Hola ¡Hola!~~ Aquí su dúo favorito Hikari Kiut~
-Kuki: ¡Oh sí!
-Ambas: Muchísimas gracias por sus reviews y favoritos~ de verdad nos hace muy feliz leerlo y saber que esto les gusta~
-Hikari: Y nos motiva a escribir~
-Kuki: muchas gracias~
Bueno~ esperamos que este capítulo les guste y nos vemos abajo para las notas finales~
Ambas: al fic~
Disclaimer: Hetalia Axis Powers no es de nuestra pertenencia, es del mega fabuloso Hidekaz Himaruya-sama! La cafetería es de Francia y la idea original de kuki-chan! n.n
-Kuki: ¡Claro que no! ¬/¬
-Hikari: Tsundere~~
-Kuki: Bueno, bueno… ¡Es tiempo de leer!
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-El Aroma Del Amor-
(A, Hetalia Axis Powers Fanfic)
Capítulo 1.-El Comienzo
Tras a ver calmado todo el alboroto que sucedió en el café Voulez-vous m'épouser?, Francia solo miraba a sus empleados, uno que otro ileso pero los demás o con chichón en la cabeza o moretones (por parte de Noruega, ya que Dinamarca por accidente lo golpeo) limpiaban el lugar antes de cerrar.
Y en ese mismo instante, entra un rubio con ojos violetas y no pudo su corazón evitar latir fuertemente, así que se metió a la cocina para ocultar su sonrojo.
-E… este…Alfred ¿Sabes si esta Francis todavía aquí?
-¡Hola!, sí continua aquí, pero lo siento ya cerramos
-Eso ya lo sé, vine por Francis
-Oh deja le aviso…FRANCIIIIIS te busca… ¿Quién eres?
-¡Soy Mathew!
-Oh Mathew ¿Cómo estás hermanito?
-Idiota…
Y en ese momento entra Francis ya sin su traje de chef.
-¡Francis!
-Hola mon amour (1)
Dándole un beso que sorprendió a su pequeño canadiense.
-¿Nos vamos?- preguntó el francés
-S…sí- contestó muy apenado Mathew
-Muy bien- y en ese momento se dirigió a sus empleados- ¡Chicos! Esta noche ¿A quién le toca cerrar?
Y todos al mismo tiempo señalaron al americano, quién se encontraba barriendo y cantando una canción que más o menos decía "Baby, baby, uhhhhh" (2) pero se calló al ver que era señalado por todos.
-¿Qué?-preguntó sin comprender la situación
-Merde (3), te toca cerrar, te pido que no vayas a hacer desorden, ni una fiesta ni nada amoroso con Arthur
-¡NO DIGAS TONTERÍAS!-contestó sonrojado y a la vez enfadado tirando el trapo de sacudir.
-Los demás ya se pueden ir y no se les olvide la cena de mañana.
Y así todos se despidieron dejando solo a Alfred y de Arthur, que se quedó haciéndole compañía.
Al estar caminando juntos a su casa, Mathew aún se sonroja sintiendo el calor del francés. Al sentir su brazo rodeaba su cuello, como si no quisiera perderlo o algo parecido; así continuaron hasta llegar a su casa.
Después de una rica cena, aun estando muy cansado, a Francis no le importaba que fuera para cocinar para su amado Mathew.
Tras a ver terminado la cena y haber recogido un poco, Francis acostado en su gran cama abrazando a su pequeño Mathew mientras dormía pacíficamente a su lado, no dejaba de pensar como fue que su café ya iba a cumplir su primer año desde su creación y empezó a recordar como fue que todo esto empezó…
~Flashback~
Hace 1 año, 7 meses, 13 días, 8:15 pm
Francis llegó esa noche a su casa muy cansado. Había tenido que quedarse hasta tarde revisando papeles y exámenes que se tenían que entregar a primera hora el día siguiente. Se suponía que esa noche tendría una cena con los directivos pero educadamente les había dicho que ya tenía planes, pero que si estaba bien para ellos estaría feliz de cenar cualquier otro día de la semana.
Esa noche, la tenía ocupada.
Esa noche cenaría con su novio, la persona a quien había llegado amar en el poco tiempo que llevaba conociéndolo, apenas unos cuantos meses atrás una tarde mientras salía de dar clases le había apetecido comprar algo dulce y tras pensarlo mucho decidido visitar su cafetería favorita.
