Todos los derechos de Sailor Moon y sus otros personajes son Propiedad de Naoko Takeuchi/Kodansha, TOEI Animation

-=GANADORES=- (P R E M I O)

Primer Ganador: Malkav-iztli (Cap. 23 -la línea de mercurio-)

Segundo ganador: Mizuki-chan24 (No definido aún)

Tercer ganador: Kayleigh More (Cap. 25 Sol de Miel)


¡¡FELIZ AÑO CHAMACOS!!

Por fin sólo dos caps más para la recta final de La Princesa del Universo, luego de largos meses y pasar el año n,n (Malkav me decía… "Viejos tiempos, ¿no?" Recuerdo muy bien que se enloquecía con los cambios y ahora me comenta que ya se ha curado de espanto)

Malkav_Iztli, Gracias por la valiosa amistad que me has dado, escuchándome por horas y horas y horas… hablar de todas mis locas ideas. Al igual que Cyratan, Serenity 2022, Keyleigh More y DKVV. Ustedes han sido la base de continuar en este fic, luego de desear aventarlo por la basura miles de veces, el ánimo que recibo de ustedes me reconforta.

Gracias por su infinito apoyo y por las peticiones de publicar mi fanfic en otros lugares.

Como SMF y SMFU A Cyratan y a Joy,

Por ahí en esos foros nos estaremos leyendo.

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-TERCERA TEMPORADA-

LA PRINCESA DEL UNIVERSO

*CLAROSCURO*

*CAP. 28 LA APERTURA

Luz, Oscuridad y Claroscuro *

(Autor: Xandria Título: Kill The Sun)

i am down at the water

(Estoy abajo en el agua)

my bare feet are numb

(mis pies descalzos están adormecidos)

and for aeons now nothing seems real

(y por eones ahora nada parece real)

En capítulos pasados:

XX-XX-XX-XX

Universe House. La casa de las majestades, dotada de todo lo que se requería, alimentos, música, información, habitaciones cómodas, una sala de juntas y sirvientes robóticos construidos por el inteligente Reima, dónde también, cohabitaban los príncipes, se entendían, estudiaban, dormían, tomaban parte de sus alimentos y pues… se echaban chascarrillos para hacer más llevadero el rato. Precisamente en esa mansión, tenían una visita, una lo suficientemente esperada, pausándola para un momento oportuno. Eideard, el solemne monje, príncipe de Aryanê, elegidos por sus cualidades, no por herencia, se hallaba sentado al extremo de Hávarður, luchador incansable de las verdades, inquebrantable de los secretos y caballero de cruzadas.Ambos a espera de cualquier cosa que ese ser pudiese decir.

– "Ya deben conocerme, por mi informante" –comento en tranquilidades señalando al gato melaza, que reposaba en sus pies, ese joven de resplandecientes gemas azules– "Soy Yūyake Chiba. Primogénito del milenio de plata. Antes que nada, mi agradecimiento príncipe Hávarður, usted removió las puertas del tiempo para permitirme entrar a este" –En caravanas de correspondencia y respeto, el joven hijo de Serenity, se comportaba como todo un aristócrata–

– "¿La has encontrado?" –sus redondas platas permanecieron encerradas sobre la indagatoria–

– "Su majestad Eideard. Usted no conoce el futuro, pero tampoco yo sé del pasado.Ella es la clave, mi amor por ella es tan inmenso, soy parte de ella, como ella parte de mi…Tantos secretos ocultos a placer de preservar un milenio de plata que tiene un seguro fracaso, desde antes que yo apareciera en las vidas de mis padres" –sus palabras imputadas en suficiente franqueza, azotaron en los oyentes un congelante dolor– "También debo gratitud al preservar celosamente los secretos ante todos los demás, es de importancia no dejar que nada cambie para el futuro…hasta llegado su momento. Odio ser el protagonista de los sufrimientos de mis padres, pero sin ellos no encontraremos a la Princesa del Universo"–

– "Hablas como si supieras demasiadas cosas…" –su tono escabroso, encunaba en sencillas palabras, el reproche de que ese chico deseaba ocultar unos detalles. Pero Hávarður era el menos indicado para hablar de ello

– "Disculpe usted mi osadía, Señor de la Locomoción de las estaciones temporales… Usted más que nadie tiene mis respuestas, se las tragara, lo aseguro, porque pende de un hilo revelar información clasificada ¿o me equivoco?"–simplemente era un genio con las palabras, al menos con la que debía profesar en momentos serios–

–"Sabias palabras Joven príncipe" –contesto Hávarður– "Lo que aun no comprendo es el por qué trajo a la pequeña hermana suya a estas contiendas"–refiriéndose a Chibi-Usa–

–"Es mi hermana, acaso cree que la dejaría ser expectante de la destrucción de mis padres y el milenio de plata. ¡Por supuesto que no!" –con seguridad y sobriamente enfatizó– "La quiero sobre todas las cosas, a pesar de que piense que soy un torpe, vanidoso y simple."

– "Es tan parecido a sus padres, sin duda" –Argumentó con un dejo de calidez el soberano del tiempo–

– "Cuando la identidad de Sailor Demeter sea realmente descubierta, comenzarán los sucesos. Por mi honor que no dejaré que nadie se interponga en ellos. Mataré a todo aquel que se interponga, ¿Lo han escuchado?" –con furia clavo sus prendados zafiros a la auditorio que lo escuchaba, ellos no lo contradijeron, inclusive firmaban con sangre su propuesta asesina– "Mi amor por esa mujer es tan grande, soy parte de ella, como ella parte de mí, ella será y es la clave. Pero su paradero yace en lo incierto"–sonrió ante el agradable sabor de sus prudencias– "Ellos no conocen el futuro, pero tampoco yo sé del pasado." –pensó luego– "La Nyx y El Éter… ¿De qué lado estarías? ¿Luz u Oscuridad? Deberían apostar a la oscuridad…"

XX-XX-XX-XX

– "¡¡¡Ahhhh!!! Llegué tarde en la mañana… me obligaron a limpiar las ventanas del salón pero aquí esto…. ¡Oh por los cielos! Heaven & Hell" –no cabía duda que ese chico era Yuya-Kun, que hacía su aparición en su respectiva carrera-barrida– "¡Quiero un autógrafo! ¡Lexus eres lo máximo!" –animadísimo hacía expresiones emocionadas, en tanto Hávarður lo observaba fijamente sin creerse el comportamiento del joven–

– "Usagi-san nos comentó que eres bueno tocando guitarra y cantando… no te interesaría formar parte de la banda" – Hávarður atacó con seriedades al chico, sentía la necesidad de tenerlo cerca ya que no confiaba en totalidad en sus intenciones

– "¡¿QUÉEEE?!" –admiradas las chicas por el ofrecimiento–

– "Yo que usted no pediría eso…" –la castaña estaba ruborizada y nerviosa, pero su deber era advertir el problema que sería tener a un irresponsable como Yuya en la banda y sobretodo que algún día él regresaría a su tiempo– "Es que Yuya-kun es…"

– "¡Oh no!, ¡gracias!, Mi ma…" –por poco metía la pata, si no fuera por las furtivas miradas de las Sailor hubiera completado la frase mamá– "Mi manera de tocar es mas como Seiya Kou, él me enseño… en sus videos hágalo como una estrella… –se dirigió a Usagi y le dio tremendo apretón– "¡Feliz cumple!, Usagi-sama. Acompáñeme al salir de clases, me gustaría mucho invitarla a comer… y no se acepta un NO por respuesta." –

XX-XX-XX-XX

– "Principe Antar ¿Amas a mi madre? Se sincero… ¡Te lo ruego!" –le suplicó–

Seiya se atragantó un momento, luego decidió ser honesto con el chico– "Con toda mi alma… Daría todo por verla feliz… Ni el universo entero podría ser cuenta de lo que siento por ella…" –esperó el regaño, espero la agresión–

– "Me alegra oír eso… Me alegra Papá…" –se arrojó a los brazos de Seiya, llorando en caudales–

– "¿Papá?" – expandió sus ojos zafiros asombrados–

– "Sí, eres mi padre… Soy hijo de Usagi Tsukino y Seiya Kou… de nadie más" –Sonrió desenlazándose del príncipe del sol– "Haz feliz a mi madre… ella está sufriendo, sácala de sus dudas… amala, como siempre."

– "Yuya…" –no lo creía, verdaderamente no lo creía–

– "Solo una cosa, tu estas decidido a formar una vida junto a mamá, no quiero decírselo por el miedo de verla obligada a cambiar sus decisiones, sólo te pido que… la ayudes no la forces" –el chico lo miraba como un niñito, pidiéndole que cumpliera el sueño más grande de su vida– "¡Papá… te quiero!"

– "¡Hijo!" – Sonrió, este nuevo descubrimiento recargaba sus esperanzas–

Seiya no sabía cómo, ni por qué había tenido un hijo con su amada princesa. Yuyake no quiso revelarle información. Insistía que los acontecimientos que había revelado ya eran graves, pero tenía que evitar cualquier interrupción de su nacimiento y del sufrimiento de su madre. Al menos por esos instantes, guardaría los demás secretos. Pasó una tarde junto a su padre, platicándole pequeñas cosas de su infancia. Pero cada vez que preguntaba que trato recibía de Endymion, él lo evitaba.

Endymión odiaba a Yuyake por ser hijo bastardo, por mantener a la Neoreina pensando en su "verdadero amor" y por una razón más… una razón que le dolía en el alma…

Y la razón que le lastimaba era que él chico era la encarnación de Erebos, un ente que estrujo los cambios en el pasado y al cual no podía matar por tres razones; La primera el inmenso amor que le tenía a Serena. La segunda, el colosal poder de Yuyake. La tercera, contenía la información de la verdad con respecto a un futuro que quedó borrado sobre Serena, Nyx… El verdadero amor de Nyx, el amor inmaterial e insano.

La ofuscación de Endimión, los enfados, la ira y el resentimiento le hacían vulnerable, tomando posiciones agresivas de las cuales en la vida creyó poseer, sin embargo tenía que hacer algo y algún día, con ayuda del claroscuro contemplaría la salvación del universo.

XX-XX-XX-XX

– "¡Seise! ¿Dónde has estado todo este tiempo?" –preguntó Sashi a su hermano mayor– "¡Eres raro!, Siempre te desapareces…"–

– "¡Pues te tengo una buena noticia hermanita!, mira" –encendió el aparatejo que cargaba en sus manos, dándole señal–

En el monitor se apreciaba Sailor Zarya, más madura, con una dulce sonrisa –Mis príncipes, es la hora de regresar a casa, ya todo ha terminado… sus padres los esperan con ansias–

La pequeña princesita salto de alegría, lo habían conseguido – ¡Entonces, vayamos al palacio de Solaris! Quiero jugar con el gato Solaris y poner todos estos recuerdos en mi cuarto–

– "¡Ándale pues! Alista las cosas, Nun, Araz, Doxy, Zev, Hotaru, Reima y sus hermanos están por llegar"–era el más contento de los dos– "¿Enserio… no debemos quedarnos a ayudar?" –sentía algo de nostalgia irse–

– "Lo prometo mis Príncipes, esta no es batalla para ustedes" –otra voz arrebató el comunicador en el futuro–

– "¡Hermanos!, Tengo que contarles… La reina Selene me regaló a Bastet…"–la imagen de una niña con gafas gruesas y cabello trenzado se revelaba en el comunicador–

– "¡¿SEREN?!" –gritaron emocionados los dos, un motivo más para regresar, pero Seise definitivamente tenía cosas en la cabeza que guardaba para sí mismo

La luna veía como el suelo se llenaba de hielo rayado, muy prontamente, ya se le había olvidado por completo sus pesares. Ambos estaban tomados de la mano, como chiquillos dando vueltas en el firmamento níveo. Los padres del Rey de Samsara palmearon la espalda de Aris para que los acompañara e hicieran figuras con la nieve… pero la corrida de la niña tenía otro motivo…

– "¿Cómo es posible que una niña tan dulce pueda ser Nyx?" –poniendo su mano en la barbilla, miro al retirado Rey–

– "Los lobos suelen esconderse en las piel de las ovejas… Anna" –tomó su gran pipa para sumergirle un tabaco de hojas blancas– "Cuando Solaris decayó hace veinticinco años, prometimos que protegeríamos a la estrella de la esperanza… y lo llevaríamos a un lugar seguro."

