Disclaimer: Los personajes y el mundo de Shingeki no Kyojin son obra de Hajime Isayama.

Personajes: Historia cuarenta y cinco. Irvin y Rivaille.

ADVERTENCIA: Yaoi

SPOILER: Capítulo 35.


Insomnio.

— ¿Dónde está Eren?

—En la habitación que preparamos para él, duerme ahora. Hanji lo vigila.

El rubio asintió. — ¿Estará listo para mañana?

—Sí.

Estaba cansado, Rivaille lo veía en la tensión de sus hombros, en el semblante de su cara, en la expresión de su mirada.

— ¿Hace cuánto no duermes?

Irvin le lanzó una mirada divertida. —Lo mismo puedo preguntarte a ti.

Rivaille lo ignoró acercándose lentamente hasta su escritorio, se situó a su lado apoyándose en la mesa, sentado Irvin no tenía problemas con mirarlo a la cara, de hecho era mas cómodo así.

—Entonces Gunter, Petra...

—Todos— cortó Rivaille.

El rubio asintió apesadumbrado. —Eren debe estarse culpando.

—Le dije que no lo hiciera, traté de sacarle toda esa basura de la cabeza, pero carece de experiencia. Aún no entiende que culparse es una pérdida de tiempo.

Irvin se apoyó en la silla cerrando los ojos, con la misma expresión cansada de siempre.

—Sí, es demasiado joven aún.

—Sin embargo aquí estás tú, sin poder dormir. — Rivaille vio la sonrisa extenderse en la cara de Irvin.

—Tú tampoco puedes dormir. — Dijo abriendo los ojos y mirándolo —Y por eso estás aquí.

Y no es que se culparan o que tuvieran remordimientos, simplemente a pesar de saber que tomaban las decisiones necesarias, eso no significaba que no sintieran nada.

Irvin estiró la mano jalando a Rivaille, de forma que el soldado quedó sentado sobre él. El rubio rodeó con sus brazos a su subordinado, y apoyó la cabeza en su pecho. Rivaille sin decir nada acunó al hombre, esperando a que su alma se tranquilizara.

Ellos habían perdido parte de su humanidad, tomando decisiones que cargaban con la vida de cientos de soldados, a cambio de la esperanza de miles de personas.

Hacían lo que debían para sobrevivir, para mantener un rayo de luz en su oscuro destino. Aun si sus manos se manchaban, aun si el sueño los abandonaba. Hacían lo mejor para la humanidad.

Rivaille sintió las manos que lo abrazaban relajarse, y empujó suavemente a Irvin contra la silla. Inclinando su cabeza rozó los labios del hombre, como solía hacer en días como aquellos. Irvin respondió el gesto y aumentó la intensidad del beso, obligando al soldado en sus piernas a abrir los labios y recibir su lengua. Momentos después el comandante de la legión, se apartó soltándolo renuente.

—Vamos a la cama. — le dijo liberándolo.

Porque después de misiones como esa, sólo al final de la noche, exhaustos uno del otro, por fin podrían superar su insomnio y conciliar el sueño.

.

Hola, se me hacen tan sexys juntos, no podía dejar de juntarlos de forma romántica. Se supone que esto sucede después de regresar del arco de la titán.

SPOILER del capítulo 49

Seguro escribiré algo más de ellos tras lo sucedido recientemente, Irvin subió aún más en mi escala, fue tan condenadamente genial.