Tu juventud y mi experiencia

Resumen: Harry y Scorpius tienen una relación de casi un año, pero ya va siendo hora de que la gente se entere y los padres de Scorp den su bendición… si, claro...

Categoría: Harry Potter

Personaje: Harry Potter, Scorpius Malfoy

Géneros: Humor, Romance

Clasificación: NC-17

Advertencias: AU=Universos Alternos, Chan=Adulto/Menor, Lemon

Capitulo: 3/5

Completa:

Disclaimers: Los personajes de este fic no me perteneces, los utilizo sólo por mera diversión.

Capítulo 3

No digamos que las cosas estaban totalmente listas para el matrimonio de Harry y Scorpius.

Narcisa, Astoria y Lily corrían de un lado a otro, para tener todo lista para la ceremonia que se realizaría en solo unos días.

Habían decidido que la ceremonia se realizaría en la mansión Malfoy. Más que nada por las protecciones que brindaba para la privacidad de los novios. No era que estuvieran haciéndolo a escondidas, pero Harry no quería que en el colegio se supiera todavía, para que Scorp no se viera afectado por ello.

En Hogwarts, mas específicamente en la habitación del profesor de DCAO, se encontraban el profesor y su prometido, discutiendo un pequeñísimo detalle.

—Debemos decírselo, Scorpius —le dijo sentándose en la cama y llamando al chico para que se sentara junto a él.

—Pero no seria mejor que le dijéramos cuando ya estemos casados y no nos pueda prohibir hacerlo —estaba un tanto nervioso y eso se demostraba en sus hermosas facciones.

—Haber, amor —dijo soltando el aire. Llevaban toda la mañana en lo mismo — ¿Tú crees que él no lo sabe aun? —Le preguntó con una ceja alzada.

—Bueno, supongo que algo debe sospechar —dijo suspirando —mucho más cuando Lily me llamo papá, frente a él —le dijo divertido.

—Entonces no le veo el problema —se puso de pie y le extendió una mano al rubio, para que imitara sus actos.

—Esta bien, será como tú quieras, amor —le dijo aun mas nervioso.

Caminaron por los pasillos en dirección al despacho del director Dumbledore.

El debate que habían mantenido había sido, precisamente por el anciano. Harry decía que debían decirle, ya que por muy en el colegio que estaban, él no dormiría sin su esposo al lado y por ello el director debía estar al tanto de la situación. Scorpius por su lado, estaba preocupado por que el hombre no fuera a poner trabas para que ellos no se casaran, como amenazar con despedir a Harry o expulsarlo a él.

Ahora se encontraban frente al despacho, más nerviosos que nunca y es que la situación era ilógica.

Harry se adelantó y llamó a la puerta.

—Adelante —se escuchó desde adentro

Scorpius miró a los ojos de su prometido y vio tanta determinación en ellos, que no le quedo más que seguirlo.

—Director —saludaron los dos, con una leve inclinación.

—Oh, mis muchachos —dijo el hombre saludando a los recién llegados —por favor, tomen asiento —les indicó dos sillas frente a el —¿Qué los trae por aquí? —Preguntó curioso, pero antes de que los otros pudieran responder se adelanto —No me digas Harry, que el joven Malfoy estuvo dando problemas y requiere darle un castigo —le preguntó.

Harry quiso serenarse, pero las palabras "joven Malfoy" y"Castigo" involucradas en la misma frase, no eran buena para su salud mental.

—No señor director, nada de eso —le dijo tranquilo.

— ¿Entonces, que los trae por aquí? —Les preguntó, cruzando sus brazos en la mesa, para que les sirviera de apoyo.

—Verá, pues quería comunicarle algo, que espero se lleve de la mejor forma posible —empezó a decir el moreno, visiblemente incomodo.