– "Antar quizá no lo sepa por qué lo sacamos de Solaris y lo llevamos ente el cobijo de Kakiuu junto a sus guardianes…"–prendía la pipa de su esposo escuchando las risas emocionadas de Usagi, Seiya y Aris–

– "Pero la niña celestial le quitó ese poder a nuestro hijo, no soportaba el dolor y la tristeza que provocaría a los corazones de ambos príncipes… El sol y la Luna" –aspiraba el buen sabor dulce de la hierba aromática que transformó en bocanada de humo– "Déjalos ser felices y confiemos en que la fe pueda restablecer la paz"

Pero la fe se perdió en segundo…

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now it's hard to hold sight

(Ahora es difícil mantener la vista)

through your soft eiderdown

(a través de su edredón suave)

but i still got my hands on the wheel

(pero yo todavía tengo mis manos en el volante)

En el viaje temporal de Hotaru, Reima, Luna y Havardur:

–Llamó al príncipe de Dormód que estaba ahí– "Te enviare un poco más atrás que a Yuya-Sama, debes reunirnos y proclamar que vallamos por Antar…"

– "¡De acuerdo!" –contestó el de ojos diamante, sintiendo que el locomotor de los tiempos le ponía un papelito en una de sus bolsas, él que sacó prontamente– "¿Qué es esto?" –lo leyó– "Esto es trampa" –giró sus ojos a la sailor del trueno–

– "Prefiero que sea en el momento preciso, es un acuerdo… Eso es parte de tu propio mensaje, que tengas un buen viaje Dimando" –cerró los portales enfrascando al príncipe fuera de esos tiempos.

Su viaje llevó a Dimanodo veinte años antes del año bisiesto actual, podía admirar las columnas de piedra que circundaban en el recinto, después de todo lo habían planeado bastante bien, tuvieron que esperar cientos de años para sincronizar el perfecto momento de terminar con eso. Por un instante las ideas que flotaban en su cabeza se detuvieron al filo de sus pasos. Pensar en Makoto le debilitaba a granel… ¿podría él darle la vida que necesitaba? Debajo de ese escrupuloso hábito de malvado, de haber hecho estragos en la Tierra, él también tomaba un papel sumamente importante en la paradoja. Suspiró alentando a las piernas a dar pasos, para recorrer el arco del pórtico. Adentro en la enorme sala circular, llena de estantes con libros y pequeñas puertas lo esperaba su destino. También estaba él, uno de los que intervenían en el plan, más joven que Endimión, tan viejo como sus hermanos, un hombre de treintaisiete años, le saludó entre los velos del trono de Jera, que luego elevó con delicadeza, inquietando el manto que tejían los gusanos para acaparar la atención de Dimando.

– "¡Bienvenido viajero!" –dijo–

– "¡Antar!" –dio un paso hacia atrás, entablando el sarcasmo enseguida– "¡tú estabas muerto!" –No tenía por qué llenarle de sorpresas al príncipe de Dormód, en ocasiones jugar guasonamente los colocaba en la descarga de sus fuertes emociones, del peso que llevaban en sus espaldas.

– "No del todo. Digamos que Endimión, Selene y yo nos enteramos de cosas muy interesantes… Así que nos tomamos del tiempo" –Sonrió a diente pelado.

Los luceros diamante del príncipe de Dormód se expandieron. Admirando la imagen que estaba frente a él, comprendiendo lo mucho que ambos dejarían atrás, el dolor a que se someterían, la majadería constante de jugar en un pleno de arbitrariedad–"¡Vaya! Debo decir que declarar tu muerte y ser yo el que viajara al pasado ha funcionado"– volvió a blufear.

El Rey del sol cruzó la pierna, cuando escuchó un ruido retornó a muescar el gesto placentero– "Llegaron nuestros invitados. Dimando"

Por el enorme portón del palacio de Jera entraron Bellum, ya un cuarentón; cargando en su espalda al inconsciente Havardur de carátula joven y una leona blanca con un pequeñín de brazos echado a su lomo, cubierto con una frazada.

– "¡Fue difícil traerlo!" –masculló el moreno oscuro en sonsonete enfadoso– "Sí no es por la habilidad de Sortija… estoy seguro que Havardur nos enviaría a la prehistoria"

– "¡No te quejes tanto Bellum!, ¿estás chocheando?" –burlándose la felina, podía mirar la negativa del de piel azabache para la pregunta chusca de ella– "Ponlo en el piso para despertarlo yo, mientras trae a Ragnarok y a la esfera oscura"

Bellum descendió de unas escaleras a una especie de sótano, la oscuridad le permitía sumirse en las perspectivas de las llanas horas que vendrían.

Sortija Star colocaba al pequeño a un lado del caballero del tiempo, si permitir que el frío cuarto le helara la carita, le tapó bien. Luego despertó a Havardur con un golpeteó travieso en la nariz del joven.

Antar sin resentimiento miró a conciencia al joven Havardur, le tomaría tiempo la charla, pero apostaba que la entendería– "Sabes que su alteza Serena es Nyx. ¿Verdad?" –Se levantó del trono, acercándose al príncipe de cabellos duraznos–

– "Lo sé… Despertaremos a la Princesa del Universo, ella nos ayudara contra Kiimsah antes de que Éter… y…"

– "¿Y qué más?" –Indagó con intriga, clavando los zafiros maduros en Dimando, en la orden de que no dijera nada al de ojos miel, mientras que el caballero se levantaba del piso– "¿Destruir al Éter?"

– "Sí, eso… supongo" –entablado en dudas, después de tantos años de cuestionarse, por qué no aparecía el mentado Éter, de que algunas de las visiones del futuro fuesen tan borrosas y que pequeños detalles brotarán a borbotones con repentina desazón–

–"Historia muy gastada, Havardur. Verás, Éter no es el problema. Yuyake es quién realmente nos dará dolor de cabeza a conjunto de Nyx" –Aclaró su garganta, luego suspiró con un penetrante dolor en el pecho–

–"¡Es tú hijo y la mujer que amas! ¡Por los cielos!"–Exclamó sin creerle Havardur, parecía que en algún momento el hombre, que se llamaba Seiya, estuviera en contra de su propia felicidad–

– "¡Lo es! y Amo con toda mi alma a Serena… Daría todo por verla feliz… Ni el universo entero podría ser cuenta de lo que siento por ella… Así que de igual condición a su adversidad y por lo mucho que amo a Serena y a mi hijo no sería capaz de hacerlo y la lucha sería inútil, por ello les daremos lo que quieren… ¿o a caso no lo interpretabas Príncipe Locomotor del Tiempo?"

Havardur sacudió la cabeza al escuchar el paradigma que planteaba Antar – "No trataremos de reanimar la maldad de Nyx… queremos la escancia que traerá el equilibrio al Universo"

– "¡Imposible!" –Sostuvo la Leona, mordisqueando su pata por la comezón– "Sabes que las dimensiones que se han creado, sólo son líneas temporales que se niegan en morir, la razón por las que tus visiones se han desviado, y esas nos han dicho mucho…"

– "Pero hacer que surja la malquerencia de Nyx es…"–se quedó sin palabras al intentar comprender la metáfora que deseaba formular el grupo–

– "Havardur" –intervino nuevamente Sortija para el desorbitado príncipe del Tiempo– "No tenemos más que hacer, encerrarle en una piedra poderosa como lo intentamos en Samsara no resultó en nada… llevarla fuera de la dimensión tampoco, sellarla en varios cuerpos, dormirla entre épocas, hacer uso de la razón hablándole desde nuestro corazón. Todo, hemos intentado todo. Viajar a la época dónde se formó es inverosímil, por qué se ha esfumado. Recuerda sólo esto… Ella es la princesa del universo, la Sailor del Cosmos. La que controla en totalidad el Universo y lo que existe en él."

– "Sin dudarlo tenemos la ventaja de que Jera es la parte inaudible, sin efectos de tiempo e invisible, sin embargo no invulnerable…El trono de Nyx. Te hemos traído aquí para iniciar la destrucción. Havardur" –Citó Antar con extrema cordialidad. Muy a pesar del dolor que le causara, muy a pesar de todo. – "Dejando que las cosas sucedan como deben de suceder"

Bellum subió las escaleras, de antemano se podían escuchar las fuertes zancadas de sus pesadas piernas en conjunto de unas delicadas. Al asomarse la silueta oscura de dos personajes. Ragnarok, dígase Minako Aino, acarreaba un objeto redondo de color negro que cabía perfectamente en sus manos.

– "Nosotros no podemos exponernos a que las vibras de las irrupciones en los cambios temporales nos bloquen la mente y las emociones"–Mentó Antar, avecinándose a Bellum– "Por ello mandaremos a esa niña, de ahora en adelante será la Estrella Tornasol… Ella se encargó de quitarme el privilegio de ser la "Esperanza" que todos buscan, por mi propia petición, para evitarme la pena y el dolor"

– "¿Cómo te atreves? Antar… ella es sólo una inocente" –Precisamente la chica no estaba en los planes que le habían planteado Endimión, Selene, Seiya, Sortija y Bellum–

– "No es la única inocente que sacrificaremos por el bien del Universo. Está una joven que una viajera de Dimensiones, Reyho rescató del vientre de la princesa Serena… Z.E.R. a la que le devolvieron la vida y que la historia la hizo la llave de Kiimsah, al igual que la Estrella de la Esperanza" –Testificó Minako– "Sin embargo, su función primaria es anclar a las Almas de una dama que se aclamará Ceres y de Selene, el principio de derribar los alter Egos"

– "¡Por todos los Santos! ¿Antar?" –Sollozó Havardur–

– "¡Está bien!" –mirando al piso, procuró con voz sumisa y melódica el pelinegro– "De igual manera, Z. E. R. comparte una afinidad con la niña celestial"

– "Endimión, Selene y nosotros estamos de acuerdo" –Bellum ratificó las dudas de Dimando – "Tenemos también tres cartas sobre la mesa. Lune, Soleil y esta esfera"

– "¿Quiénes son ellos?" –Havardur, sentía el padecer de no saber lo que pasaba a su alrededor–

– "Unos chicos de mi Dimensión, hijos de Zer y Lexus. Sin embargo ellos ya saben que su objetivo principal es atraer a Yuyake a un estado de comodidad y confianza. Si la Princesa Serena llegará a morir, ellos se encargarán de mantenerla con vida" –Aseveró La leona conduciendo a la duda a Havardur–

– "Sí es tan peligrosa, sólo debemos acabar con la vida de Usagi Tsukino" –fue la expresa razón que alumbró en la mente del caballero del Tiempo–

– "No es tan fácil Havardur, una vez que ella muera el ciclo comenzará de nuevo y cada vez que reencarna, tiende a volverse más poderosa. ¿Por qué crees que Kiimsah la asesinó? Y aunque buscamos de todas las maneras posibles evitar la muerte de la Princesa Serena en el milenio de plata, tampoco funcionó. Este es el tiempo adecuado, cuando se ha vuelto más frágil" –Aclarando el punto Minako, desempañó una de las vacilaciones, aún quedaba la otra–

– "¿Y la esfera?" –Cuestionó de nueva cuenta Havardur–

– "Esta destruirá Jera… habrá una cosa interesante, cuando sea destruida, por fin esa muchacha tendrá las suficientes palabras para habar de la verdad de los hechos y el valor para darnos un milagro." –Aseveró el pelinegro, de calmados zafiros–

–Minako, caminando al lugar del pequeño que estaba dormido en el suelo– "Ahora que sabes lo suficiente. Dimando, es hora de que tú te esfuerces para depositar tu alma en este pequeño…"–le zafó la cobija, sin dudarlo la fisionomía pasaba igual a la del príncipe de Dormód– "y los recuerdo que no impliquen esta reunión, pues necesitaremos de tu ayuda para que te muestres como aliado de Yuyake. En pocas palabras será como si estos planes nunca hubiesen sido citados…"

Dimando no rechinó dientes, él sabía desde un principio que aquella encomienda incluía su suicidio y en pocas palabras ser uno con el muchacho. En cuanto Havardur hiciera ese viaje para supuestamente salvar a la Estrella de la Esperanza y darle creencia a Nyx de salvarla, Yuyake se esforzaría de sobre medida a cambiar el asunto y Dimando desaparecería del tiempo escolar en Juuban, de las Sailor Scout. Entonces se le vino la imagen de su amada Sailor Jupiter. Quizá… si ella pudiese comprender alguna vez lo mucho que su corazón la amaba, lo mucho que sus dudas le consumían cada partícula del cuerpo, ¿podrían ser felices? ¿Acabar con todo? En el instante de que sus cavilaciones temblorosas trascurrían por las neuronas de su cerebro. El peligris se meció lentamente, miró a Havardur escuchar las últimas instrucciones, donde le decían que debería prevalecer en Titán durante dieciséis años al cuidado del nuevo Dimando antes que despertara, el nuevo príncipe de Dormód creería entonces, con ayuda de los recuerdos impuestos por Dimando, que ese sería el punto de reunión con Havardur.

