Todos los derechos de Sailor Moon y sus otros personajes son Propiedad de Naoko Takeuchi/Kodansha, TOEI Animation
Las preguntas de estos caps será ¿Se lo imaginaron alguna vez? Y para emparejar el contador de capítulos les pongo dos;
CAP. 15 EN EL DECLIVE EL ORIGEN DE PARADOJAS
Oh!! Muchas revelaciones, Amm!! Que decir. Me tomó bastante el llegar a este momento donde las cosas se unen y claro, las cosas nunca son lo que aparentan. (lo siento por los que se encariñaron con el personaje que es el enemigo de la saga XDD)
2T- CAP. 16 LA ESTRELLA, UN BEBE Y EL SECUESTRO DEL SOL
Siguiendo con la horda de impresiones, bueno les dará un infarto con este…
Espero sus comentarios y sugerencias.
¡Muchísimas Gracias a todos!
Espero que les guste tanto como a mí.
¡Gracias por tomarse un espacio en su preciado tiempo y leer!
x-------x-------x-------x-------x-------x-------x-------x-------x-------x-------x-------x-------x-------x-------x-------x
CAP. 15 EN EL DECLIVE EL ORIGEN DE PARADOJAS
– "¿Dónde estamos?" –la inquieta Hotaru, miraba el esplendor enverdecido del planeta, parecía reconocer a lo lejos el palacio de cristales solemnes que rascaban el cielo a punto de atardecer–
– "Tokio de Crista, en el milenio de plata" –comentó escuálidamente Hávarður, sosteniendo su mano en el mango de su espada–
– "¿Cuál es el problema?" –la inquieta gatita no comprendía, si todo aquello se miraba armónico–
– "Al caer la tarde todo comenzará, nuestra misión consiste en salvar a la princesa de la Luna" –apretó el mango de su espada, el hombre caballeresco y cabello durazno– "La belleza y esplendor, será arrebatada por una princesa vengativa"
– "¿Pero por qué a nosotras?" –nuevamente la Sailor de la destrucción despedía dudas–
– "Dentro de tu cuerpo existe destrucción e inocencia, Hotaru-chan, ambos somos niños. Una de las partes de la princesa del Universo está envenenada pero no puede oler la fragancia de la niñez."–en preocupantes vaivenes, emprendió Reima– "no hemos venido a cambiar el futuro, si no a salvar el presente" –interpretaba su pequeña fuga embebida de penas– "Añadiré que mi poder proviene de la inteligencia... Por esa causa puedo pasar desapercibido"
– "Has llegado en el tiempo preciso Hávarður" –Dimando refulgía de entre los ramajéales– "¿Reima? No debería ser yo…"
– "Si te lo digo arruinaré lo que vendrá" –sonrió el hombre de mirar miel a Dimando, el cual no quiso descifrar el mensaje–
– "Sigo sin entender, ¿qué hago yo aquí?" –la felina negra con luna dorada prendida a su frente, entonaba tosca al trío–
– "Tú serás la guía de la señorita Hotaru, ¡Verás!, eres pequeña, podrás dirigirla en el camino y sabrás usar el aparato que diseño el padre de Reima" " –respondía la pregunta, el poseedor de ojos color azul diamante–
– "¡Ya!, ¡comencemos!" –irritado Reima, quería actuar lo más pronto posible–
– "¡Qué impaciente muchacho!" –Dimando sonreía al mirar en el chico escasos rastros del carácter de sus progenitores– "El equipo se dividirá en dos. Saturn, Reima y Luna irán a la guarda secreta, donde nuevamente se fraccionarán. Reima ya sabes que es lo que debes hacer. Hávarður y yo nos daremos la tarea de formular distracciones e ir por Yuyake y la Neo Reina"–
Cada uno se separo para iniciar la misión, advirtiéndoles que se encontrarían con un panorama desagradable, los amigos serían enemigos o viceversa. Entonces cada cosa, cada palabra que dijeran tendría que ser tratada con análisis profundo.
*Luna, Reima y Hotaru*
Llegaban a una fortaleza lejana al palacio de cristal. Entrando entre los laberintos ocultos por los cuales el chico de ojos chapopote las conducía.
– "¿Cómo sabes que tomamos el camino correcto?, Reima-sama" –el polvo le provocaba un picor a la chica en su profundidades violáceas, viéndose expuesta a tomarle la mano al príncipe de la sabiduría–
– "Pues yo lo diseñe por petición de Dimando, desde que Usagi-chan se fue. Estamos por salir del túnel" –siguió por el camino esquivando las trampas, pidiéndole a luna que estuviera atenta– "¡Luna!, hágame el favor de guardar esto, las coordenadas están puestas, la dejaran en las puertas de una casa humilde, sin que las vean y luego regresaran" –dio las instrucciones de las funciones del aparato–
– "¡De acuerdo!" –La gatita negra escondía el artefacto como comúnmente lo hacía con los objetos mágicos que había dado a las Sailors Scaout–
–Reima golpeó un cuadro de la pared al punto de la salida y sacó del una túnica negra– "¡Póntela Hotaru-chan!, es especial. Fue difícil para mí tomarte las medidas al platicar contigo, no soy bueno para eso"– sus ratos de encuentros pequeños tenían ya un motivo, el poder construirle algo especial para protegerla–
– "¡Ah! Era por eso Reima-sama" –Hutaru agachó la cabeza disimulando el observar el ropaje, poniéndoselo después–
– "Es que realmente me gustaría seguir charlando contigo, por eso lo creé" –le sonrió para continuar–
Ingresaron a una cámara donde se miraban a lo lejos dos personas, una más pequeña que la otra, se escondieron en unos pilares mientras vigilaban a estos y escuchaban el diálogo.
– "¡Tienes que matarla Lexus!" –decía la mujer de cabellos oscuros y ojos agua marina, sosteniendo una daga de hoja blanca–
– "Nunca pensé que llegaría este momento… Selene" –el pelirrojo tomó la daga y la metió entre sus ropas, expresando en su mirada cálida el amargo fulgor a muerte– "¿Habría otra forma?"
– "Te encariñaste mucho con la chica… ¡te lo advertí!, más vale lo hagas a tiempo… si no estaremos perdidos. Por lo pronto yo me encargare de la traidora de Demeter"
– "No soy él único, dicen que la sangre llama, por eso me has ordenado hacerlo yo" –El príncipe de príncipes le provoco un temblor en Selene, quién emprendía su retirada, topándose con una pequeña niña sonriente que simulaba entre ocho o nueve años–
– "¡Selene-sama!, ¿ha venido a jugar a las muñecas conmigo?"–la chiquilla de cabello castaño oscuro y ojos azules ocaso, la abrazaba con dulzura–
– "Hoy no, Seren, hoy no…"–y poniendo su singular sonrisa irónica Selene salió de la habitación, pero en su cara se dibujaba una preocupante advertencia, como radar que detectaba improvistos–
– "¡Lexus! Mira lo que la Neo Reina me ha regalado– corrió presurosa extendiéndole sus manitas y enseñándole una estrella tornasol–
– "¡Es muy hermosa Seren!, Ven aquí, juguemos a la bella durmiente"–Lexus cogió a la niña de la cintura y la recostó en un sillón grande– "Cierra tus ojitos"
– "Pero esta vez… ¿me darás el beso?" –la niña se ruborizó, dejando caer sus parpados lentamente–
– "Eres muy niña para pensar en eso, Seren" –sus fuegos oculares, se amargaban–
– "¡Vamos Lexus!, ya lo sabes… no tengo está edad" –refunfuñaba Seren cruzando sus brazos–
– "Te lo daré…" –metió sus manos en sus ropajes, tocando el filo de la daga, el peso en sus hombros procedía atroz, mientras declinaba su cara al perfil de ella y unas lagrimas estrujantes pedían a gritos escapar de sus rubíes– "Y tendrás sueños hermosos para siempre" –besó a la pequeña castaña tiernamente, al instante que alzaba la daga–
*Hávarður y Dimando*
Al mismo tiempo:
A unos cuartos de las puertas del tiempo, un príncipe esperaba a dos de su mismo título, en conjunto a Sailor Jupiter. Divisó desde sus hermosos ocasos al grupo que acelerado llegaba a él, uno encapuchado con una manta blanca.
– "Su alteza Yuyake, espero esté listo" –Dimando comprendía al chico algo tenso–
– "Yuyake-sama, Se alojara conmigo en el pasado, y continuara el juego que habíamos planteado desde el principio. A su hermana se la topara más adelante"–Júpiter lo examinaba para saber si faltaba algún detalle– ¿lleva el dinero?
