Buenas! ^_^ a aquí vengo con la segunda parte de este Two-shot xD espero les guste el desenlace x3 les agradezco sus comentarios positivos :3 todos fueron muy amables x3 no sé por ahí me imagine que alguien iba a ponerse arenoso con esto, pero fue lo contrario :3 gracias ^_^

Bueno pido disculpas xD se que dije que esta sería una historia aparte de mi otro fic "Una Extraña Misión" pero no fui capaz de desligar una cosa de la otra u.u así que prepárense para el spoiler xD (intente que no fuera demasiado) esta historia se situaría mucho mas delante de donde el fic está ahora, como dije en el cap anterior (si agregue otra nota de autor) esta historia estaría ya después del final del otro fic :p y como le dije a una lectora muy amable linda :3 que me envió un PM "Hinatha2115" en estas historias el final no es tan importante como el desarrollo del fic :p ya que al final todos saben que si es un fic RivaMika es claro que al final quedaran juntos xD pero como llegaron a estar juntos, como se llego a ese final es lo importa :3 (en mi opinión xD) y pensando en eso, no me pareció mal spoilear algunas cosas, vamos a ver si se dan cuenta de algo que metí por ahí, por ahí xD

Antes de que algún arenoso me venga con su paja de "ay si , ay si todo fi se concentra en Sara" le diré que, si ha tenido padre o hermanos sabrá que ellos son así, celosos, eso es inevitable y Sara siendo la más pequeña de la familia, es natural que quieran cuidarla :3 si lo supiera yo xD mi padre es tan celoso que quiere que me case a los 50 y con el hombre perfecto sobre todo xD es tan controlador u.u pero aun así lo amo! :3 en fin…

Con mucho cariño como siempre y A leer! :D

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*Comedor de oficiales

Cuartel de la Legión de Reconocimiento (Hora de la cena)*

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¿No dirás nada? — pregunto Rivaille antes de llevarse una cucharada de sopa a la boca

Mikasa le miro de reojo —¿Y qué quieres que diga? Me dijiste que no me metiera en esto— contestó seria mientras partía por la mitad una hogaza de pan

Rivaille guardo silencio. Nunca iba admitirlo, pero la opinión de su esposa, era muy importante para él y en un asunto como este, no podía creer que Mikasa se mantuviera al margen. Lo primero que pensó cuando le dijo lo de Eren y Sara, era que se volvería loca e intentaría a toda costa detenerlo. Pero para su sorpresa, había tomado las cosas demasiado bien.

Dos explicaciones rondaban su mente en cuanto al comportamiento de la madre de sus hijos: ya sabía acerca de la relación a escondidas que sostenían Eren y Sara o, tenía un plan para hacerlo desistir y por eso estaba tan tranquila.

¿Qué no te molesta que Sara y ese mocoso hayan estado viéndose a nuestras espaldas? — preguntó de repente, tratando de probar a Mikasa

La pelinegra suspiró y dejando a un lado su comida, lo miró a ojos. —La verdad si, nunca me imaginé que esto sucedería pero ¿Qué podemos hacer ya? Lo hecho, hecho esta. — dijo resignada

El pelinegro se levantó de golpe de su asiento, junto a su esposa y viéndola con gran enojo, dijo — ¡¿Qué?! ¡¿Cómo que lo hecho, hecho esta?! ¡¿Te has vuelto loca acaso?! ¡Es la honra de nuestra hija la que esta entredicho! — gritó, llamando la atención de todos los oficiales en el lugar

Levantando la mirada y recorriendo el comedor con la vista, no le fue difícil darse cuenta de de la reacción de los demás ahí presentes. Unos lo veían directamente sin ningún disimulo, esperando su siguiente acción, mientras otros murmuraban por lo bajo. La noticia del duelo entre el teniente Rivaille y el hombre Titán, Eren Jaeger, ya se había difundido por todo el cuartel y como era de esperarse, todos especulaban que la razón de este enfrentamiento era "un lio de faldas".

Molesto por la actitud indiscreta de sus compañeros, volteó a verlos a todos, posando su afilada mirada en cada uno de los hombres y mujeres reunidos en grupos por todo el comedor, haciendo que volvieran a sus ocupaciones de inmediato, pero sin que antes les atravesara por todo el cuerpo, un incómodo escalofrio por el susto.

Me voy a dormir…— dijo Mikasa, levantándose de su asiento sin siquiera mirar a Rivaille

Indignado por el poco interés que mostraba su mujer ante el problema, no pudo contener una advertencia — ¡sobre mi cadáver Sara volverá a ver a ese imbécil! — le gritó a la pelinegra mientras se marchaba

Mikasa se detuvo y sin darse la vuelta, respondió — Bien, haz lo quieras… Buenas noches — dijo con desinterés, viéndole de reojo y finalmente saliendo del comedor, mientras caminaba a su habitación pensó: "que poco conoces a tu hija, es una Ackerman después de todo".

— ¡¿Y ustedes?! ¡¿Que ven?! ¡¿También quieren un tiro en la frente?! gritó Rivaille a sus curiosos compañeros, a quienes no parecían alcanzarles los ojos y oídos para observarlo y fisgonear en sus asuntos.

Sintiéndose frustrado ante la actitud indiferente de su esposa, cada vez más molesto y ofendido, decidió que lo mejor era irse a realizar los preparativos para el duelo: buscar a sus dos testigos, limpiar y cargar el revólver.

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Minutos después*

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— Listo… susurró Sara terminando de bajar por una soga improvisada, hecha con sabanas papá está muy equivocado si cree que me voy a quedar en mi habitación encerrada. Con que me haya quitado mi equipo de maniobras y que haya cerrado la puerta con llave, no podrá evitar que me escape dijo orgullosa. Del mismísimo Rivaille había aprendido a no rendirse ante cualquier obstáculo y lo de terca, ya lo traía en la sangre, supuso.

Con cautela caminó alrededor del castillo, hasta llegar a una ventana que le pareció un buen lugar para escabullirse hasta donde Eren dormía con el resto de sus compañeros. Sabiendo que era la hora de la cena y al haber pasado su vida entera rodeada por hombres, sabía bien que eran un pozo sin fondo y que como buenos glotones no volverían hasta que sintieran la pretina de sus pantalones bien ajustada.

Con el pensamiento de que Eren, se sentía demasiado culpable como para ir al comedor y correr el riesgo de encontrarse con Mikasa o Rivaille, a quienes seguro le daba mucha vergüenza ver a los ojos; podía casi asegurar que Eren estaría solo y que podrían hablar tranquilamente, sin que nadie los molestara.

