Disclaimer: Los personajes y el mundo de Shingeki no Kyojin son obra de Hajime Isayama.

Personajes: Historia veintiséis. Rivaille y Eren. Continuación del corto 21.

SPOILER: Capitulo 36.


Real.

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Rivaille abrió los ojos cuando el chico salió de la estancia. La manta cálida descansaba sobre sus hombros, lo había sentido llegar, aun así no quiso despertar pues estaba realmente cansado.

Al sentir el peso extra de la sabana comprendió lo que el chico trataba de hacer. Era bastante inocente, estuvo examinándolo y no se animó a realizar ningún movimiento- aburrido-pensó. Se movió asustando al muchacho y haciéndolo huir. Se quedo un rato más en el sitio y luego bajó al sótano.

El chico dormía profundamente, se sentó a su lado en la cama observándolo. Desde hace mucho Eren lo miraba con adoración, al principio pensó que era como los demás, que en contra de todo buen juicio lo admiraban.

Sin embargo pronto notó que no era sólo eso, se sonrojaba cuando por alguna razón se tocaban, el chico pasaba largos ratos absorto mirándolo. Y notaba su mirada triste cuando Petra se le acercaba.

Se inclinó y rozó su boca, esperaba pronto se diera cuenta de lo que sentía, no tenía paciencia para esperar a que el mocoso fuese consciente de lo que sucedía.

—Corporal.

Susurró Eren entre sueños mientras sonreía. Estiró la mano y acarició su mejilla.

Lo cubrió con la manta que el chico le dejó, con la esperanza que dejara de soñar y empezara a ver la realidad.

Ese día, entrada la tarde vio al muchacho ir a la caballeriza sin abrigo. Entraba el invierno y las temperaturas eran bajas.

Cuando entró Eren estaba cepillando un caballo con la mirada pérdida.

— ¿Pediste permiso para salir?

Eren se sobresaltó y vio al hombre sorprendido. —Hanji san me dejo.

—Hanji es muy permisiva contigo.

Eren tragó grueso. No podía evitar pensar en el incidente de la manta, y aunque se dijo que no importaba si era un sueño o realidad no lograba sostenerle la mirada.

Rivaille caminó hasta ponerse a su lado. —Hace frío ¿No tienes una manta?

La mandíbula de Eren casi se desprende ante la sorpresa. Todo su rostro se cubrió de rubor y dio un paso atrás trastabillando y cayendo al suelo.

El soldado alejó el caballo y se inclinó de rodillas frente a él.

— ¿Y bien? ¿No tienes una?

—No— logró responder con dificultad.

— ¿Y cómo se podría entrar el calor entonces?

Eren se traicionó a sí mismo trasladando su mirada de los ojos de Rivaille a su boca, para empeorar se humedeció los labios.

Rivaille lo tomó de la camisa y lo jaló mirándolo intensamente, segundos después los labios fríos del hombre cubrían los suyos.

Eren no reaccionó al principio, pero luego recordando cuantas veces soñó aquello se apresuró en responder la caricia.

Exigiendo el paso, Rivaille invadió su boca con su húmeda lengua causando un desastre en el proceso mental de Eren.

Cuando el muchacho creyó que perdería la conciencia y que su corazón saltaría de su pecho, Rivaille se apartó.

El soldado caminó impasible hacía la salida y Eren se encontraba con cada parte de su piel ardiendo.

— ¿Se... va? — preguntó aun aturdido.

—La próxima vez no trates de darme calor con una manta.

Eren trató de levantarse, pero sus piernas fallaron. Desesperado alzó la voz preguntando antes de que se marchara.

— ¿Es real?

—Eres más tonto de lo que pensaba si crees que esto es un sueño.

La puerta se cerró y Eren se apoyó en el heno.

No estaba soñando. Sonrió, tocándose los labios.

Era real.


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Este corto es continuación del 21, petición de Isyperolla que quería saber que pensaba Rivaille.

Gracias por leer, saludos