– "¡Sí!, ¡sí!, ¡todo!" –confirmaba el neo príncipe del sol– "En la mañana me despedí de Papá y le lleve flores a su tumba… le prometí que lograría hacerlos felices a ellos"
– el rostro de los otros se ensombreció. "¡Animo! ¡Confiamos en tí!" –lo animo la castaña de ojos verdes–
– "Una última cosa su Majestad Yuyake, No debe revelar nada del pasado, tendrá los permisos que Dimando le ha dado… ¡Ahora váyase! Qué no podré mantener abiertas las puertas del espacio por mucho tiempo" –Hávarður, que era cubierto por blancos vestidos, retumbó su reloj al confirmar que el chico de ocasos ya no estaba en el sitio– "Dimando, ¡es hora de que también te vayas tú!"
– "¿Qué te vayas…? ¿Entonces eres el Dimando de estos tiempos?, ¿El otro está salvando a los niños?" –Preguntó Makoto, encorvando un poco su figura–
– "No, he traído a Reima. El otro Dimando se quedó a hacer cosas pendientes. Dimando" –Llamó al príncipe de Dormód que estaba ahí– "Te enviare un poco más atrás que a Yuya-Sama, debes reunirnos y proclamar que vallamos por Antar…"
– "¡De acuerdo!" –contestó el de ojos diamante, sintiendo que el locomotor de los tiempos le ponía un papelito en una de sus bolsas, él que sacó prontamente– "¿Qué es esto?" –lo leyó– "Esto es trampa" –giró sus ojos a la sailor del trueno–
– "Prefiero que sea en el momento preciso, es un acuerdo… Eso es parte de su propio mensaje, que tengas un buen viaje Dimando" –cerró los portales enfrascando al príncipe fuera de esos tiempos. Posteriormente sintió unos taconazos y al girar su vista para saber a quién correspondían no había duda. La cabellera negra con destellos verduscos, los labios rojos y sus ojos terracota declaraban a Sailor Plutón–
– "¿Matando él tiempo?, Príncipe Hávarður… y observo que también estás con una traidora… veamos si pueden contra la guardiana del tiempo…" –Setsuna comenzó a atacar–
*Luna, Reima y Hotaru*
De vuelta a la cámara, de tras de las columnas donde se escondían;
– "No se muevan hasta que yo les diga. ¡Por favor!…" –pero una voz acalló las pretensiones del peli azul claro, quién miraba alterarse a la gata y la guerrera de la destrucción–
Delante de el escondite del trío;
– "¡Lexus! ¡Suelta esa daga…!" –la mujer poseía una túnica roja que cubría su rostro. Iba acompañada por dos Sailors Scout; Uranus y Demeter– "No puedo creerlo… ¡luego de la promesa! Te he visto coludirte con Selene…"
– "¡¿Tú?!" –soltó la daga dejándola caer al suelo, mientras la niña contemplaba las pretensiones del pelirrojo y le dirigía odio desde sus ocasos–
– "Uranus, ve por Seren"–Ordenó la mujer encapuchada en carmín, con palabras firmes y así lo hizo la sailor–
– "Hoy, un día tan pacifico y hermoso… cuando el fulgor del imperio de plata titila en los corazones de las personas. Serenity y Endymion reinan la paz, sobre sus aborrecimientos y quebrantos del corazón… Perfecto para iniciar la rebelión… ¡Vaya!, Me hacen el trabajo sencillo, Sailor Mars ve por Demeter. ¡Neptune mata a Seren!" –La voz que brotaba era la de Selene, carcajeando esquizofrénica–
– "Nos volvemos a encontrar… Haruka Tenou" –la sailor de los mares le dirigió una mezclada mueca de sonrisa y rencor–
– "Pensé que lo entenderías…"–suspiró profundamente al cargar a la niña castaña, iniciando la batalla–
–Del otro lado Demeter intentaba defenderse– "Recordé que decías que era una mala maestra"
– "Yo recordé que me llamabas inútil" –Mars lanzaba en venganzas el fuego pitcher y ardiente–
En un golpe de Neptune que le propagó a Uranus, la chiquilla cayó de sus brazos cercana a Lexus, Selene conservó su calma, para mascullarle algunas palabras a al pelirrojo, al momento que la encapuchada de carmín andaba por Seren.
– "¡Es la hora!, Encájale eso directo al corazón… ¡Señor del Éter!" –el mandato se sintonizaba frío y sin sentimientos–
– "¡No!, ¡No lo hagas Lexus!, Serías capaz de matar a la hija de tú mejor amigo… Antar, recuerda, él dio su vida por protegerla y tú se lo prometiste, que la cuidarías"–Ya muy cercana a él. La dama de rojo escudriñaba en la mirada confusa del príncipe de Lexus, al momento que cada Sailor que se hallaba ahí debatía enérgicamente–
– "También recuerda… que Antar me obligó a casarme con él y nos separó con por esta niña" –argumentaba para introducirse en el corazón de Lexus–
– "¡Eso es mentira!" –contestaba la colindante de rojo al confuso hombre que sostenía a Seres–
– "¿Cómo podría mentirte mi amor?" –Selene, contraatacaba–
– "¡Lexus!, ¿Qué fue lo que hice?, ¿Porqué todos me odian?" –la que rebosaba de confusiones en sus luceros azules ocasos. La dulce Seren. Sentía culpas de todo lo que hacía–
– "¡CALLATE!, eres de lo peor…y pensar que Antar le puso tu nombre pasado a Seren… para hacerte feliz. No pienso matarla… ¡Por que la amo!, ¡Llévatela!" –puso a la chica en brazos de la misteriosa dama de rojo–
– "Lexus, ¡estas pensando en combatir contra Selene… eso te…!"–Asustada tomaba a la pequeña niña–
– "Me convertirá en el señor de los Éteres, que irónica… He luchado que no dejaré que pase… ¡LARGATE DE AQUÍ! ¡¿QUÉ ESPERAS?!" –la empujó con hostilidad sacándola del rango visual de Selene–
– "¡Neptune ve tras ellas!" –mandó la de ojos aguamarina y dirigente del par–
– "¡Si mi Reina del Sol!" –dejó a un lado a Uranus, pero esta se puso en su camino situando su cimitarra a la altura de la garganta de la peli mar–
– "¿A dónde tan rápido? Michiru Kaioh… esta batalla es a muerte" –sus olivos entramaron la furia, no permitiría la persecución–
– Mars gritaba en contentos, en sus manos tenía a Demeter, capturada– "Mire, ¡Legitima princesa de la Luna!" –refiriéndose a Selene– "Lo que tengo en mis manos"
– "¡Perfecto!, Si piensas convertirte en el Señor de los Éteres, necesitaras el poder para derrotarme, anda… bebe la sangre de la Sailor… ¡Lexus!" –
– "¡Sailor Uranus!, ¡Perdoname!"–Demeter cerró los ojos– "¡Hágalo!, ¡Su majestad!, Por Antar, Por nuestra Princesa de la Luna, para salvar a la pequeña Seren"
Tras salir de entre los pilares, La dama de rojo se topó con dos niños. A los que reconoció prontamente.
– "¿Reima?, ¿No estabas muerto tú? ¿Luna Y... Hotaru?" –los analizaba bajo las sombras de la tela que cubrían su cara–
– "Mi misión ha concluido aquí, tengo que salvar a los niños…"–El chicuelo de ojos negros profundizó variados suspiros– "¡Venimos del pasado! Sailor Saturn y Luna la llevaran un lugar seguro. Esto fue según sus planes… ¡Su majestad!"
– "¿Có-cómo?"–Hotaru no interpretaba lo que decía el príncipe de Reiner, sin embargo Luna, al guardar el artefacto, podía dilucidar el recorrido–
– "Nos veremos en el árbol de la esperanza, ¡Linda Hotaru!" –se despidió abriendo los huecos de las paredes al golpetearlas tres veces, el entrando en una y las féminas en el otro–
Las damas pasaban entre la oscuridad, Luna ilumino el camino para ellas.