Abriendo con sigilo la puerta del dormitorio de hombres, en una de las camas pudo ver a Eren sentado de espaldas a la entrada, parecía muy ocupado en algo. Caminó hasta él y quedándose de pie a su lado, pudo observar lo concentrado que estaba preparando el arma que Rivaille le había dado y con voz triste susurró su nombre — Eren…

En el instante en que escuchó la voz de Sara, el castaño salió súbitamente de sus pensamientos y poniéndose de pie de inmediato, la tomó por los hombros — ¡Sara! ¡¿Qué haces aquí?! Si tu padre te descubre ¡te ira muy mal! Y a mí, no esperara a matarme mañana ¡lo hará hoy mismo! — afirmó, con un leve tono de regaño

Sara abrió los ojos sorprendida y tras unos segundos de ver a los ojos a Eren, los suyos comenzaron a humedecerse —¡Lo siento! ¡Tenía que verte! ¡Lo siento mucho! — dijo dándole un fuerte abrazo a Eren y apoyando su cabeza en el pecho de este, empezó a llorar. El castaño se limitó solamente a corresponderle el abrazo, mientras que con una mano le acariciaba la cabeza

No es justo…— escuchó decir entre los sollozos de Sara —¡ No es justo que él me quite lo que mas quiero! — expresó sintiéndose muy molesta. Lo había pensado mucho y había decidido que si Rivaille mataba a Eren, nunca se lo perdonaría y dentro de su enojo pensó, irse lejos y no volver a verlo nunca, pero sin antes decirle que lo odiaba y que era el peor padre del mundo; a pesar de quererlo y admirarlo mucho.

Quizás no sea justo — admitió Eren — pero no debes distanciarte de él por eso. Todos los pecados tienen consecuencias, las que tarde o temprano debemos asumir, supongo a mí ya me llego la hora. — Reflexionó y separándose de Sara, viéndola a los ojos, continuó — Al menos tengo el consuelo de que aunque sea unos días, fui muy feliz contigo— dijo, mientras que con su pulgar limpiaba una lágrima que caía pesadamente por el rostro de la chica

Sara sintiéndose fastidiada por la resignación de Eren, se separó de él, apartándole también la mano de su rostro, de una forma algo brusca — ¡¿Cuál fue nuestro delito?! ¡¿Querernos?! — preguntó molesta

Eren la miro comprensivo — No… nuestra equivocación fue mentir. Quizás si hubiéramos hablado con la verdad, desde que todo esto empezó, el Teniente no se sentiría tan furioso y lo entiendo, debe sentirse traicionado

Sara bajó la mirada triste, sabía que Eren tenía razón. Tal vez si hubieran hecho las cosas de otra manera esto no estaría pasando. Posiblemente si hubieran dicho la verdad desde hace tiempo; puede ser que regañadientes, pero Rivaille quizás habría aceptado su relación y con la abogacía de Mikasa, no hubiera podido negarse.

Pero no, se habían equivocado y habían hecho todo mal, "lo que daría por otra oportunidad" pensó. Lamentablemente esa es forma más eficaz de aprender, equivocándote.

¡Pero aun así! — Respondió ella — ¡ya soy mayor de edad y ya no tiene por que meterse! ¡Según las leyes ya soy libre de hacer lo que quiera!

Eren se acerco a ella, viéndola con dulzura y colocándole un mechón de cabello tras la oreja le dijo — Para él siempre serás una niña…su niña. Te convertiste en una maravillosa y linda chica, es normal que el busque siempre lo mejor para ti …y al parecer yo no figuro entre sus preferencias de buenos pretendientes— Bromeó sin poder ocultar mucho su tristeza, haciendo una media sonrisa forzada. Tenía que lucir tranquilo frente a Sara, no quería verla afligida o preocupada por su culpa; sentía que debía ser fuerte por ella, evitándole así la mayor pena posible, ya que cada lágrima que brotaba de esas hermosas orbes grises, era como una daga que se clavaba dolorosamente en su alma.

¡Pero nadie puede saber lo que es mejor para mí, que yo! — objetó ofendida

Encontraras a alguien mejor que yo, de eso estoy seguro— dijo ya resignado a su destino

Sara sintiéndose casi ofendida por lo anterior, frunció el ceño, viendo a Eren muy molesta y sin poder controlar el impulso le soltó una bofetada no muy fuerte en el rostro — ¡No vuelvas a decir eso nunca! ¡¿Entendiste?! Jamás encontrare a alguien más, porque simplemente… ¡No quiero, ni necesito a nadie más que no seas tú! — Eren se sobo la mejilla con una mano; por nada era hija del teniente y de Mikasa, Sara pegaba muy fuerte.

En el momento en que el castaño la miro con los puños cerrados, los ojos humedecidos y casi haciendo un puchero, no pudo evitar recordar cuando Sara era una chiquilla, que mientras cargaba su osito de peluche, hacia una rabieta negándose a jugar con otros niños de su edad, porque quería estar solo con él. Eren no pudo evitar sonreír ante el recuerdo.

¡No te rías! …¡¿Qué te parece tan gracioso?! — Preguntó molesta. Acabada de cachetearlo, no le veía por ningún lado el chiste.

Nada. — Respondió — Supongo que, el Teniente me ha dicho idiota tantas veces, que al final termine convirtiéndome en uno — Bromeó, mientras que de forma tierna le acariciaba el rostro a Sara, a lo que esta relajando su rostro, sonrió como repuesta.

Quedándose callada unos segundos, viendo directamente hacia los ojos de Eren, no pudo evitar pensar en que haría cuando él ya no estuviera; y así, negándose su corazón a aceptar lo que estaba por pasar al día siguiente, pero mentalmente sintiéndose segura que Eren no saldría con vida, pensó que ya no tenía caso seguir perdiendo el tiempo en una discusión que no los llevaría a ningún lado y dejando a Eren confundido, se alejó de él caminando hasta a la puerta.

El chico pensó que Sara se iría a dormir sin decir nada más, y algo decepcionado por que al menos hubiera querido darle un último beso, se quedo de pie viéndola marcharse. Esto solo hizo que su sorpresa fuera mayor, cuando observando cómo Sara se quedaba frente a la entrada, escuchó el seguro de la puerta activarse.

¿Qué haces? — preguntó confundido, mientras la veía caminar hacia él

Sara sonrió picara, Eren era tan ingenuo — Si esta noche será la última que estemos juntos, quiero recordarla para siempre — dijo, mientras que con ambos brazos rodeo el cuello del castaño, pasando los dedos entre sus cabellos y cerrando los ojos comenzó a darle cortos besos en los labios

¡Espera!— le llamó —¿y si alguien viene? — dijo como pudo, respondiendo a los besos de Sara, pero teniendo los ojos aun abiertos

Deteniendo el beso un momento y viéndolo a los ojos —Por eso cerré la puerta con llave, genio— bromeó, sacándole una sonrisa a Eren. A pesar de ser menor, Sara era muy audaz para esas cosas.

Siguiendo con el beso, Sara bajo las manos desde el cuello del muchacho, hasta llegar a su cintura, donde con habilidad empezó a subirle la camiseta verde al castaño, logrando quitársela en un momento y tirándola al suelo. Así como su camisa, después vino el resto de su ropa, mientras que al mismo tiempo Eren se libraba de las prendas que cubrían el cuerpo de la chica y guiándola poco a poco, la recostó sobre la cama

¿Estás segura de esto? — preguntó parando el beso por un momento

Sara asintió — si…

Momentos después, seguidos de muchos besos, caricias y suspiros, un sin número de gemidos llenos de placer y de deseo inundaron la habitación, acompañados de los rítmicos chirridos de la antigua cama de madera, que se meneaba al compas del movimiento de caderas de ambos amantes; llegando esta sinfonía de eróticos sonidos hasta los oídos de varios soldados que caminaban por el pasillo, hasta su dormitorio.

