Todos los derechos de Sailor Moon y sus otros personajes son Propiedad de Naoko Takeuchi/Kodansha, TOEI Animation
ATENCIÓN:
Ahora pasen a mi profile… Por ahí puse unos enlaces para que conozcan al resto de personajes Ya están casi completitos!!! Solo son los bocetos y las otras direcciones está el resto de los personajes en color.*-*
Un gracias por soportarme un SyS sin tanto de ellos... sé que me odian Pero como lo he remarcado tiempo al tiempo.
Espero sus comentarios y sugerencias.
¡Muchísimas Gracias a todos!
Espero que les guste tanto como a mí.
¡Gracias por tomarse un espacio en su preciado tiempo y leer!
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CAP. 13 VIDA NUEVA. UN PASO A LA PROMESA.
***
- "¡Deben protegerla…!" –ordenó una mujer de esbelta figura, recubierta de ropajes rojizos, mirando a una niña en infundadas somnolencias–
– "¡Con mi vida!" –Resonó en susurros la otra mujer que llevaba en brazos a una pequeña–
– "¿y el niño?" –una figurita felina retenía las agudezas de la mujer que con tristeza marchitaban en esa partida voraz–
– "Él no corre peligro…" –ahogó su lagrimas en aspiraciones profundas y acarició el cabello sereno de la nueva fugitiva adormilada– "Ya saben lo que deben hacer con ella…" –el pecado emergía de sus pulmones, que fungían en débiles palabras–
La lluvia se precipitaba tajante entre los cielos, cerrados por los ennegrecidos montículos de nubes recubriendo al astro rey y empapando los maderos de una humilde casona. En las afueras, los minutos eran importantes para el dúo, una vestida de túnica negra, escapando de un infierno deprimente.
Uno de ellos cargaba a la niña, de menor edad, resguardándola de cualquier gota del turbión que masacrara es infantil hermoso rostro.
– "¡Por Ahí!"–cuchichicheó la fémina que cargaba a la mujercita, dejando chorrear de su cabeza unas gotas de sangre, emanadas de ella al suelo–
– "¡Estás herida…!"–observó el afelpado cuerpo agudizando cada mancha en el piso que acrecentaba– "¡Las malditas Sailors!"
– "No importa… gata…" –Tocó a la puerta para dejar a la pequeña sobre un escalón, escapando posteriormente a unos arbustos junto a su compañera–
– "¡Hiciste lo que nos pidió!" –con enjundia y a espera de que alguien abriera el portón, preguntó a la felina–
– "¡Lo hice!... Aunque… me parece injusto" –la agonía se apoderaba del cuerpo gatuno–
– "Todo queda en sus manos, sólo espero que ellos la encuentren…" –calmó el aliento para informarle a la mujer– "Es el momento de regresar al presente"
Entre la oscuridad continuaron su destino, pero a su llegada la muerte y la pestilencia a sangre podrida delataba la ausencia. Sailors de la vía láctea masacradas en poca piedad, Majestades buscando la manera de retener al enemigo y las lágrimas de varios ciudadanos sucumbidas en amargura.
***
– "¡Señorita! Disculpe que la despierte, pero pasamos por turbulencia"–una azafata alertó a la pasajera, en vaivenes del movimiento por los temblores– "Abroche su cinturón, ¡por favor!
– "¡Ohh! ¡Cielos!"– Desubicada la rubia sentía su estomago dar vuelcos, pero siguió las indicaciones de la mujer– "Que… sueño tan raro, ya no debo ver tantas películas de ciencia ficción…"
–––*
Un departamento, donde los ventanales repletaban en las luces serenas del atardecer, un grupo de jóvenes en contradicciones entablaba una conversación meticulosa, antes del encuentro que daría sede al anochecer.
– "Vamos Seren… Digo… Selene ¿Morir? ¿De qué se trata todo esto?" –una pelinegra de labios carmín, y delineado remarcado en sus vitrales azul claro preguntaba sin tomar en cuenta la finalidad de sus dudas–
– "Ceres… Ya me he cansado lo suficiente en rondar entre líneas temporales… El resultado es el mismo, hagamos lo que hagamos… Tú y yo moriremos" –Ofuscada la muchacha de lentes contestó en un son carcajéate y pesado– "No tenemos esperanzas, lo que me alegra es que hayamos tomado nuestras propias decisiones"
– "¿Decisiones? ¿Viajar en el tiempo? Selene, no eres ni lo mínimo de la chica callada que conocí, en el aeropuerto" –espetó severa condenando a la ex frágil mujer parecida a ella–
– "Selene-sama habla de las cosas que ha intentado, de las veces que ha buscado cambiar el futuro, el pasado y el presente… Pero finalmente el curso camina como la Princesa del Universo quiere. ¿Acaso crees que por servirla te recompensará?" –la peli-cobriza mostró las agallas que acobijaba serenamente en su subconsciente–
– "¡Claro! He puesto mi vida para hacer su voluntad" –Sonrió Ceres para el resto–
– "¡Te equivocas Sailor Demeter!" –El callado chico de ojos azul verdes y de vestuario innovador miró hacía la sensual chica decidiendo hablar de todo lo que conocía– "Somos las piezas perfectas en su tablero de ajedrez… En especial Selene y tú… una por ir en su contra y la otra por manifestar sus deseos. Me sacó de la jugada para no vislumbrar lo que ella deseaba hacer… Pero me trajo nuevamente para ser uno de sus peones. La reina es el Rey y el Rey la Reina. Eso es lo que he deducido."