– "No comprendo, ¿Qué es todo esto?" –la guerrera de la destrucción, padecía de pánico–
– "La búsqueda de la Salvación, guerrera de la Luna" –llevaba en brazos a Seren, quién consternada despejaba unas agrias lágrimas de los ojos–
– "¿qué hice? ¿Todos me odian?" –la niña de ojos ocasos se desmoralizaba– "hasta mi mamá me odia"
– "JA, JA, JA" –una carcajada marcada en demencias brotó tras las tres, sin dudarlo era ella, la que llevaba algo que parecía una esfera peluda roja– "No se me escaparán… Sailor Zarya, que no quede rastros de ellas, pero primero la mocosa"
– "Sí, Sailor Luxmors" –contestó la guerrera del sol central–
– "Selene, cómo puedes ser tan brutal con tu propio linaje… Ella es mi… Ella es tu… ¡NO!, Por el honor de Antar, su padre… No mereces el titulo de madre. Hice bien en ocultar al hermano mellizo de Seren de tus garras" –Enfurecida la mujer de carmines telas que cubrían su identidad, colocó a la chica tras su cuerpo, buscando entre sus bolsillos su broche transformador–
Hotaru se transformo al momento de ese breve debate. Anteponiéndose entre las Sailors y las chicas del futuro. Iniciando un poco sutil encuentro. Entre magias y poderes Hotaru no libraba el combate, para ambas sailors era pieza de jugueteo
– "¿Dónde está Lexus?" –entre la lucha ella no se olvidaba de eso y con un poco de temor asomando su cabeza entre las piernas de la de túnica roja demandó contestación–
– "Hablas de el inútil, ese… lo mate con mis propias manos. No quiso del festín que le ofrecía con Demeter. Lloró al morir pidiendo clemencia por tí… hasta que le corté la cabeza"–Cruda y sin consideración, Sailor Luxmors le relató. Ratificando lanzo hasta los pies de la chiquilla la bola roja… La cabeza de Lexus– "Lo mismo te pasará a ti, después de todo, soy la luz de la muerte"
– "¡No lo permitiré!" –Hotaru pretendía seguirle el paso a Zarya, levantándose una y otra vez, la túnica del Príncipe Reima repelía algunos de los ataques rudos–
La niña gritó horrorizada, sus ojos colmaron de lágrimas. El mundo se le caía encima. El único amigo, protector, que tenía a su lado, del que estaba perdidamente enamorada… había intentado matarla y dar su vida para evitar su muerte. Luego, la otra, Selene, la encantadora Reina de los Soles, su mejor amiga, su compañera de aventuras por esa fortaleza que había sido su techo desde su nacimiento de donde no podía salir… Selena la que pensaba posiblemente su madre, por el trato que recibía de ella. En eso momentos le entregaba un pedazo de su frialdad y le declaraba la guerra.
Sin resistirlo ni un solo segundo, la melancolía se apoderó de Seren y entre magnánimos destellos que emergían de su frente, se formuló una esfera que aspiraba a crear a los cinco picos de una estrella. Su luz tornasol bañó por completo el túnel, poniendo fuera de combate a Luxmors y Zarya… hiriéndolas sin prejuicios. Luego Seren se desplomó al piso en un desmayo que dormía a su poder y a ella misma.
Las miradas de Saturn, Luna y la mujer misteriosa a la que se le distinguía suavemente unos ojos azules no daban cabida a la luz estelar de la niña. La dama de grana, sacudió su cabeza, cargó a la Seren y le gritó a las otras dos para que reaccionaran rápidamente y continuaran su paso antes que ambas Sailors se levantaran.
Llegaron a un cuarto. La dama roja, acarició la cara de Seren.
– "¡Pobre chiquilla!, su madre es tan estúpida, como pudo dejarse llevar por esos sentimientos y convertirse en la predecesora de su desgracia…" –la capucha se declinó un poco y mostró unos celestes convertidos en liquido turbio–
– "¡Princesa Serena!" –admiraron el hermoso y adulto rostro de la mujer, efectivamente la antigua Usagi Tsukino–
– "Sáquenla de este lugar, Luna, borra su memoria, cambia su apariencia… Por el sacrificio de mi amado Antar… que nadie la reconozca. Su hermano, desde que nació, fue al único que pude salvar, cambiando su apariencia. Él y los Sires la encontrara después… para amparar el futuro" –consternada y un poco enloquecida, la princesa de la Luna, sentía su cuerpo desvanecerse y le entregó a Seren a Saturn, la que sentí surgir unas fuerzas impresionantes del vestuario negro– "¡Deben protegerla…!" –ordenó la mujer de esbelta figura, recubierta de ropajes rojizos, mirando a una niña en infundadas somnolencias–
– "¡Con mi vida!" –Resonó en susurros Saturn, que llevaba en brazos a una pequeña y cubier–
– "¿y el niño? ¿su hermano?" –una figurita felina retenía las agudezas de la mujer que con tristeza marchitaban en esa partida voraz–
– "Él no corre peligro… y lo he enviando al pasado." –ahogó su lagrimas en aspiraciones profundas y acarició el cabello sereno de la nueva fugitiva adormilada– "Ya saben lo que deben hacer con ella…" –el pecado emergía de sus pulmones, que fungían en débiles palabras– "Antar, yo te prometí resguardarla de cualquier adversidad en tú lecho de muerte… Después de todo es hija de una princesa de la luna… en lo más extraño que parezca, comparte nuestra sangre. Por mi culpa… Seren sufre…"
*Reima*
En parte de lo anterior.
Una gran nave, aparcada en las lejanías, un grupo esperaban a un príncipe. Pero únicamente alcanzaban a ver a un pequeño que era impulsado por una especie de propulsores desde sus pies. El chico llegó lo más pronto que pudo y saludo a la pequeña tropa conformada por Sailor Venus, Yaten-san, una parvada de varios niños, en sus cuentas rápidas eran más de diez, estos cargaban a otros que estaban en camillas, ayudados por un hombre que no alcanzaba a distinguir.
– "¿Reima?, pe-pero… qué no se suponía que él que vendría del pasado sería Dimando-Sama" –comentaba la Sailor del amor, poniendo sus caras típicas de desentendimiento–
– "¡¡Ah!! Cambio de planes, es largo todo eso…" –ofuscado contestó el chico de capulines por ojos–
– "¡OK!, ¡es magnífico que hayas venido tú!, Así podrás conducir la nave, mi esposa y yo aún tenemos mucho por hacer aquí" –Yaten, algo mas viejo, sostenía la mano de su amada. Minako Aino–
Aquellas caras sonrientes se opacaron al sentir una irradiación de energía que congelaba y paralizaba del miedo a todos, resurgía de la fortaleza creada hacía muchos siglos por el inteligente Reima. Un adulto salió del barco espacial para tranquilizar a los pequeños y subirlos con cuidado. Aquel sujeto estremeció el cuerpo del príncipe de Reiner, abriendo de par en par sus oscuros luceros.
– "¿Papá? ¿Qué hace aquí?" –exclamó el niño de estilizado cabello azul claro–
– "¿Reimia? ¿Hijo?" –embebido de la sorpresa, reconoció al chico. El hombre buscó alguna forma de esconderse, bajo sus lentes intelectuales– "¡AH!, ¡Ese Dimando…! tenía que cambiarte su lugar…"
– "¿Papá? ¿Hijo?" –sobre las sorpresas, Yaten y Sailor Venus elevaron sus palabras, mareados de eso… un pequeñín de unos diez años salió del vehículo galáctico–
– el muchacho llevaba una sudadera con capucha, y unos gogles que tapaban sus ojos y su cabellera– "¡Hey!, cuando arrancaré este bebé"– los observó en medió de los abatimientos–
– "Oh Doxy, danos un segundo" –Le dijo el hombre de anteojos, supuesto padre de Reima, al chico de gogles–
– "¡Vale!" –Nuevamente ingresó en el vehículo aquel niño de sudadera con gorrito de color verde–
Intentando aclarar sus gargantas, los tres adultos, iniciarían su explicación. Justo en ese instante una Sailor apareció.
– "¡Traidores! ¡Todos serán eliminados!" –el uniforme y su cabello azul oscuro, destacaban a quien pertenecía. Mercury. La que fijó sus luceros índigos en Reima– "¡Ah!, Se supone que te había aniquilado… supongo vienes del pasado Reima. No importa, La reina del Sol, ha dado órdenes de desaparecer a los infractores." –En cuanto se disponía a lanzar una rapsodia acuática, el padre de Reima se colocó enfrente del chico–
– "Sobre mi cadáver… Mercury" –la miró decisivo tras sus lentes dónde se podía distinguir unos ojos castaños–
– "¡¿Papá?!, déjala, ya le enseñare a esa maligna, con quién se mete" –Engarrotó sus puñitos haciendo pose de héroe–
– "¡Vaya!, ¡Qué pronto te olvidaste de mi! Taiki Kou" –emitió un quejido, pero incremento sus ganas de matar al pequeño genio, la rivalidad era muy fuerte, después de que la avergonzó delante de sus compañeros de clase, siempre dejándola en segundo lugar y mostrándose de lo mas despreocupado. Por más que se esforzaba no conseguía derrotarlo. Pero en el campo de batalla era tan débil, que importaba lapidarlo una segunda vez y con razones extras–
– "¡Papá…! ¿que no te llamas Raiyi? ¡OHH! ¡SANTA VACA!, Soy hijo de Taiki Kou…" –comenzó a razonar las cosas– "¡Por Suracak! ¡Soy del futuro!" – el príncipe de la sabiduría caminaba alterado de un lado a otro, retozando la idea– ¿Qué no andabas con Amy-chan? Me agradaba tanto… ¡Ahhh!, se volvió mala, hasta dice que me mato… ya lo entiendo… por eso la dejaste. ¿Entonces? ¿Quién es mi mamá?" –Seguía analizando la situación, despreocupadamente. Eso molesto en lo perpetuo a Mercury, sobrepasando la protección de Taiki y tumbando al suelo al pequeño– ¡Auch! Al menos permíteme defenderme… ¿no?
