Perdón por la tardanza, desde la semana pasada he tenido montañas de tarea que hacer, de hecho aun las tengo, pero se los debia. Pueeeeeees aqui tienen el final. Creo que le falto algo. Quieren un capitulo extra?! Si es asi diganmelo y si no, pues hasta aqui queda esta historia. No saben lo feliz que me hizo escribir esto (coff coff siempre sueño con el SasuSaku) asi que espero que lo disfruten y pues espero tambien escribir otra historia del SasuSaku mas adelante. Disfrutenlo y pues hasta la proxima.
Es lunes por la mañana. Hoy inicia mi primer día de trabajo en la empresa UC. Aún falta 1 hora para la hora de mi llegada allá, pero estoy algo nerviosa por conocer a mi nuevo jefe… o jefa.
Eh preparado mi portafolio con mis mejores trabajos realizados. Me miro en el espejo por cuarta vez, no esta mal verse bien para dar una buena primera impresión.
Después de desayunar y despedirme de mis padres y de mi pequeño Fugaku, me dirijo a la oficina. Es justo en estos momentos de tráfico que agradezco haber salido de mi casa 30 minutos antes, siendo que en un día normal llegaría en 10 minutos.
Después de estacionar mi auto, entro al ascensor. Acomodo mi saco una vez más y una vez que he llegado a mi piso. Me dirijo al mostrador, donde se encuentra una mujer de aproximadamente unos 30 años, de cabellera negra y corta. Se ve bastante seria, pero cuando se da cuenta de que estoy parada frente a su escritorio, me dedica una amable sonrisa.
-Buenos días, la puedo ayudar con algo? – me saluda amablemente
-Buenos días. Me acaban de contratar en el departamento de comunicación y diseño
-Oh, por supuesto. Permítame anunciarla – apretó un par de botones de su teléfono – Señor Uchiha, la señorita Haruno esta aquí - ¿Qué? Uchiha? Bueno, tal vez no sea lo que estoy pensando
-Hazla pasar Shizune – definitivamente esa no era la voz de Sasuke, pero se escuchaba bastante serio
-Puede pasar señorita Haruno, el señor Uchiha la está esperando
-Muchas gracias – le dedico una sonrisa y aun un poco confundida me dirijo a la oficina.
Realmente es una oficina muy espaciosa. No puedo evitar que mis ojos examinen toda la habitación, admirando cada centímetro de buen gusto en arte.
Cuando por fin centro mis ojos en el hombre que esta sentado detrás del escritorio, completamente absorto en su trabajo frente a la computadora. Es de test bastante blanca, incluso más que la mía, sus ojos son oscuros al igual que su larga cabellera, la cual sujeta con una liga. Tiene unas ojeras bastante marcadas, supongo que es por estrés y trabajo excesivo. Debo admitir que es bastante apuesto. Siento como si ya lo hubiera visto antes.
-Señorita Haruno, por favor tome asiento – me saca de mis pensamientos. Aunque su voz es seria, no deja de ser educado
-Oh, muchas gracias – me acomodo en la silla frente a el – Eh traído algunos de mis trabajos - le paso los papeles una vez que los saco del portafolio
-Gracias, permítame – observa cada uno detalladamente – debo decir que realmente me gusta su trabajo – dijo mientras me devolvía los papeles – definitivamente creo que eran ciertas todas las cosas buenas que me hablaron de usted
-Muchas gracias. De verdad agradezco esta oportunidad, vera que hizo una buena elección en contratarme – este era el momento para sacar mi mejor carta de presentación
-Muy bien. Que le parece si se va instalando en su oficina? Shizune le indicara donde se encuentra. Mas tarde le llevaran el nuevo proyecto en el que estamos trabajando y me gustaría que hiciera algún promocional para la marca
Después de despedirme y una vez que se cual será mi nueva oficina, comienzo a desempacar. En comparación a mi antigua oficina, esta es un poco mas pequeña, pero con una mejor vista al exterior.
-Disculpe, puedo pasar? – escucho como alguien me llama desde la puerta
-Adelante – al darme la vuelta dejo caer los papeles que llevaba en mis manos. No puedo creer que el este parado frente a mí. Con sus ojos ónix mirándome de arriba a bajo. Supongo que el esta tan impresionado de verme, como yo a el. – Sasu…ke – es lo único que puedo articular
-Sakura… así que tu eres la nueva empleada
-Eh, si…yo. Siéntate
-No es necesario. Vine a traerte la información de la empresa con la que estamos trabajando
-Muchas gracias. Por cierto, es un gusto saber que también trabajas aquí
-En realidad yo… Bueno no importa. ¿Cómo esta tu papá?
-Esta mejor, gracias. Ahora el y mi madre se la pasan en casa cuidando a mi hijo
-Tu hijo? – note algo extraño en su cara, como si un rayo de desilusión hubiese pasado por el – Me alegro… te dejo para que trabajes. No vemos luego
-Sasuke, yo… - y antes de que pudiera terminar mi frase, el ya se había marchado.
