Tu juventud y mi experiencia
Resumen: Harry y Scorpius tienen una relación de casi un año, pero ya va siendo hora de que la gente se entere y los padres de Scorp den su bendición… si, claro...
Categoría: Harry Potter
Personaje: Harry Potter, Scorpius Malfoy
Géneros: Humor, Romance
Clasificación: NC-17
Advertencias: AU=Universos Alternos, Chan=Adulto/Menor, Lemon
Capitulo: 4/5
Completa: Sí
Disclaimers: Los personajes de este fic no me perteneces, los utilizo sólo por mera diversión.
Capítulo 4
El día del matrimonio llegó antes de lo esperado y las mujeres de la familia Malfoy más la infaltable Lily, estaban completamente vueltas loca. No habían parado de parlotear todo el día, diciendo que cosas faltaban, que si los elfos estaban preparados, que si las flores habían llegado. Y para estas alturas, la paciencia de los hombres Malfoy y Potter, estaba llegando a un límite.
Scorpius se encerró en su habitación a la espera de la hora acordada para poder bajar a su matrimonio. Estaba tan ansioso y expectante, que apenas había dormido la noche anterior y los miserables minutos que había logrado conciliar el sueño, estos se habían ensañado con él, mostrándole las posibles escenas que podrían pasar en su noche de bodas. Resultado. Despertó completamente húmedo y con una erección que se vería desde el living de la mansión si es que las dimensiones de la casa lo permitieran.
Harry estaba tranquilo, no era la primera vez que se casaba y realmente pedía a todo ser supremo que existiera, que fuera la ultima.
Albus se pasó la maldita tarde molestándole con preguntas vergonzosas de índole sexual, hasta que el soltó que si dejara de molestarlo, le daría información sumamente útil para él. Obviamente Al se calmó y terminó soltándole que Yue le había pedido que lo tomara como aprendiz y él había aceptado, por lo que el oriental volvería a Hogwarts como aprendiz para profesor de DCAO, cosa que Albus estaba más que dispuesto a aprovechar, para obtener del amor eterno de su ángel de cabello plateado.
—Papá —llamaron a la puerta y seguido de las palabras, una risita mal contenida que solo pudo hacer sonreír al hombre dentro de la habitación.
—Pasa, Lily —le permitió la pasada y se sorprendió de lo hermosa que se veía la muchacha con su vestido de dama de honor —wow, te vez… —se quedó sin palabra, cosa que no molesto para nada a la chica, mas bien lo aprovechó.
— ¿Espectacular, hermosa, bella, guapa? —Le dijo haciendo poses.
—Dejémoslo en que te vez bien —le dijo riendo y luego poniéndose de pie — ¿Cómo me veo? —Le preguntó, sabiendo de antemano la respuesta.
—Harás babear a mi padre —le dijo mirándolo fijamente —ese color te queda realmente bien, Scorpius.
Nadie podría decir lo contrario.
Scorpius llevaba una túnica de color verde musgo con hilos plateados - Demasiado Slytherin - había dicho James, pero era precisamente el punto. Su cabello hermosamente peinado dejado al natural.
— ¿Esta todo listo? —Preguntó impaciente, ya que solo ese seria el motivo de tener que recibir a Lily en su habitación.
—Si, mi padre ya te espera abajo y te esta –aparentemente- tranquilo, pero te juro que debe estar muriéndose de nervios al pensar que lo pudieras dejar plantado.
—Nunca haría eso —dijo rápidamente.
—Lo se, lo se, pero eso lo se yo, no mi padre que es el hombre con el que estas a punto de casarte —le dijo mas tranquila y abriendo la puerta de la recamara —bueno papá, hora de la función —le dijo sonriendo, era sumamente hilarante llamar papá a un chico que es unos cuantos años mayor que ella, pero mientras Scorp no se molestara, estaba todo bien.
Si alguien decía que el gran Harry Potter estaba nervioso, él lo desestimaría al instante. Si alguien llegaba a osar al decir que el hombre estaba inseguro de lo que pudiera hacer su prometido, se arriesgaba a ser maldecido por tal desfachatez. Lo cierto era que Harry Potter no estaba nervioso, estaba histérico, pero se lo dejaba para sus adentros.
—Tranquilo papá, si no la gente empezará a notarlo —le dijo Al, notando el obvio nerviosismo de su padre, por lo menos para él y para sus hermanos.
—No estoy nervioso, Al —le dijo con unos cuantos tonos de voz, más altos del necesario —lo siento, no quise alzar la voz —le dijo al notar su error.
—No te preocupes, solo relájate por que ahí viene Scorp —le dijo en un susurro, parándose derecho a su lado, frente al altar que estaba dispuesto para el enlace.
Si pensaron que Harry babearía por el atuendo de Scorpius, ninguno tomó en cuenta que el joven era potencialmente hormonal y casi tropieza al ver la figura de su futuro esposo.
Harry lucía una impecable túnica de color rojo con hijos dorados, lo que acarreó el obvio comentario de Draco, sobre lo bochornosamente Gryffindor que lucía, cosa que le importo un comino a su yerno.
—Estás realmente hermoso —le dijo Harry al momento de recibirlo de la mano de Astoria, que lo había acompañado a lo largo del cortejo nupcial.
—No puedo dejar de decirte lo mismo —le respondió con sus ojos inundados en amor.
La ceremonia fue realmente hermosa. Lily y James habían sido los padrinos de Harry y Draco con Astoria lo habían sido por parte de Scorpius. Los testigos de ambos habían sido Albus y Ted uno por ser el mejor amigo de uno de los novios y el otro por ser el único ahijado de Harry.
Esta demás decir que las mujeres eran un mar de lagrimas y uno que otro hombre emocionado que carraspeaba fuerte para no dar muestra de sus emociones trastornadas por la hermosa escena.
Luego del – Si - se besaron de manera dulce y calmada, ya el desenfreno lo dejarían para cuando las puertas de su recama fueran serradas y selladas.
Saludaron a todos los que los felicitaron por su unión y abrieron el baile con el vals de los novios y luego de este Harry pidió que el mago a cargo del piano interpretara "Open Arms" para que bailaran solo ellos dos.
La fiesta fue realmente hermosa y ambos se lo hicieron saber a las mujeres que estuvieron a cargo.
Estaban en el jardín mirando el horizonte, mientras se mantenían abrazados.
—Te amo, Scorpius —le dijo besándolo en los labios.
—Yo también —le devolvió el beso y poco a poco se fue haciendo mas intenso — ¿Crees qué noten si nos vamos ahora? —Le preguntó con un tono muy sugerente.
—No creo ¿Alguna idea, señor Potter? —Le dijo en tono de broma.
—Oh claro, pero la única que creo que serviría en este momento es tú, yo y la cama en que desposaras definitivamente.
— ¡Oh Merlín! —Le dijo abrazándolo y besándolo furiosamente, mientras se aparecía en la habitación de Scorpius y la silenciaba rápidamente con un hechizó para que no se escuchara nada.
Se fueron acercando a la cama a medida que la ropa se alejaba de sus cuerpos.
Harry depositó a su esposo en la cama y luego se alejó para poder apreciar el cuero del chico que desde hoy en adelante compartiría su vida, sus penas, su alegría, sus miedos y su cama.