– ¡Cállate!, ¿no puedes ser serio?, ¡Fraude! –Sailor Mercury desvanecía de su tranquilidad, Yaten y Venus terminaban de meter a los niños a la nave. Taiki zarandeaba su testa reponiéndose.– "No esperaba más de ti. Maker… me abandonaste por una princesita de Reiner, luego de que me alejaste de ellos… ni siquiera pude conocerlos" –tomó a Reima, amenazándolo en la cabeza–
– "¡Vamos Amy! ¡Suelta a Reima! ¡Te juro que te arrepentirás!" –sudaba de nervios, pero no permitiría que lo acusara falsamente sobre sus chifladuras enloquecidas, creía conocerla, sabía que se calmaría… pero dudaba en decirle el misterio que envolvía al niño–
– "Con él me cobraré todo el daño que me hiciste…" –apuntó, fijó el objetivo y sonrió, eso no era señal de detenerse–
– "¡AMY!, ¡REIMA ES TÚ HIJO!" –Gritó a la peli azul, mostrando su desesperación–
– "¿QUÉ?" –Extendió sus vitrales añil, sus manos temblaron sin detenerse– "Me estás diciendo mentiras, en medida de protegerlo"
– "No Amy… yo no juego con cosas tan serias… has las pruebas que consideres, para que sepas la verdad" –Taiki marco unos pasos a la guerrera de la sabiduría, con expresiones serias, arrancándole de los brazos al niño de cabellos azul claros– "Cambiaste mucho, al aliarte con Selene, entonces… creí que lo mejor era sacar a los trillizos de tus manos, cuando te enteraras que habías matado a… tu propio hijo, sabía la actitud que tomarías. Dimando me aconsejó que lo llevara fuera de tus alcances, llevándole fuera del tiempo en el que estábamos"
– "¡OH!, Mamá es Amy… ¡Súper genial!" –sonrió, iluminándose aquellos luceros añil ennegrecidos, del príncipe de la sabiduría–
– "¿Te emociona?" –Mercury no retractaría sus pasos, el veneno que Selene inyectó se sujetaba fuertemente en ella– "¿Cómo puedes verte contento? No importa, de igual manera te mataré… Nada puede derrumbar los planes de la verdadera Princesa de la Luna"
– "¡Bah!, ¡claro que me emociono!, Yo no te había conocido. Si te complace quitarme la vida hazlo… pues me imaginaba que eras mas lista" –sin despejar sus dientes expandidos de la felicidad, el hijo de Taiki, no pararía sus ideas– "Aún me preguntó el paradero de la linda, tierna, justa, serena e inteligente Amy-chan que había conocido. Aunque me sirve de consuelo saber la otra parte proveniente de mi inteligencia" –propinó un golpe duro, sin violencia, extendiendo sus brazos en espera de la muerte. No mostraba temor, rencor, ni desesperación. Su audacia emanaba en la valentía–
– "¡AHRG!" –gritó el niño anterior, de gafas plásticas, metiendo sus manos en los bolsillos de su campera– "Demasiado drama y poca acción… conduciré la nave del tiempo y me llevó a mis amigos…"
– "¿Doxy?" –Minako lo ojeó– "No cabe duda que eres igual que tus padres…"
– "Cuídate mucho y por favor cuida de nuestro hijo. Vigila que los demás se porten bien" –indicó Yaten a Doxy, metiéndolo a la Nave–
– "¡No problem! ¡Madame!, ¡Monsieur!, ¡Nos vemos, profesor Kou!" –entró al armatoste y lo puso en marcha con precipitación–
– "¡Oye! Sailor Mercury… ¿Seguirás con tus tretas o nos ayudarás?" –Yaten le gritaba a la guerrera, con su aire engreído–
*Hotaru y Luna*
La lluvia se precipitaba tajante entre los cielos, cerrados por los ennegrecidos montículos de nubes recubriendo al astro rey y empapando los maderos de una humilde casona. En las afueras, los minutos eran importantes para el dúo, una vestida de túnica negra, escapando de un infierno deprimente.
Hotaru cargaba a la niña, de menor edad que ella, resguardándola de cualquier gota del turbión que masacrara ese infantil hermoso rostro.
– "¡Por Ahí!"–cuchichicheó la fémina que cargaba a la mujercita, dejando chorrear de su cabeza unas gotas de sangre, emanadas al suelo–
– "¡Estás herida…!"–observó el afelpado cuerpo agudizando cada mancha en el piso que acrecentaba– "¡Las malditas Sailors!"
– "No importa… gata…" –Tocó a la puerta para dejar a la pequeña sobre un escalón, escapando posteriormente a unos arbustos junto a su compañera–
– "¡¿Hiciste lo que nos pidió?!" –con enjundia y a espera de que alguien abriera el portón, preguntó a la felina–
– "¡Lo hice!... Aunque… me parece injusto" –la agonía se apoderaba del cuerpo gatuno–
– "Todo queda en sus manos, sólo espero que ellos la encuentren…" –calmó el aliento para informarle a Hotaru– "Es el momento de regresar al presente del futuro…"
Entre la oscuridad continuaron su destino, pero a su llegada la muerte y la pestilencia a sangre podrida delataba la ausencia. Sailors de la vía láctea masacradas en poca piedad, Majestades buscando la manera de retener al enemigo y las lágrimas de varios ciudadanos sucumbidas en amargura.
Frente a Luna y a Hotaru se encontraban Sailor Luxmors, Zarya y Plutón en el pleno de la batalla con Hávarður, Serena, Uranus, Venus, Yaten, Taiki y Mercury que rodeaban a Demeter para resguardarla. Michiru, Mars, Júpiter y Endymion habían caído.
– "¡POR LOS CIELOS!" –prorrumpió Hotaru, algo lejana de la escena, rompiendo su aura sombreada–
– "¡Hutaru!, ¡Luna!" –una extraña sostuvo del brazo a la chiquilla para jalarlas juntas escondiéndolas tras unos arbustos y encontrándose con Reima– "Guarden silencio…" –por fin mostraba su figura, el contraste rotundo de la niñez a la madurez. Sailor Saturn– "Tienen que regresar, los cuatro… Iré por Hávarður-Sama. No se muevan de aquí…" –Saltó de los arbustos corriendo hasta el hombre de pose caballeresca– "¡Su Majestad es hora de irse!"
– "¿Sailor Saturn?, ¿Irme?, Aún tengo que atender lo de Demeter" –Mencionaba apenas a la guerrera de la Dualidad, Metamorfosis y Evolución, cuando sus ojos miel se arrastraron al escucharla–
– "¡Selene!, Has ido demasiado lejos… Buscando tu venganza y tratando de completarte como la Princesa del Universo… Olvídate de eso, pues yo no seré parte de tus planes… ¡Iré… a derrumbarte! ¡¡METAMORPHOSIS, DUALITY AND EVOLUTION!!" –invocó su poder máximo, emblanqueciendo sus cabellos, haciendo uso de la metamorfosis para convertirse en una niña. Una esfera clara exhumada de sus adentros, la dualidad, separando su alma de su cuerpo– ""Proteger… Serena… futuro… princesa… universo" –la voz de Deméter emergía pantanosa y pausada– "La evolución la envolvió llevándola lejos del lugar… sólo ella guardaría lo que había hecho… pero no lo recordaría–
– "¡Satun!, Apúrense, no podre retener a Selene por mucho tiempo" –dijo la princesa Serena, auxiliada por Sailor Mercury–
– "Hávarður, Cuida… a Reima… por mí"–palabras que brotaban de la misma Amy–
Aprovechando la distracción que les ofrecían. Saturn arrastró como pudo al Príncipe locomotor de los tiempos, hasta los arbustos.
– "Reima-Sama, ¡active el invento de su padre!"–El futuro de Hotaru hablaba, interpretando el conocimiento del Profesor Kou–
– "¿Se van?, sí aún no se acaba la diversión" –Zarya apareció al percatarse de las acciones de la Sailor de la Destrucción–
– Saturn se comporto como un muro interceptor aprontándose contra la guerrera del sol– "¡Pronto!, ¡Pronto!, ¡Váyanse!" –ordenó–
– "Es que la diversión es de nosotras" –con una sonrisa desdeñada de su rostro lastimado. Haruka se aprontó a socorrerla–
Mientras accionaban el aparato del profesor Taiki Kou, de la distancia se podían escuchar los gritos furiosos de Selene dirigiéndose a Plutón.