Parece que alguien se está "divirtiendo" mucho— dijo Jean con sonrisa picara

¿Qui-quien crees que sea? — preguntó vacilante Armin, sus mejillas no podían estar más enrojecidas

No se pero… ya me están "motivando" — afirmó malicioso el de cabellos bicolor

Yo solo me pregunto quienes serán— habló serio Connie, con un tenue tinte rosa en sus mejillas

Jean dirigió su mano a la perilla de la puerta —Averigüémoslo…

¡No! — le detuvo Armin — Eso es algo muy privado, será muy incomodo si entramos… — afirmó aun con sus mejillas mas rojas, escuchando más de cerca los sonidos de deliciosa satisfacción que venían de dentro de la habitación

Armin tiene razón Jean… comportémonos como adultos, no como tres chicos con las hormonas revueltas. — Le regaño de brazos cruzados — además… mejor esperemos a que salga la chica, así sabremos quién era — dijo riendo, mientras hacia un guiño

Yo no lo decía por eso… — respondió avergonzado Armin al oír lo último

De repente entre los suspiros de la chica pudieron escuchar el nombre "Eren" dicho con mucho deleite y complacencia. Al instante todos voltearon a verse las caras asombrados

Así que el maldito de Eren es el que se está disfrutando a la chica— dijo con molestia Jean y aunque no lo dijera algo de envidia

Ahora que lo pienso…— recordó Armin — fue el único que no fue a cenar

Lo que yo sigo queriendo saber quién es la chica o es que acaso ¿no escucharon ese rumor? — comentó Connie

Armin y Jean lo miraron curiosos —No, ¿Cuál rumor? — preguntó Jean

Parece que Eren y el teniente Rivaille mañana tendrán un duelo de armas, a muerte claro. La gente dice que es por una mujer, pero nadie lo sabe a ciencia cierta — Connie se encogió de hombros

Jean abrió los ojos con sorpresa —¿será Mikasa esa mujer?

No lo creo — contestó Armin —debe ser otra…

¿Una amante del teniente? — preguntó confundido Jean

Tampoco creo que sea eso — reflexionó Armin

Es cierto — dijo Connie — Mikasa ya le hubiera cortado las pelotas al teniente

Armin y Jean se miraron entre si y estando de acuerdo con lo anterior, se mordieron los labios y tapándose la boca con una mano, lograron evitar soltar una carcajada. Tenía razón, eso era algo que Mikasa jamás le perdonaría a Rivaille, desde hace mucho que tiempo que solían llevarse bien, pero la Mikasa fuerte y conflictiva seguía ahí a pesar del tiempo y eso de dejarlo sin hombría, bien sería algo que haría ella

Alejándose lo más posible de la entrada de la entrada de la habitación, siguieron especulando los tres soldados, acerca de la situación en la que estaban y de los raros rumores que andaban rondado por todo el cuartel; mientras que dentro de la habitación Eren y Sara estaban sumergidos en su propio mundo…

Ahh… Eren…— suspiró, echando la cabeza hacia atrás y agarrándose fuerte de los fornidos brazos del castaño, mantenía los ojos cerrados, empezando a perderse en el goce que le recorría el cuerpo completo, a lo que él observando sus gestos de placer, aumentaba la velocidad de entrada y salida del interior de su chica, tanto como el vigor de su pelvis se lo permitiera, sacándole cada vez gemidos más fuertes y deseosos

¡Ya no puedo más! — afirmó sintiendo como su hombría empezaba a comunicarle que ya era tiempo de liberar por completo su simiente dentro de ella

Resiste un poco mas…— pidió la pelinegra, considerando que aun no era tiempo para ella

De acuerdo— accedió él, pero sin saber cuánto tiempo más seria capaz de contenerse, decidió acelerar un poco las cosas…

Deteniendo su ritmo lo más gradualmente posible para él en ese instante, salió de ella, haciendo que de inmediato abriera los ojos y lo viera algo molesta por interrumpirla en ese momento. Poniéndose de rodillas sobre la cama, le indicó a ella que se diera vuelta y la chica entendiendo lo que estaba tratando de decirle, se coloco boca abajo sobre la cama, para después quedar sobre sus codos y rodillas.

Posicionándose sobre ella, de modo a que su pecho estuviera encima de la espalda de la chica, se acerco lo mas que pudo a su oído y mientras tomando su miembro con una mano y empezando a rozarlo en la entrada de la muchacha, le susurró —¿Lista?

Sara con un fuerte rubor en las mejillas, sintiendo como instintivamente sus caderas se movían, contrayéndose casi al mismo compás que Eren pasaba la punta de su pene sobre su intimidad, respondió —s-si… solo hazlo

Al momento de escuchar la voz de Sara, Eren volvió a introducirse dentro de ella, haciéndola gemir nuevamente. Moviéndose da vez más rápido, deteniendo fuertemente a Sara por la cintura con ambas manos, observo como Sara recostaba la cabeza sobre el colchón y apretaba las sabanas con ambas manos, diciendo su nombre entrecortado entre suspiros y quejidos que salían sin parar de su boca.

Haciéndose un poco hacia adelante y bajando una de sus manos hasta la entrepierna de Sara, sin dejar de penetrarla empezó a estimular atrevidamente, ese punto tan sensible en ella y en toda mujer, su clítoris; logrando así, que en un instante se olvidara de todo y de todos, centrándose solamente en ese placer tan grande que estaba sintiendo.

Unos minutos después, Sara empezó a sentir un satisfactorio hormigueo que se dispersaba por todo su cuerpo, seguido de un grato escalofrio que hizo que se le erizara la piel y entonces supo que estaba a punto de llegar al límite. Notando lo que ocurría en el cuerpo de la chica, Eren sintió como las paredes de ella, comenzaban a contraerse más frenéticamente alrededor de su miembro, apretándolo deliciosamente haciéndolo perder la cordura y que acelerara mas sus estocadas. Dándose cuenta como un liquido caliente empezaba a escurrirle sin que pudiera detenerlo, apuró aun mas los movimientos tanto de su mano sobre el clítoris de ella, así como los de su pelvis detrás de la chica, hasta finalmente con un último grito de éxtasis Sara llego al clímax y deteniendo súbitamente sus caderas, empezando a temblar, se tenso por un momento, para luego de haber llegado a ese glorioso orgasmo, caer en un estado relajado. Al ver esta reacción en el cuerpo de la pelinegra Eren supo que era la hora y con un último par de potentes estocadas, al fin libero todo ese liquido espeso dentro de ella, saliendo finalmente de su interior.

