Todos los derechos de Sailor Moon y sus otros personajes son Propiedad de Naoko Takeuchi/Kodansha, TOEI Animation
ESTOY DE FESTEJO… CON EL CAPÍTULO PASADO LLEGAMOS A LAS 100 PAGINAS DEL FANFIC ^,^
Y para celebrar un obsequio. (Pásense a mí perfil para mirar los enlaces que ya he puesto un millón de veces)
¡AGRADECIMIENTOS A TODOS POR SOPORTARME TANTAS PÁGINAS!
Esta vez será un cap relajado. Un beso y un abrazo a todos.
Agradecimientos a:
Marie Winchester Kou Efron (intentaré actualizar lo más seguido posible)
Selene-silk
megumisakura
malkav-iztli
Karina Natsumi
Serenalucy
chikita22bkou
drixx
Srita. Rossy Kou
Mizuki-chan24
Por sus Reviews.
Espero que les guste tanto como a mí.
¡Gracias por tomarse un espacio en su preciado tiempo y leer!
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– "¿Qué es Demeter? Luna" –Júpiter daba ruletas de miradas entre Luna, Artemis y las Outers–
– "No es qué, si no quién" –entonó lúgubremente, deslizando su mano en su faz con un tímido roce a su bruno cabello, dirigiendo sus violáceos y ennegrecidos ojos a Setsuna. Había llegado el momento… ¿sería correcto hablarles de ella?
Setsuna se quedo paralizada por un momento… ausente, le refulgían memorias donde solo ella y Serenity fueron espectadoras.
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– "¿Quién es ella? Sailor Pluto" –su cabellera blanca relucía con los reflejos de las estrellas que se colaban por el amplio ventanal del trono, fijamente atendía al otro pequeño ser que estaba a mano izquierda de Plutón–
– "No lo sé su majestad, no habla, no escucha… sólo" –la angustia le acosaba al recordar los ojos de esa niña, ningún reflejo, ni un brillo– "Merodeaba en las puertas del tiempo. Majestad"
La reina preocupada se aproximo a la pequeña, detallándola. Su extenso cabello desatendido, tanto que barría el piso, y su piel lisa parecían copos de nieve, en su trayecto de vida en absoluto tuvo la oportunidad de ver algo así, tan blanco, lo único que permitía distinguir aquellas ventanas nevadas de entre el globo ocular y el iris, era un delicado contorno grisáceo esfumándose finamente y una pupila oscura contraída. Llevaba una prenda sobria y plana, parecía un camisón, de escote cuadrado que llegaba a sus clavículas, sin mangas y con un largo a la mitad de sus rodillas.
– "¿Cómo te llamas preciosa?" –inquirió la reina en dulzuras agachándose hasta la chiquilla–
– "¿Có-mo te lla-mas?" –su voz recta pero escabrosa repetía, sus ojos fijos simulaban témpanos de hielo sujetando la nada–
Serenity suspiro profundo, intentó crear palabras que le permitieran comunicarse con ella. Fue un escalofrío aterrador cuando la niña situó sus ojos en ella de manera mecánica y cuadrada sin derramar ese aire apartado. El pánico recorrió la extensión de su cuerpo, su sangre se helo, La reina de la luna se vio forzada a retroceder unos cuantos pasos.
– "Proteger… Serena… futuro… princesa… universo" –nuevamente esa voz pantanosa, pausada. La infanta sin moverse, sin inmutarse de la imagen de Serenity–
– "¿Cómo?" –La duda recorrió sus pensamientos, ¿se refería a la tranquilidad del futuro? ¿Pero princesa? ¿Cuál princesa?–
Esa infrahumana figura caminó hasta la Reina Serenity, extendiendo su brazo derecho, intentando tocar su vientre, pero la majestad lunar volvió atrás mayormente asustada, trasladando su mano izquierda a su pecho, casi encogiéndose. La sailor del cambio pretendió socorrerla para alejar a la niña, no obstante esta giró su cabeza a plut, aventándola en ráfagas congelantes al otro extremo de la sala. De nueva cuenta, la figura diminuta regreso a su quehacer.
–"Cristal… plata…" –Serenity hecho sus pasos a tras hasta llegar a un rincón sin poder escapar– "Destrucción… creación" –sus clareadas manos tocaron a la monarca, la cual no sintió tal contacto. En situación a un espectro vagante–
Encendiéndose una luz segadora producto del roce, el cuerpo de la cría retomo color, empezando por su cabello que acogió un purpura ocaso, su piel lució al menos pálida y sus ojos cobraron un esquicito amatista y un brillo congelnte y delicado. Mientras el cielo revolucionaba un nuevo planeta, que se situó entre Marte y Júpiter.
