Todos los derechos de Sailor Moon y sus otros personajes son Propiedad de Naoko Takeuchi/Kodansha, TOEI Animation
Reedité el cap, agregando cosas y quitando otras, Waaa!!!, me costo un gran tiempo, también les tengo sorpresitas (hago mi primer pedaso de songfic… no sé cómo quedó, pero destrócenme) y regalos por esperar tanto tiempo.
Para que vayan conociendo como son los personajes nuevos, me puse en la tarea de dibujarlos, reitero que soy mala XDD, hice mi luchita y les dejo el link para que conozcan al primero ^.^ Con el paso de la historia les pongo los demás, en adición agregue breves reseñas de ellos.
eniun. deviantart. com/art/REIMA-124065350 (Mi página de DeviantArt… luego por qué tardo tanto en subir mis caps XDD Anntes de Cópearla, en su explorador de internet, unan los " . " 'puntos' , los separeporque no me funciono poner el link –lo intente 3 veces XDD-)
Agradecimientos a:
malkav-iztli : Me reconforto muchísimo el coment de ayer -.-U
Karina Natsumi: O,,O extraño tus coments, breves Yeeeip!!
Serenalucy: Yeeii!!! Ahí lo tienes, texto largóte como os gusta XDD
chikita22bkou: *Por petición de esta linda chica, gracias por darme un coscorrón bien merecido, edité el pasado chorizó de incoherencias… espero ya sea más digerible. Arigato preciosa flakita* (eso pa que vean que si tomo en cuenta sus coments -.o)
drixx: También se le extraña por acá los lindos rwv que mi deja, con todo y figuritas… yo no se ponerlas _ _U
Srita. Rossy Kou: Enhorabuena que te des escapaditas a leer, espero te guste este cap.
Mizuki-chan24: Bienvenida, ya estaré dando vueltas en tu perfil y tus fic´s
Por sus Reviews.
Espero que les guste tanto como a mí.
¡Gracias por tomarse un espacio en su preciado tiempo y leer!
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"Junio 29
Hoy llega Mamo-chan de su viaje, estoy… ¿contenta? Mi mente está demasiado aturdida y formada a volverse loca. Los confusos recuerdos entre Seiya y yo… Mi corazón explota, cuando lo miro, cuando lo siento, cuando rosa mi mano… él se ha alejado de mí, poco a poco, desde el dichoso día de la obra teatral, me ignora, me esquiva, se queda dormido en clase… hace todo lo posible por no hablar conmigo, inclusive cuando estamos en el 'consejo'. Lexus está más renegón que nunca, desde que ella se fue, bueno claro eran muy amigos… Yo también extraño muchísimo a Seren. Hablando del 'consejo', Lexus y Seiya me viene a mi cabeza ese momento en que fui llevada por ellos ante la congregación de majestades, después de la obra.
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– "¡Princesa Serena! Es un verdadero placer tenerla entre nosotros –un hombre joven y de cabellos canosos me saludo desabridamente. No porque estuviera molesto, si no porque así es él, muy serio– "Soy el Príncipe Eideard provengo de Aryanê."
– "Quiero entender, que su majestad de la Luna, guardará nuestro secreto" –Uno que estaba a su costado, ¡por los cielos!, lo conocía, era el de la cajita de mamá, ¡ahhhh! Mi conciencia me juzgaba, ¿cuándo pagaría ese dinero? Pero no se llamaba Ron y sí era el guitarrista de Hevean and Hell… – "¡Disculpe por cambiar mi nombre y comportarme en sigilo! En verdad me llamo Sigvard, Príncipe del planeta Melódiam. Patrono de los poderes del sonido" (N/A: Perdón la vez pasada no tuve tiempo de presentarlo, se entrometió Lexus… cuando le dan la conferencia a Seiya y a sus hermanos XD)
– "La hermosa Princesa de la Luna se ha distinguido por ser sumamente discreta." – yo me quede paralizada, ¿era él? Diamante… el que cuando llegó me beso la mano entre largas miradas raras de Seiya… ¿pero cómo era… posible? –
– "¡Será una larga historia! Mi señora" – ¡Oh no…! ¡Oh sí! El que parecía caballero de la mesa redonda… Haward el baterista… pero realmente es Hávarður –
– ¡Querida Serena! ¡Cuánto gusto volverla a ver – ¡hay no! Neherenia… esto… me da… me da… la pequeña Neherenia yo sí que no entendía nada, tanto enemigo ahí reunido, hasta tuve una conferencia con Ail y Ann, Helios y Kakyuu por televisión, entre tanto villano, glorificándome y tratándome como toda una alteza, estaba callada, escuchando, asimilando todo… no me lo digería. ¡Arrrggg! Tantas formalidades me volvían loca, hasta que un pequeño, el niño genio de los periódicos, encargado de los teclados y sintetizadores de la banda Heaven and Hell, Reimond tomo presencia.–
– "¡Huye Usagi! ¡Huye! Yo te protegeré, si los miras detenidamente terminaras volviéndote igual. –el se carcajeaba y corría hacía mi haciendo una actuación para protegerme muy chistosa, que terminó por ponerme a su tono– "Pobre Usagi-chan, la están ahogando con tanto protocolo" –yo reía, era un muchachito tan genial– "Yo soy el maravilloso y grandioso Reima, príncipe de Reiner, los seres más inteligentes y sabios del universo" –era una desparpajada alegría, seguramente este grupo me parecía una golosina dietética, de los que dan en las dietas y nadie quiere, pero Reima era la cereza de ese postre–
– "Qué raro que su príncipe se comporte como un bebe" –Lexus, con una risita irónica… esa no se la había visto nunca y la pobre Seren estaba silenciosísima, parada junto a él– "Han mandado a matar a la princesa de la luna, esto no me resulta muy extraño."
