Feliz Navidad a todos! Hoy subo un capitulo más como regalo de navidad para todos vosotros
Capitulo 12: ese vampiro y un secuestro
Poco a poco, Contessa fue despertando e intentó descubrir donde estaba. Cuando pudo adaptar su vista la poca visibilidad que había en la habitación pudo ver que estaba rodeada de estanterías repletas de vinos. Intuyó que estaba en una especie de bodega. Intentó salir pero se dio cuenta de que estaba atada con cadenas a la pared. Muñecas y tobillos inmovilizados, pero, ¿quién podría estar detrás de esto?
-Por fin has despertado- dijo una voz angelical entrando por la puerta.
Por la puerta entró una mujer de pelo corto plateado, rasgos muy finos, completamente vestida de blanco. Pero lo que llamó la atención de la vampiresa fueron unas enormes alas que emanaban de la espalda de la misteriosa mujer.
-Permitirme que me presente, mi nombre es Angela.
-Y ¿Qué se supone que hago aquí Angela?
-Pensaba que eras más inteligente, vampiro- ese comentario hirió gravemente el orgullo de Contessa- Estás aquí para ayudarme a cumplir mi misión, he sido enviada desde el cielo para exterminar todo lo impuro que existe en este mundo. Y claro, no hay nada más impuro que un ser de las tinieblas como tú. Por eso voy a limpiarte de todos tus pecados.
Dicho esto, el malvado ángel sacó un enorme látigo y empezó a golpear a la chica mientras esta gritaba de dolor. Aunque Contessa estaba sufriendo mucho a causa de esa tortura innecesaria, el sádico ángel no paró de golpearla hasta que la chica prácticamente perdió el conocimiento. Pasada una media hora, Angela soltó los grilletes y dejó caer el cuerpo de Contessa al suelo, manchado por completo con la sangre de Contessa. La chica estaba llena de heridas a causa del látigo, apenas podía mantener los ojos abiertos y mucho menos hablar.
Poco a poco, Angela se fue acercando a la chica hasta que estuvo justo delante de ella. La miró con gesto de desprecio y acto seguido la cogió de los pelos para poder ver directamente a los ojos a ese ser al que calificaba de "impuro".
-Y ahora el toque final. Por lo que sé a los vampiros solo se os puede matar cortándoos la cabeza o bien clavándoos una estaca en el corazón. Te dejaré elegir, ¿cuál prefieres?
Contessa consiguió reunir las pocas fuerzas que la quedaban para decir:
-Te recomiendo que me cortes la cabeza porque siento decirte que se te han adelantado y ya me han roto al corazón.
Sin entender la repuesta de la chica, Angela cogió un enorme cuchillo que tenía en una mesa y se dispuso a segar la vida de la indefensa vampiresa, cuando una de las paredes de la habitación explotó y provocó que el ángel se distrajera y fuera a ver lo que ocurría, dejando a Contessa a un lado.
Tres figuras aparecieron tras la humareda que dejó el derrumbe de la pared. Una de ellas, el mayordomo negro, corrió hacia el ángel y le golpeó en el vientre dejándola inconsciente. Y las otra dos, el shinigami pelirrojo y el conde, corrieron a rescatar a Contessa.
-Kuroi-chan, ¿estás bien?-preguntó el shinigami ayudando a su amiga a levantarse.
Contessa sonrió a su amigo, pero, su sonrisa se esfumó cuando giró la cabeza y vio al conde ayudándola para mantenerla en pie. La chica, apartó la vista y, como pudo, intentó hablar con su amigo:
-Akai-kun, llévame a un hotel, necesito descansar.
-Pero, no sería mejor que te quedaras en la mansión, seguro que...
-¡Te he dicho que me lleves a un hotel ahora mismo!
Ante tal repuesta, el shinigami pelirrojo decidió hacer caso a su amiga y, tras despedirse de su querido Sebastian, llevó a su amiga hasta el centro de Londres donde se alojaron en uno de los hoteles más lujosos de la ciudad.
Ya en la habitación, Grell llevó a Contessa hasta su cama, por el camino, la chica se había desmayado por el gran número de heridas que tenía.
Grell esperaba que, a la mañana siguiente su amiga estuviera más tranquila y le contaría porque había reaccionado de aquella manera.