El castaño se acostó a un lado de Sara, que aun estaba boca abajo, respirando de forma acelerada y apartándole un par de mechones mojados de sudor del rostro, la miro dulcemente. — Te amo…— dijo. Ella le sonrió contenta y levantándose de la cama se dirigió a hacia él, dándole un pequeño beso en los labios — y yo a ti…— respondió

Es mejor que ya te vayas, la hora de la cena acabó hace rato, muy pronto estarán todos estos tipos en la puerta— indicó

No quiero irme… — habló casi en tono de suplica

Eren se levantó de la cama y empezó a recoger la ropa de Sara — yo tampoco quiero, pero es mejor que lo hagas

Sara suspiró — Bien.

Tomando sus prendas de la mano de Eren al mismo tiempo que le daba otro beso, comenzó a vestirse y una vez lista, camino hasta a la puerta y abriéndola, antes de irse dijo — No sé cómo, pero voy a impedir esto…— y salió

Eren sonrió. A pesar de saber que mañana era el último de día para él, moriría feliz porque al menos, conoció el amor, además de las muchas gratificaciones y felicidad que este trae.

Mientras tanto afuera; Jean, Connie y Armin escondidos detrás de un enorme baúl, se quedaron petrificados al observar quien era la que había salido de la habitación que compartían con Eren y otros compañeros; sobreentiendo que era ella, nada más y nada menos que la sobreprotegida hija menor de los Ackerman, la que momentos antes había estado volviéndose loca junto con su compañero, en alguna de las camas que ahí habían. Entonces fue ahí cuando sin ninguna explicación más, la razón del duelo entre Rivaille y Eren, quedo perfectamente clara.

Al ver desaparecer a Sara por el pasillo, los tres entraron a la habitación, donde Eren permanecía sentado y ya vestido, sobre su cama. Los tres soldados voltearon a verse confundidos y como si con esa acción hicieran un mudo pacto de silencio, ninguno dijo nada, a lo que acostándose en sus respectivas camas, cada uno cerró los ojos tratando de dormir y olvidar lo que habían escuchando, sintiendo algo de aversión al pensar que quizás en la cama en la que estaban acostados, había pasado todo aquello. Minutos después por el cansancio, se quedaron dormidos, esperando interiormente que Eren y Sara se hubieran abstenido de hacer sus cosas en otra cama que no fuera la de él.

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*Habitación de Rivaille y Mikasa (Un rato después)*

Al fin llegas… — dijo Mikasa, mientras que solo llevando el pantalón de su pijama y su sostén, buscaba entre su ropa la camisa de su conjunto para dormir. Rivaille se apresuró a cerrar la puerta, ningún hombre además de él tenía el derecho, de disfrutar esa vista

Sí, estaba con Erwin… él será mi testigo mañana— respondió, quitándose la chaqueta de la legión y poniéndola sobre una silla

Mikasa lo miro intrigada — ¿y qué dijeron él y la Mayor Hanji de esto?

El pelinegro se sentó en la cama y empezó a quitarse las botas — Ya te imaginaras… mierda y mas mierda— contestó — Hanji se opone completamente, al igual que Erwin, pero les dije que no me detendría ante nada. El orgullo de mi familia no quedara en el suelo. Además… claro, como no es su hija, no les importa

Al terminar de ponerse su camisa para dormir, Mikasa se acerco a Rivaille y sentándose al lado de él en la cama, le indico que se girara un poco , para empezar a aflojarle el pañuelo del cuello con una mano y desabonarle la camisa con la otra. No era nada insinuante en ese momento, simplemente era una atención que como esposa le daba, ayudarlo a desvestirse. Era una forma de pasar un momento juntos y hablar de algo mientras tanto.

Estas a tiempo de evitar cometer una tontería, sería mejor que desistieras de esto— dijo viendo a los botones de su camisa mientras terminaba de sacarlos de sus ojales — Al final no lograras nada…

Conseguiré restaurar el honor de mi familia— Afirmó seguro

Quizás, pero no la virginidad de tu hija— objetó

Rivaille furioso ante su comentario, la tomo fuertemente por la muñeca — ¡Cállate! ¡No vuelvas a repetir eso!

Mikasa con un movimiento brusco se soltó de su agarre — ¡solo digo la verdad! — contestó enfrentándolo con la mirada

No estoy de humor para pelear, mejo me voy a dormir— dijo levantándose de la cama y tomando su pijama del cajón se encerró en el cuarto de baño. Mikasa suspiró cansada "si es terco este hombre" pensó.

Minutos después Rivaille salió del baño yéndose directo a la cama y al sentarse, sintió como un par de manos se deslizaban desde su espalda, subiendo hasta sus hombros — Tienes razón en sentirte así — susurró Mikasa con voz suave en el oído de Rivaille — pero no seas tan duro con ellos… Hablé con Sara — contó ella. El pelinegro volteo a verla sorprendido y algo enojado, se suponía que nadie debía verla.

No me veas así, es mi hija, quería saber cómo estaba— excusó

¿Y bien? — le preguntó tratando de sonar indiferente, volviendo su vista hacia frente

Está muy triste. Ella lo ama, lo sé, eso es algo que solo una mujer que está enamorada puede reconocer — afirmó abrazando efusivamente a su esposo, indicando que ella también estaba enamorada

Y ¿el? ¿También la ama así? — preguntó sintiéndose satisfecho interiormente por el gesto de Mikasa, que a pesar de los años y de las dificultades, ella seguía queriéndolo igual o más que antes

Mikasa se tambaleo un poco por un momento —…pues de hecho no hablé con él, pero lo conozco desde que era un niño y sé que si se involucró con nuestra hija, es porque debe amarla mucho. Debió haber duro para él, tan solo considerar el enamorarse de la que creció a su lado como su sobrina. Estoy segura que ahora, en cierta forma desea que lo mates y lo liberes de esa culpa— dijo un poco triste

La suerte esta echada, no puedo cambiar algo que yo mismo propuse — respondió — además Sara es mi hija, es mi deber cuidarla de todo ¿no?... — la miró a los ojos dudando

Mikasa suavizó su mirada y acariciando el negro cabello de Rivaille dijo —Ella siempre será tu hija es verdad, pero debes darte cuenta de que ahora es una adulta; déjala ser libre de decidir su vida como le plazca, déjala equivocarse, solo así tomara experiencia. Solamente asegúrate de estar ahí cuando salga herida, y no para regañarla, si no para aconsejarla. Es inevitable que tenga problemas y debemos dejar que aprenda a defenderse sola, ya que, sea por la vejez o por esta guerra que no termina nunca, algún día moriremos y ella deberá enfrentar la vida sola… déjala vivir libre — le aconsejó la pelinegra

¿Y que pasara si siendo él mitad titán, la embaraza? — preguntó ya más tranquilo, pero sintiéndose preocupado

¿Eso es lo que te molesta? — preguntó casi riéndose, a lo que él cruzando los brazos, volteó el rostro hacia otro lado sin responder.

