Todos los derechos de Sailor Moon y sus otros personajes son Propiedad de Naoko Takeuchi/Kodansha, TOEI Animation
Página 200… ¡¡gracias!!
ATENCIÓN:
Ahora pasen a mi profile… Por ahí puse unos enlaces para que conozcan al resto de personajes Ya están completitos!!! Solo son los bocetos y las otras direcciones está el resto de los personajes en color.*-*
Un gacias por soportarme un SyS sin tanto de ellos... sé que me odian Pero como lo he remarcado tiempo al tiempo.
***Si han sido tan valientes de comerse todo el rollo mareador del principio, prometo serán recompensados en lo que vendrá XDD… WAAA!!! ***
Espero sus comentarios y sugerencias. (Contestaciones al final)
¡Muchísimas Gracias a todos!
Espero que les guste tanto como a mí.
¡Gracias por tomarse un espacio en su preciado tiempo y leer!
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CAP. 12 LA LLAMADA, SAILOR DEMETER Y LUXMORS.
Agosto diecinueve… Dos meses del incidente… dos meses en los que tantas cosas habían trasmutado de sus orígenes, y taciturnos encobraban los hechos mas frívolos que desvirtuaban el sendero de esas almas.
–––*
– "¿Qué hacemos aquí?" –preguntó algo curiosa la chica de ojos purpuras–
– El pelirrojo sonrió con un sorbete de poco juicio al mirar como emergía una chica de cabellos oscurecidos y ojos acua del estudio personal de grabación, para dar paso a llegar a donde estaban ellos– "Zarethé…" –Susurró el nombre de su acompañante con delicadeza y la pegó a la pared, truncó un ahogado respiro, para comenzar a besarla apasionadamente–
La castaña tembló horrorizada, ya era muy extraño que le hubiera pedido personalmente que la acompañara sola a ese lugar… pero, ¿besarla, de la nada? Su rubor mezcló entre desconcierto, desaprobación y gusto que la introdujeron a un estado meditativo y ausente.
– "¡Vaya! Diablito… y yo que pensé que eras gay" –mueco en risas estridentes la estrambótica chica– "Supongo que en gustos se rompe el género"
– "¿Gay? ¿Gustos?" –asombrado sobre el acto, no comprendía la falta de celos de la joven por la que exponía el acto y en sucesión escucho con claridad lo demás que marcaría su rabía–
– "Les presto mi apartamento, ahí tienen comodidad y discreción" –arrojó sus llaves– "Tómense el tiempo que quieran, vaguearé por ahí en algún bar" –no tomó a mayor la actuación que había armado Lexus y continúo su camino–
– "¡Seren!" –gritó molesto, con las ganzúas en sus manos y la persiguió reprochante por todo el pasillo en búsqueda de una respuesta–
– "Ya te dije que dejaras de llamarme Seren… No soy esa…" –Le aclaró Ceres en un sonido lejano que retumbaba los oídos de Zerethé, la que comenzaba a reaccionar–
– "¡Maldito Esclavo!" –Azotando furiosamente su pie en el suelo, la chica de rellena figura cargó su carácter enfadoso que en una semana anterior había marcado por dulzuras y entendimientos, tanto para Seiya, como Lexus a los que notaba fuera de sus cabales– "¡Sí!… ya era demasiado que ese protervo mostrara un poco de… ¡ARRGG! ¡Me uso! ¡Ya me las pagará!" –desvió sus pensamientos de aquella engorrosa situación y fijó su mirada en el estudio– "¡Jua! Estropearé la pieza de esa maldita Ceres-Seren… y ya verá el ingrato de Lexus… con quien se mete–
–––*
El hospital permanecía como siempre.
En el mostrador una pelirroja tomaba los apuntes de una paciente que había llegado desde que se encontró con ese raro joven pelirrojo de la banda Heaven & Hell, al que consideraba loco… como se atrevía a decirle que era su hermano y de paso encajarle que era también su madre… que no miraba la edad que ella tenía. En realidad esos famosos cantantes siempre dando la nota escandalosa por sus demencias. Lo mejor que pudo hacer fue recomendarle a un psicólogo, de seguro lo mandaría al psiquiatra, su responsabilidad médica le confirmaba que sus alucinaciones pertenecían a un cuadro de tales menesteres. A lo lejos observó a su pelinegro… aquel tonante galán y recto, sus ojos azules serenos… lo amaba en silencio y en eso se quedaría luego de que él se desposara con esa tonta chiquilla.