Una cafetería muy pequeña, pintoresca escondida en las calles menos transitadas de Toronto, un establecimiento muy íntimo y sobretodo acogedor.
Desde el momento en que atravesó la puerta (y tal vez si se lo dijera a Mathew o alguien más lo tacharían de ridículo) sintió en el aire algo familiar, no solo el olor a pan recién horneado o café de calidad, no, era algo diferente…algo que le decía que en ese lugar su vida cambiaria.
El siempre había sido muy creyente de las corazonadas y agradecía no haberse equivocado esa vez, ya que al voltear a una de las mesitas más alejadas se topó con lo que el describiría como una visión. El chico mas lindo que había visto en toda su vida (y vaya que había visto muchos) estaba sentado garabateando muy entretenidamente en una libreta a su lado tenia una taza de un líquido humeante y un platito de pastitas.
Francis se acerco primero a la barra para pedir lo de siempre (un café y rebanada de pastel de queso) y después sigilosamente se deslizo hasta estar justo enfrente de la mesa de aquel chico.
-Es un muy buen dibujo el que tienes allí…- le dijo de pronto, sobresaltándolo
El chico después de eso levanto la mirada. El francés se sorprendió esta vez aún más, el color de los ojos del chico era un hermoso…violeta.
-Pe-perdón…
Y su voz…..los ángeles seguramente tenían un tono parecido.
-Oh! No nada, solo estaba halagando tu dibujo
-Lo-lo-lo viste….-respondió apenado tratando de ocultarlo con sus brazos
-Bueno, espero que esto no sea maleducado de mi parte pero si, lo vi y déjame decirte que tienes un talento innato para eso
-¿De…de verdad lo crees?
-Sí
Para ese momento el chico ya se sentía tan cómodo con la presencia de Francis que ni siquiera se había dado cuenta cuando este se había sentado en su mesa, ahora hablaban normalmente.
-Bue-bueno...no soy tan talentoso como usted….
-Oh! Por favor no soy tan viejo
-Eh-eh no, yo no…
-Haha, mi nombre es Francis, Francis Bonnefoy ¿Y el tuyo?
El chico lo dudo por un minuto, pero sacudiendo ligeramente la cabeza respondió.
-Ma-Mathew Williams
-Enchantée (4) Mathew
En respuesta en chico solo se sonrojo.
-Y dime…
-¿Si?
-¿Tienes novia?
-¡Eh!
El sonrojo del chico sentado frente a el había subido a un nivel tan sorprendente, Francis nunca había pensado que eso fuera posible…parecía un tomatito como los de su amigo español.
-¿No debí preguntar eso?
-Yo…no…bueno yo…en realidad no…estoy con nadie- respondió bajando la mirada
-¿Cómo es posible que un chico tan lindo como tú este sólo en una cafetería tan linda como esta?
-Tú también lo piensas…
-¿Perdón?
-Tú también piensas que esta cafetería es linda…
-¡Claro! Es adorable
-Sabes, mi sueño…bueno….siempre es soñado con tener una cafetería como esta…un lugar donde la gente pueda sentirse cómoda…algo tan hogareño e íntimo como esto por que cada que estoy aquí…me siento tan bien, a mi me gustaría poder hacer sentir a todos así...me gustaría….¡Ah! pe-perdón yo no debí…
-No, adelante me gusta la forma en que tus ojos brillan cuando hablas así…
-Bu-bueno…
-¿Sabes? Me gustaría poder ayudarte a hacer tu sueño realidad
-…
-Mathew, ¿Crees en el destino?
Después de formular aquella pregunta y de pasar horas y horas hablando de cosas de ambos en esa cafetería, una cosa los llevo a otra y tras varias citas a lugares distintos el canadiense acepto salir con Francis, quien descubrió que el chico era alumno de un curso inferior al suyo (nunca lo había visto, pero si el lo decía era verdad).
El canadiense poco a poco dejo de mencionar su sueño de tener una cafetería, pero al francés nunca se le había olvidado y ocultamente hacia movimientos para acercar a su amado, ya que no podía sacarse de la mente la forma en que los ojos de Mathew brillaron aquella vez en la cafetería.
Al llegar esa noche, abrió la puerta topándose con un olor delicioso, Mathew había cocinado. Pero esa noche además de cenar el ojiazul le tenía una sorpresa preparada a su amor.
-¿Francis eres tú?- preguntó una voz desde dentro de la cocina.