– "¡Sailor Plut!, Mándame al pasado… dónde pueda encontrarme nuevamente a todos y destruirlos"–
– "¡Sí, su majestad!" –Movió la llave del tiempo, volcándola a Selene–
– "Seren… usare tú nombre para perpetuar mi venganza y camuflarme por una temporada" –Carcajeó en frenesí la parte maligna de la princesa del universo–
Hotaru, Luna, Reima y Hávarður… volvieron de dónde habían venido. Cada uno con un dolor en sus pechos. Cada uno con la esperanza de encontrar a la pequeña Seren y que ella protegiera del caos al Universo. Sin embargo sus miradas contemplaron profusas confesiones. Y ellos iniciarían entre las sombras la contención de la maldad entre las sombras.
-SEGUNDA TEMPORADA-
LA PRINCESA DEL UNIVERSO
*LA NYX Y EL ÉTER *
CAP. 16 LA ESTRELLA, UN BEBE Y EL SECUESTRO DEL SOL
30 meses después de la partida de Usagi:
En la academia Dévotion dans Étoiles se entablaban diálogos de un campo de batalla, numerosas aventuras habían pasado y el show de la temporada graduación iniciaba.
Los músicos, de una parte de estudiantes del colegio, pormenorizaban en las partituras de sus canciones. Los actores permanecían preocupados, pensando en los cortometrajes que expondrían. Los pintores se encargarían de enjoyar la noche con sus artes que se tendían en las afueras de la presentación y los diseñadores gráficos temblaban si la propaganda y los esquemas había sido seleccionada correctamente para la publicidad. Los modistas de imagen preparaban el majestuoso cilindro de ideas creativas segregadas en las texturas y telas.
De entre el público una familia recorría las filas de asientos situando el lugar donde reposarían al presenciar el espectáculo. El hijo observaba a su alrededor, no creía que su hermana tuviera el potencial para pertenecer a tan lujosa academia.
– "Mira, Mamá… ¿esos serán nuestros asientos? Es un área VIP…"–la cabeza y padre, se anonadaba, sobre todo a razón de que en aquel apartado decía; 'Alumnos destacados de la carrera de Diseñadores de moda e Imagen'–
– "No lo puedo creer, debe ser un error" –sostuvo la mujer, un ama de casa dulce–
– "Sí eso debe pasar…" –el muchachito apoyaba la masiva de su madre.–
– En ese instante un hombre trajeado llego a ellos y en caravanas de saludos se dirigió a ellos con respeto– "¿Familia Tsukino?"
– "Sí" –afirmó Kenji–
– "Por aquí" –los condujo al área reservada, llevándolos a una mesa decorada elegantemente, con unos bocadillos y flores sobre ella, que además posaba quieta bajo el cartel mencionado en lo anterior–
Detrás del telón se hallaba una rubia, que posaba con un peinado estilizado y renovador a su imagen, parecía una loca corriendo de un lado a otro acomodando el guardarropa que exhibiría. Su extenuación abría claramente ante sus modelos estrellas.
– "¡Usagi!, una chaquira se desprendió de la falda" –una autoritaria voz llamaba a la chica que no usaba Odongos esa noche especial–
– "¡Oh! ¡Por los cielos!, ¿Dónde? ¡Dime de qué parte! Soliel" –al trote de apresurados pasos busco en toda la prenda que portaba la cobriza–
– mostró una dulce sonrisa que despejaba aquella frialdad que siempre cubrían sus ojos verde esmeralda– "Es una chaquira… ni se nota. Ya no hagas más cosas que lo echaras a perder. ¡Todo es perfecto!"
– "¡RAYOS!, ¡Mon chérie! No encuentro la corbata…" –gritaba alterado un pelirrojo con motas rubias, entre el tumulto de nervios y voces que engranaban el ambiente–
– Buscó por todos lados hundiendo sus celestes entre la ropa que ya había acomodado, pero no había nada. Entonces se dirigió a Lune y lo observo detenidamente para soltar una carcajada– "La llevas puesta… Lune"
– "¡Lune! ¿No puedes dejar de ser torpe? Está ocasión es especial para Usagi…" –fingía molestias, la rubia cobriza, buscando un lugar donde reírse de eso sin ser vista; al espejo para acomodarse una supuesta chaveta–
– "Te hice sonreír, ¡Mon chérie!" –pellizcó la nariz de su amiga– "¡Gracias!"
– "¿Gra-gracias? No, te entiendo" –rascó su cabeza, mirándolo ante la falta de comprender–
– "Por mi hermana… ¡La has transformado!, que decir, se ha vuelto la mejor hermana… ¿Lo recuerdas?" –en su cabello pelirrojo destacaba un sombrero de copa–
– "Si tú lo dices… Lune" –a lo lejos sus luceros azules se clavaron en Soliel–
*=-=-=-=-=-=-=-=-= ---
– "¡USAGI! ¡ESTÚPIDA! Por poco matas a mi hermano, ¡está herido! por tú culpa… Podrías estropear su carrera." – La chica de mirada esmeralda paraba en un cuadro alterado. Los tres se encontraban en una casona vieja abandonada, a faldas de una montaña, después de caer de un barranco. Lune había ido a socorrer a la rubia de coletas, cuando intentaba salvar unos rollos de tela para la temporada de finales de curso. Las enemigas y Soleil, que no solo envidiaban la energía, el esmero y el talento de ella, si no la cercanía con el chico más atractivo de la academia, le habían tendido una trampa a Usagi –
– "¡Lo siento!" –lloraba la princesa al no tener cara de lo que estaba pasando– "Es mi amigo y yo lo puse en esta situación… ¡lo siento!"
– "¡Estoy bien!, Soleil, Mon chérie… Lo importante es salir de aquí" –surcaba el enorme cuarto donde se resguardaban del aguacero y sentía un extraño mareo–
– "¿Qué pretendes? Usagi…¿Lo enamorarás para casarte con él y tener renombre?, Él es igual, un TORPE sin ambiciones… No me entendió que eres peligrosa" –arrancó con un discurso lleno de rencor. Pero un golpe sin fuerzas impactó en su mejilla–
– "Cómo te atreves a decir tal majadería… ¡NO ENTIENDES EL SIGNIFICADO DE AMIGOS! –Usagi se puso de pie, momentos luego de propinarle una bofetada, no permitiría escuchar ofensas nuevamente de la fría mujer– "¡Eres una enferma! Te haces la fuerte, todo el tiempo, te comportas como un tempano y nunca quieres ayudar. Tu altivez y el supuesto rango que poseen te hacen perder la cabeza. Estás sola, no tienes a ningún amigo… Por eso no comprendes la voluntad y el hermoso corazón de Lune. El es gentil con todos, dulce y divertido. Tu hermosura no complace para nada en tu carácter, Lune ha intentado por todos los medios en agradarte hasta te ha seguido en tu sueño, esmerándose por dar lo mejor de él… para ti y lo ofendes tratándolo peor que la basura. ¿Sabes qué es lo que él quiere? ¡No! Porque no has sido capaz de escucharlo… ¿Acaso te crees miss universo? No eres nada, sin Lune… siempre estarías sola" –la dejó a un lado, al darse cuenta que Lune no se veía del todo bien y caminó a socorrerlo– "¡Perdóname Lune!
– "No te preocupes… tanto Mon chérie, llama a alguien… que pueda…" –Calló de rodillas, teniendo su visión esmeralda borrosa–
Usagi marcó de su móvil, una y otra vez, pero la línea estaba muerta, los cerros hacían interferencia en la señal. Sin embargo miró algo que la dejó boquiabierta.
