Todos los derechos de Sailor Moon y sus otros personajes son Propiedad de Naoko Takeuchi/Kodansha, TOEI Animation

Uno nuevamente largo, veamos qué pasa con está nueva situación … disculpen la demora.

Agradecimientos a:

Marie Winchester Kou Efron

Selene-silk

megumisakura

malkav-iztli: (Arigatooooo linda… Eres súper genial!!!)

Karina Natsumi

Serenalucy

chikita22bkou

drixx

Srita. Rossy Kou

Mizuki-chan24

Por sus Reviews.

Espero que les guste tanto como a mí.

¡Gracias por tomarse un espacio en su preciado tiempo y leer!

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El sonido de la despampánate música hacía a los cuerpos moverse con rítmica en un cilíndrico local, euforias en las voces de los presentes, el perfume barato de las mujeres que reían a sus clientes para saciar sus placeres mundanos y aquellas sacar el provecho necesario en el estado inconsciente de los otros. Un lugar de perdición y juicios livianos, donde en un privado se encontraba un hombre sosteniendo una copa de vino tinto, a espera de la cita. El cuarto privado contenía variadas clases de lujos, unos sofás cómodos, un par de mesas con manteles elegantes, y sobre todo creado a prueba de sonidos que molestaran a los ingresantes. La puerta de la cámara sonó y el joven permitió el acceso al saber quien llamaba. Entrando por la puerta, adornada al exterior con brillantina en estampas de leopardo, una figura de complexión atlética miró al otro ser que esperaba sediento la reunión sobre entendimientos a futuro. El ser tomó asiento junto al otro que sostenía aún el licor, este lo observo tranquilamente para saludarlo con una pregunta.

– "Todavía no comprendo la elección de este lugar" –en sus ojos cristalinos y azules se reflejaba nebulosamente el recién llegado, acomodó tras sus oídos su cabellera grisácea opacada con las sumisas luces provenientes de unas velas–

–"Simple, mi estimado colega Dimando(Diamante)" –cruzó sus piernas y enfocó al hombre desde sus sagaces miradas azul ocaso– "Es un lugar al que ninguno de los del congreso de las majestades y las Sailors concurrirían. No quiero exponerme a ser descubierto"–Le sonrió de pleno en su rostro claro, al momento de recoger su cabello mediano y negro hacía atrás–

–"Cada vez aumenta más su astucia, Príncipe Yūyake" –sorbió un poco de su bebida, sonriéndole en lo posterior–

–"Es del mismo modo con sus dotes de liderazgo en el congreso. Príncipe"–lo alabó cordialmente–

–"Solo sigo sus ordenes, el merito es todo suyo… ¿Qué tal el encuentro con su padre?" –preguntó con aires irónicos mirando al filo de su copa–

–"Me sorprendió completamente, tanto que parece un corderito al lado del rey de nuestro presente. Pero no hemos venido hablar de esa situación." –cambió bruscamente el tema, con un dejo de rencor en sus palabras– "¡Felicitaciones!, ha logrado reunir en su mayoría al congreso, aún andan perdidos Exail y Arian, pero sé que en unos meses más aparecerán. Falta resaltar sus caudales psíquicas que han puesto a la congregación en la perspectiva donde deben estar. Y Hávarður ve el futuro que queremos sea visto. En cuanto a la princesa del Universo…–Yuya-Kun daba pavor al expresarse tan sobriamente, emanaba como otro sobre propósitos enigmáticos–

– "¿Alguna respuesta?" –inquirió en interrupciones al pelinegro–

– "Sigue durmiendo el sueños de los justos. Es indicado que permanezca así por un tiempo más, hasta el llegado momento de su despertar. Sin las verdaderas joyas en la escena especifica no podríamos tenerla." –sonaba esperanzado, dejando caer sus parpados en suavidad y continuar el dialogo– "Es necesario el cambio de ella, que madure y se llene de reales expectativas, para la generación de su majestad universal. Y a eso mi colega, le falta un cuarteto de años… Años que dejaremos pasen con elocuencia. Mientras tanto permanezca prolongando las señales vagas de nuestra princesa, no quiero que el grupo se inmiscuya destruyendo todo por lo que hemos trabajado largo tiempo– tomó la botella del brebaje sangre para servirle a su invitado–

–"Si tanto le entorpecen el camino, ¿por qué decidió traerlos cuatro años antes del acontecimiento?"–comentó sosteniendo la copa y permitiendo el llenado de esta– "¿cuatro años antes de su anterior verdadero ingreso a la tierra?

– "Dejar que las cosas pasen de golpe, como ocurrió en nuestro pasado, acarreó muchos problemas. Su falta de humanidad terrestre originó la desdicha de mi madre, sometiéndola a sentimientos pesados y terroríficos, forzándola en la obligación de acatar sus responsabilidades. Ocasionó la muerte de la mayoría del congreso. Estuvo al punto de la destrucción universal, de no haber sido por el gran amor que le tenían Lexus y Antar, los únicos sobrevivientes junto a Endymion, que detuvieron tal aberración, no sé qué hubiera pasado… Luego ellos tres se convirtieron en rivales, cosa que atormenta nuestro presente… nuestro presente…" –tomó el embace y lo sirvió al ras de un cáliz de cristal vacio, el cual descansaba en la mesa y lo afianzó acercándolo a sus labios–

–"Usted no bebé" –Dijo sorprendido, tiritando en la potencial respuesta que daría el joven príncipe de la Tierra–

–Bebió de sorbo todo el vino del cristal cóncavo y consecutivamente lo dejó sobre la mesita– "¡Gracias!, Gracias por aventurarse conmigo en este pasado, por arriesgar su propia existencia…" –Apretó sus puños–

–"No soy el único que lo hace" –lo señaló con la vista– "Sabe que le debo mucho a su madre, ella cambió mi forma de ver las cosas y por ella conocí a la mujer que amo… Es una deuda de honor con la Neo Reina." –Sin miedo y en gustosos sones le respondió Dimando–

– "Yo por mi madre haría todo, quiero verla sonreír, que deje de llorar por los rincones del palacio de cristal que parece una cárcel fría…" –la inundación de sus gemas zarcas se hizo inminente, una que otra gota se desplomó por sus mejillas… una que otra que no pudo apresar ante su colega, luego cambió bruscamente las amarguras por uno de los dichos del caballero de cabellos grises– "Por cierto, sobre su amada… ¿no la ha visto aún?" –enjugando con sus mangas las lagrimas giró su vista a él–

– "Ardo en deseos de verla de joven, pero… prefiero que sea en el momento preciso, como lo habíamos acordado…"–sonrió Dimando mientras sus pensamientos se recreaban– "Mi pobre colega, ha tenido que madurar temprano, tragarse todo tipo de conocimientos para hacer sus planes, que de niño parecían tonterías, hacerse el fuerte y olvidar su infancia… es cierto que el mundo lo ignora por su supuesta torpeza… Sin embargo… él ha sufrido y cargado el dolor de su madre en sus hombros. Príncipe, mi lealtad va más allá de mi propia vida." –en tanto sus preocupaciones divagaban en Yuya-kun, él mismo interrumpió–

– "Una academia… cuando Exail y Arian estén presentes…"–¿sería el indefinido razonamiento que le había causado el licor producto de tan desvariarte comentario?, sin dudas el ojia-azul diamante le entendió carcajeando–

– "Primero una banda, ahora una academia… Vaya la humanización príncipe" – lleno ambas copas al escuchar el reloj de pared dar la media noche– "¡Por el cumpleaños de la Neo Reina y por la próxima creación de la Princesa del universo!"