El rubio sin contestar, dejo su abrigo sobre el sillón y dirigiéndose hacia donde estaba el canadiense lo abrazó por la espalda…sintiendo como el cuerpo delgado en sus brazos temblaba ligeramente.
Su Mathew siempre sería algo tímido.
-Huele delicioso- olfateando su cuello
-Fra-Francis….-un suspiro escapó de sus labios
-Mattie, lindo me gustaría que me acompañaras a un lugar
-¿Ahora?
-Sí, ahora…
-Pe-pero, la cena...y yo quería…
El rubio solo le coloco uno de sus dedos en los labios de manera sensual.
-Mon coeur (5), solo será por un momento ¿Si?
El canadiense solo asintió sonrojado y apagando el fuego siguió a el otro fuera de a casa.
Ambos caminaban tomados de la mano por las calles poco iluminadas de la ciudad, el silencio que los rodeaba solo aumentaba el nerviosísimo y las ansias en el rubio canadiense
-Una cosa más…
-¿Si?
-¿Podrías cerrar los ojos?
El chico obedeciendo los cerró. Francis por su parte sonrió para sí mismo, había llegado el momento
-Dime, ¿Recuerdas aquel sueño del que me contaste?
-Eh…em…claro, lo recuerdo
-Mathew mon amour, ¿Qué dirías si puedo hacerlo realidad?
-¿Eh?
-Te dije que te haría muy feliz, ¿Lo recuerdas?
-Francis…acaso tú...
-Te amo, nunca lo olvides…
Sin poder contener más la emoción el canadiense abrió los ojos, quedando atónito ante lo que tenía frente a sus ojos.
Grandes marcos blancos enmarcaban unas grandes ventanas que dejaban ver de manera perfecta el interior del lugar, este estaba iluminado tenuemente por unas lamparitas de aspecto elegante dejando apreciar el blanco y azul cielo de las paredes todo combinado con muebles de color café oscuro. No cabía duda que el francés tenía un gusto muy bueno para darle a los lugares un aspecto tan hogareño.
-Fra…..Francis…
-Bienvenido a tu nueva cafetería
El chico de ojos violetas se abrazó fuertemente de su pareja, aquello era lo más bonito que alguien había hecho por él. Y lo hacía mucho más feliz que fuera quien amaba el que lo hacía.
-Mathew, ¿Y qué te parece?
-Es…es….
-¿Quieres verlo por dentro?
-¿Podemos?
-Claro, es tuyo
Abrazados ambos entraron al establecimiento. Esto era algo que comenzarían juntos e internamente ambos estaban muy emocionados.
Más tarde cuando el francés le dijera el nombre del café Voulez-vous m'épouser?, que en francés significa "¿Te quieres casar conmigo?", el canadiense sin comprender la propuesta de matrimonio del otro.
Solo comentaría: Es un nombre muy original…aunque más delante esa sería una de las razones por las que dicho café seria reconocido.
Al tener la cafetería lista, Mathew y Francis, este último abrazándolo, los dos en la cama besándose con pasión hasta que Mathew recordó algo.
-Francis… no crees que debemos tener una especie de propietarios.
-¿Propietarios?
-Sí, gente que nos pueda administrar sus productos
-Viéndolo así, estoy de acuerdo
Al tener que separarse por un momento, en lo que Francis buscaba una libreta y una pluma, que por suerte no tardo en regresar para estar de nuevo con su amado y depositarle un beso en esos labios que lo volvían loco.
-Muy bien, entonces escribimos pro…pieta…rios
-Si- dijo sonriendo
-¿Pero como los conseguiremos?
-Este… buena pregunta- dijo agachando su mirada, algo decepcionado
-Mmm ya veremos mon amour, pero no te pongas así
-Oh, y que hay de tu amigo Gilbert
-¿Gilbert?
-¡Sí!, tiene una de las licorerías más grande del país
-¡Cierto! Así le pediré un descuento y podré hacer unos de mis famosos flambeado.
-¡Sí! Y después ya veremos con quién más
-Bien… ¿Qué más?
-Este… ¿Meseros?
-Colocamos mañana el letrero
-Y también otro para chefs
-¿Disculpa? Yo seré el chef
-Sí, pero no podrás con todo
-Claro que no
-Oui
-No podrás
-Sí podré
-No me hagas convencerte
-¡Já! Nadie puede convencerme
Y en ese momento empezó una guerra de miradas, Francis con una cara seria de que nadie le iba a ganar y Mathew poniendo ojos de perrito con una cara suplicante, pero al paso de un rato Mathew empezó una guerra de cosquillas para después quedara arriba de Francis.