– "¡Perdóname! Lune… es que tengo mucho odio hacía ti… A mí me abandonaron en un orfanato de niña… y te lo dieron todo, amor, comprensión, aprecio y respeto…" –los congelados verdes luceros, de la rubia cobriza, derritieron en mares de llanto– "Ahora soy yo la que me odio… ¡yo tuve la culpa!" –se arrojó al pecho de su hermano sollozando–
– "No seas tontita… Hermanita… Por eso te busqué por mar y tierra… yo… también me sentía culpable… aún así no me explico, la razón de haberte desterrado, si eres muy bonita y más inteligente que yo…" –carcajeó el pelirrojo con dolores, que surgían a raíz de algunos golpes al caer por el lodazal–
– "Quizá ser un fenómeno, que no comprendían…" –Soleil se quedó muda por un instante–
– "¿Pasa algo hermana?" –al sentirse recuperado, luego de estar un tiempo en el suelo, Lune se estremeció con las reacciones de su hermana–
–"¡No, nada!, tendremos que quedarnos aquí hasta que pase la lluvia…" –sin embargo su rostro asustado ocultaba algo más que la simple tormenta, que intentaba recubrir en la humedad de aquel cobrizo cabello–
Quince minutos…
– "¡¡AHHH!! ¡Estoy aburrido!, Mon chérie pásame música… debes traer algo en tu cel– el pelirrojo era paciente, adempero tratándose del silenció tan aterrador que se situaba en esos instantes, no favorecía a su espera–
– "Sí, Heaven and Hell me envió su nuevo álbum y bueno… la verdad no las he escuchado." –La rubia de coletas buscaba en su móvil la lista de reproducción–
– "¡Ah!, no me gusta ese tipo de música, pero mejor que este silencio… A ver…" –haciendo uso del bluetooth se pasaron algunos temas– "Esta… se llama Lost Princess" –el sonido melancólico apegado al erotismo natural de la cantante, no parecía interesarle del todo a Lune, aunque ya la había puesto, optó por escucharla en lleno–
– "Lost… Princess… Ya lo había olvidado, parece que no la han encontrado aún…"–cavilaba Usagi viniéndole infinidad de recuerdos–
Soleil se presentaba atenta a cada estrofa de la pieza, en sus oídos se podía recrear un llamado, su pecho se oprimía y esa reacción la observó Usagi, sin embargo, la pelirroja cobriza hizo uso de su talante agrio, enclavando su mirada en los dos dio a conocer su disgusto. Lune cambió el tema, entre los datos había uno sin nombre, en su curiosidad no pensó ni dos veces en reproducirla. Era una canción de cuna, la voz de la cantante ni siquiera tocaba al tono sensual que Ceres siempre desnudaba, era suave, lento e hipnotizador. La melodía repetía como coro, junto a otras estrofas; "Sueña como estrella, mi divino resplandor, que el sol resguardara tus ensueños. Duerme plácidamente mi amor, que la luna velará tus ocasos risueños. Eres esperanza, eres alabanza, la estrella de un hermoso corazón" Soliel se levantó lo más pronto que pudo, aquella canción la había escuchado en algún lugar… y pidió que la reprodujese variadas ocasiones.
– "¡Hey!, Está es la quinta vez que la pongo… Hermanita, me voy a dormir"
– "Una vez más por favor Lune… eso me da nostalgia… me hace imaginar a una niña que mira desde una ventana un castillo de cristal" –en sus verdes vitrales se dibujaba una laguna mental, que pretendía resolver–
Usagi, quién se había vuelto más intuitiva, tomó aquellas palabras para registrarlas en su mente.
--=-=-=-=-=-=-=-=-=*
Esos pensamientos entraron en la cabeza de la luna, haciéndole interferencia brutal, a ella también le causaba nostalgias oírla. Desde ese día la muchacha pelirroja clara, comenzó a comportarse de diferente manera. ¿Qué significaba todo eso?, entonces busco en su bolsa de mano su broche especial teniendo un latido en su corazón y lo metió a la bolsa oculta de su vestido.
– "¡USAGI! Nos toca entrar ¡ya!, ¿o te quedaras con esa cara de inútil siempre?" –le anunció Soleil–
– "¡OH! ¡Oh!... ¡Lo siento! ¡Estoy demasiado nerviosa!" –entrecerró sus ojos azul claro y buscó las manos de cada uno para enlazarlas en un ritual antes de salir– ¡Luchemos!
– "¡Éxito!, ¡Para todos!" –emprendió el risueño y amable pelirrojo, sacudiendo el terceto las manos–
–––*
El timbre de una mansión sonó, haciendo notar a la ayuda que habían pedido esta mañana en la agencia. Un hombre de cabello pardo y ojos azul verdes atendió la puerta, colocándose el reloj.
– "¡Buenas tardes! ¿Es la casa de la Familia Lebeau?" –Le sonrió en su cuestionamiento ilógico. Era una chica de aproximados diecinueve años, delgados cabellos negros, recogidos en cola de caballo que provocaba un cairel, topando a mitad de su cuello, y ojos del mismo tono oscuro.–
– "Sí así es. ¿Eres la niñera?" –preguntó el hombre que aún batallaba con su reloj de pulso–
– "¡Así es!, Mi nombre es Niimura Yoko" –Extrañada la jovencita veía al hombre calculándole unos veintidós años, muy joven para ser papá, aunque ya le conocía de revistas, dónde se mencionaba que tenía ascendencia francesa y que su madre era coreana–
– "Un gusto, ¡Linda!, Soy André Lebeau" –le concedió el pase a la casa– "Mi esposa está por bajar, te mostrare la casa" –pasaron unos minutos después de enseñarle parte de la planta baja y el cuarto, que nombró improvisado para el bebé, cosa que la niñera no lo figuro así–
De las escaleras bajo una esbelta mujer, de cabello mediano y rubio cenizo, llevaba puesto un pantalón color caqui con una blusa de gasa estampada en verde oliva que engalanaba sus hermosísimos ojos de similar color, cargando a un pequeñito de unos cinco meses de edad. La que se dirigió a la habitación arreglada para el pequeño.
– "¡Querida!, Esta es la niñera de Maddox, Yoko-chan" –compartió su mirada entre ambas–
– "Mucho gusto ¡preciosa!" –saludó la mujer, muy alta para su esposo– "Labeau Haruka. Este pequeñín es Maddox" –mostró al querubín de grandes luceros asalmonados y cabellera verdinegra, posando un conjunto verde militar de tirantes. Él balbuceaba 'tda, tda' y se mordisqueaba la mano por la comezón en sus encías– "¡Oh cariño!, ¿te sabe rica la mano?, te vas a lastimar Doxy" –'Doxy' como comúnmente llamaban a su hijo de cariño, Haruka y André. Tratando de quitarle la mano al cambiársela por la mordedera (N/A: Mordedera; Cosa que se le da a los bebés cuando le están saliendo los dientes)–
– "Es un placer señora" –cortésmente Yoko le respondió, fascinada con el hermoso bebé. Y cómo no, si era hijo del famoso actor André Labeau y la ensalzada pianista y pilotó Haruka Tenou, un mundo que no entendía–
– "Iremos al estreno de la película de una amiga, ¡por favor!, cualquier cosa los números de emergencia están pegados en un tablerito de la cocina, al igual que los nuestros– rogándole el señor Labeau, sintió un codazo en sus costillas–
– "No seas tan exagerado… ¡Nene!" –Sonrió la señora Labeau, de las gracias que le producía su marido, él, tan despreocupado… pero con asuntos del Maddox se ponía severo– "Los alimentos de Doxy, están etiquetados, en el refrigerador y en la alacena que se haya del lado izquierdo, los pañales, ropita y utensilios en la habitación del bebé" –daba explicación al caminar junto a su señor a la puerta y le proporcionaba cariños tiernos al pequeñuelo. Luego se lo entregó–
– "Váyanse tranquilos. ¡Lo cuidare muy bien!" –no despejó su dulce sonrisa, no hasta que se cerró la puerta, escuchó el auto de la pareja tomar camino y mirar a la criatura– "Nunca he cuidado a un bebé… pero prometo hacerlo de la mejor manera. Así que para que me creas, te voy a decir mi nombre verdadero… Zerethé– la joven pensaba en el rotundo cambio de vida. De asesina a cuidadora de niños, en el año y cachito en el que había llegado a la Tierra. En verdad necesitaba el dinero. En ese planeta se necesitaba billete para pagar su estancia y los medicamentos, adjuntos del tratamiento que le daban, pues sus compañeros le habían planteado su situación, de aquella enfermedad que no comprendía, no obstante la tomaba con el mayor optimismo.– "Veamos la lista de indicaciones… ¿Dónde estaba?, ¡Oh sí en el tablero!, ¿me acompaña gentil caballero?
–"Tda, Tda" –masculló el nene de ojos rosáceos–
– "Tomare eso como un sí" –Caminó hasta el mural de notas, se estremeció al mirar las inscripcioncitas– "¡Ah! Siento como si algo se me hubiera olvidado… En fin, aquí dice que te toca tu comida en una hora…"
–––*
(N/A; en youtube busquen "Winter Sonata OST - From The Beginning Until Now (Instrumental)" les asguro qué les encantará para este pedacito)
El desfile se planteó con un rotundo éxito, Usagi Tsukino recibía felicitaciones de sus maestros al ella pasar a recoger sus reconocimientos de excelencia a lo largo de su carrera de más de dos años. Luchó por la beca y la mantuvo hasta el final. Sonreía para los comensales que la miraban. El anunciante hizo pasar a sus familiares, quiénes iban acompañados por un joven uniformado, de detrás del telón.