–"¡Por eso, el amor y la justicia!" –Concluyo Yūyake–

Pocos temas se abarcaron después de pesada plática. Entre ellas el reafianzar la alianza y brindar unas cuantas veces a nombre de la Neo Reina Serenity.

La noche cayó en seco musitando feliz cumpleaños a Usagi… las doce de la noche se perdieron en el amanecer.

–––*

30 de Junio.

5:45 am.

La casa de los Tsukino permanecía en silencio, una sorpresa aguardaba en sus habitantes. A continuación el grito de mamá Ikuko; '¡Usagi levántate, se hace tarde!' y la contestación de ella; 'Estoy tomando mi mochila' Un acontecimiento increíble, la rubia se despertaba temprano. Luna dormía pacíficamente, se miraba tan dulce, Usagi acarició el pelaje de la gatita, sonriéndole. Todo fue una pesadilla, que había terminado ayer por la noche, Mamoru estaba aquí junto a ella, para formar una vida juntos… Bajó las escaleras y miró a su alrededor. Una vida normal, una hermosa casa, una familia perfecta, sus padres amorosos y un hermano molesto. Amaba toda la tranquilidad, el sentir que aún pisaba sobre suelo firme, que las responsabilidades eran solo plumas frágiles al viento. Se sentía humana. Miró de nueva cuenta la casa, llegó a la cocina, estaba vacía, extraño, suspiro y… Un fuerte '¡Feliz Cumpleaños!' sonó a su alrededor, sus padres y su hermano salían de los escondites con un pastel mediano y cajas envueltas de papel regalo, con moños despampanantes.

–"Diecisiete años hermana… haber si ya maduras" – El castaño, no dejaría pasar ni ese momento para molestarla–

– "Tienes razón Shigo, debería comenzar a pensar más en mi futuro" –¿Usagi? –

– "¡Vaya hija…! Parece que la llegada de Mamoru-Kun te ha hecho sentar cabeza"–ajustó sus lentes recordando viejos tiempos después de infartarse decenas de veces y llorar renegonamente sobre su relación con 'ese' chico, había dejado por la paz su miedo aceptando a ambos.

– "No Papi… es una cosa que tengo que hacer por mí misma" –sonrió para todos, luego sintió las agiles manos de la madre en su frente. –

–"¿Estás enferma? No, no tienes fiebre"– aludió eso a las palabras de su hija, retirando sus palmas de ella y sacudiendo su precioso delantal claro– "Antes de irse Seren dejó esto para ti" –señaló la mesa, donde había una caja mediana– "Pensó que sería bueno entregarlo este día"

– "¡Oh! ¡Que linda!" –guardó un hondo suspiro, ¿qué habría sido de su prima?, después de irse ya no tuvieron contacto con ella…–

Todos se sentaron a la mesa, desayunaron pastel, bebieron jugo de frutas, nada usual en casa de los Tsukino, rieron de recuerdos de la niñez de Usagi, para dar comenzó a abrir cada regalo. Primero el de Papá, un nuevo móvil rosa, con reproductor de audio, amplitud de memoria para almacenar datos, cámara fotográfica y pila cargada en su totalidad. Mamá le obsequió un lindo vestido en desvanecidos rosa champagne, de tirantes delgados y corte sencillo. Shingo le regaló una pulsera de cuencas que hacía juego con el vestido. El de Seren tenía un sobre de color violeta, en su frente decía 'PRIVADO', una memoria usb en cajita con todo y diseño impreso de flores. En su exterior llevaba unas letras; 'Heaven & Hell, exclusive edition. For the moon princess.' Ella sonrió, supuso que todo eso había sido obra de la banda y Seren. Esa niña tan seria, cómo se iba a dar cuenta de las cosas que planeaba cuando estaba a solas con Lexus. Corrió a la laptop de su padre, saco sus celular y cargando los tracks que venían en la pequeña memoria.

–"¡Muchas gracias!, Mamá, Papá, Shingo… ¡fue todo genial! se me hace tarde para ir a clases" – tomó el sobre en manos, se puso sus zapatos y salió. Ajusto los audífonos para en el camino ir leyendo y escuchando, mientras andaba en el autobús–

– "Nuestra niña está dejando de serlo, Mamá" –llevó un brazo para rodear la cintura de Ikuko y el otro para colocar su mano en el hombro de su hijo–

– "Amado Kenji… No olvides la fiesta de esta tarde de Usagi y en unos meses la visita de Momoru-Kun" –comentó la madre acariciando la mano de su marido que la enlazaba a su cuerpo–

– "¿Visita?" –emergió la cuestión del pequeño castaño, ¿para qué visitaría Mamoru su casa?

– "¡¡Ah!! Ya no me recuerdes eso, me taladra la cabeza pensar en que pedirá su mano"– el comportamiento infantil del padre en aparición teatral– "¡Es muy pequeña para el matrimonio!... Lo olvide, tengo que irme ya, cubriré el reportaje del cometa que cayó ayer en la zona suroeste"

–––*

"17 de Mayo del año en curso.

Querida Usagi Tsukino:

Por medio de esta presente te expreso todo lo que te quiero. Lo que agradezco por hacerme sentir parte de algo que jamás imagine, tener amigos y saber que la gente me mirara como una persona normal. Realmente eres el resplandor que cubre con calidez la creación del universo.

Luego que no tenía ni idea de que regalarte le pregunte a la banda qué sería bueno. Estuvimos preparando el obsequio por días. Además la banda te quiere mucho y se preocupa por ti, por eso lo realizamos en conjunto. A Hávarður se le ocurrió que hiciéramos canciones en tu honor, Sigvard creó las melodías, Lexus renegó mucho, pero al final me ayudo en las composiciones de las letras, Reima se encargo de la edición y grabación. Seiya-Kun me enseño un poco de entonación para entre los dos cantártelas. ¡Qué pena! Aunque te revelare mi secreto, yo también los tengo. Cuando vivía con mis padres tomé clases de canto… ¡ya estamos a mano! Nos divertimos muchísimo, eso fue después de la obra de teatro, lo guardamos realmente como secreto. Discúlpanos si de repente nos desaparecíamos, fue difícil para Seiya, no sé cómo hizo para organizar su tiempo y hacer tanto.

Espero te guste.

Sé que piensas muchas cosas respecto a mi partida, te prometo que no diré nada de todo lo maravilloso que he vivido y visto. Los caminos de la vida nos preparan un destino, sin embargo yo decidí tomar el mío propio y correr el riesgo.

Usagi-chan, todo mi amor y mi cariño, algún día prometo que nos volveremos a encontrar y ese día por fin podre ser totalmente feliz de ver que tomas tus propias decisiones, llenándote de las ilusiones de ser alguien, para finalmente vivir con alegría tu vida propia.

¡FELIZ CUMPLEÑOS!

Con amor Seren Astron.

P. D.: Una de las canciones la hizo solo Seiya y no nos permitió escucharla… así que no te aseguro que contenga."

El gesto más dulce que había tenido de ella, un gesto maravilloso y apremiante, realmente la extrañaba. La lista de canciones eran tres, La primera se llamaba 'Your radiance' la segunda; 'Nevermore alone' Y la tercera; 'More that Moonlight, love' Presionó la primera, durante el transcurso en camión al colegió alcanzó a escucharla.

Your radiance; Interpretada por Seiya y Seren, la letra en simples términos mencionaba la amistad, su maravillosa forma de ser, la manera en que hacía sentir mejor a los demás y lo especial que era. La letra era muy alegre, la voz de Seiya era apoyada por los coros de Seren, que le daban un toque movido, haciendo bailar sus pies. Fue muy agradable y la puso muy contenta.

