Disclaimer: Los personajes y el mundo de Shingeki no Kyojin son obra de Hajime Isayama.
Personajes: Historia cincuenta y uno. Jean y Armin.
SPOILER: Capítulo 50.
Segunda vez.
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Parpadeó sintiendo de inmediato que la cabeza iba a estallarle. Era la segunda vez que despertaba desde el golpe, bueno creía que había sido golpeado pues lo último que recordaba era que titanes seguían cayendo en todas direcciones, y que Armin le gritaba algo.
Después recordaba que estaban cerca de la muralla y cabalgaba en el mismo corcel con Armin, había perdido el conocimiento demasiado rápido y lo agradeció porque la cabeza le dolía horrores.
—Tienes una contusión, no estás en peligro pero no te muevas mucho.
Había una mujer frente a él, que por cierto ya se retiraba.
— ¿Y los demás?
—Están bien.
La voz conocida sonó cerca. Connie lo veía sonriendo.
—La mayoría están descansando, el comandante está fuera de peligro, pero débil por la pérdida de sangre.
— ¿Eren...?
—Está con nosotros, de hecho él nos salvó. Hizo algo raro y los titanes se atacaron entre ellos, luego fueron por Reiner.
— ¿Murió?
—No sé, nos retiramos de inmediato.
Escuchó atentamente a Connie narrarle lo sucedido desde que quedó inconsciente, a penas creía que aun siguiera con vida.
Volvió a dormir tras un chequeo general y cuando despertó de nuevo era de noche. Quiso levantarse y notó entonces que no estaba solo en la habitación.
Una cabeza rubia descansaba en su cama, el resto de su cuerpo estaba en una silla junto a su cama. Se sostenía precariamente a punto de caer en cualquier momento.
Suspiró, en el pasado cuando pensaba en despertar de una convalecencia, era una chica extremadamente fuerte quien velaba sus sueños.
Estiró la mano y acarició el cabello del pequeño muchacho. Era la segunda vez que tocaba su pelo, seguía tan suave como recordaba.
—También es la segunda vez que me salvas la vida.
Primero fue en su salida fuera de los muros, cuando había quedado a merced de Annie en el aire, Armin le había gritado distrayéndola y dándole tiempo de alejarse de ella. Aun así esta vez...
"Armin nunca te soltó"
Las palabras de Connie hacían eco en su mente.
Cuando Armin abrió los ojos se topó con el rostro de un Jean durmiente. Miró a los lados dándose cuenta que estaba en la cama con él.
¿Cómo llegué aquí? ¿Y cómo no había caído de la cama si son tan estrechas?
Un calor en su cintura lo hizo darse cuenta que una mano descansaba ahí, sosteniéndolo. Por eso no se cayó.
Se sonrojó muchísimo, había ido a ver como seguía Jean, luego se sintió demasiado cansado para volver a su propio cuarto y se quedó acompañándolo.
¿Se había metido él en la cama? ¿O Jean lo había acomodado ahí mientras él dormía?
Apenado iba a levantarse, pero la mano de Jean no se movía, no podía liberarse.
—Gracias Armin.
Lo vio sorprendido, pensó que había despertado, sin embargo sus parpados seguían cerrados.
Lágrimas escaparon de sus ojos sin entender muy bien porque, las secó deprisa y cerró los ojos de nuevo, sintiéndose de repente a salvo.
Aun cuando fuese una ilusión, aun cuando supiera que les quedaba un largo camino por recorrer, sabiendo que en todo momento sus vidas podían acabar en un abrir y cerrar de ojos.
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¡Hola!
El capitulo 50 fue una tortura, pensé que Isayama iba a matar a Jean, fue un susto terrible. Por otra parte me encanto ver a Armin, el avance que ha tenido como personaje es tan grande, del niño temeroso que veía como se comían a sus compañeros a uno que cargó con Jean (más grande y pesado que él) y no lo soltó en ningún momento. Era obvio que su espada no iba a hacerles daño a los titanes, pero no dejó de luchar y por supuesto no pensó en ponerse a salvo a sí mismo.
Tenía que escribir de ellos, cliché lo de la cama lo sé, pero se me hacia tierno.
Saludos y muchas gracias por leer y comentar.
PD PLAGIO: En estos días me he enterado que han plagiado a un par de autoras, sus historias de shingeki fueron subidas a otras páginas por otras personas, por favor si encuentran historias que han leído aquí en otros lugares, tomen un par de segundos de su tiempo y envíen un mp a las autoras avisándoles. Es ruin robar el trabajo de otros y desmoraliza mucho que personas inescrupulosas se adjudiquen tu trabajo.