– "¡Mamoru! Te vas" –Lo tomó del brazo con perseverancia–
– "Si, es tarde y Usako me espera, Ruby-san" – él ojiazul no contemplaba como una chica con tanto prestigio y dinero decidiera quedarse en Japón para realizar su carrera, también le extrañaba su odio a los términos 'san' 'sama' 'chan' 'kun' entre otros más– "¿Qué tal tu cenicienta?"
– "Ah la ex prometida del cantante Seiya Kou… pues le hacemos chequeos y tratamientos… lo extraño es la forma en que esos músicos me pidieron que no le dijera nada de su cáncer" –entrañó a la ironía de la petición, clavando sus chispeantes ojos dorados centelleados en rubíes en el futuro rey de Tokio–
– "Ya conoces a los artistas, no les gusta dar esas notas" –enfrascaba un dejo de misterio en los hombres que había mencionado fuera de la sencilla rutina de una vida común–
– "¿Y tu sirenita?" –preguntó algo enfadada, ya conocía 'esa' mujer y sus descaros de besarlo en el consultorio… era una mujer demasiado atrevida, sin embargo todo se cerraba en el círculo de las estrellas… eso lo hacía familiar–
– "Le pedí… que se anotara… a los candidatos de… trasplantes y le recomendé al mejor cardiólogo de Japón" –se ahogó, le dolía verla en esa condición maltrecha que acababa poco a poco con la joven que amaba… muy por debajo de su subconsciente. Pero optó por cambiar el dialogo, pero la señorita Crimson le ganó la pichada–
– "Hablando de princesas… ¿qué me dices de la bella durmiente?" –le dio el documento que llevaba en sus manos, el cual citaba los padecimientos de la paciente que mencionaba–
– "¡Ah! ¡Esa chica! Ya reaccionó del coma… su enfermedad es incurable, pero el tratamiento amedrentará sus dolencias– ojeó los análisis y estatus de la jovencita que atendía– "De no haberle ocurrido el incidente de intento de asesinato… sus quemaduras de primer grado han decrementado… pero las demás contusiones no ayudaron en nada… –englobando mas conceptos médicos le explicó la situación– En mi cita con Usako, iré al centro comercial, ¿se te ofrece algo?
– "Siempre tan cortés Mamoru… ¡No nada! Bueno sí, que te parece unos pastelitos para la guardia…" –sostuvo la pelirroja mientras se alejaba–
– "¿Harás horario nocturno?" –le indagó mientras la veía andando para entrar en acción–
– "Sí, ¡nos vemos en la noche!" –Afirmó Ruby, ya había visto la tarjeta de horarios de Mamoru, pero quería buscaría cualquier pretexto–
–––*
Pero aquel acontecimiento pasaba fuera de las orbitas de cada uno de las Sailors, que en las contadas historias de una gata negra, uno blanco con luna creciente en su frente, la Sailor del cambio y la dama de la destrucción, concebía con desdichas futuras y desventuras a su amada princesa de la Luna. La histeria fue colectiva en la reunión secreta de las guerreras Lunares, dejando a su señora fuera de las frecuencias del consejo para alejarla de todo mal que causara desenfundar los secretos de su supuesto pasado y apartarla de la muerte, tristeza y truncaran el futuro.
Las Inners razonaban desde hacia unas tres semanas lo ilógico e irracional de la llegada de aquella banda conocida como Heaven & Hell, nadie los conocía, posteriormente su triunfo tan estruendosamente rápido y esa relación tan estrecha con Usagi. Ahora comprendían que el congreso de las majestades buscaba a una tal Princesa del Universo y que precisamente su princesa tendría que formar parte de ella. Después la llegada del atractivo Yuyake, no es que fuera desconsiderado el acto del muchacho, si no que exiliaba cualquier parecido con Mamoru-Sama y en el fondo los reproches incluidos de resoplos en seseo de un algo… sumándole que sus facciones y actitud no cuadraban en lo absoluto en su posterior Rey Endymion
Acomedidas acordaron, las Inners y las Outers que por cualquier circunstancia mantendrían a Usagi-cah fuera de los territorios de esa agrupación… Aún así significara la contienda de verse enfrascadas a ir en contra de sus órdenes. Del que más había que cuidarla y dejarla lejos… SEIYA KOU… su objetivo principal.
–––*
Esa tarde que iniciaba a encubrirse de mantos de preciadas joyas celestes dos amantes se sentaban para mirar como los finales rayos del sol eran devorados por la noche.