Llegó a la escuela, al percatarse que no estaban las chicas miró a su reloj. Demasiado temprano, podía terminar de oír el repertorio.

Nevermore alone; Una pieza solemne y elegante, un fragmento de ópera. La voz de Seren resaltaba cual ángel, la dulzura y registro de una soprano spinto que decoraba con arreglos vocales una de sonata de esperanza. Un decisivo gracias por mostrarle lo hermoso de la vida, de que nada podía detener sus sueños y saber que nunca más estaría sola, porque tenía gente a su alrededor queriéndola. Unas cuantas lágrimas emergieron en sus ojos cielo. Era emotiva y repleta de una sorpresa increíble.

Suspiró profundamente, ahora escucharía la siguiente canción, supuso la que Seiya había creado. Sus manos comenzaron a temblar… su corazón a palpitar en prisas de desazón y sus mejillas a ruborizarse….

–––*

6:45 am.

Sus sueños fueron muy ligeros, durmió si acaso unas cuatro o cinco horas. Todo parecía atormentarlo. ¿Tomó la decisión correcta? ¿Evadía la realidad? El caso lo sumía en los tristes recuerdos del fallecido ayer.

Luego su otra tragedia, el despejar dudas del camino de su amada doncella. ¿De dónde sacaría una novia? ¡Ahhhh! Ese nuevo amigo suyo, con locas ideas que lo salvaron fugazmente. Ahora lo condenaban a un aprieto longo. Las novias falsas no caían del cielo…

Caminó por la ciudad en soltura de sus pesares, fueron unos pequeños intervalos de quietud. Prestamente fracturados al darse cuenta que sus fans se abalanzaban sobre él y dar algunos autógrafos mañaneros. Se vio penado a escapar de la marabunta de fanáticas enamoradas. Sus ojos zafiros no encauzaron con claridad al horizonte de aquel escondite-callejón. Fue un golpe fuerte en la cabeza pesado y contundente. Su cuello fue el afectado, lo masajeó por unos segundos, molestó trato de encaminar su vista borrosa y reprocharle al objeto que lo había arrollado. Un quejido doloroso, que no era el suyo, llegó hasta sus oídos. Al fin podía distinguir la figura que lo había golpeado. Una persona, una persona que había caído de lo alto. Sus ropajes púrpura fuera de época lo hacían en suma extraño. Tal como si mirará la mezcla forzada de culturas egipcias, árabes e hindúes. El quejido nuevamente, con un impulso feroz de levantarse y salir huyendo.

– "¿Está bien?" –Seiya se reincorporó para auxiliar al desconocido–

– "¡grrrr!" –en agresivos gritos lo aventó a un lado, sus brazos hicieron el trabajo al poco entendimiento de su lengua, sin mostrar su cara–

–"Are you O.k.?" –intentó todos los lenguajes que conocía, pero ninguno funcionó, contestaba del mismo modo agresivo. Sacudió su cabello azabache para pensar en algo–

Unos bramidos atacantes ascendieron del fondo del callejón a ellos, otros de vestimentas parecidas venían de lejos con machetes en mano. Al tornar su vista de la calleja a la persona tendida en el suelo, pudo notar en él los intentos desesperados de colocarse en pie. El pelinegro trato de nuevo levantar el grueso cuerpo cubierto en totalidad de telas finas, pero este rehusó la ayuda de igual forma. Los hombres se acercaron con premura, la violencia en sus cuchillas reclamaba sangre y sin piedad buscaron atravesar el cuerpo del tendido. Seiya se dio cuenta de las intenciones asesinas de los esbirros, aprontó una barrida con patada a los tobillos del sagaz sicario tumbándolo al suelo en carambola de los otros, se levantó ágilmente, cogió con una gran dificultad a la recia figura y le hecho a su hombro para postularse fuera del alcance.

Corrió diez cuadras hasta llegar a su automóvil, le fue complicado porque las encorajinadas manos y piernas del sujeto lo golpeaban asechantes. Buscó con obstáculos en el bolsillo de su pantalón, con el control de la alarma abrió la puerta, colocó al chico encerrándolo momentáneamente, sin este dejar de apalear renegadamente la ventanilla. Los gritos de la multitud aterrada hicieron al joven de ojos zafiro virar a la dirección dónde se producían. Nuevamente el grupo de hombres armados. Se apresuró, subiendo a su vehículo le puso en marcha y partió de los salvajes.

Veinte minutos en el transcurso de las calles acompañadas de un impenetrable silencio. Primero se detuvo por un instante tomando un ligero respiro, el sujeto se había quedado dormido después de emprender unos cuantos arranques de ira. Con sus manos giró el rostro cubierto con paño, en precepto de rasgos de vestuario árabe, dejando una abertura protegida por tela de organiza semitransparente donde apenas se alcanzaba a distinguir unas largas, rizadas y espesas pestañas, rasgo totalmente femenino.

– "Pesas demasiado… No sé cómo pude cargarte" – resopló en vistas del esmero, frotando su adolorido hombro–

La curiosidad lo tentó, quería verle la cara al sujeto. Fue lentamente, sin hacer ruido acercó sus manos, una gota de sudor chorreó por su frente, sus dedos llegaron a las rendijas de los ojos…

Unos dedos le interceptaron, el movimiento fue muy rápido y para cuando se entero de la situación ya tenía una daga rosando su garganta, elevando su rostro en forzada pose y un cuerpo pesado encima de él deteniendo cualquier movimiento.

– "¡Detente!" –se asusto, cosa que no alejo su sonrisa y su sentido del humor– "Pensé que tenías calor o que tu cara era realmente fea" –supuso que no lo entendería–

La gracia del momento se emancipo, cuando el puñal profundizó en la elasticidad de su piel, los luceros de su agresor pudieron dar señales de apertura a pesar de ello no distinguió esos ojos entre el espesor de la organza fina.

– "Ruega por tu vida insulso mortal, has osado ofender a la princesa de Sabanh" –voz oscura y pedante emanaba de la mujer–

– "¡No puede ser!, ¿hablabas japonés todo este tiempo?, ¿tu vienesa de otro planeta?" –el pelinegro estaba desconcertado–

– "¡Barbaján! ¡Irreverente! ¡Pedazo insignificante de existencia! Por supuesto que hablo japonés y otros idiomas" –rabiosa, nunca soltó la empuñadora de la fina daga, recubierta de riquezas y detalles excelsos– "En primera, privas mi honor en la defensa, comportándote como un titán salva doncellas. En segunda, Tuteas incivilmente a una alteza como yo, falseando mi aspecto serafín. Y en Tercera, insinúas una injuria de ser proveniente de otro planeta" –alegó sin apartar su petulancia–

– "¿Acaso no vienes de otro planeta?" –reiteró buscando el ya común suceso de su vida–

– "¡Mundano! ¿Cómo te atreves? Nací en este mundo… el motivo que nuestra estirpe y raza no sea parte del conocimiento de su civilización no te otorga la gracia de prejuzgar mi procedencia" –continuaba con su filosa amenaza–

– "No te entiendo… Explícate todo ese rollo y agrega el motivo de la persecución" – estaba al derrame de usar sus poderes y asentarla, no obstante esperaría un poco a escuchar el esclarecimiento–