– "¡¿Quién eres?!" –temblantes labios preguntaron, a la par que su cuerpo había pasado de no interpretar ningún tacto en su vientre a sentir unos dedos pequeños retirarse–
– "Dualidad, evolución y metamorfosis…" –Parpadeó por primera vez– "Demeter, soy Sailor Demeter" –se arrodillo ante la eminencia que tiritaba, para ulteriormente desplomarse en el suelo y dejar rodar de sus manos un broche de loto cristalizado–
El incidente fue guardado en sumo secreto por La reina y su guardiana, la nueva Sailor no recordaba en absoluto nada, su mente estaba tocando el blanco. La remembranza de Demeter yacía en la postura de ser una sailor y su creación en honras de acatar órdenes de la Reina Serenity.
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–"Décadas antes de que la princesa de la luna naciera y las demás guerreras tomaran edad apropiada para asumir sus funciones… no es un quién, es un qué" –Sus cavilaciones eran frustrantes, ¿de dónde pudo haber salido ella?–
Un recuerdo fugaz que la suspendió por segundos, retuvo el aire por un instante para expulsarlo con fuerza, permitiendo a sus ojos terracota retomar cordura.
Fue entonces que Sailor Plut decidió contar la misma historia que se le había dicho a las Outers.
–––*
Un automóvil convertible recorría las tupidas calles de Japón, encajueladas de diestros caminantes nocturnos adictos a distracciones o entrantes a trabajos nocturnos que auxiliaban en gastos importantes. En ese mismo coche con transcurso al Aeropuerto nipón viajaban dos personas, dos cabezas pensantes, una inundada de expectativas y la otra de un ¿Qué debo hacer? El expectante observó a la dudosa, mientras el semáforo de la calle le regalaba un rojo muy largo, ya había analizado la situación y creía tener razones importantes para tomar esa valentía.
– "¡Bomboncito! ¡Animo preciosa!" –irradió seguridad, muescando su sonrisa de un millón de watts– "La vida debe seguir su propio camino, hemos estado comportándonos muy mal…" –giró su rostro moreno, desató su mano derecha del volante para deslizarla en la mejilla de la rubia de coletas– "No dejes que el pasado rija tu presente y desemboque en tu futuro. Yo fui Antar, tu esposo y créeme, no me siento con ningún derecho de correr con Mamoru-san y gritarle a la cara '¡Hey! ¡Devuélvemela!, ella es mía por ley' –sus comentarios fueron lo mas graciosos posibles, deseaba ver una luz en los ojitos opacos de su amada Usagi–
–"¿Seiya?" –esos celestes parecían no retomar su usual despampánate fulgor, inclusive no comprendían en absoluto lo que él pelinegro refería–
– "Esto no es un juego de reembolsos donde mágicamente se regresa todo lo que se ha perdido en el pasado. Esta es nuestra vida, nosotros podemos elegir nuestro sendero, siempre y cuando no molestemos a nadie más… Usagi Tsukino, somos amigos antes que cualquier cosa" –apretó la mano de la princesa de la luna con fuerza, en amargura interna e intensa al pronunciar 'amigos'– "Respeto tu elección y respeto tu amor. Guarda esos reflejos de una vida lejana como hermosos, como leyenda, como lo desees, linda." –soltó la suave mano de la chica para retomar el volante–
– "¡Íbamos a tener un hijo!" –contestó alarmada, emergiendo de sus ventanales azul claro un reflujo de incomodidad– "Los recuerdos fueron lo suficientemente vividos… sentía en mi vientre ese calor, tus besos, la emoción y el dolor…" –las lagrimas rebordearon el margen de sus ojos, empapando sus tupidas pestañas inferiores–
– "Yo también… ¿y qué? Eso no me hace diferente. –mentira, eso es lo que intentaba creer, los hechos eran otros, sus palabras, sus gestos, sus complacencias– "No es que no me importe, al contrario. Pero no soy tu dueño" –la miró con sus ojos azul ocaso en extrema dulzura, como un poeta enamorado– "Aunque quisiera" –su seriedad desvaneció, era cabal darle una broma para disolver la apretada situación–
– "¡Seiya…!" – tornó molesta ante las dos últimas palabras. No obstante en lo anterior; ¿Qué pretendía decirle? Acaso cuestionaba la relación que sostenía con Mamoru. Su novio era el hombre perfecto, intachable, guapo y la ¿amaba? O realmente solo era el reflejo del pasado. Tal vez hablaba de sus vidas anteriores como el sol y la luna en eclipse amoroso. Estaba tan confundida, mareada y sentía que todo emergía a la vez, al grado que caería de un desmayo–
– "Mamoru-san te espera y tu lo amas… lo sé" –su corazón emprendió una reacción dolorosa, mezquina y traidora a su personalidad. Era cierto que ella amaba a el príncipe terrestre, cómo pudo ser tan estúpido de dejarse embutir en una brecha tan complicada. La obviedad lo tragaba, su bombón había sido tan seseante como él para dejarse llevar por un impulso de recuerdos lejanos. Estaba al punto del llanto, de gritarle que dejara todo, que se fugaran juntos, pero el semáforo en verde le salvo o posiblemente lo reprendió de su ensayo de arrastre imprudente. Entonces puso primera y arrancó– "Sonríe un poco. Marca a tus amigas y diles que estas bien. Bombón."