La princesa no lo podía creer al ver a Shigo, Ikuko y Kenji Tsukino salir tras el escenario, los que la colmaron de abrazos al sentirse satisfechos de ver realizada a su hija y hermana. Su Padre le sonrió y le pidió que cerrara los ojos fuertemente.
– "Te tengo un obsequio, sabía que te graduarías, pero no con honores" –Kenji resopló la última frase, pues era un comentario gracioso, que nunca pensó oírse decir para su distraída hija–
– "¿Sorpresa?" –le carcomían los nervios, ¿qué clase de cosa le prepararon? Sin distinguir entre la oscuridad de sus parpados la voz de Ikuko, en petición de que los abriera–
La luces estaban apagadas, dejando la pasarela destemplada, poco a poco, un rayo de luces amarillas, fue abriéndose, iluminando un cuerpo vestido con traje sastre color carmín. Desenvolviendo aquel misterio.
Su corazón latió más fuertemente, al tener a un hombre arrodillado frente a ella, con una cajita abierta, que resguardaba un anillo con una piedra en forma de medialuna encajada a una redonda, lo cual simulaba claramente un eclipse. La rubia tonó sus mejillas en carmesí intenso, al tener a un lado los invitados del evento y frente a ella unos zafiros resplandecientes, que temblaban con la misma emoción que ella. Los latidos se habían sincronizado. Y el pelinegro pronunció…
– "Usagi Tsukino… Yo, Seiya Kou, te pido que seas la compañera de mis aventuras, de mis penas, de mis alegrías y la cómplice de los eclipses de nuestros corazones. ¡Bombón! –Tembló su voz– ¿Te gustaría pasar el resto de nuestros días a mi lado y convertirte en mi reina?
– "Se-Seiya…" –su garganta colapsaba inquieta, parecía que sus ilusiones cobraban vida y en un fuerte sonido, sumado a las desparramadas lágrimas de sus ojos, contestó– "Sí, Seiya…" –el tacto de las manos del príncipe del Sol, profundizaron en su felicidad, al ella sentir la sortija resbalarse perfectamente por su dedo anular. Se lanzó a sus brazos, sintiendo el calor, la suavidad, la ternura de un beso que se trasladaba de sus labios, emanando por los del príncipe del sol, que la colmaba de momentos maravillosos–
Y las enhorabuenas sonaron como fanfarreas sobre ellos, congraciando el momento secuaz de los maestros, padres y Seiya para la Princesa de la Luna.
– "Oh, hija mía… nos llenas de cambios en tú vida" –Kenji en costados intentos se había hecho la idea verla casada con Mamoru Chiba, pero aquella carita triste que notó en su partida a la academia, ahora surgía radiante de luz, provocada por el un Sol enigmático que los había visitado, unos días atrás para pedirla en matrimonio, contadas veces, mostrándole las cartas, escritas de puño y letra de Usagi donde le declaraba su amor y con ello hacerlos sus secuaces para tal actuación. –
– "Estoy feliz, ¡mi querida niña!, deseo nietos pronto" –Ikuko, provocó sonrojos en los astros príncipes, y una cara bañada de azul en su esposo–
– "¡Mamá! Son muy jóvenes" –decía el padre de Usagi al intentar frenar a su mujer–
– "Hermana… cómo es que una tonta, pudo enamorar de esa manera a una estrella" –sin duda Shingo manifestaba sus elogios sin perder su estilo–
Lune marcho en paso lento, temiendo que el ver a Seiya, un hombre que se le hacía parecido, lo sorprendiera y Soliel no quiso mirarlo. Pues una presión espantosa la cubría de lleno al haber visto por primera vez aquellos ocasos perdidos en noche, que le reflejaban la canción de cuna. Así que calmadita, sin levantar sospechas y hasta que él estuviera ocupado, fue a darle sus conmiseraciones… perdón, parabienes a su amiga.
Sin embargo… el dichoso momento se paralizo cuando entre los asistentes, un hoyo en el techo emergía. De la perforación salían un par de flamas (N/A; No de fuego XDD, los enemigos, ¡claro!) amenazando a los congregados, los que corrieron espantados saliendo por cualquier acceso que los sacará del lugar. Los padres de Usagi veían calmada a su hija y a Seiya, el cual junto con la rubia, los llevaban tras bambalinas para resguardarlos.
La mirada azul de la luna, se enlazó con los reflejos zafiros del sol, dos joyas que titilaban maduramente y se sonreían… El compromiso de sus vidas iría hilado a los momentos de combates y eso también lo realizarían juntos.
Una flama merodeó por el lugar donde se escondían Usagi, su familia y Seiya. Acosante se presentó ante ellos. La rubia apretó la mano del pelinegro, en señal de develar secretos… y ante aquellos ajenos de sus misiones compartieron la transformación en; Eteral Sailor Moon y Sun Knight.
Los Tsukino reconocían la escena en tintes irónicos. Su hija y hermana convertida en el héroe de una historia desconocida, se impresionaban ante el evento, pero en sus ojos el contorno de la razón por la cual ambos se vinculaban para estar enamorados… aunque no sabían mas allá de lo que miraban.
Con sus potenciales energías que lucían magnánimas derrocaron al ente y colocaron en un lugar más seguro a Kenji, Ikuko y Shigo. Diciéndoles que pronto recibirían una explicación, pero por el momento su deber debía ser atendida.
Regresaron a la pasarela. ¡Lo había olvidado!, Usagi, A Lune, quién estaba en el piso herido y a Soliel que protegía a su hermano a capa y espada. Pero aquello, no fue lo único que cautivo sus admiraciones. Después de una tunda… Soliel…
Ante la mirada de la princesa de la Luna, y el príncipe del Sol, Soleil emanó una luz albina que bañaba en calidez a los presentes y de su frente emergía una figura, que ante la abundante luz dorada, pretendía a la imagen de una esfera que intentaba formar unos cinco picos, y refractaba fulgores tornasol, mientras sus ojos verdes cambiaban a dicho calidoscopio de tonalidades, su cabello se mecía al ritmo del viento. La energía recubría de albores fragancias dulces que llenaban de paz, armonía y plenitud a quién los inhalaba. Cada partícula luminosa que entraba en sus cuerpos curaba heridas de los presentes y mutaba en pétalos de flores al gigante sin forma que los amenazaba. Después de ello Soleil sintió el mareo común al usar su poder y agacho la cabeza por unos minutos. Sailor Moon como Sun Knight estaban sumamente callados, el hecho los estremeció… como aquel sueño de su viaje en avión… la niña abandonada… ¿es ella?
– ¡No se lo digan a nadie! No soportaría estar en medio de una investigación científica, nuevamente…–Lo final al quedarse profundamente dormida y Lune destinarle unas cuantas miradas a la rubia con odongos, en sintonizada frecuencia de extrañeza–
–––*
Ulterior a un par de semanas;
– "¡Yoko-Chan!" –Haruka miraba intrigosa desde su sillón a la chica de cabellera negra. La que la que vivía con ellos–
– "Dígame Señora Labeau" –temblaba la chica– "Hay no… me abra descubierto… que soy una extraterrestre y me correrá…"
– "¿Tienes algo presentable que ponerte para una fiesta?" –Preguntó la esposa de André–
– "¡Hay señora…!, pues… siéndole honesta, no" –estableció apenada Zerethé–
– "Tengo unas bodas, mañana, quiero presentarles a mis amigos a Maddox, pero me gustaría que nos acompañaras, para que cuides de él" –la observaba entretenida a la chica, escudriñando en sus facciones, su complexión bien proporcionada, su cabello negro y su color de piel, al pararse y caminar a su closet, sacando un vestido de seda rojo– "Este se te vera perfecto"
– "¡Oh!, ¡Santo cielo!, no, no se preocupe, solo soy una niñera, con un uniforme estará bien" –agachaba la cabeza, al mirar la finura del vestido–
– "A mí no me gustan los vestidos… y sé que no usare esté, acéptalo por los cuidados y el cariño que te tiene Doxy… No, Ningún pero. Te lo pondrás. –
Ese fue el comentario concluyente de Haruka, al ver el rostro de la muchacha, sentía un fuerte lazo con la chica, un lazo de apego, protección y respeto. Pues había sido una maravillosa jovencita, detallista y amorosa. Sabía lo de su cáncer y los tratamientos que pasaba. Para la guerrera de Uranos, ahora reina de Samsara, era honorable ver el optimismo y corazón dulce de Yoko, que se sostenía en continuar en una vida. La reina de Samsara lo tenía todo… sin embargo la humilde temeraria que fungía como su niñera luchaba por tenerlo. Era justo darle un poco de luz a sus horas de cansancio y esfuerzos. Yoko era la prueba de que la vida era injusta con las personas inocentes. Al menos eso pensaba Haruka Labeau.
–––*
En las bodas, la conmoción.