– "Te lo diré ya que pienso matarte…"–propuso en aterrantes términos– "Mi pueblo es muy antiguo y emerge en secreto del resto del mundo, se refugió entre cuevas subterráneas, mandando emisarios para conocer los avances generales del exterior, proveyéndonos de la actualización de conocimiento. Somos regidos por matriarcados. Soy la menor de las hijas de la reina de Sabanh. La mayor al cumplir los veintitrés años de vida debe ofrendar un sacrificio a los dioses en gratitud de su próximo acenso al trono, a su hermana menor… ¡Ah! ¡Como han osado tal perversidad! ¡Rumiaban alternarme como lechón en sacrificio! ¡Juro por mis dioses que los matare!" –desvarió alzando en puño su mano libre– "Pero yo no permitiré que mi vida salde en refranes lastimosos de un destino" –concluyó el discurso explicativo, untó la diminuta hoja plateada, pero en el momento de efectuar el acto letal, su vista entabló una conversación borrosa con la de Seiya–

La mujer recogió su mano libre conduciéndola a la frente, pretendiendo detener los vuelcos escandalosos de temblores en su cabeza. Sus manos hormiguearon para dejar de sentirlas y el resto de su cuerpo desfalleció encima del pecho de Seiya. El cantante suspiró. En definitiva, ya no podría pasarle cosa más rara. Para tranquilizarse, ocupó su cabeza recostando a la chica en el asiento, jaló el cinturón de seguridad, más como medida de su seguridad propia, y al abrocharlo roso con el estomago de la chica, sintiendo una humedad fuera de lo común. Observo su mano como un reflejo natural apreciando unas manchas color sanguino.

–––*

– ¡Buenos días Usagi-chan!– Las inners saludaron a su princesa interrumpiendo el audio de la última canción.

– ¡Feliz cumpleaños linda!– unas manos cálidas rodearon a la rubia de coletas desde su espalda. Inconfundible voz, Mamoru Chiba–

– "¡Mamo-Chan!" –correspondió al abrazo con alegría, besando la mejilla de su prometido–

– "¡Llegaste temprano Usagi-chan!" –mencionó admirada Rei, sonriéndole en aprobación–

– "Es mi cumpleaños, pensé yo que sería interesante" –Su vigor, su sonrisa, sus gracias y las muestras de afecto hacía su prometido regresaban–

La típica aglomeración en las puertas de Instituto Juuban, distrajeron la atención de las chicas y Mamoru.

– "¿El escándalo es por los Three Ligth's?" –un Mamoru, poco entendido en esos ambientes preguntaba–

– "¿Por nosotros?" –Taiki emergía a espaldas de las chicas y la trifulca–

– "El día de hoy no estamos de ánimo de aguantar admiradoras" –Yaten caminó junto a Minako– "Menos cuando tengo la mía propia que lidiar" –Minako encendió en rubor…–

– "¡Grosero!" –lo aventó a un lado– "¿Lidiarme? ¿Qué te crees?"

– "No quise decir eso… ¡lo juro!" –sonreía al mirar los gestos de enfado de su secreta novia–

– "¿Y…? ¿Seiya? –las tenues palabras de Usagi retumbaron los oídos de los presentes–

– "Pensábamos que estaría contigo. Desde que nos levantamos ya no estaba en casa" –El castaño arqueó las cejas en muestra de rareza–

– "¿Habrán atacado nuevamente las flamas…? ¿estará enojado conmigo…? ¿le pasaría algo?" –La princesa de la Luna estaba preocupada. En arrebatos y sin pensar en nada más salió a buscar a Lexus.

Mamoru fijó su mirada en Usagi, un extraño sentimiento recorrió su cuerpo, ella siempre lo había tenido y demostrado con sus aires infantiles. ¿Pero él? ¿tener celos de Usagi? Celos de un simple cantante que se transformaba en Sailor… ¡Imposible…! Ella era suya, el destino lo decía, sus hijos manifestaban el futuro… Las chicas también observaban, parecían no conocer a su princesa; les ocultaba sus decisiones, sus ideas, sus combates y sus sentimientos.

– "¡LEXUS! ¡Lexus!" –Gritó desesperada buscando la conexión de los rubies con sus celestes– "¡Lexus!"

–Las voraces fans agolpaban el cuerpo de la rubia de coletas, tirando de sus cabellos dorados. Lexus se echo contra marea para poder llegar con Usagi. La tomo de la mano y la jaloneó hacia él para protegerla del conglomerado de fanáticos, asiéndola a su pecho, movimiento que lo estremeció por unos segundos, intentó tomar compostura– "¡Tranquilízate! ¿Quieres?" –aun cogiendo su mano la saco entre la multitud llevándola nuevamente a unos metros en dirección de la conjunción donde anteriormente había salido la rubia–

– "¿Dónde está Seiya?" –inquieta intentó sacarle información–

–Carcajeó soltando repelidamente a Usagi– "Anda por ahí en una misión secreta… ya no te pongas como borreguita loca, no es nada peligroso, te lo prometo ¡niña!" –suspiró profundamente– "¿Qué tal el regalo?"

– "¡¡ME ENCANTO!! Seren canta hermosísimo ¿no será ella la nueva cantante?" – Sugirió a la plática que tuvieron el día anterior antes de la revelación de las vidas pasadas–

– "Seren…" –su rostro entristeció, por el momento aquel agresivo muchacho asemejaba una blanda esponja– "Se lo pedimos, pero ya la conoces…"

– "Si…"–Abrazó al chico para consolarlo, más que en gratitud por el obsequio, secreteándole después– "Oye, sé que me harán una fiesta sorpresa… sí faltas me enojaré"

– "¡Ya veré!" –agrio y ruborizado la puso a un lado y la encaminó con sus amigas–

–––*

La sangre fue más escandalosa que la pequeña herida que tenía en el costado de su estomago. La chica despertó levantándose en súbito de la cama, extrañamente su cuerpo estaba un tanto liviano, contempló su alrededor, un lugar fuera de lo común y tosco. Dándose cuenta de que parte de su ropa se hallaba en un sillón cercano, pego un alarido quejumbroso al sentirse deshonrada.

Al escuchar los dramas que provenían de su habitación, el pelinegro de ojos zafiro entró en el. Y al dar unos pasos un puño furioso se impactó en su cara.

– "¡¡ULTRJADOR!! ¡¡DISOLUTO!!" –histérica la joven había cobrado una pequeña parte de la ofensa–

– "¿Estás loca?" –sobó su mejilla. Al ver el nuevo contraataque de la muchacha cogió sus manos para retenerla– "¡Qué malcriada! Te cure la herida… ¿acaso parezco un pervertido enfermo? Examínate bien… lo único que hice fue quitarte parte de tu ropa… ni siquiera removí esa cosa de tu cabeza que cubre tu cara." –con fuerza sostenía las muñecas de la agresora–

– "Eso ya no importa… has visto parte de mi cuerpo desnudo… estoy deshonrada" –abandonó sus impulsos guerrilleros siguiendo sus acentos petulantes, y al observar Seiya esto la soltó–

– "¿Nadie conoce tu cara?" –indagó el cantante–

– "Nadie, ni mi madre… después de los nueve años" –comenzó a ponerse la parte de su vestuario que reposaba en el sillón– "¡Me voy!" –en pesado orgullo, meneó su mano para que le despejara el camino–

Seiya por su parte se quedó mirándola partir, cuando recordó que estaba siendo perseguida por asesinos y una muerte en sacrificio. La rogó que se quedara, pero ella no escuchó y siguió el transcurso a la salida, otra vez la petición del pelinegro que recibió la misma contestación… fue un duelo de unos veinticinco minutos. Ella perdió la paciencia y lo atacó empujándolo. Seiya, al perder el equilibrio, jaló en reflejos de evitarlo el ropaje que cubría en pleno la cabeza de la mujer y esta cayó sobre él. El paño ahora yacía en manos del príncipe del sol, quien torpemente volteó a la muchacha para saber si se encontraba bien. La chica develó su rostro perla trivialmente robusto, bronceado de facciones gráciles, un cabello amarrado en una coleta, ondulado, brillante, largo y castaño. Abriendo sus luceros ente esa desvergonzada sorpresa, dio a conocer sus ojos azul violeta, radiantes, divinos y orgullosos. En cambió Seiya se tornó familiarizado… ¿Dónde habría visto esa cara antes?