– "¿Qué les digo?" –buscando su móvil entre las cosas de su bolsa–
– "Je, je… Buena pregunta"
–––*
La sala parecía inmensa, entre sus brillantes pisos y sus transparentes cristales se translucía a un hombre en inquietud, Mamoru, que enmarcaba su asustado rostro, luego de escuchar la historia del nuevo contrincante. No fue hasta después que todo se hablo, cuando Chibi-Usa convenciera a Ruby de ir por un poco de café para dejarlo a solas con Rei y Yuya-Kun y estos hablaran del nuevo enemigo. El futuro rey del milenio de plata entretejía la idea de ir a socorrer a su amada princesa, pero Yūyake freno su arranque al comenzar a establecer su condición.
– "Hace rato se preguntaba quién era yo… Soy su futuro hijo, señor Chiba" – rígidamente, imitando a un soldado, le mencionó a Mamoru el chico de azabaches cabellos y ojos zarcos luminosos, aquel que dejaba de reposar en el pilar de la estación de aviones–
– "¿Has dicho hijo del futuro?" –comenzó a examinarlo, se parecía mucho a Usagi; tenía la misma mirada radiante, su cabello suavemente rizado y ese aire cómico que siempre emanaba. Pero la complexión no empataba con ninguno, algunas facciones, el hecho de usar un pendiente en su oreja izquierda con una estrella que envolvía a la luna y ese tono de voz tan blando– ¿Debería creerte?
– "¡Ay, papá! Usted no ha cambiado" –sonrió, en sonrisa que marcada un rostro de artista protagónico de cine– "Como es medico, ¿tendría que hacerme un ADN para que lo corrobore?" –de nuevo ese gesto, esta vez acompañado de un guiño en su ojo derecho, que escurría la solides de un principio–
–El joven demostraba sus rasgos atractivos, resplandecía con su propia estrella en manera virtuosa. A Mamoru se le escapaba una risita, seguramente que eso lo había sacado de Usako. Y el aire de respeto, con el que se dirigía a su padre, lógico que lo obtenía de él– "No es necesario. Seguro te llamarás Chibi-Mamo, conociendo a Usako" –Afirmó el pelinegro doctor, en reflexiones de su prometida–
El teléfono de Rei sonó temblante en su bolso de mano, ella posteriormente buscó el aparato y contestó.
– "Esta vez lo escogió usted" –sorprendió el príncipe de la Tierra, Yuya-kun era muy seguro de sí mismo, galante y/o serio cuando debía serlo, pues tal caso se suscitaba en ese momento. Sí, por lo menos algo de él debería de haber conseguido, con esos genes tan dominantes que poseía su futura esposa– "Me puso Yūyake por dos cosas. El nombre de su abuelo y además porque significa crepúsculo, cuando niño me mencionó una vez que yo simbolizaba la caída del sol" –en rubores entabló el siguiente dialogo– "Ahora no quiero ni imaginar que harían mamá y usted en ese atardecer"
Mamuru tosió fuertemente, estaba cual tomate, vaya era un pequeño atrevido, de dónde demonios el tomaría tal forma de ser. Rei regresó a escena después de gritos furiosos en su celular, llamar a las otras sailors y acabar mostrándose despejada. Giró a ambos y exhaló aliviada, emprendiendo su discurso.
– "Dice Usagi-Chan que no tarda. Que se siente realmente apenada contigo Mamoru-Kun. Se encontró con el enemigo y las sailor star light la ayudaron. Se escuchaba muy deprimida. ¡Tonta! Nos hubiera avisado."– agregó– "También llame a las demás, llegaran primero que Usagi-chan, pero las sentí verdaderamente extrañas"
– "Yūyake-Kun, ¿tiene algo que ver su asistencia con el nuevo enemigo? –al momento que colocaba su valija en un asiento, los misterios entintaban su tono de voz, enigmas peligrosos que debía resolverlos–
– "Cómo explicárselo… Papá, he venido yo…" – su postura de galán cayo a los suelos, tenía esa mirada traviesa de Usagi cuando hacía una tontería por curiosidad, esos ojos a medio morir, simpáticos buscadores de perdón inmediato– "Papá ¿No me castiga sin comer, encerrándome en mi habitación por un mes, sí le digo la verdad?"