–"Sería conveniente una cuadrilla de protección" –Seiya lo dijo fuerte y claro. Me prendí al ver su actitud tan valiente y decidida. Cuando autorizaron esa encomienda, y pues lo pusieron a él a Seigvard y Lexus a mí cuidado, Eideard miró a Seren–
– "¿Quién eres linda jovencita?" – El canoso le preguntó con confusión al no haberla notado, pero el cuerpo de Lexus la escudaba– "Deberíamos borrarle todo recuerdo de nosotros" –fue muy amable… pero a mí no me gusto nada.
– "Acordamos que nadie se interpondría en la vida humana de este planeta. ¡Mi orden es irrefutable!, ella se quedará con su memoria, ¡ES MI ÚLTIMA PALABRA!"– ¡Wow! El pelirrojo hablaba como todo un rey mandón, pero nadie le dijo nada, miré las caras sorprendidas de los que rondaban el lugar, pero bajo ese pasmo se escondía un suspiro de placidez. Aunque me hubiera gustado saber por qué. –
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Bueno, luego de tanto espectáculo, presentaciones y ofrecimientos de alojarme en un elegante cuarto en esa gran mansión antigua, llamada Universe House, fue una pena rechazarlo, qué más hubiera hecho otra en mi lugar… no quería que mamá me matara. Me contaron lo que debía saber; de La princesa del universo, el Señor del Éter, sus funciones, lo que paso con los villanos, ahora aliados, su misión y las estrategias que seguían… Pero debía quedar en total secreto, ¡como Princesa de la Luna, es mi obligación estar en esa mesa de guerreros!, me decían… ¡¡¡Uah!!! No puedo ingerirlo todavía. En fin, he estado yendo a sus reuniones, como se me indicó, me enseñan muchas cosas, refinamiento, literatura, idiomas… a incrementar mis poderes. ¡No es suficiente!, alegan que ni una gota de ellos he sacado. Pero… a qué va tanto secreto, bueno quizá no lo entendí, después de haber tantos adversarios del pasado… supongo que alterarían a las Sailors. Debó cumplir mi juramento y me ha costado ampararlo…"
– "Seiya necesito hablar contigo, tengo tantas dudas…" –pobre princesa de la Luna, pobre, ni el mismo Seiya tenía sus respuestas.
Usagi daba pie a algo grande, algo que ella no se imaginaba. Las pocas horas que le quedaban libres eran para dos cosas; Primera llegara a su hogar, cumplir sus deberes y dormir. Segunda, ver a sus amigas y descubrir al enemigo. Ella juró lealtad, prometió que sería discreta y lo estaba logrando.
–––*
Aeropuerto de España.
Trasbordar, la mejor opción que tuvo Mamoru Chiba para llegar a tiempo. Espero un largo momento sentado en una de las antesalas, recorría los limpios y pulidos pisos con la vista, estaba tan callado a pesar de tener compañía. El vuelo a Japón se anunció con languidez, pero para él era timbre radiante. Ya extrañaba ver a su princesa, tomarla entre sus brazos, besarla, poder proyectarse en su mirada y planear la boda. Su agregado le saco del ensimismamiento jalándolo del brazo.
– "Mamoru, ¿Escuchaste? ¡Párate de una vez!" –era una voz autoritaria y ansiosa, que se coló con el mero gusto de conocer el pueblo nipón, eso pensaba él–
– "Es lo que estaba por hacer. Ruby" –la observaba detenidamente, sintiendo sus jalones desde la manga de su saco azul marino– "Vaya, si que estás actuando como Usako"
– "Es para que te acostumbres" –Carcajeó, pero tras esa risa sentía nauseas repugnantes de ser comparada con esa… "inocente" –
Dispuestos a seguir el camino al trasborde para ir al sol naciente, en la suelta distracción de bromas y pláticas mundanas, Mamoru no escatimo precaución y se estrello contra el hombro de una estrambótica dama. El contacto lo saco de sus casillas, ella tentó ligeramente su tórax con unas manos ardientes y poco frágiles, sin embargo, la descarga fluyó en extremo al cruzar con una mirada acua, resaltada en delineado negro penetrante, enormemente recargado, piel blanca destellante y unos labios jugosos en carmesí intenso. Su mundo se estremeció con la salvaje, el aroma indiscutible de la mixtura a lirios silvestres y tabaco, su inmenso cabello quebrado azabache sin control, los zarcillos largos de estrellas demoniacas, su voluptuosa silueta ceñida en ajustado cuero negro, dejando a las miradas pecaminosas un escote nada santo. Se quedo electrificado... Mamoru Chiba caía ante el pecado de la seducción, sin ser provocado, sacando a quien fuera de sus pensamientos, dejando a la peligrosa mujer como única actriz de su obra mental.