La sordina atragantó cualquier intento de hablar, incluso cuando ellos se levantaron del suelo y ella se hundió en un rincón dándole la espalda.

Unas reflexiones motivaron al chico a entablar la idea que atravesaba su cabeza.

– "En tu caso, no hay mejor escondite que revelar el rostro. Si nadie te ha visto la cara y quieres cambiar tu modo de vida…" –aludió la sangrienta estipulación–"Comienza desde hoy, así como yo" –sonrió en dulzuras–

– "¿Hacerlo tú? ¿También te sacrificaran?" –resurgió de su escondrijo virando al joven sin mutar su talante engreído–

– "Lo hare por mí mismo" –antes que la muchacha proclamara cualquier cosa le arrebato la palabra– "No hablo de muerte, me refiero a dejar mi pasado atrás, andaba en busca de una novia falsa para proteger a la chica que amo…" –suspiró tan hondo como su cara se ahogaba en cargada amargura– "el tiempo se me está acabando"

– "¿Ahora quién es el demente? ¿Novia falsa? Suena a asuntos de amor… la verdad no creo en eso…

– "¿En la novia falsa?" –Mueco una cara de desapruebo para él–

– "Ni en la real o la falsa, ni en el amor… El amor es un mal síntoma, pierde el control del mas inteligente y ocasiona cataclismos"" –confirmó rotundamente llenando cada palabra en suficiencias. Su estomago rugió exigente y la chica se sonrojo–

– "Vayamos a comer algo. Te traeré ropa, es de hombre pero servirá, así guardamos las apariencias"

–––*

Hora del almuerzo en Juuban:

– "Mamo-chan me dijo que tendrá una entrevista en el hospital más famoso de Tokio" –Usagi saltaba emocionada– "Pero su amiga… Ruby ira por el otro puesto"

– "¡Qué emocionante! Esperemos que lo consigan, con el empleo podrán adelantar su boda Usagi-chan– Minako sostenía la mano de la otra rubia, soñaba con el momento de ver casados a sus príncipes, al igual que el resto–

– "Pienso que deberías andar viendo vestidos de novia, con Mamoru-kun ya tienes tu futuro asegurado, eres una suertuda Usagi-chan" –Makoto se emocionó poniendo sus manos en puño al ras de su barbilla–

– "Chicas, no presionen a Usagi-chan… primero que el vestido debe ser la iglesia" –apuntó Amy, tratando de llevar la elocuencia–

Usagi no se expuso de lo más emocionada, sonreía una que otra vez, sintiendo la soga al cuello. Quería salir corriendo, al no evitar pensar en el pasado del Sol y la Luna. Formulaba variados pretextos, cambios abruptos de comentarios, pero las miradas amenazadoras de las muchachas recaían en escuchar sus respuestas.

Un cuarteto de jóvenes se unió a las muchachas, las que suspiraron al instante de ver que los Heaven & Hell se unían a ellas.

– "¡¡¡HAPPY BIRTHDAY TO YOU, HAPPY BIRTHDAY BEAUTY USAGI, HAPPY BIRTHDAY TO YOU!!!" –una entonada melodía de cumpleaños le cantaron tres de los muchachos, excluyendo a Lexus que no quiso ser parte de tan bochornosa muestra de afecto–

La carita atosigada de la rubia se iluminó por completo, el pormenor la había sacado de problemas, además de ser lindo.

– "¡¡Waaa!! ¡Gracias chicos!" –efectuó caravana japonesa para agradecerles el bonito detalle–

– "¡¡Ohh!! Mamá Usagi-sama siempre es excelente ayudando a la banda y se esmera mucho en sus estudios cuando le doy clases" –Reima fue el primero en dar muestras de cariño, abrazándola con fuerza, mientras Amy observaba al pequeño con algo de rivalidad–

– "¡Ray! (N/A: Diminutivo de Raimond-nombre encubierto de Reima) ¡Menudo maleducado! –protestó Hávarður jalándole una oreja a Reima–

– "¡Ya, ya…! ¡Haward!" –gritaba de dolor–

– "¿De dónde sacaste eso de mamá?" –Sigvard estaba divertidísimo, al punto de seguir el juego de Reima–

– "¡Bueno! A mí me gusta como mamá, ella me ha llevado a pasear junto con Seiya, que me encanta para papá" –tenía que decir alguna verdad, aunque fuera sugerente. Esa era la cualidad problemática del niño de obsidianas brillantes como ojos, mientras las inners presentes no les agradaba la idea–

– "¡Este huérfano! ¿Serás estúpido?" –protestó Lexus, embolsándose las manos–

– "¡No es para tanto! Déjale Lexus" –Sonrió cálidamente Usagi, propinándole un golpecito en el brazo al pelirrojo–

– "¡¡¡Ahhhh!!! Llegué tarde en la mañana… me obligaron a limpiar las ventanas del salón pero aquí esto…. ¡Oh por los cielos! Heaven & Hell" –no cabía duda que ese chico era Yuta-Kun, que hacía su aparición en su respectiva carrera-barrida– "¡Quiero un autógrafo! ¡Lexus eres lo máximo!" –animadísimo hacía expresiones emocionadas, en tanto Hávarður lo observaba fijamente sin creerse el comportamiento del joven–

– "Usagi-san nos comentó que eres bueno tocando guitarra y cantando… no te interesaría formar parte de la banda" – Hávarður atacó con seriedades al chico, sentía la necesidad de tenerlo cerca ya que no confiaba en totalidad en sus intenciones–

– "¡¿QUÉEEE?!" –admiradas las chicas por el ofrecimiento–

– "Yo que usted no pediría eso…" –la castaña estaba ruborizada y nerviosa, pero su deber era advertir el problema que sería tener a un irresponsable como Yuya en la banda y sobretodo que algún día él regresaría a su tiempo– "Es que Yuya-kun es…"

– "¡Oh no!, ¡gracias!, Mi ma…" –por poco metía la pata, si no fuera por las furtivas miradas de las Sailor hubiera completado la frase mamá– Mi manera de tocar es mas como Seiya Kou, él me enseño… en sus videos hágalo como una estrella… –se dirigió a Usagi y le dio tremendo apretón– "¡Feliz cumple!, Usagi-sama. Acompáñeme al salir de clases, me gustaría mucho invitarla a comer… y no se acepta un NO por respuesta." –

–––*

Seiya bostezó un par de veces mientras intentaba terminar su almuerzo de medio día, prontamente reubico su atención a la muchacha, la voraz boca de la chica era tan insaciable como el estomago de Usagi. Plato tras plato, para concluir con un postre.