"Yuya-Kun, ¿cómo haría Mamoru-Kun eso?" –gritó la ofendida Rei al muchacho, mayor que ella, pero siempre se comportaba cual quinceañero inmaduro–
–"Tú qué sabes… Papá es demasiado estricto conmigo" –las expresiones de la princesa de la luna, en estas eras, emergían a potencia en el futuro príncipe terráqueo con sonsonete exagerado de temor–
– "¿Qué travesuras harás? Repetiré diez mil veces, Tú la copia fiel del carácter de Usagi-Chan" –Le molestaba lidiar con otro igual a su amiga, una era suficiente, pero dos era el acabos de su paciencia–
– "No, no te castigare si das una buena explicación" –explayó una sutil sonrisa, era todo lo que había soñado, un hijo varón tan resuelto y malcriado como su novia, contando siempre a Chibi-Usa, de carácter más fuerte, decidido y dulce. Su dicha enmarcaba un futuro prospero. Quizás el futuro cambiara un poco, pero le emocionaba conocer a su sucesor, sucesor atrayente de energía, vivacidad y carisma inagotable, ya maduraría para aprender responsabilidades–
– "Es que mi hermana si pudo andar acá y ver el mundo de diferente manera, conocerlos de jóvenes, ganar amigos verdaderos… y yo…. pues… vine sólo por esa razón y mi hermana se entrometió" –agachaba la cabeza, buscando que más justificaciones podía dar… pero nunca hablaría del otro 'detalle'. Amaba a sus padres y lo que menos quería era arruinar sus posteriores caminos– "No se preocupe por Tokio de Cristal, todo transcurre como debe"
– "La próxima vez que desees algo como esto, no me tengas miedo y pídelo ¿o en verdad soy tan duro contigo muchacho?" –reflexionaba en el porqué, sería tan poco considerado con su hijo–
– "Papá… sin que se enoje… sí, es un sargento" –hecho su cuerpo hacía atrás temiendo una fuerte reprimiendo a la que ya estaba acostumbrado–
Mamoru lo contemplo, ese chico le tenía miedo. Al parecer como Rey se transformaba en una figura rígida.
– "¡Por el cielo! No te comportes así chico, el futuro es otra cosa. No soy tan estricto…– decía el ojiazul en vísperas de tranquilizar a su temeroso hijo del futuro, dio unos pasos para juntarse a Yuya-Kun y darle unas palmaditas amorosas, lo que dejo estupefacto al nuevo príncipe terreno–
–––*
En los baños del aeropuerto una mujer intentaba aclarar sus pensamientos, se miró al espejo saciándose con el reflejo de sus ojos brisa marina. El avistamiento con una muchachita de su edad, anteriormente menos de un mes, la colmaba de estremeseres todavía. La razón gozaba en paradojas del destino; parecidos rasgos faciales, color y estructura de cabello, estatura… y esos ojos mar esclarecido, con diferente vigor y esencia. Pese a todo lo que conllevaba su apariencia la inocencia igualitaria, la quietud y lo inexpresivo de ella era un chocante a su mero modo de ser. Desesperada saco de uno de sus bolcillos un chocolate en forma de gota aplastada, con cubierta de aluminio dorado, para sustituir al cigarrillo que no podía fumar en ese sitio. Dio un giro de noventa grados del reflector de su imagen para desempacar la golosina poniéndola en su boca con desesperación, apoyó sus manos en tención de sus brazos al lavamanos para luego encorvar su espada hacía atrás y masticó lentamente degustando a paciencia el sabor amargo del dulce y la almendra que apremiaba en su interior. De la nada el recuerdo de esa niña serena subió a su cabeza.
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"El espejo, mi fiel amigo, dónde podía contemplar esas curvas tan suculentas que volvían locos a cualquier hombre. Junto a mí otro de mayor tamaño, pero no me mostraba lo que yo era, el reflejo padecía en lo… aterrador y desfigurado de mí pasado, que broma siniestra, intente mover mis brazos y el reflejo no respondía; Cabello largo trenzado a su espalda, una escueta sonrisa llena de metales en sus dientes, una escurrida figura y unos fierros cilíndricos y delgados que sostenían unas piernas frágiles. Sostuve el aliento para no decaer en la tragedia de pensar que era realidad, reí en frenesí ante el espejismo al saber que era otra cosa y la miré para saber.
