Todos los derechos de Sailor Moon y sus otros personajes son Propiedad de Naoko Takeuchi/Kodansha, TOEI Animation
-=GANADORES=- (P R E M I O)
Primer Ganador: Malkav_iztli (Cap 23 -la línea de mercurio-)
Segundo ganador: Mizuki-chan24 (No definido aún)
Tercer ganador: Kayleigh More (Cap. 25 Sol de Miel)
Con este queda un aproximado de cinco caps!!!
Gracias a Kayleigh More por comunicarse, aquí esta su premio n.n
1) Un Serena y Seiya, con ciertos flashbacks.
2) La luna de miel
3) Una breve separación (la separación estará en proceso querida…)
Espero haber cumplido con tus expectativas… sí no ya me amole de plano… -.-U si estoy para la calle de la amargura y no te gusta, estoy dispuesta a recibir jitomatazos de tú parte.
~*~*~*~*~*~*~*~*~*~*~*~*~*~*~*~*~*~
Si se desesperan en las actualizaciones pasen a mis otras historias, un par de ellas son de mi autoría en conjunto con unos colegas o integrantes de FF que se animaron a aliarse a mis locuras y bueno conozco sus opiniones a cerca de mis manías.
Espero sus comentarios y sugerencias.
¡Muchísimas Gracias! Un besote y un abrazo a todos.
Espero que les guste tanto como a mí.
¡Gracias por tomarse un espacio en su preciado tiempo y leer!
x-------x-------x-------x-------x-------x-------x-------x-------x-------x-------x-------x-------x-------x-------x-------x
-TERCERA TEMPORADA-
LA PRINCESA DEL UNIVERSO
*CLAROSCURO*
La sociedad de Kiimsah se deshelaba de los cristales que los mantenían herméticos, cuando la mujer de atuendo blanco miraba con desesperación, su cabellera terracota se proyectaba en el reflejo del agua que circundaba a sus pies– "¿Por qué no despiertan señor?" –preguntó al hombre de blanco que reposaba tras ella sentado en el trono que alguna vez ocupó Selene–
– Levantándose, dio pasos largos para aproximarse a ella, tomarla por la cintura y coger su mano con delicadeza– "Quizá, necesitan de tu ayuda… Pandora"–sonrió entre la máscara de porcelana, halándola de la mano, hasta los cuatro durmientes– "¿No tienes curiosidad de mirarlos más de cerca? Sí los auxilias darán una recompensa divertida"
– la voz del hombre sonaba persuasiva, la expresión corporal le daba seguridad, y 'divertido' sumado a 'recompensa' fue un plato fuerte que retumbaba al pensamiento. Así que, andando más de cerca los analizó, colocando su mano sobre ellos– "Un poco de mi poder bastara" –manifestándose airosa inició a expeler su energía–
–Él individuo de blanco la cogió de la cabeza. Impactó en reclamo hostil el carneo de pandora a lo que restaba de cristal– "¡La curiosidad mató al gato! Preciosa Pandora… "
Los bellos ojos de la dama suplicaban a gritos mudos un porqué del acto. Pandora podía ver salpicando su sangre sobre los cuerpos de los antiguos guardianes de Nyx. Su ruego quedó al aire, concluyó el final de sus días con un panorama visual; los ojos de cada integrante se abrían al absorber su sangre por la piel, uno a uno se levantaba mientras se extinguía el resplandor de la semilla estelar de Pandora, conjunta a su vida. Con ello se rompía el último sello de Kiimsah.
– "Pensabas que la recompensa era para ti pandora…"–sonrió perversamente– "¡Bienvenidos sean!" –manifestó el ente de blanco– "¿Dónde está la niña celestial?"
Los cuatro seres de Kiimsa tiritaban al mirar al varón con sus manos manchadas de sangre, el de cabello rubio luminoso exclamó.– "¡Eres tú…! E…"
–––*
*CAP. 25 SOL DE MIEL.*
"Mediados de diciembre, el día anterior al quince de esa fecha entregaba los diseños terminados para la pasarela de primavera-verano, tenía las modelos seleccionadas y todo lo que conllevaba aquella presentación, su jefe le aclaró el punto de las vacaciones, ya eran obligación, trabajaba duro y se las había ganado. Seiya no se imaginaba que los chicos le dieran unos recreos forzados, ambos no estaban del todo bien. Tenían demasiadas cosas ocupando sus pensamientos, realmente las necesitaban.
Tanto la Luna como el Sol estaban citados en la Universe house. Los pocos que quedaban en casa planearon unas cuantas cosas para que salieran del estrés extra normal que sufrían. Una muchacha sentada en una de las sillas de la sala meneaba un bolígrafo en intensidad. Usagi Kou la reconoció rápidamente.
– "¿Naru?" –una impresionante vista ante sus ojos, tenía meses de no verla–
– "Usagi-chan" –sonrió con dulzura– "Su majestad" –se inclinó ante su príncipe del sol– "He venido por ustedes, deseo que vayamos a Solaris"
Fueron las palabras que cruzó la chica de cabellera fuego. Sin hacer maletas, prepararon el transportador. Reima y Hotaru estaban detrás de la obra prima, los mandarían de viaje de bodas, ya lo requerían.
Sin previo aviso fueron lanzados por el portal. Naru abanicó su mano para decirles adiós."
El paraje de su ausencia exigida restaba cálido en sus memorias. El príncipe de picaros zafiros vislumbraba la plenitud de su reino, el sol central. Solaris, un mundo de temperatura alta, con inmensas playas, construcciones de arena dorada mixturada con aguas alcohólicas formando viviendas, palmeras inundando las costas, flores hermosas en los picos de cactus altos erguidos y espinosos, un palacio de cantera que chorreaba agua luminosa, aparentando fuente de vida. La arena y el agua no solo fungían como patria y manantial, preceptos de la luz eterna que radiaba al planeta.
Maravillada Usagi se descalzó, quería sentir la arena rosar las plantas de sus pies. Una sonrisa pintaba en caricia sus facciones de mujer. Corrió por el borde de la playa tomando la mano de Seiya, al cual contagió su optimismo.
Ambos probaban las mieles del mundo, sintiendo la brisa impactando su piel, brisa traviesa que los humedecía.
– "¡Seiya! Una carrera hasta el palacio"
– "¿Carrera?"
Antes de terminar su pregunta, la reina traveseaba por las laderas, cuesta arriba. Sus carcajadas tiernas retumbaban en cada árbol tropical. No dejaría que ganara tan fácil, la persiguió enterrándose sus pies en la tierra fina y resplandeciente, comprendía que la pesadilla estaba por terminar. Alzó sus brazos para atraparla, consiguiéndola, la arrojó al manto café claro. Sol y Luna eclipsaron sus miradas, entonces él astro rey deslizó con ternura la faz de la perla celeste. Podía contemplar con claridad como esas mejillas tornaban en rubor placentero y los ojos cielo se perdían en los suyos para luego encerrarlos entre parpados. Sus corazones sincronizaban con placer, él lisonjeó con sus labios los de ella, sus cuerpos adheridos al firmamento del amor y la complacencia.