-Está bien, me convenciste
Y esta vez, Francis lo volteo para que él quedara arriba de Mathew.
-Gracias Francis, por todo
-No, gracias a ti por estar en mi vida, Je t'aime
Y en ese momento, el francés beso apasionado los labios del canadiense, un beso nada más ni menos que al estilo francés, pero este último no supo en que momento Francis apago su lámpara de noche.
-Fra…Francis
-Shhh solo déjate llevar
Al día siguiente, fueron colocando por la cuidad, hojas con la información acerca del lugar y la información para la entrevista.
-Uff estoy cansado- dijo Mathew al instante que se sentaba en el sofá
-Mon amour- dándole un beso en la frente- Te prepararé algo
Al paso de unos 10 minutos, Francis llegó con una autentica comida canadiense, tal y como le gustaba a Mathew. Entre bocado y bocado Mathew recordó algo muy importante.
-Fran…chis
-¿Oui?
-Ya…- pasando el bocado de comida- Le marcaste a tu amigo Gilbert
-Auh, ahora que lo mencionas no, deja le marco
Al tomar el teléfono y esperar unos cuantos tonos, al fin escucho la voz de su amigo alemán
-¿Hola?
-Gil, soy Francis
-¡FRANCIS! Qué onda ¿Cómo estás?
-Bien, bien ¿Y tú?
-Pues bien, molestando un rato al West
-Qué raro…
-Kesesesese tu sabes como soy
-Si… ¿Quiero preguntarte algo?
-De que se trata ¿Otra fiesta loca? Como la de hace 3 meses junto con Antonio
-¡Já! Claro que no y no quiero recordar esa noche
-Sé que quieres, recuerdas a la morena con la que te estabas besando y después…
-¡Cállate!- dijo avergonzado
Mathew con tan solo ver como el rostro de Francis se ponía roja, le preocupo un poco y con la mirada le pregunto ¿Qué pasa? Y Francis igual le respondía que no era nada.
-Está bien ¿Entonces de que se trata?
-Quiero que seas, como mi socio
-¿Socio? ¿De qué?
-Voy a abrir una cafetería
-¿Cafetería? KESESESESE
-Es en serio, y como tú tienes una famosa licorería
-A ver… quieres que yo administre los licores de tu cafetería
-Así es
-Bueno… ¿Y cuánto va hacer el inventario?
-Aún no se bien, pero necesito saber si me vas a ayudar
-Francis…Para que son los amigos
-Gracias… ¿Y con descuento?
-… Solo si tú también me haces descuento
-…Esta bien
-Es un trato
-Trato
Al terminar la llamada, Gilbert se acomodó en su sillón de piel de color negro junto con un gran tarro de cerveza.
-Kesesesese
-¿Ahora de que te ríes?
-West… Tenemos un nuevo socio
-¿Qué?- contestando un alemán rubio
-Francis va abrir una especie de cafetería
-Vaya…
-Y tú serás el repartidor
-¡QUE!
-West sabes bien que a ti no te interesa la empresa familiar, así que de repartidor no está nada mal
-Suspiro resignado- Esta bien
.-.-.-.-.- Día de las audiciones.-.-.-.-.-.-
Siendo exactamente las 8 a.m. mucha gente se encontraba afuera del café, haciendo fila y esperando para ver si iban a ser admitidos o no.
*Meseros*
Si alguien le preguntaba a Francis como eran sus meseros, el seguramente respondería: "Fuera de este mundo…"
El primero en llegar había sido un chico rubio, ojos azules tras unos lentes de marco delgado. El chico en cuestión vestía informalmente pantalones de mezclilla, converse, una playera en la que se leían las palabras "I´m a Hero" y sobre esta una chamarra estilo aviador color café.
Un rulo sobresalía de su cabeza. Y esa sonrisa inocentona e infantil era el complemento perfecto a su estilo
-Hola, ¿Qué tal? Mi nombre es Alfred y vine aquí para el puesto de medio tiempo, siempre he creído que los meseros son como agente secretos, digo ¡El mayordomo de Batman era así mega-genial!
-Tu viniste para el puesto de mesero, no mayordomo…
-¿Y no es lo mismo?
Un suspiro salió de los labios del canadiense.
