Disclaimer: Los personajes y el mundo de Shingeki no Kyojin son obra de Hajime Isayama.
Personajes: Historia treinta siete. Rivaille y y Eren.
SPOILER: ninguno.
Efímero.
.
.
El hombre dormitaba en el salón. Estaba sentado en una silla con la mejilla apoyada en su mano. Se encontraba metido en el sopor del sueño, aún escuchando los ruidos de afuera, pero no consciente del todo. Eran sus momentos perfectos, los únicos en que lograba encontrar una dosis de paz para su alma. Era en esos momentos que llegaba.
Lo sentía acercarse, susurrar en su oído, casi podía escuchar los nervios y la emoción en su voz. En su sueño, veía la mirada triste del muchacho antes del final, la forma en que sonrió al mirarlo por última vez. La sensación de sus labios sobre los suyos en una inevitable despedida.
Podía sentirlo a su lado, pero no podía abrir los ojos y atraparlo como antes. Atraerlo y besarlo, contemplar su expresión avergonzada y ansiosa. Deleitarse de sus jadeos y sonrojos. No era más que un sueño ahora, una efímera presencia que su mente mantenía en momentos como aquellos.
—Sargento.
Parpadeó mientras la sensación familiar se iba, los rastros de sus recuerdos se marchaban. Él desaparecía. La voz de ella lo traía de regreso.
— ¿Qué sucede Mikasa?
La chica lo atravesaba con la mirada, leyendo lo que sucedía. Había comprensión en sus ojos, empatía silenciosa. Porque ella sufría la misma pérdida que él.
—Debemos partir de inmediato.
Se levantó y tomó su chaqueta, siguió a la joven para prepararse para otra batalla.
Sobreviviría y regresaría, como había hecho tantas veces ya. Lo haría para cumplir la promesa que hizo a un chico moribundo, que le rogó acabara con todas las criaturas que le robaron la felicidad.
Para al final poder cerrar los ojos y dejarse llevar, para así, aunque sea en un mundo de sueño, lograr ver de nuevo a su joven amante perdido.
.
.
El otro día vi una imagen de Rivaille sentado en una silla dormitando y el "fantasma" de Eren a su lado. Empecé a escribir y quedo esto.
Gracias por leer y por sus comentarios.