– "¿Cría? ¿Cómo te llamáis?" –Lo justo. Debía estar al corriente quién era la mocosa que usurpaba mis rasgos–
– "Sorry Miss, but I don't speak your language" (Lo siento señorita, pero no hablo su idioma) –un cumulo total de respeto, su voz era meramente un silbido, pero de seductor pose al mío–
– "What is your name, girl?" (¿Cómo te llamas, niña?) –tendría que responderme–
– "My name is Seren, Seren Astron, Miss" (Mi nombre es Seren, Seren Astron, Señorita) –tímida, demasiado tímida, en objeción a mi seductora presencia, adempero su peculiar desfiguro llenaba mi cuerpo de familiaridad y repulsión a mí misma, al pretenderla inferior, le tuve confianza sin conocer el motivo y eche todo lo que sentía–
– "It's been some time since my life has changed, everything that I had suffered in that fucking existence is gone. Now I have a new life and I'll enjoy it to the fullest, not caring about anyone or anything... I have four names in mind to celebrate my rebirth. Ceres, Cleo, Lusia and Bastet. Which one would you pick?" (Hace un tiempo que mi vida ha cambiado, todo lo que había sufrido en esa perra existencia se fue. Ahora tengo una vida nueva y la disfrutare al máximo, sin importarme nadie, ni nada... tengo cuatro nombres en mente para celebrar mi renacer. Ceres, Cleo, Lusia y Bastet ¿cuál escogerías tú?) –Sin miedos le pregunte, nada de lo que yo le dijera podría interferir en su selección, porque yo misma le otorgue el camino de renombrarme–
– "You think that...?" –fue un corte temeroso, un posible regaño, pero no llenó el expreso pensamiento, sin embargo lo interpreté y no me importó– Ceres is very pretty, it reminds me the goddess of the roman mythology, it means growth, suitable for its change of life (Usted cree qué...? Ceres es muy bonito, me recuerda a la diosa de la mitología romana, significa crecimiento, adecuado para su cambio de vida.) –me entregó una sonrisa dulce y retraída… quise decirle una tanto más, pero el celular me sonó, enseguida le agradecí para salir del baño del aeropuerto y contestar a uno de tantos–
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Movió en círculos su cuello, luego se incorporó despacio, tomó su maleta de rueditas y miró la cartera que había tomado para hacer una travesura, emprendiendo retirada de los sanitarios. Simplemente, luego buscaría al dueño y lo revolvería en sus redes… qué podría pasar, le fascinaban los callados estúpidos que pretendían ser un monumento inquebrantable, fiel, serio, modoso y meticuloso para demostrarles en la cara lo falsos que eran ante esa postura. Siempre y cuando no estuvieran casados o tuvieran hijos, sería una molestia. ¡Zorra!, cuantas veces había escuchado en tan cortas semanas llamarle así, ¿quién la despojaría su diversión? nadie se la quitaría. ¿Compromisos? Nunca… ella vivía su día a día, sin tener uno de esos… amores constantes que la obligaran a dar paso a su mayor pesadilla… ¡el matrimonio!, en responsabilidad de una apestosa vida de ama de casa que espera la llegada de su esposo luego de interminables horas de trabajo, privándola de su merecida nueva libertad.
–––*
Los pasos de una apresurada chica sonaron en la sala, luego de una pausa entro en colapso, ¿debía seguir?, ¿tenía que verlo después de aquella situación? Su cara no estaba presentable, sus gestos la venderían. El caballero que le acompañaba le dio un empujoncito, sonriéndole aparentemente en papel riguroso de verdad. La ánimo a que siguiera… que la alejara de él y se cubriera en pasos a su destino. Ella caminó calmadamente durante unos largos minutos y al final ahí estaba, firme en perfecta figura, refractando a su 'primer amor', sus cabellos finos negros y lacios, la pasiva y reconfortante mirada, su porte elegante, su sonrisa dulce y silenciosa… desde ahí podía oler el lujoso perfume de caballero que gustaba usar, podía distinguir los cristales azules que reflejaban la tierra, suspiró tan fuerte que llamo la atención del grupo de personas. Dio unos pasos lentos y nerviosos deteniéndose escasos metros del porte refinado de su prometido. Los luceros de ella encendieron nuevamente en fulgores añorantes, reconociendo cuanto lo echaba de menos, que todo lo que hubiese pasado no importaba, porque tenía que dar la razón de que ¿lo amaba con cada suspiro de su cuerpo? Efectivamente, su amigo tenía razón… ¿Su amigo? Giró a verlo y su cabeza se zarandeó… ¿se mentía…? ¿Quién, aun amando, antepondría sus sentimientos para dar la felicidad o prevalecer el futuro? Se reflejó por un segundo en sus diamantes azules forzados a un fulgor de contento. Volvió a suspirar y regresar a su príncipe de la Tierra… ¿qué haría?
Todas las contemplaban con desentendimiento agobiante, qué esperaba para lanzarse a esos fuertes brazos que había extrañado… Se podía escuchar en las miradas de todas el 'Usagi-chan corre, abrázalo y bésalo como siempre' Eso mismo emprendió la rubia, marchó a prisa… pero. ¡¿Quién era esa que estaba tan cerca de él…?! Metiendo su mano a en la pretina de su pantalón con descaro.
– "¡Huy! Nos volvemos a encontrar, ¿será el destino?… Merezco recompensa, ¿no?" –la mujer de ennegrecidos cabellos rebeldes jaló el cuello de la camisa de Mamoru, luego lo beso con fogosidad, surcando con su lengua la boca del secuestrado príncipe de azules luceros, el que tambaleaba sin poder evitarlo, aunque sus manos permanecían alejadas, lo estaba disfrutando en plenitud. El sabor esquicito de la tentación lo amotinaba, estaba a punto de tenderla en el piso y hacerla suya… pero ella se detuvo, carcajeó y retiro su mano de aquel inicio a tocar su intimidad– "La próxima vez no dejes tu cartera en la estación de España… ¡Guapo!. Mala suerte la tuya, me la iba a quedar para buscarte en tu apartamento"
No, no podía pasar, Usagi echaba lumbre de su cuerpo y Ruby estaba a punto de empalar a esa pelinegra con la mirada. ¡MALDITA ZORRA! Precisamente lo que los ojos de las Sailor emanaban en figuradas palabras de odio.