– "¡Mentirosos!" –destiló una risita incrédula despejándole desde sus ojos acua–
– "No mentimos Ceres" –Selena exponía su rostro contradictorio, de risas enloquecidas y dulzuras– "Inclusive me tomé la libertad de apartar a Lexus de Serena, para sacarlo de la jugada y protegerlo… En mi pasado lo amé, en está ocasión sólo soy su guerrera… Malo para él. Aún así sea quién sea La Princesa del Universo, indudablemente lo usaría para iniciar el caos en Tokio de Cristal y proclamarse como salvadora…"
– "Entre otras cosas, Ceres. La princesa del Universo ha tenido miles de rostros. Empezando por cada una de ustedes. Sin embargo mi amiga Usagi-chan y mi príncipe son parte importante de ello… Por más que Selene-sama haya andado de un lado para otro en sus trayectos del tiempo, ella se ocultaba… Lo que tenemos muy en claro que nuestra única esperanza es una chica que pudo Luxmors hacer nacer. Ella será la luz que acabará con todo esta paradoja" – Naru se sentó en el amplio sofá esperando la reacción de Demeter–
– "En dado caso que mi prima Usagi-chan, resultase esa princesa… ¿Serías capaz de matarla?" –buscó la mirada de la cantante pelinegra– "Porque por más que la quiera, yo no repararía en hacerlo"
– "¿Selene? ¡No digas impertinencias! ¿Cómo podría yo matar a la conejita? ¿y ella ser La Princesa del Universo?" –duelito la combatiente y metamorfa mirada azul marino que la acosaba–
– "Sería bueno que vayas cambiando tu manera de pensar, de la misma forma en la que yo he dejado al congreso de Majestades… estos datos no los harán cambiar de parecer. Los conozco, siguen siendo como sus padres…" –André refrescaba en lo despreocupado. No obstante algo cambió en sus facciones– "Todo es como ella lo desea, me temo a pensar que Luxmors y tú han sido unas de sus creaciones predilectas y que gozará verlas morir. Para cuando ella aparezca Lexmurs y Demeter habrán dejado de existir. ¡Lo siento! Por lo tanto calla todo lo posible y aléjate de sus desfiguros…"
– "No, no te lo creo Arian… La Princesa es la salvación, su cerebro ha sido lavado por Kiimsah. ¡No cabe duda!" –Ceres tomó su bolsa y comenzó a emprender la retirada, en sus facciones se distinguía claramente el enfado–
– "Entonces, pregúntale a tu corazón que desfallece y a las violaciones que has sufrido… ¿Consideras tales cosas un premio?" –La pelirroja, vieja amiga de Usagi, no se tentó el alma para decirle con crueldad los pesares. En ese instante Ceres detuvo su retirada y bajó la cara en encubiertas lágrimas– "Disculpa que sea tan fría… Lo que queremos es tú alianza."
– "Mi único deseo es ver feliz a mi hermana Serena, con su príncipe Antar, igual que tú. Ceres. Danos un tiempo para comprobarte que no te mentimos… Es bueno que te hayas alejado del príncipe Lexus y a su vez despejar el camino con Endymion." –se mostró en limitantes tras los profundos cristales de sus ojos acariciando a un lado suyo a la dormitante gatita Bastet–
– "¿Mamoru? ¿alejarme de Lexus?¿estás celosa?" –tomando con fuerza la perilla de la puerta expresó un gramo de su pesar–
– "¿Celosa? ¡En lo absoluto! Ya te lo he dicho, no me interesa…" –un roble en potencia nació de la antigua Seren, no parecía molestarle el arrebato de su reflejo ostentoso, ni mostrar ninguna señal de timidez– "En cualquier lapso, tú, yo o Serena entablábamos una relación muy fuerte y amorosa con él… trayendo la tragedia… unas por muerte y otra por sus amores… Esa es la razón por la que debemos alejarnos del Príncipe de Lexus" –no le interesaba realmente el tema, así que se enfrasco a lo que era de prioridad– ¿Pero quieres saber por qué pensamos que Usagi es la princesa del universo? –Seren, ahora denominándose como Selene, caminó hasta Ceres, al paso, André le extendió un paquete abierto de toallitas húmedas y un estuche de broches para el cabello– "Yo me escondo tras estos lentes y tú en el maquillaje…" –indicó en su satírica forma de ser que se desmaquillara. Luego tomándole el cabello y alzándolo en dos coletas con odongos, luego la jaló hasta un espejo y le develó una cruda verdad– ¿Nos parecemos, no? No sólo tú y yo…"
Horrorizada, la sensual pelinegra, miró su reflejo desmaquillado y el peinado indiscreto que posaba, en reojo apreciaba el alzado de cabello en similares formas y despejándose de los anteojos a Selene.–
– "La Princesa del Universo te lo dijo… 'Mi alma está dividida en tres' El corazón, la mente y el cuerpo… Sí, nos parecemos demasiado a Usagi Tsukino, ojos de similar color, facciones, pero… yo tengo la mente, tu el cuerpo y ella el corazón. ¿No te extraña?" –en muescó su desquiciado parecer– "La manera perfecta para ocultarse de Kiimsah; Dos princesas gemelas, una labrada en aproximaciones al Señor de los Éteres y otra viviendo su dulce juventud, una Sailor nacida de la nada, que rondaba por el palacio de la Luna. ¡Vaya! Muy astuta la perra princesa"
– "Estás diciendo que seremos… que somos la misma… Qué nosotras somos la princesa del Universo" –atemorizada en el boicoteo de un destino de Sailor Scout la pelinegra explayó el decaimiento de su erótica mirada–
– "Posiblemente… es lo que he interpretado" –el de cabellos pardos y de largo a sus hombros interpretó para la otra pelinegra exenta de tales afirmaciones"
– "¿Entonces por qué dejaste ir a la conejita?" –apretó su puño enérgicamente–
– "Mientras más lejos y de nosotras… mejor. Mientras el desprecio en sus Sailors se genere no lamentaran destruirla. Debo agregar que le estamos dando el privilegio de disfrutar sus decisiones en lo que determinamos la verdad. ¡Mi más sentido pésame! Demeter. Bienvenida a los años que nos quedan de vida, pues ahora hemos reducido los tiempos de ella… y nuestras esperanzas recaen en una nueva chiquita con una estrella tornasol en la frente, de la cuál tomé su nombre, parte de su identidad, por si alguien intenta asesinarla. Llamada Seren… " –Selene emprendía sus dudas. Dónde podría haber ido aquella muchachita… ¿dónde estaba? –
Con todo ello Sailor Luxmors, Zarya y el Príncipe Arian daban a entender sus intuiciones a Ceres. Sus almas divididas; mente, cuerpo y corazón que forjarían a la Princesa del Universo. ¿Pero en realidad será esto cierto o esconderán alguna pretensión? El rotundo cambio de Luxmors, de la inocente e incomprendida niña biónica, a Selene la que no tenía corazón ni amor para dar. El descubrimiento de Naru como Sailor Zarya. Que André, príncipe de la reencarnación, no figuraba en el acuerdo de las sendas del congreso de las majestades. Y sobre todo la salvación, a manos de una niña de nombre Seren, cual pista dotaba en una figura de cinco picos cambiante al color de la luz. Justamente se necesitaba un glosario para desentramar sus fragilidades, penas y fortalezas.