El joven cantante sonrió, eran ironías de la vida, se le figuraba ver a la regordeta muchacha con la escancia rebelde de la princesa de la luna, algunos gestos, formas de observar las cosas y movimientos corporales. Quizá ya estaba alucinando. Bostezó otra vez, le quedaban unas cuantas horas para seguir con la implacable pesquisa de una acompañante a la fiesta de cumpleaños. '¡Al demonio!', pensó por un instante, se excusaría con que estaba enfermo, con el rompimiento de su pareja, inclusive llegó a pensar en declararse gay…

– "No me simpatizan las ideas hipócritas de ser sacrificio viviente. Pero te diré una cosa, ¡plebeyo…! No creo en el destino, pero si en la gratitud y dado que tu, ¡miserable!, miraste mi cuerpo desnudo es tu responsabilidad darme alojamiento…" –la voz orgullosa e inquebrantable a todo momento palideció unos segundos después– "No tengo a nadie a quien recurrir, es una vergüenza verme en esta postura" –se encogió de brazos– "Yo lucho por tomar mis propias decisiones… de vivir mi vida a mi parecer…" –retomó un poco de su típico tonante agregando regateo– "Si yo acepto fingir ser tú novia, a cambio requiero de tu auxilio; un techo donde guarecerme… comida y un sirviente en quien confiar…"

El de cabellos azabache destrabó tremenda carcajada por varios motivos, le llamaba sirviente, sin embargo tal término sugería a amigo, enseguida esa desnudez que según ella había pasado de lo normal, constando de un ligero destape de abdomen, que ella no reconocía el hecho de ser un famoso cantante y entre otras que las novias falsas sí caían del cielo.

– "De acuerdo su majestad… a todo esto, será mi falsa novia y no sé cuál es su glorioso nombre" –Entre bromas extendió su mano para sellar el pacto– "Soy Seiya Kou"

– "Princesa Zerethænayleânem" –Contestó secamente, apretando su palma a la de su nuevo falso novio–

– "¿Amm? Es largo… ¿Te importa si lo corto a Zereth?" –podría aprendérselo, pero no se imaginaba decirlo con seguridad–

– "¡Subordinados!" –suspiró escuetamente– "Está bien"

–––*

El timbre sonaba afanoso para los alumnos de Juuban, anunciando la salida de sus horas de clase. En la puerta un muchacho de cabellera noche y luceros ocasos esperaba a una dama, sonriendo monumentalmente al verla despedirse de sus compañeras, en segunda ir junto a él.

– "Yuya-kun… ¿a dónde planeas llevarme a comer?" –en dudas le habló al joven–

– "¡Oh! Mamá… sígueme" –tomo su mano en síntoma de ligeros arrastres–

Caminaron por un momento para llegar a uno de los laterales del colegio. Un auto convertible de color índigo metálico reposaba frente a ellos, el hurgó en sus bolcillos y saco unas llaves para colocarlas en la cerradura.

– "¿De dónde sacaste este carro?" –abrió de par en par sus celestes–

– "Mamá, venir al pasado conlleva traer una fuerte suma de dinero de la época" –abrió la portezuela–

– "¿Có-cómo? ¿fuerte suma?" –palideció–

– "Diez millones de dólares, los guardo muy bien en una caja fuerte en el banco" –observó el montón de devaneos de su madre futura y confesó– "No robe un banco, si lo piensas… lo saqué de la basura a nadie le serbia ese tipo de moneda además tú me diste permiso. ¡LO JURO POR MI VIDA!"

– "Mas te vale jovencito" –carcajeó fuertemente, que palabras tan severas le estaba propinando–

–––*

Dos muchachos entraban a una renombrada boutique de modas, levantando aún más los suspiros de las jóvenes que se hallaban en el local.

– "¿Cual es la estúpida urgencia?" – Un pelirrojo preguntó de mala gana a un hombre que estaba sentado en uno de los sillones que daban al vestidor de damas, el cual volteó a verlo y se levantó para saludar a los recién llegados–

– "¡Hola! Espero ya les hayas contado a todos…" –su crin negra relucía con brillos a gratitud de un juego de luces modernistas que decoraban el sitio–

– "Antes de irnos a la escuela. Aunque me molesto que buscaras una chica sin mí, podría haberte ayudado con una perfecta" –se glorifico de sus perfectas cacerías, con júbilos destellantes en sus ojos verde esmeralda–

– "¡Tarde!, pues es que…" –Un alarido quejumbroso suspendió el comentario, del chico de ventanas zafiro–

– "¡ODIO EL ROSA! ¿CÓMO TE HAS ATREVIDO A TRAERME ALGO ROSA? ¡Siervo inútil!" –furiosa salió del vestidor en aras de reprender de alguna forma a su ¿novio?–

– "Mi novia…" –agachó la cabeza ocultando sus ojos azules, con sudores vergonzosos en su frente–

La rellena complexión de la mujer fue un asombro, pero su carácter fue el acabose para Lexus. Sigvard la analizaba, todas las mujeres eran hermosas para él y esta tenía un fulgor muy especial en su mirada, que la hacía sumamente bella.

–"¿No pudiste buscarte algo mejor? Además de vaca fea, mandona, está loca…" –replicó con sus rubís incrédulos–

–"¡¿vaca fea?! ¡¿Loca?!" –apretó su puño cargándolo con ira vengadora–

Únicamente se escucho un golpe seco, se miró a un Lexus con el rostro girado, a Seiya y Sigvar tremendamente divertidos.

Replica, pelea… fue el himno de unos quince minutos que ganó gloriosamente la chica al decirle unas que otras cositas que hirieron el ego del pelirrojo.

– "Mírate en un espejo… ¡eres el mismo demonio encarnado en una bruta bestia!" –orgullosa y determinada Zareth debía ganarle. – "Tu carácter es el repudio de ti mismo, de tu vida vacía y sin propósitos… " –sonriente miraba como el hombre de cabellos fuego cruzaba sus brazos y ardía de coraje–

– "Quería que me ayudaras Sigvar. Tú eres bueno con la ropa de mujer" –entabló otro tema, ya no podía andar de tienda en tienda intentando algo–

– "Lo que ocurre aquí es que estás intentando vestirla como 'alguien' " –se refirió a Usagi– "Mira esos bellísimos ojos azul violeta, se asemejan a los de Liz Taylor, aconsejo un color que los reafirme, su cuerpo es de complexión recia" –disolvió el comentario de gorda, luego de surcar por los estantes y sacar unos cuantos conjuntos– "aconsejo estos. Negros, azules y violetas. ¡Póntelos preciosa!" –extendió sus brazos a ella, la que los agarró contenta de su triunfo contra el demonio y se metió a los vestidores–

– "¿De dónde rayos sacaste a esa vaca loca?" –Lexus impugnaba la opción con una encorajinada pregunta–

– "Me cayó del cielo" –el pelinegro suspiro hondo, recordando los turbios sucesos y dándoselos a conocer por unos vagos minutos–

– "¿Princesa? Ja, será de vacalandia. Seiya, las chicas quieren que vayas ayudar con los preparativos y me incluyeron en esa payasada" –trasponía el mensaje en agrios y desganados términos–

– "¿En estos momentos?" –al borde de la locura condujo a su cara la palma de su mano–

– "Me gusta más la idea de la cenicienta moderna" –retomó la despectiva locución de Lexus– "No te preocupes. ¡Váyanse! yo me encargo. Seré la hada madrina de de la princesa."