– "¿Qué pasa? Nene, –su voz era sensual, magnética, profanadora y subterránea– te comió la lengua un ratón" –los movimientos de la boca de la chica eran osados. Una chispa a mayor ardor escaldó la sangre de Mamoru, cuando aquella se lamió los labios, en trotante erotismo, para terminar la frase–
–Ella lo sumergía en lascivos pensamientos, que jamás ostentó a mentalizar, por lo que Endymion tardo en dar reacción, –"¡Lo siento señorita! Es mi culpa, me… venía…"
– "¡Cuidado con venirte…" –usó un doble sentido cargado en rebelde sensualidad– "tan distraído…! que lastima que ande de prisa, podría cumplirte esos pensamientos" –la mujer se alejó sonriendo, era un juego que parecía apetecerle travesear. A Ruby no le gusto para nada. Mamoru sentía fuego en su piel–
–––*
El día estaba nublado, raro para esa estación del año. Juuban, una preparatoria mixta, repleta de sueños y esperanzas a un futuro inhóspito. Donde sus alumnos añoraban sus clases preferidas, la convivencia con sus seres queridos y amigos, posiblemente un romance o las mejores notas... Una jovencita, sentada en los prácticos pupitres del aula, debatía los caudales turbios de sus pensamientos, entre meciendo un mechón de su cabello. En sus luceros verdes paseaba la longitudinaria sorpresa procedente de la mañana. Su huésped se había levantado temprano para llevar personalmente a su pequeña hermana al colegio. ¡Qué sorpresas daba la vida!, si bien, ese muchacho actuaba como su madre en épocas de juventud, ese comportamiento la exiliaba de orbita. Levantarse temprano, hacer la cama, preparar el desayuno, uno muy simple pero bien hecho, dejarle una flor sobre la barrita de la cocina y finalmente llevarse a la niña de cabellos rosados para dejarla en su escuela. ¡Asombroso!. Sin embargo lo extraordinario fue que ella no lo viese entrando a sus clases, ni en la entrada, como comúnmente, escapando de su sequito de fans. Esa cara, con esos gestos fácilmente detectados entre sus colegas de batallas, desprendía cuestionamientos, que poco después de cambio de turno tomaron cuerpo.
– "¿Estás preocupada por Yuya-Kun?" –rondaba en la cabeza de la rubia pretenciosa de fama, aquella preocupación que mantenía distante a su fuerte amiga–
– "¡Minako-chan…! –le imploró la chica tímida del grupo, no quería ahondar la inquietud–
–"Sí, lo estoy, me pregunto dónde estará ese muchacho, aseguro que en los videojuegos"– Sus ojos recorrieron del piso a la pared, hasta el pupitre de la otra causa de sus preocupaciones, pero está vez compartida por las demás senshis, Usagi, quien plácidamente dormida balbuceando 'un sexto plato de arroz'. También ella atravesaba en una actitud facunda, roseada por retardos, faltas y escusas ilógicas en sus reuniones. Entre tanto, Seiya ya no miraba a la princesa como antes, ni le hablaba como antes. Extrañaban el oír sus cómicas discusiones y el concurrido 'Bombón' que gozaba pronunciar ese joven vanidoso y atractivo. Entre ellos pasaba algo, por más que lo pensaban, qué tipo de 'algo' era lo que les estaba ocurriendo. –"¿Será qué…?"
– "¿Será qué?, Makoto-chan" –ella asimilaba a quien, su castaña compañera, flexionaba su investigación. Lo inmedible posaba en la razón. Cerró sus ojos azulados y removió un mechón de su cabello mar, reposando su espalda en el apoyo de su silla, permitiendo escuchar el complemento de esa frase. –
– "Amy… Ella ama a Mamo-chan, tenlo por seguro" –la parecida a su princesa desdeño la idea de ver lejos a sus futuros monarcas. El futuro ya lo mencionaba. Endymion y Serenity fundidos para la eternidad. No obstante sus vacilantes luceros cianita actuaron automáticos, al virara al bello durmiente, no articulaba palabras como Usagi, no. Seiya lucía tan cansado que pronunciar susurros adormecidos le vedaría del placer mismo de recobrar energías al dormitar. Una antagónica voz, proveniente de la esquina contraria, realizó su aparición con un semblante tosco, inhibiendo la vigilancia especifica que dirigían a ambas figuras reales.
– "¡Bah! Jamás entenderé a las mujeres. Persistentemente atan cabos, alucinan, se inmiscuyen en asuntos que no les importa" –ese pelirrojo sexy, de miradas fulminantes y bajista del grupo Heaven and Hell, se transformo en un gruñón amargado. Se paseaba como un espectro rehuyendo de sus fans, subía a la azotea para pensar largos ratos, dios sabe que cosas. Él era agrio, pero en verdad poseía un poco de dulzura, ¿Quién se la quitaría?, la dulzura esa, claro, ¿quién le robaría esas sonrisas sarcásticas? ¿qué le despojó de sus frases cómicas ofensivas? Se lo suponían, pero cuando ellas trataban de tocar el tema, en un santiamén él las perforaba con sus, ahora, opacos rubíes. – "y a otras les gusta el juego de hacerse las sufridas, faltas de carácter y débiles" –ese comentario, seguramente, dirigido a una chica que se fue de su lado, sin dar motivos lógicos– "Por eso las detesto…–después de proclamar ese odio, murmuro sin tener conciencia– luego se larga y nunca te respondió si te quieren o no" –sus pensamientos fluyeron por sus labios sin darse cuenta, trayendo las sonrisas intrigantes de las senshis que lo observaban–
–––*
Yūyake caminaba herméticamente por los territorios añejos de clase alta. Reflexionaba hondamente los motivos que lo obligaban a recurrir a la migración del pasado. Nadie lo notaba, ni siquiera los lectores de sus actos. Era tan fácil mentir, proclamando efluvios de un amor falso. Makoto lo entendería algún día, no temía a sus reacciones, siendo ella misma, en lo adyacente, la que le ayudó a preparar tal estrategia. El siempre pasaba desapercibido, lo juzgaban tonto, vanidoso y descuidado. En cambio, resguardaba suspicaz astucia, sobre su lozana hermana y su hermosa madre, que adoraba como una diosa. Ingenio que sobrepasaba al de su padre Endymiun. Fingía demencia, estupidez, vanagloria, desvergüenza, todo para que nadie lo notara o bien lo hiciera a un lado. Los propósitos del joven príncipe de la tierra se concretarían al verse inmersos en la contienda del futuro inmediato. Egresando de su pertinente ausencia, interrumpió su paso ligero, sobre la banqueta delimitadora a la senda de una mansión vieja, lujosa y en enormes proporciones, para dirigir su vista zarca al piso. Él estaba ahí, desplazándose con gratitud por sus tobillos, ese gato atigrado y de color melaza le miraba con tanta familiaridad, insinundo en sus parlares noticias.