Al caballero del tiempo le explicaban la razón de seleccionar a Hotaru, Luna y Reima, el momento, la hora adecuada de viajar al futuro. También lo mucho que debía esforzarse por hacer las cosas bajo las creencias, actitudes de todos, guardar el secreto de la reunión y lo elemental que era alearse con Setsuna. Luego de toda la explícita misión que encomendaban, debía reunirse con los chicos en dieciséis años y dar las instrucciones para ir por Antar como les pediría Dimando, en nombre de Yuyake, cuatro años antes de lo que se había pensado.

Asiendo su cabeza hacia atrás, su cabello grisáceo se declinó en la pared, el príncipe de Dormód, dio vista una y otra vez al niño, no había duda que ese muchacho no era un alter ego como él, incluso sostenía la bandera primaria de su talento. ¿Qué tanta posibilidad habría de que ese mocoso pudiera amar a Makoto cómo él? De darle el respaldo adecuado, de protegerla. Atajando la disyuntiva puso atención en los planes de los otros.

La leona, en cambio estaría en las aventuras transformada en un muñeco de felpa. Minako tomaría el lugar de la "Imaginaria" Ragnarok en el encargo de cuidar Jera, para amortiguar la falta de la niña celestial, además de poseer un talento excepcional para establecerse ahí. Todo para no poner en riesgo la operación.

Antar miró a Havardur, le sonrió cálidamente –"Te debo la vida… ¡Gracias! Salvarás a mi pequeña, la princesa de los Soles" –

En tanto a Antar y el Bellum que yacía presente, ellos se encargarían de presentarse en la vida de las Scout y las Majestades, escasas ocasiones para alinear las cosas, con la ayuda de Sortija, recogerían a Lune y Soleil al terminar su misión, y finalmente devolverían a la doncella celestial a Jera, al morir la infortunada Zerethé. La Doncella Celestial había tomado vida por casualidad.

Dimando suspiró, tocó el pecho del pequeño, antes que nada iniciaría con el corazón, pues su anhelo presente era darle un hermoso futuro, pacifico y sin obstáculos a Minako Kino. Lo deseaba con todas sus fuerzas. Verla feliz, sonreír, acariciar su rostro, besarle… Las venas de su cuerpo comenzaron a estrecharse, tal como disminuían los latidos de su corazón. Habría entonces una esperanza, sería la fe la que movería montañas o un inhumano milagro que le dejaría sentir de nuevo la piel de su hermosa guerrera de Júpiter al tenerla a su lado… Una lágrima calló de sus luceros diamante, rodándole por las mejillas y depositándose finalmente en los labios del pequeño, y sintió el liquido correr como si fuera por su boca el sabor amargo del sacrificio.

you can rain down on me

(puede llover sobre mí)

but you can't darken the sun

(pero no puede oscurecer el sol)

you can cast a spell on the moon

(se puede lanzar un conjuro a la luna)

but you can't kill the sun

(pero no pueden matar el sol)

En capítulos anteriores.

– "Me pides que hable claro… cuando no lo fuiste con tu propia ama. ¡Qué ironía!" –se mofó resoplando una sonrisa ventilada– "Las leyendas pueden distorsionarse, ser una metáfora de la verdad, un poema alusivo… El vacio, génesis, caos y ragnarok, Dioses emanados de la enajenación retorcida de escritores sabios. Te hablaré entonces de la Raíz, si es lo que deseas, pero a cambio quiero la lealtad de tú hija" –sostuvo su postura–

– "¿Mi hija?" –se estremeció Setsuna–

– "Hotaru… por eso hablé de ella"–encorvo su figura, para situarse más cómoda– "La Nyx y el Éter nunca pudieron estar juntos…"

– "Jamás dijimos que sí"–enfurecido le lanzó una cruda mirada, desde sus ojos miel a la mujer–

– "Lo mismo me expresó un pelirrojo de ojos fuego, pero ambos sabían que el venir aquí es un sí…"–

– "¿Lexus estuvo aquí?" –expandió su sorpresa, Havardur desencajó un poco la protección a Setsuna–

– "Me pregunto… ¿eso lo habrá convertido ya en Éter? ¿La oscuridad posee su figura? No importa…" –aventó un loto a sus pies, seco y con los pétalos desgarrados– "Ami y Taiki, Minako y Yaten, Diamando y Makoto, Rei y Bellum, Michiru y Kakyuu, Haruka y André… Mamoru y Ceres, Usagi y Seiya, otros más… ahora nuevamente ustedes… Havardur y Setsuna. Uno a uno, vinieron a mí en seis dimensiones diferentes… El pisar este espacio me da acceso al SÍ y ellos entregaron a sus hijos por la Esperanza…"

Los términos los paralizaron, las puntas de sus pies iniciaron a acalambrarse…– "Éran tan jóvenes… tan ingenuos…" –La piedad se separaba de los latidos de su misericordia–

XX-XX-XX-XX

Después de la muerte de Zarethé, antes de la luna de miel de Usagi y Seiya, Lexus buscó cualquier cosa para regresar a la mujer que amaba. Recorrió el inmenso universo, enterándose en Jera de todo y parte del todo pasaba a que ella nunca estaría a su lado. Fuesen cuales fueran las circunstancias… en la apertura, sus caminos los había separado él mismo.

– "¿Cuál es el precio?"– Preguntó con frenética desesperación a Ragnarok– "Sólo devuélvemela… ¿Quieres mi vida? ¿Mi poder? ¿Mi reino? ¿Mi alma? Te doy todo lo que me pidas de mí" –

– "¡Lexus! Has cambiado por completo. Estoy muy orgullosa de ti…"–suspiró la dama de las dimensiones, al salir del telar tejido por los gusanos, dio pasos serenos descubriendo su aspecto, para acariciar la cara del joven guerrero–

El pelirrojo se impactó completamente, se sentía extraño, más permitió las caricias, un dejo de aquella maternidad cubrió su mirada entristecida– "¿Minako Aino?"

– "¡La misma!" –contestó segura– "La frialdad, negatividad e ira consumían tu pequeño cuerpecito de bebé. Tus divinas mejillas rosadas, penetrantes ojos escarlatas, el desequilibrado cabello fuego" –mentó en ternuras– "Mi mente aún lleva impregnado los recuerdos cuando te sentí nacer…"

– "¿Sentir?" –y Lexus sentía en los mimos a una madre preocupada, una madre que sentía propia– "No, Exail es mi madre… ha de ser por tu condición" –se dijo a sí mismo–

– "La Princesa del Universo ha dado tantas vueltas y creado imágenes pretenciosas para debilitarnos…"–Pausó– "Haruka y André comparten el mismo vigor vital, de la misma manera que Exail y yo… o Eideard y Yaten"

– "Dices que son… la misma persona"

Raknarok sonrió satisfecha, el chico lo había interpretado– "Sigvard te acompañó en parte de tu vida, asistiéndote y protegiendo, hasta ver que maduraras, ese fue el trato. Él otro Sigvard cuidará de la mujer que buscas" –El faldón de su traje se arrastró produciendo sonidos de lluvia, al moverse en dirección contraria del príncipe. Llegando a uno de los anaqueles tomó una obra de empastado cristalino– "Estos libros, Lexus. Lo ha escrito una única persona, la que puede discernir entre la oscuridad y la luz… por milenios sobre milenios, entre laberintos y vértices… Escribía lo que veía, dejándoles inconclusas al momento que cambiaban las olas del tiempo."

– "No me importa lo que intentes decir." –se hincó suplicando, cabizbajo para que ella no le viera frágil, de los luceros rubí manaron cálidas lágrimas, salpicando al suelo– "Sólo… quiero que viva, mirar por última vez su sonrisa y saber que es feliz"

– "Seren o cualquiera que su nombre sea ahora… escribió los libros que ves aquí." – se giró a él, pues ahora tenía su total atención– "Al viajar nosotros por el tiempo, su alma, mente y cuerpo eran regresados a un punto de partida, dejando el texto sin secuencia. Te imaginarás la cantidad de líneas temporales que se han creado y al universo no soportar más el peso agresivo de los cambios, creó las dimensiones. Continuamos haciéndolo una y otra vez para salvar a nuestra Usagi-chan… La historia se empalmó una tras otra, dejando el hilo continuo en paradojas e interrogantes sin solución, por ello se crearon los alter egos y por ello yo decidí tomar el lugar de Seren"

– "¿Por qué estás aquí entonces?" –Prorrogaba su postura sumisa, ensimismado en cada palabra de Minako–

– "¡Lexus! Venus es el amor… No solo el de amantes, proviene también de padres, hijos, hermanos, amigos, adversarios. El amor brinda; dolor, felicidad. Rencor, perdón. Egoísmo, caridad. Locura, prudencia. Lujuria, pudor. Enfermedad, sanación. Destrucción, reparación... Y el amor es el sentimiento idóneo para permanecer entre estas paredes en soledad, tragarse el orgullo, proveer vida, tal cual ofrecer la suya, sin mirar los daños posteriores." –caminó con el cristalino compendio y se sumó a la postura del pelirrojo– "Lexus, estoy aquí esperando a que vinieras tú, la luz y él la oscuridad, para ser parte de finalizar con el siclo interminable, sin sentir miedo y aborrecimiento."

– "¡Minako!" –¿Terminar? Le sonaba un poco a suicidio–

– "Preguntabas por la chica… no te extrañe que sus facciones, actitud y creencias hayan pasado por tantas alteraciones, pues es la que ha llevado sobre sus hombros nuestros errores. Faltas en las que Seren se ha visto enrolada." –

– "¿Dónde está Seren?"

– "En esta, tu línea temporal… Es la prima de Usagi. Seren Astrón. Hace cuatro años su familia tuvo un accidente. Bellum y Reyho la mantuvieron de hospital en hospital, sin poder sacarla del coma en que recaía, un aproximado de dos años. Suena ilógico viniendo de acontecimientos tan simples. Pero ella fue enviada a un tiempo antes de que cualquiera le notara, suponiendo que Selene o ella misma la suplantarían, sería tan invisible para la lógica de Erebos, cuando Selene y Zerethé hicieran tanta centella" –colocó el libro de pastas cristal en las piernas flexionadas de Lexus, posteriormente para pararse– "Aquí yace la verdad"

– "Sus páginas… ¡Está en blanco!"–el contexto le sonaba un poco obvio, si el libro no tenía texto, por qué estaba sin una letra contenida en él–

– "Tienes el sentido del milagro entre tus manos y comprendas la razón de la lucha… Te entregaré a la chica… pero todo tiene un costo" –

– "Pagaré lo que sea" –aseguro contento–

–"No regresarás a la Tierra, ni tendrás contacto con nadie, volverás aquí el treinta de Diciembre de la Tierra, antes del año bisiesto que está por venir" –Retornó tras sus velos, mirando a las orugas tejer una y otra vez el manto translucido– "Las orugas son muy importantes, por que conectan las memorias de tu Dulcinea a los de Sigvard, y en su momento ella tendrá las suficientes palabras para contar la verdad"

Un día después del treinta de diciembre, antes de que llegara el año bisiesto, Lexus embarcaba en una nave, siguiendo los pasos de una muchacha. No pudo cerrar sus ojos, ante el descubrimiento de las verdades del que le habían confesado, las imágenes le venían como ráfagas de inocencia. Misma queda en que una persona le visitó sorprendiéndolo con golpes, exitosamente su secreto estaba bien resguardado en la nave. Lo entendía, sin embargo ese hombre le proporcionó la respuesta al dolor que siempre le consumía el alma… Tendría que levantar su puño en unos meses más y aquella lucha de años en transformarse en Éter, no era ya una alternativa censurada, se había desplazado como necesidad a surgir.