– "¡Usako!, has decidido ya la iglesia" –pregunto un pelinegro que abrasaba a su prometida –
– "Ah" –la distante rubia mostraba de interés lo mismo que sus ganas –
– "No crees que será la boda perfecta…" –contestó mirando al cielo y a las estrellas sin sentir la ausencia de su próxima esposa –
– "Ah" –entre las calinas de sus cavilaciones trataba de desfigurar el dialogo de todo el día –
– "Usako… ansió verte en el hermoso vestido" –no despegaba la mirada de los reflejos del anochecer, no recibió palabras– "En un par de semanas pediré tú mano"–
Pero su novia se levanto, posesa de profecías y conflictos. No beso su mejilla ni emergió vistazo alguno para él.
– "Mamo-chan… no me hables de cosas que ya sabemos" –fue todo lo que dijo al marcar retirada y esparcir su perfume lunar emanante de sus coletas doradas volando en su escape–
–––*
El escozor de reintegrarse a clases la llenaba de flojera, pero parecía la huida perfecta para la protagonista de horas de desosiego. El día de ayer le pareció tan plano, como si ya lo hubiese vivido. Arqueada de intrigas por un lado, tristezas por el otro y en medio las responsabilidades impuestas. Se quedo dormida entre tantas cosas, con el uniforme aún en prendido a su cuerpo… Un temblor recorrió sus huesos encalándola de frío, entonces se puso de pie para ir a la mesita de noche y releyó el papel que había recibido una semana atrás. A nadie le había dicho, solamente en gestos chistosos a su madre… por que no tenía en mente tomar esa decisión.
"Señorita Usagi Tsukino:
Por medio de esta presente se le hace constar a usted que la carta electrónica que nos envió, el pasado Junio treinta del año en curso, nos llenó de complacencias. Su argumento repleto de audacia nos ha hecho decidir confirmar a usted:
La Academia Dévotion dans Étoiles le felicita por la acreditación abriéndole las puertas al curso preparatorio en la carrera seleccionada por usted con un costo de diez mil quinientos dólares europeos, pagados el mismo día luego del plazo que se imprimió este documento.
Comenzando clases en la fecha fijada con agosto veintitrés de este año y que durara seis meses. Previendo, con dicha cantidad, se cubrirán los gastos de hospedaje en una residencia de departamentos compartidos, brindada por el Instituto.
En cuestión de la búsqueda de beca La Academia Dévotion dans Étoiles otorga la facilidad de diversas opciones; Una de ellas es que en la preparación evaluamos el desempeño particular de las cualidades del aspirante. Entre otras opciones que se muestran en nuestros folletos adjuntos.
Es un placer contar con su destacada presencia.
¡FELICIDADES SEÑORITA USAGI TSUKINO!
Atentamente:
Antuán Lafonté
Director"
Perpleja no soltó el papel ni el sobre, suspirando y creyendo que ese impulso momentáneo, del día de su cumpleaños, que Yuya-kun le había promovido realizar para entretejer su sendero, era un superfluo capricho. Luna entro por la ventana, y ella se tambaleó guardando entre sus ropas el escrito.
– "Usagi-chan, no te has acostado a dormir" –observó debidamente a su dueña, quejándose en lo posterior– "Mañana tienes que ir a la escuela"
– "Mañana es sábado… ¡Luna!"– hastiada del sonsonete de la gata, se echo a la cama de nueva cuenta– "Has salido… muy misteriosa"
– "¿De qué hablas?" –Sonrió la gatita lo menos nerviosa para no delatarse– "Fui con Artemis para revisar… es raro que los ataques se hayan frenado… por tanto tiempo"
– "¿Ataques…?" –mencionó quedándose dormida– "es cierto… el congreso de las majestades tampoco ha tenido actividad… ¿El enemigo andará preparando algo?" "De seguro que andan de vacaciones" –entabló la rubia a luna ya en un paso al sueño–
– "¡¿Hasta cuándo maduraras?!"–ahondo en los apegos de su falta de conocimiento a lo que ella podía evolucionar–
Cuando Usagi comenzaba a ser raptada por Morfeo su celular sonó. Aturdida en el llamado desprendió sus parpados… En la pantalla estaba el nombre de quién no había tenido comunicación y visto por unos largos meses de sufrimiento; Seren. Desesperada por escuchar su voz contesto.
