Tu juventud y mi experiencia

Resumen: Harry y Scorpius tienen una relación de casi un año, pero ya va siendo hora de que la gente se entere y los padres de Scorp den su bendición… si, claro...

Categoría: Harry Potter

Personaje: Harry Potter, Scorpius Malfoy

Géneros: Humor, Romance

Clasificación: NC-17

Advertencias: AU=Universos Alternos, Chan=Adulto/Menor, Lemon

Capitulo: 2/5

Completa:

Disclaimers: Los personajes de este fic no me perteneces, los utilizo sólo por mera diversión.

Capítulo 2

Harry estaba muy nervioso. Se encontraba junto a Scorpius en la puerta de la mansión Malfoy y junto a ellos Al y Lily.

Ted y James le habían dado sus bendiciones y todo, pero no quisieron ir a la "boca del lobo" como tiernamente había nombrado su ahijado a la casa de su prometido.

—Harry, si estas tan nervioso, mi padre te comerá vivo —le dijo Scorpius casi tan nervioso como él, pero muy disimulado.

—No, si yo no estoy nervioso —le dijo con tono irónico.

Es que enfrentar al que fue su némesis durante todos sus años en Hogwarts, no era nada alentador, menos si ibas en son de futuro marido de su único hijo y que para mas remate era casi 25 años menor.

Las puertas se abrieron y los cuatro ingresaron al imponente edificio en donde, parado junto a la puerta del recibidor, los esperaba el suegro incógnito de Harry, Draco Malfoy.

—Padre —saludó Scorp, haciendo una reverencia, que fue imitada por los demás.

—Bienvenidos —dijo el rubio mayor, mientras les indicaban que lo siguieran al interior de la sala.

Scorpius había dicho que mejor sería anunciar su compromiso lo antes posible, para que sus padres tuvieran tiempo para asimilar la información. Por lo que llamaron a los chicos para decirles que al día siguiente necesitaban hablar con ellos de manera urgente.

Albus llegó a la casa como un torbellino, preguntando si algo malo había pasado, pero fue detenido por su padre y obligado a sentarse para recibir la noticia junto a los demás.

Lily saltaba para todos lados, diciendo que por fin podría presumir a sus amigas, que tenía el padre más poderoso de los últimos tiempos y el papá más deseado por los alumnos de Hogwarts.

Ted y James se tomaron las cosas con más calma y felicitaron a ambos por la noticia y les brindaron todo su apoyo.

Decidieron que irían ese mismo día a hablar con los padres de Scorpius y discutir la situación, por que de que iba a ver discusión, la abría.

Por eso mismo ahora se encontraban las ocho personas sentadas en el salón principal de la mansión Malfoy, ya que además de ellos y Draco, se encontraban, su esposa y madre de Scorp, Astoria. Y junto a ellas, Lucius y Narcisa Malfoy.

—Bien —dijo Scorpius, mientras tomaba aire y tratando de mirar a sus padres a la cara, pero fallando en el intento —. Tengo algo que contarles —dijo tomando valor.

Harry miraba las reacciones de los demás y como medida de protección tenía la varita fuertemente sujeta. No que fuera a hechizar a los padres y abuelos de su prometido, pero podría servir para protegerlos de un hechizo lanzado por los rubios.

— ¿Qué es lo que pasa hijo? —Le dijo la mujer, en un tono sumamente dulce, lo que lanzó a Harry una terrible descarga de nervios.

—Bueno, pues —tomó aire y se dispuso a dejar caer la bomba — ¿Recuerdan que les había contado que estaba saliendo con alguien y ustedes me preguntaron con quien, pero les pedí tiempo? —Les preguntó y todos asintieron —Bueno pues… mi novio de casi un año me pidió matrimonio… y yo acepté —dijo casi escondiéndose en si mismo.

Draco y Lucius tenía una cara que aterrorizaría a cualquiera, claro cualquiera que no fuera Harry. Astoria y Narcissa estaban con las bocas abiertas y con los ojos encharcados en lágrimas, seguramente por la emoción de la noticia.

Draco miró a los presente y sacó cálculos rápidamente, quizás demasiado rápidos.

—Bueno Potter, vas a ser mi consuegro.

Todos los presentes se atiesaron en el lugar. Lucius, Astoria y Narcissa por que no se esperaban que Draco lo tomara tan bien. Lily, Al, Harry y Scorp, por que sabían que el rubio se equivocaba de novio, para su hijo y que obviamente había pensado que era Al.

—Papá, bueno he… —ahora si había perdido todo el valor que tenía ¿Y qué esperaban? ¡El no era un Gry que se destacara por su valor!