–––*

– "¡Qué bonita vista!" –Usagi estaba embelesada con el magnífico paisaje–

– "Escogí el lugar… al aire libre. Sabía que te encantaría" –sacó del auto algunas cosas y las acomodó bajo un árbol, dispuso una mesa plegable y unas cuantas cosas más y le pidió amablemente que se sentara– "Ya sabes que te traigo para perder el tiempo… la gente nos juzga como tontos e ingenuos" –miró a la princesa de la luna que intentaba comprender ese arrojo, mientras el servía la comida y las bebidas – "En cambio prefiero conversar de otra cosa"

– "¿Otra cosa?" –de qué podría hablarle su hijo del futuro, ¿del clima? ¿de un peligro por venir?–

– "Desde que llegue te he visto algo incomoda, no digas más… Mamá, no es bueno que te quedes con las ganas de hacer cosas por un dichoso destino venidero. ¿Alguna vez te has cuestionado el deseo de forjar una carrera? ¿Tener otro novio? ¿conocer el mundo?" –sostenía la jarra, la sombra de su fleco cubría aquellos reflejos de placer dibujados en sus ojos zarcos–

– "No digas eso Yuya-kun, yo tengo planes bonitos con Mamo-chan" –aspiró aire, para poder demostrar una sonrisa de alegría– "Además ustedes serán nuestros hijos"

– "¡Deja de mentirte…!" –apretó la aza de la jarra floreada al llenar su vaso– "Mamá.. se feliz, es todo lo que quiero"

La charla se extendió en someros recuerdos de la infancia de él, agradables en la rubia de coletas. Yūyake espero a que ella acabara de disfrutar de las delicias que le había llevado y continúo el debate.

– "Hoy quiero darte un regalo de cumpleaños que nadie te dará. No quiero que lo tomes como presión para obligarte a traerme al mundo" –después de todo Usagi se había encariñado de su hijo. Eso era claro para Yuya, quién comenzaría a integrar los trozos de dudas de sus espectadores–

– "¿Obligarme a…?" –rasco su nuca sonriendo, esperaba qué él le aclarara su tal comentario–

– "Mamá, quiero que aclares tú mente. Logres tus propios triunfos, hagas más de lo que creías poder hacer. ¡Con un demonio nosotros! Vive tú vida.

– "No puedo… ¡lo siento!" –encogió sus hombros y bajó su rostro, dejando perder su mirada en los copetes de su cabello dorado–

– "¿No puedes? ¿o no quieres?" –la enfrentó con un halito de enojo– "Cuando era muy pequeño, siempre me mencionabas tus ganas de haberte forjado una profesión, te reprochabas no haber vivido esos momentos diferentes en tu juventud… Ahora puede que te suene loco, pero no deseo verte arrepentida."

– Usagi desvió su mirada, fingiendo ver la mesa, cuando distinguió entre las frutillas unas pequeñas golosinas– "¿Bombones?"

– "Para un bombón, Mamá"

Usagi no deseó decir palabra alguna, la respuesta ya se la había dado mucho antes. Su cabeza revoloteaba en un sinfín de problemas, angustias y el deber. Ese maldito pasado, ese lejano futuro. Se preguntaba por qué ella… Miró fijamente al muchacho y lo examinó en rebuscadas respuestas internas de un parecido a Mamoru, ni su porte, ni sus expresiones, ni sus ojos. Agriamente interpretó la familiaridad en otra persona…

–––*

6:53 pm.

– "Chicas, no tarda en llegar Usagi-chan… ¿la habrá convencido Yuya-kun que se pusiera algo bonito?" –Rei estaba acomodándose un guante–

– "Supongo, tiene el mismo poder persuasivo que ella" –Minako, estaba cerca de los apagadores–

– "¿Terminaron de acomodar los instrumentos?" –Makoto miraba el escenario donde parte de los Heaven & Hell y Three Light estaban–

– "No se preocupe señorita Kino, ya está todo listo" –Haward se dirigía con respeto a la castaña, enseguida se volvió a un Lexus furioso–

– "El representante nos dijo que sería bueno promocionar a la cantante en este tipo de eventos, así retomaríamos un aspecto innovador" –Sigvar repetía lo que entabló con su ajente–

– "Si, claro… tenías que mencionarle al representante este evento… pero esa mujer no ha llegado, ni pensar en presentarse al ensayo flash, ¿piensa ser así todo el tiempo?" –colocaba su bajo en un pedestal, rechinando de dientes–

– "No te atormentes Lexus, Todos nos fuimos hace un par de horas. ¡Seiya ya debería estar aquí!" –otro con cara de enojado, haciéndole coro al pelirrojo–

– "¡Ya Yaten!, mejor guarden silencio. Mina está por apagar las luces" –Taiki verificaba los tiempos de las luces de colores junto a Reima y Amy–

En tanto las Outers, demás amigos y familiares ya habían tomado lugar en la planta alta del salón.

7:13 pm.

Usagi entraba por la puerta vendada de sus ojos, junto a Yuya. Traía puesto el vestido que mamá Ikuko le había regalado, junto a la pulsera de Shingo que hacía juego.

Entonces un gran feliz cumpleaños se escucho a todo pulmón del público que la recibía. Los abrazos afectuosos y felicitaciones no se hicieron esperar, sobre todo de sus amigas entrañables de batalla. Entre los invitados se encontraban Naru, Umino y Motoki que no había visto por una larga temporada. Se miraban contentos. Momoru la recibió con un dulce beso dándole la noticia que él y Ruby habían clasificado para el puesto.

El momento del pastel llegó. La princesa lunar tenía que pedir un deseo al apagar las diecisiete velas. Cerró los ojos, que deseo pediría… Pero su preocupación recaía en Seiya… ¿dónde podía estar? No lo había visto desde ayer. Se estremeció en pensar que esa misión hubiese resultado mal o que realmente él hubiera elegido salir de su vida. Sin atender a alguna petición consciente sopló las velas y sonrió fingidamente a todos mientras aplaudían.

– "¡Lo sabía!, Lexus y Seiya son unos mentirosos" –Apuntó sonriente Minako, moción confirmada, el pelinegro no tenía novia–

– "Trágate tus palabras, porque yo no estaría seguro de tus palabras chiquilla… mira quién entra en la puerta" –en venganza de sus directas, el pelirrojo le calló la boca señalando la entrada–

Seiya estaba halando un brazo desde las afueras, le era complicado, pero después de unos intentos y de suplicarle la muchacha accedió a entrar y tomarlo del brazo.

– "Por qué me deje convencer por tu colega…"–la chica de cabellos castaños y mirada azul violeta renegaba–

– "Te ves muy bien, pierde cuidado" –Seiya miraba con gracia los desplantes orgullosos de Zereth, sonriéndole cálidamente–

La luna se fijó en el ingresante, se sentía aliviada de verlo salvo y sano. Luego enfocó nuevamente, ¿él estaba abrazando a una chica? ¿alguna amiga? ¿una mala broma? Ambas figuras caminaban a su dirección.

En unos segundos la pareja ya se localizaban frente a la festejada. Quién era la chica de vestido purpura, con algunos delicados vuelos que surgían de un lirio de tela, ubicado al costado de su cadera derecha, de ligero escote, unas sencillas zapatillas de tacón de satín, misma tela que parte del vestido. De cabello color caoba, peinado con un simple medio chongo, piel blanca nacarada y ojos violetas claros, maquillados ligeramente. Mamoru abrazó a Usagi, señal de celos. Seiya contestó tal arrebato apretando mas la cintura de la chica que lo acompañaba. Minako se acercó, era necesario saber… era una chica muy linda, pero esa complexión no podía ser del gusto del cantante, se olía algo extraño de todo eso. Minako Aino nunca se equivocaría, como diosa del amor.