– ¡Mochi, Mochi! –Dijo gustosa la rubia–
– "¿Es Usted familiar de Seren Astron?" –la voz pertenecía a un hombre con marcado acento Coreano–
– "¡Hai!" –resopló dudosa… ¿quién era ese hombre?– "Usagi Tsukino al habla"
– ¡Disculpe señorita! Usted no me conoce… Soy André LeBeau. El prometido de su prima Seren pero es necesario que…–un tono nervioso hablaba tras el móvil de Seren, con agudezas en una situación complicada–
– ¿Qué pasa? –detectó con rapidez el talante del hombre–
– "… Seren… está… en…"
–––*
La discusión se aseveró, el asunto había sobrepasado los consentimientos divertidos de la pelinegra y cansada de escuchar las preguntas de cómo pudo curarse de un supuesto pesar de piernas, la razón de su cambio, y los reproches de verla salir por las noches sin su consentimiento, le destinó unas palabras al hombre que la retenía con fuerza de sus brazos.
– "¡Basta! Necesitas un psiquiatra… Ya te dije que no soy la Seren esa que mencionas tanto… Mírame… ¿acaso soy una invalida? Estoy completa…" –se desencajó de las amenazantes manos del pelirrojo–
– "¡Claro que lo eres! Te operaste los senos y la nariz…Quítate el maquillaje… y déjate de tanto…" –extendió todas esas palabras que deseaba decir… que guardaba, pero que ya no soportaba retener–
– La mujer jaló ambos brazos de Lexus y le condujo las palmas a sus pechos– "Toca bien… siéntelos…"
En el justo trance e importuna entró una castaña. Miraba fuera de sí el acontecimiento. Ya se lo suponía de ese hombre, como pudo creerse que cambiaría tan de repente, besándola. Creyó que aclararía sus sentimientos con esa extravagante mujer y le explicaría que en realidad sus emociones habían cambiado… se quebró por un instante atragantándose con su saliva y alzó su celular.
– "¡Esclavo! Te llama el otro siervo…" –su voz empequeñeció, encogiendo sus hombros en la circunstancia y ensombreció sus ojos violáceos que evitaban mirarlo–
–––*
– "¡Chicas!" –Preocupada la gata y sin saber a quién pertenecía la llamada que había recibido su princesa y después que ella se comunico con Seiya, optó por informar a las Sailors, tomando su comunicador– "Usagi va al hospital central… se encontrará con Seiya y Lexus. Es necesario que evitemos el encuentro" –
– "¡Sí!" –Contestaron todas–
–––*
Un tremendo dolor encubrió a una chica de cabellos cobrizos, su malestar pendía en lo alto a un suceso que podría arremeter contra su vieja colega. Despabilada de su terrible pesadilla se puso en pie y en aras posesas emprendió a colocarse ropa de calle. El llamado era cada vez más fuerte, sus latidos le indicaban que tenía que escurrirse a evitar una atrocidad…
– "Princesa… de la Luna" –musitó en sus presentimientos–
–––*
La quietud de Universe Hause se tornaba en el contraste. Reima recibía frecuencias fuertes de unos aspectos que no comprendía. Prontamente llamó a Eideard para que vislumbrara las energías. En segundos el congreso de las majestades que se encontraban en el plano contemplaban las posibilidades de las energías reunidas… El hecho se confirmaba. Reima restableció las coordenadas y desplazó su transmisor para pedir que llevaran los transportes.
–––*
– "¡Seiya!" –exclamó una rubia que estaba en las afueras del hospital, en un parquecito que colindaba– "¿Avisaste a Lexus?"
– "Sí lo hice… y no le dije nada para darle la sorpresa… si a eso se le puede llamar… mira viene allá" –sus ojos zafiro encausaron los celestes de quién lo acompañaba–
De cerca se apreciaba una chica castaña con cara de disgusto, otra, pelinegra de brazos cruzados y un pelirrojo sonriendo calculadoramente.
– "Tenía que olvidar mis llaves… ¡sí claro! Este esclavo ni me dejó agarrar mi bolsa… para llevarme al estudio" –el enfado de la chica gruesa llegó a oídos de el príncipe del sol– "Veré si Seiya me da las suyas y me voy a casa"
– "Ni quien te necesite… eres un estorbo…" –añadió el de ojos rubí que se encontraba a unos pasos ya de la pareja, Sol y Luna–
– "Se han peleado todo el camino… su amor apache me divierte" –sonreía la mujer de – "Demos prisa a la prueba esa dónde dicen que soy tú otra noviecita"
– "¡Perfecto! Aquí está Seren" –Jaló Lexus a la sensual y fastidiada pelinegra– "podrá oír el misterio que se traen entre manos y demostrar que…"
– "¿Demostrar?" –una dulce y serena voz emergía de la profundidad–
– "¡¿QU-QUÉ?!" – Aquellos rubíes desprendieron fuera de sus globos oculares– "¡SE-SEREN!"