-Alfred, ¿Qué haces aquí?
-¿Oh, Mathew que haces aquí?
-¿Cómo que, que hago aquí? ¡Esta es mi cafetería y de Francis ya te lo había comentado! ¡Hasta te invite a venir!
-¿A si?
-Si…
El francés solo los observaba no entendiendo nada de lo que pasaba.
-Oh, entonces ¿Ya tengo el empleo?
-Pero tú ya tienes un empleo
-Sí, pero juro que Antonio no se molestara si tengo un empleo de medio-tiempo en su café
El canadiense lo volteo a ver.
-¿Tú que piensas Francis?
-Mmmmm, medio-tiempo ¿Eh? Me parece una buena idea
-¡De verdad!
-Claro, estas contratado…
-¡Gracias, no se arrepentirán de tener a un Hero como yo en su café! ¡Seré el mejor mayordomo del mundo!
-Mesero Alfred, mesero
-¡Eso también!
Ambos rubios soltaron un suspiro de frustración.
Minutos después por la puerta de la pequeña oficina ingresaron dos jóvenes, uno de ellos rubio de cabello alborotado y brillantes ojos azules acompañados de una sonrisa divertida. Y el otro igualmente rubio pero más claro, con inexpresivos ojos azul claro y un rulito al lado de su cabeza que parecía desafiar la ley de la gravedad.
-¡Buenos días! ¡Den y Noru hace aparición!
-Podrías callarte…
Francis solo volteo a ver a Mathew en silencio.
-¿Vienen por el puesto de meseros?- pregunto el francés
-¡Exactamente eso!
-Si…
-¡Yo soy Mathias Andersen y este chico lindo de aquí es Lukas Bondevick!
-Podrías dejar de ser tan ruidoso…
-¡Pero Noru!
-Sabes que haz lo que quieras, buenos días nosotros venimos por el puesto de meseros como ya ustedes oyeron…
-¿Tienen experiencia?
-Mathias trabajo como mesero dos años en la preparatoria y yo por mi parte estoy muy familiarizado con el atender gente…
-¡Además díganme, el contratar chicos tan lindos y carismáticos como nosotros ¿No creen que sería muy bueno para el negocio?!
-Mmmmm, muy buen argumento
-¡Verdad! Noru es tan lindo y todo serio que da a impresión de ser el chico genial que nunca pierde la calma... ¡Como todo un príncipe!
-Y tú eres un príncipe también…- comento el noruego con sorna
-¡¿En serio?!
-Sí, uno de eso que primero son sapos y luego cuando los besas…solo que a ti no te han besado
-Eso se puede arreglar
El rubio de alborotado cabello, se acercó peligrosamente a el otro, quien solo atino a soltarle un golpe.
-Y díganme ¿Cuándo pueden comenzar?
Ambos rubios se voltearon a ver.
-Inmediatamente-Soltaron al mismo tiempo.
Salieron de la oficina dejándola en completo silencio, tras de ellos entraron tres chicas quienes venían platicando entre ellas y que además inmediatamente llamaron la atención del francés.
Una de ellas era castaña con el cabello ondulado a media espalda adornado con una flor amarilla, sus ojos verdes y piel bronceada le daban un aspecto coqueto y a la vez elegante. Las otras dos chicas eran rubias, la más pequeña tenía el cabello hasta un poco más arriba de los hombros adornado con un listón azul marino de un lado, dándole la apariencia de ser mucho más joven. La otra rubia y la última de las chicas tenia también el cabello hasta los hombros pero el suyo era un poco más esponjado, un listón usado a modo de diadema lo adornaba.
-Hola, muy buenos días mis amigas y yo- comenzó la castaña- veníamos por el puesto de meseras y…
-¡Están contratadas!
-¡Eh!
-¡Francis!- exclamo el canadiese
-E-en serio….-pregunto la más pequeña de las tres
-¡Francis ni siquiera les has hecho la entrevista y ya las contrataste!
-Pero, Mattie mon amour, no puedes dejar que tres chicas tan bonitas como esta, sean contratadas por alguien más ¡Imagina que las contrata la competencia! ¡Imagina los clientes que se irían a otro lugar solo para verlas! ¡Imagina los bonitos uniformes que….
-Ah, ahora entiendo solo las quieres por las faldas que usaran…
-No yo…Mathew ¿Estás enojado?
-¿Yo? ¡Cómo crees!
