

No lo se, es la primera vez que me pasa esto.

¿No te sentirás todavía agotada?

En las misiones, cuando tenia que usar mucho mi Alice, alguno de mis brazos o piernas se entumecía, pero nada como esto.

¿No será que te sobre esforzaste ayer?

No lo se pero no me gusta para nad…- fue levantada de la silla por Natsume.

Debemos ir al centro medico, esto no es normal. A mí por mucho que me pase, alguno de mis brazos no lo puedo mover completamente, pero el que no puedas usar ambas piernas es grave.

Esta bien- y oculto su rostro en su flequillo, ya que era raro que alguien que apenas conocía mostrara tanta preocupación hacia ella- pero no uses tu piedra, yo me encargo.

No señorita, si estas así dejaras de usar tus Alices hasta que te digan que tienes- ambos se sorprendieron un poco, Natsume al darse cuenta de como se refirió a ella y Mikan además de la referencia, se sorprendió porque no podía creer lo que estaba haciendo por ella.

Esta bien, pero…- no sabia por que iba a decir eso, solo sentía que debía hacerlo, su corazón se sentía cálido en ese momento, solo con él, algo que pensó que nunca más pasaría después de todo lo que ha sufrido- puedes decirme Mikan- y su rostro fue tapado por su flequillo otra vez y Natsume al estar desde arriba, no vio su sonrojo y Mikan tampoco el de él.

En ese caso, me puedes decir Natsume. Y si tanto te preocupa que utilice la piedra y se acabe, pues entonces iremos caminando, te llevare hasta allá en mis brazos.

Esper…

Nada de peros así que andando.

Al salir del edificio, no pasaron desapercibidos para todos los que hay vivían, sobretodo para Persona.

Creo que esto esta cada vez más interesante, me pregunto que pasara con esos dos mas adelante. Bueno eso no importa, al igual son mis conejillos de indias, solo falta ver que pasara esta vez.

Mientras iban al centro medico de Gakuen Alice, Mikan sin querer empezó a tararear una canción. Natsume se detuvo.

Eh? ¿Qué pasa?- Mikan miro hacia arriba para encontrar el rostro de Natsume- ¿Por qué te detienes? ¿Estas cansado porque peso mucho?

No es eso- miro hacia abajo para encontrar su mirada- ¿podrías por favor cantar esa canción?

Eh?

Es que me… es que esa canción, no se por qué pero me recuerda algo.

Esta bien- y empezó otra vez pero esta vez cantándola mientras Natsume seguía andando a donde se dirigían.

Cuando Mikan se detuvo y miro a Natsume, este tenía una sonrisa en su rostro, pero una sonrisa diferente.

Gracias, Mikan- y los corazones de hielo de ambos, dieron paso a un nuevo sentimiento en ellos, era cálido y se sentía bien.

Bueno ya llegamos- y entraron.

Señorita, ¿alguien nos pueda ayudar?

Un momento por favor… Díganme ¿qué necesitan?

Es que ella no puede mover sus piernas.

Ustedes son de habilidad peligrosa ¿cierto?

Si señorita- dijeron al unísono.

Bueno síganme.

La enfermera los guio hacia un cuarto privado y le dijo a Natsume que depositara a Mikan en la camilla.

Bueno ya llamo a un doctor.

Gracias, Natsume por todo- y le dedico una tierna y bonita sonrisa.

En eso llego el medico.

Bueno cuéntame ¿que te paso?

Mikan le conto al doctor todo lo que había sucedido para que ella no pudiera mover sus piernas.

Entiendo, lo que tienes es que además del sobre esfuerzo, el Alice que usaste es el que menos control tienes sobre el, esto hace que tu cuerpo trabaje de sobre manera, entonces además que hacer el esfuerzo de usarlo, tu cuerpo hace hasta lo imposible por mantenerlo lo que por ende causó la parálisis temporal que tienes- explico el medico- debes pasar todo lo que queda del día y la noche aquí para tener un mejor control.

Muchas gracias doctor- dijeron Mikan y Natsume. Luego él se marchó.

Y ahora, a descansar.

Bueno ya te puedes retirar, creo que alcanzas a llegar a las últimas horas de clase.

Y ¿quién dijo que me iba a ir y te iba a dejar?

Pero ya estoy aquí, me trajiste y no te quiero causar más molestias.

No son molestias.

Por favor no quiero molestarte y por mi culpa tengas que faltar a clase.

Te dije que no son molestias y ya deja de ser tan terca. Ya vengo traeré algo para pasar el rato.

Nadie se ha preocupado tanto por mí además de mis padres, con el siento que es diferente, como si nos conociéramos de antes-pensó Mikan .

No sé qué me pasa con ella, es como si siempre quisiera estar a su lado y no dejar que nada malo le pase- pensó Natsume.

Gracias Natsume por todo, creo que eres mi primer amigo- dijo ella al Natsume darse la vuelta para que no la oyera, pero el escucho todo lo que dijo, siguió andando y una sonrisa se formó en su rostro.