Aunque pensándolo bien, al fin podríamos probar el experimento de la mayor Hanji, acerca si el poder de los titanes es heredable— comentó despreocupada Mikasa, a lo que Rivaille inmediatamente volvió a verla con enojo

Nadie usara a mi hija como animal de laboratorio…— dijo muy serio

De acuerdo, no te enojes… solo bromeaba— respondió ella al notar su reacción y tomando un tono de voz comprensivo, continuó — No te preocupes por eso, la naturaleza es muy sabia y la vida siempre busca su camino. Estoy segura que si eso llegara a pasar, no tendrían ningún problema— aseguró entusiasta — además, si yo tuve dos hijos tuyos, estoy segura que ella podrá con uno de Eren — bromeó

Rivaille sonrió de lado — ¿y tú? ¿Podrías con otro más?

Mikasa se echo a reír — claro que no, dos fueron suficientes…

Tienes razón — asintió él — pero eso no quiere decir que no pueda…

En un instante, de una forma muy hábil Rivaille volteó el asunto, recostando a Mikasa sobre su cama y posicionándose sobre ella, aprisionándola por las muñecas con ambas manos en contra de la cama, mientras que con mucha ímpetu comenzaba a besarle el cuello

Mikasa soltó una risita seductora — Lamento decirle Teniente, que está castigado

¿hmm? — resopló el sin dejar de depositarle deseosos besos sobre la piel

Sí, hasta que deje esa tontería del duelo, no obtendrá nada de mí

El teniente levantó la mirada y dejando de besarla, clavó sus ojos en los de ella — pues te tengo bien sometida, eso será un problema para ti, porque no planeo soltarte— afirmó con aire triunfal y creyéndose vencedor volvió a su tarea de besos

Es cierto, eso puede ser un problema, pero si hago esto …— dijo mientras que subiendo una rodilla, logro impactar de lleno la entrepierna del hombre, haciendo que este cayera a un lado de inmediato, cubriéndose la hombría con ambas manos —No creo que pueda detenerme más tiempo

¿Lo ves? — Preguntó al verlo sufrir de dolor— Si se pudo… ese truco es infalible— añadió ella riendo, mientras él todavía no podía creer que ella le hubiera hecho eso y más aun el enorme dolor que estaba sintiendo

Después de unos momentos de estar en esa posición, tolerando esa terrible molestia en su masculinidad —Maldita mocosa…— expresó enojado, empezando a sentir como gradualmente el malestar se le iba pasando

Tampoco seas tan dramático, no te di tan fuerte, pero pensándolo bien quizás eso te acomode las ideas y veas claramente, eso que tu orgullo no te deja— comentó ya más seria — Espero que mañana, te amarres bien los pantalones y dejes de hacer un berrinche como niño malcriado. Espero que actúes como hombre, haciendo lo mejor para todos. Buenas noches…

Dejándolo aun lamentándose sobre la cama, le dio la espalda y arropándose con la sabana, se dispuso a dormir. Con una mano sobre la boca, se mordió el labio tratando de no reírse, verlo de esa forma había sido tan divertido para ella, el soldado más fuerte de la humanidad, seguía siendo como un hombre cualquiera después de todo. Sintiéndose también algo frustrada por no poder hacer el amor con el hombre que amaba, poco a poco se fue quedando dormida. Tuvo que ser fuerte ya que una vez que empezaba a besarla, era una tarea difícil negarse a lo que él le pidiera, pero tenía que darle una lección, no podía premiarlo por la tontería que estaba por hacer.

Lo último que percibió antes de caer completamente dormida fue como Rivaille se ponía de pie y se dirigía hacia el baño nuevamente. Esperaba que esta plática con castigo incluido, le hiciera entrar en razón y entender que por querer restaurar y proteger algo tan vacio como su concepción inflexible sobre "el honor de la familia", le haría mucho daño a los demás y a sí mismo.

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*A la mañana siguiente*

¡Diablos! — dijo Sara despertándose, viendo que ya eran las 5:30 am y el duelo estaba por comenzar.

Se había quedado dormida por haber estado casi toda la noche pensando en alguna forma de evitar que dos, de los tres hombres que mas amaba en la tierra (el tercero era su hermano Noah), se enfrentaran por su culpa; solo cerca de las tres de la madrugada se había podido quedar dormida. Rápidamente entro al baño y arreglándose un poco, se dispuso a ir al campo de entrenamiento, pero en ese momento recordó algo: su padre había cerrado la puerta con llave. Bien podía hacer lo mismo que anoche y escaparse por la ventana, pero eso tomaría demasiado tiempo, necesitaba llegar ahí ya.

Resignada a que no había otra forma de salir, estaba a punto de empezar a arreglar las sabanas para usarlas como sogas otra vez, pero al ver una hoja blanca doblada por la mitad caída sobre el suelo, dejo las sabanas de lado y de inmediato se agacho a recoger el papel, seguro alguien lo había deslizado por la ranura de su puerta. Se sorprendió sobremanera al reconocer la letra de su madre:

"No llegues tarde"

Era todo lo que decía la nota. Confundida, empezó a analizar lo que su madre le quería decir y observando la puerta por un segundo, lo supo.

Poniendo su mano en la perilla de la puerta, la giró y para su sorpresa esta se abrió normalmente y sin ningún problema. Sin perder más tiempo, salió de inmediato de la habitación dirigiéndose al lugar donde el duelo se llevaría a cabo, pensando mientras corría por el pasillo "Gracias Mamá".

Saliendo a toda prisa por la entrada del castillo, deteniéndose por un momento, a lo lejos pudo ver dos siluetas de lo que parecían dos jinetes dirigiéndose hacia ella y que por la luz de los nacientes rayos de sol que le daba directamente en los ojos, le parecían cual si fueran dos sombras andantes. Colocándose una mano en la frente, haciéndole sombra a sus deslumbrados ojos, pudo distinguir bien los rostros de las dos personas que a caballo, venían hacia su persona…

¡Noah! — Lo llamó, corriendo hacia él con una gran alegría, seguro que su hermano mayor podría ayudarla

Al verla acercarse el chico pelinegro detuvo su caballo y pudiendo observar a simple vista lo alterada que estaba, bajo de inmediatamente de su caballo, a lo que Sara se lanzo hacia él, abrazándolo y llorando en su pecho.

¡Sara!¡hermana! ¡¿Qué te paso?! — preguntó preocupado. En ese momento pensó que seguramente alguien había muerto, esperaba enserio que no hubiera sido alguien de su familia.

¡Tienes que ayudarme! ¡Tienes que detenerlo! ¡Papá te escucha Noah!… por favor ¡debes detenerlo! — le rogó viéndolo a los ojos, mientras un mar de lagrimas caían por los de ella

¡Está bien! ¡Está bien! hablare con él… pero si no me dices que pasa, no podre hacer nada— dijo tomándola por los hombros

Sara abrió los ojos con sorpresa y quedándose muda, dejando de llorar, volteó el rostro hacia otro lado… ¿Cómo iba decírselo a Noah? Si desde que vivían juntos su padre le había dicho "Cuida a tu hermana y no dejes que nadie la toque" y como resultado Noah, siendo buen hijo y hermano mayor, solía ser algo celoso, por no decir mucho.

Él sintiéndose desesperado por no obtener respuestas por parte de la chica comenzó a sacudirla —¡Contéstame Sara! ¡¿Qué paso?!