La chica de Odongos cruzó el pequeño cuadro que la separaba de su prima y la abrazó efusivamente y Seiya contemplaba a su princesa recobrar un poco de felicidad, embarrando sutilmente sus ocasos para no perder esa sonrisa. Lexus trataba de ubicarse en sus pensamientos… Ceres, la que creía Seren, realmente no era su amada niña. ¿qué explicación tendría tal acontecimiento? Trató de respirar hondo y tomarla entre sus brazos, pero enseguida observo al hombre que estaba tras ella.
– "¡Seren…!"–caminó frente a ella, tomando en caricias el pequeño rostro con ansiedades– "¿Eres tú?"
– "Sí… ¿me veo tan mal?" –en sonrisas de dudas, sus dientes derechos y sus piernas liberadas de los crueles aceros– "El es André mi prometido"
Las espadas clavaron estresantemente el pecho del Príncipe de Lexus. ¿Qué le decía? ¿Prometido?
– "¡Mucho gusto!" –el muchacho comentó en son despreocupado, era divinamente guapo, ojos azul verdes, cabellera parda y al cuello, cuerpo suculento; extremadamente bien cuidado, y un porte de artista; su vestuario de saco gris claro formal, camisa en v de poliéster que dejaba mirar un poco de sus pectorales y un dije en forma de daga, pantalón negro pegado a sus piernas y una cadena larga que colgaba a su extremo (N/A; como usaban los pachucos) para finalizar con unos mocasines que vestían sus pies–
– "Es un actor Coreano. Primo lejano de la familia Astron… Él me salvo la vida"–buscó la mirada del muchacho, el que sonreía con un ángel desplegado en cien–
– "¡Te lo mereces…! ¡castigo divino!" –enclavó con petulancias la castaña, sin importarle el dolor que pudiera causarle al chico agrio– "Esclavo uno… me parece que está reunión no me incumbe, dame tus llaves que este Imbécil me saco de ca…" –la gruesa frecuencia de voz de mujer sacó de lleno el resto de sus palabras–
– "No queremos verlos cerca de Usagi Tsukino" –la pelicastaña de olivos ventanales reafirmó al grupo, acercándose con premura a la rubia–
–"¿Quién eres tú para tomar sus decisiones?" –replicó Seiya en muestras de enojo
– "Dejémonos de juegos baratos… Congreso de Majestades" –el mar mismo reflejaba en sus luceros como en su cabello de aguas náuticas–
– "Tardaron demasiado… ¡hermosas damas!" –El son picaresco de la melodía encarnada demostró su falta de temor–
– "abstengan cualquier relación con nuestra princesa…"–la pequeña del grupo irradió la destrucción en sus iris cárdenos–
– "Inners… Aparten a Usagi-chan" –Ordenó Haruka–
– "Mis disculpas… pero parecen fuera de sí"– otra figura que recién llegaba la enfrentó sin perder el de temple caballeresco– "No es el momento para eso"
– "¡Dejen a mi Madre en paz!" –Gritó a lo lejos Yuyake–
– "Crees que dejaremos que tu y Seiya destruyan Tokio de cristal… apuesto que se han coludido… Tú eres hijo de Seiya" –Comentó lo mas sereno que pudo Mamoru–
– "¿Qué planeaban? Buscar su muerte" –Rei caminaba al lado de su princesa– "Vamonos Usagi-chan, no tienes nada que hacer con estos" –al no responderle la pelinegra se enfado– ¡¿eres tonta o qué?!
– Pero la princesa de la Luna ya había presenciado esa escena tan bruta de parte de sus guerreras… estaba cansada de lo mismo, de las palabras que la ponían como cero a la izquierda, la demeritaban… pensaba muchas cosas y esa vez… esa vez… tomaría sus decisiones y encalada con la furia brotante de su cuerpo abofeteó a Mars– ¡BASTA!