–"¿TU….? ¡ALEJATE DE MI PROMETIDO!" –el gritó no tomó por sorpresa a las Sailors del presente y a la del futuro, pero sí a un Seiya que lo había comprendido todo…–
– "¡Cálmate! Bombón, ha de ser una situación confusa…" –Lo sabía de ante manos, si él hubiese sido el besado de esa manera, no hubiese pasado nada. ¿o sí? Su ojos vislumbraban la pérdida total, mientras la punzante herida de su tórax demostraba menor dolor que la realidad que presenciaba–
– "¿Prometida?" –más interesante todavía eso concurría en sus haberes, llenando de expectativas sus excitantes vitrales aqua– "Así que la conejita en la foto no es tu hermana menor…" –seductora, sus labios articulaban provocantes y su cabello recubría uno de sus ojos los que viraban a Mamoru– "Bueno, siéntete dichoso de haber besado a una nueva estrella… que decir, la más brillante y sexy del universo" –rió con el sabor de las mieles de gloria, caminando hacía Usagi y luego viendo a Seiya– "Seiya Kou… el cantante de los trhee Lights, ya nos veremos las caras guapo"
–"¡No gracias!" –se mostraba enfadado, no le interesaba esa tipa–
Esa mujer sólo sonrió, perdiéndose entre los cristales limpios y transparentes, con su caminar de bailarina de ballet, en son de una danza erótica. Endimyon la miraba de reojo sin que nadie lo percibiera, sus redondos firmes glúteos, su cadera perfecta, aquella cintura estrecha y sus enormes senos, ¡qué curvas!... hasta que una mujercita lo hizo volver a la realidad.
–"¡MOMO-CHAN! ¿Qué significa esto?" –la rubia rabiaba, sus postura en jarras delataba que necesitaba una explicación–
–"¡Oye, chica! No seas dura con él, a esa mujer la conocimos en España, solo es una buscona… déjalo pasar" –Salió en defensa la pelirroja–
– "¿Dejarlo pasas? Si se le veía una cara de contento… con razón no me hablaste en todo el trayecto Mamo-Chan"–la pelirroja intento salvar a su amigo. El caso de ella y sus celos no serían buenos anteponerlos ante tanta mujer furiosa–
– "¡AHHH! ¿Y está quién es?" –miró a la muchacha de ojos amarillos salpicados de rubíes llamativos, bastante hermosa– "Él es mi prometido… ¿tu quieres algo con él?"
– "Soy Ruby Crimsón, compañera de universidad de su novio, es un placer señorita" –las cosas se pondrían feas, así que pensó en algún pretexto, no le daban ganas de ser espectadora de una pelea entre parejas donde la estancaran a ella– "Si me disculpa debo ir al sanitario" –Salió en discreta huida–
– "Esto me huele mal" –El bombón asesino clavó sus ojos en su novio, rellenos de fuegos, que habían pasado de rojos a verdes–
Seiya, viendo el lado amable de la situación, comenzó a soltar mudas carcajadas… 'muy bien hecho Mamo-bruto' se decía 'continua así y te pondrás en pared de once varas'
–"No, Usako… no pienses así…"– en extrema pena citaba el prometido de la rubia de coletas, interrumpido posteriormente por una Rei enfadada–
–"A ver Usagi-chan, tu también andas rarita… No nos dijiste que tenías labores en casa, por eso no pudiste asistir a la reunión de la tarde." –reclamó cruzando los brazos, en amenazantes miradas violetas a su princesa–
–"Etto… yo…"– las puntas de los dedos de la princesa lunar se flexionaban, su cara estaba nerviosa y lanzando segunderas miradas a Seiya para saber sí la salvaba, pero este estaba palidísimo–
–"¡Qué guardiana mas irrespetuosa!" –resopló Yuya-Kun en sus adentros, ligeramente para que nadie le escuchara–
–"Eso es cierto Usagi-chan, has estado faltando y llegando tarde a las reuniones" –esta vez era Makoto que reprochaba, soltando pequeños suspiros–
–"Siempre sales de clases con Seiya y su grupo de guapísimos, sexys y talentosísimos amigos, crees que no nos damos cuenta" –Minako, la soñadora chica destilaba corazoncitos al pensar en tantos hombres guapos. En realidad asumía el aire subido de amistad entre el bombón y el cantante…–"y andan en combates juntos muy seguido… ¿Usagi-cah?"
¡Maldición!, estaban en problemas… incluyó a Seiya con facilidad, después de todo él tenía que ver… ¿no? Se mordieron los labios, retenían el sudor por obra divina de su cuerpo. El príncipe del sol estaba mudo, no abriría la boca para decirles que ellos… ellos habían sido más que una maravillosa relación de pareja en el pasado, sino esposos… en un lapso de tiempo más, padres… La princesa de la Luna no aguantaba la presión, ya lo iba a soltar todo. ¡Diablos! Ya el secreto no se podía mantener…
Silencio.
9:51:11 pm
Usagi separó lentamente sus labios.
9:51:25 pm
Incertidumbre.
9:51:28 pm
Seiya alzó su mano para tapar la boca de su amada princesa
9:51:33 pm
Intriga
…..