–––*
La cita en el templo era razón de debatir todas esas palabras que esparció su Princesa de la Luna. Indicativos voraces de que algo andaba mal. El grupo de las nueve Sailors Scauts y dos gatos se sentaron junto a la fogata, con tazas de té humeante.
– "Yo… la verdad no entiendo nada" –contemplaba la pelinegra el fuego extendiendo sus brazos sobre sus piernas adormecidas–
– "Rei-chan, cálculo la decisión de Usagi-chan a la presión que ha tenido" –la de cabellos azul oscuro permanecía relajada–
– "Ella lo dijo, quiere que nosotras tengamos la oportunidad de realizar nuestros sueños. Aún después de ese arranque piensa en nosotras." –agachó la cabeza, declinando su rubia cabellera lustrosa–
– "Yo lo he pensado bien. La hemos estado arrastrando, pensando que su corazón era de Mamoru… Usagi-chan cuenta con mi lealtad, seamos honestas, estábamos marcadas a servirla sin pensar en nosotras mismas y ella lo decidió por nosotras, ella tomó el coraje." –respiró al punto del alivio, buscando las miradas de las chicas con sus sagacidades esmeraldas–
– "No me gusta ser quien pone los peros muchachas, pero estamos fuera de la jugada… Nuestro poder fue tan vergonzoso ante las tres Sailors; Demeter, Luxmors y Zarya. Únicamente fuimos de ayuda socorriendo a las personas. En lo que piensan realizar sus sueños, sería buena opción acrecentar nuestro poder y Sailor Demeter podría ayudarnos. ¡También es parte de nosotras!" –Haruka presentó su temor, intuía que algo se aproximaba–
– "¿Y Tokio de cristal, lo han olvidado? ¿La pequeña dama?" –entre sus terracotas persistía la idea de construir aquel imperio–
– "¡Setsuna!" –la de cabellera mar reprendió a su compañera Outer– "Chibi-Usa no ha desaparecido, podemos tener una posibilidad o un cambio… Adjuntemos nuestros respetos para la princesa. No estoy de acuerdo de haberla dejado ir sola, pero al menos dejó de lado a Seiya Kou"
– "Hablando de Seiya Kou…" –la muchachita de cabellos cortos formuló el cuestionamiento que tenía desde aquellos momentos que las nuevas guerreras cuchichearan algo de la protección de sus príncipes– "¿Por qué le llaman Príncipe Antar? ¿Qué tiene que ver con nuestra princesa? ¿Y por qué Yuyake es hijo de él?"
– "Pues… la…" –Luna emprendió por fin a contar la verdadera historia del sol y la luna, que duró casi media hora, infligiendo la angustia y pesar que Usagi cargaba por estos meses en sus hombros. Quizá comprendían las rarezas de la rubia de coletas y la cercanía al cantante de pop. Sumiendo a los presentes en grandes angustias–
– "Yuya-kun podría haber venido para poner una solución a todo esto… dándole a la Princesa Serena el valor de enfrentarse a sí misma y tomar sus decisiones por sí sola" – entablo el minino blanco, con una luna en su frente–
– "Yuya… kun…" –Makoto se estremeció, desde la partida de Usagi el había desaparecido. No llegó a casa ni recogió sus pertenencias. Le había dejado pagado el alquiler por un par de años y dejado un estado de cuenta en agradecimiento… pero de él despreocupado y risueño muchacho ni rastros quedaban–
– Para tratar de animarla Minako comenzó a hablar de los rumores que corrían en el colegio– "Makoto-chan, dicen por ahí que te han visto salir con un muchacho muy guapo y que es mayor que tú… ¡cuéntanos!"
–No obstante, la curiosidad de su amiga parecía poner peor la situación. ¿cómo les explicaría que estaba saliendo con Dimando? Ya se imaginaba las caras de horror. A eso le añadió valor y reafirmando el pactó, luego de la partida de Usagi, de no guardar secretos no lo dudo– "Sí, con el Príncipe Dimando. No comiencen con cosas… el me gusta y yo le gusto… y es la primera persona que no se parece en nada a mi superior… –Los rubores llegaron a su cara, engalanados con el brebaje de no permitir su oposición–
– "¡Ah! ¡Vaya! Solo un par de días ¿he? En fin, yo ando con Yaten ¿y qué? Vivamos nuestra vida como lo pidió Usagi-chan" –La diosa del amor sonrió, ya necesitaban salir de ese laborioso camino–
– "Ta-Taiki y yo… estamos… comprometidos… nos casaremos… en dos años" –Amy dio la nota, muy calladita, logro atraer las miradas de las demás. ¿Casarse? –
– "¡¡AMY!! ¿No estudiarás para ser doctora?" –preguntó Rei, manteniendo los ojos abiertos–
– "¡Claro! Entraremos a la misma universidad… Pe-pero, bueno…"–embotó en granas sus mejillas, tratando de no verse fuera de su forma de ser al escuchar las felicitaciones y ella mostrar el hermoso anillo de piedras que le había regalado su novio–
– "Bueno… Bueno…" –La paciencia de Haruka terminó– "No me importa si se casan, si llegan a ser famosas… ¿Estarán conmigo en reafirmar nuestros poderes? –cruzó sus brazos admirándo, desde sus coquetos olivos al resto, para llamar la atención–
El acuerdo se había tomado. Buscaría cada una su felicidad y el logro de sus sueños, sin descuidar su responsabilidad de guerreras de la Luna. Sin embargo una parte de ellas permanecía en desacuerdo, por más que la leyenda que cambiaba en rotundidad la de Serena y Endymion, ellas continuarían con la idea de seguir el camino de Tokio de Cristal. ¿No habían sufrido demasiado para prevalecer ese futuro? Como para que tales inconvenientes los tiraran a la basura. Efectivamente no.