Tenía que hablar con el. Aunque se que lo nuestro había terminado hace mucho tiempo, algo dentro de mí me exigía que le explicara lo que había ocurrido hace tiempo. Pero por el momento lo único que podía hacer es trabajar, y demostrar que no era un error haberme contratado.
Hacía ya una semana que comencé a trabajar en la misma empresa que Sasuke. Nos encontrábamos ocasionalmente, pero solo me dirigía un saludo casi forzado. Debo aceptar que la situación me resulta un tanto incomoda, pero no puedo obligarlo a escucharme.
Hace ya 2 días que mi automóvil se descompuso, por lo que he tenido que llegar al trabajo en el transporte público, por lo que he tenido que levantarme mas temprano y no puedo llevar a mi pequeño Fugaku a la escuela.
Llevo casi dos horas en mi oficina, esperando los resultados de algunos estudios de mercado que hice para el próximo proyecto.
-Señorita Haruno, tiene una llamada de la directora de la escuela de su hijo– habla mi amable secretaria
-Por favor comunícamela Matsuri
-Enseguida. Espera en la línea 3
-Buenos días directora, sucede algo?
-Señora Haruno, podría venir urgentemente a la escuela? Fugaku se siente mal y no me pude comunicar con sus padres
-Oh, claro, voy para allá enseguida – no espero a recibir una respuesta, cuando ya colgué la bocina. Tomo mi bolsa y me dirijo a la oficina de Itachi – Puedo pasar? – pregunto antes de abrir la puerta
-Pasa- Itachi me mira extrañado – necesita algo Sakura?
-Si, bueno… yo. Quería pedirle permiso para ausentarme por una hora para ir por mi hijo a su escuela. Se siente mal y aunque en realidad no se si sea algo grave, me preocupa bastante
-Por supuesto
-Muchas gracias, pediré un taxi en el despacho
-Si quiere puedo llevarla, me dirijo a las oficinas de administración, supongo que me queda de paso
-De verdad? Enserio se lo agradezco mucho
Bajamos hasta el estacionamiento y como me lo esperaba, su auto es bastante lujoso y de un rojo muy brillante.
No tardamos ni 10 minutos cuando ya nos encontramos afuera de la escuela. Bajo rápidamente y no espero a que Itachi me alcance. Entramos a la oficina de la directora y ella se queda hipnotizada por el hombre que me acompaña
-Directora, como esta mi hijo
-Oh, señora, su hijo esta recostado en la enfermería, sus cosas ya están con el, así que puede llevárselo enseguida
-Gracias – camino hasta la enfermería y me encuentro con mi pequeño dormido – Fugaku, hijo, mamá ya vino por ti, es hora de irnos
Estira su pequeño cuerpo y frota sus ojos.
-Sakura, nos vamo… - escucho la voz de Itachi, que se encuentra en la puerta – el es…
-Mi hijo? Si, apenas tiene 3 años – le sonrió mientras cargo a mi hijo
-No, es que el es igual a mi hermano Sasuke cuando era pequeño – dice mientras me quita a mi hijo de los brazos – yo lo llevo por ti
-Sasuke Uchiha… es tu… hermano? – siento como de repente mi corazón se encoje
-Si, no lo sabias? – me pregunta, mientras acuesta a mi hijo en el asiento de atrás – Dijiste que tu hijo se llama Fugaku? Sabes mi papá también se llamaba asi
-Lo se… - le digo mientras nos colocamos el cinturón de seguridad
-Como lo sabes? – me pregunta sin dejar de mirar la calle
-Porque Sasuke me lo dijo hace mucho, por eso decidí ponerle así a mi hijo
-Ya veo… espera, le pusiste Fugaku a tu hijo por mi padre? Sakura – me miro fijamente cuando estábamos en el estacionamiento de la empresa – dime, paso algo entre tu y Sasuke?
-Bueno, cuando estábamos en la universidad, salimos un par de veces, pero mi padre enfermo gravemente y tuve que irme a vivir a San Francisco. Perdimos contacto y pues bueno… creí que ya no tenía sentido decirle que estaba esperando un hijo suyo.
-¿Qué?! Entonces, este niño – dijo apuntando a mi pequeño que aun dormía - es hijo de Sasuke?
-Así es
-Sabes, se que no es algo que me incumba, pero creo que debes decirle. Nunca es tarde para enterarse de algo como tener un hijo – me decía mientras cargaba a mi hijo entre sus brazos
-Pero, tengo miedo de que me rechace y de que rechace a mi hijo – le dije mientras esperaba un taxi
-Confía un poco mas en el, además, es imposible no darse cuenta del gran parecido con el – dijo mirando a mi hijo con una sonrisa
-Lo intentare. De verdad esta bien que me vaya a casa?
-No te preocupes, es mas importante que cuides de mi sobrino, no?
-Gracias
Después de eso me fui a casa. Tal vez Itachi tenía razón, después de todo Sasuke tiene derecho de saber de su hijo.
