Recordatorio: Los personajes de Twilight pertenecen a nuestra querida Meyer...Yo solo me divierto con ellos ¿? ^.^
Edward POV
–Eres un idiota.
Rodee los ojos. Mientras me dedicaba a observar por la ventana. Mi Bella no tenía ni 5 minutos -realmente- dormida y Rose no desaprovechaba ni un minuto en insultarme.
Claro el resto de mis hermanos no se quedaba atrás.
"Te pasaste hermanito" pensó Emmet que se dedicaba a vernos por el pequeño espejo de retrovisor.
"Eres un completo idiota. Ella no tiene la culpa" otra vez insultándome Rosalie.
Alice me golpeo la cabeza, se encontraba de rodillas sobre el sillón.
"No dejare que la lastimes de nuevo" me advirtió para luego sentarse.
Jasper mando una ola de calma. Otra vez.
Le gruñí. –Deja de hacer eso.
–Es cierto Jasper, me estas hartando. – le dijo Rose.
El solo volvió a mandar otra ola. – Bella está inquieta. – dijo señalándola.
Mi Bella se encontraba con su cabeza reposada en la guantera del medio de la camioneta -Alice le había puesto una almohada para que ella estuviera cómoda- mi pequeña se encontraba, con su seño fruncido y gotas de sudor adornaban su frente. Claramente estaba teniendo una pesadilla.
–Emmet cambia el disco.
–Eddie deja escuchar la música hippie de Alice.
Alice lo fulmino con la mirada. –Mi música no es hippie.
Rodee los ojos. –Emmet cambia el disco y pon uno mío. – le explique.
–A ti ya te toco Eddie.
Le gruñí. –Emmet cambia el maldito disco para que Bella no tenga pesadillas. – dije entre dientes.
Emmet solo me miro.
–Hazlo Emmet. –le dijo Rose que gracias a Dios me comprendía.
El asintió y empezó a cambiar el disco, lo coloco y me miro esperando que le dijera cual.
–La ultima.
Observe nuevamente a mi Bella, mientras su "nana" nos envolvía a todos. Ella se acurruco más contra la almohada y sonrió, era increíble como con una simple canción hacia que ella sonriera por mí, estuve observándola por un rato hasta que mis pensamientos se fueron a lo sucedido de la anterior noche.
¿Cómo es posible? Mi Bella era la más inocente y pura que haya conocido en mi vida, la chica humana que me conquisto sin siquiera proponérselo -nada que ver con su sangre-. Pero ella, Bella no espero, simplemente un par de bebidas y sacaron a la verdadera Bella.
¡Claro! Por eso dicen que las personas cuando están con alcohol en sus venas dicen la verdad.
Y la verdad lo que escuche de ella, sus gestos y acciones.
Me dejaron todo claro.
–Oh vamos Edwardcito, eres muy muy guapo quien no se podrá fijar en alguien como tu.– decía Bella mientras tomaba otra copa, ya llevaba varias.
–Bella deja de tomar estas delirando. – le pedí al ver que no se podía ni poner en pie.
Ella se sacudió tratando de quitarse de mi agarre, la solté para que después ella se tambaleara y se tropezará con alguien que pasaba a su lado.
Ese chico la sostuvo antes que yo.
–Se encuentra bien señorita.
Ella asintió sonriendo. –Gracias caballero.
El muchacho sonrió y veía a Bella como si se acababa de ganar un gran premio, ni quise meterme en sus pensamientos por miedo a matarlo aquí mismo. El solo se despidió de Bella y se fue.
Maldita la hora en que mis hermanos se fueron a caminar por la playa.
–Bella.
Ella se giro a verme, nuevamente estaba sentada a mi lado, y con otra copa.
–Sera mejor irnos. – le dije
Ella negó. –Eddie no seas anticuado aun no amanece.
–Estas muy tomada Bella.
–Eddie, Eddie, Eddie. No. No. – dijo moviendo su cabeza desaprobatoriamente. –Aparte de anticuado eres amargado.
Bufe. Mi pequeña estaba delirando.
–¿Sabes qué? –me pregunto.
–Que amor.
Ella sonrió. –Tenía razón Emmet.
–¿En?–la incite a continuar y trate de quitarle su bebida.
–Estas chapeado a la antigua.
¿Chapeado? Tratarla como una dama era estar fuera de moda.
–En serio Eddie, aburres. –dijo simplemente para volver a beber de su bebida.
Aburres...Aburres...Aburres...