Pero.
¡¡ta ta ta tannnnnn!!!
¡Super pelirrojo al rescate!
– "¡Usagi! ¡Dejarás de ser una torpe descuidada! –ofendió furiosamente a Usagi– "Si quieres ganar dinero para tú escuela universitaria en el extranjero" –¡sorpresa!– "y que Reima te ayude en tus estudios para la beca…" –¡Ironía!– "Se buena asistente de la banda Heaven & Hell y no andes olvidando tus apuntes"–Alzó una mochila rosa con conejitos estampados–
–"¡¡¿QUE?!!" –Unísono rotundo del auditorio–
Minako no terminaban de creerse algunos detallitos. Era tonta, pero la Diosa del amor no se equivocaba, ya presentía algo fuera de lo común.
– "Fue en la tarde… ¿entonces por que llegan a estas horas?" –meció sus cejas rubias en espera de la contestación–
– "¿Quieres que los disculpe Minako?" –le lanzó una advertida mirada– Los seguí desde el ensayo del videoclip, que no pudimos hacer en la tarde… ¡Con un puto demonio! Esa estúpida condición climática nos hizo estarnos a altas horas… y para el colmo, ¿Por qué unas rarezas atacaron el rodaje? –se veía alterado y furioso– Luego los three lights y Usagi desaparecen extrañamente como cobardes… y unas Sailor no se qué salvan el día… –majestuoso enroque al príncipe del sol y a la princesa de la luna contra las Inners, ahora la situación juiciosa pasaba al otro lado y los espectadores, entre luceros redondos, no podían responder con claridad las dudas del pelirrojo– "para concluir que lo haríamos otro día… ¡¡Ah!! Seiya, tu ya estás agarrando las mañitas de tu amiga" –le aventó su celular– "tu novia te ha estado hablando en este rato, a ver si arreglan la situación, para que no laves tus pena en Usagi y la distraigas de sus objetivos" –jaque mate–
Un gracias. Lo que expresaban los ojos del sol y la luna a al príncipe Lexus. Alivio… respiro. Ese Lexus no era tan mal chico después de todo.
La conversación se situó en 'Usagi-chan, porqué no nos dijiste', 'es una sorpresa', '¿extranjero?' '¿qué piensas estudiar?' y largas listas de similares palabras, tanto que los ambientes de la sensual pelinegra, la colada pelirroja y ese acercamiento entre Seiya y Usagi se desviaron del bochornoso contexto. Lexus y Seiya partieron de inmediato indicando a la princesa lunar guardara secretos y que manifestaran pocos detalles.
Luego de un rato cada uno marcho a sus respectivos hogares. Mamoru se veía cansado, su prometida le pidió coloridas disculpas y le comentó que sería mejor fueran a descansar él y su amiga, el viaje había sido pesado y su día un mucho mas. No hubo grandes muestras de afecto entre los futuros reyes de Tokio de cristal, aspecto incomodo entre ambos. ¿Cuál motivo mantenía tan hermética a su prometida? Fueron los pensamientos de toda la noche en Endymion príncipe de la Tierra.
–––*
Horas más tarde.
Sieya llego directo a tomar un baño en Universe House.
El teléfono móvil de Taiki sonó con ansiedad, atendió rápidamente la llamada, iluminándose sus ojos al ver en el display la foto de Amy Mizuno. Su secreta novia. Entonces caminó por la habitación buscando un buen lugar donde no escuchara claramente Yaten.
–"¡Hola preciosa…! Si yo también… ¡que le dijiste a Minako-chan….! –suspiró hondamente, para luego carcajear y mirar a Yaten– ¿enserio? ¡Vaya…! ¿Desde cuándo?... Si mis cálculos son precisos eso fue antes que nosotros… ¡Ni cuenta de ello!"
Yaten escucho su nombre y el de Minako, se acerco a Taiki sin restricción a atacar, su hermanito se traía algo entre manos.
– "¿Qué hablas de mi? Taiki" –molesto clavo sus deliciosos ojos aceituna en el castaño–
–"permíteme un momento ¡Linda!" –no lo podía creer, Yaten con Minako… eso era nuevo, de igual forma tenía tanto derecho como él– "Eres novio de Minako-chan"
–"¿Cómo se te ocurre tal tontería?" –cruzó los brazos y respingó la cara en expresión negativa y orgullosa–
–"¡Ah! Eres tú Minako-chan… dice Yaten que no es…"–en arrebatado movimiento el castaño concibió unas agiles manos que lo despojaban de su celular–
– "Minako-chan… lo que él quiso decir… es que no es sencillo olvidarme de tus hermosos ojos azul cielo mi preciosísima diosa de la belleza" –Descubierto. El ser enfrentado a sus sentimientos era menos al temor de Minako y sus posibles maquiavélicas venganzas– "¡Cuenta con ello mi dulce diosa…!"
Seiya parecía estatua de piedra, empalagado con tantos discursos de amor de sus hermanos… Amy con Taiki y Minako con Yaten… No perdían el tiempo ¿eh? A lo mucho pasaron unos treinta segundos en darse cuenta que su hermano escuchaba de lleno su conversación, con una toalla descansando en sus hombros.