Minako y Makoto habían decidido tener una fiesta doble, pues eran las mejores amigas. Sus vestidos de novia eran extraordinarios, cada uno compartía un toque diferente. Yaten y Dimando, a base de la relación de sus futuras esposas habían estrechado un fuerte ardid de amistades. Ellos lucían trajes de tuxidos blancos, con una rosa en las solapas: Yaten; champagne. Dimando; azulada.
A la salida de la ceremonia los pétalos caían sobre sus cabezas, amistades; como las majestades y las Sailors, invadían el pleno para colmarlos de felicitaciones. Pero un cuarteto se extrañaba; Amy, Setsuna, Rei, Michiru, y Mamoru. Las que se negaron rotundamente a ir, excusándose con ocupaciones en su cartera.
Por ahí andaban Usagi y Seiya, quienes se acercaban a felicitarlos, tras ellos el resto de los compinches de majestades y sailors
En la fiesta:
Haruka había decidido contemplar la ceremonia de lejos. Quería darles el infarto de sus vidas al presentarle a su hijo y a su esposo, de lo que ellas no sabían, menos medios.
– "Espérame a aquí un momento con Doxy, Yoko-chan" –tomaba fuertemente el brazo de su amado Rey de Samsara, el hermano de Antar–
– "¡Si señora!" –Afirmo la muchacha que cargaba en sus brazos al bebé–
– "Haruka… conozco esa cara malcriada tuya" –estipuló André al saber de la travesura de su poseedora–
– "¿Crees que tengamos que llamar a algún doctor?" –Haruka lo arrastró hasta dónde se encontraban las chicas.
De atrás, dónde se localizaba Zerethé, se escuchaban unas quejas rudas.
– "No sé porque me hiciste venir… ¡Seiya!" –filtraba furioso un hombre de cabellos fuego que cruzaba el portal adornado con flores–
– "Pues, desde que llegué estas más amargado que lo de costumbre… Y debes saber que tendrás que acostumbrarte, que tal si te encuentras con…" –Miró a la chica de cabellera negra que cargaba a un niño, vestida en un escotado traje de gala carmesí, le parecía conocida–
– al observar que su amigo se había quedado callado por unos instantes, Lexus giró a la dirección donde Seiya posaba su vista. La develación era asombrosa… Zerethé, por lo menos la parte que había soñado hacía unos años. Contemplaba su delicado semblante, maquillado en esferas nocturnas y labios escarlatas, la manera en que portaba elegante, el vestido de hendedura de pecho provocador y los zapatos de tacón del material de la prenda que la cubría. Se detuvo, despejándole por completo el bebé que cargaba en sus brazos… Lo suponía… se había marchado por tanto tiempo… y él no tuvo el valor de retenerla, pues se negaba de hablar a corazón abierto– "Zerethé"–pronunció suavemente, al sentir que su alma se escapaba con ella antes que sus piernas pudieran seguir sus pasos
– "Pues, sí se parece y mucho, ¿Eh?, pero ella no es de esa forma… toma en cuenta que se fue, creo que ambos añoramos verla…" –Lo jaló una vez más para arrastrar a su colega a la fiesta–
– "Dame un segundo, ¿sí?" –estaba tan serio que sus ojos parecían joyas rubí simulaban calmadas cerezas en almíbar–
– "¡Cómo quieras!, pero si no te apuras traigo a Ruby y Eider…"–lo amenazó, desde sus zafiros–
– "¡AHH!" –un esta bien surgió de un alarido lastimero del príncipe de príncipes–
Cuando Seiya había tomado ventaja del camino. Lexus, algo tímido, fuera de su modo de ser se aproximó a la joven.
– "¡Hey tú!..." –lo único que se le ocurrió–
– Zerethé, Alias Yoko, intentaba situar esa cara… pero al no dar con ella desistió– "¡Disculpe!, ¿estoy parada en un lugar incorrecto?
– "Ahmm, ¡Oye! No te hagas la disimulada, Vaca loca…" –la insultó para ver su reacción–
– "¡Perdón! ¿Decía algo?" –había escuchado el insulto, pero se prometió a ella misma controlar su temperamento al estar en un mundo desconocido–
– "Dije que… pues… ya no te creas la interesante, Anda ya nos conocemos, deja de fingir, se quién eres" –continúo forzando–
– "No, no fijo, no soy rica, ni famosa… vine de invitada de mis patrones, para cuidar a su bebe, soy su nana" –sintió una amenaza y saco sus mejores artimañas– "Me llamo Niimura Yoko, lamento en verdad no conocerlo, pero es un gusto" –le regaló una dulce sonrisa, desde su propia forma de hablar–
– "¡Ah!" –dijo decepcionado, tragando saliva por su anudada garganta– "Soy Lexus, del grupo Heaven and Hell"
– "¡Lexus!" –eso sí lo había tenido en su cabeza… esas cinco letras… que la hacían reflexionar… emitió algo de temblor en sus palabras, rodándole una suave gota cristalina de sus ojos, que no entendía–
– Lo recordaba, en el sueño… ella no lo reconocía y armándose de valor… –"Zer…"
Pero fracasó al escuchar a la parvada de conocidos que llegaban junto a Haruka.
– "¿Sorpresa?, Pero de que hablas Haruka-San" –Decía Usagi socorriendo a Minako con su vestido de bodas–
– "Bueno, bueno, Yoko-chan, ¡Ven!, Trae a Maddox" –la chica caminó hacía la señora Labeau y le deposito al niño en sus brazos– "Este es mi hijo, mío y de mi esposo André"
No, no se lo creían… qué no era ella… qué no bateaba de… Seiya, fue el mas sorprendido… se hacía bolas. Su hermano nunca se lo confesó. Guardarle ese secreto, ¡ah! Contando que Haruka odiaba a los chicos guapos y fue a caer con el actor, primero en la lista del Top-ten de los más atractivos en corea y Japón.
André contaba sus hazañas e insistencias para llegar al corazón de Uranus, y es que aquella vez que cruzó su vista con aquellos olivos que lo miraban enojados y con recelo, de quedó impactado.
Haruka contaba, los rechazos brutales para correrlo y finalmente como se había enamorado de ese enano despreocupado.
Entendían, pues, esa proximidad.
Y era hora de la plática.
Minako confesaba que se sentía orgullosa por el éxito de su nueva película.
Makoto confesaba que… estaba embarazada… sobre los rubores de Dimando… "Un picarones se reflejaba en los oyentes"
Hataru… Hotaru solo escuchaba, junto a Chibi-Usa, la que ya entendía a su mamá y la apoyaba en todo.
Usagi y Seiya… ellos no confesaban, proclamaban su amor a los cuatro vientos y su compromiso. Presumiendo el hermoso anillo que le había regalado el príncipe de los soles, se ruborizaba la rubia que portaba nueva imagen, de un cabello suelto y un poco más corto.
Aquella reunión agrupo a muchas personas, pero la ausencia del desacuerdo de otras… le hacía palidecer. Los recién casados se embarcaron en sus respectivos viajes de bodas un día después.
–––*
Cuatro meses después; Julio 29.
Los three lights estaban terminando el ensayo para gravar sus nuevos temas. Yaten, observaba de lejos al decaído Taiki, pues hacía ya mucho que no veía a Amy, después de prorrogar su matrimonio. El peliazul, le pidió de favor que lo acompañara por unas cosas que había dejado en su automóvil, para conversar un poco con él…Seiya estaba demasiado distraído con los arreglos que le hacía al tema.
Habiéndose ido el par, unos minutos luego, las luces del estudio se apagaron, dejándolo a oscuras. Seiya olfateó un perfume extraño, que le provocó un sueño. En su somnolencia, sintió un par de brazos que lo arrastraban por el lugar… y le cubrían la cara con una funda negra. Escuchó el distintivo sonido de la puerta de emergencia y una puerta corrediza que se abría, entre dormido y despierto podía percatarse que lo subían a ella y tras ello la portezuela cerrarse.
Lo último que escucho al quedar inconsciente.
x-------x-------x-------x -------x-------x-------x-------x-------x-------x-------x-------x—
-----x-------x-------x-------x
¿Seiya y Serena podrán estar juntos?
¿Dónde quedo Yuya-kun?
¿Quién secuestró a Seiya?
¿Será Soleil la chica del futuro, junto a su hermano?
No se pierdan el próximo capítulo…
-Si no entendieron algo pregunten ^..^
Agradecimientos por sus maravillosos Reviews a:
Marie Winchester Kou Efron, Mizuki-chan24, Serenalucy, Megumisakura, Srita. Rossy Kou, Selene-silk, malkav-iztli, Karina Natsumi, chikita22bkou y Drixx.
(Juro les contesto la próxima vez… ya es muy tarde)
Si alguien de me olvido díganmelo ¡porfis!