La pelinegra cerro pesadamente los ojos y tomando valor, le respondió — Papá y Eren están ahora en el campo de entrenamiento, se debatirán en duelo por mi culpa y él lo matara— afirmó sin ver a su hermano a los ojos

Noah levanto una ceja — ¿Papá y el tío Eren?... ¡¿Qué te hizo Eren, contesta?! — preguntó frunciendo el seño y tomándola mas fuerte por los hombros la acerco más a su rostro, a lo que ella seguía viendo hacia un lado, pero podía imaginarse la cara que tenía su hermano… quizás había sido un error contarle, era muy parecido a Rivaille, incluso en el carácter

¡Contéstame! ¡¿Que te hizo?! Si te hizo algo… ¡yo mismo lo matare!

¿Por qué todos no eran capases de imaginarse algo verdadero entre ella y Eren? ¿Por qué siempre todos creerían que él la había abusado o algo por el estilo? ¿Es que acaso ser una Ackerman la había sentenciado a estar sola para toda la vida? … No. Era claro que si ella quería estar con el hombre que amaba debía dejar de llorar y lamentarse, eso no la llevaría a ningún lado. Si quería lograr su objetivo, debía ponerse bien los pantalones y luchar incluso en contra de su familia para conseguirlo, tenía que demostrarles que ella era toda una mujer, con toda la capacidad y las facultades para tomar las riendas de su vida; que estaba totalmente preparada para tomar decisiones importantes, asumiendo con madurez las consecuencias que esas elecciones le trajeran y que estaba dispuesta a llegar hasta las últimas instancias para alcanzar el futuro que deseaba. Entonces, solo entonces, dejarían de verla como esa pequeña a la que todos son capases de lastimar, esa chiquilla a la que le tienen que limpiar la nariz, la más pequeña e indefensa de la familia; solo así dejarían de verla, como lo que ya no era… una niña.

Sintiéndose sofocada por el fuerte agarre de Noah en sus hombros, puso ambas manos en el pecho de su hermano y con todas sus fuerzas lo empujo hacia atrás, logrando que este la soltara

Limpiándose las lagrimas de los ojos, lo miro de manera desafiante —No me hizo nada que yo no quisiera — contestó tajante

Noah trago con fuerza, aun sorprendido por el cambio de actitud de su "hermanita pequeña" — ¿Que quieres decir?

No es necesario que te lo explique, muy bien sabes de lo que hablo. Es lo mismo que tú sientes por tu novia — dijo volteando en la dirección en la que estaba el otro jinete que acompañaba a Noah

El pelinegro se acerco a ella tomándola por los hombros nuevamente — ¡pero ella no es de mi familia! ¡Sara!... ¡Te metiste con nuestro tío! ¿Sabes lo grave que es eso? Ahora entiendo porque papá esta tan molesto

Sara volvió a soltarse —¡No es nuestro tío de sangre! Además, yo no nunca lo he visto tal …¡Lo amo! ¡¿Entiendes?! Tu más que nadie deberías entenderme… pero si no vas ayudarme, ¡Deja estorbarme! — dijo, dejando a su hermano en shock, empezando a marcharse, pero haciendo una breve pausa al estar a su lado, agregó — ya no soy una niña Noah, deja de cuidarme, yo puedo hacerlo sola — afirmó, chocando a propósito su hombro con el de su hermano al pasar, haciéndole saber lo molesta y decidida que estaba, advirtiéndole que no debía meterse en este asunto que no era de su incumbencia

La chica que estaba con los dos hermanos Ackerman, la que hasta ahora se había mantenido callada, al ver que Sara ya estaba lo suficientemente lejos, se acerco a Noah, poniéndole ambas manos sobre los hombros, deslizándolas suavemente sobre ellos. — Vamos Noah, no puedes permitir que esto suceda — dijo sacándolo de su trance

Ya la escuchaste, ella puede cuidarse sola…— respondió sin creer aun lo que pasaba

Es cierto que ya dejo de ser una niña y que es casi una adulta, tal vez ya no tengas que cuidarla como antes, pero por mucho que los años pasen, no dejan de ser familia… tú eres su hermano y ahora más que nunca te necesita, ¡ayúdala!— le animó

Noah volteo a verla contrariado —Esta bien, puedo entender que ya creció y todo lo que quieras, pero aun así, no me cabe en la cabeza ¡como diablos paso esto!…¡¿Cuándo?! ¡¿Cómo?! Que no me di cuenta a tiempo

La chica rubia sonrió con ternura — El amor no es algo que puedas detener, una vez que te entra en el corazón, es muy difícil y doloroso sacarlo.

Sí pero…— susurró él, dirigiendo su vista fija hacia el suelo

Esto era algo que yo ya presentía, pero al principio pensé que era suposiciones estúpidas. Ahora veo que no estaba tan equivocada; sin embrago si lo vemos bien, no tiene nada de malo, al final Eren Jaeger no es su pariente de sangre, no le veo nada de perverso que se amen y quieran estar juntos— explicó tratando de convencer a su novio — debemos dejar de separar a las personas que se aman por cosas como esa, que al final no tienen valor alguno, sin importar lo que hagas la gente siempre te criticara, así que lo mejor es buscar lo que te haga feliz y atesorarlo hasta el día en el que irremediablemente tengas que soltarlo. Ahora ve y haz lo correcto y no te sientas culpable o engañado, solo acéptalo y déjala que sea feliz…

Después de unos segundos de silencio, en los que Noah se quedo pensando profundamente en la situación y en las palabras de la rubia, sintiéndose derrotado por dulzura de la chica, suspiró — No puedo contigo ¿verdad? Eres igual que él, tus palabras siempre me convencen — sonrió — Esta bien; será lo más raro que me ha pasado, pero aceptare a mi antiguo tío, como cuñado — afirmó sintiéndose extraño, le sería muy difícil adaptarse a ese cambio de parentesco; pero sonriendo y dándole un beso en la frente a la chica, bromeó — Mi padre va matarme

La muchacha sonrió complacida — ¡No puede ser tan malo! — dijo con tono meloso — conocemos a Eren desde siempre, prácticamente crecimos con él, sabes que puede ser algo torpe a veces, pero es un buen tipo, seguro que hace muy feliz a tu hermana — agregó entusiasta

Noah exhaló resignado, esa chica sí que era hija de sus padres, tenía un gran poder de convencimiento y para él que había estado enamorado de ella desde siempre, le era imposible negarse a algo que ella le dijese.

Bien, vamos— dijo él y tomándola por la muñeca. Ambos se dirigieron al campo de entrenamiento, donde dentro de unos minutos, se decidiría todo.

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Al llegar, Noah observó a su alrededor, notando que habían pocas personas en el lugar. Entre los reunidos allí estaban: Eren y Rivaille por supuesto; Mikasa, Armin (al que Eren muy temprano le había despertado y pedido que lo acompañara) y el comandante Erwin Smith, quien Noah supuso que era el testigo de Rivaille . Sara estaba junto Mikasa, mirando a Rivaille con mucho enojo, mientras este con la ayuda de Erwin, preparaba su arma.