–––*
– "Mamoru ¿Te encuentras bien?" –miraba desde sus serenidades doradas al ojiazul. Jamás en su tiempo de conocerlo lo había visto derrumbarse–
– "Ruby. Todo gira tan rápido… había pensado que mi vida sería dura al transformarme en Endymion y desposar a Serena… La verdad no sé si la amo o sí amo a Ceres… ahora que lo razonó, no había notado el parecido que tiene con Usako. Sería que en realidad deseaba que Usako fuera un poco más resuelta y atrevida…" –cerró sus ojos para encontrar en ellos la realidad, ser príncipe de la Tierra no posaba en lo sencillo, adempero la nueva situación lo forzaba a tomar medidas de emergencia–
– "Debo confesar que me atraes Momoru y ando en la misma situación que tú." –confesó repleta de temores, recargando su cabeza roja en el hombro de él. Mientras Mamoru extendía su sorpresa en sus calmos luceros azules–"Eideard fue un hombre en mi pasado que me dio un problemático y loco hijo, en estos momentos soy la peor para aconsejarte" –sonrió con frescura– "Él es un monje que debía permanecer en purezas… ¡ni hablar! Se las quité por completo. No permitamos que esas cosas nos turben, en estos momentos tenemos responsabilidades con nuestra profesión. Démosle tiempo al tiempo"
–––*
La jovencita había llegado al atardecer, el lugar era maravilloso, desde el helicóptero presenciaba como las montañas se teñían en cobres y el verde resaltaba por doquier. Era una ciudad apartada en Francia, que edificaba un enorme edificio, edificado en mixturas a un castillo del XIII y contextos modernistas. Rodeado por pequeñas mansiones, eso es lo que parecían desde su vista celeste. Tomó aire profundamente y bajo del artefacto volador, una vez que había aterrizado. Observando la tarjetita electrónica, que fungía como llave, un número quince pegado después de mansión le daba la localización del lugar en el cual se hospedaría. Preguntó al piloto y él le contesto que no se preocupara. Un hombre la acompaño hasta un Jeep Renegade para ubicarla frente a su nueva morada. Sin embargo no hubo mucha charla pues el sujeto hablaba completamente en francés. Eso no lo había contemplado la chica, pero ya estaba ahí. Las agallas las tenía y las usaría indudablemente para continuar en sus perspectivas.
En realidad era una casa-mansión, que circundaba el pequeño semi-palacio a unos cien metros de distancia, de colores claros en la fachada y tejas rojizas. Preciosa edificación a la que entraba, al principió dudo en abrir la puerta, pero efectivamente la tarjeta era perfecta para la cerradura magnética.
Vestíbulo: Un recibidor con mueblería italiana y decorado en la misma mixtura que desentrañaba el pequeño castillo de las afueras. Lámparas de cristales, velas aromáticas y jarrones con flores frescas.
Corredor: Tenía alfombrado de colores rojos, añadiendo detalles en hilos dorados. Por ese rumbo estaba un hombre que trataba de equilibrar un libro en su cabeza. Su cabellera era pelirroja oscura, de peinado innovador, con algunos mechones rubios, su musculatura era suave. El joven sintió que lo observaban y descuido su paso, dejando caer el compendio que sostenía en la coronilla al girar sus ojos verde esmeralda, clavándolos en la chica. (N/A: Físico de un personaje de Mizuki-chan24 -comadre lo rapté después de todo, únicamente lo lleve a la peluquería por los mechoncitos XDD. En homenaje a Mizuki-chan24 lol)
– "Bienvenue!, Mon chérie, Me nomme Lune Dorée. Et tu?" –se inclinó para recoger rápidamente el libro y no perder su postura sonriente– "Oh! disculpe-moi!!" –el chico era muy distraído, hasta que se percato las caras de desentendimiento que ponía la recién llegada, con el texto en mano, dio unos pasos con sus largas piernas para adjuntarse a ella– "¡Bienvenida!, –besó la mano de la muchacha– ¡Mon chérie!, Mi nombre Lune Dorée. Ser Francés ¿Y tú?" –su japonés era muy plano, pero entendible–
– "¡Tsukino Usagi!" –la rubia fuera de onda miraba al joven de facciones perfectas y ojos muy llamativos– "¡Eto! ¿Viviremos en esta casa?" –el dejo de sorpresa aumentaba, pues la hermosura de la construcción y lo espaciosa que era llenaba de fascinación a la princesa de la luna–
– "Llegué antes dos días… ¡Mon chérie!" –sin soltarle la mano a la muchacha, dentro del descuido–
– "¡Lune! De nouveau en gênant ?"(¡Lune! ¿Otra vez molestando?) –De las escaleras que daban al corredor descendía una chica de cabello cobrizo, casi rubio, con una flor de tela adornandolo, de luceros iguales a los del pelirrojo. Su vestuario sofisticado y fino resaltaba en colores grises y azules. Su tono de voz áspera, agria, mandona e insultante, contrastaba por completo el dulzor que poseía–
– "Non. Saluait le bel Usagi." (No, saludaba a la hermosa Usagi) –un chico sencillo y caballeroso, que en gestos de torpeza y a sabiendas la manera despectiva en que la chica lo trataba nunca dejaba de sonreír– "¡Ser Japonesa!" –decía muy contento sintiendo una especie de cercanía en ese país–
– "¡Ah!" –se miraba fuera de todo interés en Usagi, en particular molesta al escuchar su origen, así que pasó de las escaleras a la cocina imitando al velo de un fantasma–
– "Ella ser mi hermana, ser enojona y no muy alegre, ¡Mon chérie! No preocupes, parecer mala, pero me cuida. Su nombre Soleil Dorée. Ven, mostrare tu recamara ¡Mon chérie!" –cogió el equipaje de la rubia cortésmente indicándole el camino y emprendiendo plática– "Yo estudiare Modelaje, como Soleil " –
– "Yo Diseño de Modas" –contestó pensando la posible pregunta que el chico de ojos verdes podría ponerle–
– "Si, saber que serás nuestra modista. Somos tus modelos asignados" –Llegaron al frente de una puerta blanca y él dejó las maletas a un ladito para abrir su dormitorio y extender su palma para darle el pase– "¡Son maravillosas!"