El canadiense indignado se salió de la oficina dando tras de sí un portazo.
-Ignoren eso chicas, las tres están contratadas… ¿Cuándo pueden comenzar?
-Pues, ahora mismo supongo…
-¡Perfecto!
Después de que las chicas se fueron el francés salió de la oficina para tratar de convencer a su amado que regresara, que él no estaba interesado en nadie más que él y que prometía que las faldas de las meseras serian cambiadas por pantalones (que el canadiense no supiera que eso ultimo lo había dicho mitad en broma no le afectaba a nadie)
-Ho-Hola, buenos días
A la oficina entro un chico, este tenía el cabello corto y rubio con un flequillo que le caída desordenadamente en la frente, sus ojos era de un tono violeta un poco más fuerte que los de su pareja canadiense. El chico temblaba suavemente.
-¡Hola chico!, vienes por el puesto de mesero
-Este si….no…bueno yo…si…mi nombre es Tino Väinämöinen…y yo….
-No estés tan nervioso, solo te preguntaremos algunas cosas comunes
-Perdón, es que nunca había trabajado en un lugar así…
-¿Nunca habías trabajado antes?
-Sí, trabajaba en una juguetería, en una guardería….también pasee perros una temporada…oh! Y también trabaje en un supermercado
-¿Eres estudiante?
-Sí, estoy en el tercer año de educación, quiero ser…bueno…me gustaría ser maestro de preescolar
-¿Te gustan los niños verdad?
-¡Sí!
-Bueno, Tino estamos contratando personal para turnos completos…
El rubio frente a ellos, bajo la mirada.
-Pero, eres taaaan lindo que haremos una excepción contigo
-¿De-de-de verdad?
-¿Claro, cuando puedes empezar?
-¡Cuando ustedes digan! Muchísimas gracia en serio por la oportunidad…yo bueno…daré lo mejor de mí….y... ¡Muchas gracias!
Después de unas horas de ver a mucha más gente de la que esperaban el francés y el canadiense había entrevistado a varios que los habían deslumbrado con su experiencia pero que siendo sinceros no tenían eso que se necesitaba para estar en su establecimiento. Gente que no tenía ni la menor idea que eso era un café y un chico ruso que les había causado escalofríos desde el momento en el que había entrado en la oficina y al cual había despedido con la típica expresión: "No nos llames, nosotros te contactaremos gracias por tu tiempo"….aunque claro estaba que esperaban nunca volver a verlo.
Casi para la hora de cerrar por la puerta blanca de la pequeña oficina entraron dos chicos, uno de ellos castaño y de cabello a la altura de los hombros empujaba a el otro hacia adentro del cuarto este era rubio, sus ojos verdes y lo que más destacaba de él era su forma de vestir extrañamente estaba al último grito de la moda.
-Liet, tipo y ya te dije que no necesito un empleo
-Feliks, no puedo seguir pagando las cuentas yo solo ¡Vivimos juntos y debemos hacerlo los dos!
-Liet, pero como que eso sería indecente…hacerlo los dos aquí, como que yo no soy así…
-No eso, ¡pagar las cuentas! ¡PAGAR!
-Como que no te enojes, ósea totalmente y ya lo sé, para eso venimos ¿no? Para que consigas un trabajo
-¡Yo no!
-¿Y quién pagara las cuentas entonces?
-Arg, olvídalo
-Él que
-Nada, nada…
Francis les hizo una pequeña entrevista encontrándose con que ambos eran amigos (y él sabía que algo mas) y que necesitaban el empleo porque eran estudiantes y debían pagar varias cosas. Ambos tenían experiencia en tratar gente y el rubio se había comprometido a diseñar los uniformes de los meseros con lo que él había llamado: "Como que mi súper mega visión de tipo y el mejor diseñador del mundo ¡Totalmente!
Cansado y algo estresados ambos rubios, francés y canadiense cerraron por ese día el café, felices por haber conseguido una gran parte de los que serían sus empleados. Pero preocupados ya que al siguiente día habrían otras audiciones, esta vez para el personal de cocina: los chefs.
El primero en entrar después de que
*Chef's*
-Bueno, ahora siguen los que vinieron para chef
-Pero mon amour, si yo seré el chef
-Sí, pero sabes que necesitaras ayuda
-Mmm- haciendo cara de berrinche
-Aparte…- dijo acercándose a su oído- Tú serás mi chef principal
Y con ello, el francés no pudo evitar robarle un beso al canadiense, siendo este correspondido.