Minutos después ambos contrincantes con sus armas listas y acompañados de sus respectivos testigos, caminaron hasta el centro del campo; en donde al fin, después de tantas palabras, ruegos y amenazas, decidirían de una vez por todas el resultado de su famoso enfrentamiento y el futuro de varios de los presentes.

Quiero algo justo ¿de acuerdo? — dijo Erwin a Eren y Rivaille, ambos asintieron como respuesta

Darán siete pasos a partir de este punto— indicó Armin, mientras Rivaille y Eren tomaban sus posiciones de espaldas uno hacia el otro, viendo en dirección opuesta a su adversario. — cuando escuchen el sonido de la pistola de véngala, es la señal, pueden darse la vuelta y disparar ¿entendido? — preguntó a ambos el rubio más joven. Los dos hombres serios, volvieron a asentir en afirmación

En el momento que el duelo estaba por comenzar, de repente y sin previo aviso Sara salió corriendo hacia su padre, sin que Mikasa pudiera detenerla. No paró de correr hasta llegar con Rivaille y tomándole la mano con la que él sostenía el arma, le suplico por última vez

Papá… te ruego, que desistas de esta tontería de una vez por todas. Lo único que saldrá beneficiado aquí es tu orgullo y en cambio lastimaras a otras personas, entre ellas a mi… ¡¿Eso es lo quieres de verdad?! — dijo Sara con preocupación, viendo a su padre al rostro tratando de disuadirlo, pero esta vez sin llorar, ya no lloraría, aprendió que eso jamás arreglaría nada

Rivaille permanecía inmóvil viendo hacia adelante, como si estuviera ignorando a su hija. Eren estando de espaldas hacia Rivaille, al escuchar la voz de Sara se sintió desconcertado — ¡Sara! ¡¿Qué haces?! ¡Vete de aquí! ¡No quiero que salgas herida!— afirmó el castaño sin voltearse, solo viendo a la chica de reojo

Tu deberías estar encerrada— se limitó a decir Rivaille y aun sin voltear a ver a Sara — Esto es obra de tu madre …— aseguró

Sara empezó a sentirse muy molesta y posicionándose frente a su padre ya que este se negaba a verla, dijo —¡Eso no importa! ¡Ve lo que estás haciendo! — Señaló a su alrededor — Dices amarme y que por eso tratas de velar por mi bien pero… ¡Ve lo que hay en torno a ti! ¡¿Esto es amar para ti?! ¡¿Lastimar a otros?! ¡Defiendes tanto la libertad de la humanidad, cuando ¡tú mismo se la robas a tu hija! ¡¿Estaré esclavizada a ti hasta que muera?! ¡Contéstame papá! ¡Contéstame! — le gritó ella con todas sus fuerzas. Al fin había sacado todo lo que llevaba dentro y mientras permanecía con los puños cerrados y su pecho se movía rápidamente por el enojo y el esfuerzo de sus gritos, se quedó callada esperando unos segundos la respuesta de Rivaille; segundos en los que al igual que ella, todos veían al pelinegro en silencio

Tú no tienes la autoridad ni el nivel para decirme esas cosas. Ya estoy arto de este asunto, lo único que quiero es acabarlo de una vez para seguir con otras cuestiones más importantes, que meterle una bala por en medio de los ojos a este imbécil… — Respondió serio

¡Noah! — llamó a su hijo y este al escuchar su nombre, fue de inmediato hacia ellos

¿Si padre?— dijo con tono formal

Rivaille tomo de la muñeca a Sara y con un movimiento brusco la empujo hacia él — llévate a la insensata de tu hermana, no dejes que interfiera — le ordenó. Noah asintió serio viendo a su padre con reproche, en un gesto que solo los dos podían entender

De inmediato Noah rodeo con un brazo la cintura de su hermana, prácticamente arrastrándola lejos de ahí —Noah ¡suéltame!... no dejaré que me detengas ¡te digo que me sueltes! — Sara forcejeaba con su hermano para liberarse, aun cuando Noah era el sucesor de sus padres y sería una tarea difícil soltarse de alguien tan fuerte como él

Ya cuando Rivaille considero a sus hijos los suficientemente lejos de alcance de alguna bala, decidió que ya era hora. Sabía exactamente lo que tenía que hacer.

¿Estás listo Mocoso? — preguntó viendo de reojo a Eren

Cuando usted quiera Teniente— respondió seguro y elevando su mirada hacia el cielo que por última vez vería, agregó — No fue mi intensión profanar el honor de su familia, es solo que no pude evitar enamorarme de la persona equivocada.

Al menos lo aceptas — respondió el pelinegro — ya me entenderás cuando tengas una familia — afirmó con tono relajado, mientras esbozaba una pequeña sonrisa que Eren no podía ver al estar de espaldas hacia su teniente

El castaño se sintió un poco confundido "¿Una Familia?" "¿Cómo un hombre muerto puede soñar con una familia?" se preguntó interiormente, "seguro se está burlando" pensó

Bien, ya basta de tanta estupidez — dijo Rivaille —¡Empecemos con esto, tengo mucho trabajo por hacer!. — indicó a los testigos, Erwin y Armin

Armin apresurándose lo más posible, caminó hasta el centro de campo, pero siempre manteniéndose alejado del área de fuego. — ¡Pueden comenzar!— les gritó desde su lugar

De inmediato ambos hombres, empezaron a caminar contando los siete pasos que previamente habían sido establecidos. Mientras Rivaille caminaba por el medio del campo, observó por un momento a su alrededor, Sara aun luchaba por liberarse de Noah, el cual no la había soltado y parecía mantenerse tan sólido y rígido como en el primer momento, observándolo con la misma mirada de reprensión que antes, a lo que su amada esposa, lo veía casi de la misma forma. Ella y Noah tenían los mismos ojos y la misma forma de mirar, pero aun así, sin observar con mucho detenimiento, bien podía discernir lo que cada uno quería decirle con ese gesto.

Los siete pasos fueron dados y ya estando a la distancia correcta, Armin sacó la pistola de véngalas y volteando a ver con incertidumbre a su mejor amigo, la levantó con una mano en dirección al cielo, hacia donde seria disparada la véngala. Se quedo en esa posición dudando por unos segundos, hasta que escuchó la voz de Rivaille regañarle

¡Apresúrate Arlert! ¡No tengo todo el día!

Un momento de sepulcral silencio fue guardado, hasta que con el sonido del arma de véngala dispararse, el momento de tensión cedió. Siendo lo último que pudieron ver los presentes, como Rivaille y Eren se giraban de frente el uno hacia el otro y con el estruendo de sus armas disparándose, se acababa todo para alguno de los dos.

Cuando el humo de las pistolas de pólvora se disipó, solo uno estaba de pie: Rivaille… tal y como todos lo esperaban.