– "¡Solaris!" –Yuya-kun se puso de mejor humor–
– "¡Amo! Lo esperaba"– una gatito melindroso de edad juvenil, extendió feliz sus dorados ojos al visar a su señor– "¿Listo?"
– "Mas de lo que quisiera… Solaris" –afirmó Yūyake–
–––*
Inicio de receso en Juuban.
Loncheras decoradas desfilaban por los pasillos, repletas de esmerados almuerzos en diferentes manjares matutinos. Usagi despertaba lentamente, sus hombros se sentían pesados y su mente deambulaba en aras de un hombre. Las miradas curiosas de las chicas se hospedaban en ella, querían saber que era lo que pasaba, cuáles eran los motivos de aquellos extensos pretextos y tardanzas a sus reuniones. Aunque, Inconveniente, la rubia de coletas sabía que estaban ahí, trato de no prestarles atención. Para su suerte, tenía enfrente el hermoso rostro del encantador muchacho de tez morena clara, al que contemplaba con primor. Un torbellino de falsedades se entabló en el aula.
– "Chicas… sólo estoy preocupada por Mamo-chan…" –Usagi comenzó la ronda; mentira número uno. Verdad: estoy preocupada, no sé porque Seiya no me habla– "no dormí bien en toda la noche" –mentira número dos. Verdad: Ni siquiera pegué el ojo, menos cabecear– "déjenme descansar un rato más… ¡Por favor!" –mentira número tres. Verdad: Necesitó hablar con él ¡váyanse!– "Las alcanzo en unos minutos…" –mentira número cuatro. Verdad: No me iré hasta aclara el problema– "es que no tengo mucha hambre" –mentira número cinco. Verdad: No tengo hambre, es más ver la comida me da asco–
– "Amy-chan, sobre el problema de cálculo diferencial integral…" –Mentira de Taiki. Verdad: Vámonos por ahí, quiero abrazarte–
– "¡Claro! Taiki-kun, llevaré los libros. Descansa Usagi-chan, andaremos por el patio de la escuela"– Mentira de Amy. Verdad: Si, Los libros serán herramientas perfectas, si no me encuentran en el patio será por que estaré escondida en la biblioteca con Taiki–
– "¡Argg! y Seiya que no se despierta, que se quede en el salón por terco, ¡Hey! Lexus comamos algo, debes tener hambre." –Mentira de Yaten. Verdad: Siempre siendo el samaritano, que porquería, Lexus no fastidies, ven conmigo, aunque me caigas en las bolas, ese par tiene cosas que explicarse–
– "Bueno… este, Makoto-chan vamos, probemos tu almuerzo. ¡Ha de estar riquísimo!" –Mentira de Makoto. Verdad: Makoto-chan, finjamos desaparecer y espiemos tras la puerta, en lo que me como tu almuerzo, ¡muajajajaja! –
– "¡Vale!" – Mentira de Makoto. Verdad: Está Minako-chan… de seguro quiere andar de chismosa, no lo permitiré. Lo mismo de siempre con venus, su apetito es voraz… –"¡Andando Minako-chan! Usagi-chan, cualquier cosa, ya sabes"– guiñó el ojo, posteriormente jaló a Minako fuera del alcance de su curiosidad. Mientras el grupo se esparcía por los alrededores de Juuban–
Quedaron despoblados. Usagi y Seiya en un aula desértica, él soñando con pesadillas, ella viviéndolas cara a cara.
-x-x-
---|(Tema: Al otro lado del Silencio. Artista: Ángeles del Infierno. N/A: Búsquenla en Youtube, para que la escuchen. En mi opinión, la de en vivo nop ^,^)|----
-x-x-
Usagi aspiró esa fragancia, emanante del cuerpo de Seiya, queriéndola guardar hasta la eternidad, solo para ella. Lo miró dormitando, delineó detalladamente su rostro, su arrogancia frágil, su inquebrantable persistencia… sus zafiros recónditos, que la engullían al mirarse en ellos, extendió con soltura su mano...
-
* cerré los ojos por un instante
y te veo a ti
imágenes que nos han borrado
de un pasado feliz *
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Sin proponérselo, ya había recorrido la mitad del camino… nublada entre ensueños, sin reprocharse, ni negarse el premioso acto… siguió viajando en la senda para acariciar su rostro, nada podía interponerse…
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* sueños que nunca llegaran
a hacerse realidad
tu nombre escrito en un pared
con el viento hablara
¿Qué hay amigo al otro lado del silencio?
¿Qué hay amigo al otro lado del silencio? *
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Con delicadeza rebasó los limites… palpaba en dulzura la tez inconsistente de un hombre que ponía su cabeza al borde de la inquietud. Desfiló, con sus dedos, por las mejillas de él, lentamente, recreando su tacto…
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* canciones que recuerdan lugares
suenan para ti
palabras que nunca he olvidado
y me hacen sentir*
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Enfiló esa cara a la suya, lo tenía ante sí… tan cerca… rondándole la idea de tomarlo entre sus brazos… Todo su contexto desaparecía…. Todo se olvidaba.
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* sueños que nunca llegaran
a hacerse realidad
tu nombre escrito en una pared
con el viento hablara
¿que hay amigo al otro lado del silencio?
¿que hay amigo al otro lado del silencio?*
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No tenía que especificarlo, no tenía que saberlo nadie… su presuroso corazón tendido ante el derroche de una estrella, volcado por breves memorias, el amor confuso servido en bandeja de plata, descorchando una fina botella de licor… besarlo, cerró los ojos… besarlo… sus labios a centímetros… besarlo….