– "Usagi… chan" –Rei la miró tan incrédula como el resto de las sailors, acariciando su mejillas– "No has escuchado lo que dice… Momoru-sama… lo de Yuya-kun y Seiya"
– "¿Me crees estúpida…? Claro que lo sé… Es mi hijo y de Seiya… Y con más derecho. Ahora que harán ¿protegerme de mi misma? Han llegado a mi limite… es suficiente… Usaran la misma técnica de alejarme de ellos con hostilidad, no tienen ingenio. Su único argumento es el maldito Tokio de cristal. –se quitó el broche de transformación y lo aventó al suelo– "Si son tan buenas como para sepárame de mis elecciones, entonces actúen como mis guerreras que son… ¿No soy la princesa de la luna? Todo el tiempo me acusan de ser la más torpe, distraída y débil… ¿Quién es la que les salva el culo? YO, YO y YO… ¿quién protege a quienes? Entonces asuman sus cargos y háganlo, pero bajo mis órdenes no de otro que no es su príncipe… Se acabo… ¡Renuncio! Y no por cobarde… eso nunca… si no porque todo tiene sus límites y el mío se agotó" –buscando en su mano desencajó el anillo que llevaba, aquel que una vez espero por mucho tiempo, lanzándoselo a los pies de Endymion– "Y tú Mamoru Chiba… también pensaste lo torpe que sería en no darme cuenta, lo supuse mucho antes que Ceres viniera a decírmelo… Al menos Ceres fue más decente que tú y me pidió disculpas y todavía te protegió echándose la culpa… Terminamos. Ya no deseó nada contigo… ¡quiero libertad! Vivir mi propia vida… Sin pasado y futuro… Soy Usagi Tsukino…" –concluyó con todos los debeladores comentarios machacando su furia a los presentes–
Nadie se imaginaba que la princesa de la luna emergiera con tal crueldad, dimitiendo sus tiempos. Enmarcando las ambiciones que había dejado atrás. Sin embargo para el congreso de las majestades significaba una fuerte y decidida mujer. Ellos admiraban como la luz estelar de Usagi se incrementaba y serenos, sin decir nada, sus rostros pintaban una satisfactoria sonrisa. Ella volaría lejos del congreso, pero podía ser feliz… ser Ella misma. En tanto las Inners y Outers temblaban al escuchar las freses de reprimendas que les destinaba su princesa. Ahora renunciaba a su futuro y anhelaba libertad. Incredulidades y culpas, pero culpas a mayor en cara de Mamoru… Usagi se había dado cuenta y de paso lo mandaba al cuerno.
– "¡Usagi-chan!" –una chica de cabellos colorados miró en totalidad de frente el acto–
– "¡Naru-chan!, ¿Estabas ahí? –Usagi se estremeció, después de todo esa chica había sido su mejor amiga y siempre le ocultó sus secretos. Ahora estaba frente a ella… a unos metros–
El momento fue eclipsado por unos ruidos fuertes y disparos de energía que se posicionaban a diámetros cercanos a todos los comensales. Las Sailors sacudieron su cabeza y iniciaron su transformación.
– "¡Zereth!" –la gatita de estrella en su frente haló el pantalón de la chica– "¡Están aquí! De nuevo…"
– sin comprender tanta plática de la chica rubia, de ver a una muchachas que se uniformaban en metamorfosis de forma curiosa, entró en pánico, desafinando sus ímpetus de asesina, pero atendió a la gata– "¡Maldita sea!" –tratando de huir de tanta presencia, sabía que los hombres la buscaban y no dejaría que dañara a nadie– ¡ACA ESTOY! Si puedes –emprendía la retirada en dirección dónde pudiese mantener al margen a las figuras sin embargo unos manos opositoras la retuvieron–
– "¿Qué se cree? ¡Estúpida Vaca loca…!" –Lexus corrió a socorrer a la Zereth, sabía que se desprendía a un peligro inminente– ¡Eres una imprudente!
– "¡El Hospital!" –Endymion exclamó… yendo al edificio–
Varios ingresos en el hospital salieron a mirar la conmoción, que los árboles encubrian, entre ellos estaba Ruby observando a Mamoru que se acercaba entre el escándalo.
Las Majestades no podía exponer a los civiles, repartiéndose actividades, unos irían en su protección y otros a pie de batalla.
– "¡Naru-chan! ¡Escapemos!" –Jaló a su amiga, pero está se oponía–
– "¡Lo siento…! ¡Princesa de la Luna…!, Pero tengo que protegerlos a usted y a mi príncipe Antar" –Sonrió elevando sus manos– "¡Hey! ¡Ya no se hagan las misteriosas! –Gritó a las que posaban tras ella– "¡¡ZARYA PAWER…!! ¡¡MAKE UP!!"