Sara quedándose quieta por un momento, sin poder creer lo que acaba de pasar, reaccionó segundos después. —¡Eren! ¡Noo! — gritó con desesperación, a lo que Noah sabiendo que ya todo había acabado, la soltó de su agarre, sintiéndose todavía estupefacto con lo que acababa de ver. Ella al instante de sentirse libre, corrió lo más rápido que pudo hasta el cuerpo del castaño, el cual yacía tendido sobre el suelo

En cuanto llego hasta él, Sara se arrodilló junto al cadáver de Eren y sintiendo como el aire empezaba a faltarle, empezó a llorar nuevamente, echándose sobre el pecho del castaño; mientras que un fuerte e incomodo nudo en la garganta le impedía hablar.

Fue solo hasta unos momentos después cuando notó una gran mancha de sangre en el abdomen de Eren y por la gran angustia que estaba sintiendo, pudo articular palabra — ¡No te vayas Eren! ¡Por favor quédate conmigo!… ¡tenemos muchas que vivir juntos! ¡Por favor no me dejes! — gritaba la chica, mientras que llorando desconsolada, se aferraba al cuerpo de su antiguo novio.

Su sorpresa fue mayor, cuando unos segundos después escuchó provenir del cuerpo de Eren, una voz familiar —No… e-eso…nunca— oyó decir Sara y abriendo los ojos con desconcierto, levanto el rostro en dirección al de Eren

¡¿Estás vivo?! — preguntó atónita

Eren le sonrió como pudo —Eso creo…

En ese mismo instante Sara sonrió ampliamente, cambiando su expresión de una enorme tristeza a una gran felicidad y de inmediato, acercándose más a la cara del castaño, empezó a besarle repetidas veces el rostro, dejándole besos por todos lados; hasta que Eren se quejo de forma dolorosa — ¡Ah! duele … — dijo palpándose el abdomen y posando su mano sobre su lado derecho, sintió una punzada algo intensa, que le obligo a apartar la mano de inmediato

No te toques— pidió Sara — te llevare a la enfermería para que saquen la bala.

Eren le sonrió soportando el dolor, hasta que recordó lo que debía haberle pasado — ¡Espera! … ¿cómo es que estoy vivo? ¿El teniente falló? Imposible…— expresó sorprendido

Yo no fallé, cambie de opinión que es diferente— habló el pelinegro, posicionándose de pie junto a los dos jóvenes — en un duelo, el ofendido decide cual es el precio de su satisfacción y para mí fue derramar un poco de tu sangre, así que tu deuda conmigo ha sido saldada. Haz feliz a mi hija, es todo lo que te pido, porque créeme que no seré tan indulgente la próxima vez — dijo amenazando implícitamente a Eren. Este inmediatamente asintió como respuesta y extendiendo lo más que pudo su brazo, le ofreció la mano al teniente en un gesto de paz entre los dos. Rivaille le dio la mano y estrechándola fuerte, le miro con indiferencia, a lo que Eren le devolvió otra mirada pero de agradecimiento.

Sara poniéndose de pie y quedándose frente su padre unos segundos, se lanzo hacia él abrazándolo con todas sus fuerzas, mientras sollozaba sobre su hombro, pero de felicidad —Gracias papá, de verdad, muchas gracias. — Después de devolverle el abrazo a su hija y dándole un sutil beso en la frente, el Teniente Rivaille abandonó el campo, caminando seguro y sintiéndose extrañamente bien con lo que acababa de pasar.

Momentos después, Armin y Erwin, llegaron hasta donde estaban Eren y Sara. Entre los dos le ayudaron a ella a llevarlo hacia la enfermería, en donde seria atendido, y ayudado por sus poderes de titán, estaría como nuevo a más tardar en dos días.

Por fin, Sara y Eren podrían estar juntos y amarse libremente, sin que su familia o estúpidos perjuicios pudieran sepáralos; mientras que solo unos días después del duelo así como lo había planeado, Sara se uniría a Legión de Reconocimiento, tal y como su hermano Noah antes que ella, recayendo en ambos no solo las expectativas de una nueva generación, sino que también las nuevas esperanzas para el futuro, al ser los hijos de los dos mejores soldados de la humanidad.

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Estoy orgullosa de ti— Escuchó decir Rivaille a Mikasa mientras cerraba la puerta de su habitación. Ella ya lo esperaba

Rivaille sonrió de lado — Espero no haberme equivocado con esto — respondió, quitándose su chaqueta y colocándola en la silla, como solía hacerlo siempre

Mikasa acercándose a él y rodeando con uno de sus brazos la nuca del pelinegro, mientras que con la otra mano le aflojaba el pañuelo del cuello, dijo — Eso es algo que no podemos saber todavía; dale tiempo — Aconsejó — pero por ahora…— insinuó con voz seductora — es tiempo de levantarle el castigo, se lo ha ganado Teniente— le susurró tentadoramente al oído, haciendo que el peligro sintiera escalofrios

Te advierto que así como te portaste ayer conmigo, no tendré piedad de ti— dijo sonriendo ladino

Mikasa como respuesta le dio un beso corto pero apasionado, mordiéndole el labio inferior a propósito, haciéndole saber a Rivaille que estaba preparada para recibir su correctivo. — Tu lo pediste…— respondió el pelinegro, agachándose un poco para tomar a su mujer en brazos y una vez teniéndola bien agarrada, sin dejar de besarla ni un momento, caminó hasta la cama donde entre besos, caricias y otras muestras de cariño mas "intensas" , le recordaría cuanto la amaba y de entre los dos, quien era el jefe...

*FIN*

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Sadsadsdasdasda xD al fin termine! Jajaja me tarde, pero al fin termine :p estoy feliz porque a pesar de ser una de las locuras mas nuevas que se me han ocurrido, no quedo tan mal xD (No se rían de mi porfavor) xD

Espero que hayan notado varias cosas que deje aquí y allá, como por ejemplo, Mikasa aquí trata a Rivaille de "tu" ya que por supuesto hay más confianza entre los dos :3 en el otro fic sabrán cómo llegaron hasta eso, porque alla si se fijan lo trata de "usted" :3 ¿ahora entienden mi punto con esto? Quiero que vean más o menos como será el futuro de ellos más adelante, pero sin decirles como sucedió, porque esa trama es la que se desarrollara en "Una extraña Misión" :D espero no estar equivocada y que puedan comprender como quiero desarrollar la historia :3 al fin, no les Spoileo aquí ni la mitad de cosas de que pasaran allá xD

En fin, espero que les haya gustado este two-Shot :3 capaz se me ocurre otro de Noah y su novia xD jajaja ok no xD ah! por cierto…¿Quién es la novia de Noah? Jajaja eso se sabrá más adelante en el otro fic xD

Y el Lemon xD no me pregunten por eso xD cuando lo escribí estaba inspirada, pero tranquilos :p puede que los haya dejado con las ganas de Hard RivaMika, pero en el otro fic, los recompensare :'D

Buenos mis queridos, dejen sus opiniones (Reviews) acerca de esta historia, que termino siendo lo que yo no quería "una historia simultánea a Una extraña Mision" u.u es triste mi caso lo sé D´: u.u

¡Bueno se cuidan! Y esta semana, a más tardar el domingo, les subo su capítulo 9 del otro fic :3 me esforzare para que sea de su total agrado :3

Se despide por el momento Marielle-San :D Hasta la próxima! :D