– "¿Esta es tú novia? Seiya" –en posibilidades de falsedad, podía desenmascarar a Seiya Kou–

– "Antes que nada, Felicidades Usagi-chan" –¿Usagi-chan? ¿Y el bombón? Se preguntaba la de cabellos dorados al escuchar a Seiya– "Quisiera presentarles a Zereth mi preciada novia" –lo había pensado durante toda la tarde mientras ayudaba en los preparativos e impulsado por el rechazó lo haría más tarde, requería ver la expresión de Usagi–

– "Es un gusto conocer a los amigos de mi S… Seiya" –Sirviente, esa era la palabra selecta para ella, entre todas las cosas sabía fingir– "Zereth Nefertum"

– "¿No-novia?" –la princesa de la luna no podía creérselo, de qué lugar la había sacado, en tan pocas horas, luego de proclamarle que la amaba, prosiguió con su mentirosa sonrisa – Usagi Tsukino.

– "El placer es todo mío señorita" –la sonrisa despampánate de Mamoru revelaba sus palabras. 'Todo un verdadero placer'– "Soy el prometido de Usako, nos casaremos pronto" –reafirmó para Seiya–

– "Me disculparas que robe unos instantes de tu fiesta y los presentes. Que mejor regalo para mí mejor amiga, que en poco tiempo se casara" –Seiya estaba algo conmocionado mirando como el Mamo-bruto ese la apretujaba, quizá el momento, el coraje o la decepción. En todo, ella le cayó del cielo… ¿sería el destino? Se paró en una silla para llamar la atención, en adición de la que ya tenía– "Damas y caballeros, he esperado por este momento desde hace meces. Siento como si la hubiera conocido en esta mañana pues ha sido corto el tiempo que hemos estado juntos" –bajó de la silla y se arrodillo frente a Zereth la que lo miro abriendo sus ojos llenos de horror– "Zereth, princesa de mi corazón" –ya lo habían preparado, pero la pelinegra, a pesar de haberle dado la grandiosa idea de esa medida de presión para Usagi por dentro se sentía asqueada– "Cásate conmigo"

La luna se mareó, sosteniéndose en motivos de que Endymion la tenía entre sus brazos, su sonrisa permanecía cuajada. En la mañana pensaba lo hermoso que sería mantener su matrimonio a lado del futuro rey de Tokio de Cristal, la vida perfecta a su lado. Ahora todas esas palabrerías se desplomaban en el suelo. Celos…. Comenzaba a sentirlos por su anterior esposo Antar… Quería gritar a los cuatro vientos, '¡Hey! El fue mi esposo… Aléjate de él. Desafortunadamente fue demasiado cobarde para admitirlo…

– "Yo… no sé qué decir…" –magnifica y estoica escena de teatro por parte de la intermediaria del vocalista de los Three Light, ella lo tomo entre sus brazos, en efecto acto que repudiaba por sus adentros, pero ¿a qué sirviente encontraría que le diera alojamiento y todas esas cosas que había perdido?– "Por supuesto" – despidió de sus ojos violáceos unas cuantas lagrimas actorales–

La gente aporreaba el beso y Minako aún más. Por fortuna Yaten y Taiki lo sacaron del problema felicitándolo y llevándolo al escenario para dedicarle una canción a su prometida, empezando su show.

Las melodía romántica dio pie al baile entre parejas.

Usagi sonreía en pesadez extrema… su revuelto estomago gritaba su sufrimiento.

Mamoru sentía una agraciada paz. Ya no había motivos por los cuales preocuparse.

Seiya cantaba para Zareth, en supuesto… realmente esa canción de amor 'serch for your love' se dirigía a su esposa del muerto ayer.

Zereth sonreía en ocultos ascos… pero mantendría todo lo que le diera acceso a fortalecer su nueva vida. No es que fuera interesada…

Así fue el mayor tiempo de la fiesta. Sonrisitas falsas aquí, muecas de agrado aparentes por allá.

Tras bambalinas Heaven & Hell se mantenían en incertidumbre. Ellos iniciarían la función, adempero al verse obligados a esperar a la famosa cantante pidieron a los three light que comenzaran en su lugar. Un poco más, prorrogaba el resto de la banda a exclusión rotunda de Lexus; ¿un poco más? Estaban locos, duraron en el plantón desde la tarde, hacia unas cinco horas.

Dos horas después, los cantantes de pop ingresaban a los camerinos del salón. Zereth se escabullo por ahí, luego del supuesto homenaje de Seiya, las preguntas eran demasiadas y agobiantes, planearon respuestas pero le chocaba tener que contarlo una y otra vez.

– "Les toca a ustedes" –Taiki colocaba su mano en el hombro de Sigvard–

– "Ni hablar amigo, tendremos que tocar sin ella." –el de ojos verde pasto contestaba conforme–

Los integrantes de la banda de j-rock salieron de los camerinos.

– "¿Prometida? No me disgusta que quieras alejarte de Usagi-chan… ¿pero esa chica?" – refunfuñó el de grisáceos cabellos–

– "No le veo nada de malo" –intentó comportarse lo más plano posible, retrayendo su cuerpo en el peinador, fijando su mirada azulada al techo– "No voy a discutir por eso, iré a buscarla…"

Una puerta retumbó azotándose al abrirse.

– "¿Cantas? Esas mujeres dicen que eres una súper estrella famosa… yo no sabía eso… ¿Por qué no me lo dijiste?" –Zereth regañó a Seiya, se sentía traicionada por su siervo. –

La oscuridad del escenario marcaba la entrada esperada de la nueva agrupación de jóvenes. El hielo seco recubría los pisos, la entrada de los músicos se delimitaba en la base de una luz del piso que les indicaba el lugar que seguir y su posición y entre penumbras una voz sensual resurgió para el público.

– "Buenas noches… Nosotros somos Heaven & Hell" – Las luces tenues se abrieron al contexto del marco escénico, en tanto los cuatro integrantes cuchicheaban, ¿quién era esa que hablaba para presentarlos?– "En la batería tenemos a Haward" –una esfera luminosa recubrió a cada uno de los intérpretes– en los teclados Reimond, en el bajo a Lexus y en la guitarra a Ron… Y yo –Una luz violeta se abrió hacía la que provocaba tales ruidos. Una mujer de pantalones de cuero ajustados, con un corset negro y encajes rojo sangre, con un gran escote– en la voz Ceres. Es un dulce placer tenerlos con nosotros, festejando el cumpleaños de Usagi Tsukino, ¡qué comience el show!

El espectáculo debía continuar ya tendrían explicaciones de parte de esa exótica chica.

Ceres… Los ojos incrédulos de la princesa caían al suelo. La misma de ayer, que seducía a Mamoru. Escuchó las primeras notas de la melodía, luego la magnífica entrada de una voz erótica e hipnotizadora, retomó la atención es la tal Ceres, viéndola moverse en atrevidos ritmos y poco juiciosas gesticulaciones.

Los adultos estaban exorbites, ¡que juventud!

Los jóvenes masculinos disfrutaban mirar el escandaloso acto de la mujer.

Esa actuación originó moverse a la mayoría de los invitados.

Heaven & Hell no pudo ver nuevamente a su vocalista, desapareció después de la función.

La fiesta finalizó… entre intrigas, regalos, abrazos y felicitaciones.

El telón se abrió para muchos, para otros se llenaba de nostalgias.

Para Seiya y Usagi era el comienzó de reproches y cuentas que saldar.

Así la princesa de la luna cumplía sus diecisiete años. Con revelaciones de un pasado tras su conocido pasado. Con la resignación de tener que seguir un camino predicho y finalmente con la duda de poder tomar el suyo propio.

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¿Se dará cuenta Mamoru y las Sailor del secreto de Usagi y Seiya?

¿Qué ocurrirá entre Zereth y Seiya?

¿Reaccionara Usagi?

No se pierdan el próximo capítulo…

-Si no entendieron algo pregunten ^..^

Espero sus comentarios y sugerencias.

¡Muchísimas Gracias a todos!