Scorpius veía el intercambio que estaban llevando los mayores y la tremenda incomodidad que sentía su pareja. Se fijó en el director y se dio cuenta de la sonrisa que trataba de disimular tras su larga barba blanca. Claro, Harry tenia razón. El muy entrometido ya sabia de su relación y estaba poniendo bajo presión a su moreno.

—Dime, Harry, cual es el asunto a tratar —le dijo divertido, pero luego se giró a ver el menor y vio que tenía los ojos entrecerrado, mirándolo fijamente —¿Joven Malfoy, algo que acotar? —Bien, al parecer el menor era mas rápido en descubrirlo que el mismo Harry.

Scorpius llevaba años conociendo al director y lo encontraba un hombre extraordinario, pero a la vez muy excéntrico. Además sabía del cariño desmedido que tenia por su pareja, a que lo consideraba como a un nieto. Por lo que se decidió por lo extraño que podrá pasársele por la cabeza a ese extraordinario hombre.

—Director —dijo poniéndose de pie y logrando la atención de los dos hombre —se que usted considera a Harry como su nieto —sintió un jadeo a su lado, el cual imagino que fue por lo de "Harry" —se también que tiene conocimiento de la relación que llevamos desde hace tiempo —otro jadeo por parte del moreno —por lo que siendo como el único pariente que tiene mi pareja, quiero que me permita casarme con él.

Harry estaba enterrado en su silla ¿Desde cando su ángel era así de "impulsivo"? porque no era normal verlo actuar de manera tan precipitada y le aterraba que el director fuera a reaccionar de mala manera.

—Interesante —dijo el hombre, clavando su mirada en el menor que se mantenía firme en su lugar, luego paso su mirada a Harry, que parecía mirara con devoción al chico que ¿Lo había pedido en matrimonio?... —tomando en cuenta que sea el único pariente de Harry, esta en mis manos preguntarle ¿Qué tiene usted, para ofrecerle a mi nieto? —Preguntó con tono divertido.

—Todo mi amor, señor —le dijo con sinceridad —amo a Harry y le entregaría mi vida de ser necesario, nada en el mundo me hará más feliz que ser su esposo —el director sonrió ante la respuesta.

Harry estaba impaciente y dejó de mirar con tanto misticismo a su pareja, para pasar a mirar al director, esperando cualquier tipo de sentencia por parte del anciano hombre.

—Debo confesar que no me sorprende —dijo botando el aire —No han sido muy disimuladas sus escapadas al terreno de los leones, joven Malfoy —Scorpius se sonrojó hasta las orejas —y claramente tú cambiante mucho de un momento a otro, mi muchacho —le dijo a Harry que sonrió al comentario —Bien, creo que tenemos muchos arreglos que hacer —dijo poniéndose de pie.

— ¿Director? —Preguntó Harry.

—Supongo que la fecha para el matrimonio ya esta tomada —vio que los otros dos asentían —y supongo que no pretenderán dormir en habitaciones separadas —ambos negaron —bien, tendremos que hacer cambios a la habitación del profesor Potter, para trasladar las cosas de su esposo ¿No? —Dijo saliendo del lugar.

Los dos hombres que se quedaron dentro de la habitación, quedaron congelados en su puesto.

—Creo que lo aprobó —dijo Harry, saliendo un poco de su ensoñación. Esto era lo más bizarro que se le pudo haber ocurrido.

—Si, creo que si —dijo sonriéndole a su prometido — ¡Amor, me dieron tu mano! —Le dijo divertido, saltando al cuello de su futuro marido.

—Oh si, creo que ahora puedo estar tranquilo —le dijo con tono irónico, mientras besaba al rubio que ahora tenía sus piernas enroscadas en las caderas del moreno —no se cuanto pueda aguantar, ya quiero tenerte para mi —le susurro al oído.

—Bueno —le dijo bajándose y caminando a la salida con exagerados movimientos de caderas —creo que tendrá que esperar a que sea su esposo, profesor Potter —le dijo guiñándole un ojo y dejando a un muy divertido Harry en el despacho del director.