Al mirar el reloj, me doy cuenta de que son casi las nueve de la noche. Me quede dormida toda la tarde junto a Fugaku y el molesto sonido del timbre me hicieron despertar. Tal vez sean mis papás, quienes de nuevo, no traen sus llaves.
Al abrir la puerta me quedo paralizada al ver a Sasuke frente a mí
-Perdón por molestarte a estas horas, pero como te fuiste temprano de la oficina, tenía que entregarte estos papeles urgentemente
-Oh, gracias. Pasa
-No es necesario, no quiero molestar a tu familia
-No te preocupes, mis papás no están en casa y mi hijo aún sigue con un poco de fiebre y la medicina lo hizo dormir
-Y tu esposo? – río un poco nerviosa, creo saber a que punto quiere llegar
-Yo bueno, no estoy casada. Sabes en realidad quería decirte algunas cosas
-Hablemos mañana es un poco tarde y no creo que…
-Mami? Tengo hambre – la voz de mi pequeño me llama desde el pasillo. Esta parado viendo a Sasuke – Papi, cenaras hoy con nosotros? – siento como si el alma se me callera al suelo. Y al mirar a Sasuke, me doy cuenta de que esta igual o mas impresionado que yo
-Cariño, en realidad Sasuke ya se …
-Esta bien, me quedare a cenar. Yo también tengo hambre – me hago a un lado para que pase y veo como camina al comedor seguido por Fugaku
Hay un gran silencio en la mesa, solo Fugaku come, mientras Sasuke lo mira, para después mirarme a mi
-Papi, te vas a quedar esta vez con nosotros? – mi hijo rompe el silencio para descolocarnos de nuevo
-Yo… eh… - Sasuke balbucea nervioso
-Fugaku, Sasuke tiene mucho trabajo. Primero termina de comer mi amor
Después de terminar la cena, llevo a Fugaku a dormir a su cuarto. Cuando regreso Sasuke esta sentado en el sillón de la sala
-Así que le pusiste el nombre de mi padre
-Recordé cuanto hablabas de el, por eso lo hice
-Sakura, porque nunca me lo dijiste? – me pregunta mientras me mira fijamente, como si fuera encontrar una respuesta en mis ojos
-Yo, cuando me di cuenta, ya tenia casi cuatro meses de embarazo y pues como ya no hablábamos, creí que no te importaría
-Sakura, como pudiste pensar que no me importaría? Acaso no te dije que te amo hasta el cansancio? Yo nunca he dejado de pensar en ti, cuando me dijiste que tenías un hijo, creí que ya habías hecho tu vida con alguien más.
-Yo… nunca pude pensar en nadie más que en ti. Siempre le he mostrado fotografías tuyas a Fugaku. Siempre me pregunta porque nunca vienes a casa y siempre le digo que estas en un viaje de trabajo
-Sakura – sentí como le daba un leve apretón a mi mano – gracias por el hermoso hijo que me has dado. Porque no iniciamos de nuevo? Seamos un familia
-Sasuke, de verdad quieres eso?
-Nada me haría mas feliz que tenerte a mi lado… y a nuestro hijo
-Seamos una familia feliz – sonrió, lo abrazo y beso sus labios con desesperación.
Es ahora cuando recuerdo su aliento que siempre me hace perder la razón; sus manos en mi cintura y los músculos de su cuerpo contra el mío.
Ha pasado una semana desde que Sasuke y yo decidimos comenzar a ser una familia. Fugaku y yo, ahora vivimos en su departamento y tenemos planes de casarnos dentro de 4 meses. Itachi va todas las noches a cenar con nosotros y a jugar con nuestro hijo. Fugaku ríe aún más que antes y siempre quiere dormir con Sasuke y conmigo.
Tengo un trabajo maravilloso, mis padres tan sanos, alegres y despreocupados, y sin mencionar a mi amable cuñado y jefe y a mi futuro esposo que se la pasa consintiéndome y a nuestro hijo. A veces creo que debí de salvar a una nación entera para merecer tanta felicidad y tanto amor.
Tal vez no siempre tomo las decisiones correctas, pero ahora se que puedo vivir feliz con mi nueva familia. A lado del hombre del que eh estado enamorada por casi 6 años.
-En que piensas? – la voz de Sasuke me saca de mis pensamientos. Deposita un suave beso en mi cabeza
-En lo mucho que te amo – lo abrazo para que se siente junto a mi- y en lo felices que somos
-Y seremos aun mas cuando tengamos nuestra casa llena de niños
-Tienes razón, aun nos faltan tener mucho hijos mas
-Exacto, el clan Uchiha tiene que volver a ser tan grande como lo era antes . Así que comencemos a hacer el segundo – me toma entre sus brazos y me lleva hasta la habitación
-Nunca te cansas de hacer esto?
-Jamás tendré suficiente. Es como estar a dieta y tener un pastel frente a ti. Eres mi gusto culposo .
FIN