El espectacular cuadro no se detenía, su habitación; Una cama con velos descansántes en vuelo, sostenidos de cuatro barrotes,con muchas almohadas, un escritorio dotado de un ordenador portátil, junto a un cuadrito con un lápiz (N/A: Tableta Gráfica) y papel, peinado de conjunto a cada mueble y piso de duela encerada. Un cuarto de baño amplio con tina. Todo en tono hueso. Usagi no lo creía esa situación vendría a cambiar algunos aspectos de tristeza. Pisaba con fuerza la hora de su nueva vida.
–––*
Tres Meses Después;
– "No había venido al departamento… desde que…" –clavado en los aromas florales y la tranquilidad del lugar, aspiró con ansias el aire perfumado, divisando con sus zafiros el contorno de la puerta entre abierta de una habitación–
– "¡Ya déjate de alucinaciones!, ¡Zereth se fue! –en crujientes arenales agrios denotó su poco agrado hacía la optativa de la chica, sentándose de golpe en una silla de la cocina– "Es nuestra enemiga… Con razón no soportaba a esa mujer" –arrojó a un lado un copete travieso rojizo que molestaba a sus ojos rubíes–
– "Hay comida en el refrigerador" –haciendo caso omiso al comentario de su amigo, miraba las etiquetas de la comida ordenadas por días. Sacó algo de alimento y lo metió al microondas, aún lado de él un muro de notitas, que la chica de hermosos fulgores violáceos usaba para recordar cosas que olvidaba ya de un tiempo acá en rastros de su enfermedad. Suspiró al recordarlo. Sacó un par de platos y vasos y se dispuso a servir la comida en bastas porciones– "Comamos algo"
– "No gracias, podría estar envenenado" –rechazó el platón con tosquedad, casi tirándolo de las manos del pelinegro, pero él otro lo colocó a un lado mientras se sentaba a junto al pelirrojo y comenzaba a comerlo. Sin duda su colega Lexus le aventó tal ración al suelo– "te dije… que podría estar envenenado"
–Ante aquella demostración Seiya volcó sus pilares visuales hacía su acompañante en un cantar molesto y ofuscado– "¡Lexus! ¡Ya párale! ¿No te preocupa ni un poco Zereth? ¡Tiene cáncer! No sé cómo pudiste dejarla ir. Si tu puto problema es que Seren te ha mandado al diablo, no tienes motivos de desquitarte con Zereth, luego de haber sido tan buena con nosotros dos" –iniciaron las verdades–
– "¡Esa imbécil Vaca Loca! ¿La defiendes? Sabes lo que buscan… Matar a nuestra Princesa… Además Seren no tiene nada que ver con Zereth… Seiya, te comportas tan tranquilo después de que Usagi se fue" –gritó sosteniendo el contorno de la mesa con algarabía y rabia–
– "Ella… tomó sus propias decisiones, ¡ya te lo había dicho! Voy a respetarla y si decide irse con Mamoru u otro, bien por ella… ¡No soy su dueño!" –le contestó firmemente– "La amo y por lo mismo quiero verla feliz y tranquila. ¡Claro qué me duele! Y no fijas demencia… Tu enojo es claro. Es mentira que no la tolerabas, me atrevería a decir…"
– "¡Olvidalo! Seiya… A la única que quiero es a Seren y luchare para regresarla a mi lado" –en ardientes e iracundos términos le expresó a su compañero–
– "También es nuestra enemiga… ¿Ya no lo recuerdas?"–especuló Antar en lo cierto, evocando los sucesos del momento de combate–
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– "Así que no hablabas sola… ¿y tú quién eres? ¿Eh?" –preguntó Lexus a Zereth al escuchar el dialogo con una gata–
– "¡¿Yo?!" –Trató de escabullirse, pero frente a ella el líder de los atacantes, un hombre de cabellos verdes y ojos rosas la 'salvo', su grueso rostro palideció de la sorpresa–
– "La sociedad Kiimsah te ha estado buscando… Zerethé, y nos han pagado muy bien para vengarse" –su dialogo familiar sacó de todo juicio a Lexus–
– "¿Mad?" –resolvió la chica– "No… no sé que quieran, pero lo que sea yo no lo robe ni lo mate… Aunque posiblemente… no, no espera" –busco entre su gran lista mental de asesinatos y hurtos, tratando de refrescar su pérdida memoria–
– "También nos dio la Misión de Asesinar a la Princesa del Universo… ¿Vendrás con nosotros?" –Extendió el desconocido su mano con delicadeza a la muchacha–
– "¡Lo sabía! ¡Eres nuestro enemigo!" –Agrio en sus adentros con el estomago revuelto, esperando que no fuera así–
– "¡Príncipe Lexus!" –espetó con ahincó Lexmurs a su majestad, al ver la escena–
– "¿Yo?" –su castaña cabellera caía cual fuente sobre su rostro engrosado, esperando que el pelirrojo la retuviera–
– "¡Lárgate! ¿Qué esperas?" –Enfureció tomando por sus ropas a la chica y aventándola al sujeto, para observarla con desprecio y asco desde sus intensos rojizos ojos–
– "Esto… ¡lo pagaras pelirrojo!, pero no en este momento" –observó desde sus rosados vitrales, claramente el decaimiento de su colega asesina y la tomó entre brazos, para luego admirar por unos segundos a Luxmors venir hacía él–
– "Kiimsah, ¿he?" –prodigó a los cuatro vientos la sailor de la muerte– "¡No juegues con migo muchacho! Kiimsah está de mi lado… ¿Por qué usan su nombre?"
– "¿Seren?" –Lexus descendió los ardores de su cara arena al escuchar lo que decía su mujercita biónica–
– "Pues… podríamos ser aliados…" –sonrió mecánicamente, volando por los aires– "¡HEMOS TERMINADO!" –hizo destellar su mirada para calmar a los canes y desaparecerse del contorno–
– "¡Dime!, ¿DIME Sí ES VERDAD? ¿ESTÁS CON KIIMSAH?" –engarrotó sus dedos al pedirle piadosamente que le contestara–
– "¡Por supuesto! Lo protegeré de las manos de La Princesa del Universo… Pero no me pida alianzas con las Majestades… Lo comprenderá algún día, su Majestad. –fueron frías sus palabras pero escondidas en los macabros desazones de su juego enloquecido de muecas– "¡Adiós Príncipe!"
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– "Seren…" –su furia cayó a los suelos, como su voluntad al recordar la despedida sin palabras–
– "Lexus, Extraño a mi Bombón, no te imaginas cuanto, hubiera deseado correr junto a ella de todo esto… pero la dejé tomar las riendas de su vida. En lo personal extraño a Zereth, ese carácter endemoniado con el que escondía una dulzura. Eres mi amigo y como un amigo te hablare sinceramente, haz estado todo el día renegando por Zereth, maldiciéndola, buscando la riña con los demás… para cubrir el vacío que esa niña ha dejado en tu corazón. Te gusta que alguien contrapunteé tu carácter y serene tus arrebatos, que te diga las verdades a tu cara y además te recubra de los cuidados y detalles minúsculos que ha tenido contigo… ¡Admítelo! ¡Nadie sabe lo que tiene hasta que lo ve perdido!"
– "¡Enloqueciste! Sin tu amada princesa hablas puras obscenidades" –semi sonrió después de escuchar las impertinencias del Príncipe del Sol. Totalmente ilógicos comentarios. ¿De dónde sacaba tremendas conclusiones?–
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Las irradiaciones de ira recorrían cada partícula de su sangre. Desde que había llegado al cuartel estaba insoportable, parecía que su carácter mutó de lo travieso e irónico a uno petulante y sin contemplaciones.
Sin importarle las palabras de sus demás colegas del gremio entró a la cámara que usaban para entrenar, colocándole en máxima potencia. El dorso de sus manos inició a brillar, emergiendo unos tatuajes en cada una que asimilaban la forma de rosa del viento que invocaban un par de Katares de hojas purpuras. Piruetas gimnasticas, rodadas por el piso, cuchillazos. La saña con la que arremetía contra los canes oscuros, destrozándolos sin piedad, padecía del resultado de su furia. Pero algo no estaba bien en ella, al sentir un mareo despampanante y un agrió dolor de cabeza. Tres espectadores la observaban caer al piso. El de cabellera verde encendió sus iris rosados para controlar a las bestias y en rapideces apagaron la maquina. Entrando a recogerla de la superficie terrosa. El líder de los dos hombres emergió de uno de los laberintos, para dar indicaciones de llevarla a su habitación.
A las afueras de la recamara de la joven, el trío se miraba el uno a otro a esperas de que el jefe dijera algo.
– "Me voy por una temporada y la dejan ir a un planeta desconocido"–vociferó enfadado el jefe del gremio de asesinos, entre cubriendo la mirada tras el flequillo longo y rebelde de su cabello azul oscuro que agrisaba con algunas canas, acariciando el filo de su espalda y refrescando su tez canela– "Y levantan un alboroto para regresarla…" –Los miró desde sus lobeznos y suculentos ojos grises claros remarcados en un negro natural, con alientos feroces–
– "¿Acaso pretendías que la raptáramos?" –el de rizados cabellos cortos verde pasto, entramó su disgusto al otro, sin embargo el hombre al que pretendía contradecir lo calló con solo un vistazo–
– "¡Eso suena mejor!, Mad" –las cadenas del vestuario negro, del líder, sonaron fuertemente al escuchar tras la cortina de su copete en sus puntiagudos oídos la proposición, sonrió perversamente a sus colegas de inferior rango–
– "Zev… Ya conoces a la inquieta Zereth…" –El sonriente del grupo intentó dar explicaciones, trenzando dulcemente unos hilos de su extenso cabello mar calmo, adornado por una tiara que enredaba entre sus trenzas atadas a una media cola del cabello que brotaba como cascada desbocando en sus posaderas, permitiendo ver su pálido cutis. Recluyó sus redondos ojos aguamarina para no retar al líder–
– "¡Nun! ¿Podrías dejar de ser tan cobarde?" –le destinó al peliazul claro, flanqueando con una mano su cabello castaño relamido, que dejaba un mechón cano caído en su frente, haciendo contacto en leve en sus ojos miel que complacían las virtudes su piel morena albúmina–
– "Araz… Tu propusiste el plan…" –entrecortadamente respondió Nun a su primo, conocía que Araz era el hermano del que parecía lobo y líder de la manada de asesinos– "La próxima vez que pase esto, formulare yo la estrategia, Primo Zev" –posesionó una de sus dedos enganchado sobre sus labios sonrientes, entrecerrando sus ojos agua marina que mostraban su delicadeza–
– "¡No habrá próxima vez! De ahora en adelante estará conmigo a todas horas… ya que no pueden cuidarla…" –sus labios dejaron al descubierto sus filosos colmillos en el pleno de una risa placentera, que enmarcaba nítidamente su cara canela–
– "Prometimos que todos la protegeríamos, nos excluyes por tus… inconformidades" –su castaño hermano resopló retanteménte a Zev, al que no temía, entendía con facilidad el motivo, sin embargo, él tenía el mismo motivo hacía Zerethé–
– "Nun ya sabes lo que tienes que hacer con Zerethé" –Firmemente sin dar una misiva, el de crin azul noche giró su cuerpo dejando que la capa oleara con los vientos y que sus guantes de garras dieran la cara, abrió las puertas, esperando por el risueño Nun– "La quiero en mis aposentos en media hora" –deslizándose entre los pasillos ágilmente dejó a Nun dentro de la habitación y a los otros dos fuera de ella–
– "¡Maldición!" –golpeteó la pared con furia–
– "¿Qué te sucede? Araz" –pregunto el peliverde al observar los arrebatos de su colega–
– "¡Nada! Mad" –emprendió su caminata a realizar sus funciones– "Zev… eres mi hermano y te atreves a… La rivalidad no dejará nada bueno y te conozco… siempre logras tus objetivos, pero quizá esta vez yo logre el mío y Zerethé esté a mi lado" –entre su caminata su hermano lo esperaba en un pasillo– "¿Pasa algo Zev?"
– "¡Kiimsah! No se te pudo ocurrir una sociedad más peligrosa que esa…"–le reprochó sin mirarlo–
– "Había una cantidad de Majestades reunidas… según mis espías, lo que significa que andan en pos de doña blanca, y para llamar la atención de Zerethé y localizarla, mi idea fue…" –Araz fue callado por Zev–
– "¡MUY ESTÚPIDA! Araz, No quiero que nos inmiscuyas en esa guerra. Eso es su problema y no lideraremos con nada que afecte al clan…"–instrucciones inmutas de su jefe que caminaba hacía sus aposentos, cuando unas palabras lo retuvieron–
– "A las mariposas no se les puede cortar las alas… si no mueren, Zev" –alzó sus ojos miel a su hermano advirtiéndole las consecuencias–
– "¡MJA! No pretendo cortarle las alas… la pondré en la mejor de las reservas…" –desencajó su sonrisa pretenciosa y se retiró prontamente de él a dar unas que otras instrucciones y al final del día llegó a su alcoba, donde dormía la jovencita. Sentándose al filo de la cama, se quitó uno de sus guantes, descubriendo sus enormes garras reales y duras, llevando su mano al rostro de la chica, acariciándola con suavidad a pesar de rasgarle levemente la piel y sus lobeznos ojos grises perdiéndose en ella– "No permitiré que nadie más ronde para despojarme de mi tesoro… Eres mía Zarethé… ¡MÍA!"
– "¿Zev? ¿Haz regresado?" –al sentir unas garras en su mejilla y el olor dulce que deshelaba del joven Zarethé despertó, mostrando al fin su verdadero color de ojos. Negros como él abismo y su cabellera del mismo tono, emergiendo luminosa su piel perla– "¿Qué me paso?, yo… recuerdo que una gata vino a visitarme… y una princesa del universo… pero…" –intentaba evocar sus recuerdos, recuerdos que marchitaban lentamente cada vez que ocurrían situaciones similares–
– "¡se fue! No ofrecía buena paga… luego te desmayaste y has dormido por unos cinco meses…" –mintió como siempre lo hacía, sin dejar de devorar con la mirada a la chica–
– "¡Está vez fue record!, me preguntó si mi padecer tendrá solución y esos sueños que me atormentan… Sabes, me soñé gritando un nombre… Lexus" –sacudió su cabeza un par de veces–
– "Olvida eso… De ahora en adelante yo velare por ti y nada ni nadie logrará arrancarte de mi protección" –comentó al levantarse y comenzar a quitarse parte de su vestuario–
–Miró ya mas entendida el contorno y descubrió el lugar en el que estaba– "¡Qué horro!, Los hombres son todos iguales… ¿y qué creías? Está chiquilla ya cayó… Ven aquí para patearte las bolas…" –Se paró furiosa en el acolchado, aventándole todo lo que sus manos tenían acceso y él se miraba divirtiéndose con eso–
– "¡Te estás portando muy mal!" –la tomó de la muñeca y la colocó en la cama nuevamente– "¡Tendré que castigarte!"
Las palabras estremecieron a la chica y una palabra caminaba por su mente 'Lexus'
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– "¡Mon chérie!…" –entraba al cuarto de costuras– "Otra vez se quedó dormida… estudia demasiado" –la miró el pelirrojo dejando escaparse un suspiro y la cargo en brazos para llevarla a su recamara"
– Entre las confusiones y sentir que era elevada de su silla– "Lex…us"
– "No, ¡Lune!" –subía por las escaleras– "Te vas a enfermar si no descansas. Mañana hay una fiesta en la facultad, pensaba invitarte."
– "¡Ah! Suena bien… pero estoy preparando mi colección de fin de curso. Estoy segura que con ella podré ganar la beca" –adormilada y bostezando la rubia, unas cuantas palabras le aclaro a Lune–
– "¡Vamos! Faltan tres meses ¡Mon chérie! Además mañana es sábado… y no me gustaría que te enfermaras. ¿Estás así por lo que te dijo mi hermana?" –llegó a la habitación de Usagi y la bajó con cuidado–
– "Tiene razón… posiblemente no tengo talento, inclusive se enojó conmigo por no sabía dibujar y crear cosas buenas" –agachó la cara rehuyendo de su amigo– "Es cierto, no tengo estilo ni para mí misma…"
– "No le hagas caso, está bien loquita. ¿Tú crees? Dice que tiene poderes sobrenaturales y piensa que eres peligrosa. ¡Ja!, se ha de sentir Sailor Scout o princesa salvadora…" –tantos pensamientos honestos derramados para sacarle una sonrisa a la chica japonesa, pero eso solo la encasillo en mas penas– "¡Oh! ¿Dije algo malo?"
– "No, no, para nada" –rió la chica de coletas en nerviosismos–
– "Eres única ¡Mon chérie!, esas coletas con conguitos te distinguen de todos los alumnos y tus diseños son muy buenos. En mi más humilde opinión. Pero yo creo que como todos los artistas de la imagen hay etapas en las que se pasan bloqueos, por eso quería invitarte a la fiesta, para que vieras lo que los demás ofrecen, consideres lo que falta en cada vestuario y de paso divertirnos un poquito" –Apoyó una de sus manos en el hombro de la chica de celestes claros–
– "¡Tienes razón! ¡Gacias!" –lo abrazó con un destenso en su mirada azul–
– "No tienes por qué darlas, ¡somos amigos!, yo debería sentirme elogiado por sacarme de la amarga de mi hermana" –carcajeó fuertemente–
– "No es únicamente por lo de mañana, si no por haber sido tan paciente al enseñarme a dibujar y a hablar francés." –Usagi expresaba su contento dando esos saltitos tradicionales–
– "¿Lexus? Sí, no me digas que te gusta el rokero raro ese" –insinuó con ademanes graciosísimos, el pelirrojo de ventanales verdes y luminosos–
– "No, es mi amigo, supongo que te confundí por el color de tu cabello"
– "¡Hay! ¡No!, ¿apoco es tan escandaloso? ¡Mon chérie!"
– "Para nada, se ve muy bien con el color de tus ojos, Lune"
– "Hablando de amores… tienes novio Mon chérie o algún chico que te guste" –parecía viejo chismoso y rumoreante–
–Usagi se quedó callada por un instante, pensando en todo lo que su corazón guardaba en lo profundo, el chico era muy curioso, sin embargo pensó que al llegar estaría tan sola y su único amigo en esa enorme academia era él– "Pues… yo…"
– "¡Lune! ¡Es tarde!" –la frialdad conjunta de altivez de sus ojos verdes contradecían en rotundidad cualquier similitud a los reflejos cálidos y sencillos de su hermano– "¡Disculpe a mi hermano!, ¡es un tonto!"
– "No, ¡está bien! ¡Conversábamos!, No tengo problemas es un gran amigo" –Trató de convencer a Soleil de que Lune se comportaba de buena manera, pero la rubia cobriza la sentó de tajo en sus buenos impulsos–
– "¡Lo comprendo! ¡Dime con quién te juntas y te diré quién eres! Son iguales, torpes y descuidados… ¡Lune! ¡Vámonos!" –gritó a su hermano en indicaciones agrias, al irse, miró a Usagi inferior–
– "¡Discúlpala! No es tan… mala… ¿eso creo? Te veo mañana y terminamos el tema, Mon chérie" –Se despidió abanicando sus manos y cerrando la puerta, tras ella dijo unas cuantas palabras– ¡Duérmete! Descansa un poquito…
La princesa de la luna se sentía aliviada por un momento, sin embargo le molestaba el carácter de Soleil. ¿Qué se creía esa muchacha? Ya tendría la oportunidad de ponerle un alto. Lo importante, por ahora, eran sus estudios y conseguir sus metas… Podría todo de su parte para cumplir sus sueños. Corte y confección en la época de secundaría marcaba honestamente una parte de lo que quería, sus verdades.
Se recostó un momento en la cama evocando recuerdos… pensaba, como todas las noches, en el pelinegro de hermosos ojos azules por el cual había tomado la decisión de poner un orden en su vida, su responsabilidad y las ganas de ser alguien. En los pocos meses lejos de él sabía que era perfecto para formar una familia y pasar el resto de sus días. Luego de escuchar por primera vez la canción que compuso para ella y cantó con tanto amor. Sí en verdad la amaba sabría esperar un par de años más. Sí en verdad la amaba soportaría la lejanía y la extrañaría tanto como ella. Sí en verdad se amaban serían capases de sobrepasar todas las barreras que se extendían sobre la relación. Comprendía sus complacencias, sus detalles y lo que la soportaba.
Usagi Kou, no sonaba nada mal, mejor que Usagi Chiba, más satisfactorio para su alma y sus sentimientos.
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¿Quién es la Príncesa del Universo?
¿Seiya y Serena podrán estar juntos?
¿Seren dejará realmente a Lexus?
¿Qué ocurrirá en el siguiente capítulo?
No se pierdan el próximo capítulo…
-Si no entendieron algo pregunten ^..^
Agradecimientos por sus maravillosos Reviews a:
Marie Winchester Kou Efron: Ya era necesario que nuestra heroína se pusiera las pilas. Un enfrentamiento… bueno… ¡Emm!, no te da miedo ver muertas a las Sailors de la vía láctea. Además las nuevas Sailors ni las toman en cuenta XDD. Pero ya lo veremos… ya lo sabrás después
Mizuki-chan24: Espero hayas visto el personaje que puse en tu honor y te haya gustado. Waaaa!!! Ya tenía ganas de incluirlo, pero ya sabes las cosas a su tiempo, como las he tenido a tosas esperando JUA, JUA!! Sobre Seren y Lexus dejemos que evolucionen los capítulos, posiblemente se haga realidad tus sueños XDD
Serenalucy: Actualizaré menos pronto, por motives del trabajo, pero no dudes que concluiré el Fic.
Megumisakura: Pues como le decía a Serenalucy, me he visto atareada, pero aquí tienes el cap.
Srita. Rossy Kou; Sipo, lo sé mi Mamá tmb es maestra y con lo de la Influenza, ya sabes… mas tiempo para salir en el programa escolar. Gracias por darle una miradita a todo este embrollo de Fan fic.
Selene-silk, malkav-iztli, Karina Natsumi, chikita22bkou y Drixx.
Si alguien de me olvido díganmelo ¡porfis!