El placebo los condujo por un momento de piedad, de tranquilidad, armonía y felicidad. Estaban juntos nada ni nadie podría separarlos, una hecha para el otro. La inocencia se quedaba muda al precisar su atención en ambos, sus capacidades motoras dejaban la paciencia…
– "¿Pero aquí?" –preguntaba la estimulada rubia, con aglutinado polvo dorado elegante entre los cabellos–
– "Aquí…"–murmuró a los oídos de su diosa sin perder la presión de los bailes táctiles–
–––*
– "¡Seise! ¿Dónde has estado todo este tiempo?" –preguntó Sashi a su hermano mayor– "¡Eres raro!, Siempre te desapareces…"–
– "¡Pues te tengo una buena noticia hermanita!, mira" –encendió el aparatejo que cargaba en sus manos, dándole señal–
En el monitor se apreciaba Sailor Zarya, más madura, con una dulce sonrisa –Mis príncipes, es la hora de regresar a casa, ya todo ha terminado… sus padres los esperan con ansias–
La pequeña princesita salto de alegría, lo habían conseguido – ¡Entonces, vayamos al palacio de Solaris! Quiero jugar con el gato Solaris y poner todos estos recuerdos en mi cuarto–
– "¡Ándale pues! Alista las cosas, Nun, Araz, Doxy, Zev, Hotaru, Reima y sus hermanos están por llegar"–era el más contento de los dos– "¿Enserio… no debemos quedarnos a ayudar?" –sentía algo de nostalgia irse–
– "Lo prometo mis Príncipes, esta no es batalla para ustedes" –otra voz arrebató el comunicador en el futuro–
– "¡Hermanos!, Tengo que contarles… La reina Selene me regaló a Bastet…"–la imagen de una niña con gafas gruesas y cabello trenzado se revelaba en el comunicador–
– "¡¿SEREN?!" –gritaron emocionados los dos, un motivo más para regresar–
–––*
Atragantándose de la vergüenza, luego de ser descubiertos por la guardia real en un acto… arduo, se miraba él uno al otro, algunas sonrisillas traviesas se colaban entre sus dientes, hasta que el general de la fuerza mayor entró por el pórtico del salón imperial.
– "Su majestad" –se inclinó ante Seiya, en total sumisión– "Sailor Zarya nos informó que vendrían por unas cuantas jornadas, nos alegra tenerlo en su palacio"
Eso puso al pelinegro fuera de sí, el episodio se declaraba cómico, hacía algún tiempo él se inclinaba a los designios de Kakyuu, en aquellos momentos era diferente, tenía un ejército a su mano, sirvientes, pobladores y fieles que moverían sus ritmos con un dedo de él. Rascándose la cabeza, entablaba un diálogo interno, en el cual sometía a juicio las frases correctas que un rey podría usar– "Para mí, también es un gusto conocer Solaris" –reía al sostener la mano de Usagi con fuerza, nota clara de su nerviosismo–
– "Sus súbditos están llenos de regocijo por conocerle y por supuesto, conocer a la hermosa reina de Solaris que le acompaña. Sabemos que es la hija de Serenity, una magnífica elección"– alzó su cara, mirándolo con respeto desde sus flecos zanahoria– "Han llegado en la época más bella del año. A finales de esta temporada el planeta tendrá un día completo de noche y la luna, Lexus, ofrecerá una majestuosa exposición de luces… Además de contar con una gran fiesta que se hace en honor cada ciclo–
– "¡Qué maravilloso! ¡Seiya! ¡No podemos perdérnosla!"–brincotéaba a un lado de su esposo, su cabello suelto se meneaba con la agitación, desbordando la arena dorada que restaba al piso–
– "¡Claro qué no! Bombón… cómo podría perdérmela" – el hombre se fue dejándolos solos, mientras la veía sonreír una vez más, sentía recobrar a su Usagi, la que un espacio atrás se mostraba fuera de su forma común de ser. Seiya amaba verla actuar como una niñita, mordiendo pasteles, sonriendo por aquí, saltando por allá, diciendo cada incoherencia, creyendo en la fe y en la esperanza–
– "¿Tengo algo en la cara?" –lo había visto con esa taimada postura, la que le divertía cuando algo graciosa pasaba en ella–
– "Sí, traes arena en la mejilla" –bromeó con el siseo de su picardía–
– "¡Hay NOOO!, ¡qué vergüenza!"–giró su cuerpo y sacó un espejito que portaba en su bolso, pero no había nada en sus facciones– ¡SEIYA! –riñó con él, dándole unos golpeteos en el hombro–
– "¿Qué?, te vez tan divina cuando pones esa carita inocente, que dan ganas de comerte…"–entonó sin reservas, recargando la frase en alientos eróticos–
El color carmesí subió a su cara– "¡No soy un dulce!" –repuso orgullosa, para que no notara que la frase la ponía a pensar en otras cosas–
– "Claro que Sí, eres un bombón… de cual tengo un antojo tremendo" –la amenazó, arrinconándola en el trono, pero unas mozas tocaron la puerta–
–––*
La decima vez que se encorvaba, quería saber lo que había tras la bola de cristal de sus predicciones, la inquietud le volvía loco el corazón, conocía de un lugar donde calmar la frustración, pero era imperdonable acudir. El sol se escondía, tal cual mutaba su suerte, al ver en sus sueños un cuerpo negro volar por la luna. ¿Quién vencería en esta lucha sin final?, era la pregunta a realizarse cada mañana, cuando la voz de Sigvard la trajo a la realidad.
– "¿Cuatro, me estás escuchando?" –tenía en las manos las gafas oscuras de Uno que le había dejado con Tres de regalo– "¿Cuándo se fue?"
– "Uno… pues… ayer por la noche, ex Seis no estaba muy contento de la familiaridad que le tenías" – mencionaba molesta por sacarla de su concentradas cavilaciones, al estar sentada en el sofá del pórtico aéreo–
– Desplomándose junto a ella miró a la calle, un cuadro de los suburbios de New York– "¿Te gusto?"
– "Ya sabes qué sí, no soy de las chicas que niegan sus sentimientos… pero te tomaría como un juego…"–la contestación no fue la que esperaba el castaño claro– "Tampoco soy de las que prueban sólo un néctar… ¡Neo Seis…!"