–"El engañar, me es fácil…"–recordó todas sus barrabasadas el hombre con máscara de porcelana, resoplando.–"Hasta lo llevo al punto de la realidad, pobre idiota de Seiya Kou, sembré mi semilla en él y sirvió a mis propósitos para nacer…"caminó hacía el desvalido que había golpeado con saña "… Sellemos el pacto con sangre… ¡La princesa del Universo! me dijo… En ella nada tendrá un sentido claro. ¿No habrá villanos, ni héroes?, ¿pero lo creerán?Nada obtendrá lógica y si la concibe será arrebatada."Carcajeó malévolamente despojándose de la careta para mostrar quien era en realidad… Ese hombre, era Seise. Tomó por las ropas al pelirrojo, elevándole la cara a la altura de su fachada, enfrentándolo con agudeza– "He dado gato por conejo…no saben lo que les espera en el helado verano cuando observen el poder nebuloso devorando los fragmentos de la princesa de la Luna." La faz, del que alguna vez fue a salvar a su madre Usagi y su padre Seiya, anclaba el claro placer de ver iniciados sus planes. –"Aquella estrella de cinco picos, con brillo tornasol está fuera del camino… No habrá fragancia que retenga la oscuridad…" Rió Seise, refiriéndose a Zerethé, al ver bañado en sangre a Lexus. –"La esperanza morirá primero, la fe se romperá en segundo y convivirán por tercero con el laberinto, la destrucción vendrá para poner fin a tus intentos de salvar a la humanidad Éter… Eso son los términos de mi hermosa Nyx"

Y el pelirrojo, con la cara ensangrentada, los brazos dislocados le arrebató la palabra, en aras de proteger lo más preciado para él– "Donde se acaba la esperanza y la fe nunca llega, siempre existirá un milagro."

– "Allá tú sí lo juzgas así, Lexus… Nadie te creerá, siempre has sido el vilano de la historia… usaré tu cara y no te daré el privilegio de ver cuán equivocado estás. Te mataré con mis propias manos para que no puedas despertar el poder de Éter."Respondió Seise. Continuando la agresión a Lexus, azotándole al piso una y otra vez."¿Dónde quedó el poderoso Príncipe de Príncipes?"

Lexus se rodó para liberarse del amarre adverso"Puedes apalearme cuanto desees… Confió en las Sailor Scout, en el congreso de las majestades, ellos sucumbirán tus planes"

– "¿Viajando en el Tiempo? ¿Virando en las dimensiones? Me encargaré de destruir Jera y ese día se acabaran los viajes." –golpeó la cara del de luceros rubí con extremada fuerza, aventándolo entre las piedras– "El imperio de la Princesa del Universo vendrá poco a poco. En año bisiesto, alineación de los planetas y el solsticio de verano… cuando yo mismo beba de su espíritu, me bañe de su sangre y coma de su cuerpo."

Se levantó una vez más, sus entrañas le decían no atacar, no en ese momento– "¡Sí!, supongo que te refieres a ser el retoño en el vientre de Usagi. ¡Maldito enfermo!"

Seise sólo sonrió afirmando el hecho, golpeó con ferocidad a Lexus, lo llevó de un lado a otro en el planeta, arrojándolo entre las empedradas carreteras del desolado planeta, cual juguete velico que divertía a un niño. El príncipe de príncipes se negó cualquier defensa, no después de conocer que si Seren era descubierta el milagro quedaría en ceros. De nueva cuenta su cuerpo maltratado desfilaba por las montañas, de nueva cuenta los bríos de oscuridad se sumergían bajo su piel. Hasta que dejo de sentir dolor… entrecerrando sus luceros, la viva imagen que recordaba del locuaz, despreocupado y sonriente Yuyake se desvanecía. ¿Dónde había quedado el joven pícaro? ¿Cuándo había dejado de ser él? Sus preguntas se esfumaron tal como la lucidez de su mente… y su mente terminaba de trasmitir descargas eléctricas de vida teniendo en la mente a la sonrisa de su niña biónica, a su vaca loca, Seren…

Diciembre 30; Antes del año Bisiesto y ese día.

Tal como se le había pedido, el volvió en Diciembre. En el trono de Jera estaba Minako le acompañaban un sequito de once muchachos. A los de sexo masculino les reconoció con prontitud. Uno era parecido a Sigvard, su amigo de batallas, quién cargaba a una chica, otro el molesto Reima, los demás Zev, Araz, Nun y Maddox, entre las féminas estaba Hotaru, dos muchachas idénticas a Reima, Mirai… las otras dos eran un misterio en conjunto a la dormida en brazos del castaño claro.

– "¡Lo has hecho bien! Lexus… Te permitiré llevarla contigo…"–Dijo Minako, reina y soberana de Jera– "¡Sigvard!"

– "¡Sí su majestad!" –Plañó el parecido a Sigvard con incomodidad, en entendido de lo que pediría–

– "¡Entrégale a Seren!" –le ordenó Ragnarok con desmedida paciencia–

La cabeza comenzó a hervirle a Sigvard, él no quería dársela. Simuló no escuchar a Minako, apretó con fuerza a la chica.

– "Podemos llevarla con nosotros" –Exclamó una de las desconocidas, de cabello blando y ojos tan azules como el globo Terráqueo–

– "Sasha, Sigvard… saben que Seren debe partir con Lexus…"–la otra incógnita miró a Sasha halando a Zev y a Reima para despojarle a Seren, luego dirigirle la mirada a ella Hotaru–

– "¡Kami! Es difícil para mi hermano" –citó la luciérnaga, encendida en la angustia de su hermano mayor–

La muchacha despertó con el ruido, una chica de apariencia diferente a la Zerethé o la Seren que conocía… Las marcas en formas curvas de color azul en el rostro y la gema tornasol en la frente de ella, llamaron la atención de Lexus.

– "No te preocupes Sigvard… ¡estaré bien! Nos reuniremos en la Luna" –Dijo Seren con un tono ladino y sin preocupación descendiendo de los brazos de Sigvard–

– "¡Te cuidara bien!" –Reima palmeó el hombro de Lexus– "Es hora de irnos, antes de que Erebos venga a Jera"

you have set my mind

(Ha establecido en mi mente)

between worlds spinning round

(entre los mundos girando)

i'm a stranger in my universe

(Soy un extraño en mi universo)

El grupo de los diez jóvenes se despidieron con un fuerte abrazo de Ragnarok, la miraron con cariño y le dijeron una frase que registro perfectamente el pelirrojo "Nos veremos en la nueva era…" Cuando partieron Seren miró a Lexus, caminó hacia él para tocar su frente y Minako les dejó solos.

– "Todos creemos que nuestra verdad es la única, que solamente nosotros sobrellevamos cargas y los demás nos colocan trabas para avanzar. ¿Cuántas veces lloramos por no conseguir el amor de la persona más maravillosa que hemos conocido? ¿Cuántas veces sufrimos por nuestros triunfos robados? ¿Cuántas veces deseamos que la persona de mayor valor vuelva a nuestro lado? Tener fama, gloria, superioridad… Qué actos tomamos en vía de lograrlo, sin saber qué afectamos. ¿Alguna vez has mirado a aquél que pasa a tu lado como una sombra? Sí lo has hecho, ¿le juzgas sin conocerlo?

Nacemos puros, sin pecados, con un mundo por descubrir. Marchando en los años, bajo los impulsos de cada ser que coexiste con nosotros, forjamos el carácter y las ideologías que nos apetezcan buenas y penetren en nosotros induciéndonos a la catarsis. Nos damos cuenta que la vida es la que nos lleva a las circunstancias, que no existen villanos, ni héroes, pero lo creemos y los creamos, en otros al paralelo de nosotros mismos. Cerrados de ojos olvidamos que nuestras necias luchas de orgullo derrumban los caminos de terceros y sin mirar a cual, buscamos nuestro bienestar.

¿Quién es el culpable? ¿Quién el inocente?

Sí lo sabes arroja la primera piedra o piensa mejor en lanzarla a ti mismo…

Profesamos en sistema semejante, que invariablemente el principio empieza en las faldas de la montaña y que acabará al llegar a la cima. ¿Y qué tal si eso no es verdad? Esta historia empezó desde el final. La línea que ahora se ha convertido en círculo, paradoja interminable que deja cosas inconclusas, sinrazones, confusión, inconsistencias en el paso del tiempo y abrió portales a dimensiones, obrando el cataclismo. Siempre comprendemos que un catástrofe menor secunda a la tranquilidad, en este caso no es lo mismo, pues mientras más aumentaba la calma, el frenesí de la "perversidad" crecía sobre incongruencias.

Esta incoherencia encabezó en los finales, cuando el imperio de plata fue atacado por Diamante. Endimión en conjunto de la pequeña dama y las guardianas de la vía láctea encontraron la manera de derrotar al sequito de Diamante. La Neo Reina Serenity durmió entre cristales por diez años más y murió inevitablemente. Su cuerpo se desintegró convirtiéndose en polvo. Chibi-usa, en ese lapso, creció mudándose en la princesa de la luna, todos decían que era el Caos mismo, por su conducta indefinida y poca preocupación en el imperio.

También, antepuesto a los hechos, sin el sequito de la Tierra y sus guardianes prestar atención más allá del rango del exterior, un nuevo planeta había nacido. De tamaño parecido a Neptuno, le envolvían cuatro anillos de diversos elementos conocidos como éteres y cuatro satélites de presencia esotérica, que citaban cuan espíritus. La humanidad que le moraba atribuía estas ocho, a las entidades y habilidades universales. Sus nativos llamaron al planeta Deméter. Deméter simbolizaba: Dualidad; no en carácter, era el amor matrimonial, la pareja. Evolución; la fecundidad, el brote de los dones y la ley sagrada "el equilibrio del cosmos". Metamorfosis; los misterios ofrendados a mayores esperanzas en el ciclo reparador de la vida, la muerte y lo que venía ulteriormente. En aquella época estaba regido por Ceres, una extraña mujer de carácter impasible, justo y lúcido. Su última princesa.

Negándole importancia a Démeter, las scout prosiguieron su tarea al par de su princesa Usagi II, que a pesar de su dolor al perder a su madre, entender que todas las noches su padre Endimión lloraba en silencio mentado jamás amar a ningún otra y las Sailors mantener su postura de defender al costo de su vida la galaxia solar, la ex pequeña dama no tuvo otro remedio que tomar las riendas del planeta Tierra. Sin embargo la luna comenzó a habitarse y siendo ella princesa de tal pequeño astro, era su deber enterarse de la nueva situación.

En la luna existía un joven, unos dos años mayor que la princesa, un muchacho que trabajaba en la construcción de los edificios, no un arquitecto, no un capataz, un simple albañil… Hijo menor y cabeza de una familia pobre, pues la utopía del milenio de plata no duró lo suficiente. El chico era un prodigioso constructor al que tiempo después de observar su talento le llovieron propuestas para ser más que un simple obrero. Le conocían como Génesis, engendrador de nuevas esperanzas, el presagiado para traer la luz y la paz al universo, a decir verdad su nombre le sentaba.

En la misma Luna apareció un hombre con ganas de hacer cosas provechosas. Todos decían que era el Príncipe de Ilusión, un mundo fantástico donde los sueños existían para ser cuidados. Pero las ilusiones y los sueños son como el vacio, inexistentes, impalpables, quietos y fríos. Él se denominó como Sunya.

Sunya era mayor que Genesis y ambos se conocieron al trabajar juntos, compartieron experiencias para forjar la nueva Luna, se apreciaron de tal modo que pactaron ser eternamente hermanos del alma. Pero Sunya ya se había enamorado anticipadamente de la Princesa Usagi II, por sus hermosos sueños, ella era el verdadero motivo por el cual había salido de su imperio Ilusión…

Genesis, a lo largo de su nueva carrera, sacó a su familia de la miseria en que vivían. Una de esas ocasiones, la famosa Princesa de la Luna, Usagi II, llamó al inteligente muchacho organizando una fiesta en el nuevo reino lunar. La intensión fue felicitarlo y llevarlo ante ella como consejero real, nunca imaginó que ese chico le cambiaría la vida… a Ella y al Universo entero.

