Capitulo 3: ese vampiro y una verdad descubierta
Subida en lo más salto de uno de los árboles del jardín estaba Contessa temblando de miedo.
-¡Que...que alguien se lleve a este monstruo de aquí!-Gritó señalando a Pluto que quería subir al árbol para jugar con ella- ¡odio los perros!1
-Finian -dijo Sebastian- le dije que no era buena traer a Pluto a Londres.
El chico se disculpó y con sus compañeros se llevaron a Pluto. Sebastian saltó para bajar a la chica del árbol.
Cuando llegaron al suelo, el mayordomo logró ver el rostro de la chica y al ver que esa cara no le era desconocida, el mayordomo, muy enfadado, empujó a la chica bruscamente haciendo que ésta se golpeara contra la pared. Antes de que la chica reaccionara el mayordomo corrió hacia donde estaba y la agarró fuertemente del cuello.
-Sabía que eras tú monstruo, ese olor a muerte te delata- dijo el mayordomo lleno de ira.
-Pensé que me había camuflado lo suficiente-contestó Contessa agarrando las muñecas del demonio y escapando hábilmente de sus manos quedando así detrás del mayordomo- cuanto tiempo sin verte tío Sebastian.
En el despacho de la mansión el conde se sentó en su silla y frente a él estaba Contessa esperando el interrogatorio y Sebastian estaba custodiando la puerta para que no escapara.
-Ahora cuéntemelo todo Contessa-san.-dijo el conde un poco molesto y desconcertado
-Cuéntale toda la verdad sobre ti monstruo- interrumpió Sebastian.
Contessa se giró y sonrió sarcáticamnte al mayordomo:
-De acuerdo no hace falta que insistas. Por lo que sabe no soy humana como ha podido descubrir por ser familia de Sebastian. Soy un cruce de vampiro y demonio por lo que mi familia paterna, los demonios, me llaman monstruo porque son muy estrictos en lo referente a la pureza de sangre. Los vampiros son también muy estrictos con la pureza de sangre pero dieron una oportunidad a mi padre: si se convertía en vampiro, lo aceptarían en la familia. Mi padre aceptó el trato y así se convirtió en un vampiro con características de demonio. Tras esto nací yo, una vampiresa con algunas características de demonio.
-Así que usted tiene algo que ver con los asesinatos en serie
-Para nada, solo me alimento de sangre de animal. Pero estoy segura de que el asesino es también un vampiro.
-Joven amo- interrumpió Sebastian- no creo que sea apropiado confiar en las palabras de un monstruo que le ha mentido desde el principio. Puede que ella sea la asesina.
-Tienes razón Sebastian. De aquí hasta que se solucione el caso, Contessa-san no saldrá de su habitación si no es para ayudarme en el caso- ordenó el conde
Contessa se retiró resignada a su habitación mientras el mayordomo se reía silenciosamente cuando ella pasaba por su lado.