-Bien… que vengan los chefs
Todos los chefs se acercaron al área de comida, donde había una mesa en la que se encontrarían Francis y Mathew calificando a cada uno y la comida que van a preparar.
El primero en entrar era un joven de cabellos castaños, tiene un rulo al que desafía la gravedad, los ojos cerrados (no sé cómo va a cocinar), y algo distraído.
-Buenos días- empezó hablar el rubio-¿Cómo te llamas?
-Veeeeee~
-¿Eh?
En ese momento la pareja se volteo a verse, ya que les parecía extraño
-Di…Disculpa, ¿Nos podrías decir tu nombre?-preguntó el ojivioleta
-Veeeee~
-¡¿NOS PODRIAS DECIR TU NOMBRE?!-dijo exaltado el francés
-¡Veeeee!- dando un pequeño brinco- Me…me llamó Fe…Feliciano Vargas
-Muy bien-dijo Francis- ¿Por qué no contestabas?
-Veeeee~ estaba dormido
Y con esta respuesta, ya tenía mala puntuación, restándole puntos.
-¿Qué vas a cocinar?- Preguntó el canadiense
-Les cocinaré… ¡Pastaaaaaaaaaaaaaaaa!
-Muy bien, adelante
Y así Feliciano empezó cocinar y preparar las cosas necesarias, sacando una olla profunda y colocó la pasta, unas cucharadas de aceite de oliva y cebolla. Al paso de unos minutos saco la pasta y en una cazuela con mantequilla preparó la salsa de tomate y a los pocos minutos ya estaba lista y con una buena presentación.
-Valla 15 minutos- comentó Francis
-Veeee~
-Bien a probar- comentó Mathew
Y efectivamente, estaba deliciosa la pasta, un toque parecido al del francés pero con un sabor aún más rico.
-Bueno- dijo Francis mientras se limpiaba con una servilleta blanca de tela- Felicidades, contratado
-¡Veeee! ¡Grazie!- saliendo brincando y corriendo diciendo aún su "veeee"
-Parece amable- dijo amistoso Mathew sonriendo
-Si….¡SIGUIENTE!
El segundo en entrar un joven de piel clara, bajito, de pelo largo y café sujetado con una coleta.
-Buenos días-aru
-Buenos días- comento el canadiense
-¿Cómo te llamas?- pregunto el francés serio
-Yao Wang
-¿Qué nos vas a preparar?
-Mantou en forma de melocotón (6)
-Adelante
Y así Yao preparó la harina de trigo, con agua y levadura y por arte de magia saco una especie de vaporera de madera, en cual se desconoce dónde lo tenía, Francis y Mathew solo se voltearon a ver para con caras de donde carajo saco eso. Volviendo a la cocina, Yao empezó hacer figuritas con una especie de colorante natural que también se desconoce su procedencia empezando a dar forma de melocotón con relleno de durazno que tampoco se sabe de dónde lo saco.
-Aquí están-aru, disfrútenlo
Al principio no querían comerlo porque se veía adorable pero como jueces tuvieron que probarlo y se quedaron maravillados ante tal sabor.
-Edta…-dijo Mathew con la boca llena- rica
-Oui
Al pasar la comida, continuaron hablando
-Muy rico tu manto-dijo el canadiense
-Mantou-corrigió el chino
-Eso-dijo Francis- estas dentro del equipo
-Gracias-aru, que pasen lindo día-aru-dijo dando una reverencia y retirándose con tranquilidad… no como el anterior.
-¡SIGUIENTE!
El siguiente en entrar era un rubio de ojos verdes, con unas enormes cejas.
-Buenos días
-Buenos días
-¿Cómo te llamas?
-Arthur Kirkland
-¿Qué nos vas a preparar?
-Scones
-Ok, adelante- dijo el francés
Empezó a tomar la pasta hojaldre, a mazarla con la ayuda de un rodillo y colocar harina y todo iba bien hasta que agregó vísceras de res y de puerco que llevaba en un toper para después poner miel de maple. Solo Francis y Mathew solo quedaron impactados, hasta se les había quitado el apetito. El siguiente paso era colocar las bolitas de pan en el horno y al paso de unos minutos vieron como salía humo sobre esta…
-Eso es… ¿Normal?- comentó un preocupado Mathew
-No…- contesto Francis
Pero para nuestro Arthur al parecer es normal y saco la charola con unos 8 pastelillos negros y solo dos con mitad café crujiente y negro, y lo sirvió con una horrible presentación…
-Ahora pueden probar- dijo con una sonrisa de triunfo
No les animaba probar pero lo hicieron, al primer bocado saborearon el dulce sabor de la miel pero al llegar a las vísceras… querían llorar por el mal sabor que tenían, querían escupirlo pero no podían por ser ya que sería una falta de respeto, por lo tanto… se lo tuvieron que tragar.