Edward tranquilízate, ella solo está tomado. Ella no esta consiente.
–Bueno Eddie, vámonos.
Por fin.
–Pero ve a buscar a los demás.
–Ellos se pueden ir después.
Ella hizo un puchero. –No. Si yo me voy, que también ellos se vayan.
Solo podría sacarla de aquí sin hacer un escándalo con mis hermanos. Asentí.
–Vamos a buscarlos.
Ella negó. –Yo me quedo.
–No te dejare sola aquí.
–Pues no nos vamos.
–Bella acompáñame.
–Que no.
Suspire rendido. –Solo no te muevas de aquí ¿De acuerdo?– pregunte
Ella asintió y volvió a beber de su bebida. Le di un beso en la frente y me fui en busca de mis hermanos.
Busque a mis hermanos por casi una hora, los buscaba entre los pensamientos de los humanos, y supe que se encontraban en el muelle. No podía correr a mi velocidad así que empecé a correr a ritmo humano.
–Chicos. –les dije cuando los vi a los cuatro sentados con sus pies de fuera.
Ellos se levantaron. –¿Y Bella? – pregunto Rose.
–Se quedo en el bar.
–¡La dejaste sola!– Gritó.
–Ella no quiso venir y...–diablos porque fui tan idiota.
–Oh por dios. – Alice se encontraba con su vista perdida.
Varias imágenes acudieron a mí. ¡Bella! Ella en manos de otro, bailando, besándose y ese pedazo de imbécil, prácticamente está teniendo sexo con ella en medio de la pista.
–¿Que sucede?– pregunto Emmet.
Me deje caer.
–Edward, levántate. No es momento para tus dramas hay que ir por ella.
–Alguien nos va a decir que sucede.
Alice solo empezó a correr mientras nos decía en un susurro a todos.
–Bella está engañando a Edward.
–¿Qué? – pregunto Rose corriendo.
–No lo está engañando. Solo son las bebidas.
–Te dije que la cuidaras. – me reprocho Jasper.
–Ella no hace caso. – me excuse.
–Eres un idiota Edward. – dijo Rose.
Vale había sido un idiota en dejarla, pero quería sacarla de ahí sin armar un escándalo.
Pero. ¿Qué diablos estoy pensando? Bella está en manos de otro, alguien la está tocando y ese alguien no soy yo.
Llegamos al bar en poco tiempo, rápidamente la busque con la mirada, en efecto, estaba en la pista, bailando, con un desconocido. Me hice paso entre la gente y la tome de su hombro, ella me miro para luego voltearse y darle un beso a ese chico.
Me quede estático.
–Suéltame. – me dijo cuando pude reaccionar y separarla de las manos de él.
No conteste. Solo la cargue sobre mi hombro.
–Hey bájame. – reprocho.
–Imbécil, te dije que me bajaras. – pataleaba.
De un momento a otro se quedo quieta, observe que se había quedado dormida.
–Edward. – susurro Bella en sueños sacándome de mis pensamientos volviéndome a la realidad.
Una realidad dolorosa.
La observe. Su frente estaba un poco arrugada, quise acercarme y frotar esas pequeñas arruguitas que se formaron. Pero no. De solo pensar que ella había disfrutado de otros labios y caricias que no eran lo que yo le daba.
Suspire derrotado.
–Ella no tiene la culpa. – me recordó Alice.
–Tú la viste.
Ella se encogió de hombros. –Pero no está en sus cinco sentidos, Edward.
–Edward. Te amo. – susurraba mi Bella.
Sentí mi corazón encogerse. Si tanto me amaba… ¿porque lo hizo?
De repente ella se comenzó a mover inquieta. –No te vayas. – sollozo.
No pude más. Eso era todo lo que podía soportar.
–Emmet detén la camioneta.
El solo me miro sin comprender y se estaciono en un pequeño espacio que daba la carretera para descansar. Ante las miradas de confusión de mis hermanos incluso de Alice. Me pase al asiento de adelante y me baje de la camioneta, abrí la puerta del lado del copiloto y la baje con cuidado y me senté de nuevo en el asiento tercero para acostarla.
–Pon de nuevo su canción. –le dije a Emmet pero antes de que este la pusiera Rose -que se encontraba en el asiento del copiloto- ya la estaba buscando.
Su "nana" nos inundo de nuevo. Bella se apretó más contra mí, mientras yo la tenia abrazada.
–No me dejes. – volvió a sollozar en sueños.
–Nunca amor. Nunca. – dijé mientras empezaba a tararear su nana.