El rumor del cambio universal, que se expandía vibrando por el Cosmos, fue el que la despertó, conseguiría semillas estelares de la humanidad, aumentando su energía, sería nombrada La Princesa del Universo. Sailor Galaxia abogaba por su soledad, el olvido y el largo peso que cargaba a sus espaldas. Verse suplantada por una estúpida princesa, en su importante cargo falto de elogios, la anteponía de mal humor. La luna terráquea, el satélite de las profecías fue su objetivo, si el plan de matar a la futura madre de la Princesa cosmológica fallaba, le quedaba engrandecer su aura estelar, derrocándola personalmente. Así lo forjó en su trayecto. Previamente de llegar a la perla del planeta azul, decidió tomar un respiro para desentumir un tanto más sus poderes. Eligiendo un singular planeta de tono canela, cielos rojizos y flores amarillas, Kinmoku. La reina de Kinmoku, Kalei, recién concebía a su primer hijo, de su ejército quedaban pocas guardianas, debido a un conflicto interplanetario del pasado. Kalei pudo descifrar la extraña energía que se dirigía a su planeta y llamó a sus guerreras para protegerle. Galaxia echó mano de su potestad arrogantemente, derrumbó casas, edificios, pueblos, ciudades… hurtando las preciadas pepitas. La reina sintió temor de perderlo todo, en su jornal de aprendizaje había escuchado de una legendaria Senshi, la poderosa Sailor Cosmos, que en papiros profetizaban nacería en la segunda generación del milenio de plata, en una humilde galaxia, el sistema solar. Su único hijo tenía una fuerte responsabilidad con la Princesa del Universo, el era uno de sus protectores. Antes de que Galaxia la atacara, informó a los mundos con los que mantenía relación y llamó a su bestia guardiana, Sortija Star. Besó la frente de su primogénito al envolverlo, con premura lo ató a la espalda de la Leona, solicitándole lo llevara a la Tierra para prevalecer la vida de su descendiente, ese bebé de negros cabellos, fue nombrado Zeke; la estrella fugaz. Kinmoku fue destruido y todas las semillas estelares del planeta cayeron en manos de Galaxia excepto la de mayor brillo, la de Zeke.

Y la mudanza fue percibida por los espíritus y los éteres, los cuales no perdieron tiempo alguno para informarle a la princesa de Deméter el trote cosmológico. Ceres tomo detalle de cada misiva, donde le anunciaban que la segunda generación estaba iniciándose en el firmamento, con ella el nacimiento de una mujer que auguraba la benévola ley sacra, los presagios apuntaban que del núcleo de la luna vendría el loto de fragantes pétalos. Aquella dama que cargaría el peso del infinito, daría ecuanimidad, concordia y cálido amor a la sempiterna creación, La Princesa del Universo. Antes que La princesa del Universo surgiera, a similar signo le antecederían sus guardianes, la luz, la oscuridad y el claroscuro, preparándole el camino, con la responsabilidad de conducirla al punto de un sendero integro, equilibrado y sopesado a su gravamen. Ceres se invistió con su traje de galas mensajeras, pero una energía amenazante le provocó detenerse. El aura de una Sailor Vengativa.

Perseguida por Galaxia recorrió el inmenso universo, con la única misión de salvaguardar a su príncipe, Sortija Star entró en la esfera del sistema solar, para no ser alcanzada por Senshi Galaxia. Decidió descender a un extraño mundo de color albino, de lejos podía admirar su hermosura. El cuarteto de anillos circulando en magnifica armonía y las cuatro lunas prendidas rededor, le asemejaba a un fino collar.

Ceres podía mirar provenir una estrella fugaz en el cielo, ágilmente y preparándose a la batalla, como Sailor Deméter, llegó al lugar del impacto. Se encontró una leona herida, con un paquete envuelto a su lomo, rogando por salvación para su Príncipe. Ceres entendió el mensaje y tomó al querubín entre sus brazos. De igual manera que Sortija Star bajó al Planeta Deméter, lo realizó Galaxia. Determinada a tomar la semilla estelar que le faltaba, Galaxia no dio tiempo a Sailor Deméter tomar ofensiva. No obstante la leona intervino en el ataque a la guerrera de la Dualidad, Evolución y Metamorfosis, dejándola inconsciente. Fue una lucha campal, adempero a que Sailor Deméter no poseía el poder de Galaxia, la que logró sacar la semilla de Ceres, por proteger a Seke y que está a su vez perdiera la transformación. Una fuerza emergida del exterior del planeta rugió con furia. Los espíritus que residían en las Lunas aterrizaron en la superficie del planeta blanquecino; Tomando el cuerpo de cuatro animales gigantes; Lobo, Medusa, Ruiseñor y Tortuga. Las entidades se opusieron al arranque de Galaxia, un trabajo difícil para las recién constituidas formas. Entre el combate la Leona despertó del aturdimiento, no recordaba mucho. Miró a una Mujer, el color de los luceros azul turquesa de la dama en trance, le recordaba los de una mujer muy importante para ella, cayó a la cuenta en alucinaciones que esa dama que aún sostenía entre sus brazos al pequeño era su ama.

Sin esperar órdenes la colgó a su espalda como pudo, recordando únicamente el mandato de llevar a Zeke a la Tierra. Contando que los espíritus tenían una gran batalla, sintieron las buenas intenciones de la felina y le permitieron llevarla lejos, para que Ceres avisara del pronto nacimiento de La princesa del Universo. Cinco días duró la lucha, obteniendo los espíritus hacer retroceder a Galaxia al formar una barrera sideral con ayuda de los anillos del planeta; Fuego, Agua, Tierra y Viento rededor de Galaxia … posiblemente duraría poco, pero ese tiempo serviría para preparar a la primera Princesa del Universo… Sailor Cosmos.

Las Senshis sintieron el enorme choque de energías, que se disipó en el transcurso de cinco jornadas. Inmediatamente del paso de ese tiempo, Neptuno observó unas imágenes enigmáticas en su glamuroso espejo dorado, a la par que Mars presintió auras de presencia indefinida, planeando en la Tierra. Con anterioridad un reino desconocido para las Scout, les había informado sobre la amenaza de Sailor Galaxia y varios planetas sucumbidos en la destrucción por esta. Tanto Neptuno como Marte disiparon alarma entre sus demás compañeras dirigiéndose al lugar de la llegada. Uranus fue la primera en encontrar tres cuerpos en riveras del mar de Tokio de Cristal; Una Leona herida, un bebé en brazos de una mujer que llevaba una flor flotante en la cabeza, con una especie de Semilla brotando de ella. Prevalecían con vida. Mercury aseguró que debían atender a la mujer. Antes de morir, la leona mencionó a todas las guerreras que la dama era su Reina y el Pequeño su Hijo, únicos sobrevivientes del planeta Kinmoku, devastado a manos de Galaxia. Jupiter y Venus la llevaron al centro de atención, donde Saturn ultimaría si algo podría hacer con ella. Días después del encuentro, Endimión fue a dar una visita a la mujer caída del cielo, al recibir el aviso de Saturn la buena condición en la que estaba, preciso para el Rey Terrenal atender los detalles de la contrincante que atenderían. Como tal, caída del cielo, le pareció ver un ángel en la mujer. De larga melena albina, piel lozana y delicadas facciones. Muchos años de que su corazón no experimentaba un sopor análogo al deleite. Pero la mujer no le dio las respuestas que él esperaba, en suma ni recordaba el dato sobre el hijo que reposaba todas las noches de su coma al lado de su cama. Intentaron hacer que la desconocida mujer, recordará al menos su nombre… Fue un arduo camino que nunca tuvo réplica. No obstante el tiempo y la interacción de ambos forjó un amor tierno, sincero y de esperanzas nuevas en Endimión. Endimión Desposó a tres meses de su llegada a la desconocida que llamó Ángela y al niño Eos; Ambos simbolizando Mensajeros Celestiales. Aunque La Princesa Usagi II no estuvo de acuerdo y emigró a la luna, dejándole con un ligero rencor a él, a su esposa y a su hijo adoptivo.

En el reino de la Diana Celeste, Genesis y La princesa Lunar iniciaron una relación poco amistosa, pues él consideraba a Usagi II como una niña caprichosa e ignorante, Ella le veía como un desdeñoso e insignificante hombrecillo. Así pues los días pasaron y ambos conllevaron más que mañanas de discusión, tardes de romance y noches de cama. Se casaron a lo largo de un año de avenencia y por fin la paz reinó en el planeta Tierra como en la Luna. Usagi II y Génesis estaban consternados por no poder tener hijos. La sorpresa llegó para ellos en verano. Nueve meses en una mañana, cuando nevaba, nació el primer retoño de los Reyes Lunares. Los dos se sorprendieron de lo hermoso que era el querubín. Un bebe albino como la nieve, de largas pestañas blancas, ojos grises, mejillas rosadas y risueño. Su pedazo de alegría en el firmamento y como el mismo firmamento le llamaron… Éter.

Tres años pasaron. Sunya, por mucho que le hubiera mencionado de su amor a Usagi II, se comportara como sanguijuela rastrera con ella y fuera su sombra nunca consiguió nada. La nada se dispuso en odio un odio intenso y corrosivo por Génesis, luego del inmenso amor de hermanos que se habían jurado. Al filo de la locura, para poder hacer realidad su sueño, viajó entre las fantasías de los seres humanos para encontrar un alma que pudiera materializar la manera de conseguir su anhelo. Y en los más hermosos sueños de un aliento que no tenía cuerpo, encontró lo que buscaba, violando su nacimiento llevó al alma al inframundo, antes de pisar vida. Forjó por meses un anillo color plata, llenándole de inscripciones conductoras a la muerte. Sin irrumpir mucho en el castillo lunar, ofreció la sortija a Génesis, un regalo afianzador de la amistad. Pero Sunya no supo que con ello despojaba de la magia que se necesitaría en el futuro al arrancar al alma del nacimiento.

Una de esas tardes la noticia llegó a todos los rincones de los Palacios de la Luna y La Tierra. El rey de la Luna, Génesis había muerto mientras dormitaba su siesta de medio día. Desconsolada Usagi II no podía dormir, ni comer, ni sentir… ahí, en ese momento, comprendió el dolor y la soledad que consumía a su Padre Endimión. Sunya actuó como consuelo fijo para la dama de ojos carmesí y le abrió la mente a iniciar una nueva vida. Se casaron al caer la noche, cinco mese de la muerte de su amado esposo Génesis. Habladurías hicieron presas de los habitantes que aseguraban que Sunya había usado sus artimañas para el nuevo matrimonio. Sunya acalló con su rigidez a los calumniosos y nadie se atrevió a hablar de la trágica trama.

La Reina de la Luna, después de dos años quedó preñada de Sunya. Mientras su nuevo esposo andaba de viaje por el universo, se enteró de las artimañas tramadas por él. Enfurecida, cuando regresó Sunya no pidió explicación y lo exilió eternamente de la vía láctea. Lo mandó lejos, a una morada conocida como Titán, tal como los Sueños obedecen al concepto del delirio, las bestias del planeta Titán se encargaron de acabar con su Reinado de pesadilla.

En una mañana con el cielo ennegrecido, buscando sacar su desconsuelo La tercera Reina Lunar (N/A: Serenity, Serena y Usagi II, para entender lo de 3ra) daba un paseo, por los pasillos que daban a las escaleras foráneas del palacio en la Luna. Una mujer hacía labores de limpieza, algo le atrajo de la pobre sirvienta, estaba embarazada al igual que ella, a punto de dar a luz. Con pasos suaves y palabras dulces se le aproximó, en clamo de dejar la tarea, la mujer sonrió con gracia, pretendiendo hacer caso omiso a la petición. Usagi II no le convencía, por mucho que se esforzara. Una distracción para la criada le situó fatal, haciéndole rodar por las graderías. El parto de ambas se adelantó, una por el accidente, la otra por impresión. El mismo día Usagi II dio nacimiento a su segundo hijo. Esté era el polo opuesto a su querido Éter. De cabellos negros como la noche, ojos capulines abismales, pálido cual enfermo. La oscuridad de sus ojos le hizo darle el nombre… Erebos, pues padecía el mal que al mirarlo observaba el infierno de su dolor.

Segundos después, la servidora no resistió el parto falleciendo al instante, tuvo una bebe de cabello violeta oscuro y ojos cual amatista brillante. Pero su cara era una aberración, una deformidad espeluznante. Usagi II sintió pena por la pequeña, atendiendo a su apostado maternal la ubicó en el lecho de amor junto a su segundo hijo, como su gemela. Esperando a que la situación aminara las patrañas del pueblo y dejaran de correr rumores insensatos. Usagi II Evitó mostrarla al público de día y en las noches, a la bebé, le sacaban cubierta de la cara. Todos los civiles creían que esa niña tenía una enfermedad extraña y era cierto pues emitía un aroma exquisito y emborrachador a Loto. Y como el Loto acuático sólo se abría de noche, decidieron ponerle Nyx. Acordando ocultarle a todos que no era su hija natural.