-Bueno… este…-comento Mathew- su… comida
-TU COMIDA SABE HORRIBLE
-¡COMO TE ATREVES!
-Francis- dijo asustado
-Has ofendido la belleza y el arte culinario
-Culinario mis…
-¡Fuera de mi cocina!
-No respetan el buen sabor- dijo Arthur refunfuñando
-Bueno, entonces eran tres chef's
-Yo, el chico raro y el tipo educado
-Si- dijo sonriendo
Al ver que la mayoría se habían ido, empezaron a realizar algunas cuentas en unas de las mesas del restaurante
-Entonces se gastaron 250 en las audiciones
-Sí, bueno- empezando enseñar los papeles de cuenta
Pero al momento de enséñales las hojas, Arthur iba pasando cuando vio la cantidad de dinero desperdiciado
-¡COMO PUDIERON GASTAR TAL CANTIDAD DE DINERO!
-Pero solo fueron 250
-¡Por la reina de Inglaterra!
Tomando los papeles saco una calculadora de su bolsillo, tecleando rápidamente los números y en menos de 5 minutos saco la cantidad anotándola en un papel
-Aquí está su dinero perdido en unas tontas audiciones
Al ver que la cantidad de dinero gasto fue 2500
-¡Eh! Pero ni siquiera hemos abierto
-Par de idiotas
Francia ignoro la cantidad, pero al ver la habilidad de ese tipo en las finanzas, hizo reafirmar su decisión.
-Estás contratado
-¿Eh?-dijeron los al mismo tiempo
-Necesitamos un contador que controle nuestros gastos, así que serás tú
-Pero… yo quiero estar en la cocina…
-¿Sí o no al trabajo?
Al pasar unos segundos finalmente dijo…
-Está bien… acepto-Estrechando la mano de Francis
Ya todo estaba organizado, ya solamente faltaba…. La inauguración del café.
~Fin del Flashback~
-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-
-Ambas: ¡Aquí está el capítulo por hoy!
-Hikari: ¿Les gustó?
-Kuki: ¿Merecemos un review?
¿Qué creen que pase para el próximo capítulo?, ¿Quién organizará la inauguración?, ¿Será todo formalmente o destrazosa?
Todo se descubrirá para el siguiente capítulo.
Aclaraciones~
1.- Mi amor
2.- Canción de Justin Bieber (Advertencia! A ninguna de las dos nos gusta)
3.- Mierda
4.- Encantado
5.- Mi corazón
6.- Postre típico chino
-Kuki: Ahora…
-Hikari: ¡A contestar Reviews!
-Ambas: *colocándose los lentes*
Dragondetinta96: Muchas gracias por tu review! Nos alegra que te haya gustado el capítulo y sí, preferimos hacer una cuenta para las dos, ya que tenemos más fics en mente, y lo sé~ creo que todas queremos ir a un café así. Y muchas gracias por el alemán y el griego, espero que no te hayan expulsado. Y sí, seguimos trabajando con las faltas de ortografía.
Kuki: jeje como veo que a Fer le dices neechan, también me puedes decir así :3, por mí no hay problema n-n
L.E: Bueno, en realidad si son dos capítulos que llevamos hechos pero fue cuando decidimos resubirlo, y no te preocupes vamos abarcar todas las parejas y en cuanto al Giripan se va ver más adelante~. Y sí, creo que moriríamos si viéramos a los de Hetalia atendiéndonos. Creo que todos hemos tenido de esos días, así que no eres la única, y por desgracia ni nosotras tenemos la dirección. Y no te preocupes, ya en la página, ahí podremos actualizaciones :). Nos alegra que la narrativa te haya gustado y trataremos de que continua así. Muchas gracias por leer! Y dejar review en la madrugada, se lo que se siente~ y también gracias por el alemán y el griego.
Ambas: nos vemos en el próximo capitulo
Gracias a todos y hasta pronto!
Los queremos!
Bye!