–Neo Seis, él nombre que le había dado Uno después de lo del encuentro con los matones del gobierno, precisamente al Seis rechazar el nombre y marcharse, el príncipe de Melodiam sólo lo había visto en su encuentro reclamante– "¡Qué honesta!, Parece que tenemos muchas cosas en común… Aún tengo la duda de los números"
– "Simplemente a ninguno de nosotros nos interesa saber nuestros nombres… Fueron casualidades del destino encontrarnos… ¿Que quién soy? De que te sirve conocerme si no me atrae ser tú amiga ni relacionarme profundamente contigo..." –fue clara al respecto–
– "mmm… me recuerdas a alguien" –en su mente cruzó la imagen de Ceres–
– Se sentó encima de él como si fuera la el montaje de un caballo– "Tengamos Sexo, ¿es lo que quieres…?"
– "Lo siento… pero mi corazón pertenece a una chica muy especial" –apartándola, conmemoraba el redondo rostro de Zerethé, le podía dolorosamente haberla perdido, en vida y por su muerte–
–––*
La habitación real estaba situada en lo más alto del castillo, construida de roca rosada, colocada en perfección. Le rodeaban lujos fuera de lo habitual, las gavetas confeccionadas de materiales sencillos de los arboles que había en el planeta, la enorme cama, como las almohadas, rellenas de suaves plumas de pájaros nativos, cuadros hechos de cristales de colores, había dos ventanas una a unos metros de la recamara y otra daba al cielo color zafiro. Las repisas poseían figurines de arena cristalizada blanca y el suelo de piedra reluciente con pinturas étnicas. Dando en conjunto un satín de paz.
– "¡Qué bonito cuarto! Se mira tan tranquilo, realmente pienso que se respira la calma…"–Usagi se echó a la cama como costal de papas estrechando la suavidad que provocaba en su cuerpo–
– "Nunca me imagine que sería un príncipe" –La miraba recargándose a la pared–
– "Pues siempre me pareciste uno" –Se dibujaba una dulce sonrisa– "Ahora eres un rey, mi rey Seiya"
– "No hay una recompensa para este rey" –destrabándose del murallón se sentó en el colchón forrado por telas delicadas–
– "¿Por qué habría dártela? No me has salvado de nada…"–refunfuñando dio algunos giros en la cama–
– "De un lobo que quiere comerte…"–estaba demasiado cerca, mirándola directamente a la cara, el rostro del Rey de Solaris reflejaba maldad y alarma–
– "¿Lobo? ¿Dónde?"
– "Qué ingenua eres… Bomboncito… ¡yo te comeré!" –la tomó de las muñecas halándola a él la puso bajo su corporeidad–
– "¡NOOO!, ¡Haruka tenía razón!" –el jugueteó le gustaba, temblando falsamente una que otra vez vino a su memoria los azares de conquista del pelinegro, mientras él la coronaba con caricias de placer–
*=-=-=-=-=-=-=-=-= ---
La vigésima tercera vez que sonaba su móvil, el cantante era persistente, así que contestó.
– "¿Pasa algo urgente?, Seiya" –preguntaba agresiva, la verdad no deseaba tener ningún contacto con nadie fuera de La Academia Dévotion dans Étoiles–
– "Estoy en Berklee en Boston…" –la rubia balbuceó un disgusto, pero Seiya no la dejaría proseguir– "Ya sé que te molestarás… Quiero pedirte una oportunidad… Déjame por favor…"– sonó algo terrible tras el teléfono y Usagi no supo por qué pero le complació…–
(N/A: Siento que no estás, Autor Saratoga, el diálogo es parte de las letras)
– "Sé que no es la manera adecuada… pero sabes que deseaba decirte esto… Lloró cada noche recordando momentos que añoro vivir junto a ti. Me faltan tus manos, tu paso al andar. No encuentro el camino… No quiero que el mundo nos separe más. No quiero ese destino y verte correr de mí. Ven conmigo el tiempo curará las viejas heridas que nos hizo alejarnos."
– "Seiya sabes que no estoy para esas cosas en estos momentos…"–replicaba, defendiendo su postura–
– "Sé también que sueno miserable, pero no me importa… Volvamos a sitios lejanos que en tiempos pasados vivimos los dos... Siempre estaré a tu lado. Luchemos juntos contra el tiempo que nos separo... Quiero que conmigo de nuevo rías, saber que aun puedo llorar en tu pecho." –sollozaba varias veces, le demostraba su fragilidad, su temor, lo que pesaba en su alma–
– "Yo… estoy tan confundida… todo pasa tan rápido… no entiendo por qué, cuándo fue el momento en que las cosas cambiaron. No sé lo que hay en mi corazón" –las lágrimas de Usagi brotaron, sus galimatías la anteponían en el yugo de la verdad. Después de todo qué tan cierto era lo que había presenciado… ¿era verdad? –
– "Bombón, ¡Tan solo te pido que mires atrás! y no al pasado, sí no a los momentos que vivimos juntos en la tierra… Rio si tú eres feliz, lloro si estás triste, sangro si sangro por ti. Una oportunidad de amarnos Bombón... Sólo una y si quieres mándame al cuerno. Sabes que te amo…"–la suplica hizo temblar a la rubia, pero lo siguiente la paralizó– "Dejemos orgullos mundanos ¡Rompe ese muro que un día nos supo alejar!Usagi Tsukino, No te mientas a ti misma. No es tan difícil soñar de nuevo y creer en que el pasado no tiene nada que ver con lo que sentimos"
--=-=-=-=-=-=-=-=-=*
Estaban entre las sábanas teniéndolo en su pecho, mucha sinceridad le había dicho… Y es que él combinaba bastante bien con ella, a veces sabía lo que pensaba, otras ni se lo imaginaba, la llenaba de sorpresas, la dejaba elegir… pero pedía él mismo proceso. La protegía, la cuidaba y Usagi hacía lo mismo. En ocasiones era arrogante e intolerable haciéndola enfadar, sí, pero esos enfados los llenaban de alegrías, en muchos instantes se comportaba dulce… su química era perfecta…
– "Te quedaste muy seria Bombón… eso sí que es raro… tendré que examinarte con un médico"–una carcajada blanda se despejó desde la garganta del pelinegro, asimilando el próximo reclamo a su burla–
– "Seiya…"–mencionó con dulzura, al acariciar el cabello de su esposo–
– "¡Díme!" –adoraba esos lapsos quietos cuando se sentía su gatito, su niño mimado–
– "¡Te amo muchísimo!"
– "Yo también mi reina"
El comunicador sonaba escandalosamente, Seiya dio un salto de la cama renegando… ¿qué impertinente se atrevía de alejarlo de las caricias de su caramelo? Enrollado en la manta tomó el comunicador, estaba viendo la dirección, pronto se puso la blusa y el pantalón, al arrojarle a su mujer el vestido que traía, cayó al suelo.
– "¿Estás bien? ¿Qué ocurre?" –preguntó la Neo reina del Sol–
– "Es Yu… Siese" –Cuando se miraron 'presentables' contestaron la llamada–
– "¡Hola Papá!" –exclamó el castaño, dándose cuenta que aquellos cabellos despeinados daban a entender la situación y se ruborizó– "Amm.. ¡etto! - llamó en veinte minutos" –colgó inmediatamente–
– "¿Se daría cuenta?" –ladeaba su cabeza–
– "Por supuesto Usa… no por nada colgó, ¡vamos! Démonos una ducha"
El tiempo establecido pasó. Entonces Seise al verlos repuestos colocó la imagen en el amplio comunicador.
–"¡Papá, Mamá queríamos que lo supieran!" –decía alegremente Sashi–
– "¡Regresamos a casa! Estamos muy felices porque… tenemos una sorpresa" –enlazando la llamada con otra, Seise sonrió–
– "¡Buenos días!" –saludaba una vocecilla dulce. No reconocían a la chica, o tal vez… podría ser…– "Me hubiera encantado conocerlos de jóvenes, Soy Seren. Papi, Mami algún día podremos encontrarnos, ¡lo prometo!" –Las trenzas y esas gafas recubrieron a ambos esposos de agua salada en sus ojos azules dejándolos sin palabras–
– "¡Retornen con cuidado!"–rompiendo el silencio Usagi respiraba aliviada–
– "Seren, Seise, Sashi… Cuídense mucho y no se porten mal y nos hagan renegar mucho" –giñó el ojo para los tres–
– "¿Cómo crees?" –silbó el hijo del sol y la luna– "Sí yo soy un buen muchacho"
– "Mejor colóquenle una correa, porque es muy malcriado" –aclaraba la anterior Chibi-Usa–
La despedida pasó entre risas y palabras graciosas. Fue conmovedor y llenaba a los cinco de nostalgia, pero Usagi y Seiya tendrían el tiempo suficiente de lidiar con sus retoños en su momento.
–––*
Algunos días habían pasado en Solaris, tanto Seiya, que tomaba sus responsabilidades y Usagi, se divertían de lo lindo dando paseos para conocer los lugares más recónditos del planeta solar, la diversidad de la cultura mezclada en tecnología era impresionante a los ojos de ambos. En el mercado se podía adquirir cualquier tipo de cosas, frutas, verduras, adornos, vasijas, peinetas en la larga lista. Pero lo que detuvo a Usa fueron un par de peinetas con forma de alas de mariposa, de color blanco. Se estremeció al darles el vistazo, eran idénticas a las que Zereth le había regalado.
– "¡Qué bonitas están!" –su expresión de borreguito a medio morir, pasaba bastante obvio para el joven adulto que la acompañaba. Esa mueca gritaba 'Me las puedes comprar' No fue necesario el comerciante formuló un gesto gentil–
– "¡Para la reina lo que sea!" –se inclinó respetuosamente–
– "¡Cómo podría… No señor, yo… este…!"–estaba nerviosísima y ruborizada, luego de comportarse como una niña chiple–
– Secreteándole al oído– "No desprecies nada, Bombón, es de mala educación"
– fue una mirada asesina al instante, sin embargo se acordó de que el amor y la profunda gratitud que el pueblo le tenía a Usagi al hacer que su Rey sentara la cabeza– ¡Muchas gracias! –las tomó en sus manos, sería un recuerdo de sus excelentes vacaciones–
Continuaron en el conocimiento de la ciudad, había un vendedor de caramelos en una esquina, el monarca de Solaris deseaba probar nuevamente el postre que el tendero les había enviado, y haciendo una señal al guardia que los acompañaba le pidió que comprara algunos, para no tener que verse en la necesidad de tomarlos por obsequio. No es que algo lo sentara de ingrato, entendía el esfuerzo y la labor de cada habitante. Mientras el soldado caminaba al puestecito, algo se le vino a la cabeza al pelinegro.
*=-=-=-=-=-=-=-=-= ---
– "¿Recibiste tu regalo de cumpleaños?" –Usagi necesitaba corroborar por medio de la cámara de eso–
– "¿Pocky?… sí, está riquísimo, aunque… no entiendo, me hubiera bastado con verte y escuchar tú voz" –Seiya miraba al monitor, una diablura en la faz de Usagi se podía distinguir fácilmente–
– "Bueno… luego de tantas horas de pensarlo y con eso de que me llamas 'Bombón' me imagine a Seiya-Kun cómo un Pocky de chocolate"
– "¡Daa! ¡Amm!" –se atragantó mientras degustaba el dulce–
– "Pocky… serás Pocky… ¡Muajaja! ¡Es mí venganza!"
–El pelinegro comenzó a figurarse como el caramelo japonés, sentía el chocolate rodearle el cuerpo y ser crujiente– "Estás diciendo que sepo rico… mmm… Usa… ¡qué picara eres!"
– "¡Seiya!" –arrugando la nariz y cruzando los brazos se giró de la cámara– "¡Qué grosero eres! ¬.¬#"
– "Me gusta… Pero sólo tú puedes decirme así ¿Ok?" –se aproximó al lente y usó su típico guiñado de ojo–
– "¡Eso espero!"
--=-=-=-=-=-=-=-=-=*
Un día después las fanfarreas sonaron gloriosas, todos los habitantes del palacio corrían de un lado a otro apresurados para hacer lucir más resplandeciente el castillo de cantera.
Usagi y Seiya ya estaban parados para recibir a dos personajes que habían dejado la plataforma de Samsara. Esos hombres entraron por la puerta grande, con vestimenta muy sencilla, La mujer corrió sin atisbos de serenidad, abrazaba con frenesí a Seiya…
– "¡Antar! ¡Qué guapo te has puesto! –la dama de edad adulta, portaba unas enormes alas de mariposa en su espalda, era de cabello negro y ojos azul verdes– "Mi querido niño, tenía tantas ganas de volverte a ver"
– "Yo…" –ruborizado en total, Seiya no sabía que decir, era la primera vez que conocía a su madre–
– Carcajeando el hombre de barba blanca, al igual que su cabello, de traje rojo, mejillas rosadas y regordete, miraba desde sus zafiros a Usagi con agudeza– "Disculpa la tardansa, venimos de Samsara queríamos conocer a la nueva Reina, Haruka… Ellos nos dijeron que uniste tú vida a una muchacha muy hermosa, pero, ¡por los cielos…! Esta chica se ve como un ángel… su cabello es dorado" –palmeó el hombro de su hijo segundo (N/A: En Solaris No existen el cabello rubio: Hijo segundo, el primero es Arian-André)–
– "¡Se parece a Santa Clos! Seiya… tú papá es Santa Clos" –dijo ingenua–
– "¡JO, JO, JO!" –volvió a sonreír el hombretón– "Eso es un secreto" –guiñándole el ojo a Usagi–"¡Bienvenidos a casa!" –una pequeña niña con alitas de libélula salió entre las ropas del señor– "Esta muchachita se llama Aris es tú hermana menor"
Estaba de más… las palabras se cuajaron. Seiya no podía emitir ningún sonido de su boca, al mirar a la muchachita de cabellos negros como los suyos y su mirada azulina era igualita a la de André… Luego sintió una patada fuerte en la espinilla.
– "Esta es por olvidarnos" –gimió al entrecruzar los brazos Aris–
– "Lo siento no era mi…"–replicaba el pelinegro–
– "No es que no haya querido verlos, es que tú hermano es un chico ocupado, pero prometo que cuando las cosas estén mejor volveremos a aquí" –se inclinó Usagi a la niña, poniendo su mejor sonrisa–
– "¡Un ángel mamá…! ¡Nyx es un ángel" –la madre jaló por la ropa a Aris y la hizo callar–
– "¿Nyx?" –expandía sus luceros celestes, sintiendo que ya lo había escuchado en algún lado– "¡Ah! es que soy malísima en historia… Supongo que lo dices por noche… por la Luna" –Usagi hizo conjeturas entre Nyx: la diosa de la noche, con la luna–
– "No sé… pero no puedo creer que eligieras a esta mujer" –prorrumpió la madre con algo de incomodidad a en su mirada–
Ambos empezaron a ponerse nerviosos, se lanzaban miradas de '¿Qué haremos ahora?'
– "¡Es bellísima!, ¡Querida mía! ¡Ven a mis brazos!" –la tomó sin previo aviso, era la broma perfecta para desviar el comentario que había hecho la pequeña Aris–
– "Nos dijo Arian que sus hijos del futuro vinieron… ¿Son tan guapos como ustedes?
Cenemos juntos… hay mucho que tienen que contarnos" –expresaba el Rey–
–––*
Reclinándose en la silla, Sigvard pensaba ya en regresar, cuando Tres entró por la puerta.
– "Hemos tomado una decisión… pero no podemos ir contigo hasta el verano, Bellum y yo queremos que vuelvas a Tokio" –se sentó junto a él para ponerle un vaso de té frio–
– "¿Cuál es tu nombre real? ¿De dónde vienes?" –fue demasiado quisquilloso, saliéndose totalmente de su forma de ser–
– "Mi nombre es Reyho Kou… soy la que viene del futuro más lejano de las seis líneas… de las seis dimensiones…"
– "Mencionas ese apellido…"–tomó el té y le dio un sorbo–
– "Si separas mis nombre sabrás quienes son mis padres…"–se volcó al cielo estrellado– "Papá siempre me decía que le hubiera gustado tener la oportunidad de salvar las dimensiones… pero se perdió la esperanza y la fé… en nuestra dimensión sólo quedan laberintos y pronto vendrá el fin"
–Fue un comentario demasiado raro para el joven– "¿y Bellum?"
– "Él sí es de esta dimensión… pero basta de eso y comete el pastel que se derrite" –cambiaba el tema, tremendamente– "Tú perteneces a otra dimensión… Sigvard…"
–––*
Luego de jornadas el gran instante había llegado. En todo Samsara solo reinaba la oscuridad absoluta y un frio constante. Los habitantes anticiparon las preparaciones del acontecimiento, la feria estaba en su apogeo adornada con lucecitas que emanaban de unas picaras creaturas, a vista de Usagi parecían hadas, volando por aquí y por allá proveyendo el claro a la vista.
– "Son las hijas de la tierra, sólo salen en el día de la fiesta… Ángel" –como orgullosamente le decía a su cuñada– "¿Cuándo veremos tus alas?"
– "¿Mis alas?" –nerviosa no sabía que decir–
– "No molestes más a nuestra nueva hija… Por cierto Antar, ¿Para cuándo tengo noticias de los nietos?" –Nocaut que daba la mamá de Seiya a la pareja– "Ya sabemos que los tendrán… pero bueno conocerlos sería muy agradable"
– "Mam…"–una palabra bastante complicada para Seiya Kou, pues desde "pequeña" era huérfano–
– "¡Querida! No molestes a los muchachos… ¡Jo, Jo, Jo!" –reía con sus rojas y llenas mejillas, era una risa cálida– "¡Oh! Ya está empezando"
Del cielo las plumas de nieve se miraban caer, los niños daban giros en las callejas empedradas para sentir la tersura del hielo en sus caritas.
– "¡Nieve!, ¡Nieve! Seiya… ¡Quiero ir!" –jalaba con fuerza a su esposo, pero este permanecía un poco quieto, hasta que su padre asintió con la cabeza para permitirlo–
La luna veía como el suelo se llenaba de hielo rayado, muy prontamente, ya se le había olvidado por completo sus pesares. Ambos estaban tomados de la mano, como chiquillos dando vueltas en el firmamento níveo. Los padres del Rey de Samsara palmearon la espalda de Aris para que los acompañara e hicieran figuras con la nieve… pero la corrida de la niña tenía otro motivo…
– "¿Cómo es posible que una niña tan dulce pueda ser Nyx?" –poniendo su mano en la barbilla, miro al retirado Rey–
– "Los lobos suelen esconderse en las piel de las ovejas… Anna" –tomó su gran pipa para sumergirle un tabaco de hojas blancas– "Cuando Solaris decalló hace veinticinco años, prometimos que protegeríamos a la estrella de la esperanza… y lo llevaríamos a un lugar seguro."
– "Antar quizá no lo sepa por qué lo sacamos de Solaris y lo llevamos ente el cobijo de Kakiuu junto a sus guardianes…"–prendía la pipa de su esposo escuchando las risas emocionadas de Usagi, Seiya y Aris–
– "Pero la niña celestial le quitó ese poder a nuestro hijo, no soportaba el dolor y la tristeza que provocaría a los corazones de ambos príncipes… El sol y la Luna" –aspiraba el buen sabor dulce de la hierba aromática que transformó en bocanada de humo– "Déjalos ser felices y confiemos en que la fe pueda restablecer la paz"
…
– "¡NOO! Devuélveme eso" –su mirada estaba cargada de enfado–
– "Oh vamos sólo es una bufanda Aris" –reponía su hermano mayor–
– "Pero la hizo Haruka para mí" –Contestó– "No te la presto"
– Mientras la rubia reía uno de los campesinos, cargados de charolas ofrecía deliciosas bebidas de colores llamativos, Serena encantada de una con matiz rosa chillante la tomo– "Hasta el fondo Se-i-ya… ¿O eres un cobarde?"
– "¿Yo? Venga" –cogió una del mismo tono–
Bebiendo, el rico sabor del licor llego a sus paladares, pues sí, era un licor producto de las flores de los cactus que nacían alrededor del mundo.
– "¡Mira Seiya! En el cielo… como brilla Lexus…"
La mueca del pelinegro, ojos zafiro, fue totalmente complaciente, se le venía un momento de las horas del pasado…
*=-=-=-=-=-=-=-=-= ---
Corría veloz con unos pastelillos 'hurtados' del comedor, nadie debía descubrirlo porque era su misión secreta. Luego llegó al jardín del palacio de Lexus, ahí lo esperaba esa niña de cabellera dorada, jugando con una especie de mariposas rojizas. Barriendo el piso se frenó repentinamente.
– "¡Los tengo! Princesa Serena" –envueltos en su capa, que por cierto se había manchado de la pulpa del relleno que traían los colocó en una roca que la pequeña niña Lunar ya tenía vestida con un pañuelo largo de florecitas–
– "¡Wow! Todo se ve muy rico" –sus ojos despedían enormes estrellas del contento– "¿Por qué no me dejaste acompañarte?"
– "Es el deber de un caballero velar por el bienestar de su dama" –en postura erguida decía lleno de galante orgullo–
– "Oye Antar… ¿Dónde están las estrellas que tanto mencionan?" –su cara ingenua miraba al principito–
– "¡Pues en el suelo!" –señaló al campo de flores–
– "No entiendo"
– "Las flores de Lexus se convierten en hermosas estrellas, y cuando se encienden en su máxima expresión en mi planeta nieva… todos los niños podemos todos salir a jugar en las calles y comer los dulces que nacen en el planeta"
– "Entonces tú mundo es el planeta de los dulces… ¡yo quiero ir…! ¡quiero ir!" –su emoción era fuerte–
– "¡Te llevaré! Princesa, y podrás ser la reina de los dulces" –tomaba un mantecado recubierto de pasta de frutas–
– "Sí, sí…"
--=-=-=-=-=-=-=-=-=*
– "Desde siempre has soñado con eso… mi adorada Usagi… no es el planeta de los dulces, pero…"–sus cavilaciones fueron interrumpidas por su esposa, la cual estaba acurrucada a su pecho, mirando el espectáculo que desprendía el cielo; las motas de nieve blanca se coloreaban ante los titileos, formando una aurora boreal, provenientes de las flores de Lexus–
– "Solaris es cómo un planeta de los dulces… Es más… Lo bautizo como el Sol de Miel…"–decía con sus mejillas encendidas, algo emborrachada debido a que la bebida sonrosada era muy fuerte– "Nunca pensé que existieran las hadas y que tú Papá fuera Santa Clos"
– "¡Bombón!" –al bajar su mirada ya la tenía dormida entre sus brazos, su pequeña princesita de sueños tiernos e ingenuos, balbuceaba una y otra vez nuestro Sol de Miel. El padre de Antar le hizo una señal quieta para que abandonaran la fiesta–
–––*
En Samsara ocurría un espectáculo diferente.
– "Kakiuu y Michiru partieron por la mañana, ¿pero que tanto hablaban con tus padres?" –pero la atención de su amado soberano nunca llegaba– "¿Qué ocurre André? Estás muy distraído" –decía Haruka, luego escuchó un fuerte palpitar en su corazón, que la hizo encorvarse de dolor–
–– "¡Lo has sentido!" –la apoyó en él y la observó fijamente– "Tenemos que hacer una visita allá abajo"
Los dos tomaron el camino a donde las almas se representaban con cuarzos, Arian corría por las escaleras de tras de la guerrera de Urano. Pronto abrieron el portón donde descansó alguna vez el cristal del alma de Nyx. Abrieron ambos los ojos para descubrir un como el cristal negro aparecía brotando con prontitud.
– "¿Qué signifi-ca… est-esto?" –el malestar se hacía más profundo en Haruka–
– "Sólo significa una cosa… que Éter ha despertado… y que el sello de Kiimsah se ha roto…"–las palabras entrecortadas de André retumbaron fuertemente en Haruka–
– "¡No puede ser!" –
Voces mixtas en eco se extendieron por él salón.
–"La era de los laberintos está por venir, la luz la enceguece… ¿No habrá fragancia que retenga la oscuridad?… la esperanza murió primero, la fe se romperá en segundo y convivirán por tercero con el laberinto, la destrucción vendrá para poner fin…"
– "¿Quién eres?" –mirando a todas direcciones, la reina de Samsara cuestionaba agresiva–
–"Su peor pesadilla... la luz sombría que se adueñara para siempre de la Luna… ¡Nyx es mía!" –
Las puertas de la entrada a la cavernas de las almas se cerró a piedra y lodo dejándolos inmersos sin poder salir… sus expresiones y sus gritos no fueron escuchados por nadie más
–––*
Por la ventana del techo se miraba claramente la aurora boreal y las plumas frías que parecían pétalos acurrucarse en las esquinas del ventanal aéreo. Seiya acostaba a Usagi en la suave cama, escudriñaba cada facción de esa linda cara angelical. Era verdad, su bombón realmente parecía un ángel que provenía de los cielos. Una caricia tejía su cabello azabache, una mirada intensa azul lo arrolló en sus encantos.
– "¿Mirarás solamente?" –la voz de Usagi era profunda y seductora, un aspecto diferente–
Antar se quedó mudo, un impulso rebelde lo mantuvo fuera de su personalidad, y es que el exótico perfume que desprendía del cuerpo de su esposa lo embriagaba totalmente. Era un veneno silencioso, acosador y envolvente que lo perdía en ella… (N/A: Pequeño Lemon)
Delicadamente besó el cuello de la rubia, sin dejar de perderse en el sabor de su piel, sus labios corrían por el pódium de su amplio pecho, cuando sus manos desamarraban el listón de su vestido. Aquellos senos medianos se situaban manejables a sus dedos, rosaba con fervor los pezones redondos y erizados de la mujer, haciendo que está gimiera deliciosamente… Él no perdía detalles al hacer que su boca degustara el busto de su mujer y Ella no perdía la vista del planeta que se levantaba en los cielos de Solaris.
– "Hazme tuya… Príncipe del Sol, como si fuera la primera vez…"–sonreía al son que sus clamados eran lanzados para Antar. No dejó de acariciarle la cabellera al caballero que la desnudaba con elegancia–
– Seiya intentó mirarla a la cara, creyó haber notado un cambio en el color de los ojos celestes, a unos embebidos en amatista– "¿Usa…?"–pero un dedo acalló sus intentos de preguntarle y aquel bálsamo desconocido lo sumergió más en algo que concebía como pecado–
Ella también le despojó de sus vestiduras, lo provocaba con gestos, toques, palabras carnales en aquél tono de los abismos…
Recorriendo el laberinto de su cuerpo delgado, su boca terminó el trabajo. Ahora la labor recaía para las embestidas tímidas que repartía a la rubia… una tras otra fueron de lo más escrupuloso paseando a un ritmo acometedor… Empapados en un sudor, los suspiros fuertes, la lujuria cabía para los sentidos como un don de dioses… El compás crecía al prosperar las ganas de inmortalizar esa noche eterna. (N/A: Fin del Mini-Lemon)
–––*
– "¡Su majestad Minako! ¿Qué es lo que quería decirnos?–Ami cuestionó con un acento de preocupación, en la reciente llegada de la ex Sailor Venus, al momento que todas las miradas, de las retiradas guerreras que quedaban, se reunían en el destruido palacio de cristal dorado–
– "Ya no soy Minako…"–la vista azulina que poseía estaba trasformada en un pantano profundo…– "Profesor Kou es hora de poner en marcha el plan… espero que con el ADN que Kiimsah nos ha conseguido, tengamos éxito…"
– "¡Ragnarok!, ¿No es eso peligroso?" –Cuestionaba la pitonisa, de cabello albino–
En ese momento el contexto cambiaba drásticamente… Ragnarok comenzó a mirar en todas las direcciones… paseando su culebreo tocado de vigas delgadas de metal, que caían entre sus cabellos, campaneando en el repiqueteó...
–"Ragnarok… ¡las voces!"
–fue un murmullo fuerte que la descolocó de sus ideas principales–"¿Seren?"–giró su cuerpo al negarse la visión– "¡Tú estás…!"
– "¡Ayúdame Minako! ¡Las voces piden mi auxilio…!"–la niña de cabellos castaños parecía turbada, con las manos en sus ojos, rindió sus rodillas al piso, tras de ella estaba un hombre de cabello blanco con luceros profundos y rubíes– "el fuego… los quema…"
–"¿Éter?" –un exclamación desconsolada provino de Ragnarok–
– "No, Lexus… Vendré al inicio de la época del laberinto… pero no seré yo…"–tomó entre sus brazos a la pequeña de rizados cabellos, esta se transformó en una adulta– "La oscuridad está por llegar, tienes que destruir Jera, por que los mensajeros… ya han muerto"
Miles de imágenes se cruzaron por la mente de Minako; La luna cubierta por sangre, y oscuridad, el cielo ennegrecido, unos hermosos vitrales violetas consumidos por la maldad. Se Sobresaltó al entender aquél mensaje.
En ese instante despertó Ragnarok, sus pensamientos quedaban en la inanición–"En milenios no había dormido… se supone que no puedo soñar…"–mirando su alrededor, cada puerta, cada libro… recubierto de sangre, unos cadáveres invertidos, con la cabeza apuntando al suelo, estaban pegados a las paredes del templo, los reconoció con facilidad–"Ami, Taiki, Michiru, Kakiuu, Rey, Bellum, Ermir, Inna, Reima, Hotaru, Araz, Zev, Lune, Soliel, Maddox, Sashi…" –sus dientes cascabelearon– "NUN" – Inhaló oxigeno pero el fétido olor condujo a revolvérsele el estómago. Dibujándose la silueta de la mujer tras el velo eterno que tejían los gusanos de seda, su chal volaba sobre su cabeza, semejante a su cabello adornado por hilos metálicos que para muchos asemejaban serpientes, su piel escamosa poseía un brillo reptil, reflejándose ingenuamente. Con una esfera negra en su mano huesuda, su cuerpo escuálido tiritaba y el rostro estampado por la natural palidez traspasó la cortina, desfiló bajo los gusanos de seda, sus zapatillas se manchaban en el carmesí mixturado que chorreaban las paredes. –"¡HIJO! ¡RESPÓNDEME!" –gritaba sosteniendo la cabeza de Nun, las lágrimas le brotaron cayendo al piso– "Fuimos sobrevivientes… Prometiste por tu padre que la protegerías… ¡TODOS LOS PROMETIMOS!"–Miró al techo, eran diálogos escritos con el rojo de la vida, en idioma de dioses… "Sellemos el pacto con sangre… ¡La princesa del Universo! En ella nada tendrá un sentido claro. ¿No habrá villanos ni héroes?, ¿pero lo creerán?, nada obtendrá lógica y si la concibe será arrebatada" "He dado gato por conejo…no saben lo que les espera en el helado verano cuando observen el poder nebuloso devorando los fragmentos de la princesa de la Luna. Aquella estrella de cinco picos, con brillo tornasol está fuera del camino… No habrá fragancia que retenga la oscuridad… la esperanza morirá primero, la fe se romperá en segundo y convivirán por tercero con el laberinto, la destrucción vendrá para poner fin…"
Una voz cavernosa releyó el final del escrito.
– "La esperanza morirá primero" –su túnica blanca relucía a los ojos de la mujer que cuidaba las dimensiones– "la fe se romperá en segundo" –con pasos suaves, quietos, danzantes y seguros caminó hacía ella– "y convivirán por tercero con el laberinto, la destrucción vendrá para poner fin…"
– "¿Tú eres…?" –la oración ya no se postraba segura, ahora ella estaba presa del pánico. Quitando las caricias de su primogénito, escondió la esfera tras su ropas– "Queridos Gusanos, es hora de que se conviertan en mariposas…"–apuntó los invertebrados verdes, que hizo desaparecer del templo al alzar su mano libre– "¡Nunca tendrás el poder de los gusanos!"
– "Creías que estaba interesada por esos… recuerdos de Sigvard" –en susurro sonaba su risa– "No, mi estimada Minako Aino del milenio de oro… Vengo por cierto objetivo y a preguntar, cuál es la razón por mentirles sobre Nyx… Digo, que todo el tiempo siempre ocultaron a Serena… ¿y también dónde está la niña celestial? Esa estrella tornasol… otra mentira…"
Ragnarok contempló su alrededor, todo era ruina, defunción, dolor y tristeza. Estremeciéndose alzó la esfera negra, recordando el sueño. En definitiva… sabía quién era él y no le daría el privilegio de tener la oportunidad de saber el plan primordial que había forjado cada uno leyéndolo en los libros. Fue fugaz el destello que emitió el objeto redondo, luego de cuartearse, derramaba una sustancia acuosa de color transparente por las grietas. Al caer el líquido en sus manos la quemazón corría a sus brazos y de sus brazos al resto del cuerpo, desintegrándola con voracidad, lloraba con amargura… Los libros y las puertas ardían al son de las flamas. –"Jamás sabrás como rescataremos a Serena, ella no volverá a ser Nyx"
– "Lo sé. Desafortunadamente, mi apreciada Ragnarok… tú eres la fé…y tengo el placer de ver como se rompe" –se tocó la máscara de cerámica– "Pero no deseo la destrucción… me quedaré con el laberinto así jamás me quitaran a Nyx" –desprendiéndose la careta un poco, encajó su mirada bruna en la mujer– "La era de la oscuridad vendrá… estaré complacido de beber la sangre y comer del cuerpo de Nyx, ¡ella ya es mía…!"–el énfasis se sintió en las cuatro palabras finales, un acento relleno de seducción y pedantería. Su capa clara voló al girar su cuerpo dejando que ella se calcinara en conjunto a cada texto–
El pequeño mundo se demolía, atravesando fuertes grietas que supuraban lava y Él concluyó. –"Poco a poco se ven cumplidas mis metas, Raganrok… Así se declarará el final de sus tiempos. Títeres, todos fueron, son y serán mis marionetas…"
–––*
Primero de enero:
El día de ayer fue de lo más extraño para Antar, apenas recordaba pequeños fragmentos de lo que había ocurrido. Frotándose constantemente la frente veía a Usagi poner las maletas a la entrada del portal y despedirse de sus padres. Realmente la luna había anulado su voluntad, ahogándolo en ese perfume venenoso… ¿Había sido su bombón de siempre? Una mano cálida se estacionó en su hombro izquierdo, dándole palmaditas.
– "¿Pasa algo hijo?" –el gesto alegre de siempre en sus rosados y rellenos cachetes–
– "Sí, no es nada, pensaba que extrañaré Solaris y a ustedes…"–no mentía, solo recubría con verdades la preocupación punzante en su cabeza–
– "Seiya, sí no te apuras llegaremos tarde a la fiesta de bienvenida en la Universe House" – un regaño al estilo de la rubia–
– ¡Sí, ya voy! – abrazó a su padre, a su madre y a su pequeña hermanita que estaba hecha un mar de molestía por que se iba– "había jurado… que en un momento vi su cabello oscurecerse y sus ojos cambiar de tonalidad a unos violetas…"–sacudió ese pensamiento y tomó la mano de su bombón–
– "¡Cuida al Ángel! Sólo así te perdonaré que te vayas hermano" –cruzada de brasos, aleteaba rudamente sus tranparentes alas de libélula–
Se despidieron nuevamente, pero una obligación mayor demandaba regresar a casa, una vida normal los esperaba y una gran conmemoración de año nuevo en la mansión universal también.
–––*
Luego de unas horas la celebración estaba en su apogeo, por ahí andaban Mamoru y Sashi-Ceres, el recién llegado Sigvard, Minako, Ami, Makoto, Rei, Michiru, Kakiuu, Diamndo, Yaten, Taiki y algunos otros más que preguntaban de su experiencia. Usagi les contaba del planeta de Solaris, siempre refiriéndose a él como el mundo de los Dulces, estaba resplandeciendo de felicidad…
Una voz los azotó a todos, luego de largos cinco meses de no verle.
– "Están celebrando mi regreso…"–sonrió un pelirrojo a todos, se veía muy repuesto–
– "¡Lexus!" –exclamó la princesa de la luna, la que se miraba más feliz que cualquiera en el patio de la Universe House, llevaba unas manzana en su mano. Corriendo a él lo estrechó fuertemente–
– "¡Calma mujer…! que me desharás con tus abrazos"–dijó arrogante y sin apartar esa agria expresión que siempre tenía–
– "¿Qué tal estás? Lexus" –Preguntaba Seiya dándole una palmada en uno de sus brazos–
– "Mejor… espero no te retractes de tus palabras… Seiya. Y lleves al altar a tú querida niña… para mí" –retaba a la mirada del pelinegro, con esa potente pedantería–
– "¡Oye!, estarás muy viejo para ella" –le contestó sin darle importancia a aquellos deshelados rubíes prendidos en fuego–
– "¡AHH! Eso no importa en estos momentos… Pocky, vamos por comida, de seguro este tonto no se ha alimentado bien… Por ahora comete estas manzanas"–le puso el par de frutas entre las manos y jaló a Seiya en a la mesa de aperitivos–
– "¿Repuesto?" –indagó Sigvard a su colega Lexus–
– "Más de lo que te imaginas… ¿quieres una?" –le señaló ambas frutas al levantarlas con cuidado dejando al castaño claro elegir, entonces le lanzó la mas roja y él se quedó con la que tenía algunas pecas–
– Dándole una mordida a la manzana, se estremeció el príncipe de Melodiam– "¡Waaa! Está agria… ¡qué raro!"
– "la envoltura nunca define su lucidez" –mordió el fruto rojo sin quitarle la mirada a Serena, siguiéndole cada movimiento– "Hay frutas a las que debes saber dejar madurar, para que su sabor sea exquisito"
----x-------x-------x-------x -------x-------x-------x-------x-------x-------x-------x-------x----
Próximo capítulo: Capítulo 26 -Éter y Nyx-
Nyx no comprendía lo que ocurría en su corazón… pero el beso, que ella misma le dio a Lexus la sacaba de sus casillas. Sus pensamientos giraban en torno a él y la verdad… es que había dejado de ser Usagi Tsukino, Usagi Kou y Serena…–"Éter, ¡llévame a tu lado!"– suplicaba, ella era Nyx, no existía ya duda–
– "¡Para mi será un honor Nyx!" –la cargó entre sus brazos, escondidos en la noche huyeron–
----x-------x-------x-------x -------x-------x-------x-------x-------x-------x-------x-------x----
No haré preguntas, mejor se las dejó a ustedes….… OHHH!! Dioxxx!! Esto se pondrá de color hormiga n.n
No se pierdan el próximo capítulo…
-Si no entendieron algo pregunten ^..^
Siento no dejarles contestación… pero han visto que he tardado en subir caps, pues he andado atareada. Sin embargo les contestaré por privado.
Muchísimas gracias por sus excelentes Revs a todas y por el apoyo incondicional que recibo de ustedes, estén o no estén por ahí en los Revs!!
Niku Black: Sandya Moon Kou: Mizuki-chan24: Lilupixie: cyratan23: malkav-iztli: Megumisakura: Srita. Rossy Kou: Selene-silk: Karina Natsumi: chikita22bkou: Drixx: Haruka-chan27: Love-Moon: Paulysa: senshi Saturn: Serenalucy: DKVV: Kayleigh More: Nina: serenity2202:
Si alguien se me olvido díganmelo ¡porfis! Y si lo estás leyendo y no te encuentras en las listas de agradecimientos pues déjame un rev o enlístame en tus favs, pues me encanta que me pongan sus comentarios, opiniones y quejas XDDD.