– "Pero… ¿Qué? Eres una Sailo…" –Usagi miraba a Naru y su transformación–
– "Crees que podrás, ¡Linda!" –comentó cariñosamente el coreano, en muestras de preocupación–
– "Si puedes tú… porque no yo… Príncipe Arian" –Seren se despegó de él y dio unos pasos enfrente, postrando sus manos enfrente de ella, encontradas– "¡¡LUXMORS PAWER!! ¡¡MAKE UP!!"
– "Con que comenzamos…" –Sonrió la otra pelinegra en sensual pose, sacando de su bolcillo un prendedor– "O.K … ¡¡DEMETER PAWER!! ¡¡MAKE UP!!"
Mientras las inners, las outers y algunos de las majestades intentaban retener a los esbirros las luces y los gritos de transformaciones los hicieron virar.
– "Te dije que nos volveríamos a mirar las caras" – Sostuvo Zarya a Luxmors–
– "Lo supuse… por eso me fui" –carcajeó Seren… mostrando una luna dorada en su frente, siendo Ahora la Sailor de la muerte… La antigua Selene, princesa de la Luna y hermana gemela de Serena–
– "¡Juntas de nuevo Sailors!" –emprendió Ceres a la Sailor de Lexus y el Sol Central– "Pero ahora a nuestro trabajo, ¡señoritas! Proteger a Los príncipes Antar y Serena"
Seiya por su parte y no importándole tantos sucesos tomó a Usagi entre sus brazos y la puso fuera de todo peligro, al estar rodeado por las nuevas Sailor del exterior de la vía láctea.
– "Mi príncipe Antar, cuide de su amada" –Entabló una rápida conversación–
– "¿No protegerás a Lexus?" –Destramo para Luxmors–
– "El puede por sí solo" –la misma sonrisa enfermiza de siempre– "Además… que se ve que encontró a su princesa" –No hubo amarguras, ni alguna queja, ella había dejado a un lado a su pasado y decidido forjar el suyo propio. Sin quebrantarse por las atracciones que quedaban en sus recuerdos–
Lexus mascullaba en sus fases una sorpresa… Al mirar como su amada pequeña biónica se dirigía a la batalla y que su prometido tomaba posesión de la armadura de Arian para resguardar a los demás. No obstante la chiquilla de Zereth había escapado en su descuido.
– "¡¿Dónde demonios…?!" –localizaba a la chica hasta que dio al punto donde se hallaba junto a una gata que presumía una estrella en la frente–
– "¡AH! ¿Cómo pude equivocarme?" –Se reprendía la felina–
– "¿De qué hablas? ¡Bastet!" –intrigada miraba a la minina, enclavada en el desaire con que se refería a ella– "¡Ya estás de loca…!"
– "Así que no hablabas sola… ¿y tú quién eres? ¿Eh?" –Le preguntó Lexus al escuchar el dialogo–
– "¡¿Yo?!" –Trató de escabullirse, pero frente a ella el líder de los atacantes, un hombre de cabellos verdes y ojos rosas la 'salvo', su grueso rostro palideció de la sorpresa–
– "La sociedad Kiimsah te ha estado buscando… Zereth y nos han pagado muy bien para vengarse" –su dialogo familiar sacó de todo juicio a Lexus–
– "¿Mad?" –resolvió la chica– "No… no sé que quieran, pero lo que sea yo no lo robe ni lo mate… Aunque posiblemente… no, no espera" –busco entre su gran lista mental de asesinatos y hurtos, tratando de refrescar su memoria–
– "También nos dio la Misión de Asesinar a la Princesa del Universo… ¿Vendrás con nosotros?" –Extendió el desconocido su mano con delicadeza a la muchacha–
– "¡Lo sabía! ¡Eres nuestro enemigo!" –Agrio en sus adentros con el estomago revuelto, esperando que no fuera así–
Las Sailors Escauts eran auxiliadas por las Majestades. En un embate Júpiter quedó entre la espada y la pared. Frente Makoto uno de los canes que atacaban. Formulaba lo mas pronto posible la manera de contraatacar, pero sus heridas la servían como plato fuerte. Cuando no hubo esperanzas y observo como las fauces de la bestia engrandecían para devorarla cerró sus luceros verdes esperando no sentir dolor. Un resplandor blanco explotó al animal y ella quedo boquiabierta al mirar quién era su salvador.
– "¡¿Diamante?!" –no lo concebía, aunque su peinado era diferente, sería otro de sus trucos para destruir… el desmoronado Tokio de Cristal…–
– "¿Te encuentras bien?" –Cálidamente la cargó entre sus brazos, al no recibir alguna queja y guerrilla por la sailor del trueno– "Para qué pregunto… estás lastimada, El príncipe Yuyake te curará no te preocupes. ¡Preciosa!" –beso su mejilla al no soportar verla en estado de shock–
Minako tembló ante el gesto… dejando inundar de grana sus mejillas
– "Se supone que en algo parecido… te conocería" –soplo suavemente Diamante esperando a que no la escuchara–
En las afueras del hospital Yuya-kun iniciaba a colocar escudos que frenaran los ataques de los seres a su contorno. Cerró los ojos concibiendo unas palabras e invocó el poder del cristal Solar. A su lado Solares que medía con sus enormes ojos las zonas de impactos, al obtenerlas junto con Reima iniciaron el proceso de protección. Dentro del edificio Mamuru intentaba conservar la calma de los civiles, Ruby estaba exaltada, observándolo con detenimiento. Un hombre de tez morena se aproximo al Endymion y le habló sin reparos.
– "Endimyon, ¿piensa que calmará a toda esta gente? Lo mejor es dormirlos… Princesa Neherenia" –sus palabras siempre calmas y suaves, llamó a la pelinegra de resplandeciente cabellera–
– "Si su Majestad… mientras el hijo de Antar coloca los escudos, los sumergiré en hermosos sueños" –sonrió la pequeña niña haciendo brillar su frente–
En pocas creencias de lo que pasaba Mamoru se estremeció… ¿Neherenia? Pero uno de los civiles no codificó tal magia. Y gritó desesperada…
– "¿Qué significa esto Mamoru?" –Una pelirroja busco las respuestas, en tanto a sus reproches cautivo unos ojos plata que la contemplaban con un dulce aprecio y ella comenzó a sentir vuelcos en su cabeza, instantes después desprendió una risa desparpajada– "¡Que Chistoso te ves Eideard! Ya se te ven las orejas" –aludiendo a su cambio rotundo de imagen–
– "¡Exail!" –suspiró mirándola, y observando como se apegaba a él en brazos extendidos–
– "¡Estúpido! Pensaban dejarme fuera de toda esta diversión" –regañó a Eideard… Ruby Crimson, la antigua Exail–
–––*
La batalla fue ardua, pues las Majestades no deseaban que la gente de ese estado corriera peligro… Sin embargo el hecho del revelado de tantos misterios latía en los corazones de todos los asistentes…
Esta no sería la batalla decisiva. Emergía como una advertencia de lo que realmente pasará… en cuatro años. Y la ausente Princesa del Universo no aparecía.
Mientras que las almas arrancadas sanguinariamente de sus pasados, presentes y futuros. Desenvainaban en ¿Quién fue?, ¿quién es? y ¿quién será?
Alguna explicación lógica se podría haber labrado en esas circunstancias, pero no la había. Eran los caprichos de los bríos de los edenes, el limbo y el abismo.
El cosmos por si mismo se revoloteaba gustoso de mirar sus creaciones, de contemplarles llenas de insensatez, odio y perdición. Condenando su desenlace bosquejado para clavarse en una sola avenida…
Entre las reprensiones, intrigas y delicias de sufrimiento había decidido engendrarse en los más frágiles cuerpos… a espera de que su destino fichado cambiara.
La disyuntiva, transformación y revolución vendía para la llegada de 'eso' en vida, muerte y resurrección.
Desatando tranquilidades, calando hondo en injurias y recubriendo después de placeres…
Eso mismo, eso mismo acontecerá… en las páginas de sus vidas.
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¿Entonces quien fregados es la Príncesa del Universo?
¿Seiya y Serena podrán estar juntos?
¿Cuáles son los motivos que obligaron a permanecer en silencio a las Sailors 'nuevas'?
¿Seren dejará realmente a Lexus?
¿Zerethé se habrá ido con los Asesinos para aliarse en el asesinato de la Princesa del Universo?
¿Las Inners y las Outers comprenderían las palabras de Usagi?
¿Mamoru y las Sailors de la vía láctea podrá cavilar sobre sus hechos?
¿Y que decisión tomará Usagi en su vida?
¿Qué ocurrirá en el siguiente capítulo?
No se pierdan el próximo capítulo…
-Si no entendieron algo pregunten ^..^
-disculpen por no responder sus revs de la vez pasada, pero me he visto muy apretada en los tiempos-
Agradecimientos por sus maravillosos Reviews a:
Marie Winchester Kou Efron:
Serenalucy:
Selene-silk:
Megumisakura:
malkav-iztli:
Karina Natsumi;
chikita22bkou:
Drixx:
Srita. Rossy Kou;
Mizuki-chan24:
