¡Hola! Ayer no, pero hoy si! Así que a disfrutar.

Candy-chan: Una aclaración, Nathan no es la lluvia, usa la misma agua del mar para crear sus proyectiles, sólo que en medio del revuelo de la tormenta, ellos no distinguen entre la lluvia y el agua controlada por él. Los rayos y los truenos son por la tormenta. Todas tus dudas o al menos casi todas ellas se aclaran en este capi! ¿Cuando dudaste de que Nathan es un hijo de puta (enviado por dios)? Él esperó el momento indicado para atacar, justo en medio de la noche y durante una tormenta. Y además, Coby fue quien lo acercó a los Mugiwara (pobre Coby, ya verás cómo se siente también). Gracias por los halagos hacia mi y mi marido por la creación de Nathan, realmente quedó bastante bueno como malo jajaja. Luffy no es adivino, es muy pero muy pero muy intuitivo y lo ha demostrado muchas veces, por eso es que decidí hacerlo así acá. Él supo que no andaba bien algo en el barco y prefirió resguardar su legado (su hijo o hija y su sombrero). Muy bien, gracias como siempre por estar ahí! Y nos leemos en el siguiente comentario! Mary


La conmoción por lo que sucedió era indescriptible. Todos estaban temblando. El agua del mar seguía subiendo. Luffy se había visto obligado a ascender al primer piso. Sanji sentía un enorme peso en sus piernas, como si el agua estuviera reteniéndolo en ese sitio. Quiso levantar su pie derecho por tercera vez y fue suficiente para que sucediera algo que confirmó sus sospechas: el agua estaba siendo controlada. Unas afiladas agujas formadas por esa misma agua que quería retenerlo se estrellaron contra su pierna, clavándose con violencia y velocidad. Atravesaron sus músculos y salieron del otro lado sólo para volver a caer como gotas. El dolor fue muy intenso, pero apretó la barandilla con todas sus fuerzas y apretó los dientes para no gritar. Lo que menos necesitaban en ese momento era preocuparse por su dolor.

¡Luffy! ¡Es el agua! − gritó, con todas sus fuerzas. Luffy pareció escucharlo porque se acercó lo más que pudo a donde él estaba. − ¡Es el agua! − repitió, pero no pudo dar más información. Vio cómo una nueva manga de agua se formaba con la que estaba sobre la cubierta. Se ensanchó y se irguió frente a sus ojos. De pronto, y a gran velocidad, fue en dirección a donde estaba Zoro de pie junto a la escalera. Él tomó dos de sus tres katanas y quiso hacerle frente, pero en un movimiento, el agua giró y atrapó a Robin que estaba a su lado, unos escalones más arriba.

¡Robin! − gritó, abalanzándose sobre el agua y dando algunos cortes. Pero nada sucedía. La manga de agua, que se llevaba a Robin dentro, la arrastró hacia el hoyo en la cubierta.

No podía respirar. Tampoco podía moverse mucho. El agua de mar la había atrapado de alguna forma que no quería ni podía explicar y la estaba arrastrando en contra de su voluntad hacia el océano. Forcejeó, intentando nadar y vio cómo Zoro atacó el agua. Movió su mano pero no logró absolutamente nada. Cuando se vio bajando hacia el Soldier Dock Sistem y divisó a Franky inconsciente, supo que debía hacer algo o moriría ahogada en el fondo del mar. Utilizó todas las fuerzas que aún conservaba y logró hacer una cadena de manos para tomarse del borde de la cubierta y salió del agua, dando un tirón. Arriba, Usopp la atrapó con dificultad. Cuando vio la mano de Robin aferrándose a las maltrechas maderas del suelo, salió disparado sobreponiéndose al miedo que sentía.

¡Robin! − el gritó fue de Zoro, que asustado se acercó corriendo. Su corazón quería salir de su pecho y le temblaban las manos. No podía comprender de dónde ella había sacado fuerzas para utilizar su habilidad cuando estaba inmersa en agua de mar, pero poco le duró el pensamiento cuando vio el estado en el que estaba ella.

Sus brazos y sus piernas estaban llenas de cortadas que sangraban abundantemente. Apartó a Usopp con cierta brusquedad y tomó a Robin entre sus brazos. Ella respiraba con dificultad. Miró a Chopper, que ya estaba cerca de la entrada a la enfermería y corrió con todas sus fuerzas hasta allá.

Antes de que pudiese siquiera subir cuatro escalones, una nueva manga de agua se formó de la nada, con el líquido que estaba en el primer piso. Arremetió contra el espadachín, que poco pudo hacer llevando a Robin en sus brazos. La fuerza brutal del agua lo empujó con tal impulso que cayó de espaldas a la cubierta y derrapó varios metros. Abrazaba a su mujer con todas sus fuerzas mientras sentía que las gotas de lluvia se clavaban en su cuerpo. Abrió los ojos y vio con desesperación que no era una simple sensación, las gotas se clavaban literalmente en su cuerpo y en el de Robin, que aún no despertaba de su inconsciencia.

Sanji, que apenas podía mover la pierna lastimada, se acercó como pudo al lugar donde estaba Usopp, que no salía de su conmoción. Al notar la presencia del cocinero, se puso de pie y se acercó.

¿Estás bien? − preguntó, mirando su pierna ensangrentada. Sanji asintió con la cabeza.

¡Sal de ahí! − gritó Luffy, aferrado a la barandilla con ambas manos. − ¡Hijo de puta! ¡Ven aquí! − insistió. Su voz estaba cargada de ira e impotencia. ¿Qué podía hacer él frente al agua de mar? Hasta dudaba de su percepción. ¿Sería realmente alguien que estaba controlando el agua? − ¡Cobarde! ¡Aparece! − volvió a gritar antes de sentir los huesos de Brook tomándolo por el hombro. Se miraron por un segundo.

Capitán, debemos ayudar a los heridos − dijo. Era algo muy cierto. Robin estaba inconsciente y sangraba mucho y la pierna de Sanji no estaba mejor. Además estaba Franky tirado dentro de la parte baja del barco.

Zoro, volvió a tomar a Robin y sintió cómo una nueva ráfaga de agujas de agua se clavaba en su espalda. El dolor era intenso, pero debía soportarlo y proteger a Robin. En ese instante, ella abrió sus ojos. Jadeaba. Subió su mano al rostro de él y lo acarició levemente.

Ve por Ryu − le dijo en un susurro.

No − contestó secamente. − Primero te llevaré con Chopper

¡Cuidado! − fue lo siguiente que escucharon. Usopp y Sanji gritaron al unísono al ver una nueva manga de agua, que se asemejaba a una gran mano, que aplastó a Zoro y Robin. Las rodillas del espadachín flaquearon y las dobló, estrellándose contra el suelo. El peso del agua era insostenible. Apretó a Robin contra él y sintió un nuevo estruendo. Alzó la vista, como pudo, y vio con pesar que otra manga ascendía más lejos, atravesando el barco de abajo hacia arriba.

¡Ryu! − gritó Robin, empujando a Zoro lejos de ella. El hombre rodó por el suelo y el agua arrastró a la mujer por la cubierta.

Se movió rápidamente, y alcanzó a tomar la mano de Robin, que ya estaba tan débil que apenas podía mantener los ojos abiertos.

¡Robin! − no pudo continuar. Ella sonrió.

Viviré − le dijo, como si la misma muerte estuviese pasando por su mente. El rostro de Zoro se tornó sombrío. El agua continuaba cayendo del cielo. − Ve por Ryu y sácalo del barco − la voz de Robin era un tenue sonido que apenas escuchó. Zoro se negaba rotundamente a soltar su mano. ¿Estaba loca? ¿Le estaba pidiendo que la suelte y vaya por Ryu cuando no tenía fuerzas? Si hacía eso, moriría ahogada. El agua la arrastraría a través del hoyo en el suelo y se hundiría como una roca en el fondo del West Blue.

Sanji estaba desesperado. Tenía que correr y ayudar a Robin. Podía ver que Zoro no estaba mejor que él. Se envalentonó y comenzó a caminar cuando sintió que el agua recorrió su pierna sana. Dio una patada, pero el agua volvió a cubrirla toda. Giró, apoyando sus manos en el suelo, pero fue inútil. Sentía que el líquido traspasaba su piel, metiéndose por sus poros. El dolor comenzaba a ser insoportable. Se arrancó la pierna del pantalón y vio con desesperación pequeños ríos de sangre fluyendo. ¿Qué estaba sucediéndole? Luego, el agua salió de su pierna, se alejó unos centímetros, y en forma de púas, volvió a clavarse arrancándole un grito de dolor que estremeció a todos.

¡Sanji! − gritó Usopp, dándose vuelta y se agachó junto al cocinero sin saber muy bien qué debía hacer. La pierna de Sanji parecía estar realmente muy mal. La sangre brotaba a borbotones y el dolor había dejado atontado al rubio. Atinó a tomar la tela del pantalón que Sanji había arrancado momentos antes y a querer atarla para hacer un torniquete. Pero no lo logró. Sintió una fuerte punzada que atravesó desde la espalda hasta el pecho. Se miró y vio sangre. No podía respirar. Sentía cómo si algo ocupara su pecho impidiéndole que entrara el aire. Ni siquiera podía hablar o moverse. Miró a su compañero, que no estaba en mejor situación que él y comprendió que sería muy difícil salir de esa.

Al mismo tiempo, una corriente de agua ascendió por la escalera y se hizo presente frente a Luffy y Brook, que se pusieron en guardia. El agua se ensanchó y los cubrió, envolviéndolos en una gran burbuja. Brook perdió sus fuerzas y Luffy forcejeó unos cuantos segundos. Tenía que ayudar a sus nakamas. Desde ahí dentro podía ver perfectamente a Zoro y Robin tirados en la cubierta. Escuchó el grito de Sanji y estiró sus manos y sus pies, pero fue en vano ya que se ablandaron un segundo más tarde.

Chopper, tras escuchar el grito de Sanji, salió disparado hacia la cubierta en su Strong Point. Saltó. Fue embestido por una bola de agua, justo en mitad del pecho, con una fuerza tal que lo desestabilizó completamente. Cayó con violencia a la cubierta, cambiando a su Brain Point. El agua lo cubrió completamente, debilitándolo.

¡Zoro! − las fuerzas la abandonaban y no permitiría bajo ningún punto de vista que Zoro la salvara a ella y dejara desprotegido a su hijo. Él la miró intensamente. − Lo que más deseo es estar a su lado − las palabras de Robin eran tenues y suaves. Zoro se acercó más, como pudo, para escucharla. No sabía si lo que cubría su rostro era la lluvia o lágrimas. Tragó saliva con dificultad. Se le estaba haciendo imposible respirar a él también. − Una vez dije cuál era mi deseo − apretó los labios y los párpados. El dolor estaba volviéndose insoportable y sabía que en cualquier momento caería inconsciente. − Ahora también te lo diré − sonrió a duras penas. − Quiero que Ryu viva, que tu vivas − en ese momento supo que eran lágrimas. − Ve por él, Zoro − soltó su mano. El agua comenzaba a arrastrarla hacia el agujero. Zoro apretó más la mano de Robin, que se le resbaló.

Vio cuando ella sonrió. Era arrastrada por esa falsa corriente hacia el hoyo que podría llevarla al fondo del mar. Pero, esa sonrisa le decía lo que tenía que oír. Robin le había pedido que salvara a su hijo y eso debía hacer, no tenía otra alternativa. Apretó los dientes y los puños y se puso de pie como pudo, ayudándose con Wado Ichimonji. Caminó lo que lo separaba de las escaleras y subió. No prestó atención a nada de lo que ocurría a su alrededor. No vio a Usopp casi azul en el suelo, ni a Sanji desangrarse, ni a Chopper desmayado cubierto por el agua. Tampoco pudo ver a Brook y Luffy encerrados en una absurda burbuja que los mantenía en el aire, privados de moverse y de oxígeno. Él sólo caminaba para cumplir su promesa.

La galería parecía ser interminable. Le dolía la espalda terriblemente y el dolor al respirar era casi insoportable. No podía evitar apoyarse sobre la katana para caminar ya que arrastraba la pierna derecha. ¿Tanto mal podía hacerle un poco de agua? No quería ni debía pensar en eso en aquel momento. Tenía que llegar a Ryu, tomarlo y alejarse del barco como pudiera. Ya vería cómo reencontrarse con los demás. La corriente de agua que pasaba bajo sus pies hacia la cubierta cambió de curso, haciendo que parara sus torpes pasos. Abrió un poco más el ojo y afinó su visión. El agua se juntaba frente a él. ¿Acaso podía ser que un usuario controlara el mar? Empuño con propiedad a Wado Ichimonji y se dispuso a hacer el gran esfuerzo de moverse sin apoyo.

El agua se arremolinaba y se juntaba a pocos metros de él, justo frente a la puerta de su cuarto, donde dormía Ryu. El ruido que hacía la lluvia mezclada con el viento y el oleaje era ensordecedor. Y el dolor punzante en la sien no colaboraba demasiado. Podía jurar que el agua tomaba forma humana y llevaba su brazo líquido hacia la puerta del cuarto. Sin pensarlo dos veces, se abalanzó contra el agua, con todas sus fuerzas y su haki.

Sanjuuroku Pondo Hou − el ataque fue certero. Zoro pudo saber que estaba golpeando algo vivo, sintió cómo aquel acero de su katana cortó un cuerpo. El agua se desvaneció frente a sus ojos y la corriente volvió a la normalidad.

Luffy no podía aguantar más la respiración. Estiró brazos y piernas y lanzó una fuerte oleada de haoshoku haki. El agua salió disparada del barco, formando una gran ola en el aire y cayó al mar, mezclándose con la lluvia y las olas. El capitán jadeaba intentado recuperar el aliento. Brook cayó inerte al suelo, estrellándose.

Levantó la vista y la imagen era aterradora. El ruido de la lluvia era incesante. Pudo ver a Sanji ensangrentado, con su rostro mostrando el intenso dolor. Usopp tomándose el pecho e inmóvil junto al cocinero. En medio de la cubierta, cerca del gran hoyo, estaba Chopper inconsciente. Podía sentir lo débil que estaba Zoro, pero no lograba sentir a Robin. Apretó los puños y sus dientes rechinaron. Las lágrimas de impotencia se figuraban ya en sus ojos. Lanzó un grito desgarrador al cielo.

Las maderas del Sunny rechinaban con violencia. Las olas parecían más embravecidas que antes y los rayos y truenos azotaban todo. El fuego comenzaba a consumir el mástil principal con ansiedad. Luffy miraba el suelo. Caminó y dio un salto, cayendo a la cubierta, que estaba hecha añicos. Pedazos de madera nadaban en el agua mezclada con sangre de sus nakamas, y con la suya propia. Fue en ese momento que se dio cuenta que él mismo estaba cubierto de raspones y pequeñas heridas.

¡Huyan! ¡Escóndanse! − la voz de Luffy desgarraba el alma de los que aún estaban conscientes. − ¡Yo derrotaré al que nos hizo esto! Y los buscaré, a todos, estén donde estén, ¡pero vivan! ¡Váyanse! ¡Escóndanse! − continuaba gimiendo. Las lágrimas surcaban sus mejillas confundiéndose con las gotas de lluvias que casi rasgaban su piel. − No mueran


¿Qué les pareció? Ya les conté cómo es que muere Robin. O mejor dicho, cómo es que desaparece Robin del barco y el motivo por el cual ellos creen que ella está muerta. No sólo es por eso y más adelante lo verán (spoiler). Espero hayan disfrutado -dentro de lo posible en este marco- y merezca un comentario. Nos leemos, Mary