Durante nueve años la única compañía que compartía Nyx era la de su Hermano Erebos, el que siempre con su solemnidad buscó protegerla, pero más allá de su tristeza y del dolor, Erebos sentía rabia e inmenso rencor por ambos, Éter y Nyx… ellos podían tenerlo todo y él, siendo hijo natural de Usagi II, las sobras y la soledad… un odio que cooperaría en la tragedia.

Éter le estaba prohibido acercarse a la niña, pues temía su madre que le tratase mal por el degenerado aspecto. El chico se sentía sólo, pues le estaba vedado por su madre establecer lazos de amistad con su hermano menor, Erebos. Éter pequeño no lo comprendía, aún así las largas latas e interrogantes propiciaron a que La Reina Lunar tomara optativas. Eos, príncipe de la Tierra, por asares del destino y atreves de sus travesuras llegó al joven príncipe Éter. Unas semanas después ambos se convirtieron en un duo de amistad, acallando con eso las muchas incógnitas que Éter le hacía a su madre. Esos y Éter salían a jugar juntos en los bosques de cerezos de la Tierra. Él lo veneraba por que siempre le contaba fascinantes historias salidas de una increíble imaginación. Para Éter era lo que el nombre de Eos significaba; la aurora y el crepúsculo… un claroscuro de emociones.

En una jornada, Nyx decidió tomar valor y salir al mundo en la primera visita a su abuelo y al castillo de cristales en la Tierra. Para su desfortuna se encontró con gente que reía de su cara, de su fea deformidad, le lanzaron tomates, huevos podridos y cuanta basura encontraron, por más que ella pidió respeto por su título de Princesa de la Luna, la gente sólo expreso asco y declaración de bromas pesadas. Como siempre su hermano Erebos la salvaba de todo aquello. Regresaron al palacio de cristal. Para Nyx sería la inaugural vez de conocer a su abuelo Endimión y estaba tan sucia que sentía vergüenza de sí misma, pero el rencor fue más fuerte que su apocamiento y juró dentro de ella que la humanidad vería el dolor, el horror y la soledad que sentía, les haría pagar… les haría escuchar su risa sobre ellos y no tendría piedad.

Endimión atendió a la niña, mientras su madre regresaba a la Luna, pues Éter había caído en una terrible enfermedad, que debía separar a Éter de Eos, Erebus y Nyx. Cuando Endimión miró a Nyx por primera vez lo comprendió todo… esa niña era la reencarnación de su hermosa Serena. La fealdad le importo poco y la consintió en todo lo que ella desease, como un gesto mórbido de amor. Les presentó a su esposa Angela y a su hijo segundo Eos, el que atraído por su curiosos y sagaces ojos zafiros sondeó a la Niña. Eos era el tipo de muchachitos que nunca observaba lo físico, gustaba más de asomarse a las ventanas del alma de la persona. Emocionado besó con gentileza el dorso de la mano de la pequeña dama Nyx y le ofició un giñó de ojo, un particular ademan pícaro del Eos. Y El nuevo príncipe Terrenal, le paseó por todo el castillo, le obsequió flores, pastelillos y bombones. Por un momento Nyx se sintió integrada a algo, sintió respeto y compasión, sonrió luego de mucho tiempo e inclusive se sintió fuertemente atraída por Eos, al que visitó con la frecuencia que su madre le permitía. Sin embargo a Erebos le abordaron los celos más profundos, no dejaría que nadie le quitara lo que con creces protegía. Con el paso del tiempo, después de que Usagi II falleciera en una atroz batalla por proteger la galaxia contra una desbocada y lunática Sailor Galaxia, logró alejarla de su abuelo, convenciéndola con demostraciones que la gente era mala, que ellos junto a Endimión, Angela, Éter y sobre todo Eos la usaban como su bufón personal. Nyx lo supo de Endimión, cuando entre las puertas le escuchó decir a su Abuelo a esposa Ángela; "Aún tiene esa inocencia y tema bufón, hacía tanto que no me sentía tan divertido" Aunque sus palabras fueron ramilletes de elogios, Nyx no compartió la ideología y regresó de la mano de Erebos a la Luna, aprovechándose Erebos la encerró en una jaula de oro, asegurando le brindaría confort, protección y él sabría hacerla feliz. Con hazañas de su ingenio, interpuso un abismo de Él y Nyx entre la Tierra pero también arrojó un conjuro en esa alcoba para que ella jamás pudiera salir sin su permiso.

Éter, tras la muerte de su adorada madre, contando con la artimaña tramposa de Erebos de colocarlo lejos de Nyx, por su rara enfermedad y que lo abdicaba de la corona Lunar, decidió regresar a la Tierra con Eos, al lado de su abuelo Endimión y su abuela Ángela. Esos años largos cobraron ligerezas al lado de Eos, que lo animo en la lucha para sanar.

El obstáculo lo antepuso Nyx al no dejarles mirar en su interior, en la cerrazón que poco a poco le conduciría a su antigua idea de venganza. Usaría a cualquiera, como fuera, en el tiempo que fuera. Con cuidado, con mentiras, seduciendo, hasta fingiéndose a sí misma. De cualquier modo, ella ya sabía quién había sido por habladurías… La princesa de la Luna, quien su esposo Endimión había olvidado al preferir a Ángela, que le usurpó. Era Serena a la que nadie extrañaba, por la cual no habían movido un dedo, luego de sacrificarse tantas veces. Tal cosa ahuyentó sus deseos de redención.

Los hermanos de la Luna crecieron, convirtiéndose en adultos jóvenes con talentos avallasadores, poderes sin medida y corazones divididos por la pared que sus sentimientos entre ellos.

Nyx había cambiado demasiado, sus horrendas facciones se afinaron al talle de convertirlas en la más hermosa mujer, solo por fuera, pues sus entrañas se llenaban de la peor crudeza, rencor y fealdad en el universo. Erebos sabía de su hermosura, de la adopción y el poder que envestía como La princesa del Universo, no dejaría que nadie la viera nunca. Ese poder y belleza eran para él y lo convertiría en suyo para siempre. Por ese motivo envenenó a su hermana contra su hermano Mayor cada minuto, contándole relatos de envidia y atrocidad. ¿Qué se esperaba de una mente retorcida, como la de Erebos? Dañada por el odio que su madre Usagi II le tenía y el enfermizo amor que sentía por Nyx. Estaba rendido a los pies de ella, de la fragancia venenosa que supuraba y los deseos de poder, con los que demostraría que él no era un simple hijo de una maldito truhan.

Éter compartía un lazo entrañable de curiosidad, a sus largos dieciocho años, nunca había visto a su hermana, apenas había sanado. Estaba al corriente de donde estaba, pero su hermano Erebos le prohibió con amenazas acercarse a ella y a la Luna. En debates con su valiente compañero de juegos de la infancia, su Tío Eos, le alentó por conocerla. Él les dijo que había perdido la Esperanza y laen poder hacerlo, pero Eos con su sonrisa fresca de amaneceres le recordó que siempre existían los Milagros.

Así ocurrió el milagro, cuando Erebos fue llamado por el Rey de la Tierra para establecer un acuerdo, el lecho donde guardaban a la doncella fue descuidado, los celadores ya no estaban con ella, pues aborrecían su turbio corazón. Éter aprovechó el lapso, en comunión a Eos, por propias razones y con pasos cuidadosos entraron al recinto. Eos cuidaría sus espaldas en las qué Éter quebrantaba las cerraduras y barreras para abrir la habitación donde yacía dormida la más hermosa mujer que sus ojos hubiesen visto. Pensó Éter que esa dama no podría ser su hermana, porque él atendía la fealdad de la que todos se burlaban, que sinsabores no entendía. Con delicadeza besó sus labios, recordando un viejo cuento infantil contado por Eos. Nyx se despertó espantada, susurrando el nombre de Eos, el que extrañamente estaba siempre en sus pensamientos, Éter no le entendió. Luego Nyx le interrogó quién era y los asuntos que le traían; él le respondió con su gentil y agraciada sonrisa de sol… "Éter, él que viene a conocer a su infortunada hermana." Supuso que venía a burlarse de ella, tomándola como un juguete para derrocar a Erebos, según lo que decía su Hermano de ojos abismales y también estaba en el entendido que Éter no le conocía. La venganza se preparó para su interior. De todas formas odiaba a Erebos por mantenerla escondida del mundo, de la misma forma que odiaba a la humanidad, a su abuelo, Ángela y a Éter por ambicionar las guasas sobre ella. Éter sería la llave a salir a la luz de la creación, fundando su complacencia. Le engañó fingiendo su nombre. Con el ardid le pidió que regresara a verla cada vez que el despiadado que la mantenía presa se fuera… paso de esa manera. Cada que Erebos salía de la Luna, Eos cuidaba las espaldas de Éter, en lo que él príncipe Albino era embaucado en las fragancias a loto, enamorándolo lentamente.

Eos sentía demasiado indagación; cuál enamorada visitaba, cuál la razón para no buscar a Nyx, sólo entrevistándose con la extraña. Eos anhelaba ver los puros luceros violetas de su sobrina. A veces deseaba que su parentesco pasara de familiares y se convirtiera en extraños. Eos, una tarde engañó a Éter, diciendo que no habría salida de la Luan para Erebos. Él mismo se encargaría de buscar a su sobrina y cuando la encontrase la regresaría a la Tierra, juntos remembrarían viejos tiempos.

Eos travesío por toda la fortaleza que cuidaba a Nyx, entró a la alcoba a la que siempre se conducía Éter, quizá la muza de él tuviera razones de su sobrina. En cambio se encontró con otra cosa… ahí estaba ella, sentada mirando por la ventana, detenida en una estación extraña de soledad, congelamiento y devaneo. La tomó en sus brazos, preguntándole por qué permitía que su hermano gemelo la colocara en ese estado, Nyx no respondió, un cuento hermoso donde un príncipe la salvaba de su encierro. Siempre espero ver a cualquiera, menos a Eos. Cuando el joven de ojos zafiro intentó sacarla de la puerta, una barrera los aventó de nueva cuenta al interior. Eos buscó salir, lo logró y Nyx le imitó sin lograrlo. Hasta ese punto las cosas se tornaron claras Nyx estaba atrapada por un hechizo que no podía romper. Comprendió que su flor de eterna pureza y mansos pétalos, fue mancillada a consiente perversidad. Él nunca había sentido resentimiento, decepción y cólera, pero ese día lo concibió. Su tenacidad, su amor oculto por cariño y el poder del claroscuro que llevaba en sus entrañas, logró quebrantar la barrera, sacando a Nyx del lugar. Para su mala fortuna Erebos lo vio, Éter llegó en segundo y las tres fuerzas bailaron en los confines de enemistad.

Endimión nunca intuyó la razón de la disputa, pero llevó con él a su nieta para salvarle de la hostilidad hasta que los tres se calmasen. Nyx era la encarnación de su hermosa esposa Serena, estaba en lo cierto, no le dejaría penar por la ira de sus hermanos y su hijo adoptivo. Ángela rebosaba de un aura de pena y tristeza, por la atención que recibía Nyx de su amado esposo, pero muy al contrario de tomar una ofensiva contra la muchacha de cabellos mora oscuro, la trato con amor y respeto… Nyx se había dado cuenta de ese acierto, permitiendo ser querida y respetada por Ángela, de la cual tomaría un buen pretexto para cobrar la factura que Endimión le debía…

Cuando el ocaso distendió el clima de verano, unos forasteros tomaron presencia en el palacio de la Tierra, presentándose como Crono, acompañado por un monje de platinados cabellos, Paion, y un inventor castaño, Kaín, provenientes de imperios lejanos. Convocaron a Éter, Erebos y Eos. Los tres hombres llevaban el designio para llevarse a la Princesa del Universo con ellos a Jera, el trono real de la majestad del Infinito. Nombraron a Nyx como la presagiada Sailor Cosmos y que Eos, Éter y Erebos trascendían como sus guardianes. Escuchándolo varias veces, que en ella residía el poder magnificente de La Princesa del Universo se acorrucó al pecho de Ángela. Ella misma decidió hacer sus maletas para alejarse de su inseguridad, creyendo que por fin tendría oportunidad de que la gente la amara. Éter, Erebos y Eos le siguieron hasta el fin del universo, asegurando su postura de guardianes, la protegerían.

