Recordatorio: Los personajes de esta saga pertenecen a Meyer . . . Se prohibe el plagio . . .


Dicen que se van. . . pero se quedan . . .-Enrique bunbury-


Jessica sonrió al entrar a su club de siempre seguida de sus dos mejores amigas.

El guardia de adentro la dirigió hacia su mesa de siempre, ellas se sentaron y esperaron a que él mesero de siempre las atendiera.

-Buenas noches señoritas ¿lo mismo de siempre? -preguntó para todas pero solo mirando a una rubia.

Jessica sonrió. -Lo de siempre, Mike.

El asintió. -Enseguida se los traigo.

Lo vio desaparecer de su vista y se volteo a sus amigas.

-¿Qué? -preguntó al ver que no le quitaban la vista de encima.

-Ese chico siempre te mira a ti. -le respondió Lauren.

Jessica rió. -Por favor si solo es un simple mesero.

-Un simple mesero muy guapo. -le recordó María.

-Sus tragos. -Jessica volteo y vio como dejaba los vaso sobre la mesa.

Ella espero el clásico "Cualquier cosa que guste no dude en pedírmelo". Pero nunca llego.

Mike la miro sin ninguna expresión y se retiro.

Ella confundida volteo de nuevo a ver a sus amigas.

Las cuales se encontraban viendo para los lados, buscando su "presa".

. . . . .

-¿Y Jessica? -pregunto a sus padres.

-Fue a bailar. -respondió su padre.

Como siempre...pensó Bella.

Se dirigió a la cocina y se sirvió un poco de jugo, lo cogió entre sus manos y fue a donde sus padres.

-Buenas noches.

Escucho como sus padres le respondían y se dirigió hacia su cuarto.

. . . . .

Un chico de pelo cobrizo entro al club de moda mas codiciado por los jóvenes de la ciudad.

Observo el lugar desde la entrada y se dirigió a la zona exclusiva.

-¿Nombre? -pregunto un guardia.

El sonrió. -Edward Cullen.

El guardia asintió mientras se hacia un lado para dejarlo pasar.

Camino entre las mesas y se sentó en una que estaba libre.

De donde estaba se podía ver todo el club, escucho murmullos a su lado y constantes risitas.

Volteo y encontró a una rubia y otras dos amigas mirándole.

Sonrió en saludo y miro hacia la pista.

. . . . .

-Buenas noches. -Edward giro al escuchar la voz.

-Buenas noches. -le respondió él. -¿Un trago?

Ella asintió.

Hizo una seña al barman privado que tenían en esa zona y señalo a la señorita.

-Aquí tiene. -señalo Mike dejando la bebida y mirando por un instante a Jessica.

Ella ni se dio cuenta.

-Gracias. -le agradeció Jessica a Edward.

El solo sonrió.

-¿Te apetecería bailar? -preguntó Edward.

Jessica asintió y contenio las ganas de gritar y saltar de alegría.

. . . . . .

Ellos bailaban, ambos a una distancia nula.

Sus cuerpos se rozaba de vez en cuando.

Edward sonreía, por su mente pasaba las cosas de esa tarde, sabia perfectamente que en poco tiempo su libertad no seria la misma. Por ello, decidió salir esa misma noche para poder disfrutar el tiempo que le quedaba.

Por otra parte, Jessica no cabía de felicidad en si misma, debatiéndose interiormente en si debía o no.

Se acerco un poco mas a Edward y llevo sus manos al cuello de él.

Edward le sonrió sabiendo lo que se avecinaba.

Se acerco a la boca de ella y le beso.

. . . . .

-¿Y Jessica? -volvió a preguntar.

Solo que esta vez se hacia la pregunta a ella misma.

Bella suspiro al ver la habitación de su hermana, ella no estaba y por su cama no había dormido esta noche hay en casa.

Rodó los ojos, de seguro se quedo en casa de una de sus amigas como siempre.

Y ella que había ido a buscarla para ir de compras juntas.

. . . . . .

La luz que dejaba entrar las ventanas dejaba iluminar la habitación.

Jessica despertó confundida mientras miraba hacia los lados.

Un hombre desnudo se encontraba a su lado.

Gimió llevando sus manos a su cabello y pensó en esa noche.

Edward Cullen y ella teniendo relaciones.

¿Era acaso un sueño? No, al menos que el hombre de al lado no estuviera junto a ella.

Miro a su alrededor.

Bien, esa no era su habitación.

Se levanto de la cama y cogió su ropa, se vistió rápidamente y echándole una ultima mirada salio de la habitación.

Era el departamento de él.

Había visto fotografías en algunas revistas cuando lo compro Edward. Miro a su alrededor y hallo su bolso tirado sobre la alfombra junto con sus zapatos. Cuando estuvo lista. Se dirigió hacia la puerta.

Mientras se dirigía a su casa, su mente solo pensaba que por fin había conseguido lo que quería.

Estar con Edward Cullen.