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*eh!
al otro lado del silencio
que!
al otro lado del silencio
¿que hay amigo al otro lado del silencio?
¿que hay amigo al otro lado del silencio?*
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Sin premeditar, alguien la sujetó por la espalda, apegándola a él… sus labios eran néctar, eran verdades… eran… Más allá… Seiya despertó, no quiso abrir sus luceros, temiendo a que el hermoso sueño fuera a despedazarse. Ante él, ante sus dudas, ante la adversidad de un futuro… La amaba, la besaba en huracanes de misterios y prontas amarguras. ¿Qué importaba? Nada importaba, únicamente concebirla para él.
–––*
Universe House. La casa de las majestades, dotada de todo lo que se requería, alimentos, música, información, habitaciones cómodas, una sala de juntas y sirvientes robóticos construidos por el inteligente Reima, dónde, también, cohabitaban los príncipes, se entendían, estudiaban, dormían, tomaban parte de sus alimentos y pues… se echaban chascarrillos para hacer más llevadero el rato. Precisamente en esa mansión, tenían una visita, una lo suficientemente esperada, pausándola para un momento oportuno. Eideard, el solemne monje, príncipe de Aryanê, elegidos por sus cualidades, no por herencia, se hallaba sentado al extremo de Hávarður, luchador incansable de las verdades, inquebrantable de los secretos y caballero de cruzadas. Ambos a espera de cualquier cosa que ese ser pudiese decir.
– "Ya deben conocerme, por mi informante" –comento en tranquilidades señalando al gato melaza, que reposaba en sus pies, ese joven de resplandecientes gemas azules– "Soy Yūyake Chiba. Primogénito del milenio de plata. Antes que nada, mi agradecimiento príncipe Hávarður, usted removió las puertas del tiempo para permitirme entrar a este" –En caravanas de correspondencia y respeto, el joven hijo de Serenity, se comportaba como todo un aristócrata–
– "¿La has encontrado?" –sus redondas platas permanecieron encerradas sobre la indagatoria–
– "Su majestad Eideard. Usted no conoce el futuro, pero tampoco yo sé del pasado. Ella es la clave, mi amor por ella es tan inmenso, soy parte de ella, como ella parte de mi… Tantos secretos ocultos a placer de preservar un milenio de plata que tiene un seguro fracaso, desde antes que yo apareciera en las vidas de mis padres" –sus palabras imputadas en suficiente franqueza, azotaron en los oyentes un congelante dolor– "También debo gratitud al preservar celosamente los secretos ante todos los demás, es de importancia no dejar que nada cambie para el futuro… hasta llegado su momento. Odio ser el protagonista de los sufrimientos de mis padres, pero sin ellos no encontraremos a la Princesa del Universo"–
– "Hablas como si supieras demasiadas cosas…" –su tono escabroso, encunaba en sencillas palabras, el reproche de que ese chico deseaba ocultar unos detalles. Pero Hávarður era el menos indicado para hablar de ello–
– "Disculpe usted mi osadía, Señor de la Locomoción de las estaciones temporales… Usted más que nadie tiene mis respuestas, se las tragara, lo aseguro, porque pende de un hilo revelar información clasificada ¿o me equivoco?"–simplemente era un genio con las palabras, al menos con la que debía profesar en momentos serios–
–"Sabias palabras Joven príncipe" –contesto Hávarður– "Lo que aun no comprendo es el por qué trajo a la pequeña hermana suya a estas contiendas"–refiriéndose a Chibi-Usa–
–"Es mi hermana, acaso cree que la dejaría ser expectante de la destrucción de mis padres y el milenio de plata. ¡Por supuesto que no! –con seguridad y sobriamente enfatizó– La quiero sobre todas las cosas, a pesar de que piense que soy un torpe, vanidoso y simple."
– "Es tan parecido a sus padres, sin duda" –Argumentó con un dejo de calidez el soberano del tiempo–
– "Cuando la identidad de Sailor Demeter sea realmente descubierta, comenzarán los sucesos. Por mi honor que no dejaré que nadie se interponga en ellos. Mataré a todo aquel que se interponga, ¿Lo han escuchado?" –con furia clavo sus prendados zafiros a la auditorio que lo escuchaba, ellos no lo contradijeron, inclusive firmaban con sangre su propuesta asesina– "Mi amor por esa mujer es tan grande, soy parte de ella, como ella parte de mí, ella será y es la clave. Pero su paradero yace en lo incierto"–sonrió ante el agradable sabor de sus prudencias– "Ellos no conocen el futuro, pero tampoco yo sé del pasado."
–––*
Preparatoria Juuban. Azotea del edificio dos.
– "¡Vaya! ese Haward se voló las clases… me pregunto qué trabajo lo mantendrá ocupado." –obviamente el comentario de Sigvard, en esos momentos encubierto con el nombre de Ron guitarrista de la banda Heaven and Hell, iba al baterista, señor del tiempo, Hávarður– "¡Qué curiosidad!"
– ¡Guárdate tus curiosidades para otro lado, en acostarte con alguna mujer… qué se yo…!" –Peor de agrio que un limón, contestó el pelirrojo, su mal humor era insoportable–
– "¿No eres el líder? ¡deberías estar al tanto!" –burlándose rotundamente el pequeño Reima, provoco a Lexus–
– "¡Mocoso imbécil! –el realmente odiaba ser el manda mas, odiaba tener que utilizar su talante de príncipe de príncipes… ya lo había usado un par de veces, una en este mundo, que no le sirvió de nada para retenerla a ella a su lado. Verdaderamente, confirmado para él, el amor apestaba. Pero definitivamente, con su bilis no entraría en el juego de pelota que le imploraba, a bocanadas, ese niño, que no sabía nada de la vida, por más inteligente que fuese–"Te mataría de no ser por dos cosas; Una. Estamos en un lugar público. Dos. Eres parte de este… equipo"
– "Hablando de equipo, el Manager de la banda me informo esta mañana que encontraron a la nueva vocalista, sería bueno tener algo de humanidad terrícola entre nosotros. –eso calmaría tantas rencillas, aseguraba Ron– Dijo que la chica era un talentaso, reunía voz sensual, belleza extravagante y astuto atrevimiento. Yo en definitiva, como ansias por conocerla." –el castaño de ojos verdes sumaba las cualidades, ¡mmm! Rica exquisitez que conocer. Quizá con eso se le bajara los humos a su amigo Lexus y pasaba un grato más que agradable–
– "¿Y de donde coño la sacaron?" –Lexus interpretaba las pretensiones de su colega, viéndose obligado a contestar con una pregunta hostil–
– "Lo mismo pregunte yo… Nuevo talento, era un diamante en bruto a espera de ser descubierto, es un factor bueno, que nadie la conozca, tendremos puestas las miradas de todo el planeta"–la razón autentica que objetó Sigvard–
– ¡¡Uaaa!! ¡Ya quiero conocerla! –gritó en frenesí el pequeño de ojos obsidianas–
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Preparatoria Juuban. En un salón del edificio uno.
Luego de una escena conmovedora, sumisa emprendedora de una discusión, entre los protagonistas de una historia de amor desconocida.
– "¿Qué pasa contigo Seiya? ¡Ya estoy cansada de que no me dirijas la palabra, que me ignores!" –Espetó la princesa de la luna enfadada con un dejo de amargura–
–"¡No pasa nada… Usagi Tsukino!" –formuló Seiya seriamente–
– "¿No pasa nada? No evites el tema, desde mi primer día en el congreso… después de la obra, estás así. ¿Es por nosotros?" –la rubia no aguantaba ni un minuto, era preciso que aclarara sus temores– "¿Por lo poco que nos confeso Lexus?" –El pelirrojo dijo en pocas palabras que ellos habían llevado un romance, que pasó al más puro amor, en aquel pasado, cuando aún el padre de la Princesa de la Luna vivía, pero no quiso ahondar, ellos mismos debían descubrirlo–
– "¿Nosotros? ¡Anda!, tú te casarás con Mamoru Chiba y se formara Tokio de cristal… no es lo que decías. Presumiste a sus hijos, Chibi-Usa y a ese Yuya-Kun" –su tono fue relajado, aun así incomodo–
– "Seiya… quería respuestas… no que me dijeras eso" –agacho la cabeza reteniendo unas lagrimas–
– "¿Bombón…?" –un pesar circundo en su pecho, culpa, la maldita culpa. Desasosiego, el abatido desasosiego de una nueva revelación, a la que no tenía acceso todavía, entonces la estrecho entre sus brazos fuertemente. Segundos, quizá minutos perduraron en el enlace. Al separarse emprendieron rumbo el principio de las confesiones– "Estoy asustado. Bombón, no sé lo que nos está pasando…"
– "Seiya… no comprendes… que estoy sintiendo… algo…" – condujo con delicadeza sus manos a su pecho, tocando su broche de transformación.–
– "Lo sé… me he dado cuenta… cuando me miras… Pero ¿si nos equivocamos? – le entrego una espeluznante mirada dudosa a su dulce amiga– "No me gustas Bombón. –confesó– Te amo."
– "¿Seiya?" –los luceros de la rubia se extendieron como platos perplejos, ella iba a proseguir pero él no lo permitió–
– "Permíteme continuar" –suplicó Seiya– Alguna vez te has planteado que amas a Mamoru por haber sido Endymion. No me narraste que no se agradaban cuando se conocieron… y que tal sí él realmente siente eso por sus recuerdos. Ese amor tan grande, de batallas, de abatimientos, de sufrimientos… No quiero que lo sientas de nuevo. ¿Te enfrentarías al repudio de tus amigas, a perder a tus futuros hijos, a destruir Tokio de cristal? Te amo y por lo mucho que te amo, a ti, Usagi Tsukino, deseo verte feliz, no mereces ni una sola lagrima más. Por eso me retengo, por eso te evito…" –se puso de rodillas tomando las manos de la princesa, la que no paraba de darle vuelcos su cabeza– "Yo no quiero que me ames por un recuerdo, yo quiero que me ames por ser Seiya Kou."
– "Quizá tengas razón…" –bajó hasta donde estaba el afligido príncipe del sol, poniéndose en cuclillas, respondió al abrazo de confort que le había ofrecido su camarada con anterioridad– "Hoy viene Mamoru… yo necesito…"
La opresión no fue suficiente, ellos necesitaban trasponer sus miradas. El eclipse atravesó dentro de sus almas, supurando en su piel el fulgor radiante del los rayos del sol, que franqueaban por la ventana, en inquietud. La tranquilidad, la eufonía exterior, el cruce de alientos. La luna no resistió la extraña fuerza de atracción silvestre. El sol fue espectador privilegiado de cómo la marea recorría sus labios. Fue de nuevo un impulso que Usagi no midió… Lo beso, sin pensar en nada. Un pequeño instante. La princesa Lunar se paró sacudiendo su cabeza y salió por las puertas de la habitación escolar. Seiya la siguió sin reprochar. Pero añadió.
– "¡Bombon! No llegues tarde al entrenamiento de las cuatro y media"
– "Eso intentare… Ahora tengo mucha hambre"
Posiblemente trataban de restablecer el ambiente, con comentarios terrenales, pero lógicamente era un trabajo difícil.
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Japón; 5:45 pm.
– "Le llamé a su móvil, pero no me contesta" –la rubia fundía la preocupación y el enojo– "Es una inconsciente"
– "Sabes que Usagi-chan siempre llega tarde a todos lados" –esta vez la ofuscada fue una peliazul, a su lado, quejándose por mayor–
– "Pobre Mamo-Kun, cargar con la irresponsable y distraída de Usagi-chan toda la vida" – ella no se quedaría callada, si Kamisama le dio lengua, Rei tenía que usarla–
– "Dices que mi madre es una carga" –la voz de un chico, que se recargaba a uno de los pilares, brotó para ensordecer con su regaño– "Parece que no son amigas de ella, ¿estas son las senshis del pasado? Me dan lastima"
– "¡Yūyake!, que grosero eres" –espetó la hermana de él con fastidio– "Te has estado comportando pesimamente"
– "Eso desde que le dijeron que las puertas del tiempo están cerradas" –comentó Rei ensordecida–
– "Mi dulcinea, perfecta y maravillosa… para ti no iba el regaño" –beso la mano de Makoto, a la que tal acto ya le parecía muy común–
– "Yo creo, que Yuya-Kun está nervioso por ver a su pa-padre"– Makoto lo justifico suavemente–
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En una parte de las afueras de Japón.
El viento movía con agria rudeza las nueves, se avecinaba una tormenta voraz. Los silbidos de las hojas de los arboles, al tenderse en el piso, eran arrullo para la escena discriminante a la que se enfrentaban un sexteto de jóvenes. Ahí estaba el responsable, moviéndose con libertades, extirpando partes de su cuerpo para lanzarlos a sus contrincarios, una bestia uniforme, de masa reintegrable, dando tejazos de energía en flamantes olas de furia.
– "¿No piensas ayudarla, la van a matar?" –el de menor tamaño exponía su miedo–
– "No, y ni lo pienses Reima, ella tiene que aprender a ser autosuficiente." –la figura caballeresca se veía preocupado. Entendía que esa chica necesitaba probarse a sí misma–
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Aeropuerto 6:20 pm. Sala de espera.
– "Llamé a su casa, dijeron que había salido desde las cuatro de la tarde" –ratificó nerviosa Amy–
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Afueras de japon.
– "¡Sailor Moon! Proyecta tu energía, lo puedes acabar" –sin duda este era el único que aliviaba el abatimiento de la joven princesa, tocando su flauta para amansar en breve al oponente–
– "¡Sun Knight! Apoya a Sailor Moon, recorre el campo y ve a las espaldas del 'flama' " – Al chocar las arrebatadas hojas verdes con su melena rojiza, en palabras sobrias le definió las acciones a Seiya, quien usaba su nueva transformación–
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Cabina de voz 6:30 pm. Aeropuerto de Japón.
-Pasajeros del destino de China, Korea, España, el vuelo quinientos veinticinco trasborda por la puerta seis-
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En una parte de las afueras de Japón.
Pero el engendro galopante no se abatió, luchaba con sensata crudeza, cualquier poder que de ellos emanara, era rechazado con sencillez. Una ráfaga de sol, un resplandor lunar, nada le contenía. Había golpeado y tendido al suelo a los aprendices, decimas de veces, estos erguían posturas las mismas cantidades. En súbito el ser encajo sus garras en el tórax del príncipe del sol, el cual se retorcía de dolor, en ello no dejaba los halitos del combate. Logro desprenderse de su acosador estrellándole un relámpago de fuego, gavillado del dedo índice, a lo que simulaba su frente.
– "Nada mal ¿no crees?" –Seiya presumió desde los cielos, engalanando sus ojos zafiros, pero el ente lo retomó arrojándolo al suelo con energía–
– ¡¡¡Sun Knight!!! –La senshi de la luna corrió a su presurosa velocidad, emitiendo luces de fulgores platinados para liberar a su compañero. En sorpresas se encontró con la misma suerte, la garra libre la ubico junto a su compañero de adiestramiento–
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Aeropuerto Sala de espera 6:44 pm.
– "¡Mamo-chan!" –saltaba de gustos la futura hija de los reyes del milenio deplata a rendirse a los brazos de su posterior padre–
– "¿Chibi-Usa? ¿Dónde está Usako?" –indagó el intrigado Mamoru, mirando al joven de cabellos azabaches y ojos zarcos, recargado en un pilar de la sala– ¿Él… quién es?
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En una parte de las afueras de Japón.
Los gritos de dolor no fueron atendidos por ninguno de los oyentes. Reima, quien trataba de prestar su ayuda, era sujetado por el obstinado Lexus y el gallardo Sigvard. Sus majestades estaban a espera de la reacción de ambos, su capacidad ante la adversidad y si una micra de su poder nacía con la desesperante postración. Entonces una centella misteriosa de tonos violetas colapso al gigante deforme, enredándolo entre pétalos de lotos negros. Absorbiéndolo en la nada y trasmutando su ser en un campo de flores extendidas por el suelo.
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Aeropuerto de Japón 7:05 pm.
– "¡Esto es el colmo…!" –Rei caminaba de un lado a otro. Últimamente Usagi coleccionaba retrasos, faltas y escusas–
– "¿Le habrá pasado algo?"– El príncipe terreno surcaba con una mano su barbilla, síntoma de preocupación–
– "Quizá buscando verdades" –sopló al viento para que no lo escuchara, pero Rei captó claramente el mensaje de Yuya-Kun–
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En una parte de las afueras de Japón.
– "Soy la Guardiana de la evolución, dualismo y metamorfosis… – Una voz envolvente y tentadora rugió reverberante en la pesada esfera– Soy Sailor Demeter.
Sus espectadores volcaban la vista de engrandecido estupor, al instante que los celajes se iluminaron en relámpagos eufóricos y sobre fulminaciones la imagen clareó en sutil transparencia. Su uniforme de Sailor destacaba en negros y purpuras, no concebía un moño en su pecho, en cambio, ataba un loto de cristal. Su mirada ausente destramaba una vivaz amatista en sus ojos, parecida al violeta anochecer de sus cabellos, elevados en modernizado peinado típico japonés, sujetado por unos palillos vidriosos, permitiendo que racimos de hebras risadas se extendieran de su espalda a sus tobillos. Traía zapatillas de bailarina de tono negro, enredando con listones cruzados en cada una de sus piernas y en su frente una tiara de tres ramificaciones diferente a la de las Senshis (N/A: Si han visto Bleach, es como la que lleva puesta una de los arrancar, contrincante de Matsumoto, precisamente la morena que parece amazona, en el cap. 221), con una gema del color de sus ojos.
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Aeropuerto 7:16 pm.
– "¡Mamoru! Algo se le debió atravesar, esperemos un poco más" –Ruby sostenía la mano de él, confortándolo. Amy, Minako, Makoto, Artemis y Luna salieron a buscarla–
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Al sur de las afueras de Japón.
– "Me regocija ver la manera en que entrenan a mi Princesa. Lo que no me complace es que le oculten cosas" –enfatizó en sonrisa endemoniada– "Es hora de la verdad, sus Excelencias… Es la hora de contar el cuento que todos esperaban, un cuento de amor por el cual termine asesinada."
Usagi y Seiya observaban con detenimiento, la prepotencia de esa mujer, el terror de su aura mixta… ¿Que es lo que diría? ¿Cuál sería la verdad?
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Centro de Tokio. 7:38 pm.
– "Tu localizador, ¿qué dice Amy? –Makoto lucía desesperada–
–"Esta al sur de las afueras de Tokio coordenadas…" –la peliazul hacía su esfuerzo, efectivamente dio al punto– "33-20"
Artemis y Luna se detuvieron en aras de temor. Entre la espesura del negro atardecer, tres sombras asomaron sus cuerpos.
– "Nos invitan chicas" – era inconfundible esa actitud, el tono de fraseo… Era Haruka acompañada por las otras Outers–
– "Recibimos la llamada ¿Cuánto lleva ilocalizable?" –preguntó Setsuna, volcando a ver a Neptune, la pavorosa mirada de la chica del mar las martirizó–
– "Esta presencia, enloquece al mar, puedo sentir como se parte en oscuridad y luz" –pronunciaba con el temblor de sus labios, restregando la pena en sus rasgos femeninos–
– "Sailor Demeter…" –hiperventiló Luna a punto de desfallecer–
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7:53 pm. Ante la aparecida Sailor Demeter:
Arrasaría con sus palabras, sin importarle el futuro, sin importarle Tokio de Cristal, sin importarle los hijos de Endymiún y La Neoreina Serenity, es más… sin importarle las consecuencias que causaría en la princesa de la luna. ¿El rencor la obligaba a traicionar? Sailor Demeter, la Senshi de la dualidad, evolución y metamorfosis, frente a; Usagi, una simple estudiante de preparatoria, enamorada de Mamoru Chiba, con amigas entrañables y un destino feliz. Seiya, un guerrero estelar de Kakyuu, quien se había enamorado de una mujer ¿prohibida? desde el primer momento que cruzaron campo sus pares de ojos, él que apenas descubría su vida pasada… ambos temerosos de sus acciones, temblando al ritmo del vals de las dudas un vals que danzaban juntos esa tarde de ocaso ennegrecido. Demeter dibujo el contorno de cada uno con la mirada, perviviendo las fragancias del pasado. Su sonrisa cruel y en un grado enfermiza, llena de sentimientos que no se podían descifrar, ¿era buena? ¿era mala? ¿era…? ¿Qué era ella? ¿Quién era ella?
Las majestades se quedaron como estatuas. No por la sorpresa, claro, los designios del destino se hilaban a placer, no tenían el derecho de privar lo que esa scout sermonearía. Concebido desde una perspectiva externa, usanza baja de lavarse las manos. No inmiscuirse en culpabilidades. Esa de la que dudaban, construyó un espejo en el aire con las esporas imperceptibles de las flores veraniegas. Continúo en ambiguas muecas de labios extendidos, hablando por fin de la historia del Sol y la Luna.
– "Hace mucho tiempo, en el reino lunar, existió una traviesa Princesa de la Luna, consentida por su padre, amada por su madre. En esos años de prosperidad el Rey de la Luna fue aclamado por el congreso de las majestades, su hija estaba en la lista de candidatas para fungir a la Princesa del Universo. Muerte segura. Él y su esposa no se quedarían con los brazos cruzados viendo como le arrancaban la vida a su pequeña… Hace mucho tiempo, en el imperio del centro solar, existió un vanidoso y atrevido Príncipe del Sol, consentido por su madre, amado por su padre. En esos años de prosperidad, la Reyna del Sol fue convocada por el congreso de las Majestades, su hijo estaba en la lista de candidatos para forjar a la princesa del universo. Enaltecido honor. Ella y su esposo emprenderían cualquier viaje a cualquier costo para que su muy amado joven lograra ser lo que le demandaba….
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Los dejé con la intriga, que mala soy XDD
El príncipe del sol y la princesa de la luna, ¿Cómo se conocieron? ¿Qué tienen que ver?
¿Qué paso con Sailor Demeter?¿revelará su identidad?
¿Será capaz el amor de Usagi y Mamoru traspasar las confesiones del pasado?
¿Se sabrá esto en el próximo capítulo…?
-Si algo se me pasa y tengo horrores ortográficos, díganlos… los gramaticales, bueno… esos sí que son más difíciles, luego como Yoda hablar, funcionar puede.
Espero sus comentarios y sugerencias.
Muchísimas Gracias a todos!