El cielo se cubrió de estrellas setecientas treinta veces, semejantes las que el sol envolvió a la esfera. Nyx miraba cada día que la gente era mala, cada quien actuaba por sí misma, cada quién mentía a placer, se destruía, se construía, amaba, odiaba. Ella era una extraña en su propio universo. Finalmente en el paso del poco tiempo que concurría ahí se preguntaba cuál era la razón, como Sailor Moon, había defendido tantas veces a la gente, cuando la misma humanidad no tomaba enserio el privilegio de la vida. En efecto, la leyenda de su fealdad corrió por cada rincón del Universo, algunos lo pronunciaban como hermoso cuento y otros como una suerte increíble. Decían que ella tenía habilidades eficaces para convencer a cualquiera para coronarla, que su fragancia volvía loco a cualquiera y que por su culpa el Universo estaba colmando en desequilibrio, que cualquiera podría hacer un mejor trabajo que la propia y estúpida Nyx. La arrogancia de la humanidad la entorpeció, la guerrilla de sus guardianes la enfureció, el desapego de sus viejas amistades la quebrantó, aumentando todo aquello con los recuerdos de su infancia; Personas lanzándole huevos podridos y cuanta basura tenían a su alcance. Endimión colocándola cual bufón. Ángela suplantando su lugar. Usagi II, su madre y una vez hija, escondiéndola por la vergüenza que le provocaba. Las Sailors Scout, sus amigas del pasado olvidándola. Erebos buscándola para firmar obtener sus bajas ilusiones. Éter en su pequeño mundo de juguete, dónde nunca pensó en salvarla. Y Eos siendo distante… Nunca lloró, nunca renegó… No obstante cada quién pujaba en Jera sus intentos por conquistar el pálido corazón de Nyx, cumpliendo en lo cierto con las responsabilidades. Por un momento entendía las disputas de los tres hombres; Los preceptos valientes que creía de Eos se desvanecieron, el ingenuo afecto de Éter tornó a solo iluminaciones y el resguardo de Erebos se manifestaba más claro, codiciaban su poder. Cada quien tenía las razones de un amor de diferente pose; La luz por mantener los recuerdos de su cariño, pues para él era mujer prohibida, más que su hermana menor. La oscuridad por poseerla a capricho obteniendo lo que deseaba y el claroscuro por restablecer la inocencia que amaba de Nyx, regresar el albor premioso al mirar los ojos violetas de la chica, por más que su corazón fuera un parte aguas. Pero de igual forma que en el momento de pisar el suelo de Jera trató de buscar paz y equilibrio en el universo, ese santiamén tan sublime de odio la desencadenó en reflujos llenos de venganza. La luz nunca la apoyaría, el claroscuro era el punto neutro no daría un paso a cualquier declive. Pero la oscuridad… Erebos tendría lo suficiente para ayudarla a cobrar todo el daño. Jugó un juego de tres corazones. ¿No es así el amor?… Una rebanada de pastel, dulce, suave, que regocija el cuerpo, pero al no tenerlo cierto, envenena el alma.

Todos pagarían por su pecado. El inicio de las guerras entre Erebos, Eos y Éter, fue la hecatombe de la paz que a su paso usaría para concretar su verdadero plan, al igual que usaría al abuelo, llegando al tiempo correcto, para verle sufrir por no rescatarla de su muerte y olvidarse de ella por siempre. Y cuando Endimión buscaba la manera de solucionar las cosas, escuchó un crujido en el firmamento. El influjo de equilibrio que compartían la Luna y la Tierra, al ser destruido el satélite, provoco maremotos, temblores, pánico, dolor, muerte… El venir del fin del mundo. Nyx sonrió, la dicha comenzaba para ella.

Nyx descendió a la Tierra. Endimión que cuidaba del reflejo de su amada reina Lunar, Nyx, escuchó unos pasos acercarse. Nyx lloraba de desesperación, usando su poderosa fragancia a loto, con una voz inocente y dulce le dijo; "Sí, pudiéramos regresar el tiempo… mi amado Endimión… Jamás estaríamos lejos otra vez y evitaríamos cualquier problema" Las palabras de Nyx palparon penetrantes en la mente de él… Haría lo que fuera por regresar a Serena a su lado y fue al lado de Plutón a las puertas del tiempo para borrar ese pasaje cruel de su vida.

Erebos encontró el cuarto de Nyx y la tomó entre sus brazos para sacarla fuera de la Galaxia. Nyx alabó a Erebos, su salvador, ambos hicieron un pacto, un pacto… Ella le ofreció beber de su espíritu, bañarle de sangre y que podría comer de su cuerpo, si la ayudaba a poner en claro a la gente quién era la Princesa del Universo, en algún lapso del tiempo, regresando a vengarse de todo el daño que les habían causado. Esperarían al que iluso Endimión abriera las puertas del tiempo y aprovecharse de él. Le pidió robar el cristal de plata, para que con cada encarnación pudiese volverse más poderosa. Erebos hizo su parte.

En el corredor entró con Éter, la miró molesta, les dijo que habían causado el fin del la existencia humana y él sintiéndose el hombre más miserable sobre el cosmos se hincó pidiendo perdón. Entonces Nyx le dijo, que no habría otra forma de remendar el problema, a menos de que diera vida nuevamente a las personas para remendar su error. Y Éter siendo consciente de los arrobos en los cuales fue preso, se condujo a las puertas del tiempo, iniciando el ritual de reintegración de las almas. Llevándola con él a las puertas del tiempo.

Eos estaba aún en el trono de Jera, inconsciente, instó en ensoñaciones de pesadillas. Entre sus quimeras vio a Sunya arrodillado frente a él, pidiendo piedad por su impertinencia al róbale el alma y las imágenes de las ilusiones de aquella que traería la balanza. Mentaba con lágrimas de sangre, escurriendo por sus cadavéricas mejillas, que salvara el universo, pregonando con lamentos patéticos el dolor de pagar el precio… Luego la oscuridad, mariposas de alas desgarradas que formaban torbellinos con sus aleteos, relojes escurridos con manecillas corriendo en reversa, puertas a su rededor que se abrían y le mostraban representaciones de versiones retorcidas y bizarras de cada persona que conocía… Intentó caminar, pidiendo despertar de la quimera atemorizante, una silueta de hermoso canto se le aprontó mentándole.

"El anhelar lo imposible siempre trae tragedias y nunca te das cuenta que lo que en verdad importa a dejado de existir. Sólo la unión de las tres fuerzas podrá retornar el equilibrio; La única salida será caer en el vacio infinito"

Eos, al despertar, contempló un extraño dolor en su pecho, el cual no pudo descifrar.

Buscó a Nyx. En el centro del templo de Jera encontró cuatro espíritus y cuatro Éteres circundando un Alma sin forma, la figura que le hablaba, quizá.

"¿Quiénes son ustedes?" Preguntó varias ocasiones hasta que los espíritus y los Éteres respondieron en sincronía "Hemos de resguardarnos aquí, hasta poseemos la energía necesaria para detener el sombrío poder de Sailor Cosmos, el universo se está destruyendo"

Eos aceptó en llevar la carga a cambio de salvarla y al universo entero. Mientras la tierra supuraba lava, el piso se meneaba. Eos la buscó en todas partes del palacio. Cuando la vio, tener a Endimión, Éter y Erebos a sus deseos. A Ángela, su madre tirada en el suelo a un lado de la puerta del Tiempo tratando de evitar que Nyx cometiera un error. Preguntó "porqué" tantas veces, con lágrimas de dolor emanadas de su corazón sosteniendo a Ángela entre sus brazos. Eos escuchó lo más triste de boca de la persona que juzgo dulce, buena e inocente… "Ella me incomodaba en el tiempo"

Nyx rogaba por venganza al ser abandonada por sí misma, acumuló cuanto odio pudo y ese odio colmo al traste lo que podía ser felicidad. Erebos trepó entre su orgullo, el deseo de preservar para él lo único que le daría la gloria y amaba, sin importar que con ello colocara en la desdicha a los que le rodeaban. Endimión se emborrachó de sus recuerdos, encaprichado sobre la lectura del destino, dejando de lado sus responsabilidades y las advertencias que ya conocía. Éter olvidó mirar a su realidad, dejándose consumir por un deseo vano, protegiéndolo con su propia vida, sin enterarse hasta el final que lo más precioso radicaba a su costado todos los días. Eos daría lo que fuera por reintegrar a Nyx y se prometió que fuese cualquier síndrome la devolvería a lo que cuando niña miró en sus ojos.

El viaje en el tiempo de Plut, provocó un hoyo negro que consumió ese presente y originó cuantos pasados, presentes y futuros pudo, paradojas, síntomas sin sentido, dimensiones. Cada tropiezo en las líneas temporales sería aprovechado por Erebos buscando la manera de nacer, atinó en una pobre mujer perfecta, una Sailor que se enamoró perdidamente de la mujer que amaba y que alguna vez fue Eos, con ella le daría en la cara a Endimión, por ser un imbécil que dictaba el destino quitarle a su amada, le ofreció a la mujer ser importante cuan deseaba, le ofreció un pasado glorioso junto a la princesa Serena y le convirtió en hombre… en Seiya Kou. A Éter le hizo la vida imposible, esparciendo leyendas falsas, condenándole todo el tiempo ser el despiadado destructor de la princesa del universo. Nyx quedaría dormida hasta que él la despertará en el momento indicado.

Por su parte Ángela, la que nunca recordó quien era en verdad, Démeter… se convirtió en Selene, en Ceres. La persona que adoraba a la pequeña Serena y que intentaría rescatar de los designios.

Arrepentirse no fue el camino para Erebos y Nyx, la venganza sí su decisión.

Redimir los pecados que lloverían en todos los tiempos, se convirtió en dogma para Eos y Éter.

Y Aunque cuenta la leyenda que Nyx lloró sangre, lloró estrellas... Él la Luz... Ella la Oscuridad. Que Éter lloró fuego y hielo, lloró luz y sombras… trastornado en el silencio profundo de verla perdida. Y así, con el resto de lágrimas, se creó el universo.

Las leyendas son solo eso… fragmentos de palabras contadas atreves de los hombres, jugando al teléfono descompuesto, agregando, quitando y corrigiendo lo que entiende, al placer del receptor." – Contó la chica de trencitas, una vez para Lexus, ahora para todos los que estaba en la sala del fuerte después de rescatar a Seiya, con poca preocupación– "Bueno, me largo a beber alcohol a algún lugar, que esto parece una funeraria."–

but i see my sun

(pero veo que mi sol)

and i know that it will

(y sé que estará)

be forever shining on earth

(para siempre brilla en la tierra)

Mamoru sentía algo familiar en la chica, su tono de voz le era lo bastante conocido… ¿dónde?

– "Seren, ¡espera! ¿Eres mi hija?" –con la ilusión de sentir algo positivo ante tantas penumbras, preguntó el pobre Seiya–

– "¡No! Tu malévola mujercita está embarazada de Erebos…" –sin tentarse el corazón– "Paradoja sobre paradoja… ¿Loco? Erebos cuidándose a él mismo… Se suponía que alguna vez en alguno de los tiempos lo fui… pero tu adorado hijito Yuyake o Seise… alias Erebos me sacó de ese panorama…" –siguió su camino al Seiya caer al suelo en sollozos– "Ahora no aburras con tu telenovela de llantos… ¡hoy voy a embrutecerme en alcohol!"

Exail irrumpió con agresividad– "Tú no puedes ser Seren… mi hermana. Ella era dulce y tranquila"

– "Nunca fui tú hermana real… es más me caías tan mal, como mis idiotas padres adoptivos, que busqué a alguien de los Labeau para matarlos" –usó el sarcasmo– "Igual que mandé a toda esa comitiva para matar a la dramática Zerethé…, después de que le quemaron la cara, la adoptaron… Perdió su memoria, el cáncer. Pero que puedo decir de la rata arrastrada de laboratorio, se suicido solita y no tuve que mover ni un dedo"

Haruka, con furia la tomó por el cuello de la playera, quería asesinarla por expresarse así de la memoria de su amiga– "¡MALDITA! Voy a matarte"

– "¡Que gesto tan dulce! Voy a darte luego más motivos para odiarme" –Aventó a Haruka al suelo, Seren se volcó a André– "¿Amas a Haruka cómo a ti mismo? ¿Más? ¿Qué estarías dispuesto hacer por ella?"