—Estas equivocado, Malfoy —le dijo Harry, poniéndose de pie y dando muestra de su corazón valiente —. Supongo que crees que es Al, quien le pidió matrimonio a Scorpius, pero no es así —le dijo seriamente mirando a su prometido quien estaba claramente nervioso por la reacción de sus padres y abuelos —. Soy yo… soy yo la pareja de Scorpius y quien le pidió matrimonio.

— ¡¿Qué?! —Gritaron los "aristocráticos" Malfoy, dejando completamente de lado sus modales ante tal noticia.

— ¡¿Qué demonios estas diciendo, Potter?! —Le gritó furioso Draco, mientras sacaba su varita y apuntaba al moreno, con claras muestras de querer atacarlo.

— ¡No papá! —Gritó Scorpius, parándose delante de Harry y protegiéndolo con su cuerpo.

—Scorpius apártate y ven acá —le exigió su abuelo, pero el menor no movió ni siquiera un pie de suposición —. Potter, tendrás que asumir los cargos que te voy a meter por abuso de menores —le amenazó el mayor.

— ¡Harry no me ha hecho nada! —Les gritó a los dos —Nunca hemos estado juntos sexualmente, si es a lo que se referían y ya soy mayor de edad como para tomar mis propias decisiones, sólo vinimos a avisarles; por no ser descorteces —les dijo enojado, ante las amenazas que eran dirigidas a su futuro marido.

—Hijo, cálmate por favor —le dijo Narcissa, al ver el estado alterado del menor —. Creo que todos deberíamos sentarnos —dijo mientras miraba a Astoria y le indicara que le ayudara con Draco, mientras ella tomaba el brazo de su esposo y lo obligaba a bajar la varita que había desenfundado pocos segundos antes —. Además Scorpius tiene razón, él es mayor de edad y por lo tanto, libre de tomar sus propias decisiones —les dijo con su normal desplante de elegancia.

—Quiero saber todo… —dijo Draco, mientras dejaba que su esposa lo guiara al sillón nuevamente — ¿Cómo empezó? ¿Dónde? ¿Por qué? Todo —solicitó con los dientes apretados y sin dejar de fulminar a su "yerno".

— ¿Eso quieres saber, Malfoy? —Le preguntó Harry, devolviéndole la mirada, molesto por el momento que estaban haciendo pasar a su pareja —Está bien —dijo sentándose nuevamente con Scorpius aferrado de su brazo —. Empezó en la navidad del año pasado, por que nos amamos y además de eso no sé que más quieres saber, ya Scorpius te dejó claro que no lo he tocado. Sé perfectamente a lo que me exponía si lo hacía y por lo mismo le pedí matrimonio en cuanto cumplió la mayoría de edad —dijo firmemente.

— ¿Y tú, Scorpius? —Le dijo a su hijo, mirándolo directamente a los ojos — ¿Qué piensas sobre esto? —Le preguntó nervioso de la respuesta.

—Amo a Harry, papá —le dijo si despegar su mirada —, sé que no estas feliz por eso de la edad, pero te juro que lo amo más que a nada en la vida y aunque me duela a mares… —paró un poco, tratando de que lo que iba a decir no fuera tomado como una ofensa —si tú o ustedes —dijo a los otros tres —si no lo aceptan, no tendré mas que irme ahora mismo de la casa, por que no pienso dejarlo por nada del mundo —dijo seriamente y dejando a todos impactados por sus declaraciones.

Draco miró a su hijo con tristeza y no es que pensara echarlo de su vida o algo por el estilo, pero el hecho de que se casara, significaba que lo perdería para siempre, ya no sería su bebé, sería el "bebé" de aquel que tenía al frente y miraba a su hijo como borrego degollado. Una expresión que nunca había visto en el rostro del salvador del mundo mágico. Dejó salir el aire y miró a los otros que esperaban su respuesta.

—Dame tiempo, hijo —les dijo bajando la cabeza —. Entiende que no es fácil —se puso de pie y se acercó a los otros dos que se pararon rápidamente —. Potter —dijo soltando el aire nuevamente —, te entrego la mano de mi hijo en matrimonio —dejó a todos con la boca abierta —, pero te juro de que si eres el responsable de una sola lagrima de mi hijo… —lo miró seriamente —las maldiciones del seños oscuro no serán nada comparado con lo que te haré —bien, esa había sido una clara sentencia de muerte, pero Scorpius sonrió radiante y soltando el brazo de su prometido se lanzó a los brazos de su padre.

—Gracias, papá —le dijo apoyando su cabeza en su hombro, mientras Draco sólo se dedicaba a reconfortarlo.

Nadie más fue capas de decir nada y como lo habían decidido Harry y Scorpius la tarde anterior, se casarían en un mes más.