–"¡¿Seiya?!" –en atónito hallazgo musito el de cabellos azul grises, observando a su hermano pelinegro que no se movía ni un centímetro. Luego la brillante voz de su novia rubia lo trajo a la realidad, con un 'pásame a Seiya'– "¡Sí…! ¡Cla-claro!"
El aparato recorrió de las manos de Yaten a Taiki para concretar en las del pelinegro de ojos zafiros.
– "Mochi Mochi, estaba hablando con Yaten-chan, sobre la fiesta sorpresa de mañana para Usagi-chan, por su cumpleaños, espero que nos ayudes convenciendo a los Heaven & Hell que la dejen libre… Son muy amigos tuyos ¿no? y también invítalos, será en un sala que pedimos prestados Yaten y yo a uno de sus conocidos… ¡Ah, sí! –su tonó se mostró retante, quería descubrir si era cierto lo de su 'novia'– Lleva a tú novia… de seguro no pondrás pretextos… o me harás dudar –insinuación clarísima que no se tragaba parte de la mentira de Lexus. La intuición de Venus no fallaría–
–"Cuenta con ello, Minako-Chan" –¿cuenta con ello? Nervios traicioneros e infelices… sin agregar alguna otra cosa, entregó el teléfono nuevamente a Yaten y salió de la habitación en busca de su ex habilidoso 'amigo'–
–"¿Y a este que le pasa?"–Preguntó en cómica duda, Yaten–
–"Ni idea" –le respondió a igual proporción Taiki a su hermano–
–––*
Un pelirrojo reposaba en su alcoba, había apagado las luces y cerrado los sus inmensos rubíes que figuraban cuales ojos, sosteniendo un viejo oso que enredaba en el cuello un listón púrpura. El obsequio de su pequeña linda autómata, ofrendado la noche en que se quedo dormida entre sus brazos… aun conservaba ese aroma suave a lirios y le recordaba sus cortos momentos… El sonoro golpe que abrió la puerta, y la mano que prendió la luz lo atrapó en sus momentos mas privados… ¿Qué cabrón habrá osado a interrumpir? En adición meterse en su privacidad.
– "Este día me has sorprendido Lexus… ¿abrazando un osito para dormir?" –estado más gracioso no pudo encontrar, perfecto y repleto de ternura. Se rió mucho, encerrando entre parpados sus zafiros y llevando una mano a su estomago para sostenerlo antes de que saliera de su boca–
–"¡Cállate!" –sus ánimos andaban por los suelos que dejó que riera cuanto quisiese– "Yo duermo como me dé la gana"
–seco una de las lagrimas traviesas que se escaparon al dar risotadas profundas, después enfocó el listón… difícil de olvidarlo, pues en sus puntas llevaba unos hilos negros, bordando florecitas. Comprendió a quien pertenecía, pero no era bueno burlarse tanto del dolor ajeno… no en ese momento que retomó su enojo– "Minako-chan me pidió que le dieran el día libre a Usagi, mañana es su cumpleaños"
–"¡Lo sé!" –afirmó el pelirrojo–
–"¿Cómo lo sabes?"
– "Seiya… no hacías más que repetirlo desde hace una semana" –respondió soltando un bostezo– "¡vete!"
– "No, un detalle más. Del mismo modo les extendió una invitación a Heaven & Hell" –miró nuevamente el oso afelpado como café claro a punta de carcajada–
–"Dicelos tú a los demás… ¡ahora lárgate!"
– "Un punto más… me pidió que llevara a 'mi novia' Grandiosa idea… Lexus"
– "Les salve el trasero y con reclamos te infiltras en mi comodidad"
–"De dónde saco una y no me salgas con Neherenia, que está mu chica y los androides de Reima aun no son buenos para eso"– Señaló con el dedo al cielo– y Kakyuu, entre demás aun están buscado mas pistas en el universo–
–"Sí quieres cuidar a Usagi y sus apariencias" –no se midió de nada, deleitándose aún de la fragancia suave de Seren– "Búscate una, mañana no vayas a la escuela y búscate una, y deja de fregar" –le dio la espalda al girarse en dirección opuesta a la puerta–
¿Encontrar una novia? ¿o un súper pretexto creíble?
Salió de esa habitación y quedo en deliberados pensamientos. ¿Qué sería capaz de hacer para proteger el secreto de Usagi y el de él?
Pregunta interactiva: ¿Qué creen ustedes estudiaría Usagi si fuera a la universidad? (espero sus respuestas)
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¿Quién es esa Ceres?
¿Se dará cuenta Mamoru y las Sailor del secreto de Usagi y Seiya?
¿Qué pasara en el cumpleaños de Usagi?
¿Buscara Novia Seiya?
No se pierdan el próximo capítulo…
-Si no entendieron algo pregunten ^..^
Espero sus comentarios y sugerencias.
¡Muchísimas Gracias a todos!