– "Ella es todo para mí, daría mi cuerpo, daría mi alma… mi último aliento" –miró desde sus verdes ojos a su esposa, reina de samsara, con todo el amor del universo– "Ella es mi mitad"

– "¡Aplausos! ¡Aplausos! Este chico sabe lo que dice. Como estoy tan aburrida y me crisparon mi salida a beber, empezaré a matar gente ¿Quién será el incipiente? Tal vez el amoroso André confesante" –Se emocionó– "Hasta rimo, ¡Kawaaaaiii!"

Nadie lo podía creer, estaba loca. Diamante detuvo a Seiya para que no cometiera una locura, Taiki abrazó a Ami, que aún temblaba de la impresión. Eider no podía mover ni un músculo. Rey tomaba su transformador, al igual que Minako. Pero Setsuna, Havardur, Maddox, Sigvard, Araz, Nun, Zev y Bellum se mantenían calmados.

– "¿Ya me odias más? Haruka… Pues, ¡bienvenida a mi fiesta!… ¿lo entiendes?" –preguntó Seren poniendo poco interés en el asunto–

– "NO, NO LO ENTIENDO" –Tiritó Haruka–

– "Todos ustedes poseen un alter ego por las paradojas" –Respondió Maddox–

– "¿Qué tratas de decir?" –se adelantó Ami, apretando los puños–

– "Tienen pensamientos, una historia, encarnaciones y sentimientos propios" –Introdujo Zev, bajando la mirada para Dimando y Makoto, especialmente al ver el vientre de la dama de cabello castaño–

– "Pensaba matar a los alter egos por la noche, cuando regresara muy hebrea y todos durmieran… Así comenzaría a hacer mi trabajo" –Suspiró Seren, antiguamente quien se proclamó Cyra, con aburrimiento– "Minako…"

Yaten se aprontó frente a Minako – "¡BASTA! ¡Aquí nadie morirá!"

– "Si no es así…"–movió con timidez sus labios Nun– "No podremos dar fin a al tiempo reciclado…"

– "No te pongas tan agresivito Yaten… Sólo le quería decir a Minako que su alter ego es Exail…" –puso cara de borreguito a medio morir al Exail abrir sus ojos con pánico– "Aino. ¿No es que siempre deseaste ser la princesa de la Luna? pues te convertiste en la princesa de princesas, la reina de reinas… De igual forma se van a morir. ¡Como sea! Decídanlo, les doy las últimas horas de su vida y calculen que es más importante para ustedes… Sí mismos o salvar el universo"

¿Podrían creerlo? ¿Confiarían en ellos? Seiya llegaba al punto de no distinguir entre la verdad y la mentira. La historia comenzaba serle absurda, ellos eran; ¿buenos o malos?

La misma figura de dudas, de creerse envueltos en sueños apocalípticos recorría sobre cada pesado minuto de confesiones. Algunos preferían tomar las armas por sí mismos y sacar a Usagi de la imposición falsa que todos narraban.

Seiya no dejaría ir a la chica con tanta facilidad. Luego de restregarle en la cara que era un objeto para engendrar el mal, un ser desechable y utilizado por… ¿su hijo? Enloquecido sus ojos se cristalizaron y la mueca de sus labios expandía una sonrisa de incredulidad.

– "No te creo nada… mienten… ¿Quiénes son?" –apuntó con poca cordialidad a Havardur– "¿Eres el Havardur real? ¿Eres una alter ego de nosotros? –carcajeó para cubrir su dolor–

– "Me importa un comino lo que crean… todos los alter egos son despreciables y desechables" –Seren tomó el bolso de Ami, se puso un lipstick que no le gustó– "¡Qué aburrida eres! Al menos un poco de color…" –Sintió una bofetada que se prendió en ella haciendo que el labial de Ami callera al suelo–

Cansado de sus injurias, de todo, Seiya la cacheteó. Ya odiaba a esa mujer del demonio. Miró a Nun, Zev, Araz y Maddox que no movían ni un músculo. –"Tú también eres despreciable, niña… ¿Cómo puedes ser tan grosera? Te detesto mocosa insensata" –

– "¡Ya! ¡Ya! No es para tanto"– Seren levanto el lápiz labial del suelo, lo acomodó en su lugar y salió de ahí con paso apresurado, sin mirar a nadie, sin poner cargados comentarios guasones.

Havardur apoyó su mano en Seiya y contestó. – "La primera vez… Seren vino a salvarles, arregló las cosas" –intentó ser lo menos fuerte con las palabras– "Cuando Usagi despertó la primera vez en una línea temporal diferente (N/A: La línea de Mercurio) fingió demencia, inocencia y resignación, volviendo con Endimión con la finalidad de lastimar su corazón… Seren se quedó como Sailor Deméter pidiéndote a ti que nunca confesaras nada sobre el hecho de que era tú hija, para protegerlos con su poder del aroma a lirio y mantenerles encerrados a Serena, a Lexus y a Yuyake." –caminó lentamente hacía Setsuna– "No contó con la voluntad inquebrantable de Usagi y de que Yuyake descubriera poco a poco quién era él y quién su hermana gemela… y se vio influenciado por su madre a destituirla del plano como fuera."

Setsuna prosiguió– "Por ese motivo, Havardur viajó al futuro a impedirlo, se llevó con él a Hotaru, Reima y Luna, a ellos que no podía encumbrar en la verdad… salvando a Seren de desaparecer. Luxmors actuó siempre como la parte oscura y malvada, portando una parte de la princesa del universo, sellada en su cuerpo, al igual que Hotaru. Luxmors ayudó a la causa, ella logró hacer nacer a la niña… pues Serena intentó asesinarla desde su nacimiento, y fue como lo creyó, la ocultó en esta fortaleza en la cual estamos, la proclamó como su hija haciendo a todos entender un embarazo tuyo y de ella. Fingió querer matarla y decapitar a Lexus para hacer despertar a Seren"

– "Al descubrir que Serena se cubría en su papel de ingenua y desvalida. El mismo Lexus aceptó cuidar siempre de Seren, jugando el juego que planearon él, Deméter, Luxmors, Endimión, Bellum y principalmente tú Seiya" –interpretó el caballero del tiempo– "Ella ha tomado tu lugar con honor… para salvarte y ahora todos sus pensamientos, sentimientos laten de manera aterradora"

– "¿Qué?" –La frustración llegó a sus Zafiros… la mano le punzaba, desde qué momento había dejado de amar a su hermosa princesita para idear cosas así, se detuvo por un instante–

– "¡NO! ¡Nos mienten! Pudieron arreglarlo regresando al pasado…" –situó furiosa Minako–

– "Tú misma nos advertiste de eso, pero lo hicimos con ayuda de Hotaru…" –prorrumpió Setsuna–

– "¿Yo? Estás loca, ¿cómo podría? Ahora sí pasas por lunática." –contestó la rubia Venus–

– "Como la impostora de Ragnarok, nos dijiste que viajar más en el tiempo les da armas para hacer lo que desean, sin embargo nos dijiste que el antiguo Sigvard ya había pagado por ello y nosotros mismos en diferentes dimensiones. Pero sólo tendríamos una oportunidad no habría otra… Buscamos entre las dimensiones y el tiempo el paradero de Seren, en ese viaje nacieron nuestros hijos, cuando dimos con ella la trajimos con nosotros" –Argumentó con un dejo de amargura Setsuna–

(N/A: Esté Bellum corresponde a la línea del presente, el otro del principio del capítulo viene del futuro) Bellum tomo el consecuente– "Sigvard, el hijo de Setsuna y Havardur, se encargó personalmente de entrenar a Seren, trayéndola a la época correcta. Yo por mi parte se usé mí su poder para hacerle creer a Exail que ella era su hermana. Damían y Kikio ya lo sabían todo, en cuanto a ellos como alter egos, lo de la niña prestada, por lo cual, el día del accidente tuvieron que fingir su muerte para protegerla, contando que Seren quedó en coma por varios años… Despertaba cuando podía y cuando lo concebía debía volver a esfumarse entre los sueños para ocultarse de que los poderes de Nyx y Erebos no la detectaran"

Mamoru, que permanecía callado durante todo ese tiempo calló en la cuenta de a quién le permanecía esa voz, el caso era cierto, siempre la mantuvieron vendada por las horrendas quemaduras en su cuerpo que se negaban en sanar, una chica que tenía posters pegados de Heaven & Hell en la lujosa habitación del hospital, a la que llamaban bella durmiente, a la que los tutores nunca visitaban, la que ofreció su corazón para sanar el de Ceres. Y que cuando volvió de Nueva York ya no estaba. En pocas palabras, intentó desconectarla, asesinándole… Miró a Ceres variadas veces, realmente su rubia sensual tenía el corazón más grande que cualquiera pudiera tener, prefirió sufrir miles de veces antes de quitarle la vida a alguien. Entonces las borrosas imágenes del pasado cruzaron en su cabeza, sería ella el alter ego de Usagi, si lo era, ¿tendría que morir? ¿la amaba realmente? El calor se agolpó en sus músculos, él también tuvo mucho que ver en esa situación, en alguna asquerosa línea temporal. Ceres se conservaba como una tumba, sintiendo la soga en el cuello, Mamoru interpretaba el espasmo voraz que consumía a su esposa. Quebrándose en amarguras, en sentirse presa de tomar el hacha y sumirla en un sacrificio no era lo que deseaba. Por otro lado, ¿Usagi era su verdadero amor? Su mente se quedó en blanco, al ver a la pequeña bebe que Ceres alimentaba de su pecho, en el entendido de tratar de pasar los últimos minutos de amor con su hija. ¿Por qué? Antes que nadie él debía morir por sus estúpidos errores, salvar a Usagi y a Ceres…

Seiya por su lado, tuvo el privilegio de amar a alguien y vivir unos maravillosos días al lado de Usagi… Si Seren vivía era por un milagro, un enorme milagro. Apretó sus puños y fue tras ella. Mamoru por su parte tenía el deseo de acompañarlo, se quedó estático hasta que la linda Ceres le sonrió, diciéndole que él debía hacer lo que creía justo. Entonces cuando salieron Mamoru y Seiya ya no encontraron la silueta de Seren por ningún lado… Los chicos, Nun, Araz, Maddox y Zev se ofrecieron ayudarles.

Cada persona que estaba en el fuerte tenía sus pensamientos volando en un parte aguas.

Y Esta sería la primera vez en esa vida que llevaban, que Mamoru y Seiya se aliaran para algo que ambos apreciaban correcto. El sol irguió su pecho, aclaró su vista, tomó aire. Estaba preparado para lo que fuera, en cierta razón y con pocas palabras la muchacha le pedía que fuera fuerte a todos y él lo interpretó como una ofensa… Aún dudaba los que era cierto o mentira… Justamente como lo deseaba Nyx. La confusión, la titubeo, el no tener una manera de proceder.

Sin embargo, Seiya… Seiya era él sol y el sol nunca se apagaría, encontraría una forma, cualquiera para devolverle el brillo a su Luna. Porque sabía que él daría todo para que la luna recobrara su fulgor.

you can rain down on me

(puede llover sobre mí)

but you can't darken the sun

(pero no puede oscurecer el sol)

you can cast a spell on the moon

(se puede lanzar un conjuro a la luna)

but you can't kill the sun

(pero no pueden matar el sol)

¡you can't kill the sun!

(¡No se puede matar al sol!)

¡you can't kill the sun!

(¡No se puede matar al sol!)

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No se pierdan el próximo capítulo… (Chica del premio comuníquese con migo… please)

Muchísimas gracias por sus excelentes Revs a todas y por el apoyo incondicional que recibo de ustedes, estén o no estén por ahí en los Revs!!

Niku Black: Sandya Moon Kou: Mizuki-chan24: Lilupixie: cyratan23: malkav-iztli: Megumisakura: Srita. Rossy Kou: Selene-silk: Karina Natsumi: chikita22bkou: Drixx: Haruka-chan27: Love-Moon: Paulysa: senshi Saturn: Serenalucy: DKVV: Kayleigh More: Nina: serenity2202: